Archivo para la categoría ‘Biología’

Errores, fraudes y trampas del darwinismo: Actualidad y extensión de la clasificación de Pierre Flourens (1864)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pierre Flourens (1794-1867). Miembro de la Academia de Ciencias Francesa desde 1828 y su secretario permanente (Secrétaire perpétuel) entre los años de 1833 y 1866.

Elegido miembro de la Academia Francesa en 1840 en competición con Victor Hugo, quien tuvo que esperar a otra ocasión.

 

Habíamos visto recientemente la carta dirigida por el Dr Sutton a la Royal Society pidiendo una explicación acerca de la prioridad que la institución sigue dando a Darwin cuando quien describió primero la selección natural era Matthew.  Darwin y Wallace copiaron y desarrollaron una idea que no era suya (y que tampoco era particularmente buena como teoría científica).

Al parecer la Royal Society no ha contestado a la carta del Dr Sutton y esto nos parece preocupante. Significa esta ausencia de respuesta una de dos cosas: 1) Que la Royal Society  admite que la prioridad en el descubrimiento de la Selección Natural no tiene ninguna importancia porque la Selección Natural no existe y es el fruto de un error, en lo cual estaríamos de acuerdo siempre que suspendieran el Premio Darwin;  o bien que: 2) la Royal Society admite que tiene razón el Dr. Sutton y que Darwin copió de Matthew. También es posible que sean ciertas las dos cosas y que tanto si la Royal Society  las admite como si no, no tiene a bien contestar. En cualquier caso debería desaparecer toda mención a Darwin en relación con premios, celebraciones y festivales y aparecer como lo que verdaderamente es: el autor de un plagio, un fraudulento copión.

Por muchas vueltas que le demos no podremos pensar que exista otra opción distinta. Si el Dr Sutton estuviese equivocado, la Royal Society  habría contestado enérgicamente, puesto que no estamos hablando de una cuestión anecdótica y quien firma la carta es un prestigioso criminólogo con un libro y una publicación revisada por pares y publicada defendiendo la tesis del plagio de Darwin.

Varios autores antes que Darwin habían expresado prácticamente las mismas ideas y de manera más clara. Para Darwin la selección tiene una función doble y ciertamente contradictoria que consiste tanto en eliminar variedades y formas desfavorables (modo de extinción) como en crear otras nuevas (?). En otros tiempos, cuando los autores de Historia Natural cuidaban el lenguaje,  era más corriente el uso del término en el primer sentido, puesto que la selección es que a partir de un conjunto inicial son eliminados algunos de sus miembros. No hay creación posible mediante la selección. Buscar un efecto positivo a partir de ella es pedirle peras al olmo y para verlo hay que cometer el error de confundir selección con mejora que es lo que hace Darwin. A partir de ahí todo deviene posible pero sólo a condición de tomar a broma el lenguaje, lo cual es lamentable y, dicho de paso, fraudulento.

Al leer la primera traducción de El Origen de las Especies al francés de Mme Clemènce Royer (1830-1902),  racionalista y fundadora de una logia masónica,  Pierre Flourens había visto todo esto con una claridad meridiana, ayudado porque Mme Royer había traducido Natural Selection como Election Naturelle, algo que a Flourens le producía sensaciones contradictorias con predominio del sarcasmo.

Flourens había detectado cuatro conjuntos de problemas graves en la obra de Darwin que, no sólo se han mantenido,  sino que han aumentado exponencialmente con la ya larga historia del darwinismo. Veamos primero a grandes rasgos cuáles son estos cuatro grupos de errores, grabados con letras de fuego en el epitafio de la Historia Natural:

 

1) Abuso del lenguaje.

2) Desconocimiento de la Historia Natural.

3) Falta de originalidad y plagio de otros autores: Lamarck.

4) Eugenesia.

Cuatro grupos de errores que se han ido confirmando y ampliando con los años.

Por un lado se han estudiado en Darwin encontrándose tanto sus  detalles como nuevos ejemplos. Ahora sabemos que el punto número 3) Plagio de otros autores en Darwin no se limita a Lamarck, sino que se amplia, por ahora a Edward Blyth, Patrick Matthew, Pierre Trémaux, y otros.

 

Y por otro lado el número de problemas en cada uno de los grupos crece al considerar la labor de otros autores porque la tradición darwinista ha seguido fiel a su maestro en cada uno de los cuatro puntos. La máquina incapaz de distinguir originada por Darwin en El Origen de las Especies continúa su obra de destrozo del lenguaje y la generación y empleo continuado de la ambigüedad y de las contradicciones  es de tal magnitud que resulta difícil hacer una selección de ejemplos.  Lo grave del caso es que se ha considerado normal una manera de hablar totalmente irrespetuosa, ambigua y plagada de contradicciones. La generación de esta neolengua no es casual porque tiene una finalidad muy clara que es la de poner a la ciencia al servicio de la autoridad. Como dice muy bien el crítico Bethell:

This is the great problem with science today: That authority more and more replaces evidence

Que viene a confirmar lo que dijera Thompson (1887-1972):

El éxito del darwinismo fue acompañado por una decadencia en la integridad científica

 

Se habla en neolengua cuando se habla de genes egoístas, de la sociedad de los genes, de las mutaciones aleatorias, del DNA chatarra, y toda una serie de oxímoron sin fin. Nadie se ve obligado a disculparse ni a escribir retractación alguna porque es precisamente la autoridad la que aplaude este modo de expresión y cada error se sigue tapando con una cadena de nuevos errores,  como desde el principio. Nada hay mejor para tapar un agujero que hacer un agujero más grande.

 

También pertenecen al Diccionario de Neolengua otros conceptos como los de macro- y micro-evolución, confundiendo cosas tan dispares como cambios en las poblaciones y la formación de una especie. La máquina incapaz de distinguir que a punto había estado de denunciar Richard Lewontin trabaja a pleno rendimiento produciendo expresiones sin sentido, contradicciones, falsas disyuntivas y oxímoron. No interesa distinguir porque  la autoridad medra en la confusión. Por ejemplo el juego de palabras falso entre macro- y micro-evolución permite introducir en la Evolución todo un arsenal de fórmulas matemáticas que desde Fischer, han ido creciendo sin aportar nada a este terreno, pero que cumplen su función principal de hacerlo incomprensible.  Así trabajará quien decrete la autoridad y se publicarán los artículos de quienes le sean fieles.

Sería muy difícil identificar todos los casos de abuso del lenguaje, aunque si fuese necesario mencionar algún ejemplo entre los más notables, tendríamos que poner el de Richard Dawkins y su lamentable obra titulada El gen egoísta, ejemplo de panfleto seudocientífico, del cual debería ya haber escrito una retractación en lugar de haberse metido a embadurnar con obras posteriores los terrenos de la teología que desconoce. Pero cuenta con el apoyo de la autoridad y su obra lamentable se imprime en varios idiomas.

El segundo de los sectores de errores detectados por Flourens, el desconocimiento de la Historia Natural debe mantenerse a ultranza so pena de que se derrumben los fundamentos. Bien sabía Dobzhansky que:

No es una paradoja decir que si alguien consigue aportar una definición estática y aplicable universalmente de las especies, pondría en serias dudas la validez de la teoría de la evolución

Por eso se han ocultado obras fundamentales de la Historia Natural como las de von Baer, del que ha desaparecido hasta la carta que escribió a Darwin, a pesar de la ingente recopilación de correspondencia inútil que se acumula en torno a este autor. La obra Entwickelungsgeschitche, que para Haeckel era el trabajo más significante de toda la literatura sobre la ontogenia ha desaparecido del mapa. ¿Alguien ha visto alguna vez un ejemplar de esta obra? ¿Se ha traducido a algún idioma?  Del mismo modo tampoco se ha traducido la crítica de Alfred Kölliker titulada Über die Darwin’sche schöpfungstheorie que puede leerse en Google.

¿Puede por favor traducirla alguien?

Durante muchos años se perdió también o se ocultó información sobre el Yacimiento de Burguess Shale, pues contenía restos fósiles que no eran del gusto darwinista más acorde con el cambio gradual que no con lo que ahí se veía.

 

Entre otros fraudes relacionados con la invención, fabricación o falsificación de datos tenemos el caso del Hombre de Piltdown, el de la Biston betularia, el invento del Bathybius haeckelii, el de la barrera somático germinal de Weismann, las teorías telomática y de la enación, los antepasados del caballo, los dibujos falsificados de Haeckel, la interpretación forzosa del papel de las mutaciones al azar en la evolución. Claro que esto es sólo un puñado de casos de los más conocidos, habrá muchos más, cientos, miles. Unos en relación con la biología, algunos más con la sociología, la psicología “evolutiva”, o sus híbridos (sociobiología, psicobiología, etc, etc. ), otros relacionados con ese dislate de la selección sexual y sus derivaciones. Muchos fraudes han aparecido, otros aparecerán pronto y otros más tarde, pero hay tantos que el problema es que ya casi no interesa encontrar ni describir los nuevos hallazgos. ¿Para qué?

En cuanto a la vinculación del darwinismo con la Eugenesia es un aspecto del mayor interés que tendrá que analizarse con paciencia pero antes quizás podríamos mencionar algunos ejemplos de abuso del lenguaje…

 

 

 

 

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), Biología, Ciencia a debate, Clasificación, Concepto de Especie, confusión, Confusión mental, Conocimiento, contradicción, Crítica, Críticos de Darwin, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Doblepensar, Edward Blyth, Equilibrio puntuado, Estructuralismo, Eugenesia, Eugenesia en OSMNS, Evolución, fantasma semántico, Filosofía, Flatus vocis, Flourens, Fraude, General, Haeckel, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Huxley, idioma darwiniano o darvinés, Ingsoc, Máquina incapaz de distinguir, Metonimia, Mitos y Leyendas de la Ciencia, Neolengua, Objetivos de la biología, On the Origin of Species by Means of Natural Selection, OSMNS, OSMNS Ambigüedades, OSMNS Contradicciones, OSMNS Errores, OSMNS Falacias, Oxímoron, Personificación, Personificación, Pierre Trémaux, Post-darwinismo, Pseudociencia, Retórica, Revoluciones, Royal Society, Sectarismo, Selección Natural, Tautología, Taxonomía, Teoría de la recapitulación de Oken, Wallace

EL ESPEJO DE LOS ENIGMAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ESPEJO DE LOS ENIGMAS. Resumen del Capítulo titulado El Espejo de los Enigmas en el libro-homenaje a Isabel Izquierdo Moya “Encuentros con lo imposible” (Amazon, 2017)

 

RESUMEN

A lo largo del siglo XX se propusieron tres explicaciones principales para la adaptación: la primera, considerada por lo general extra-académica, a menudo denominada anti-evolucionista y basada, para algunos en fuerzas internas de naturaleza supra-sensible, se oponía a las dos explicaciones consideradas académicas: la lamarckista y la darwinista. Tanto para el francés Étienne Rabaud (1868-1956), como para el español Pedro Laín Entralgo (1908-2001), entre estas tres opciones la segunda estaba ya periclitada a mediados del siglo XX, mientras que la tercera constituía la doctrina normal o canónica, si bien el propio Rabaud en sus escritos mostraba su desacuerdo con este punto de vista. En una demostración sin precedentes de la naturaleza voluble de la ciencia, la situación descrita parece haber dado un vuelco. La explicación darwinista, que el propio Rabaud cuestionaba en sus textos, parece hoy periclitada. La lamarckista, que parecía entonces periclitada, ha recuperado seguidores, si bien carece de pruebas que justifiquen una aplicación amplia. Ante este panorama, nos planteamos si acaso lo que estos académicos del siglo XX, tan corteses con los textos darwinistas, habían denominado como supra-sensible en algunos casos y extra-científico en otros, no merecerá ahora una nueva denominación que permita dirigir la vista a horizontes amplios que en su día fueron descartados por los ímpetus del positivismo.

Etiquetas:

Encuentros con lo imposible (Libro-homenaje a Isabel Izquierdo Moya)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sentimiento de la necesidad de cuidar las colecciones de insectos se encuentra en primer lugar entre las líneas maestras que dirigieron la trayectoria científica de Isabel Izquierdo, Conservadora de colecciones de insectos en el Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC en Madrid.

¿A qué puede deberse, nos preguntamos hoy, dicha necesidad?

El naturalista acostumbra a investigar las causas, pensando que la explicación se encuentra siempre antes del efecto pero, a veces, puede resultar conveniente buscar las razones de la existencia de algo no antes, sino por el contrario, más allá de sus consecuencias…

 

Coordinado por: Emilio Cervantes

Textos de: Paloma Blanco Fernández de Caleya, Santos Casado, Emilio Cervantes, Alberto Gomis, Antonio González Bueno, Carlos Martín Escorza, Carmen Rey del Castillo

PRESENTACIÓN

 

Una entrevista publicada en el periódico del Museo Nacional de Ciencias Naturales pone de manifiesto las líneas maestras que dirigieron la trayectoria científica de Isabel Izquierdo. En primer lugar, el sentimiento de una necesidad: la de cuidar de las colecciones de insectos. ¿Y a qué puede deberse, nos preguntamos hoy, dicha necesidad?

El naturalista acostumbra a investigar las causas, pensando que la explicación se encuentra siempre antes del efecto; pero a veces puede resultar conveniente buscar las razones de la existencia de algo no antes, sino por el contrario más allá de sus consecuencias. En el caso de las colecciones de insectos una necesidad conduce a otra, y la de cuidarlas no iba a ser excepción, puesto que inmediatamente obliga a poner todos los medios al alcance. ¿Con qué deseo? Con el de que dichas colecciones tengan un fin público. “Mi meta siempre ha sido hacer accesibles a la sociedad las colecciones del Museo” es el titular que destacaba, tanto en el encabezamiento de la entrevista como en el quehacer cotidiano de Isabel.

Como conservadora de la colección de entomología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Isabel Izquierdo se sabía depositaria del fruto de los desvelos y fatigas de muchos naturalistas, grandes nombres como Mariano de la Paz Graells, Ignacio Bolívar o Manuel Martínez de la Escalera y de otros entomólogos más modestos, muchos de ellos anónimos. Isabel sabía que su principal tarea era la custodia de un tesoro en potencia, porque la colección de insectos, resultado del trabajo de tantos autores durante los años, no constituye tesoro por sí misma. Es necesaria una conversión.

“Hacer accesibles a la sociedad las colecciones” significa eso: convertir una colección de insectos en un tesoro, en muchos tesoros. Una tarea que requiere cualidades especiales y un quehacer continuo, perseverante, inacabable. Una labor de encantamiento que Isabel hacía con esmero en su trabajo diario. Siendo así, algún indicio debería haber en la mencionada entrevista acerca de las claves y habilidades que se necesitan para tarea tan especial.

Los autores participantes en este volumen, colegas, compañeros, amigos de Isabel, hemos sentido la necesidad de dejar por escrito algunas ideas que quedaron pendientes en nuestros encuentros y conversaciones con ella. Estamos de acuerdo en que hay algo especial, enigmático, en su labor. El giro que nos lleva a considerar como un tesoro a un conjunto de insectos atravesados por alfileres entomológicos es semejante al toque de una varita mágica o si se quiere un ejemplo más material, a la labor del artista que convierte un bloque de piedra en la viva imagen de una persona o en el desencadenante de una emoción.

En definitiva, hablamos de una labor de encantamiento. Podría haber en aquella entrevista, decíamos arriba, indicios de algunas de las claves necesarias para esta tarea. La primera es la familiaridad con las piezas: “se crea una relación casi afectiva”, se dice en algún punto de la entrevista. Desde ese momento los insectos dejan de ser entes vulgares y pasan a ser queridos, surge el vínculo especial. En segundo lugar, una documentación exhaustiva. La colección científica contiene datos que constantemente nos recuerdan que un insecto particular ha sido elevado a otra categoría: es un ser apreciado, y nuestro aprecio se acompaña con una serie de datos. Finalmente, una vez que el objeto ha sido elevado a un nivel superior, se ha de cerrar el círculo para que nos demos cuenta de que cada uno de esos ejemplares y otros similares que no hemos escogido para nuestra colección, sin necesidad de habernos familiarizado con ellos, ni de haberlos colmado con datos, ni de haberlos ensalzado a otro nivel, tienen un valor en sí mismos. Cada ser vivo tiene un interés propio, de igual valor al de aquel que primero escogimos, al cual nombramos y al que quisimos y cuyo mérito, en definitiva, consiste en que nos ha llevado a conocer a los otros que eran anónimos. Más allá de aquellos primeros, nuestros modelos, todo son imágenes. Así se cierra el círculo y queda confirmada la hipótesis inicial que proponía buscar las causas de algo no sólo antes de su existencia sino también más allá de sus consecuencias.

“Por esa puerta rara es la semana en que no entra una tentación”, decía Isabel al final de la entrevista. Y es que las tentaciones, los objetos dignos de interés, se encuentran a ambos lados de la puerta. Ignorábamos, antes de atravesar por primera vez el umbral del despacho de Isabel Izquierdo, que nuestra llegada era esperada con la curiosidad y ansiedad del entomólogo. Años después, el análisis ha demostrado ser correcto: ella sabía entonces que llegaba una tentación, que se abrían nuevas perspectivas. Después hemos aprendido que la colaboración era fantástica, por estar basada en su generosidad.

Cuidar, conservar una colección de insectos ayuda a ver las partes del mundo apreciándolas. Las cosas que vemos nos llevan a amar las que no vemos y esto puede conducir a resultados que de otro modo habrían sido imposibles pero cada periodo histórico está compuesto por un conjunto de elementos que habrían sido considerados imposibles en épocas anteriores. Los naturalistas tenemos que dar muchas vueltas para comprender lo evidente, pero queremos verlo con nitidez, un compromiso moral que no debemos olvidar.

 Encuentros con lo imposible está disponible en Amazon

 

Etiquetas:

Iconoclast: One Journalist’s Odyssey through the Darwin Debates

Imagen de previsualización de YouTube

 

This is the great problem with science today: That authority more and more replaces evidence

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), Binomio Con-Con, Biología, Ciencia a debate, Clasificación, Concepto de Especie, Conferencias, confusión, Confusión mental, Conocimiento, Creencia, Crítica, Críticos de Darwin, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Diseño, Diseño Inteligente (ID), Divulgación científica, Evolución, Filosofía, Fraude, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Ideas, idioma darwiniano o darvinés, Ingsoc, Institucionalización de la ciencia, La sombra de Darwin, Materialismo, Método Científico, Mitos y Leyendas de la Ciencia, Objetivos de la biología, On the Origin of Species by Means of Natural Selection, Origen de la biología, OSMNS, Paleontología, Post-darwinismo, Pseudociencia, reduccionismo, Sectarismo, Selección Natural, Videos, Visión del Mundo

¿Cuán bajo hemos caído? El oxímoron como medida del deterioro del lenguaje

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los oxímoron son expresiones, habitualmente de dos términos, en las que ambos se contradicen, disputan entre sí un espacio que no puede ser ocupado por ambos puesto que lo que uno significa no es compatible con el otro.

El diccionario de oxímoron cuenta con más de cien de estas expresiones. La parte más sencilla en la elaboración de este diccionario es la que consiste en dar las definiciones de estas expresiones puesto que son todas ellas iguales entre sí e iguales a cero: ninguna significa nada. Pero cuidado que esto no quiere decir que estas expresiones no tengan valor. Al contrario, pueden servir  para la destrucción del lenguaje. Son muy útiles para la generación de confusión y por eso a veces se utilizan en procesos de lavado de cerebro masivo. Es por eso que son cada vez más frecuentes en los terrenos de la política y de la educación.

En español se ha denominado a estas expresiones flatus vocis o también fantasmas semánticos.

La cantidad de oxímoron en un lenguaje es indicador de su deterioro y así en el español contemporáneo vemos que hemos caído verdaderamente bajo cuando tan abundantes son los casos encontrados a diario.

Con el desarrollo de las especialidades académicas se han revelado algunas particularmente fecundas en oxímoron. Tal es el caso de la Economía, de las Ciencias de la Educación, por supuesto de la Filosofía y también, como no, de la Biología.

La Economía se basa en gran medida en la gestión y proliferación de este tipo de expresiones y así tenemos la enorme familia de los oxímoron relacionados con el capital y el capitalismo (Capital humano, Capitalismo avanzado, Capitalismo de Estado, etc.) o aquellos en relación con la banca (Banca amiga, Banca ética, Banca solidaria, etc.).

La cultura de masas, la cultura tecnológica o la educación financiera serán ejemplos de oxímoron en el campo de las Ciencias de la Educación. La filosofía materialista es un buen ejemplo del dominio de la Filosofía, cultivada y abonada desde hace décadas por muchos grupos de expertos internacionalmente reconocidos y retribuidos, pero entre los flatos verbales más notables de todos los tiempos tenemos a la selección natural y la inteligencia artificial. El primero nacido y cultivado con esmero en los terrenos de la Biología,  el segundo de la cibernética que viene a ser la interfaz entre aquella y la informática.

Al admitir tales nociones auto-contradictorias e imposibles, el pensamiento queda bloqueado; su mejor parte anulada: la crítica y la auto-crítica desaparecen. El pensamiento se esfuma para dejar lugar a  la ideología. ¿Cuál es la diferencia entre uno, el pensamiento y la otra, la ideología? El primero es abierto y la segunda es cerrada, limitada. El primero extiende los límites de la razón, la segunda los recorta.

El oxímoron vuelve loco al hablante y lo domina. La selección natural no requiere explicación otra que su propia definición (tautología): sobreviven los más aptos, esto es los que sobreviven. La teoría científica queda degradada y la Ciencia convertida en anti-ciencia. Al admitir la inteligencia artificial el hablante se reconoce uno más entre los robots, máqinas pensantes y engendros cibernéticos. El hablante reconoce su propia estupidez, confiesa su incapacidad, y renuncia así a su cualidad principal, el pensamiento, al que entrega en manos de la autoridad del partido. Pero no importa,  dentro de cincuenta años nadie entenderá ya de qué estamos hablando. ¿Verdad?

 

 

 

 

Guardar

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), adaptación, Binomio Con-Con, Biología, Blog del día Mi+d, Caracteres adquiridos, Ciencia a debate, confusión, Confusión mental, Conocimiento, contradicción, Crítica, Curiosidades y anécdotas, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Diccionario de Neolengua, Divulgación científica, Doblepensar, Dogmas, Estructuralismo, fantasma semántico, Filosofía, Flatus vocis, Fraude, Hipótesis, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Humanismo, idioma darwiniano o darvinés, Infierno, Ingsoc, Literatura, Máquina incapaz de distinguir, Mitos y Leyendas de la Ciencia, Naturaleza fantástica, Neolengua, Objetivos de la biología, Orwell, OSMNS, Oxímoron, Post-darwinismo, Pseudociencia, Retórica, Revoluciones, Royal Society, Sectarismo, Selección Natural, Tautología, trabalenguas, Trampa semántica, Último Escolástico

La persuasión en la construcción de la ciencia contemporánea en México: Los casos de Martín de Sessé Lacasta e Isaac Ochoterena Mendieta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El triunfo, el éxito de una obra o de un autor científico, no siempre es resultado de una aportación real a los campos del conocimiento, sino que a menudo es debido a una oportunidad histórica: Encontrarse en el lugar adecuado en el momento preciso.

Por ejemplo el libro principal de Darwin y fundador del darwinismo se titula Sobre el Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida. En su prólogo el autor reconoce haberse inspirado en Malthus, un obscuro economista del Imperio Británico. La obra, carente de novedad científica y de resultados experimentales originales, busca constantemente confundir especie con variedad, ignorando la obra de los principales naturalistas. A tal fin está llena de errores y juegos de palabras, pero no obstante ha triunfado por inspirar un modelo de vida útil y acorde con los principios del liberalismo.

Muchos autores han triunfado en sus carreras por oportunismo. Pero el oportunismo no es inocente sino que está asociado con el apoyo de grupos de presión, redes de poder, lobbies, de tal manera que la ciencia queda convertida en política y la claridad y objetividad desaparecen.

El análisis de los ejemplos históricos en autores como Ochoterena y Sessé permite obtener las herramientas precisas para distinguir a los verdaderos protagonistas de los avances científicos de otros, cuyo papel histórico es más dudoso y ha de encontrarse entre los políticos o, para ser más críticos, entre los impostores.

No hemos estudiado casos históricos por una contemplación caprichosa del pasado. El estudio del pasado aporta las herramientas que nos permiten analizar el presente y orientar el futuro.

La persuasión en la construcción de la ciencia contemporánea en México: Los casos de Martín de Sessé Lacasta e Isaac Ochoterena Mendieta. PDF gratuito

Etiquetas:

Ahora que vamos despacio, vamos a definir la selección natural

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la imagen se pretende una definición de la Selección Natural. Está tomada de unos comentarios del Dr Sutton en Twitter, pero podría estarlo de cualquier otro sitio.

In a nut shell, dice, o sea condensada como en una nuez. Veamos…

No pondremos particular atención al punto 1 que contiene una  trivialidad ni al 2 que contiene un disparate. Los puntos 3, 4, 5  y 6 contienen la cantinela de siempre: la vida como lucha. Un punto de vista sectario y autoritario.

Centrémonos, eso sí en el punto 7:

 

7.  These variations, selected for long enough by the “natural process of selection”,  eventually produce new species  by way of divergence from common ancestors.

7. Las variaciones, seleccionadas suficientemente por el “proceso natural de selección”, eventualmente producen nuevas especies por vía de la divergencia a partir de antepasados comunes.

 

Si.  Han leído ustedes bien. Así se nos pretende explicar la Selección Natural desde hace ya más de cien años, un oxímoron, un error. La idea: Mantener en pie esa estupidez: la vida como lucha. Un punto de vista sectario y autoritario.

 

Guardar

Guardar

Etiquetas:

Presentación del libro: “Villarroya, yacimiento clave de la Paleontología riojana”

 

 

 

 

 

 

 

 

Presentación del libro Villarroya, yacimiento clave de la Paleontología riojana,

 

viernes, día 28 de octubre, a las 20 h.,  en la Casa de Cultura de Arnedo.

 

20 h. Bienvenida: Santiago Jiménez, Director de la Casa de las Ciencias.
20 h 10 min. Introducción a cargo de los coordinadores del libro.
20h 20 min. Intervención de autores:

Carlos Martín Escorza: Historia del Yacimiento
Arsenio Muñoz: Geología de la Cuenca de Villarroya.
Emilio Pueyo: Paleomagnetismo y datación del Yacimiento de Villarroya.

20 h 40 min. Discusión.

 

Villarroya, Yacimiento clave de la paleontología riojana

Alberdi Alonso, María Teresa; Azanza Asensio, Beatriz y Cervantes Ruiz de la Torre, Emilio (Coordinadores)

 

Instituto de Estudios Riojanos

C/ Portales, 2

26071 Logroño

Tel.: 941 29 15 57  Fax: 941 291 910

E-mail: libreria.ier@larioja.org

Web: www.larioja.org/ier

PVP: 18 €

 

Se presenta en el libro una visión general del Yacimiento paleontológico de Villarroya, situado en la Rioja Baja a 10 Km al sur de Arnedo. El Yacimiento de Villarroya entró en la historia de la mano del ingeniero de caminos Eduardo Carvajal, director de las minas de lignito de Préjano, Turruncún y Villarroya, que lo presentó en una comunicación al XIV Congreso Internacional de Geología realizado en Madrid. Desde entonces lo han visitado numerosos investigadores de todo el mundo. Se encuentran en él restos fósiles procedentes de más  de una veintena de especies de vertebrados que incluyen carnívoros como hienas, lobos, perros, zorros, osos, mustélidos  y varios felinos; siete especies de artiodáctilos (cérvidos y bóvidos) y perisodáctilos (équidos y rinoceróntidos) y abundantes micromamíferos.  Se conservan fósiles de Villarroya en Madrid en el Museo Nacional de Ciencias Naturales y en el Museo Geominero; en Barcelona, en el Museo del Seminario Conciliar y en el Institut Catalá de Paleontología Miquel Crusafont  en Sabadell, así como en el propio Museo de Ciencias Naturales de Arnedo y en algunos museos en Alemania y en Francia como el Musée Guimet y el Musée des Confluences, ambos en Lyon.

 

Entre los fósiles más destacados obtenidos a lo largo de los años en las excavaciones organizadas en  Villarroya se encuentran magníficos ejemplares de mandíbulas de los últimos hipariones de Eurasia que fueron reemplazados seguidamente por caballos del actual género Equus, lo que sitúa a la fauna de Villarroya en una época de transición en donde aún persisten linajes de los grandes mamíferos característicos del Neógeno, junto a otros que aparecieron entonces y han llegado hasta nuestros días.

 

Los estudios sobre este yacimiento incluyen las técnicas más recientes de datación estratigráfica como las basadas en magnetoestratigrafía, que se han aplicado en una amplitud de estratos de sedimentos lacustres verdaderamente excepcional. Los capítulos del libro presentan una aproximación multidisciplinaria al yacimiento con un constante diálogo entre las diversas aportaciones paleontológicas y las procedentes de la estratigrafía.

 

Etiquetas:

La forma de las semillas: 1 Las semillas de especies modelo se parecen a una cardioide.

Definir la forma de las semillas, describirla adecuadamente, es importante en taxonomía, en botánica y en agricultura. Una estrategia adecuada consiste en comparar la forma de la semilla con figuras geométricas conocidas. Veamos algunos ejemplos…

Las semillas de la planta modelo, Arabidopsis thaliana, se parecen a una cardioide elongada por un factor de Φ, la proporción áurea:

 

 

 

 

 

 

 

La cardioide es la curva descrita por un punto de una  circunferencia que gira alrededor de otra de igual radio:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la familia de las leguminosas, muchas semillas se parecen también a una cardioide. En particular las especies modelo, Lotus japonicus y Medicago truncatula:

 

 

Etiquetas:

Substituto de la religión: Una interpretación parcialmente correcta del El Origen de las Especies por Juan Benet

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Benet, que no había leído el Origen de las Especies, se refería en una entrevista a la Ciencia como Aparato de Convicciones.

En su libro titulado Londres Victoriano, este autor dedica unos párrafos memorables al Origen de las Especies, libro que, repetimos, no había leído, y por tanto no podía entender.

No obstante acierta en algunos de sus comentarios y destaca realmente lo que es esta obra: Un acontecimiento capital de la Época victoriana.  Empero, se equivoca al decir que el libro resumía treinta años de pacientes investigaciones biológicas. No hay ni una sola investigación biológica original en este libro.

Acierta plenamente en otros puntos de los que resumimos dos:

  1. El libro estaba llamado a cambiar la concepción intelectual del mundo
  2. Suponía la destrucción de los fundamentos de la religión, del Estado, de la familia y del orden social.

 

Pero lean ustedes estos párrafos, obra cumbre de la escritura sintética, por si pudiese habérsenos escapado algún otro aspecto importante, que seguro será digno de mención y crítica en posteriores ocasiones. Y fíjense sobre todo en los errores y en los aciertos al hablar de El Origen de las Especies, un libro, dice,… que resumía treinta años de pacientes investigaciones biológicas, lo cual es falso…y que estaba llamado a cambiar la concepción intelectual del mundo al desplazar las doctrinas mítico-religiosas y ocupar con una teoría científica el hueco dejado por ellas. Y esto último es cierto a medias, un libro destinado a desplazar una serie de doctrinas mítico-religiosas, cierto. Pero con… ¿con una teoría científica? No. Eso no es posible. Las doctrinas mítico-religiosas sólo pueden ser reemplazadas por otras doctrinas mítico-religiosas. Se equivoca de nuevo Benet. En el libro de Darwin no había teoría científica ni formulación lógica alguna.

Como bien dice al final de estos párrafos,  se trataba de algo que habían entendido bien las mentes ortodoxas-y las anglicanas, las más fieras. Se trataba  de sentar las bases para la destrucción de los fundamentos de la religión del Estado, de la familia y del orden social. Lo dicho. Lean, piensen y comenten…

….Comienza la cita de Londres victoriano…

Ciertamente, en sus últimos años Alberto había podido asistir a una auténtica erupción de la energía, del talento y del coraje de su pueblo; a un renacimiento —por segunda vez en el siglo— de la ciencia, de la industria y del arte. Cuando en el último cuarto de siglo Oscar Wilde acuñó el concepto de “Renacimiento inglés”, como tema central de sus conferencias en Gran Bretaña y Estados Unidos se estaba sin duda refiriendo a las grandes señales que había en la década de su nacimiento. En el año 1858 se procedió a la botadura del Great Eastern, un monstruo de hierro de 20 000 toneladas de desplazamiento, sólo superado en el siglo XX, que podía transportar 4 000 pasajeros alojados en cinco cubiertas y depositarlos al otro lado del Atlántico en cuatro días de navegación, aunque nunca llegó a hacerlo; Wallace y Darwin impartían sus primeras lecciones sobre la selección natural que apenas despertaron unas pocas controversias entre los especialistas: Maxwell enunciaba las leyes del campo electromagnético. Thompson, posteriormente lord Kelvin, definía los límites térmicos del universo. En aquellos años Dickens publica Tiempos difíciles, Pequeña Dorrit, La historia de dos ciudades y Grandes esperanzas; George Eliot, las Escenas de la vida clerical, Silas Marner y Adam Bede; Stevenson, La isla del tesoro, y De Quincey, la versión final de Las confesiones de un opiómano inglés: Fitzgerald,  la traducción de Rubbaiyat de Ornar Khayyam, y Morris, La defensa de Guenevere al tiempo que funda su compañía de textiles. Millais pinta Sir Isumbras, Vale of Rest y Autumn Leaves. Whistler At the Piano; Scott construye la capilla del colegio de Exeter. Stevens el monumento a Wellington y Landseer los leones de la columna de Nelson, un aditamento que en lo sucesivo se considerará obligado para toda clase de parlamentos, puentes, bancos y muscos. Speke descubre y explora el lago Nyanza y Livingstone el Nyassa; Stanley, en busca de este último, descubre las fuentes del Nilo.

Pero sin duda el acontecimiento capital de entonces fue la publicación por Darwin de El Origen de las Especies, un libro que resumía treinta años de pacientes investigaciones biológicas y que estaba llamado a cambiar la concepción intelectual del mundo al desplazar las doctrinas mítico-religiosas y ocupar con una teoría científica el hueco dejado por ellas.

No es fácil imaginar hoy en día una polémica que se trasladó hacia los principios morales y religiosos en que reposaba la sociedad en lugar de centrarse sobre los hechos o las familias de hechos estudiados por Darwin y reunidos todos en una única y lógica formulación. En el pasado, la ciencia era una actividad un tanto marginal y esotérica, casi una actividad de brujos, sus hallazgos sólo tenían una limitada aplicación en la vida social, y de hecho la ciudad y el campo podían vivir ajenos a ellos, y si sus teorías chocaban con las doctrinas oficiales bastaba con declararlas heréticas y dejar que siguiera el curso de la historia. Pero la Ilustración, los progresos y descubrimientos  científicos de los siglos XVIII y XIX y la Revolución Industrial, habían hecho de la ciencia, sobre todo de la experimental, uno de los pilares de la sociedad, tan imprescindible como los otros. En tiempos de Darwin, un conflicto entre ciencia y doctrina ofrecía ya pocas posibilidades de componendas y obligaba a elegir. La teoría de la evolución fue recibida con horror por las mentes ortodoxas-y las anglicanas, las más fieras- persuadidas de que cualquier hipótesis contraria a la creación del mundo por seis actos de potestad divina en seis días de una semana muy cargada de trabajo, suponía la destrucción de los fundamentos de la religión del Estado, de la familia y del orden social.

…Fin de la cita.

 

Bibliografía

Benet, J. 1989. Londres victoriano. Editorial Planeta. Barcelona.

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), Binomio Con-Con, Biología, Ciencia a debate, confusión, Confusión mental, Conocimiento, contradicción, Creación, Creencia, Crítica, Críticos de Darwin, Curiosidades y anécdotas, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Diseño, Diseño Inteligente (ID), Divulgación científica, Doblepensar, Dogmas, El destino del hombre en la Naturaleza, Evolución, Filosofía, Fraude, Fundación del Creacionismo en OSMNS, General, Hipótesis, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Humanismo, Ideas, Ingsoc, Institucionalización de la ciencia, La sombra de Darwin, Lenguaje, Literatura, Materialismo, Método Científico, Mitos y Leyendas de la Ciencia, Objetivos de la biología, On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, Origen de la biología, OSMNS, OSMNS Contradicciones, OSMNS Errores, OSMNS Falacias, Post-darwinismo, Progreso, Pseudociencia, Religión, Revoluciones, Sectarismo, Selección Natural, Ser humano, Significado de biología, Vida y costumbres de Charles Darwin, Visión del Mundo