‘Galápagos’

Comentario del libro de Mike Sutton Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La portada de este volumen muestra una caricatura de Charles Darwin sentado encima de un gran libro rojo. La caricatura fue publicada en Vanity Fair en 1871, pero el libro debajo de Darwin ha sido añadido recientemente por el artista. Un examen minucioso revela el nombre de Patrick Matthew escrito con letras doradas en el lomo del libro rojo. Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret) [Nullius in Verba (el mayor secreto de Darwin)] presenta la prueba definitiva de que Darwin copió su teoría de Matthew. ¿Es este resultado importante hoy en día? Sí, sin duda alguna. Pero entonces… ¿por qué?

Es muy importante tener pruebas de que Darwin copió su teoría porque es una demostración irrefutable de que, en el momento de escribir El Origen de las Especies, Darwin no tenía una teoría original sobre ese tema, y la copió de otros. Las referencias a la obra de otros autores eran tan pobres y estaban tan mal presentadas en la primera edición que, a partir de la tercera, tuvo que escribir un capítulo preliminar adicional que tituló irónicamente Historical Sketch. En esta sección, Darwin mencionó algunas (aunque no todas) de sus fuentes de inspiración, como Matthew y Lamarck. Algunos de ellos los mencionó de una manera muy peculiar, como pronto veremos en esta reseña.

Pero comencemos respondiendo a un par de preguntas: 1) ¿Quién es el autor de este libro? Y  2) ¿Quién era Patrick Matthew?

Mike Sutton es un conocido criminólogo de la Universidad de Nottingham Trent, en Nottingham, Inglaterra. Es autor de numerosos artículos en criminología, con especial interés en la delincuencia de alta tecnología y la ciencia de la delincuencia, uno de los cuales ha merecido el premio anual del British Journal of Criminology en 1999, así como varios artículos sobre desmontaje de mitos e historia de la ciencia.

Conozco al Dr. Sutton desde hace varios años desde nuestro primer encuentro en Twitter, y lo sigo con interés en esta red social. Leí su artículo publicado en la revista Filozoficzne Aspekty Genezy sobre la prioridad de Matthew sobre Darwin en el concepto de selección natural (Sutton, 2015), y también leí con interés, y he traducido al castellano su carta abierta a la Royal Society sobre este tema. El libro de Sutton, ‘Nullius’, corresponde a una nueva versión (volumen 1) de un libro más amplio, publicado anteriormente en su versión digital, que aporta la respuesta definitiva a la importante cuestión de la falta de originalidad en El Origen de las Especies de Darwin. Sin embargo, antes de comentar este punto, responderé a la segunda pregunta: ¿quién era Patrick Matthew?

Patrick Matthew (1790-1874) era un naturalista escocés. Su descripción en la versión inglesa de Wikipedia (18 de abril de 2018) dice:

‘…was a Scottish grain merchant, fruit farmer, forester, and landowner, who contributed to the understanding of horticulture, silviculture, and agriculture in general, with a focus on maintaining the British navy and feeding new colonies. He published the basic concept of natural selection as a mechanism in evolutionary adaptation and speciation (i.e. resulting from positive natural selection, in contrast to its already, widely known, negative role in removal of individuals in the Struggle for Survival), but failed to develop or publicise his ideas.’

Que traduzco:

…era un comerciante de grano escocés, fruticultor, guardabosques y terrateniente, que contribuyó a la comprensión de la horticultura, la silvicultura y la agricultura en general, centrándose en el mantenimiento de la marina británica y la alimentación en las nuevas colonias. Publicó el concepto básico de selección natural como un mecanismo de adaptación evolutiva y especiación (es decir, resultante de la selección natural positiva, en contraste con su ya ampliamente conocido papel negativo en la eliminación de los individuos en la Lucha por la Supervivencia), pero no desarrolló ni dió a conocer sus ideas”.

 

Y la clave de este libro está aquí bien descrita y resumida en dos puntos: 1) Matthew publicó el concepto básico de selección natural como un mecanismo en la adaptación evolutiva y la especiación, pero sin embargo: 2) no desarrolló ni dio a conocer sus ideas.

Si el libro de Sutton,’Nullius’, demuestra que Matthew publicó sus ideas, entonces queda claro que la prioridad para establecer la selección natural es de Matthew  y no de Darwin.

Lo que Wikipedia dice hoy (18 de abril de 2018) sobre Matthew , es muy similar a lo que Charles Darwin escribió en el Bosquejo Histórico del Origen de las Especies de la tercera edición (1861):

En 1831, el Sr. Patrick Matthew publicó su trabajo sobre “Madera Naval y Arboricultura”, en el que da precisamente el mismo punto de vista sobre el origen de las especies que el presentado por el Sr. Wallace y yo mismo en el Linnean Journal, y que se amplía en el presente volumen. Desafortunadamente el punto de vista fue dado por el Sr. Matthew muy brevemente en pasajes dispersos en un apéndice de un trabajo sobre un tema diferente, de modo que pasó desapercibido hasta que el propio Sr. Matthew llamó la atención sobre ello en The Gardeners Chronicle, el 7 de abril de 1860. Las diferencias entre los puntos de vista del Sr. Matthew y los míos no son de mucha importancia: parece considerar que el mundo fue casi despoblado en períodos sucesivos, y luego repoblado; y da como alternativa, que se pueden generar nuevas formas “sin la presencia de ningún molde o germen de antiguos agregados”. No estoy seguro de entender algunos pasajes; pero parece que atribuye mucha influencia a la acción directa de las condiciones de vida. Sin embargo, vio claramente toda la fuerza del principio de la selección natural”.

La semejanza de este largo párrafo con las ideas expresadas en Wikipedia muestra una vez más que Wikipedia está dominada por el darwinismo. Darwin afirma que sus puntos de vista son los mismos que los de Matthew (Las diferencias entre los puntos de vista del Sr. Matthew y los míos no son de mucha importancia; sin embargo, él vio claramente toda la fuerza del principio de la selección natural). Pero (y este es un punto muy importante) Darwin también se excusó escribiendo:

Desafortunadamente su punto de vista fue dado por el Sr. Matthew muy brevemente en pasajes dispersos en un apéndice de un trabajo sobre un tema diferente, de modo que pasó desapercibido hasta que el propio Sr. Matthew llamó la atención sobre ello en la The Gardeners Chronicle, el 7 de abril de 1860.

Y aquí Darwin en lugar de Lamentablemente debería haber dicho Afortunadamente, porque si esto no fuera así, entonces el descubrimiento de la teoría pertenecería, sin duda alguna, a Matthew. Sin embargo, persisten las siguientes dudas:

1) ¿Es correcto decir que la opinión fue dada por el Sr. Matthew muy brevemente en pasajes dispersos?

2) ¿Es correcto decir que el punto de vista fue dado en un apéndice a un trabajo sobre un tema diferente?

Y lo más importante:

3) ¿Es correcto decir que la opinión o el punto de vista de Matthew pasó desapercibido hasta que el propio Matthew la llamó la atención en la “Crónica de los Jardineros”, el 7 de abril de 1860?

La respuesta definitiva a las tres preguntas no es fácil y puede provenir de diferentes fuentes. Por ejemplo, puede provenir de autores cuyo trabajo es difícil de encontrar ahora, como W.J. Dempster, cuyo libro titulado The Illustrious Hunter and the Darwins (Book Guild Publishing, Sussex, 2005) contiene 43 páginas dedicadas a Matthew, mostrando que su punto de vista no fue expresado ni muy brevemente ni tampoco en pasajes dispersos. El trabajo del Dr. Sutton viene ahora como un fuerte apoyo a Dempster.

La respuesta a estas preguntas puede provenir también del análisis de una colección de trabajos realizados por eruditos de la historia que mostrarán sin duda que la Madera Naval y la Arboricultura, el tema expresado en el título del libro de Matthew, era extremadamente importante en 1831, y que el libro debe haber tenido una amplia audiencia como lo demuestran las dos editoriales que se publicaron sobre él en Londres y Edimburgo. Las cuestiones sociales e históricas que rodean la publicación de este libro, así como otros libros sobre la evolución antes de Darwin también están bien descritas por Sutton.

Finalmente, la respuesta a las tres preguntas anteriores puede provenir directamente de una carta de Charles Darwin quien, en 1865, admitiendo que Wells podía tener la prioridad en la selección natural, escribió a Hooker:

‘So poor old Patrick Matthew if not the first, and he cannot ought not any longer put on his title pages the discoverer of the principle of Natural Selection.’

(Nullius in verba. P. 82)

 

(…pobre y viejo Patrick Matthew, si no fue el primero, puesto que ya no puede poner en sus portadas al descubridor del principio de la Selección Natural.)

(Nullius en verba. Pág. 82)

Una expresión que podríamos modificar fácilmente ahora:

So poor old Charles Darwin if not the first, and he cannot ought not any longer put on his title pages the discoverer of the principle of Natural Selection

(…pobre y viejo Charles Darwin, si no fue el primero, puesto que ya no puede poner en sus portadas al descubridor del principio de la Selección Natural.)

Porque hoy, contrariamente a lo que Darwin afirmaba en el Historical Sketch, no hay duda de que la prioridad del descubrimiento de la Selección Natural pertenece a Matthew. Habituado a la ironía y la contradicción en la escritura de Darwin, y siendo tan difícil el acceso a la información y a la erudición necesarias para aclarar la prioridad del concepto de selección natural en medio de un período histórico tan complejo, el libro de Sutton, Nullius in verba proporciona una fuente definitiva para resolver nuestras dudas.

El trabajo está dividido en una introducción y ocho capítulos adicionales. La introducción presenta la técnica utilizada para identificar a los autores que citaron a Matthew antes de Darwin. El método IDD (ver Sutton y Griffiths, 2018) consiste en búsquedas sistemáticas a través de millones de libros digitalizados en Internet y ha permitido a Sutton revelar que veinticuatro autores habían citado a Matthew antes de 1858. Tres de ellos estaban muy cerca de Darwin: Loudon, Chambers y Selby, mientras que Darwin admitió la influencia de Chambers y Blyth. Por lo tanto, Darwin escribió una falsedad en su Historical Sketch y los puntos de vista de Matthew eran bien conocidos por los autores de su proximidad. El capítulo 2 explica la correspondencia entre Darwin y Matthew, de la que se desprende la prioridad de Matthew. El capítulo 3 describe en detalle qué científicos sin duda leyeron el libro de Matthew, incluyendo editores y naturalistas, muchos de los cuales estaban muy cerca del círculo de Charles Darwin. Aquí nos enteramos de alguna información interesante, por ejemplo sobre Strickland, el naturalista que poseía el octavo pinzón de Fuller y que dirigía el equipo que redactó la primera codificación formal de las reglas de prioridad científica para la British Association for the Advancement of Science (Asociación Británica para el Avance de la Ciencia), un equipo al que también pertenecía Charles Darwin… Sí, este es un detalle importante que hay que tener en cuenta en el caso de la disputa de prioridad en la idea de la selección natural: El propio Darwin fue miembro del equipo encargado de la codificación de las reglas de prioridad científica de la BAAS. ¿Puede esto haberle ayudado a darle prioridad hasta ahora? ¿Quién sabe? Este capítulo también contiene información interesante a la pregunta sobre cuál fue precisamente el trabajo realizado por Charles Darwin con los pinzones de Galápagos, y la respuesta es corta: Ninguno.

El capítulo 4 está dedicado a Robert Chambers y su trabajo Vestiges of Creation. Robert Chambers tiene un interés especial entre los naturalistas que conocieron y citaron el libro de Matthew. Fue el autor del libro titulado Vestiges of Creation, publicado anónimamente en 1844, y cuya conclusión final era que todo, incluyendo a los humanos, estaba evolucionando. Darwin mencionó este libro en el Historical Sketch y Wallace indicó que tanto Wells como Chambers propusieron la idea de la selección natural. Y Chambers había citado ya mucho antes a Matthew (Sutton, 2017; pp. 71 y 74).

El Capítulo 5, titulado Investigaciones Anteriores, explora el trabajo anterior demostrando que Charles Darwin copió ideas principales de trabajos previamente publicados de otros autores (Matthew, Blyth, Chambers…). No incluye a Lamarck, el autor del cual Darwin tomó más material para el Origen; no incluye a Richard Owen, otro candidato a la prioridad del concepto de selección natural; y no incluye a Pierre Trémaux, cuyo libro Darwin probablemente leyó, y del cual tomó importantes conceptos opuestos al gradualismo (Wilkins y Nelson, 2008).

El Capítulo 6 está dedicado a Discusión y Conclusiones, el 7º es una lista completa de referencias, el 8º un apéndice que contiene algunos de los textos de Matthew relacionados con la selección natural.

En resumen, cualquier regla que pueda aplicarse para establecer la prioridad científica del concepto de selección natural, dará como resultado la prioridad de Matthew sobre Darwin y Wallace. Entonces: ¿por qué esto no se ha reconocido desde el principio? Por muchas razones, todas ellas políticas e históricas. No científicas. La prioridad científica pertenece a Matthew.

 

Pero este no es el fin de la historia. Una vez conocido que Darwin no presentó una teoría original, el contenido de la teoría puede ser más cuestionable. Esto se refiere a la naturaleza real de la selección natural (¿Qué es la selección natural? ¿Es una teoría? ¿Es un proceso? ¿Es una ley natural? ¿Es un hecho o un conjunto de hechos? ), así como a su importancia en la formación de especies y la toma de conciencia de que la Selección Natural es el resultado de varios errores y, en definitiva, de jugar con las palabras (Cervantes y Pérez Galicia, 2015 y 2017).

Algunos naturalistas profesionales del siglo XIX tuvieron claro de qué iba el libro titulado Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la Supervivencia de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida. Así Samuel Haughton dijo:

 

Esta especulación de Mr. Darwin & Wallace no sería digna de mención si no fuera por el peso de la autoridad de los nombres bajo cuyos auspicios se ha presentado. Si significa lo que dice, es una verdad; si significa algo más, es contrario a los hechos.

 

Y Pierre Flourens (Cervantes, 2013) detectó cuatro entre los mayores errores del libro de Darwin:

1) Abuso del lenguaje

2) Ignorancia de las principales cuestiones de Historia Natural

3) Falta de originalidad. Darwin lo copió de Lamarck. Y..

4) Cercanía a una teoría peligrosa: Eugenesia.

 

 

El libro de Sutton demuestra que, en el momento de escribir su libro, Darwin no tenía una teoría propia y original que presentar. Llevará tiempo comprender la confusión en torno a la evolución, pero será algo imposible fuera de un marco histórico.

 

Bibliografía

 

Cervantes, E. 2013. Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 225 pp. https://digital.csic.es/handle/10261/….

Cervantes, E, Pérez Galicia, G. 2015. ¿Está usted de broma Mr Darwin? La Retórica en el corazón del darwinismo. Amazon (OIACDI), 306 pp.

Cervantes, E, Pérez Galicia, G. 2017. La nave de los locos. El Origen de las Especies a la luz de la Nueva Retórica. Amazon (OIACDI), 198 pp.

Darwin, Charles. 1861. On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. 3th ed. John Murray. London.

Sutton, M. 2017. Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret). Amazon.

Sutton, M. 2015. On Knowledge Contamination: New Data Challenges Claims of Darwin’s and Wallace’s Independent Conceptions of Matthew’s Prior-Published Hypothesis. Filozoficzne Aspekty Genezy 12, 167-205.

Sutton, M and Griffiths, M.D. 2018. Using Date Specific Searches onGoogle Books to Disconfirm Prior Origination Knowledge Claims for Particular Terms, Words, and Names. in Soc. Sci.2018,7 (4), 66

Wilkins John S., Nelson Gareth J. 2008. Trémaux on species: A theory of allopatric speciation (and punctuated equilibrium) before Wagner. http://philsci-archive.pitt.edu/3806/…

 

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Commentary of Mike Sutton’s Book Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret)

 

 

Nullius in Verba: Darwin’s Greatest Secret by Dr Mike Sutton

 

Commentary of Mike Sutton’s Book Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret)
Emilio Cervantes
IRNASA-CSIC
Salamanca
Spain

 

 

 

The cover of this book shows a caricature of Charles Darwin seated on top of a big red book. The caricature was published in Vanity Fair in 1871, but the book below Darwin has been added recently by the artist. Close examination reveals Patrick Matthew’s name written with gold letters in the spine of the red book. Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret) presents definitive proof that Darwin copied his theory from Matthew. Is this result important today? Yes, no doubt of it. And then… why?
It is very important to have proof that Darwin copied his theory because it is a demonstration that, at the time of writing the Origin of Species, Darwin had not an original theory on that subject, and he copied it from others. The references to other authors’ work were so poor and badly given in the first edition that, from the third edition on, he had to write an additional preliminary chapter that he entitled ironically Historical Sketch. In this section, Darwin mentioned some (though not all) – his sources of inspiration, such as Matthew and Lamarck. Some of them were mentioned in a very peculiar way, as we will soon see in this review.
Let’s begin by answering a couple of questions: 1) Who is the author of this book? And 2) Who was Patrick Matthew?
Mike Sutton is a well-known criminologist from the Nottingham Trent University, in Nottingham, England. He is the author of numerous articles in criminology, with particular interest in high-tech crime and crime science, one of which has merited the British Journal of Criminology annual prize in 1999, as well as several articles on debunking myths and the history of science.
I have known Dr Sutton for several years since our first encounter in on Twitter, and I follow him with interest on this social media. I read his article published in the journal Filozoficzne Aspekty Genezy on the priority of Matthew over Darwin on the concept of natural selection (Sutton, 2015), and also read with interest, and I have translated to Spanish his open letter to the Royal Society on this subject. Sutton’s book, ‘Nullius’, corresponds to a new edited section (volume 1) of a larger previously published digital book that brings the definitive answer to the important question of lack of originality in Darwin’s Origin of Species. However, before commenting on that point, I will answer the second question: who was Patrick Matthew?
Patrick Matthew (1790-1874) was a Scottish naturalist. His description in the English version of Wikipedia (April, 18 2018) says:
‘…was a Scottish grain merchant, fruit farmer, forester, and landowner, who contributed to the understanding of horticulture, silviculture, and agriculture in general, with a focus on maintaining the British navy and feeding new colonies. He published the basic concept of natural selection as a mechanism in evolutionary adaptation and speciation (i.e. resulting from positive natural selection, in contrast to its already, widely known, negative role in removal of individuals in the Struggle for Survival), but failed to develop or publicise his ideas.’
And the key to this book is here well described and summarized in two points: 1) Matthew published the basic concept of natural selection as a mechanism in evolutionary adaptation and speciation, but nevertheless: 2) failed to develop or publicise his ideas.
If Sutton’s book, ‘Nullius’, demonstrates that Matthew did not fail to publish his ideas, then it becomes clear that the priority in establishing natural selection belongs to Matthew and not to Darwin.
What Wikipedia says today (April 18th, 2018) about Matthew, is very similar to what Charles Darwin wrote in the Historical Sketch to the Origin of Species from the third edition (1861):
‘In 1831 Mr. Patrick Matthew published his work on “Naval Timber and Arboriculture”, in which he gives precisely the same view on the origin of species as that (presently to be alluded to) propounded by Mr. Wallace and myself in the “Linnean Journal”, and as that enlarged in the present volume. Unfortunately the view was given by Mr. Matthew very briefly in scattered passages in an appendix to a work on a different subject, so that it remained unnoticed until Mr. Matthew himself drew attention to it in the “Gardeners’ Chronicle”, on April 7, 1860. The differences of Mr. Matthew’s views from mine are not of much importance: he seems to consider that the world was nearly depopulated at successive periods, and then restocked; and he gives as an alternative, that new forms may be generated “without the presence of any mold or germ of former aggregates.” I am not sure that I understand some passages; but it seems that he attributes much influence to the direct action of the conditions of life. He clearly saw, however, the full force of the principle of natural selection.’
The similarity of this long paragraph with the ideas expressed in Wikipedia show again that Wikipedia is Darwinist dominated. Darwin states that his views are the same as those of Matthew (The differences of Mr. Matthew’s views from mine are not of much importance; He clearly saw, however, the full force of the principle of natural selection.) But (and this is a very important point) Darwin also excused himself by writing:
‘Unfortunately the view was given by Mr. Matthew very briefly in scattered passages in an appendix to a work on a different subject, so that it remained unnoticed until Mr. Matthew himself drew attention to it in the “Gardeners’ Chronicle”, on April 7, 1860.’
And here Darwin instead of Unfortunately should have said Fortunately, because if this were not so, then the discovery of the theory will belong, without any doubt, to Matthew. But the following doubts still remain:
1) Is it correct to say that the view was given by ‘Mr. Matthew very briefly in scattered passages’?
2) Is it correct to say that the view was given in an appendix to a work on a different subject?
And most important:
3) Is it correct to say that the view that it remained unnoticed until Mr. Matthew himself drew attention to it in the “Gardeners’ Chronicle”, on April 7, 1860 ?
The definitive answer to all three questions is not easy and may come from different sources. For example it may come from authors whose work is difficult to find now, like W.J. Dempster, whose book entitled ‘The Illustrious Hunter and the Darwins’ (Book Guild Publishing, Sussex, 2005) contains 43 pages dedicated to Matthew, showing that the view given by Mr. Matthew was not given very briefly nor in scattered passages. Dr Sutton work comes now in strong support of Dempster’s. The answer to these questions may come also from a collection of erudite works in history that will show undoubtedly that Naval Timber and Arboriculture, the subject expressed in title of Matthew’s book was extremely important in 1831, and that the book must have had a broad audience as it is shown by the two editorials that were published on it in London and Edinburgh. The social and historical questions surrounding the publication of this book as well as other books on evolution before Darwin are also well described by Sutton. Finally, the answer to all three questions above may come directly from a letter of Charles Darwin who, in 1865, admitting that Wells may have the priority on natural selection, wrote to Hooker:
‘So poor old Patrick Matthew if not the first , and he cannot ought not any longer put on his title pages the discoverer of the principle of Natural Selection.’
(Nullius in verba. P. 82)
An expression that we could easily modify now to:
So poor old Charles Darwin if not the first, and he cannot ought not any longer put on his title pages the discoverer of the principle of Natural Selection
Because today, contrary to what Darwin stated in the Historical Sketch, there is no doubt that the priority of the discovery of Natural Selection belongs to Matthew. Being habituated to the irony and the contradiction in Darwin’s writing, and being so difficult the access to the information and the erudition required to make clear the priority of the concept of natural selection in the middle of such complex historical period, Sutton’s book. ‘Nullius’ provides a definitive source to solve our doubts.
The work is divided in an introduction and eight additional chapters. The introduction presents the technique used to identify authors quoting Matthew before Darwin. The IDD method (see Sutton and Griffiths, 2018) consists of systematic searches through millions of books digitised in the Internet and has allowed Sutton to reveal that 24 people quoted Matthew before 1858. Three of them were very close to Darwin: Loudon, Chambers and Selby, while Darwin admitted the influence of Chambers and Blyth. Thus, Darwin wrote a falsehood in his Historical Sketch and Matthew’s views were well known by authors of his proximity. Chapter 2 explains the correspondence between Darwin and Matthew, from which Matthew’s priority becomes clear. Chapter 3 describes in detail which scientists undoubtedly read Matthew’s book, including editors and naturalists, many of which were very close to the circle of Charles Darwin. Here we learn interesting information, for example concerning Strickland, the naturalist that owned the 8th Fuller finch and was latter leading the team which drew up the first formal codification on the rules of scientific priority for the British Association for the Advancement of Science, a team to which Charles Darwin also belonged … Yes, this is an important detail that has to be taken into account in the case for the dispute of priority in the idea of natural selection: Darwin himself was a member of the team in charge of the codification on the rules of scientific priority for the BAAS. May this have helped to give him priority up to now? Who knows? This chapter contains also interesting information to the question of what was precisely the work done by Charles Darwin with the Galapagos finches, and the answer is short: None.
Chapter 4 is dedicated to Robert Chambers and his work ‘Vestiges of Creation’. Of particular interest among the naturalists that knew and quoted Matthew’s book is Robert Chambers. He was the author of the book entitled ‘Vestiges of Creation’ that was published anonymously in 1844, a book whose ultimate conclusion was that everything, including humans, was evolving. Darwin mentioned this book in the Historical Sketch and Wallace indicated that both Wells and Chambers propounded the idea of natural selection. And Chambers has much earlier cited Matthew (Sutton, 2017; pp 71 and 74).
Chapter 5, entitled Earlier Investigations, explores the previous work demonstrating that Charles Darwin copied main ideas from previously published work of others (Matthews, Blyth, Chambers…). It does not include Lamarck, the author from whom Darwin took more material for the Origin; it does not include Richard Owen, another candidate to the priority of the concept of natural selection; and it does not include Pierre Trémaux, whose book Darwin most probably read, and from which he took important concepts opposed to gradualism (Wilkins and Nelson, 2008).
Chapter 6 is dedicated to Discussion and Conclusions, 7th is a complete list of references, 8th an appendix containing some of Matthew’s texts related to natural selection.
In summary, any rules that may be applied to establish the scientific priority of the concept of natural selection, will result in according to Matthew the priority over Darwin and Wallace. Then: why this was not recognised from the beginning? For many reasons, political and historical all of them. Not scientific. Scientific priority belongs to Matthew.
But this is not the end of the history. Once it becomes recognized that Darwin did not present an original theory, the contents of the theory may be more open to question. This concerns the real nature of natural selection (What is natural selection? Is it a theory? Is it a process? Is it a natural law? Is it a fact or a set of facts? Is it measurable?), as well as its importance in species formation and the realization that Natural Selection is the result of several mistakes and, in definitive, playing with words (Cervantes and Pérez Galicia, 2015 and 2017).

Professional naturalists in the XIX century were clear about the book entitled On the Origin of Species by means of Natural Selection or the Survival of the Favoured Races in the Struggle for Life. The earlier critics were the better and Samuel Haughton said:
‘This speculation of Mess. Darwin and Wallace would not be worthy of note were it not for the weight of authority of the names under whose auspices it has been brought forward. If it means what it says, it is a truism; if it means anything more, it is contrary to fact.’
And Pierre Flourens (Cervantes, 2013) detected four among the major mistakes in Darwin’s book:
1) Abuse of Language
2) Ignorance of the main questions of Natural History
3) Lack of originality. Darwin copied from Lamarck. And..
4) Closeness to a dangerous theory: Eugenics.
Sutton’s book shows that at the time of writing his book Darwin did not have his own original theory to present. It will take time to understand the confusion around evolution, but it will be impossible outside a historical frame.

References

Cervantes, E. 2013. Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 225 pp. https://digital.csic.es/handle/10261/….
Cervantes, E, Pérez Galicia, G. 2015. ¿Está usted de broma Mr Darwin? La Retórica en el corazón del darwinismo. Amazon (OIACDI), 306 pp.
Cervantes, E, Pérez Galicia, G. 2017. La nave de los locos. El Origen de las Especies a la luz de la Nueva Retórica. Amazon (OIACDI), 198 pp.
Darwin, Charles. 1861. On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. 3th ed. John Murray. London.
Sutton, M. 2017. Nullius in Verba (Darwin’s greatest secret). Amazon.
Sutton, M. 2015. On Knowledge Contamination: New Data Challenges Claims of Darwin’s and Wallace’s Independent Conceptions of Matthew’s Prior-Published Hypothesis. Filozoficzne Aspekty Genezy 12, 167-205.
Sutton, M and Griffiths, M.D. 2018. Using Date Specific Searches onGoogle Books to Disconfirm Prior Origination Knowledge Claims for Particular Terms, Words, and Names. in Soc. Sci.2018,7 (4), 66
Wilkins John S., Nelson Gareth J. 2008. Trémaux on species: A theory of allopatric speciation (and punctuated equilibrium) before Wagner. http://philsci-archive.pitt.edu/3806/…

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¿Había leído Darwin la obra de José de Acosta?

 

La llegada de los españoles a América constituye un acontecimiento histórico de gran relevancia política y militar. Pero, con mucha frecuencia, se olvida lo importante que es el aspecto cultural. En México se estableció la Universidad en 1551 y la primera imprenta en 1536.A lo largo del siglo XVI se abrieron once imprentas más y a partir de entonces se imprimieron cientos de textos. Por ejemplo, entre 1536 y 1821 se imprimieron en México 708 tratados de medicina.

El Gobierno de Felipe II invirtió cuantiosos recursos materiales y humanos para el desarrollo cultural en la Nueva España, incluyendo la realización de expediciones científicas que dieron lugar a importantes descubrimientos y aplicaciones de los recursos naturales americanos en Europa. La Expedición del Dr. Hernández (1570-1577) sirvió para describir y utilizar en Europa las variedades de plantas americanas. Tanto la obra de Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista ya con Carlos I, como la de José de Acosta contienen descripciones muy extensas y detalladas de la naturaleza en América.

José de Acosta (Medina del Campo, 1540-Salamanca, 1600), jesuita, viajó por América a partir de 1571 y regresó a España publicando su Historia Natural y Moral de las Indias en 1590 en Sevilla. En ella hace una descripción de la naturaleza y de los modos de vida que encontró en América. La obra se tradujo al inglés en 1604.

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Un principio algo confuso en el párrafo sexcentésimo nonagésimo segundo del Origen de las Especies

Comienza este párrafo por exponer un principio algo confuso. Es el siguiente:

 

la relación con el origen de donde los colonos pudieron más fácilmente provenir, junto con su modificación subsiguiente

 

Sí. Este es el principio y si no se lo creen lean. Y esto tiene la desfachatez el autor de decirnos que es de amplísima aplicación en toda la naturaleza.

 

 

 

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The same principle which governs the general character of the inhabitants of oceanic islands, namely, the relation to the source whence colonists could have been most easily derived, together with their subsequent modification, is of the widest application throughout nature. We see this on every mountain-summit, in every lake and marsh. For Alpine species, excepting in as far as the same species have become widely spread during the Glacial epoch, are related to those of the surrounding lowlands; thus we have in South America, Alpine humming-birds, Alpine rodents, Alpine plants, etc., all strictly belonging to American forms; and it is obvious that a mountain, as it became slowly upheaved, would be colonised from the surrounding lowlands. So it is with the inhabitants of lakes and marshes, excepting in so far as great facility of transport has allowed the same forms to prevail throughout large portions of the world. We see the same principle in the character of most of the blind animals inhabiting the caves of America and of Europe. Other analogous facts could be given. It will, I believe, be found universally true, that wherever in two regions, let them be ever so distant, many closely allied or representative species occur, there will likewise be found some identical species; and wherever many closely-allied species occur, there will be found many forms which some naturalists rank as distinct species, and others as mere varieties; these doubtful forms showing us the steps in the process of modification.

 

El mismo principio que rige el carácter general de los habitantes de las islas oceánicas -o sea la relación con el origen de donde los colonos pudieron más fácilmente provenir, junto con su modificación subsiguiente- es de amplísima aplicación en toda la naturaleza. Vemos esto en cada cumbre de montaña y en cada lago o pantano; pues las especies alpinas, excepto cuando la misma especie se ha difundido extensamente durante la época glacial, están relacionadas con las de las tierras bajas circundantes. Así, tenemos en América del Sur pájaros-moscas alpinos, roedores alpinos, plantas alpinas, etc., que pertenecen todos rigurosamente a formas americanas, y es evidente que una montaña, cuando se levantó lentamente, tuvo que ser colonizada por los habitantes de las tierras bajas circundantes. Lo mismo ocurre con los habitantes de los lagos y pantanos, excepto en la medida en que la gran facilidad de transporte ha permitido a las mismas formas prevalecer en grandes extensiones del mundo. Vemos este mismo principio en el carácter de la mayor parte de los animales ciegos que viven en las cavernas de América y de Europa, y podrían citarse otros hechos análogos. En todos los casos creo yo que resultará cierto que, siempre que existan en dos regiones, por distantes que estén, muchas especies muy afines o representativas, se encontrarán también algunas especies idénticas, y dondequiera que se presenten muchas especies muy afines, se encontrarán muchas formas que algunos naturalistas consideran como especies distintas y otros como simples variedades, mostrándonos estas formas dudosas los pasos en la marcha de la modificación.

Lectura aconsejada:

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The really surprising fact in this case of the Galapagos Archipelago en el párrafo sexcentésimo nonagésimo primero del Origen de las Especies

Así comienza este párrafo:

 

The really surprising fact in this case of the Galapagos Archipelago…

 

El hecho verdaderamente sorprendente en este caso del archipiélago de los Galápagos…

 

Y ¿qué será, nos preguntamos, qué podrá ser ese hecho tan sorprendente?

 

Veamos. Para empezar, nuestra frustración:

 

cada nueva especie, después de haber sido formada en una isla, no se extendió rápidamente a las otras.

 

¿Pero cada especie de qué? ¿En qué isla? ¿Quién le dijo que una especie se formó en una isla?

 

Sigamos leyendo:

 

Las corrientes del mar son rápidas y barren entre las islas, y las tormentas de viento son extraordinariamente raras; de manera que las islas están de hecho mucho más separadas entre sí de lo que aparecen en el mapa.

 

Ah, bueno!, entonces, es que el mapa está mal. Si es así habrá que corregirlo y listo. Pero no,…:

 

. Sin embargo, algunas de las especies -tanto de las que se encuentran en otras partes del mundo como de las que están confinadas en el archipiélago- son comunes a varias islas, y de su modo de distribución actual podemos deducir que de una isla se han extendido a las otras

 

¡Por favor, que alguien nos ayude!: Las islas ¿Están separadas o no lo están?,  Las especies: ¿ se han transladado entre las islas o no se lo han hecho? ¿Qué prueba presenta el autor de toda esta verborrea? ¿A qué especie se refiere?

 

 

Pero no preocuparse, que todo se arregla:

 

Pero creo que, con frecuencia, adoptamos la errónea opinión de que es probable que especies muy afines invadan mutuamente sus territorios cuando son puestos en libre comunicación. Indudablemente, si una especie tiene alguna ventaja sobre otra, en brevísimo tiempo la suplantará en todo o en parte; pero si ambas son igualmente adecuadas para sus propias localidades, probablemente conservarán ambas sus puestos, separados durante tiempo casi ilimitado

 

 

 

Vuelven los tópicos del darvinés y todo queda resuelto como por arte de magia. ¡Increíble!.

 

 

 

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The really surprising fact in this case of the Galapagos Archipelago, and in a lesser degree in some analogous cases, is that each new species after being formed in any one island, did not spread quickly to the other islands. But the islands, though in sight of each other, are separated by deep arms of the sea, in most cases wider than the British Channel, and there is no reason to suppose that they have at any former period been continuously united. The currents of the sea are rapid and deep between the islands, and gales of wind are extraordinarily rare; so that the islands are far more effectually separated from each other than they appear on a map. Nevertheless, some of the species, both of those found in other parts of the world and of those confined to the archipelago, are common to the several islands; and we may infer from the present manner of distribution that they have spread from one island to the others. But we often take, I think, an erroneous view of the probability of closely allied species invading each other’s territory, when put into free intercommunication. Undoubtedly, if one species has any advantage over another, it will in a very brief time wholly or in part supplant it; but if both are equally well fitted for their own places, both will probably hold their separate places for almost any length of time. Being familiar with the fact that many species, naturalised through man’s agency, have spread with astonishing rapidity over wide areas, we are apt to infer that most species would thus spread; but we should remember that the species which become naturalised in new countries are not generally closely allied to the aboriginal inhabitants, but are very distinct forms, belonging in a large proportion of cases, as shown by Alph. de Candolle, to distinct genera. In the Galapagos Archipelago, many even of the birds, though so well adapted for flying from island to island, differ on the different islands; thus there are three closely allied species of mocking-thrush, each confined to its own island. Now let us suppose the mocking-thrush of Chatham Island to be blown to Charles Island, which has its own mocking-thrush; why should it succeed in establishing itself there? We may safely infer that Charles Island is well stocked with its own species, for annually more eggs are laid and young birds hatched than can possibly be reared; and we may infer that the mocking-thrush peculiar to Charles Island is at least as well fitted for its home as is the species peculiar to Chatham Island. Sir C. Lyell and Mr. Wollaston have communicated to me a remarkable fact bearing on this subject; namely, that Madeira and the adjoining islet of Porto Santo possess many distinct but representative species of land-shells, some of which live in crevices of stone; and although large quantities of stone are annually transported from Porto Santo to Madeira, yet this latter island has not become colonised by the Porto Santo species: nevertheless, both islands have been colonised by some European land-shells, which no doubt had some advantage over the indigenous species. From these considerations I think we need not greatly marvel at the endemic species which inhabit the several islands of the Galapagos Archipelago not having all spread from island to island. On the same continent, also, pre-occupation has probably played an important part in checking the commingling of the species which inhabit different districts with nearly the same physical conditions. Thus, the south-east and south-west corners of Australia have nearly the same physical conditions, and are united by continuous land, yet they are inhabited by a vast number of distinct mammals, birds, and plants; so it is, according to Mr. Bates, with the butterflies and other animals inhabiting the great, open, and continuous valley of the Amazons.

 

El hecho verdaderamente sorprendente en este caso del archipiélago de los Galápagos, y en menor grado en algunos casos análogos, es que cada nueva especie, después de haber sido formada en una isla, no se extendió rápidamente a las otras. Pero las islas, aunque a la vista unas de otras, están separadas por brazos de mar profundos, en la mayor parte de los casos más anchos que el canal de la Mancha, y no hay razón para suponer que las islas hayan estado unidas en algún período anterior. Las corrientes del mar son rápidas y barren entre las islas, y las tormentas de viento son extraordinariamente raras; de manera que las islas están de hecho mucho más separadas entre sí de lo que aparecen en el mapa. Sin embargo, algunas de las especies -tanto de las que se encuentran en otras partes del mundo como de las que están confinadas en el archipiélago- son comunes a varias islas, y de su modo de distribución actual podemos deducir que de una isla se han extendido a las otras. Pero creo que, con frecuencia, adoptamos la errónea opinión de que es probable que especies muy afines invadan mutuamente sus territorios cuando son puestos en libre comunicación. Indudablemente, si una especie tiene alguna ventaja sobre otra, en brevísimo tiempo la suplantará en todo o en parte; pero si ambas son igualmente adecuadas para sus propias localidades, probablemente conservarán ambas sus puestos, separados durante tiempo casi ilimitado. Familiarizados con el hecho de que en muchas especies naturalizadas por la acción del hombre se han difundido con pasmosa rapidez por extensos territorios, nos inclinamos a suponer que la mayor parte de las especies tienen que difundirse de este modo; pero debemos recordar que las especies que se naturalizan en nuevos países no son generalmente muy afines de los habitantes primitivos, sino formas muy distintas, que, en número relativamente grande de casos, como ha demostrado Alph. de Candolle, pertenecen a géneros distintos. En el archipiélago de los Galápagos, aun de las mismas aves, a pesar de estar bien adaptadas para volar de isla en isla, muchas difieren en las distintas islas; así, hay tres especies muy próximas de Mimus, confinada cada una a su propia isla. Supongamos que el Mimus de la isla Chatham es arrastrado por el viento a la isla Charles, que tiene su Mimus propio, ¿por qué habría de conseguir establecerse allí? Podemos admitir con seguridad que la isla Charles está bien poblada por su propia especie, pues anualmente son puestos más huevos y salen más pajarillos de los que pueden criarse, y debemos admitir que el Mimus peculiar a la isla Charles está adaptado a su patria, por lo menos, tan bien como la especie peculiar de la isla Chatham. Sir C. Lyell y míster Wollaston me han comunicado un hecho notable relacionado con este asunto, y es que la isla de la Madeira y el islote adyacente de Porto Santo poseen muchas especies de conchas terrestres distintas, pero representativas, algunas de las cuales viven en resquebrajaduras de las rocas; y a pesar de que anualmente son transportadas grandes cantidades de piedra desde Porto Santo a Madeira, sin embargo, esta isla no ha sido colonizada por las especies de Porto Santo, aun cuando ambas islas lo han sido por moluscos terrestres de Europa que indudablemente tenían alguna ventaja sobre las especies indígenas. Por estas consideraciones creo que no hemos de maravillarnos mucho porque las especies peculiares que viven en las diferentes islas del archipiélago de los Galápagos no hayan pasado todas de unas islas a otras. En un mismo continente la ocupación anterior ha representado probablemente un papel importante en impedir la mezcla de las especies que viven en distintas regiones que tienen casi las mismas condiciones físicas. Así, los extremos sudeste y sudoeste de Australia tienen casi iguales condiciones físicas y están unidos por tierras sin solución de continuidad, y, sin embargo, están habitadas por un gran número de mamíferos, aves y plantas diferentes; lo mismo ocurre, según míster Bates, con las mariposas y otros animales que viven en el grande, abierto y no interrumpido valle del Amazonas.

Lectura aconsejada:

 

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Por fin, las islas Galápagos en el párrafo sexcentésimo nonagésimo del Origen de las Especies

Hemos llegado por fin, en el capítulo XIII, en el párrafo sexcentésimo nonagésimo, al lugar del globo que ha servido para honor y gloria del autor de este libro durante muchas décadas: Las Islas Galápagos.

 

¿Encontraremos aquí lo que nos prometía el autor en el primer párrafo de su magna obra? Recordemos:

 

When on board H.M.S. Beagle, as naturalist, I was much struck with certain facts in the distribution of the organic beings inhabiting South America, and in the geological relations of the present to the past inhabitants of that continent.

 

 

Veamos:

 

Así, cada una de las islas del archipiélago de los Galápagos está ocupada -y el hecho es maravilloso- por varias especies distintas; pero estas especies están relacionadas entre sí de un modo mucho más estrecho que con los habitantes del continente americano o de cualquier otra parte del mundo. Esto es lo que podría esperarse, pues islas situadas tan cerca unas de otras tenían que recibir casi necesariamente inmigrantes procedentes del mismo origen primitivo y de las otras islas.

 

¿En qué quedamos?: ¿especies distintas? ¿O acaso significa esto: ( especies están relacionadas entre sí de un modo mucho más estrecho que con los habitantes del continente americano o de cualquier otra parte del mundo) que no se trata de especies sino de variedades? ¿A qué especies o variedades se refieren estas líneas? Al parecer esto son detalles sin importancia.

Pero el autor continúa con gran osadía:

 

Pero ¿por qué muchos de los inmigrantes se han modificado diferentemente, aunque sólo en pequeño grado, en islas situadas a la vista unas de otras, que tienen la misma naturaleza geológica, la misma altitud, clima, etc.? Durante mucho tiempo me pareció esto una gran dificultad; pero nace en gran parte del error profundamente arraigado de considerar las condiciones físicas de un país como las más importantes, cuando es indiscutible que la naturaleza de otras especies, con las que cada una tiene que competir, es un factor del éxito por lo menos tan importante como aquéllas y generalmente muchísimo más.

 

 

Es decir, su explicación personal, darwiniana, no científica: La lucha, la competición. Una ideología: la selección natural probablemente. Y sin mención de una sola especie, bueno una sí: Las Galápagos.

 

 

 

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The same law which has determined the relationship between the inhabitants of islands and the nearest mainland, is sometimes displayed on a small scale, but in a most interesting manner, within the limits of the same archipelago. Thus each separate island of the Galapagos Archipelago is tenanted, and the fact is a marvellous one, by many distinct species; but these species are related to each other in a very much closer manner than to the inhabitants of the American continent, or of any other quarter of the world. This is what might have been expected, for islands situated so near to each other would almost necessarily receive immigrants from the same original source, and from each other. But how is it that many of the immigrants have been differently modified, though only in a small degree, in islands situated within sight of each other, having the same geological nature, the same height, climate, etc? This long appeared to me a great difficulty: but it arises in chief part from the deeply-seated error of considering the physical conditions of a country as the most important; whereas it cannot be disputed that the nature of the other species with which each has to compete, is at least as important, and generally a far more important element of success. Now if we look to the species which inhabit the Galapagos Archipelago, and are likewise found in other parts of the world, we find that they differ considerably in the several islands. This difference might indeed have been expected if the islands have been stocked by occasional means of transport—a seed, for instance, of one plant having been brought to one island, and that of another plant to another island, though all proceeding from the same general source. Hence, when in former times an immigrant first settled on one of the islands, or when it subsequently spread from one to another, it would undoubtedly be exposed to different conditions in the different islands, for it would have to compete with a different set of organisms; a plant, for instance, would find the ground best-fitted for it occupied by somewhat different species in the different islands, and would be exposed to the attacks of somewhat different enemies. If, then, it varied, natural selection would probably favour different varieties in the different islands. Some species, however, might spread and yet retain the same character throughout the group, just as we see some species spreading widely throughout a continent and remaining the same.

 

La misma ley que ha determinado el parentesco entre los habitantes de las islas y los de la tierra firme más próxima se manifiesta a veces en menor escala, pero de un modo interesantísimo, dentro de los límites de un mismo archipiélago. Así, cada una de las islas del archipiélago de los Galápagos está ocupada -y el hecho es maravilloso- por varias especies distintas; pero estas especies están relacionadas entre sí de un modo mucho más estrecho que con los habitantes del continente americano o de cualquier otra parte del mundo. Esto es lo que podría esperarse, pues islas situadas tan cerca unas de otras tenían que recibir casi necesariamente inmigrantes procedentes del mismo origen primitivo y de las otras islas. Pero ¿por qué muchos de los inmigrantes se han modificado diferentemente, aunque sólo en pequeño grado, en islas situadas a la vista unas de otras, que tienen la misma naturaleza geológica, la misma altitud, clima, etc.? Durante mucho tiempo me pareció esto una gran dificultad; pero nace en gran parte del error profundamente arraigado de considerar las condiciones físicas de un país como las más importantes, cuando es indiscutible que la naturaleza de otras especies, con las que cada una tiene que competir, es un factor del éxito por lo menos tan importante como aquéllas y generalmente muchísimo más. Ahora bien, si consideramos las especies que viven en el archipiélago de los Galápagos, y que se encuentran también en otras partes del mundo, vemos que difieren considerablemente en las varias islas. Esta diferencia podría realmente esperarse si las islas han sido pobladas por medios ocasionales de transporte, pues una semilla de una planta, por ejemplo, habrá sido llevada a una isla y la de otra planta a otra isla, aun cuando todas procedan del mismo origen general. Por consiguiente, cuando en tiempos primitivos un emigrante arribó por vez primera a una de las islas, o cuando después se propagó de una a otra, estaría sometido indudablemente a condiciones diferentes en las diferentes islas, pues tendría que competir con un conjunto diferente de organismos; una planta, por ejemplo, encontraría el suelo más adecuado para ella ocupado por especies algo diferentes en las distintas islas, y estaría expuesta a los ataques diferentes de enemigos algo diferentes. Si entonces varió, la selección natural probablemente favorecería a variedades diferentes en las distintas islas. Algunas especies, sin embargo, pudieron propagarse por todo el grupo de islas y conservar, no obstante, los mismos caracteres, de igual modo que vemos algunas especies que se extienden mucho por todo su continente y que se conservan las mismas.

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