Analizando la obra de Darwin sobre El Origen de las Especies: Enrique Cuñado entrevista a Emilio Cervantes

(Enrique Cuñado es profesor de Filosofía de Secundaria)

 

–        Desde nuestra asignatura, lo primero que llama nuestra atención es que como científico usted parece tener mucho interés en cuestiones filosóficas o relacionadas con las Humanidades y no sólo con las Ciencias Naturales, tal como refleja el título de su blog personal, “Biología y pensamiento”. ¿A qué se debe esto?

La Ciencia es una actividad social. Tradicionalmente se vienen explicando las diferentes disciplinas científicas por separado y es cierto que para comprender algunas teorías, aspectos puntuales o aplicados de la Ciencia no es necesario tener un gran conocimiento de la Historia, no obstante esta especialización conlleva el enorme riesgo que consiste en que bajo el nombre de Ciencia se pueda llegar a cualquier conclusión, so pretexto de que sólo un grupo de expertos lo entiende bien. Comprender el significado de cada aportación científica significa tener un conocimiento profundo de la Historia de la Ciencia, que es una disciplina histórica.

 

 

–        Un escritor y humanista como Miguel de Cervantes afirma en una de sus obras (Los trabajos de Persiles y Sigismunda) que las puertas de la gramática son aquéllas por donde se entra a las demás ciencias. Usted ha dedicado sus últimas obras a la retórica en la obra de Darwin, ¿qué importancia tiene el lenguaje en la ciencia?

 

El lenguaje es fundamental en la Ciencia por dos motivos: 1) La Ciencia se establece enteramente sobre la base del lenguaje y 2) La precisión requerida por la Ciencia sólo puede obtenerse mediante el uso adecuado del lenguaje. Para la Ciencia no basta con un lenguaje cualquiera usado de cualquier modo, sino que hay que aspirar a un lenguaje apropiado, metódico y cuidarlo con esmero todos los días. Cervantes era un hombre de armas y de letras, pero lo mismo que él reconocía en el Persiles, lo reconocía doscientos años después Lavoisier, y Lavoisier no era de armas ni de letras porque fue científico y uno de los fundadores de la Química. Hoy en día la mayoría de los científicos no parecen darse cuenta de esta incómoda realidad: Sus disciplinas se basan en el lenguaje. A menudo se oye hablar con desprecio de las disciplinas tradicionales como la retórica o la semántica y esto es lamentable.

 

–        El tema fundamental de nuestra entrevista es Darwin y la cuestión de la evolución, así pues, en primer lugar, ¿qué entendemos por evolucionismo en Biología y qué papel tiene Darwin en esta teoría, dado que generalmente está considerado como el padre del evolucionismo a pesar de no ser el primero en defender esta doctrina?

 

Hay que distinguir entre Ciencia y el uso de la ciencia con fines sociales. Son dos cosas muy distintas pero que se han mezclado desde Darwin. Darwin representa a lo segundo más que a lo primero y la primera finalidad de su obra es, como veremos, social. En Biología cada vez que se escucha un –ismo hay que echarse a temblar. Evolucionismo se refiere a un concepto social muy amplio y ambiguo. Evolución es un término confuso y la Ciencia no puede funcionar con términos confusos, ambiguos y contradictorios. En Ciencia es necesaria la precisión. Antes de Darwin se hablaba de Transformación de las Especies, un concepto mucho más preciso que el de Evolución. La función principal de Darwin ha sido generar confusión. Esto lo ha hecho en parte mediante esta falta de precisión al elegir términos ambiguos (origen de las especies, evolución) en lugar de otro anterior y más preciso (transformación de las especies).

 

 

 

–        ¿Podemos decir realmente que Darwin explique el origen de las especies en la obra que él mismo tituló así?

 

Ante todo recordemos el título completo de su obra que es Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas favorecidas en la Lucha por la Vida, En cuanto al Origen de las Especies, ese misterio entre misterios como decía el comentarista anónimo de la obra de Darwin en la revista The Edinburgh Review, que probablemente era Richard Owen, tan misterioso era antes de publicada la obra de Darwin a finales del siglo XIX, como lo era después y como lo es hoy en día. Darwin aportó mucha confusión y la confusión no es buena herramienta para la Ciencia. No es cierto, como se ha dicho, que el tema estudiado (Transformación de las especies) estuviese intacto después de Darwin como si no hubiese pasado nada. Por el contrario, la aportación de Darwin supuso un lastre, un retraso en el estudio.

 

 

–        Desde sus primeros trabajos científicos sobre este tema, como “El traje nuevo de Darwin”, usted ha defendido que el evolucionismo no es una teoría científica, ¿por qué?

 

Las terminaciones en –ismo no son propias para teorías científicas. Los nombres de las teorías científicas buscan ya una aproximación a su contenido: la teoría de Deriva continental o Tectónica de Placas, la Teoría Microbiana de la Enfermedad, la Teoría Particulada de la Herencia, la Teoría Neuronal, etc. Los –ismos son, por lo general, tendencias sociales: Comunismo, Marxismo, Dadaismo, Modernismo, Relativismo… Confundir una teoría científica con una tendencia social es, sin duda, uno de los primeros efectos conseguidos por la obra de Darwin. En algunas respuestas anteriores ya hemos visto de qué modo la obra de Darwin consiste en sembrar confusión, eligiendo entre varios términos el más ambiguo. Aquí tenemos otro caso. En El Origen de las Especies no hay ninguna teoría científica. Las teorías científicas tienen que dar explicaciones de algo. Para proponer una teoría científica lo primero es exponer claramente qué es lo que se quiere explicar. La cuestión de El Origen de las Especies, expuesta así sin mayor explicación, es ejemplo de imprecisión, un tema para la épica, un relato del mayor alcance, en definitiva, un mito. El análisis retórico de la obra muestra los elementos característicos de la épica: Abundancia de epítetos, el superviviente único, el árbol filogenético, el caballo y la espada. Sí, en una ocasión aparece la palabra sword, espada, en El Origen de las Especies. Las teorías científicas son algo bien distinto porque parten de la exposición clara de un problema concreto y en las ciencias experimentales se suelen apoyar en experimentos.

 

–        Los alumnos de Bachillerato suelen estudiar que lo opuesto al evolucionismo es el llamado creacionismo. ¿Todo el que critica el evolucionismo es creacionista? ¿Su crítica tiene que ver con razones religiosas acaso?

 

En Ciencia nada se opone a nada. Si algo no es correcto, entonces se descarta o se corrige, se busca la manera de mejorarlo, pero desde hace más de cien años se usa la Ciencia para la ingeniería social, para la manipulación de masas. Hay un dicho muy antiguo que dice: Divide et vinces (divide y vencerás). Desde hace muchos años se imponen estas divisiones en la sociedad para controlarla. El principal objetivo de El Origen de las Especies es impedir, prohibir la idea de diseño en la naturaleza. A tal fin, una de sus funciones-clave es la de crear una disyuntiva en la sociedad entre los que creen en algún principio religioso y los que, por el contrario, sólo creen en la ciencia. La palabra creacionismo la acuñan Darwin, Huxley y sus colegas y seguidores para llamar creacionista a quien no esté dispuesto a admitir la Ciencia como única religión verdadera. Algunos darwinistas han expresado claramente su intención de convertir la evolución en religión. Una crítica fundamental es que no se debe confundir la religión con la ciencia.

Lo opuesto a la Ciencia es el cientifismo, es decir el pensar que todas las soluciones vendrán de la Ciencia y que aquellas que procedan de otras fuentes carecerán de valor por el mero hecho de no proceder de la Ciencia. En este sentido, Darwin, Huxley, y el posterior darwinismo lo que hacen es convertir la Ciencia en cientifismo.

 

 

-Esto puede sonar extraño para quien no conozca el contexto histórico de Darwin y su obra, ¿en qué sentido la teoría de la evolución ha intentado convertirse en una “religión”?

 

La respuesta la encontrareis en mi último libro titulado ¿Quo vadis, Huxley? El darwinismo como religión, cuyo PDF se ofrece gratuitamente en Internet en la página web de OIACDI. Podréis ir directamente al apéndice segundo que contiene la versión íntegra de un capítulo del libro titulado La Rebelión de los Brujos. El capítulo comienza con el relato de la entrevista en Londres entre Louis Pauwels, periodista y autor del libro con Julian Huxley, primer presidente de la UNESCO y nieto de Thomas Henry, defensor y promotor de las ideas de Darwin. En la entrevista Julian Huxley expresa su intención de convertir la evolución en religión.

 

–        A menudo se dice que la evolución de las especies no es una teoría, sino un hecho. ¿No es así?

 

Todo hecho requiere una descripción. Cuando los hechos son demasiado complejos, generales o ambiguos, entonces su descripción es difícil, por eso en ciencia hay que definir muy bien el proceso que se quiere estudiar y darle un nombre adecuado. Más adecuado que evolución es el término transformación de las especies que empleaban los naturalistas del XIX. Es más preciso. No obstante, a pesar de la multitud de libros sobre el tema no encontramos muchas descripciones de transformación de las especies. ¿Ustedes pueden dar algún ejemplo? Para ello pediría precisión, o sea, el nombre binomial de la especie de origen y el nombre binomial de la especie de destino. Ya saben que el nombre binomial es un nombre en latín con dos términos: el primero, en mayúscula, que se refiere al género y la combinación de ambos a la especie (Homo sapiens, Canis lupus, Bellis perennis, Platanus hybrida…)  Es fácil dar cientos de ejemplos de especies y acudiendo a internet se encuentran muchos miles. Pero la cuestión es: ¿Encontraremos algún caso de la combinación indicada que nos de la especie d epartida y la de llegada como ejemplo de evolución? Inténtenlo, por favor.

 

 

–        ¿La selección natural no es una prueba de la Teoría de la evolución? ¿No se basa en la experiencia y la observación de lo que sucede en cualquier granja y en la crianza de animales? Parece que Darwin consideró esto la prueba definitiva que corroboraba su explicación de por qué existían variaciones entre el pico de los pinzones de diferentes islas. La idea de que estas variaciones se debe a la adaptación al medio parece bastante explicativa.

 

La selección natural es un juego de palabras basado en una serie de errores graves que cometió Charles Darwin. El primero, tomar la granja como modelo de la naturaleza. El segundo confundir variedad con especie. El tercero ignorar que en las granjas nunca se obtienen especies nuevas, que lo que se obtienen son variedades y que para obtener variedades no basta con la selección, puesto que el proceso no se llama selección sino mejora genética. Ahí Darwin confundió la parte con el todo llamando selección a lo que se conoce como mejora. Una serie de errores necesarios para desarrollar su pseudo-teoría de selección natural puesto que sin dichos errores la teoría se llamaría de Mejora natural y eso no tendría sentido ¿verdad? En cuanto a los pinzones, en El Origen de las Especies se refiere a ellos como pájaros, sin indicar siquiera su especie y lo hace en uno de esos párrafos en los que dice que no hay diferencia entre especie y variedad. La colección de pinzones del viaje del Beagle era la del capitán Fitzroy y su estudio lo llevó a cabo John Gould, que era el ornitólogo del Museo Británico. En estas condiciones resulta muy difícil saber cuál fue la aportación real de Darwin con los pinzones.

 

 

-Aunque queda claro que es un error tomar la granja como modelo de la naturaleza, si introducimos el factor tiempo (millones de años) ¿no podría esa misma “mejora” observada en las granjas dar lugar a una evolución, o si prefiere, transformación de las especies a lo largo de la historia? Si no me equivoco, un tema importante en el debate sobre las ideas de Darwin fue el de la edad del planeta Tierra. Teniendo en cuenta que la ciencia actual sostiene que la Tierra tiene unos 5.000 millones de años, ¿esto no haría posible el lento proceso evolutivo que defendía Darwin?

 

 

La mejora observada en las granjas permanece en las granjas porque es función del interés del granjero. En la naturaleza no podemos partir de que hay un hipotético granjero o mejorador seleccionando porque eso va en contra de la evidencia y la ciencia parte de la evidencia. Una frase clásica ilustrativa de esto es: Ex nihilo nihil fecit. A partir de la nada, no sale nada. Es el argumento del Diseño Inteligente, para muchos anti-científico, pero que deja de ser tan anticientífico si se piensa que la obra de Darwin iba destinada precisamente a eliminarlo y para ello utilizó métodos anti-científicos, como el abuso del lenguaje y el desconocimiento de la Historia Natural previa y también, por qué no decirlo, el plagio. Sí, cada vez queda más claramente demostrado que Darwin tomó ideas de otros autores sin citarlos debidamente.

 

 

–        ¿Las mutaciones genéticas no podrían explicar la evolución de las especies?

 

Primero tendríamos que empezar por definir qué son las mutaciones genéticas, qué tipos de mutaciones genéticas se conocen y, entre sus múltiples ejemplos cuáles pueden haber tenido algo que ver con la transformación de las especies. Para los tipos más comunes de mutaciones todos los organismos están provistos de un sistema de reparación del DNA, un conjunto de enzimas que repara las mutaciones. Sólo considerando como tales “mutaciones” a algunos cambios enormes en el genoma podríamos encontrar algún ejemplo real de alguna “mutación” asociada con una variación sensible en el tipo. Muchas de ellas inviables o perjudiciales. Es cierto que cambios en el genoma pueden producir cambios en la morfología, pero también que todos los seres vivos tienen mecanismos para corregir la mayoría de las mutaciones. La naturaleza es conservadora: Lo mismo que cada individuo tiende a mantener sus condiciones internas (homeostasis), existen mecanismos para que cada especie se mantenga también dentro de ciertos límites de variación. Vuelvo a repetir la pregunta que hacíamos antes: ¿Ustedes pueden dar algún ejemplo de transformación de las especies? Me refiero al nombre binomial de la especie de origen y el nombre binomial de la especie de destino. ¿Algún ejemplo? Piensen que si me dan uno o dos basados en el mismo proceso esto no me va a enseñar cómo se formaron todas las especies ¿Verdad? En todo caso, busquen ejemplos por favor.

 

–        ¿Y qué hay de los fósiles? ¿No son evidencias de la evolución? Nuestros libros de texto en el instituto explican como suficientemente demostrada la existencia de distintos eslabones de la cadena evolutiva, desde el Australopitecos hasta el hombre de Cro-Magnon y Homo sapiens.

 

Ahí están en juego los conceptos de explicación y de demostración. La primera cuestión para explicar o demostrar algo es si tenemos claro qué es ese algo. Hay un problema con el lenguaje y en este caso es un problema de nomenclatura: La especie Homo sapiens no está bien definida, pero al menos es una especie actual y se pueden intentar definiciones en base a características morfológicas o genéticas. Ahora bien: ¿Cómo se definirán todas las especies que pueblan los libros de Antropología? ¿Será lícito definir una especie en base a una mandíbula o un cráneo encontrados? Por otra parte, la mayoría de los fósiles no son humanos, son de especies extinguidas, es decir que ya no se encuentran en la actualidad. No podemos establecer su parentesco con las actuales basándonos en un mero parecido morfológico puesto que hay multitud de ejemplos en la naturaleza de formas parecidas pero no emparentadas.

 

 

–        Entonces, ¿el ser humano procede o no procede realmente del mono? ¿No puede hacerse esta conclusión teniendo en cuenta el parentesco o similitud genética entre ambas especies actuales?

 

Nunca en Ciencia se ha defendido rigurosamente que el ser humano proceda del mono. Es opinión extendida la del antepasado común. Hay quien opina que el antepasado común del mono y del hombre se parecería más al hombre que al mono y también hay quien opina que cada descubrimiento de restos humanos o humanoides retrasa en más años la aparición del hombre sobre la tierra. Hay que volver sobre el tema de la cuestión anterior y distinguir parecido de parentesco. Hay innumerables ejemplos de gran parecido sin ningún parentesco pero por lo general esto no se tiene en cuenta. Por ejemplo los pulpos tienen unos órganos de visión desarrollados y parecidos al ojo de mamíferos, pero no por eso los consideramos mamíferos. Por el contrario, los delfines tienen aspecto de peces pero son mamíferos.

 

 

–        Aunque podamos criticar bastantes aspectos de la teoría de Darwin, ¿no existe actualmente un evolucionismo más científico y perfeccionado por conocimientos de genética, por ejemplo, de los que carecía Darwin? ¿No puede ser que Darwin tuviera una buena intuición para plantear una hipótesis que poco a poco ha ido demostrando la ciencia actual?

 

Darwin carecía de los conocimientos de Genética pero también le resultaba muy incómoda esta disciplina. Es casi seguro que tuvo a mano la publicación de los resultados de los experimentos de Mendel y aquello no había manera de encajarlo con la evolución, con ese cambio gradual que él proponía y que estaba de acuerdo con lo que dijo Lyell en Geología, pero que, a medida que iba pasando el tiempo se veía que no se correspondía con la realidad y había que introducir nuevas enmiendas y correcciones a un texto que dice muchas veces una cosa y su contraria. Mendel era un científico y se preguntaba por la herencia de los caracteres. Eligió un sistema adecuado como modelo y sus experimentos están realizados y descritos de manera impecable. La herencia de los caracteres, en los experimentos de Mendel, demostraba esa constancia a la que hacía referencia en otra respuesta anterior. Cambian los colores y las formas, pero al cabo de las generaciones vuelven los mismos colores y formas que son los propios de una especie determinada. A Darwin no le gustaba que las especies tuviesen esta tendencia a la constancia, pero tampoco le gustaba la idea de tener que demostrar la variación de las especies experimentalmente. Sabía muy bien que las experiencias centenarias de agricultores y ganaderos lo que daban eran variedades y no especies. El contenido de El Origen de las Especies se basa en igualar estos dos conceptos, variedad y especie que, desde Linneo y desde Aristóteles estaban bien distinguidos, y cuya distinción es la base de la Historia Natural. Ahora bien, cuando el mismo Darwin publique sus trabajos sobre los percebes, entonces acudirá a la taxonomía y volverá a reconocer claramente que la especie tiene entidad superior a la variedad.

 

–        Más allá de estas críticas, ¿cree usted que la teoría de la evolución es una teoría “neutral” o que tiene implicaciones filosóficas? En caso afirmativo, ¿cuáles?

 

El darwinismo es una doctrina social. Pretende substituir todas las religiones por el culto a la ciencia convertida así en pseudo-ciencia o cientifismo. Muy temprano el Reverendo Charles Hodge, de Princeton, se dio cuenta del objetivo principal de El Origen de las Especies: Eliminar de la Ciencia la idea de diseño. Por otra parte no olviden la segunda parte del título de El Origen de las Especies que por sí sola es muy explicativa:

Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas favorecidas en la Lucha por la Vida. El libro contiene, nos guste o no, aspectos de esa doctrina social que es la eugenesia, que Darwin apoyó y que desarrollaría hasta extremos de brutalidad en su libro titulado El Origen del Hombre. El darwinismo, guste o no, es una doctrina social.

 

 

            -¿Se refiere a la idea del Diseño inteligente? ¿No es esta una idea más propia de la filosofía que de las ciencias empíricas?

 

Ya indicaba en una respuesta anterior que el argumento del Diseño Inteligente es para los darwinistas anti-científico, pero deja de serlo y deviene netamente científico si se piensa que la obra de Darwin iba destinada precisamente a eliminarlo y para ello utilizó métodos anti-científicos, como el abuso del lenguaje y el desconocimiento de la Historia Natural previa y también, por qué no decirlo, el plagio. Amén de esa peligrosa tendencia a la eugenesia a la que nos referíamos en la respuesta anterior.

 

 

–        Dicho todo esto, ¿por qué se sigue estudiando la teoría de la evolución y todos sus tópicos como algo que no admite crítica? ¿en qué lugar debe quedar el estudio de Darwin y el evolucionismo dentro de nuestro sistema educativo y de las distintas instituciones académicas y científicas?

 

Esta pregunta está muy bien como colofón. Cualquiera que haya leído con atención las respuestas anteriores podrá contestar por sí mismo. Que el darwinismo ha triunfado en la sociedad es algo que no requiere la menor explicación: un hecho. Se han cumplido plenamente sus objetivos que he venido indicando en las respuestas anteriores: 1) Ha aumentado la división entre creyentes y no creyentes 2) Ha aumentado la confusión tanto en la ciencia como en la sociedad y 3) Prácticamente ha desaparecido la idea de diseño en la naturaleza. La lucha por la vida, la competición, la supervivencia del más apto nos han llevado a la sociedad en la que estamos: un consumismo exacerbado pone en riesgo la disponibilidad de recursos para futuras generaciones y la estabilidad del Planeta. ¿Ha llegado la hora de un cambio de paradigma? ¿Se estimulará una investigación y una ciencia que no esté sometida a los intereses del capital?

 

Si nuestro sistema educativo y científico quiere tener individuos controlados, entonces vamos por el buen camino y la evolución debe seguir imponiéndose. Los científicos y educadores deberemos respetar las órdenes del Partido. El camino a la distopía descrita por Orwell en 1984 está trazado.

 

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Comentarios

Me sigue alegrando después de más de 5 años, ver su blog y sus comentarios y sobretodo que no ha perdido la esperanza de hacer este mundo un poco más cuerdo.

Un abrazo

Estimado Luis,

No sabe cuánto agradezco su comentario.

De cuando en cuando me pregunto si todo este tiempo y trabajo realizado para desmontar la comedia darwinista tendrá algún sentido y es únicamente mediante pequeños detalles como su comentario que tengo una respuesta positiva y amable.

Muchas gracias y un cordial saludo,

Emilio Cervantes

Le he hablado de su blog a una amiga que hace periodismo independiente.
Ella, hizo un reportaje en video con Máximo Sandin y la verdad es que estimo que sus argumentos carecen de la seriedad de los suyos (relacionar el darwinismo con el liberalismo de Smith y el capitalismo me parece brutal…) y le propuse que le entrevistase a usted.
Le dejo un enlace del video https://www.youtube.com/watch?v=zDqot_uPc5s&list=PLA6A691CD83D40420
Le animo a “superar” a Sendin

Estimado Luis,

Gracias de nuevo por su comentario. Ya conocía el video pero gracias por enviar el enlace. Siempre es bueno recordarlo. No entiendo muy bien por qué dice usted que relacionar el darwinismo con el liberalismo de Smith y el capitalismo le parece brutal. Comentarios de este tono se encuentran también en la web del vídeo pero es que tiene toda la razón Sandín. En la introducción al Origen de las Especies no aparece por ningún lado Linneo pero sí que aparece Malthus.

Que la Selección natural sea un concepto inútil científicamente no significa que sea inútil socialmente. Al revés, sirvió para poner a la ciencia al servicio del capital, como habían denunciado científicos contemporáneos de Darwin que, al parecer eran más despiertos que los actuales.

Reciba un cordial saludo.

(requerido)

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