‘Eugenesia’

Fundación de la Biología en el párrafo octingentésimo trigésimo cuarto de El Origen de las Especies

La supresión de la taxonomía propuesta en los dos párrafos anteriores acaba con la Historia Natural y deja un hueco enorme para otra ciencia distinta.

Es en el espacio resultante de la destrucción operada en los párrafos anteriores en donde nace la Biología: Una ciencia muy relacionada con la eugenesia. Vinculada a ella desde sus orígenes en el desprecio de formas de vivir y de formas de contemplar la naturaleza que no se ajusten directamente a la propuesta del autor, quien representa a la autoridad.  Sólo con los poderosos apoyos de Huxley y la Royal Society,  se podrá publicar y difundir esta obra fundamental del materialismo y del nihilismo:

 

Cuando no contemplemos ya un ser orgánico como un salvaje contempla a un barco, como algo completamente fuera de su comprensión; cuando miremos todas las producciones de la naturaleza como seres que han tenido una larga historia; cuando contemplemos todas las complicadas conformaciones e instintos como el resumen de muchas disposiciones útiles todas a su posesor, del mismo modo que una gran invención mecánica es el resumen del trabajo, la experiencia, la razón y hasta de los errores de numerosos obreros; cuando contemplemos así cada ser orgánico, ¡cuánto más interesante -hablo por experiencia- se hará el estudio de la Historia Natural!

 

Párrafo que aviva nuestra sospecha de que el autor de una parte importante de esta obra es TH Huxley.

 

 

 

834.

The other and more general departments of natural history will rise greatly in interest. The terms used by naturalists, of affinity, relationship, community of type, paternity, morphology, adaptive characters, rudimentary and aborted organs, etc., will cease to be metaphorical and will have a plain signification. When we no longer look at an organic being as a savage looks at a ship, as something wholly beyond his comprehension; when we regard every production of nature as one which has had a long history; when we contemplate every complex structure and instinct as the summing up of many contrivances, each useful to the possessor, in the same way as any great mechanical invention is the summing up of the labour, the experience, the reason, and even the blunders of numerous workmen; when we thus view each organic being, how far more interesting—I speak from experience—does the study of natural history become!

 

Las otras ramas más generales de la Historia Natural aumentarán mucho en interés. Los términos afinidad, parentesco, comunidad de tipo, paternidad, morfología, caracteres de adaptación, órganos rudimentarios y atrofiados, etc., empleados por los naturalistas, cesarán de ser metafóricos y tendrán el sentido directo. Cuando no contemplemos ya un ser orgánico como un salvaje contempla a un barco, como algo completamente fuera de su comprensión; cuando miremos todas las producciones de la naturaleza como seres que han tenido una larga historia; cuando contemplemos todas las complicadas conformaciones e instintos como el resumen de muchas disposiciones útiles todas a su posesor, del mismo modo que una gran invención mecánica es el resumen del trabajo, la experiencia, la razón y hasta de los errores de numerosos obreros; cuando contemplemos así cada ser orgánico, ¡cuánto más interesante -hablo por experiencia- se hará el estudio de la Historia Natural!

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La lucha por la vida, el progreso y otros lugares comunes del discurso en el párrafo sexcentésimo vigésimo tercero del Origen de las Especies

Ya vamos terminando este capítulo dedicado a la Geología y en sus últimos párrafos queda demostrado que el autor no sabía de lo que estaba hablando.

 

 

623

The inhabitants of the world at each successive period in its history have beaten their predecessors in the race for life, and are, in so far, higher in the scale, and their structure has generally become more specialised; and this may account for the common belief held by so many palaeontologists, that organisation on the whole has progressed. Extinct and ancient animals resemble to a certain extent the embryos of the more recent animals belonging to the same classes, and this wonderful fact receives a simple explanation according to our views. The succession of the same types of structure within the same areas during the later geological periods ceases to be mysterious, and is intelligible on the principle of inheritance.

 

Los habitantes del mundo en cada período sucesivo de la historia han derrotado a sus predecesores en la lucha por la vida, y son, en este respecto, superiores en la escala, y su estructura generalmente se ha especializado más, y esto puede explicar la creencia común, admitida por tantos paleontólogos, de que la organización, en conjunto, ha progresado. Los animales antiguos y extinguidos se asemejan, hasta cierto punto, a los embriones de los animales más modernos pertenecientes a las mismas clases, y este hecho portentoso recibe una explicación sencilla, según nuestras teorías. La sucesión de los mismos tipos de estructura dentro de las mismas regiones durante los últimos períodos geológicos, deja de ser un misterio y es comprensible según el principio de la herencia.

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Sin ciencia alguna en el párrafo sexcentésimo décimo sexto del Origen de las Especies

Decíamos que lo encontrado en los dos párrafos anteriores no era ciencia.  Es algo distinto. Algo que deja al descubierto la ideología del autor, quién apoyándose en datos y personajes de la ciencia pretende extender su cosmovisión. Aquí lo encontramos de nuevo demostrado:

 

pero, después de transcurrir muchísimo tiempo y después de grandes cambios geográficos que permitan mucha emigración recíproca, los más débiles cederán su puesto a las formas predominantes, y no habrá nada inmutable en la distribución de los seres orgánicos.

 

Hablábamos de ideología, ahora hemos dicho cosmovisión. ¿Qué ideología es esta? ¿Qué cosmovisión?. Muy sencillo: Se trata de la eugenesia, base ideológica de todo racismo.

 

 

 

616

On the theory of descent with modification, the great law of the long enduring, but not immutable, succession of the same types within the same areas, is at once explained; for the inhabitants of each quarter of the world will obviously tend to leave in that quarter, during the next succeeding period of time, closely allied though in some degree modified descendants. If the inhabitants of one continent formerly differed greatly from those of another continent, so will their modified descendants still differ in nearly the same manner and degree. But after very long intervals of time, and after great geographical changes, permitting much intermigration, the feebler will yield to the more dominant forms, and there will be nothing immutable in the distribution of organic beings.

 

Según la teoría de la descendencia con modificación, queda inmediatamente explicada la gran ley de la sucesión, muy persistente, pero no inmutable, de los mismos tipos en las mismas zonas, pues los habitantes de cada parte del mundo tenderán evidentemente a dejar en aquella parte, durante los períodos siguientes, descendientes muy semejantes, aunque en algún grado modificados. Si los habitantes de un continente difirieron en un tiempo mucho de los de otro continente, sus descendientes modificados diferirán todavía casi del mismo modo y en el mismo grado; pero, después de transcurrir muchísimo tiempo y después de grandes cambios geográficos que permitan mucha emigración recíproca, los más débiles cederán su puesto a las formas predominantes, y no habrá nada inmutable en la distribución de los seres orgánicos.

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Se confirman nuestras sospechas en el párrafo sexcentésimo décimo segundo del Origen de las Especies

Dice el autor al final de este descuidado párrafo:

 

Sin embargo, el más hábil naturalista, mediante un examen de las especies de los dos países, no podría haber previsto este resultado.

 

Pero ¿A qué se refiere? Vean. Ni más ni menos que a esto:

 Desde este punto de vista, las producciones de la Gran Bretaña están mucho más elevadas en la escala que las de Nueva Zelanda

 

Pero a qué punto de vista se refiere. Pues no se lo van a creer pero se refiere a las siguientes especulaciones:

 

Por la manera extraordinaria como las producciones europeas se han difundido recientemente por Nueva Zelandia y han arrebatado los puestos que debieron haber estado ocupados anteriormente por los indígenas, hemos de creer que, si todos los animales y plantas de la Gran Bretaña fuesen puestos en libertad en Nueva Zelandia, una multitud de formas británicas llegaría, en el transcurso del tiempo, a naturalizarse allí por completo, y exterminaría a muchas de las formas indígenas. Por el contrario, por el hecho de que apenas ningún habitante del hemisferio Sur se haya hecho salvaje en ninguna parte de Europa, podemos muy bien dudar de que, en el caso de que todas las producciones de Nueva Zelandia se dejasen en libertad en la gran Bretaña, un número considerable fuese capaz de apoderarse de los puestos actualmente ocupados por nuestros animales y plantas indígenas.

 

De estas burdas especulaciones sin fundamento, el autor viene a deducir que las producciones de la Gran Bretaña están mucho más elevadas en la escala que las de Nueva Zelanda. Evidentemente, la ciencia no es lo que importa al autor. Lo que le importa es, como descubríamos en el párrafo anterior, defender una ideología, la que inculca en sus creyentes que la vida se basa en la lucha, en la competición. Esto, y no otra cosa, es el darwinismo. Sectarismo.

 

 

 

 

612

We shall appreciate this difficulty more clearly by looking to certain existing faunas and floras. From the extraordinary manner in which European productions have recently spread over New Zealand, and have seized on places which must have been previously occupied by the indigenes, we must believe, that if all the animals and plants of Great Britain were set free in New Zealand, a multitude of British forms would in the course of time become thoroughly naturalized there, and would exterminate many of the natives. On the other hand, from the fact that hardly a single inhabitant of the southern hemisphere has become wild in any part of Europe, we may well doubt whether, if all the productions of New Zealand were set free in Great Britain, any considerable number would be enabled to seize on places now occupied by our native plants and animals. Under this point of view, the productions of Great Britain stand much higher in the scale than those of New Zealand. Yet the most skilful naturalist, from an examination of the species of the two countries, could not have foreseen this result.

 

Apreciaremos más claramente esta dificultad considerando ciertas faunas y floras extinguidas. Por la manera extraordinaria como las producciones europeas se han difundido recientemente por Nueva Zelandia y han arrebatado los puestos que debieron haber estado ocupados anteriormente por los indígenas, hemos de creer que, si todos los animales y plantas de la Gran Bretaña fuesen puestos en libertad en Nueva Zelandia, una multitud de formas británicas llegaría, en el transcurso del tiempo, a naturalizarse allí por completo, y exterminaría a muchas de las formas indígenas. Por el contrario, por el hecho de que apenas ningún habitante del hemisferio Sur se haya hecho salvaje en ninguna parte de Europa, podemos muy bien dudar de que, en el caso de que todas las producciones de Nueva Zelandia se dejasen en libertad en la gran Bretaña, un número considerable fuese capaz de apoderarse de los puestos actualmente ocupados por nuestros animales y plantas indígenas. Desde este punto de vista, las producciones de la Gran Bretaña están mucho más elevadas en la escala que las de Nueva Zelanda. Sin embargo, el más hábil naturalista, mediante un examen de las especies de los dos países, no podría haber previsto este resultado.

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La broncemia, una enfermedad contraria al espíritu de servicio

Seminario de

Francisco Occhiuzzi at TEDxCordoba

Hacia el minuto 8 35” se explica el espíritu de servicio, primer perjudicado por la enfermedad llamada Broncemia.

 

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Sobre el poder, de Bertrand Russell, y los traductores

 

En 1938, cuando se publicó su libro titulado Sobre el Poder, contaba ya Bertrand Russell (1872-1970) sesenta y seis años.  Había viajado a Rusia entrevistándose con Lenin,  y a China. Aunque algunas críticas y comentarios dicen de este libro que es excelente, por el contrario a mi me parece que está plagado de errores. Indicaré unos pocos:

Hay al final del segundo capítulo un párrafo muy preocupante. Dice:

 

En otros tiempos, los hombres se vendían al diablo para adquirir los poderes mágicos. En nuestros días adquieren ese poder por medio de la ciencia y se ven en la necesidad de convertirse ellos mismos en diablos.

 

Hasta aquí podría pasar por un texto metafórico inspirado la vieja tradición que tiene como punto clave el Fausto de Goethe, pero lo siguiente es peor:

 

No hay esperanza para el mundo mientras el poder no sea domeñado y puesto al servicio, no de este o de aquel grupo de tiranos fanáticos, sino de toda la raza humana, blanca, amarilla y negra, fascista, comunista y demócrata, pues la ciencia ha hecho inevitable que todos vivan o todos mueran.

 

Demasiado énfasis para mi gusto. En esto de domeñar, en aquello de la raza y en esa frase final que no hay quien entienda. ¿Acaso ha hecho la ciencia inevitable que todos vivan o mueran? ¿Se tratará de un error de traducción?…..Pronto veremos que no, de ninguna manera. Los traductores no van nunca en contra del autor establecido sino al contrario…………

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Malthus en El Club de los Suicidas, de Robert Louis Stevenson

Entre los relatos de Robert Louis Stevenson se encuentran El Dr Jeckyll y Mr Hyde y El club de los suicidas, dos filones por explotar que encierran claves para comprender algunos comportamientos habituales del mundo contemporáneo.

A Stevenson, a quien los nativos de Upolu, isla de Samoa en el Pacífico a donde se había retirado llamaban Tusitala (el narrador de historias),  le gustaba jugar con los nombres.

La primera de las novelas citadas, El Dr Jeckyll y Mr Hyde, es fruto de una pesadilla del autor y describe un caso de doble personalidad, en el que una de las dos facetas del protagonista lleva el nombre de Hyde (to hide en inglés es esconderse). En la segunda novela mencionada arriba, El club de los suicidas, un caballero que es socio honorario del Club se llama Malthus. Nos preguntamos si mediante este nombre el autor quiso aludir explícitamente a Thomas Robert Malthus (1766-1834),  honrando el clérigo Malthus, cuya visión de la economía estaba basada en que la progresión del número de individuos humanos es más rápida que la progresión de la cantidad de recursos disponibles para su sustento. Obscuro panorama propio de las penumbras de una sociedad industrial, y en definitiva artificial, puesto que en la naturaleza no existen tales progresiones,  equilibrándose todo antes de que nadie venga a echar las cuentas. Ante el obscuro y siempre artificial panorama de Malthus, que en Economía es preludio del no menos obscuro y artificial panorama de Darwin en la Biología, la solución es obvia y a nadie se le escapa que dicha solución puede tener que ver con el nombre de la novela.  En teoría, puesto que de teoría estamos tratando, el problema de los malthusianos quedaría resuelto por el método de reducir voluntariamente el número de individuos humanos, con lo que, llevando la situación al límite,  sobrarían los recursos.  Enfín,… que no sabemos si la intención de Robert Louis Stevenson al elegir tal nombre era la de honrar al clérigo Malthus, fundador de la Dismal Science, pero claro, el nombre ahí queda, como siempre, para el estudio, para la duda:  ¿Tendrán un origen común Malthus, el clérigo cuyas grises teorías inspiraron a Darwin y éste otro Malthus, el miembro honorario del club de los suicidas de Stevenson, de Tusitala? No lo sabemos. Empero,  lo que sí sabemos y esto con plena seguridad, pues está meridianamente claro en la novela,  es que Stevenson se refirió directamente a Charles Darwin en las páginas de El club de los suicidas.  Veremos la cita exacta en la entrada número mil uno de este blog……

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Lamarck 2014

Este artículo está dedicado al profesor José Francisco Bravo Moreno, quien mantiene una hipótesis sobre cómo es posible franquear la barrera somático-germinal

Introducción

La operación de descrédito que el darwinismo ha realizado con la figura de Lamarck es un ejemplo lamentable a tener en cuenta para la historia de la ciencia. Pero la Historia, siempre paciente,  permite que el tiempo haga justicia y traiga las aguas a su cauce.  No en vano bajo la estatua de Lamarck que se encuentra a la entrada del Jardin des Plantes en Paris se lee esta frase de su hija:

La postérité vous admirera. Elle vous vengera, mon père.

 

Ahora, en 2014, ya ha llegado  la anunciada posteridad y con ella la hora de que se cumplan estas proféticas palabras de la amante hija.

 

En su obra Philosophie Zoologique,  Lamarck menciona dos leyes y da numerosos ejemplos de ellas. (Las traducciones de ambas leyes son mías). La primera se refiere a la adaptación:

 

Primera ley

En todo animal que no ha pasado el final de su desarrollo, el uso más frecuente y sostenido de cualquier órgano, fortalece gradualmente este órgano, lo desarrolla, lo agranda, y le da un poder proporcionado a la duración de su empleo;  mientras que la constante falta de uso de tal órgano,  lo debilita imperceptiblemente, lo deteriora, disminuye progresivamente sus facultades, y eventualmente termina por hacerlo desaparecer.

La segunda ley se refiere a la herencia de caracteres adquiridos:

Segunda Ley

Todo lo que la naturaleza ha hecho que los individuos ganen o pierdan por la influencia de circunstancias o de su raza  se encuentra expuesto desde hace tiempo, y en consecuencia, por la influencia del uso predominante de dicho órgano, o la de la falta constante de su uso, ella lo conserva mediante su generación en los nuevos individuos que vienen, siempre que los cambios adquiridos sean comunes a ambos sexos, o a quienes han producido estos dos individuos.

 

 

En El Origen de las Especies (OSMNS) Darwin se inspira en Lamarck, o más apropiadamente, copia de él todo lo que le parece oportuno citándolo en muy pocas ocasiones. Pocas son las veces en que Lamarck es correctamente citado,  normalmente cuando el autor quiere corregir o apostillar algo con base a resultados o experiencias ajenas (así por ejemplo cuando critica la generación espontánea, basándose en los resultados de Pasteur).

En su obra, Darwin habla tanto del efecto del ambiente en los organismos (primera ley) como de la herencia de caracteres adquiridos (segunda ley) dando ejemplos que, o bien son los mismos que utilizaba Lamarck,  o bien son otros muy parecidos. Entre ellos el famoso ejemplo de la jirafa que, curiosamente ha servido para denostar a Lamarck, siendo utilizado cincuenta años después por Darwin en un par de ocasiones.

La herencia de caracteres adquiridos, idea central de Lamarck, que es necesaria para explicar la evolución, va tomando forma. Cada vez más artículos indican que sí, que es posible que los caracteres adquiridos a lo largo de la vida se transmitan a generaciones sucesivas, se hereden. En este blog hemos visto muchos casos, por ejemplo, el artículo de Brown-Sequard publicado en The Lancet en 1875, el caso descrito en el artículo titulado “Effect of In Utero and Early-Life Conditions on Adult Health and Disease”, firmado por Peter Gluckman, Mark Hanson, Cyrus Cooper and Kent Thornburg en el número 359 (1) de la revista The New England Journal of Medicine. También los numerosos casos descritos por Otto Landman en sendos artículos en Scientific American y Annual Review of Genetics. Hace ya cinco años que comentábamos un curioso artículo en Nature titulado Too Soon for the rehabilitation of Lamarck, comentario seguido por otro que venía en su apoyo.

Hoy tenemos otro ejemplo, pero antes de comentarlo recordaremos: ¿Por qué el darwinismo es contrario a la herencia de caracteres adquiridos?

Muy sencillo. Porque el darwinismo está muy vinculado con la Eugenesia e, históricamente,  la Eugenesia defendió la existencia de razas superiores. Uno de los mayores defensores del darwinismo en Alemania fue August Weismann, el inventor de la barrera somático germinal, que no existe, pero de haber existido podría contribuir a demostrar la pureza de las razas. Una lástima ¿No?

Pasemos ya a comentar un nuevo artículo que viene a defender la herencia de caracteres adquiridos, demostrando que la barrera somático germinal era una ficción gratuita de Weismann y del darwinismo. Y que no hay base alguna para hablar de razas favorecidas. Por cierto,….. ¿Recuerdan el título completo de la obra principal de Darwin, OSMNS o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida?

 

Lamarck rehabilitado

En Nature Neuroscience,   Brian G Dias y Kerry J Ressler han publicado recientemente el artículo titulado Parental olfactory experience influences behavior and neural structure in subsequent generations.

 

El tratamiento de ratones con acetofenona, una sustancia olorosa, de manera asociada a un daño (descarga eléctrica), genera una hipersensibilidad a aquella molécula. Los autores utilizan el test llamado Fear-potentiated startle (FPS) mediante el cual la repetida exposición a acetofenona en asociación con el daño genera una reacción de miedo asociada al olor (odor-potentiated startle (OPS)). FPS aumenta con el tratamiento en la generación inicial, pero también en sus descendientes de la primera generación, que nunca estuvieron expuestos al compuesto.

Los autores encuentran cambios en el bulbo olfativo de los descendientes (F1) de los machos  tratados con acetofenona. En ellos, los glomérulos dorsales e intermedios aparecen considerablemente aumentados en relación con los controles.

La secuenciación con bisulfito permite detectar regiones metiladas en el ADN. Así, la secuenciación con bisulfito del DNA extraído del esperma de ratones F0 alrededor del locus Olfr151 (M71) (respuesta a acetofenona)  y del locus Olfr6 (no respuesta a acetofenona) reveló menor metilación en Olfr151 en machos tratados con acetofenona que en los controles. La reducida metilación en Olfr151 detectada en DNA extraído del esperma se hereda en generaciones posteriores pero no se observa en la propia región del bulbo olfatorio (MOE= Main Olfactory Epithelium).  La reducida metilación no se asoció con otros cambios en histonas como acetilación o trimetilación. Los autores concluyen que el mecanismo de herencia podría basarse en otros procesos como la metilación de ADN o en RNAs no codificantes.

Los autores discuten sus resultados en conexión con otros datos y publicaciones de diferentes laboratorios concluyendo que la herencia transgeneracional epigenética realmente ocurre en mamíferos, apoyando las conclusiones en organismos tan diversos como moscas y  gusanos.

 

Por supuesto que muchas preguntas quedan en el aire. Por ejemplo ¿cómo se transmite la señal a las células espermáticas? Sea como sea la hipótesis de una barrera somático germinal queda descartada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias

 

Dias BG and Ressler, KJ. 2014.  Parental olfactory experience influences behavior and neural structure in subsequent generations. Nature neuroscience 17, 89–96.

Lamarck, JB Philosophie Zoologique. 1997. Flammarion. Paris.

 

 

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Robusteciendo una teoría que no lo es mediante una conclusión rotunda en el párrafo cuadrigentésimo quincuagésimo quinto de El Origen de las Especies

 

La selección natural es una expresión hueca, no es nada. ¿Nada? Un momento, lean con atención hasta el final del párrafo. ¿Leen ustedes lo que yo he leído?:

 

pero para mi imaginación es muchísimo más satisfactorio considerar instintos, tales como el del cuclillo joven, que expulsa a sus hermanos adoptivos; el de las hormigas esclavistas; el de las larvas de icneumónidos, que se alimentan del cuerpo vivo de las orugas, no como instintos especialmente creados o fundados, sino como pequeñas consecuencias de una ley general que conduce al progreso de todos los seres orgánicos; o sea, que multiplica, transforma y deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

 

Conclusión:

El autor busca y ha encontrado la satisfacción de su imaginación mediante una ley general que deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

 

 

 

 

 

 

455

This theory is also strengthened by some few other facts in regard to instincts; as by that common case of closely allied, but distinct, species, when inhabiting distant parts of the world and living under considerably different conditions of life, yet often retaining nearly the same instincts. For instance, we can understand, on the principle of inheritance, how it is that the thrush of tropical South America lines its nest with mud, in the same peculiar manner as does our British thrush; how it is that the Hornbills of Africa and India have the same extraordinary instinct of plastering up and imprisoning the females in a hole in a tree, with only a small hole left in the plaster through which the males feed them and their young when hatched; how it is that the male wrens (Troglodytes) of North America, build “cock-nests,” to roost in, like the males of our Kitty-wrens,—a habit wholly unlike that of any other known bird. Finally, it may not be a logical deduction, but to my imagination it is far more satisfactory to look at such instincts as the young cuckoo ejecting its foster-brothers, ants making slaves, the larvae of ichneumonidae feeding within the live bodies of caterpillars, not as specially endowed or created instincts, but as small consequences of one general law leading to the advancement of all organic beings—namely, multiply, vary, let the strongest live and the weakest die.

 

 

Esta teoría se robustece también por algunos otros hechos relativos a los instintos, como el caso común de especies muy próximas, pero distintas, que, habitando en partes distintas del mundo y viviendo en condiciones considerablemente diferentes, conservan, sin embargo, muchas veces, casi los mismos instintos. Por ejemplo: por el principio de la herencia podemos comprender por qué es que el tordo de la región tropical de América del Sur tapiza su nido con barro, de la misma manera especial que lo hace nuestro zorzal de Inglaterra; por qué los cálaos de África y de India tienen el mismo instinto extraordinario de emparedar y aprisionar las hembras en un hueco de un árbol, dejando sólo un pequeño agujero en la pared, por el cual los machos alimentan a la hembra y a sus pequeñuelos cuando nacen; por qué las ratillas machos (Troglodytes) de América del Norte hacen nidos de macho («cock-nests»), en los cuales descansan como los machos de nuestras ratillas, costumbre completamente distinta de las de cualquier otra ave conocida. Finalmente, puede no ser una deducción lógica, pero para mi imaginación es muchísimo más satisfactorio considerar instintos, tales como el del cuclillo joven, que expulsa a sus hermanos adoptivos; el de las hormigas esclavistas; el de las larvas de icneumónidos, que se alimentan del cuerpo vivo de las orugas, no como instintos especialmente creados o fundados, sino como pequeñas consecuencias de una ley general que conduce al progreso de todos los seres orgánicos; o sea, que multiplica, transforma y deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

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¿Qué versión del libro de Darwin había leído Flourens?

 Pierre Flourens, un Académico de brillante trayectoria, leyó la primera edición francesa del libro de Darwin, en la traducción de Clémence Royer. El título de la  primera edición francesa (1962) es: DE L’ORIGINE DES ESPÈCES OU DES LOIS DU PROGRÈS CHEZ LES ÊTRES ORGANISÉS y la obra se encuentra disponible en Darwin online y en Google Books.  Merece la pena una lectura de su  prefacio, ejemplo de fe en la ciencia y de fundamentalismo científista, que comienza así de bravamente:

Oui, je crois à la révélation, mais à une révélation permanente de l’homme à lui-même et par lui-même, à une révélation rationnelle qui n’est que la résultante des progrès de la science et de la conscience contemporaines, à une révélation toujours partielle et relative qui s’effectue par l’acquisition de vérités nouvelles, et plus encore par l’élimination d’anciennes erreurs. Il faut même avouer que le progrès de la vérité nous donne autant à oublier qu’à apprendre, et nous apprend à nier et à douter aussi souvent qu’à affirmer.

(Sí, creo en la revelación, pero en una revelación permanente del hombre a sí mismo y por sí mismo, en  una revelación racional que es sólo la resultante de los progresos de la ciencia y de la conciencia contemporáneas, en una revelación siempre parcial y relativa que se efectúa por la adquisición de las verdades nuevas, y más todavía por la eliminación de antiguos errores. Hasta hay que reconocer que el progreso de la verdad nos da tanto para  olvidar como para aprender, y nos enseña  a negar y a dudar tan a menudo como a afirmar.)

El dogmatismo y la falta de formación científica de la traductora están patentes a lo largo de todo el prólogo.

En la segunda edición francesa, de 1866, titulada De l’Origine des espèces par sélection naturelle ou des lois de transformation des êtres organisés (se conoce que alguien hizo ver al menos la total inconsistencia del título anterior)  , y disponible en Google books,   la traductora introduce además de su osado prefacio a la primera edición, un avant-propos, en el que cita ni más ni menos que cuatro veces a Pierre Flourens.  Además, lo cita también una quinta vez en una nota a pie de página en el texto.

Veamos estas cinco desafortunadas citas que una atrevida traductora se permite hacer en referencia a un académico de tan larga y prestigiosa trayectoria científica:

1 y 2. Discute la traductora el término sélection que ha decidido emplear en esta edición en lugar de élection. Nos dice:

En abandonnant le mot élection, que nous avions employé dans notre première édition [cf. Royer, De l'origine des espèces1, 114, 121, etc.], nous avons fait, nous l’avouons, à l’opinion du grand nombre, un sacrifice, au sujet duquel, notre conscience n’est pas très‑tranquille. Car, toute l’Académie des sciences, avec M. Flourens , un des contradicteurs les plus écoutés des idées darwiniennes en France, notamment grâce à sa critique d’une « personnification » de la nature à travers le terme d’élection naturelle utilisé quelque temps en France à la place de celui de sélection, nous dirait que la nature, même organisée, même vivante, n’étant pas intelligente, ne peut élire, parce qu’une élection suppose un choix volontaire ; nous demanderions à l’Académie des sciences et à M. Flourens en particulier, pourquoi la nature inorganique, brute, morte, inerte, tout ce qu’on voudra, est capable, en chimie, d’affinités électives. Mais nous consentons à céder volontiers quelque chose sur les mots, pourvu qu’on nous permette de ne rien céder sur les idées.

(Abandonando la palabra elección, que habíamos empleado en nuestra primera edición [cf. Royer, Del origen de los espèces1, 114, 121, etc.], hicimos, lo reconocemos, a la opinión del gran número, un sacrificio, respecto al cual, nuestra conciencia no está muy-tranquila. Porque, toda la Academia de las ciencias, con Sr. Flourens, uno de los contradictores de las ideas darvinianas más escuchados en Francia, particularmente gracias a su crítica de una “personificación” de la naturaleza a través del término de elección natural utilizado por un tiempo en Francia en lugar del de selección, nos diría que la naturaleza, hasta organizada, hasta viva, no siendo inteligente, no podía elegir, porque una elección supone una elección voluntaria; preguntarímos a la Academia de las ciencias y a Sr. Flourens en particular, por qué la naturaleza inorgánica, bruta, muerta e inerte, todo lo que se quiera, es capaz, en química, de afinidades electivas. Pero consentimos a ceder de buena gana algo sobre las palabras, con tal que se nos permita no ceder nada sobre las ideas.

Efectivamente, la traductora reconoce la autoridad de Flourens y le da la razón en que la elección natural es una personificación, que supone en la naturaleza un acto voluntario. El concepto de afinidades electivas en química es un concepto también propio de una personificación del siglo XVIII como Flourens reconoce en su libro. Pues bien, exactamente lo mismo ocurre con el término selección. La frase final es demoledora:  Consiente en ceder algo sobre las palabras, siempre que se le consienta no ceder en nada sobre las ideas. Pero no se trata de permitir o de consentir, sino simplemente de reconocer las cosas como son: La naturaleza no elige. La naturaleza no selecciona.

3 y 4. Dice la autora de este Avant-Propos que es más que nada un Despropósito:

La lutte n’a pas cessé sitôt cependant. Quelques adversaires du système, tels que M. Flourens, ne semblent que parodier les arguments de Leibnitz contre le système de Newton, en accusant M. Darwin de diviniser la nature et d’inventer des puissances occultes sous les noms de sélection naturelle et de concurrence vitale. Leibnitz, accusant Newton d’inventer des dieux appelés attraction, farce centripète et force centrifuge n’a pas plus empêché la gravitation universelle de devenir un dogme scientifique, que les efforts séniles de M. Flourens ne parviendront à empêcher le monde savant de croire à la transformation progressive des formes organiques.

(La lucha no cesó sin embargo tan pronto. Algunos adversarios del sistema, tales como M. Flourens, parecen sólo parodiar los argumentos de Leibnitz contra el sistema de Newton, acusando a M. Darwin de divinizar la naturaleza y de inventar potencias ocultas bajo los nombres de selección natural y de competencia vital. Leibnitz, acusando a Newton de inventar a dioses apelados atracción, fuerza centrípeta y fuerza centrífuga no impidió más que  la gravitación universal se convirtiese en un dogma científico, que los esfuerzos seniles de Sr. Flourens llegarán a impedir al mundo sabio creer en la transformación progresiva de las formas orgánicas.)

O sea que ahora Flourens parece parodiar los argumentos de Leibnitz. ¿Está usted de broma Mlle Royer? ¿Acaso no acaba usted de reconocer que la naturaleza no elige? El argumento dado arriba de las afinidades electivas es el mismo  que el propio Darwin utiliza en uno de los párrafos más desafortunados de su obra y es precisamente en ese párrafo donde Clemence Royer vuelve a citar a Flourens:

Cette page est la complète réfutation du petit livre de lf. Flourens sur le Darwinisme.

(Esta página es la refutación completa del pequeño libro de lf. Flourens sobre el Darvinismo.)

Pero lo que ocurre es justamente lo contrario. En esa página. En ese terrible y desafortunado párrafo que ya he comentado aquí y aquí  se encuentra la refutación que hace Darwin de su propia teoría. Es en ella donde dice:

Dans le sens littéral du mot, il n’est pas douteux que le terme de sélection naturelle ne soit un contresens;

(En el sentido literal de la palabra, sin duda la selección natural es un contrasentido).  Una expresión falsa en la traducción en español; false term en la edición original.

 

A Clémence Royer,  que no tenía formación científica alguna, se refieren los siguientes párrafos del Diccionario de Neolengua:

Manifestant une foi aveugle dans le progrès, elle traduit et rédige une préface à l’Origine des espèces de Charles Darwin dans laquelle elle développe ses propres idées évolutionnistes dans le domaine des siences sociales. Elle dénonce notamment une société où le faible prédomine sur le fort sous prétexte d’une « protection exclusive et inintelligente accordée aux faibles, aux infirmes, aux incurables, aux méchants eux-mêmes, à tous les disgraciés de la nature ».

 Es decir:

 Mostrando una fe ciega en el progreso, tradujo y escribió un prefacio de El Origen de las Especies de Charles Darwin en el que desarrolla sus propias ideas evolucionistas en el campo de la ciencia social. Denuncia una sociedad donde el débil predomina sobre el fuerte con el pretexto de la “protección exclusiva y poco inteligente dada a los débiles, los enfermos, incurables, los mismos malos, a todos los desgraciados de la naturaleza.”

Pero sigamos leyendo……:

Par ses idées, elle sera le précurseur des théories de l’eugénisme, du racisme et du darwinisme social.

Co-fondatrice de la première obédience maçonnique mixte, « Le Droit humain »,

Por sus ideas, que será precursora de las teorías de la eugenesia, el racismo y el darwinismo social.

Co-fundadora de la primera masónica mixta, “El Derecho Humano”

La página da, tanto en su versión francesa como en la inglesa,  detalles muy curiosos de sus traducciones de la obra de Darwin.  Por ejemplo:

Francés:

Dans sa préface, véritable pamphlet positiviste consacré au triomphe du progrès de la science sur l’obscurantisme, elle s’attaque vigoureusement aux croyances religieuses et au christianisme, argumente en faveur de l’application de la sélection naturelle aux races humaines et s’alarme de ce qu’elle considère comme les conséquences négatives résultant de la protection accordée par la société aux faibles.

Inglés:

Royer went beyond her role as a translator and included a long (60 page) preface and detailed explanatory footnotes. In her preface she challenged the belief in religious revelation and discussed the application of natural selection to the human race and what she saw as the negative consequences of protecting the weak and the infirm.

Mi traducción al español de la versión inglesa:

Royer fue más allá de su papel como traductora e incluyó un largo prefacio (60 páginas) y notas explicativas detalladas. En su prefacio desafió la creencia en la revelación religiosa y debatió la aplicación de la selección natural a la especie humana y lo que vio como las consecuencias negativas de la protección de los débiles y los enfermos.

Su prefacio es un ejemplo de pseudociencia  e incluye entre sus temas favoritos el de la revelación humanitaria (La révélation humanitaire), a la que se refiere su autora en estos términos:

C’est comme un courant électrique qui décrit sans cesse, vite comme la foudre, ses spirales infinies, et qui jaillit en éclairs aux points où il est interrompu.

Es decir que ella vio nítidamente las consecuencias humanitarias de la obra de Darwin:

C’est donc surtout dans ses conséquences humanitaires, dans ses conséquences morales que la théorie de M. Darwin est féconde. Ces conséquences, je ne puis que les indiquer ici; elles rempliraient à elles seules tout un livre que je voudrais pouvoir écrire quelque jour.

Con las que en algún momento pensó escribir un libro. Al enterarse de ello escribió nuestro autor lo siguiente en carta a su amigo Asa Gray:

I received 2 or 3 days ago a French translation of the Origin by a Melle. Royer, who must be one of the cleverest & oddest women in Europe: is ardent deist & hates Christianity, & declares that natural selection & the struggle for life will explain all morality, nature of man, politics &c &c!!!. She makes some very curious & good hits, & says she shall publish a book on these subjects, & a strange production it will be.

He recibido hace 2 o 3 días una traducción francesa de El Origen de un Mlle. Royer, que debe ser una de las mujeres más inteligentes y más raras en Europa: es deísta ardiente y odia el cristianismo, y declara que la selección natural y la lucha por la vida explican toda la moralidad, la naturaleza del hombre, la política, etc., etc. !!!. Hace algunos golpes muy curiosos y buenos, y dice que publicará un libro sobre estos temas, que extraña producción será.

A Claparède, que revisó la versión que Royer hizo de la obra de Darwin, no debió de gustarle mucho puesto que se expresaba en estos términos en una carta a Darwin:

Sa traduction est lourde, indigeste, parfois incorrecte et les notes qui l’accompagnent ne seront certainement point de votre goût. J’ai usé de toute mon influence auprès de Mlle. Royer pour la décider à se borner au simple rôle de traducteur, mais mes efforts n’ont pas été couronnés de succès. Je dois dire cependant à l’éloge de Mlle. Royer qu’elle a supprimé sans exception toutes les notes que j’ai qualifiées d’absurdes et de contre sens scientifiques. En revanche elle en a imprimé un très grand nombre (la majeure partie de celles qui illustrent son traduction) qui ne m’avaient point été soumises.

Mlle. Royer est une personne singulière, dont les allures ne sont point celles de son sexe. Toutefois l’éducation semi-masculine qu’elle s’est donnée à force de travail a été puisée avant tout à une école philosophique exclusivement déductive et sa manière de penser s’en ressent.f6 Elle avait imaginé, en traduisant votre ouvrage, d’y introduire des corrections de son propre chef, corrections qui vous auraient étrangement et désagréablement surpris. J’ai cependant réussi à la détourner de cette manière de faire en lui montrant que <    > manquer de délicatesse à votre égard.— <La> nature de ces corrections était vraiment interessante en montrant combien les méthodes d’un esprit comme celui de Mlle. Royer sont opposées à la marche des Sciences naturelles. Je vous en citerai deux exemples.

Dans le chapitre sur l’instinct des abeilles, Mlle. Royer avait remplacé partout dans sa traduction les termes de pyramide trièdre (pour la base des alvéoles) par celui de pyramide hexaèdre, parceque affirmait-elle les abeilles ne pouvaient pas terminer un prisme hexagone autrement que par un point hexagonal.f7 L’idée ne lui était point venue, avant d’introduire une modification aussi capitale, de jeter elle-même un coup d’oeil sur un rayon de miel.

Le second exemple est de même force. Mlle. Royer n’avait imaginé rien de mieux que de faire descendre dans la traduction tous les poissons électriques d’un ancêtre commun ayant un organe électrique. Comme elle n’a pas de notions de Zoologie non plus que d’anatomie comparée, j’ai eu beaucoup de peine à lui faire comprendre que vous aviez eu vos raisons pour ne pas émettre une idée aussi simple. J’ai cependant réussi à la convaincre tant bien que mal par une description des organes électriques de la torpille, du gymnote, du malaptérure, du mormyre et des nerfs que s’y rendent que ces organes bien qu’identiques au point de vue du tissu ne sont cependant point morphologiquement homologues.f8

Quelqu’imparfaite que soit donc la traduction de Mlle. Royer, quelque déplacées que soient certaines parties de sa préface et de ses notes, je m’applaudis cependant d’avoir empêché qu’elle défigurât plus complètement votre œuvre. Mais si le grand ouvrage sur les espèces dont vous nous annoncez la publication pour un avenir un peu éloigné vient, comme je l’espère, à être publié, je lui souhaite un traducteur plus versé dans les sciences naturelles et moins désireux de faire remarquer sa propre personalité!

Que, traducido al español, viene a decir:

 

Su traducción es pesada, indigesta, a veces incorrecta. Las notas que la acompañan no serán de su agrado. Usé toda mi influencia con la señora Royer para  que se limitase al simple papel de traductora, pero mis esfuerzos no tuvieron éxito. Debo decir, sin embargo, en su elogio,  que la señora Royer ha eliminado sin excepción, todas las notas que yo había descrito como absurdas y contrarias al sentido científico. Sin embargo se ha impreso un número muy grande de ellas (la mayoría de las que muestran la traducción) que no se me habían presentado.

La Sra. Royer es una persona singular, cuyas costumbres no son las de su sexo. Sin embargo, la educación semi-masculina que ha recibido a fuerza de trabajo le  ha elaborado principalmente una escuela filosófica exclusivamente deductiva y su  manera de pensar se resiente de ello.  Se había imaginado, durante la traducción de su libro, que podría introducir correcciones por su cuenta, lo que le ocasionaría a usted una extraña y desagradable sorpresa. Sin embargo, me las arreglé para separarla de esta actuación mostrándole que eso constituiría una falta de delicadeza para con usted -. La Naturaleza de estas correcciones fue muy interesante al mostrar cómo los métodos de una mente como la de la señorita Royer se oponen a la marcha de las Ciencias Naturales. Voy a citar dos ejemplos.

En el capítulo sobre el instinto de las abejas, la señora Royer había sustituidoen su traducción a todos los términos  ” pirámide triedro” (para las células de base) por el pirámide hexaedro , porque ella decía que las abejas no pueden terminar un prisma hexagonal que no sea en un punto hexagonal. Pero no se le ocurrió, antes de introducir un cambio tan capital, echar  un vistazo en un panal.

El segundo ejemplo es de la misma fuerza. La Sra. Royer no había imaginado nada mejor que incluir en  la traducción que todos los peces eléctricos descienden de un ancestro común con un órgano eléctrico. Como ella no tiene ni idea de Zoología ni tampoco de anatomía comparada, tuve grandes dificultades para hacerle entender que usted había tenido sus razones para no emitir una idea tan simple. Sin embargo, me las arreglé para convencerla de alguna manera por una descripción de los órganos eléctricos de los torpedos, anguilas, el malaptérurus,  de los  mormyridos y de sus nervios correspondientes,  que estos organismos,  aunque idénticos en términos de tejido, sin embargo,  no son morfológicamente  homologos.

Por imperfecta que sea la  traducción d Mlle. Royer, por desplazadas que estén algunas partes de su prefacio y notas, me aplaudo, sin embargo, por haber impedido que ella desfigurase  su trabajo más completamente . Pero si la gran obra sobre  las especies,  cuya  publicación anuncia usted en un futuro próximo, llegase a buen término como espero,   le deseo un traductor más versado en las ciencias naturales y menos dispuesto a hacer notar su propia personalidad.

 

 

 Flourens detectó tantos defectos formales y tan intolerables errores en el libro de Darwin que escribió el suyo para indicarlos..¿Qué errores  vió  Flourens en el libro de  Darwin?,  ¿En qué basa la  crítica contenida en el Examen…..?

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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