Archivo de marzo 23rd, 2015

Explicaciones pendientes en el párrafo septingentésimo quincuagésimo octavo de El Origen de las Especies

En el párrafo anterior el autor lanzaba unas cuantas preguntas atrevidas que prometía resolver a continuación. Dicho de otro modo el párrafo  había terminado prometiendo explicaciones para una serie de hechos nada fáciles de explicar, tales como:

 

…la diferencia de conformación tan general, aunque no universal, entre el embrión y el adulto; el que las diversas partes de un mismo embrión, que últimamente llegan a ser muy diferentes y sirven para diversas fines, sean semejantes en un período temprano de crecimiento; la semejanza común, pero no invariable, entre los embriones o larvas de las más distintas especies de una misma clase; el que el embrión conserve con frecuencia, cuando está dentro del huevo o del útero, conformaciones que no le son de utilidad, ni en este período de su vida, ni en otro posterior, y que, por el contrario, las larvas que tienen que proveer a sus propias necesidades estén perfectamente adaptadas a las condiciones ambientes; y finalmente, el hecho de que ciertas larvas ocupen un lugar más elevado en la escala de organización que el animal adulto en el que desarrollándose se transforman.

 

Enfin, casi nada. Ahora vean ustedes las explicaciones prometidas:

 

758.

 

It is commonly assumed, perhaps from monstrosities affecting the embryo at a very early period, that slight variations or individual differences necessarily appear at an equally early period. We have little evidence on this head, but what we have certainly points the other way; for it is notorious that breeders of cattle, horses and various fancy animals, cannot positively tell, until some time after birth, what will be the merits and demerits of their young animals. We see this plainly in our own children; we cannot tell whether a child will be tall or short, or what its precise features will be. The question is not, at what period of life any variation may have been caused, but at what period the effects are displayed. The cause may have acted, and I believe often has acted, on one or both parents before the act of generation. It deserves notice that it is of no importance to a very young animal, as long as it is nourished and protected by its parent, whether most of its characters are acquired a little earlier or later in life. It would not signify, for instance, to a bird which obtained its food by having a much-curved beak whether or not while young it possessed a beak of this shape, as long as it was fed by its parents.

 

Se admite por lo común, quizá a causa de que aparecen monstruosidades en el embrión en un período muy temprano, que las pequeñas variaciones o diferencias individuales aparecen necesariamente en un período igualmente temprano. Tenemos pocas pruebas sobre este punto, pero las que tenemos ciertamente indican lo contrario; pues es notorio que los criadores de reses, de caballos, de animales de lujo, no pueden decir positivamente hasta algún tiempo después del nacimiento cuáles serán los méritos o defectos de sus crías. Vemos esto claramente en nuestros propios niños; no podemos decir si un niño será alto o bajo, o cuáles serán exactamente sus rasgos característicos. No está el problema en decir en qué período de la vida puede haber sido producida cada variación, sino en qué período se manifiestan los efectos. La causa puede haber obrado -y yo creo que muchas veces ha obrado- en uno o en los dos padres antes del acto de la generación. Merece señalarse que para un animal muy joven, mientras permanece en el útero de su madre o en el huevo, o mientras es alimentado o protegido por sus padres, no tiene importancia alguna el que la mayor parte de sus caracteres sean adquiridos un poco antes o un poco después. Para un ave, por ejemplo, que obtuviese su comida por tener el pico muy curvo, nada significaría el que de pequeña, mientras fuese alimentada por sus padres, poseyese o no el pico de aquella forma.

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