Archivo para la categoría ‘Haeckel’

Errores, fraudes y trampas del darwinismo: Actualidad y extensión de la clasificación de Pierre Flourens (1864)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pierre Flourens (1794-1867). Miembro de la Academia de Ciencias Francesa desde 1828 y su secretario permanente (Secrétaire perpétuel) entre los años de 1833 y 1866.

Elegido miembro de la Academia Francesa en 1840 en competición con Victor Hugo, quien tuvo que esperar a otra ocasión.

 

Habíamos visto recientemente la carta dirigida por el Dr Sutton a la Royal Society pidiendo una explicación acerca de la prioridad que la institución sigue dando a Darwin cuando quien describió primero la selección natural era Matthew.  Darwin y Wallace copiaron y desarrollaron una idea que no era suya (y que tampoco era particularmente buena como teoría científica).

Al parecer la Royal Society no ha contestado a la carta del Dr Sutton y esto nos parece preocupante. Significa esta ausencia de respuesta una de dos cosas: 1) Que la Royal Society  admite que la prioridad en el descubrimiento de la Selección Natural no tiene ninguna importancia porque la Selección Natural no existe y es el fruto de un error, en lo cual estaríamos de acuerdo siempre que suspendieran el Premio Darwin;  o bien que: 2) la Royal Society admite que tiene razón el Dr. Sutton y que Darwin copió de Matthew. También es posible que sean ciertas las dos cosas y que tanto si la Royal Society  las admite como si no, no tiene a bien contestar. En cualquier caso debería desaparecer toda mención a Darwin en relación con premios, celebraciones y festivales y aparecer como lo que verdaderamente es: el autor de un plagio, un fraudulento copión.

Por muchas vueltas que le demos no podremos pensar que exista otra opción distinta. Si el Dr Sutton estuviese equivocado, la Royal Society  habría contestado enérgicamente, puesto que no estamos hablando de una cuestión anecdótica y quien firma la carta es un prestigioso criminólogo con un libro y una publicación revisada por pares y publicada defendiendo la tesis del plagio de Darwin.

Varios autores antes que Darwin habían expresado prácticamente las mismas ideas y de manera más clara. Para Darwin la selección tiene una función doble y ciertamente contradictoria que consiste tanto en eliminar variedades y formas desfavorables (modo de extinción) como en crear otras nuevas (?). En otros tiempos, cuando los autores de Historia Natural cuidaban el lenguaje,  era más corriente el uso del término en el primer sentido, puesto que la selección es que a partir de un conjunto inicial son eliminados algunos de sus miembros. No hay creación posible mediante la selección. Buscar un efecto positivo a partir de ella es pedirle peras al olmo y para verlo hay que cometer el error de confundir selección con mejora que es lo que hace Darwin. A partir de ahí todo deviene posible pero sólo a condición de tomar a broma el lenguaje, lo cual es lamentable y, dicho de paso, fraudulento.

Al leer la primera traducción de El Origen de las Especies al francés de Mme Clemènce Royer (1830-1902),  racionalista y fundadora de una logia masónica,  Pierre Flourens había visto todo esto con una claridad meridiana, ayudado porque Mme Royer había traducido Natural Selection como Election Naturelle, algo que a Flourens le producía sensaciones contradictorias con predominio del sarcasmo.

Flourens había detectado cuatro conjuntos de problemas graves en la obra de Darwin que, no sólo se han mantenido,  sino que han aumentado exponencialmente con la ya larga historia del darwinismo. Veamos primero a grandes rasgos cuáles son estos cuatro grupos de errores, grabados con letras de fuego en el epitafio de la Historia Natural:

 

1) Abuso del lenguaje.

2) Desconocimiento de la Historia Natural.

3) Falta de originalidad y plagio de otros autores: Lamarck.

4) Eugenesia.

Cuatro grupos de errores que se han ido confirmando y ampliando con los años.

Por un lado se han estudiado en Darwin encontrándose tanto sus  detalles como nuevos ejemplos. Ahora sabemos que el punto número 3) Plagio de otros autores en Darwin no se limita a Lamarck, sino que se amplia, por ahora a Edward Blyth, Patrick Matthew, Pierre Trémaux, y otros.

 

Y por otro lado el número de problemas en cada uno de los grupos crece al considerar la labor de otros autores porque la tradición darwinista ha seguido fiel a su maestro en cada uno de los cuatro puntos. La máquina incapaz de distinguir originada por Darwin en El Origen de las Especies continúa su obra de destrozo del lenguaje y la generación y empleo continuado de la ambigüedad y de las contradicciones  es de tal magnitud que resulta difícil hacer una selección de ejemplos.  Lo grave del caso es que se ha considerado normal una manera de hablar totalmente irrespetuosa, ambigua y plagada de contradicciones. La generación de esta neolengua no es casual porque tiene una finalidad muy clara que es la de poner a la ciencia al servicio de la autoridad. Como dice muy bien el crítico Bethell:

This is the great problem with science today: That authority more and more replaces evidence

Que viene a confirmar lo que dijera Thompson (1887-1972):

El éxito del darwinismo fue acompañado por una decadencia en la integridad científica

 

Se habla en neolengua cuando se habla de genes egoístas, de la sociedad de los genes, de las mutaciones aleatorias, del DNA chatarra, y toda una serie de oxímoron sin fin. Nadie se ve obligado a disculparse ni a escribir retractación alguna porque es precisamente la autoridad la que aplaude este modo de expresión y cada error se sigue tapando con una cadena de nuevos errores,  como desde el principio. Nada hay mejor para tapar un agujero que hacer un agujero más grande.

 

También pertenecen al Diccionario de Neolengua otros conceptos como los de macro- y micro-evolución, confundiendo cosas tan dispares como cambios en las poblaciones y la formación de una especie. La máquina incapaz de distinguir que a punto había estado de denunciar Richard Lewontin trabaja a pleno rendimiento produciendo expresiones sin sentido, contradicciones, falsas disyuntivas y oxímoron. No interesa distinguir porque  la autoridad medra en la confusión. Por ejemplo el juego de palabras falso entre macro- y micro-evolución permite introducir en la Evolución todo un arsenal de fórmulas matemáticas que desde Fischer, han ido creciendo sin aportar nada a este terreno, pero que cumplen su función principal de hacerlo incomprensible.  Así trabajará quien decrete la autoridad y se publicarán los artículos de quienes le sean fieles.

Sería muy difícil identificar todos los casos de abuso del lenguaje, aunque si fuese necesario mencionar algún ejemplo entre los más notables, tendríamos que poner el de Richard Dawkins y su lamentable obra titulada El gen egoísta, ejemplo de panfleto seudocientífico, del cual debería ya haber escrito una retractación en lugar de haberse metido a embadurnar con obras posteriores los terrenos de la teología que desconoce. Pero cuenta con el apoyo de la autoridad y su obra lamentable se imprime en varios idiomas.

El segundo de los sectores de errores detectados por Flourens, el desconocimiento de la Historia Natural debe mantenerse a ultranza so pena de que se derrumben los fundamentos. Bien sabía Dobzhansky que:

No es una paradoja decir que si alguien consigue aportar una definición estática y aplicable universalmente de las especies, pondría en serias dudas la validez de la teoría de la evolución

Por eso se han ocultado obras fundamentales de la Historia Natural como las de von Baer, del que ha desaparecido hasta la carta que escribió a Darwin, a pesar de la ingente recopilación de correspondencia inútil que se acumula en torno a este autor. La obra Entwickelungsgeschitche, que para Haeckel era el trabajo más significante de toda la literatura sobre la ontogenia ha desaparecido del mapa. ¿Alguien ha visto alguna vez un ejemplar de esta obra? ¿Se ha traducido a algún idioma?  Del mismo modo tampoco se ha traducido la crítica de Alfred Kölliker titulada Über die Darwin’sche schöpfungstheorie que puede leerse en Google.

¿Puede por favor traducirla alguien?

Durante muchos años se perdió también o se ocultó información sobre el Yacimiento de Burguess Shale, pues contenía restos fósiles que no eran del gusto darwinista más acorde con el cambio gradual que no con lo que ahí se veía.

 

Entre otros fraudes relacionados con la invención, fabricación o falsificación de datos tenemos el caso del Hombre de Piltdown, el de la Biston betularia, el invento del Bathybius haeckelii, el de la barrera somático germinal de Weismann, las teorías telomática y de la enación, los antepasados del caballo, los dibujos falsificados de Haeckel, la interpretación forzosa del papel de las mutaciones al azar en la evolución. Claro que esto es sólo un puñado de casos de los más conocidos, habrá muchos más, cientos, miles. Unos en relación con la biología, algunos más con la sociología, la psicología “evolutiva”, o sus híbridos (sociobiología, psicobiología, etc, etc. ), otros relacionados con ese dislate de la selección sexual y sus derivaciones. Muchos fraudes han aparecido, otros aparecerán pronto y otros más tarde, pero hay tantos que el problema es que ya casi no interesa encontrar ni describir los nuevos hallazgos. ¿Para qué?

En cuanto a la vinculación del darwinismo con la Eugenesia es un aspecto del mayor interés que tendrá que analizarse con paciencia pero antes quizás podríamos mencionar algunos ejemplos de abuso del lenguaje…

 

 

 

 

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Más allá de la evidencia en el párrafo octingentésimo décimo noveno de El Origen de las Especies

El párrafo anterior nos servía como ejemplo de cómo podemos llegar a ver algo que no existe más que en nuestra imaginación. Se refería ahí el autor a esos hipotéticos grupos extinguidos que milagrosamente vendrían a colmar los huecos entre los grupos actuales o reales. Parecía entonces que la imaginación del autor había alcanzado la cima, pero no.  En éste la pirueta continúa. Nos demuestra aquí el autor cómo, además de ser posible ver algo que no existe, es también posible ver algo que es contrario a lo que existe. Por ejemplo esa modificación gradual a la que aquí se refiere.

Nada hay más lejos de la realidad que esa llamada “ teoría de la descendencia con lentas y pequeñas modificaciones sucesivas”.

 

Una imaginación poderosa se encuentra siempre reforzada por una gran capacidad de invención. Así leemos:

 

Según el principio de que las sucesivas variaciones no siempre sobrevienen en una edad temprana y son heredadas en un período correspondiente no temprano de la vida, comprendemos claramente por qué sean tan semejantes los embriones de los mamíferos, aves, reptiles y peces, y tan diferentes las formas adultas

 

Sí. Hemos leído bien: tan semejantes los embriones de los mamíferos, aves, reptiles y peces

 

¿Alguna referencia al respecto? Parece que ninguna anterior a este autor. Por supuesto, ninguna procedente del sucinto trabajo de este autor y, curiosamente, algunas imágenes, algo retocadas como consecuencia de la fiel lectura del trabajo de este autor. Me refiero a los embriones de Haeckel, otra pirueta necesaria para mantener estas especulaciones, otro fraude del darwinismo.

 

819

The similar framework of bones in the hand of a man, wing of a bat, fin of the porpoise, and leg of the horse—the same number of vertebrae forming the neck of the giraffe and of the elephant—and innumerable other such facts, at once explain themselves on the theory of descent with slow and slight successive modifications. The similarity of pattern in the wing and in the leg of a bat, though used for such different purpose—in the jaws and legs of a crab—in the petals, stamens, and pistils of a flower, is likewise, to a large extent, intelligible on the view of the gradual modification of parts or organs, which were aboriginally alike in an early progenitor in each of these classes. On the principle of successive variations not always supervening at an early age, and being inherited at a corresponding not early period of life, we clearly see why the embryos of mammals, birds, reptiles, and fishes should be so closely similar, and so unlike the adult forms. We may cease marvelling at the embryo of an air-breathing mammal or bird having branchial slits and arteries running in loops, like those of a fish which has to breathe the air dissolved in water by the aid of well-developed branchiae.

 

Un armazón semejante de huesos en la mano del hombre, el ala del murciélago, la aleta de la marsopa y la pata del caballo; el mismo número de vértebras en el cuello de la jirafa y en el elefante, y otros innumerables hechos semejantes se explican inmediatamente según la teoría de la descendencia con lentas y pequeñas modificaciones sucesivas. La semejanza de tipo entre el ala y la pata de un murciélago, aunque usados para objetos tan diferentes; entre las piezas bucales y las patas de un cangrejo; entre los pétalos, estambres y pistilos de una flor, es también muy comprensible dentro de la teoría de la modificación gradual de las partes u órganos que fueron primitivamente iguales en un antepasado remoto en cada una de estas clases. Según el principio de que las sucesivas variaciones no siempre sobrevienen en una edad temprana y son heredadas en un período correspondiente no temprano de la vida, comprendemos claramente por qué sean tan semejantes los embriones de los mamíferos, aves, reptiles y peces, y tan diferentes las formas adultas. Podemos no asombrarnos ya más de que el embrión de un mamífero o ave que respiran en el aire tengan hendeduras branquiales y arterias formando asas, como las de un pez que tiene que respirar el aire disuelto en el agua con el auxilio de branquias bien desarrolladas.

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Los hechos principales de la embriología en el párrafo septingentésimo sexagésimo noveno de El Origen de las Especies

Hace falta tener fé, verdadera Fé,  para creerse o tomarse en serio esto que aquí está escrito. Hace falta tener verdaderamente lisa y roma la superficie del cerebro para admitir esto como explicación de algo:

 

Los hechos principales de la embriología, que no son inferiores a ninguno en importancia, se explican, pues, a mi parecer, dentro del principio de que las variaciones en los numerosos descendientes de un remoto antepasado han aparecido en un período no muy temprano de la vida y han sido heredadas en la edad correspondiente.

 

Y es la misma fé del darwinismo, esa Fé con mayúscula, la que hizo que Haeckel no sólo viese sino que construyese aquello en lo que creía:

 

 

La embriología aumenta mucho en interés cuando consideramos el embrión como un retrato, más o menos borrado, ya del estado adulto, ya del estado larval del progenitor de todos los miembros de una misma gran clase.

 

 

 

769.

 

Thus, as it seems to me, the leading facts in embryology, which are second to none in importance, are explained on the principle of variations in the many descendants from some one ancient progenitor, having appeared at a not very early period of life, and having been inherited at a corresponding period. Embryology rises greatly in interest, when we look at the embryo as a picture, more or less obscured, of the progenitor, either in its adult or larval state, of all the members of the same great class.

 

Los hechos principales de la embriología, que no son inferiores a ninguno en importancia, se explican, pues, a mi parecer, dentro del principio de que las variaciones en los numerosos descendientes de un remoto antepasado han aparecido en un período no muy temprano de la vida y han sido heredadas en la edad correspondiente. La embriología aumenta mucho en interés cuando consideramos el embrión como un retrato, más o menos borrado, ya del estado adulto, ya del estado larval del progenitor de todos los miembros de una misma gran clase.

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La audacia irreparable de Haeckel en el septingentésimo trigésimo octavo párrafo de Sobre el Origen de las Especies

En medio del fárrago aparecen frases de una claridad meridiana. Podríamos decir, proféticas:

De este modo ha empezado audazmente una gran labor y nos muestra cómo la clasificación será tratada en el porvenir

Efectivamente, Haeckel empezó una gran labor y lo hizo audazmente: Falsificando las imágenes de los embriones.

Tomamos por ejemplo la siguente frase de un artículo de Elizabeth Pennisi en la revista Science:

 

Using modern techniques, a British researcher has photographed embryos like those pictured in the famous, century-old drawings by Ernst Haeckel–proving that Haeckel’s images were falsified. Haeckel once admitted to his peers that he doctored the drawings, but that confession was forgotten.

 

El hombre de Piltdown, la Biston betularia, los embriones de Haeckel,…  Un número elevado de fraudes en torno al darwinismo. En cuanto al trato dado a la taxonomía, de  acuerdo con el expresado en esta obra: La indiferencia más absoluta. Una falta de respeto integral. ¿Consecuencias? Miren a su alrededor y ya nos dicen…

 

 

738.

 

Professor Haeckel in his “Generelle Morphologie” and in another works, has recently brought his great knowledge and abilities to bear on what he calls phylogeny, or the lines of descent of all organic beings. In drawing up the several series he trusts chiefly to embryological characters, but receives aid from homologous and rudimentary organs, as well as from the successive periods at which the various forms of life are believed to have first appeared in our geological formations. He has thus boldly made a great beginning, and shows us how classification will in the future be treated.

 

El profesor Häckel, en su Generelle Morphologie y en otras obras, ha empleado su gran conocimiento y capacidad en lo que él llama filogenia, o sea las líneas genealógicas de todos los seres orgánicos. Al formar las diferentes series cuenta principalmente con los caracteres embriológicos; pero se ayuda con los datos que proporcionan los órganos homólogos y rudimentarios, y también los sucesivos períodos en que se cree que han aparecido por vez primera en nuestras formaciones geológicas las diferentes formas orgánicas. De este modo ha empezado audazmente una gran labor y nos muestra cómo la clasificación será tratada en el porvenir.

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Prodigiosas transformaciones en el párrafo tricentésimo nonagésimo octavo de El Origen de las Especies

 

Está claro que el autor no admite transformaciones que sean prodigiosas y como si algún curioso lector le fuese a pedir ejemplos se apresura y da dos al comienzo del párrafo:

 

  1. el súbito desarrollo de las alas de las aves y murciélagos
  2. la conversión repentina de un Hipparion en un caballo

 

Pero,…un momento, ¿Está seguro el autor de que Mivart defiende estas transformaciones?,  ¿Alguien en su sano juicio ha hablado nunca del súbito desarrollo de las alas de las aves y murciélagos? Y finalmente ¿Qué es el Hipparion? Aunque el nombre ya ha aparecido en una ocasión en OSMNS, ni antes ni ahora se ha tomado el autor la molestia de describirlo.

 

El párrafo contiene la idea que llevó posteriormente a Haeckel a trucar sus imágenes de embriones de vertebrados exagerando las semejanzas entre los distintos géneros. Está expresada en estas sentencias:

 

Así, pues, el embrión ha quedado casi sin ser modificado, y sirve como un testimonio de la condición pasada de la especie. De aquí que las especies vivientes tan frecuentemente se asemejen, durante las primeras fases de su desarrollo, a formas antiguas y extinguidas pertenecientes a la misma clase.

 

Afirmación que da mucho que dudar puesto que no indica ejemplo alguno.

 

 

398

Unless we admit transformations as prodigious as those advocated by Mr. Mivart, such as the sudden development of the wings of birds or bats, or the sudden conversion of a Hipparion into a horse, hardly any light is thrown by the belief in abrupt modifications on the deficiency of connecting links in our geological formations. But against the belief in such abrupt changes, embryology enters a strong protest. It is notorious that the wings of birds and bats, and the legs of horses or other quadrupeds, are undistinguishable at an early embryonic period, and that they become differentiated by insensibly fine steps. Embryological resemblances of all kinds can be accounted for, as we shall hereafter see, by the progenitors of our existing species having varied after early youth, and having transmitted their newly-acquired characters to their offspring, at a corresponding age. The embryo is thus left almost unaffected, and serves as a record of the past condition of the species. Hence it is that existing species during the early stages of their development so often resemble ancient and extinct forms belonging to the same class. On this view of the meaning of embryological resemblances, and indeed on any view, it is incredible that an animal should have undergone such momentous and abrupt transformations as those above indicated, and yet should not bear even a trace in its embryonic condition of any sudden modification, every detail in its structure being developed by insensibly fine steps.

 

A menos que admitamos transformaciones tan prodigiosas como las invocadas por míster Mivart, tales como el súbito desarrollo de las alas de las aves y murciélagos, o la conversión repentina de un Hipparion en un caballo, la creencia en modificaciones bruscas apenas arroja luz alguna sobre la falta de formas de unión en las formaciones geológicas; pero contra la creencia en tales cambios bruscos, la embriología presenta una enérgica protesta. Es notorio que las alas de las aves y murciélagos y las extremidades de los caballos y otros cuadrúpedos no se pueden distinguir en un período embrionario temprano, y que llegan a diferenciarse por delicadas gradaciones insensibles. Semejanzas embriológicas de todas clases pueden explicarse, como veremos después, porque los progenitores de las especies vivientes han variado después de su primera juventud y han transmitido sus caracteres nuevamente adquiridos a sus descendientes en la edad correspondiente. Así, pues, el embrión ha quedado casi sin ser modificado, y sirve como un testimonio de la condición pasada de la especie. De aquí que las especies vivientes tan frecuentemente se asemejen, durante las primeras fases de su desarrollo, a formas antiguas y extinguidas pertenecientes a la misma clase. Según esta opinión sobre la significación de la semejanza embriológica -y en realidad según cualquier opinión-, es increíble que un animal hubiese experimentado transformaciones instantáneas y bruscas como las indicadas antes, y, sin embargo, no llevase en su estado embrionario siquiera una huella de ninguna modificación súbita, desarrollándose cada detalle de su conformación por delicadas gradaciones insensibles.

Imagen tomada de la versión inglesa del Diccionario de neolengua. Le acompaña la leyenda:

Illustrations of dog and human embryos, looking almost identical at 4 weeks then differing at 6 weeks, shown above a 6-week turtle embryo and 8-day hen embryo, presented by Haeckel in 1868 as convincing proof of evolution. The pictures of the earliest embryonic stages are now considered inaccurate.[22]

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El sistema total de Haeckel y el desarrollo del Cosmos

 

Habíamos visto en la obra Galdós and Darwin de  T E Bell que la obra de Darwin venía a confirmar científicamente (o pseudo-científicamente según se interprete la ciencia) la idea de progreso. Con Ernest Haeckel la cosa va todavía más lejos. En la misma obra T E Bell incluye la cita de un libro de Thomas Glick en el que se lee:

 

The positivists were sensitive to hard arguments based in the biological sciences; but they seem to have preferred Haeckel to Darwin because the former spoke more directly to the extension of Darwinian models to the social sciences, the prime area of concern to the Spanish positivists. A series of articles by or about Haeckel appeared in the pages of the Revista Contemporánea and Revista Europea in the later 1870s. The message was more or less the same in all: Haeckel had created a total system that explained the evolutionary development of the cosmos.

 

(Los positivistas eran sensibles a los argumentos duros basados en las ciencias biológicas, pero parecen haber preferido Haeckel a Darwin porque el primero habla más directamente para la extensión de los modelos darwinianos a las ciencias sociales, la principal área de preocupación para los positivistas españoles. Una serie de artículos escritos por o sobre Haeckel apareció en las páginas de la Revista Contemporánea y Revista Europea en la última década de 1870. El mensaje era más o menos igual  en todos: Haeckel había creado un sistema total que explica el desarrollo evolutivo del cosmos.)

 

Referencias

Thomas F. Glick, The Comparative Reception of Darwinism (Austin: University of Texas, 1972), pp. 311–12.

Galdós and Darwin. T E Bell. Colección Támesis. Serie A Monografías.

 

Imagen Kunstformen der Natur d’Ernst Haeckel. (Làmina 24). Tomada de Relats en Catalá.

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El exceso de fe puede llevar al fraude: Ernest Haeckel

                     

La dama con vestido blanco y un sombrero en las manos es Isadora Duncan (1878-1928), una bailarina estadounidense de fama mundial. El caballero que la acompaña y que se protege de los rayos del sol con un sombrero es Ernest Haeckel, a quien vemos en otra imagen posterior pintando una acuarela del natural.

                                       

Un hecho que merece cierta atención es que, al principio, es decir antes de ser universalmente aceptado, Darwin encontró mayor audiencia en Alemania que en Francia. En su libro “Les transformations du monde animal”, Depéret nos lo explica porque en Francia dominaban las ideas y puntos de vista de Cuvier, opuesto a la transformación de las especies. Puede ser. Cierto es, también, que en Alemania el darwinismo pronto encontró dos apoyos incondicionales. Uno en Haeckel (1834-1919), otro en Weismann (1834-1914).

 Haeckel fue un tenaz defensor de las tesis darwinistas. Su legado incluye enormes árboles filogenéticos como el de la figura cuyo trazado revela, a menudo, una gran imaginación, característica que, si bien puede ser útil en muchas ocasiones, también por ser utilizada sin el debido freno, puede ser fuente de errores que el tiempo se encarga de ir mostrando.

                                            

 

A pesar de haberse trazado sin la base científica suficiente, los árboles filogenéticos de Haeckel tuvieron una enorme difusión y todavía persisten en muchos libros de texto y tratados de biología. En el curso del tiempo, el conocimiento científico ha realizado podas despiadadas en dichos árboles, que han afectado sobre todo a los troncos principales dejándo un resto como de árbol desarbolado, es decir convertido en montón de leña.

En su libro titulado “Les transformations du monde animal”, (1929), Depéret no sigue uno por uno todos los detalles de la evolución de todos los tipos incluidos en los esquemas de Haeckel, pero sin embargo sí examina con cuidado las bases paleontológicas sobre las que reposan algunas de sus deducciones. Dice, por ejemplo:

 

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