‘Flatus vocis’

Ancho es el campo que veo en el párrafo octingentésimo trigésimo octavo de El Origen de las Especies

Párrafo breve pero profético. Necesariamente ha de ser profético puesto que quien escribe es la voz de la autoridad y si no acertase, bien podría esa misma autoridad hacer cambiar las cosas para que pareciera que había acertado. Por ejemplo donde dice:

Se proyectará mucha luz sobre el origen del hombre y sobre su historia.

 

Si no acertase y el futuro no proyectase luz alguna sobre el origen del hombre, entonces bien podríamos inventar lo que fuese necesario y conveniente a tal fin. Lo dicho: Profético, que las profecías a la fuerza también son profecías.

 

 

838.

 

 In the future I see open fields for far more important researches. Psychology will be securely based on the foundation already well laid by Mr. Herbert Spencer, that of the necessary acquirement of each mental power and capacity by gradation. Much light will be thrown on the origin of man and his history.

 

En el porvenir veo ancho campo para investigaciones mucho más interesantes. La Psicología se basará seguramente sobre los cimientos, bien echados ya por míster Herbert Spencer, de la necesaria adquisición gradual de cada una de las facultades y aptitudes mentales. Se proyectará mucha luz sobre el origen del hombre y sobre su historia.

 

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La noble ciencia de la Geología pierde esplendor por la extrema imperfección de sus registros. en el párrafo octingentésimo trigésimo séptimo de El Origen de las Especies

Con leer la primera frase de este párrafo uno ya ha leído suficiente:

La noble ciencia de la Geología pierde esplendor por la extrema imperfección de sus registros.

La segunda es mejor no leerla. Se trata de la más pura pseudociencia, o más precisamente anti-ciencia:

 

La corteza terrestre, con sus restos enterrados, no puede ser considerada como un rico museo, sino como una pobre colección hecha al azar y en pocas ocasiones

 

 

 

 

 

837.

The noble science of geology loses glory from the extreme imperfection of the record. The crust of the earth, with its embedded remains, must not be looked at as a well-filled museum, but as a poor collection made at hazard and at rare intervals. The accumulation of each great fossiliferous formation will be recognised as having depended on an unusual occurrence of favourable circumstances, and the blank intervals between the successive stages as having been of vast duration. But we shall be able to gauge with some security the duration of these intervals by a comparison of the preceding and succeeding organic forms. We must be cautious in attempting to correlate as strictly contemporaneous two formations, which do not include many identical species, by the general succession of the forms of life. As species are produced and exterminated by slowly acting and still existing causes, and not by miraculous acts of creation; and as the most important of all causes of organic change is one which is almost independent of altered and perhaps suddenly altered physical conditions, namely, the mutual relation of organism to organism—the improvement of one organism entailing the improvement or the extermination of others; it follows, that the amount of organic change in the fossils of consecutive formations probably serves as a fair measure of the relative, though not actual lapse of time. A number of species, however, keeping in a body might remain for a long period unchanged, whilst within the same period, several of these species, by migrating into new countries and coming into competition with foreign associates, might become modified; so that we must not overrate the accuracy of organic change as a measure of time.

 

La noble ciencia de la Geología pierde esplendor por la extrema imperfección de sus registros. La corteza terrestre, con sus restos enterrados, no puede ser considerada como un rico museo, sino como una pobre colección hecha al azar y en pocas ocasiones. Se reconocerá que la acumulación de cada formación fosilífera importante ha dependido de la coincidencia excepcional de circunstancias favorables, y que los intervalos en blanco entre los pisos sucesivos han sido de gran duración; y podemos estimar con alguna seguridad la duración de estos intervalos por la comparación de formas orgánicas precedentes y siguientes. Hemos de ser prudentes al intentar establecer, por la sucesión general de las formas orgánicas, correlación de rigurosa contemporaneidad entre dos formaciones que no comprenden muchas especies distintas. Como las especies se producen y extinguen por causas que obran lentamente y que existen todavía, y no por actos milagrosos de creación; y como la más importante de todas las causas de modificación orgánica es una que es casi independiente del cambio -y aun a veces del cambio brusco- de las condiciones físicas, o sea la relación mutua de organismo a organismo, pues el perfeccionamiento de un organismo ocasiona el perfeccionamiento o la destrucción de otro, resulta que la magnitud de las modificaciones orgánicas en los fósiles de formaciones consecutivas sirve probablemente como una buena medida del lapso de tiempo relativo, pero no del absoluto. Un cierto número de especies, sin embargo, reunidas formando un conjunto, pudieron permanecer sin variación durante un largo período, mientras que dentro del mismo período alguna de estas especies, emigrando a nuevos países y entrando en competencia con formas extranjeras, pudo modificarse; de modo que no podemos exagerar la exactitud de la variación orgánica como medida del tiempo.

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Importancia y actualidad de la Retórica

 

Que una disciplina tenga dos o tres mil años de antigüedad no significa, ni mucho menos, que quienes se dedican a ella sean unos ignorantes, ociosos o renegados.

La Retórica, análisis del discurso practicado desde los presocráticos, es hoy disciplina de la máxima actualidad puesto que nos permite sacudir los textos hablados y escritos y cribar, seleccionar lo que en ellos hay de grano y lo que hay de paja descubriendo que, lamentablemente, esta última es muy abundante en los tiempos que corren.

Sacudido, el discurso de nuestros políticos y gobernantes deja caer un montón de falacias de todo tipo. Exprimido, sometido a las herramientas de la retórica, es fuente de contradicciones, confusiones, y giros verbales demostrando que donde no hay ideas no tienen por qué escasear las palabras, sino todo lo contrario. El exceso verbal, detallamiento, es prueba a menudo de otros muchos errores.

Así, mediante las herramientas de la Retórica, hemos analizado el libro de Darwin, titulado “Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las Razas Favorecidas en la lucha por la vida”, y más concretamente su capítulo IV en el que se expone la parte central: la Selección Natural. Una idea abstrusa que parte de un error: Al describir las actividades de los ganaderos, Darwin confunde el todo con la parte y llama al proceso de Mejora genética (Breeding en inglés), selección. Grave error que, para disimularlo, se ve obligado a cubrir con otro y otro, y así sucesivamente.

Acuñando el concepto Selección Natural, necesario pues no podría hablar de “Mejora Natural”, tropieza de nuevo y construye un oxímoron, expresión viciada en la que una mitad contradice a la otra: Es imposible que la naturaleza seleccione. Para salvarse de este segundo error acude a un tercero y así se contesta a sí mismo a la pregunta ¿Qué es la selección natural? Mediante un Pleonasmo: La supervivencia de los más aptos. Claro, ¿Y de quién si no? ¿Cómo va a sobrevivir alguien o algo que no sea el o lo más apto? Larga cadena de errores y disparates que no acaba ahí, pues para mantenerse necesita crear un cuarto error, este bien sonoro: Otorgar un conjunto de actividades a sus construcciones verbales carentes de significado.

Así veremos también como la selección natural, que no es nada, cobra vida y hace, crea, modifica. La lucha por la supervivencia que tampoco es nada, actúa, efectúa, impone. La supervivencia de los más aptos, expresión sin significado alguno es hipótesis, causa y teoría, explicación.

La retórica darwiniana fluye libre y alcanza su cénit mediante ese recurso formal que se llama Prosopopeya, personificación, y que tan bien detectó su contemporáneo, el científico francés Pierre Flourens.

Analizando hoy la retórica darwiniana se explica uno por qué les cuesta a los darwinistas responder preguntas tan sencillas como ¿Qué es la selección natural? ¿Es una magnitud? ¿En qué unidades puede medirse?

Nuestros lectores se ahorrarán muchos esfuerzos vanos dedicados a entender páginas y páginas impresas con textos incomprensibles, verdaderos trabalenguas. El problema no se limita al darwinismo, ni se restringe dentro de los límites de la ciencia. En la sociedad contemporánea, muchos de los textos producidos a diario tienen como principal objetivo generar confusión. Las personas confusas son más manipulables. Así funciona el binomio Con-Con desde Darwin y aún antes, desde los presocráticos. Quien genera confusión aumentará el control.

 

 

¿Está usted de broma Mr Darwin? La Retórica en el corazón del darwinismo. Emilio Cervantes y Guillermo Pérez Galicia. OIACDI. 2015. 306 pp.

 

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Hay fundamento para creer y otras tomaduras de pelo en el párrafo septingentésimo nonagésimo de El Origen de las Especies

La frase es imperdonable:

 

Por una parte, hay fundamento para creer que los cambios pequeños en las condiciones de existencia dan vigor y fecundidad a todos los seres orgánicos.

 

¿Será cierto eso? ¿Será verdad que todos los cambios pequeños en las condiciones de existencia darán vigor y fecundidad a todos los seres orgánicos? ¿A qué cambios se refiere?

 

Pero nuestras dudas se desvanecen porque pronto vamos a leer lo contrario:

 

Por otra parte, sabemos que las especies que han estado sometidas mucho tiempo a condiciones casi uniformes, cuando son sometidas en cautividad a condiciones nuevas y muy diferentes, o perecen o, si sobreviven, se vuelven estériles aunque conserven perfecta salud.

 

En qué consiste la diferencia entre estas condiciones nuevas y muy diferentes que hacen perecer a las especies y aquellos cambios pequeños en las condiciones de existencia dan vigor y fecundidad a todos los seres orgánicos? ¿Habrá alguna manera de distinguir entre lo uno y lo otro evitando así esa incómoda sensación de que nos están tomando el pelo?

 

 

 

 

790

 

 

 

A double and parallel series of facts seems to throw much light on the sterility of species, when first crossed, and of their hybrid offspring. On the one side, there is good reason to believe that slight changes in the conditions of life give vigour and fertility to all organic beings. We know also that a cross between the distinct individuals of the same variety, and between distinct varieties, increases the number of their offspring, and certainly gives to them increased size and vigour. This is chiefly owing to the forms which are crossed having been exposed to somewhat different conditions of life; for I have ascertained by a labourious series of experiments that if all the individuals of the same variety be subjected during several generations to the same conditions, the good derived from crossing is often much diminished or wholly disappears. This is one side of the case. On the other side, we know that species which have long been exposed to nearly uniform conditions, when they are subjected under confinement to new and greatly changed conditions, either perish, or if they survive, are rendered sterile, though retaining perfect health. This does not occur, or only in a very slight degree, with our domesticated productions, which have long been exposed to fluctuating conditions. Hence when we find that hybrids produced by a cross between two distinct species are few in number, owing to their perishing soon after conception or at a very early age, or if surviving that they are rendered more or less sterile, it seems highly probable that this result is due to their having been in fact subjected to a great change in their conditions of life, from being compounded of two distinct organisations. He who will explain in a definite manner why, for instance, an elephant or a fox will not breed under confinement in its native country, whilst the domestic pig or dog will breed freely under the most diversified conditions, will at the same time be able to give a definite answer to the question why two distinct species, when crossed, as well as their hybrid offspring, are generally rendered more or less sterile, while two domesticated varieties when crossed and their mongrel offspring are perfectly fertile.

 

Dos series paralelas de hechos parecen arrojar mucha luz sobre la esterilidad de las especies cuando se cruzan por vez primera y la de su descendencia híbrida. Por una parte, hay fundamento para creer que los cambios pequeños en las condiciones de existencia dan vigor y fecundidad a todos los seres orgánicos. Sabemos también que el cruzamiento entre individuos distintos de la misma variedad y entre variedades distintas aumenta el número de sus descendientes y les da ciertamente mayor tamaño y vigor. Esto se debe sobre todo a que las formas que se cruzan han estado sometidas a condiciones de existencia algo diferentes, pues he comprobado, mediante una laboriosa serie de experimentos, que, si todos los individuos de la misma variedad son sometidos durante varias generaciones a las mismas condiciones, la ventaja resultante del cruzamiento con frecuencia disminuye mucho o desaparece del todo. Este es uno de los aspectos del caso. Por otra parte, sabemos que las especies que han estado sometidas mucho tiempo a condiciones casi uniformes, cuando son sometidas en cautividad a condiciones nuevas y muy diferentes, o perecen o, si sobreviven, se vuelven estériles aunque conserven perfecta salud. Esto no ocurre, u ocurre sólo en grado pequeñísimo, con las producciones domésticas que han estado sometidas mucho tiempo a condiciones variables. Por consiguiente, cuando vemos que los híbridos producidos por un cruzamiento entre dos especies distintas son en corto número, debido a que perecen inmediatamente después de la concepción o a una edad muy temprana, o que, si sobreviven, se han vuelto más o menos estériles, parece sumamente probable que este resultado sea debido a que han sido de hecho sometidos a un gran cambio en sus condiciones de existencia por estar compuestos de dos organizaciones distintas. Quien explique de un modo preciso por qué, por ejemplo, un elefante o un zorro no crían cautivos en su país natal, mientras que el perro o el cerdo doméstico crían sin limitación en condiciones las más diversas, podrá dar al mismo tiempo una respuesta precisa a la pregunta de por qué dos especies distintas, cuando se cruzan, lo mismo que su descendencia híbrida, resultan generalmente más o menos estériles, mientras que dos variedades domésticas, al cruzarse, y sus descendientes mestizos son perfectamente fecundos.

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Modestia aparte en el párrafo septingentésimo octogésimo tercero de El Origen de las Especies

Aquí el autor es más claro. Al eliminar la expresión selección natural, todo se vuelve más limpio. El contenido es escaso, pero al menos no hay expresiones incorrectas.

 

783.

 

On this same view of descent with modification, most of the great facts in Morphology become intelligible—whether we look to the same pattern displayed by the different species of the same class in their homologous organs, to whatever purpose applied, or to the serial and lateral homologies in each individual animal and plant.

 

Según esta misma teoría de la descendencia con modificación, la mayor parte de los hechos principales de la morfología se hacen inteligibles, ya si consideramos el mismo plan desarrollado en los órganos homólogos de las diferentes especies de la misma clase, cualquiera que sea la función a que se destinen, ya si consideramos las homologías laterales o de serie en cada animal o vegetal.

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Rearranging prejudices, by William James (?)

 

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Final feliz con el mayor disparate de la historia de la ciencia en el párrafo septingentésimo primero del Origen de las Especies

 

Con este párrafo acabamos el capítulo dedicado a la Distribución Geográfica. A lo largo del mismo hemos podido seguir apreciando la riqueza léxica del idioma darwiniano o darvinés que brillantemente describió Eugenio d’Ors. Numerosas citas de autores importantes (Lyell, Forbes, Gunther etc…) ilustran párrafos y párrafos en ejemplos de argumentación ad hominem, del tipo: el contenido de este texto debe ser bueno puesto que coincide con lo que dijeron estos grandes profesores y profesionales de la ciencia.

Multitud de curiosidades y anécdotas muestran esa ingenuidad que tan a menudo se atribuye al autor y que, bajo exploración, no es más que una falsa ingenuidad que pretende pasar por teoría científica un conjunto de errores y disparates: un dogma. A tal fin, el mayor interés de estos capítulos consiste en su conjunción de variados artefactos de la retórica. Para terminar, un buen ejemplo en el último párrafo. Retórica que infaliblemente tiene por objeto conducir a un único fin: El mayor disparate de la historia de la ciencia: la selección natural.

 

701

 As the late Edward Forbes often insisted, there is a striking parallelism in the laws of life throughout time and space; the laws governing the succession of forms in past times being nearly the same with those governing at the present time the differences in different areas. We see this in many facts. The endurance of each species and group of species is continuous in time; for the apparent exceptions to the rule are so few that they may fairly be attributed to our not having as yet discovered in an intermediate deposit certain forms which are absent in it, but which occur above and below: so in space, it certainly is the general rule that the area inhabited by a single species, or by a group of species, is continuous, and the exceptions, which are not rare, may, as I have attempted to show, be accounted for by former migrations under different circumstances, or through occasional means of transport,  or by the species havin become extinct in the intermediate tracts.  Both in time and space species and groups of species have their points of maximum development.


Groups of species, living during the same period of time, or living within the same area, are often characterised by trifling features in common, as of sculpture or colour. In looking to the long succession of past ages, as in looking to distant provinces throughout the world, we find that species in certain classes differ little from each other, whilst those in another class, or only in a different section of the same order, differ greatly from each other. In both time and space the lowly organised members of each class generally change less than the highly organised; but there are in both cases marked exceptions to the rule. According to our theory, these several relations throughout time and space are intelligible; for whether we look to the allied forms of life which have changed during successive ages, or to those which have changed after having migrated into distant quarters, in both cases they are connected by the same bond of ordinary generation; in both cases the laws of variation have been the same, and modifications have been accumulated by the same means of natural selection.

 

 

Como el difunto Edward Forbes señaló con insistencia, existe un notable paralelismo en las leyes de la vida en el tiempo y en el espacio; pues las leyes que rigen la sucesión de formas en los tiempos pasados son casi iguales que las que rigen actualmente las diferencias entre las diversas regiones. Vemos esto en muchos hechos. La duración de cada especie o grupos de especies es continua en el tiempo, pues las aparentes excepciones a esta regla son tan pocas, que pueden perfectamente atribuirse a que no hemos descubierto hasta ahora, en un depósito intermedio, las formas que faltan en él, pero que se presentan tanto encima como debajo: de igual modo, en el espacio, es con seguridad la regla general que la extensión habitada por una sola especie o por un grupo de especies es continua, y las excepciones, que no son raras, pueden explicarse, como he intentado demostrar, por emigraciones anteriores en circunstancias diferentes, o por medios ocasionales de transporte, o porque las especies se han extinguido en los espacios intermedios. Tanto en el tiempo como en el espacio, las especies y grupos de especies tienen sus puntos de desarrollo máximo. Los grupos de especies que viven dentro del mismo territorio están con frecuencia caracterizados en común por caracteres poco importantes, como el color o relieves. Considerando la larga sucesión de edades pasadas y considerando las distintas provincias de todo el mundo, encontramos que en ciertas clases las especies difieren poco unas de otras, mientras que las de otras clases, o simplemente de una sección diferente del mismo orden, difieren mucho más. Lo mismo en el tiempo que en el espacio, las formas de organización inferior de cada clase cambian generalmente menos que las de organización superior; pero en ambos casos existen notables excepciones a esta regla. Según nuestra teoría, se comprenden estas diferentes relaciones a través del espacio y del tiempo; pues tanto si consideramos las formas orgánicas afines que se han modificado durante las edades sucesivas, como si consideramos las que se han modificado después de emigrar a regiones distantes, en ambos casos están unidas por el mismo vínculo de la generación ordinaria y en ambos casos las leyes de variación han sido las mismas y las modificaciones se han acumulado por el mismo medio de la selección natural.

 

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Más falacias en el párrafo sexcentésimo nonagésimo cuarto del Origen de las Especies

Falacia 1: Debemos tener presente que muchos géneros de todas las clases son de origen antiguo, y en este caso las especies habrán tenido tiempo sobrado para su dispersión y modificación subsiguiente.

Falacia 2: Hay motivos para creer, por las pruebas geológicas, que dentro de cada una de las grandes clases los organismos inferiores cambian menos rápidamente que los superiores, y, por consiguiente, habrán tenido más probabilidades de extenderse mucho y de conservar todavía el mismo carácter específico.

 

¿Cuáles son esos motivos? ¿Cuáles las pruebas geológicas? ¿Cuáles los organismos inferiores y cuáles los superiores? ¿Algún ejemplo? ¿Qué es eso del mismo carácter especifico?

 

 

Falacia 3: una ley, observada desde hace tiempo y discutida últimamente por Alph. de Candolle por lo que se refiere a las plantas, o sea que cuanto más abajo en la escala está situado un grupo de organismos, tanto más extensa es su distribución geográfica.

 

 

¿En qué consiste eso de estar más abajo en la escala? ¿Algún ejemplo?

 

 

 

694

We should bear in mind that many genera in all classes are of ancient origin, and the species in this case will have had ample time for dispersal and subsequent modification. There is also reason to believe, from geological evidence, that within each great class the lower organisms change at a slower rate than the higher; consequently they will have had a better chance of ranging widely and of still retaining the same specific character. This fact, together with that of the seeds and eggs of most lowly organised forms being very minute and better fitted for distant transportal, probably accounts for a law which has long been observed, and which has lately been discussed by Alph. de Candolle in regard to plants, namely, that the lower any group of organisms stands the more widely it ranges.

 

Debemos tener presente que muchos géneros de todas las clases son de origen antiguo, y en este caso las especies habrán tenido tiempo sobrado para su dispersión y modificación subsiguiente. Hay motivos para creer, por las pruebas geológicas, que dentro de cada una de las grandes clases los organismos inferiores cambian menos rápidamente que los superiores, y, por consiguiente, habrán tenido más probabilidades de extenderse mucho y de conservar todavía el mismo carácter especifico. Este hecho, unido al de que las semillas y huevos de la mayor parte de las formas orgánicas inferiores son muy pequeños y más adecuados para el transporte a gran distancia, explica probablemente una ley, observada desde hace tiempo y discutida últimamente por Alph. de Candolle por lo que se refiere a las plantas, o sea que cuanto más abajo en la escala está situado un grupo de organismos, tanto más extensa es su distribución geográfica.

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La selección natural no existe: algunas explicaciones rápidas

lets-make-history

Desde la web titulada Welcome Let’s make history, en about.me, GH Estrada pide información sobre la afirmación “la Selección Natural no existe”.  Este es el contenido de su e-mail:

- ¿Por qué dice Usted que la Selección Natural no existe? ¿Se trata de un concepto filosófico, o en realidad es una idea basada en la biología? Un saludo.

 

Y esta es mi respuesta:

Basado en la filosofía: Corresponde a quien dice que existe algo, el probar su existencia. Es imposible (salvo en casos flagrantes, como éste) probar que no existe algo que no existe.

Basado en el lenguaje: Selección natural es oxímoron. Selección es, por definición, algo artificial.

Basado en la Historia de la Ciencia: Darwin confundió selección con Mejora (Breeding). La selección es parte del proceso que llamamos Mejora Genética (Breeding). ¿Concibe usted algo que pueda llamarse Mejora Natural? A este error Darwin añadió otros muchos, como por ejemplo una de sus definiciones de selección natural: supervivencia del más apto; es decir, supervivencia del que sobrevive, esto es un Pleonasmo: El más apto es, por definición el que sobrevive. Hay otras muchas definiciones de Selección Natural, ninguna tiene sentido, ninguna define nada y son , entre ellas, contradictorias.

 

Reciba un cordial saludo,

 

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La acción de la selección natural en las islas, es decir hablar por hablar, en el párrafo sexcentésimo octogésimo segundo del Origen de las Especies

No veíamos bien a dónde quería llegar el autor con tanta confusión sobre la composición de las islas, pero no hay por qué preocuparse. Se trata de lo mismo de siempre:

 

En este caso, la selección natural tendería a aumentar la altura de la planta, cualquiera que fuese el orden a que perteneciese, y de este modo a convertirla, primero, en un arbusto y, después, en un árbol.

 

¿Algún ejemplo?

 

 

682

Many remarkable little facts could be given with respect to the inhabitants of oceanic islands. For instance, in certain islands not tenanted by a single mammal, some of the endemic plants have beautifully hooked seeds; yet few relations are more manifest than that hooks serve for the transportal of seeds in the wool or fur of quadrupeds. But a hooked seed might be carried to an island by other means; and the plant then becoming modified would form an endemic species, still retaining its hooks, which would form a useless appendage, like the shrivelled wings under the soldered wing-covers of many insular beetles. Again, islands often possess trees or bushes belonging to orders which elsewhere include only herbaceous species; now trees, as Alph. de Candolle has shown, generally have, whatever the cause may be, confined ranges. Hence trees would be little likely to reach distant oceanic islands; and an herbaceous plant, which had no chance of successfully competing with the many fully developed trees growing on a continent, might, when established on an island, gain an advantage over other herbaceous plants by growing taller and taller and overtopping them. In this case, natural selection would tend to add to the stature of the plant, to whatever order it belonged, and thus first convert it into a bush and then into a tree.

 

Podrían citarse muchos pequeños hechos notables referentes a los habitantes de las islas oceánicas. Por ejemplo: en ciertas islas en que no vive ni un solo mamífero, algunas de las plantas peculiares tienen simientes con magníficos ganchos, y, sin embargo, pocas relaciones hay más manifiestas que la de que los ganchos sirven para el transporte de las semillas en la lana o pelo de los cuadrúpedos. Pero una semilla con ganchos pudo ser transportada a una isla por otros medios, y entonces la planta, modificándose, formaría una especie peculiar, conservando, no obstante, sus ganchos, que constituirían un apéndice inútil, como las alas reducidas debajo de élitros soldados de muchos coleópteros insulares. Además, las islas, con frecuencia, tienen árboles o arbustos pertenecientes a órdenes que en cualquiera otra parte comprenden tan sólo especies herbáceas; los árboles, como ha demostrado Alph. de Candolle, tienen generalmente, sea por la causa que sea, una distribución geográfica limitada. Por consiguiente, los árboles tienen que ser poco a propósito para llegar hasta las islas oceánicas distantes, y una planta herbácea que no tuviese probabilidades de competir, victoriosa, con los muchos árboles bien desarrollados que crecen en un continente, pudo, establecida en una isla, obtener ventaja sobre plantas herbáceas, creciendo cada vez más alta y sobrepujándolas. En este caso, la selección natural tendería a aumentar la altura de la planta, cualquiera que fuese el orden a que perteneciese, y de este modo a convertirla, primero, en un arbusto y, después, en un árbol.

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