‘Lamarckismo’

Ciencia y Política: la Genética como herramienta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hemos visto tantas veces criticado el nombre de Lysenko que nos sorprendió al leer su informe a la Academía de Ciencias Agrícolas, de 1948, ver que tenía un contenido.  No obstante en las contadas ocasiones en que este informe se había publicado en español iba acompañado de comentarios confusos. Hemos escrito este libro para acompañar el informe a la Academia de Lysenko de unos comentarios adecuados.

 

Ciencia y Política: la Genética como herramienta
Emilio Cervantes y Francisco Bravo
Aunque el Logos es común, la mayoría vive como si tuviera una inteligencia particular
(Heráclito de Éfeso, 535-484 a. C.)
La Genética estudia la herencia, la transmisión de los caracteres. Pero existen dos graves peligros en relación con la Genética.
El primero, compartido en general con las demás disciplinas científicas y, en particular, con la Biología, es el de la generalización indebida. Encontrar y describir un mecanismo responsable de la herencia no significa que ese mecanismo sea el único.
El segundo peligro es todavía más general y tiene que ver con la capacidad de manipulación asociada con las ideas más fundamentales de la Genética. En la Ciencia es muy difícil distinguir el conocimiento de la manipulación. La historia de la Genética revela numerosos ejemplos de manipulación y muchos tienen un origen común.
Presentamos aquí el texto completo del Informe de Lysenko a la Academia de Ciencias Agrícolas de la URSS de 1948. En las pocas ocasiones en que hemos visto este informe publicado se ha visto acompañado por textos de gran confusión. Nuestro interés es contribuir a aclarar un poco tanto el contenido de este texto como la difícil relación entre Ciencia y Política y la influencia de la Genética en todo este complejo proceso…
Contenido
Introducción: Ciencia y Política 11
La Genética, una disciplina de gran relevancia política 12
La Genética en sus orígenes I: Cruzamientos 15
La Genética en sus orígenes II: Bioquímica 18
La cuestión de El Origen de las Especies 19
La herencia genocéntrica:
la barrera somático-germinal de August Weismann 27
Las ideas de Thomas Hunt Morgan:
un genético clásico o formal se asoma a la evolución 28
El panorama en la URSS 34
¿Por qué el Congreso Internacional de Genética
no se celebró en Moscú? 35
Lysenko 36
El darwinismo es la verdadera fe de Lysenko:
Comentario a su Informe a la Academia de 1948 39
Waddington y la epigenética 47
Conclusión 51
Apéndice: Texto de Lysenko:
Informe sobre la situación en las ciencias biológicas 52
Referencias 79
1. Introducción: Ciencia y Política
En su obra titulada “Política” Aristóteles caracteriza al ser humano por su racionalidad y también por ser político. Ambos atributos van indisolublemente unidos y, en cuanto un colectivo de individuos pueda tener un cierto conocimiento de sí mismos y de su entorno, surgirá pronto la división de tareas e inmediatamente la representación política, la cesión de ciertas capacidades…
Ver en Amazon el libro Ciencia y Politica: la Genetica como herramienta de Emilio Cervantes y Francisco Bravo.
https://www.amazon.com/Ciencia-Politica-Genetica-herramienta-Spanish-ebook/dp/B06XDBTGDC/ref=asap_bc?ie=UTF8

Guardar

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), Ciencia a debate, confusión, Confusión mental, Creencia, Crítica, Críticos de Darwin, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Diccionario de Neolengua, Divulgación científica, Dobzhansky, Dogmas, Episteme, Estructuralismo, Eugenesia, Eugenesia en OSMNS, Evolución, Filosofía, Fraude, General, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Ideas, Lamarck en OSMNS, Lamarckismo, Lenguaje, Malthus, Máquina incapaz de distinguir, Materialismo, Método Científico, Mitos y Leyendas de la Ciencia, naturalistas proscritos, Neolengua, Objetivos de la biología, On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, Orwell, OSMNS, OSMNS Ambigüedades, OSMNS Contradicciones, OSMNS Errores, OSMNS Falacias, Post-darwinismo, Pseudociencia, Racismo, Sectarismo, Selección Natural

ESTRUCTURA DEL DEBATE CIENTÍFICO: EJEMPLOS, ELEMENTOS, TAXONOMÍA

Presento a continuación las páginas iniciales del capítulo introductorio de la obra Naturalistas en Debate, titulado: ESTRUCTURA DEL DEBATE CIENTÍFICO: EJEMPLOS, ELEMENTOS, TAXONOMÍA.

Primer ejemplo

 

 

Como dice Filebo en los diálogos de Platón, espero que no estemos discutiendo sólo para que mi visión o la tuya prevalezca, sino que según presumo ambos buscamos la verdad

 

Traducido de la discusión entre Val Turner y Robin Weiss, en las páginas web del grupo de Perth.

 

 

En la página 65 de su libro Desmontar el SIDA, Lluis Botinas incluye una Editorial publicada por la revista Diario16 el diez de abril de 1997, siendo director Juan Tomás de Salas. Titulada Debate sobre el SIDA, dice así:

 

En el debate científico lo que cuentan son los datos, las pruebas, los argumentos, las demostraciones. El virólogo Stefan Lanka aseguraba en DIARIO 16 que el virus del sida no existe y que “no se ha cumplido con ninguna de las cuatro exigencias para aislarlo”. Como es lógico, las declaraciones causaron una gran conmoción y, lo que es más positivo, abrieron un debate público sobre una materia tan importante. Lo que no parece de recibo es entrar en el insulto, la descalificación nominal y hurtar a la sociedad la discusión sobre los argumentos de Lanka. Esto es lo que, a nuestro entender, ha hecho Federico Hernández, en la carta (….) que ha dirigido a la redacción. Acusaciones sin más, negación de lo publicado sin ningún contraste de pareceres, esa es la táctica que emplea para echar por tierra una teoría que, como otras, requiere algo más que exabruptos para ser refutada. Nos parece bien que se estime errónea la tesis de Lanka, pero que se haga con razones. En este periódico hemos abierto el debate, a los científicos corresponde ahora aclarar las dudas sobre el SIDA. Con hechos, no enviando a la guardia civil.

 

Tengamos presente el párrafo y, de momento, conservemos a buen recaudo su primera frase:

 

En el debate científico lo que cuentan son los datos, las pruebas, los argumentos, las demostraciones.

 

Y la última:

 

Con hechos, no enviando a la guardia civil.

 

En relación con la ciencia y sus debates,  Sir Paul Nurse, presidente de la Royal Society, presentaba un video titulado “Science under Attack” difundido por la BBC el 24 de enero de 2011. El video, de título ya de por sí curioso, se anunciaba con la expresión no menos curiosa:

 

Science is in trouble. From global warming to GM foods and children’s vaccinations, it seems the scientist’s word is not always trusted.

 

La ciencia está en dificultades. Desde el calentamiento global a los alimentos modificados genéticamente y las vacunas infantiles, parece que no siempre se confía en la  palabra del científico.

 

No sé de quién procedería la frase pero sospecho que puede llevar a algunas conclusiones erróneas. Porque:

 

  1. La ciencia no es entidad que deba evitar especialmente o temer a las dificultades. Su misión consiste precisamente en plantear y responder preguntas, lo cual puede resultar en más dificultades. Pero no hay nada que temer. La ciencia ofrece respuestas a las preguntas, plantea hipótesis y no ofrece soluciones definitivas. Los científicos han de servir a la sociedad; su trabajo no consiste en evitar los problemas sino en buscar el conocimiento para el bien común, es decir, es una fuente de problemas.
  2. La ciencia no es infalible y menos aún lo es el lenguaje de los científicos. El objetivo no es que el público confíe siempre en la Ciencia, sino que el científico depure su lenguaje.

 

Si, como dice el anuncio del vídeo, la ciencia se encuentra en dificultades, una bien grande es la propia autoestima del científico; su arrogancia contemplándose a sí mismo como portador de soluciones, cuando en general su función consiste en proponer puntos de vista que pueden ser más o menos acertados para que otras entidades, no la ciencia, sean las responsables de tomar decisiones coherentes.

 

Pero entremos ya en el video para ver lo que dice al respecto sir Paul Nurse:

 

The authority science can claim comes from evidence and experiment and an attitude of mind that seeks to test its theories to destruction…Scepticism is very important…be the worst enemy of your own idea, always challenge it, always test it.   I think things are a little different when you have a denialist or an extreme sceptic. They are convinced that they know what’s going on and they only look for data which supports that position and they’re not really engaging in the scientific process. There is a fine line between healthy scepticism which is a fundamental part of the scientific process and denial which can stop the science moving on.  But the difference is crucial.

 

La autoridad que la ciencia pueda reclamar proviene de la evidencia y de la  experiencia y de una actitud mental que busca poner a prueba sus teorías hasta la destrucción … El escepticismo es muy importante … ser el peor enemigo de su propia idea, siempre retarla, siempre ponerla a prueba. Creo que las cosas son un poco diferentes cuando se trata de un negacionista o un escéptico extremo. Están convencidos de que saben lo que está pasando y sólo buscan los datos que apoyan esa posición y en realidad no están participando en el proceso científico. Hay una línea muy fina entre un escepticismo saludable, que es una parte fundamental del proceso científico y el rechazo que puede detener a la ciencia en su avance. Pero la diferencia es crucial.

 

Párrafo de Nurse que comparte algunas ideas sobre la naturaleza de la ciencia con la editorial de Juan Tomás de Salas tales como la importancia del escepticismo y el contraste de opiniones (debate).  No obstante, encontramos cierta discrepancia entre ambos textos que nos permite tratarlos como a esos juegos de los errores, dibujos a primera vista idénticos, que, en observación detenida, revelan diferencias.  Juguemos, pues, ahora, señalando la que es principal diferencia entre ambos párrafos. La ciencia se basa en la evidencia, el experimento y una actitud abierta y crítica, vienen a decir acertadamente ambos. De acuerdo. Ahora bien, Nurse menciona la palabra autoridad puntualmente al iniciar el párrafo:

The authority science can claim…

En el lugar equivalente al que de Salas indicaba:

En el debate científico lo que cuentan son los datos, las pruebas, los argumentos, las demostraciones.

Que podríamos completar:

En el debate científico lo que cuentan son los datos, las pruebas, los argumentos, las demostraciones. En el debate científico no cuenta autoridad alguna.

Porque, como explicaré inmediatamente, la construcción “autoridad científica” es un oxímoron, un flatus vocis o fantasma semántico. La ciencia no se basa en la autoridad sino en la razón, como muestran ambos párrafos, y por tanto la primera frase en la citada sentencia de Nurse contiene un error, basado en la supuesta existencia de algo que no existe: la autoridad científica. Expresión inestable y carente de significado por incompatibilidad de sus términos, que están en pugna uno con otro: contradictio in adiecto. La autoridad no tiene voz en un debate científico. El error de Nurse viene a confirmar la opinión ya expresada al comentar el párrafo de presentación del vídeo: Ni la ciencia es infalible ni la autoridad es propiedad de los científicos.

 

El uso del lenguaje por parte de Nurse puede anunciar ya cierta tendencia hacia una posición más autoritaria que científica, o como decía de Salas, más propia de la Guardia Civil, con todos mis respetos y vaya por delante que nada encuentro de censurable en que una institución se rija por la autoridad. Cierto es que algunas instituciones académicas han de regirse en buena medida por la autoridad, empero resulta inadecuado considerar a la ciencia como institución. Al menos a algunos nos gusta pensar que va más allá de las instituciones. Así le ocurre a de Salas, un licenciado en derecho y economista que escribe en 1997 en un diario de tirada nacional, para quien la autoridad científica cuenta menos que para Nurse, Premio Nobel y Presidente de la Royal Society, uno de los científicos más distinguidos y que, como tal, se dirige al universo mundo.  Se trata de la confrontación desigual entre un licenciado y una autoridad académica, o alternativamente y mediante su propia (y discutible) expresión (flatus vocis mediante), autoridad científica. Expresión discutible que, por ser fantasma semántico anuncia cierta irregularidad en el segundo escrito; mientras que el primero, la más humilde editorial de Diario16, permanece impecable. Porque,…¿Cómo podríamos poner a prueba las teorías hasta la destrucción, como propone Nurse, si algunas de ellas vinieran a encontrarse protegidas por la autoridad?

 

La administración del lenguaje por la autoridad sirve para delatar la ausencia de argumentos. En el debate sobre el SIDA el lenguaje se vuelve esperpéntico en el caso de otra editorial. Hablamos ahora de la titulada Politics must move mainstream on AIDS (La política debe definirse en la postura principal del AIDS),  correspondiente al South African Medical Journal de marzo de 2003 (SAMJ, vol 93, nº3: 154). Empieza de esta manera:

 

 

Medical journals have a responsibility to put all sides of important questions to Readers. However, there comes a time when continuing to pander to tangential viewpoints serves no useful purpose and may indeed be harmful. At an early stage of the propagation of the beliefs of the AIDS dissidents it could be argued that those supporting establishment views should be informed of the disidents beliefs in order to test their hypotheses, or blow them out of the water. That stage was reached some time ago when the small group of dissidents had spent their tolerance capital for space in mainstream medical journals. With the medical and scientific facts so clearly demonstrated, printing the repetitive arguments detracts from the main task dealing with the pandemic. It also takes time and effort repeatedly to have to refute outlandish claims. The SAMJ therefore does not accept such material.

 

Las revistas médicas tienen la responsabilidad de presentar todos los lados de las cuestiones importantes para los lectores. Sin embargo, llega un momento en que seguir el juego a los puntos de vista tangenciales no tiene ninguna utilidad y de hecho puede ser perjudicial. En una etapa temprana de la propagación de las creencias de los disidentes del SIDA se podría argumentar que las opiniones a favor de posiciones establecidas deben ser informadas de las creencias disidentes con el fin de poner a prueba sus hipótesis, o mandarlas a paseo. Esa etapa se alcanzó hace algún tiempo cuando el pequeño grupo de disidentes se gastó su capital de tolerancia en el espacio de las principales revistas médicas. Con los datos médicos y científicos tan claramente demostrados, imprimir argumentos repetitivos resta valor a la tarea principal de hacer frente a la pandemia. También toma tiempo y esfuerzo en repetidas ocasiones el tener que refutar las afirmaciones extravagantes. El SAMJ por lo tanto, no acepta dicho material.

 

Por si este párrafo fuese poco aclarador de la actitud que el editor de esta revista tiene en relación con los llamados disidentes (misma palabra empleada por Nurse), vayamos al final de la editorial:

 

Human minds are programmed to have beliefs, but regretably beliefs are often totally irrational. An example of a misplaced belief is that rhino horn can enhance sexual performance-consuming rhino horn is in fact akin to chewing our nails! This belief literally endangers the survival of rhino as a species through lucrative poaching. The beliefs of the HIV/AIDS dissidents may be placed in the same category…

 

Las mentes humanas están programadas para tener creencias, pero lamentablemente las creencias son, a menudo, totalmente irracionales. Un ejemplo de una creencia errónea es que el cuerno de rinoceronte puede mejorar el rendimiento sexual, ¡pero,.. comer cuerno de rinoceronte tiene un efecto similar a masticarse las uñas! Esta creencia, literalmente, pone en peligro la supervivencia del rinoceronte como especie a través de la caza furtiva con fin lucrativo. Las creencias de los disidentes del VIH / SIDA pueden ser colocadas en la misma categoría …

 

Sólo el tiempo resolverá el debate. Entretanto cuiden todos los participantes su lenguaje. Un debate correcto deberá cumplir las siguientes características:

 

  1. Presencia de datos objetivos y suficientes para la pretendida discusión. Ausencia de epítetos calificativos dirigidos a los contendientes.
  2. Lenguaje conciso. Ausencia de falacias, argumentos vacíos, expresiones absurdas, poco rigurosas o de escaso o nulo contenido semántico. Lo que he llamado antes flatus vocis o fantasmas semánticos (autoridad científica, competición democrática, experimento mental, filosofía materialista, física sobrenatural, gen egoísta, selección natural, selección inconsciente, etc., etc.) son pruebas de actitudes extra-científicas y probablemente interesadas en el debate en curso.

 

La presencia de calificativos (fallo en el punto 1), de expresiones poco rigurosas y de escaso contenido semántico (fallo en el punto 2) viene a revelar una situación de dificultad en uno de los participantes en el debate. El contendiente ha agotado sus argumentos y tiene que aludir a…… ¿Se acuerdan? Efectivamente, a la Guardia Civil. A la Policía del Pensamiento (Orwell, 1984); o, como indicaba Nurse, a la autoridad científica, algo que no existe, a no ser que se confunda la ciencia con la Policía del Pensamiento.

 

El uso del lenguaje caracterizado por los fallos de los puntos  1 y 2 se asocia con una posición de autoridad. A falta de mejores argumentos, la autoridad impone un lenguaje nuevo. Quien controla el lenguaje,  controla el pensamiento.

 

En su novela “1984”, Orwell describe el diccionario de Neolengua (Newspeak), herramienta de control basada en lo que he llamado estrategia del binomio CON-CON, confusión-control. Así existe la palabra negroblanco, mediante la cual si el súbdito ve blanco lo que quien manda desea blanco, todo va bien; pero si el súbdito ve negro aquello que quien manda desea blanco, entonces hay que aplicar la palabra y el verdadero color de lo observado es negroblanco, es decir, blanco, con lo cual gana también la autoridad. Poniendo así a funcionar el binomio CON-CON, la autoridad ejerce su poder. Pero esto no es ciencia porque la ciencia no funciona mediante la primera ni por el segundo y por eso indicaba arriba que autoridad científica es un fantasma semántico.

 

 

Ciencia y lenguaje

 

La inversión de las palabras testimonia el desarme de fuerzas de la contestación de las que se da cuenta con estas palabras. Los dueños del mundo se apoderan de los signos, los neutralizan, los invierten.

Internacional Situacionista, 2000: 342. Tomado del artículo de Toledano que se cita en las referencias.

 

Suponemos que los debates de naturalistas son confrontaciones acerca de la Naturaleza, y contienen explicaciones diversas de sus hechos: Hipótesis, Teorías y Leyes. En ellos pueden enfrentarse formas alternativas de percibirla o entenderla contemplando, de manera opuesta, las relaciones entre elementos variados, de existencia reconocida y consensuada, y a ser posible precisamente nombrados,  pudiendo tocar cuestiones más profundas, por ejemplo de índole moral, o llegando a afectar, a largo plazo a la propia constitución de la naturaleza dirigiendo sus cambios. Cubren planteamientos tan amplios que incluso, podría darse el caso de ciertas hipótesis que,  siendo incorrectas por proponer una visión de la naturaleza deficiente, parcial, semánticamente errónea o sesgada, con el tiempo ganasen terreno cobrando la influencia suficiente como para transformar la naturaleza según su dictado.  En el caso de existir hipótesis o teorías con tal capacidad de transformación del entorno, la transformación debería comenzar por la propia transformación del lenguaje. El párrafo que sigue está tomado de “1984”:

 

The Revolution will be complete when the language is perfect. “Newspeak is Ingsoc and Ingsoc is Newspeak”, he added with a sort of mystical satisfaction. ‘Has it ever occurred to you, Winston, that by the year 2050, at the very latest, not a single human being will be alive who could understand such a conversation as we are having now?’

 

La revolución será completa cuando la lengua sea perfecta. “Neolengua es Ingsoc e Ingsoc es neolengua”, añadió con una especie de satisfacción mística. “¿Se le ha ocurrido a usted, Winston, que en el año 2050, como muy tarde, no habrá un solo ser humano vivo que pueda entender una conversación como la que estamos teniendo ahora?

 

Para leer más: Naturalistas en Debate. Editorial CSIC. 2015.

 

Etiquetas:

Naturalistas en Debate

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La obra articula diferentes debates científicos en torno a la labor de los principales naturalistas de los siglos XIX y XX: Lamarck, Darwin, Casimiro Gómez Ortega, Antonio José Cavanilles, el padre Vicente Solano, Mariano de la Paz Graells, Casiano de Prado, Víctor López Seoane, José Arévalo Baca, Ramón y Cajal, y Eduardo Hernández-Pacheco.

La Ciencia no se basa en la autoridad, sino en la razón; y, sin embargo muchos científicos a lo largo de la Historia han sido criticados, denostados, perseguidos,… en una palabra proscritos.

La situación del proscrito es el resultado de un debate anterior en el que intervienen elementos de distintos campos. Muchos investigadores se han visto involucrados en debates, disputas y polémicas en los que, los argumentos de la razón venían a mezclarse con la autoridad, ésta a interferir con aquellos. Incluso en el caso tan peculiar de los debates internos, es decir, disputas entre distintas opciones dentro de la mente de un mismo investigador, con frecuencia la autoridad se impone a la razón. A lo largo de la Historia, los debates han tenido distintos protagonistas y han versado sobre temáticas diferentes, pero en todos ellos y a pesar del transcurso del tiempo, podemos apreciar ciertas constantes. La autoridad ha ejercido a menudo su poder que, con cierta frecuencia, es incompatible con la más elemental lógica, con la más pura razón.

Etiquetas:

Hace poco tiempo que Lamarck daba sus clases en el Jardin des Plantes en el párrafo octingentésimo vigésimo cuarto de El Origen de las Especies

Comienza de manera imperiosa este párrafo:

Puede preguntarse por qué, hasta hace poco tiempo, los naturalistas y geólogos contemporáneos más eminentes no creyeron en la mutabilidad de las especies: no puede afirmarse que los seres orgánicos en estado natural no estén sometidos a alguna variación;….

 

Pero…Un momento. ¿Es consciente quien esto escribe de que Lamarck publicó su Philosophie zoologique en mil ochocientos nueve, precisamente el mismo año de su nacimiento? ¿Tan poco tiempo hace de eso?

 

 


824.

Why, it may be asked, until recently did nearly all the most eminent living naturalists and geologists disbelieve in the mutability of species? It cannot be asserted that organic beings in a state of nature are subject to no variation; it cannot be proved that the amount of variation in the course of long ages is a limited quantity; no clear distinction has been, or can be, drawn between species and well-marked varieties. It cannot be maintained that species when intercrossed are invariably sterile and varieties invariably fertile; or that sterility is a special endowment and sign of creation. The belief that species were immutable productions was almost unavoidable as long as the history of the world was thought to be of short duration; and now that we have acquired some idea of the lapse of time, we are too apt to assume, without proof, that the geological record is so perfect that it would have afforded us plain evidence of the mutation of species, if they had undergone mutation.

 

Puede preguntarse por qué, hasta hace poco tiempo, los naturalistas y geólogos contemporáneos más eminentes no creyeron en la mutabilidad de las especies: no puede afirmarse que los seres orgánicos en estado natural no estén sometidos a alguna variación; no puede probarse que la intensidad de la variación en el transcurso de largos períodos sea una cantidad limitada; ninguna distinción clara se ha señalado, si puede señalarse, entre las especies y las variedades bien marcadas; no puede sostenerse que las especies, cuando se cruzan, sean siempre estériles y las variedades siempre fecundas, o que la esterilidad es un don y señal especial de creación. La creencia de que las especies eran producciones inmutables fue casi inevitable mientras se creyó que la historia de la tierra fue de corta duración, y ahora que hemos adquirido alguna idea del tiempo transcurrido propendemos demasiado a admitir sin pruebas que los registros geológicos son tan perfectos que nos tendrían que haber proporcionado pruebas evidentes de la transformación de las especies, si éstas hubiesen experimentado transformación.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

La lógica del pensamiento darwinista y la fuerza de la tergiversación en el párrafo octingentésimo vigésimo primero de El Origen de las Especies

Sigan ustedes los pasos del modo y manera como se nos indica en este párrafo:

 

  1. Las especies se han modificado durante una larga serie de generaciones.

 

¿Qué especies? Todas. ¿Algún ejemplo? Ninguno

 

  1. Esto se ha efectuado principalmente por la selección natural de numerosas variaciones sucesivas, pequeñas y favorables, auxiliada de modo importante por los efectos hereditarios del uso y desuso de las partes, y de un modo accesorio -esto es, en relación a las conformaciones de adaptación, pasadas o presentes- por la acción directa de las condiciones externas y por variaciones que, dentro de nuestra ignorancia, nos parece que surgen espontáneamente.

 

 

¿Algún ejemplo en 2? Imposible. Ninguno

 

  1. Grande es la fuerza de la tergiversación continua.

 

De aquí si que tenemos un ejemplo: La Selección Natural que no existe y que en este libro se pretende hacer pasar por un agente (o es una acción?; Teoría tal vez?…..)

 

Y finalmente, dice el autor:

 

  1. ; pero la historia de la Ciencia muestra que, afortunadamente, esta fuerza no perdura mucho.

 

 

 

821

I have now recapitulated the facts and considerations which have thoroughly convinced me that species have been modified, during a long course of descent. This has been effected chiefly through the natural selection of numerous successive, slight, favourable variations; aided in an important manner by the inherited effects of the use and disuse of parts; and in an unimportant manner, that is, in relation to adaptive structures, whether past or present, by the direct action of external conditions, and by variations which seem to us in our ignorance to arise spontaneously. It appears that I formerly underrated the frequency and value of these latter forms of variation, as leading to permanent modifications of structure independently of natural selection. But as my conclusions have lately been much misrepresented, and it has been stated that I attribute the modification of species exclusively to natural selection, I may be permitted to remark that in the first edition of this work, and subsequently, I placed in a most conspicuous position—namely, at the close of the Introduction—the following words: “I am convinced that natural selection has been the main but not the exclusive means of modification.” This has been of no avail. Great is the power of steady misrepresentation; but the history of science shows that fortunately this power does not long endure.

 

He recapitulado ahora los hechos y consideraciones que me han convencido por completo de que las especies se han modificado durante una larga serie de generaciones. Esto se ha efectuado principalmente por la selección natural de numerosas variaciones sucesivas, pequeñas y favorables, auxiliada de modo importante por los efectos hereditarios del uso y desuso de las partes, y de un modo accesorio -esto es, en relación a las conformaciones de adaptación, pasadas o presentes- por la acción directa de las condiciones externas y por variaciones que, dentro de nuestra ignorancia, nos parece que surgen espontáneamente. Parece que anteriormente rebajé el valor y la frecuencia de estas últimas formas de variación, en cuanto que llevan a modificaciones permanentes de conformación, con independencia de la selección natural. Y como mis conclusiones han sido recientemente muy tergiversadas y se ha afirmado que atribuyo la modificación de las especies exclusivamente a la selección natural, se me permitirá hacer observar que en la primera edición de esta obra y en las siguientes he puesto en lugar bien visible -o sea al final de la Introducción- las siguientes palabras: «Estoy convencido de que la selección natural ha sido el modo principal, pero no el único, de modificación». Esto no ha sido de utilidad ninguna. Grande es la fuerza de la tergiversación continua; pero la historia de la Ciencia muestra que, afortunadamente, esta fuerza no perdura mucho.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

Lamarck, todavía Lamarck, y más tópicos del darvinés en el párrafo octingentésimo vigésimo de El Origen de las Especies

El desuso, procedente de las observaciones de Lamarck, viene aquí a ser ayudado a veces por la selección natural que es algo que no existe. Ambos, el desuso de Lamarck y la selección natural que no existe, hacen y deshacen casi todo en la Historia Natural. Bueno, a veces es necesario recurrir a otros agentes. Leyendo este párrafo verán pronto aparecer alguno, me refiero a la lucha por la existencia, ese elemento fundamental para entender la evolución de las especies.

Asimismo surgen dudas al leer a continuación:

 

Dentro de la teoría de que cada organismo, con todas sus diversas partes, ha sido creado especialmente, ¡cuán completamente inexplicable es que se presenten con tanta frecuencia órganos que llevan el evidente sello de la inutilidad, como los dientes del feto de la vaca, o las alas plegadas bajo los élitros soldados de muchos coleópteros

 

Es posible que alguien piense que cada organismo, con todas sus diversas partes, ha sido creado especialmente? ¿No estamos llegando un poco lejos en nuestro atrevimiento, Mr Darwin?

 

 

820

Disuse, aided sometimes by natural selection, will often have reduced organs when rendered useless under changed habits or conditions of life; and we can understand on this view the meaning of rudimentary organs. But disuse and selection will generally act on each creature, when it has come to maturity and has to play its full part in the struggle for existence, and will thus have little power on an organ during early life; hence the organ will not be reduced or rendered rudimentary at this early age. The calf, for instance, has inherited teeth, which never cut through the gums of the upper jaw, from an early progenitor having well-developed teeth; and we may believe, that the teeth in the mature animal were formerly reduced by disuse owing to the tongue and palate, or lips, having become excellently fitted through natural selection to browse without their aid; whereas in the calf, the teeth have been left unaffected, and on the principle of inheritance at corresponding ages have been inherited from a remote period to the present day. On the view of each organism with all its separate parts having been specially created, how utterly inexplicable is it that organs bearing the plain stamp of inutility, such as the teeth in the embryonic calf or the shrivelled wings under the soldered wing-covers of many beetles, should so frequently occur. Nature may be said to have taken pains to reveal her scheme of modification, by means of rudimentary organs, of embryological and homologous structures, but we are too blind to understand her meaning.

 

El desuso, ayudado a veces por la selección natural, habrá con frecuencia reducido órganos que se han vuelto inútiles con el cambio de costumbres o condiciones de vida, y, según esta teoría, podemos comprender la significación de los órganos rudimentarios. Pero el desuso y la selección generalmente obrarán sobre cada ser cuando éste haya llegado a la edad adulta y tenga que representar todo su papel en la lucha por la existencia, y así tendrán poca fuerza sobre los órganos durante la primera edad; por lo cual los órganos no estarán reducidos o rudimentarios en esta primera edad. El ternero, por ejemplo, ha heredado de un remoto antepasado, que tenía dientes bien desarrollados, dientes que nunca rompen la encía de la mandíbula superior, y podemos creer que los dientes se redujeron en otro tiempo por desuso en el animal adulto, debido a que la lengua y el paladar o los labios se adaptaron admirablemente a rozar sin el auxilio de aquéllos, mientras que, en el ternero, los dientes quedaron sin variación y, según el principio de la herencia a las edades correspondientes, han sido heredados desde un tiempo remoto hasta la actualidad. Dentro de la teoría de que cada organismo, con todas sus diversas partes, ha sido creado especialmente, ¡cuán completamente inexplicable es que se presenten con tanta frecuencia órganos que llevan el evidente sello de la inutilidad, como los dientes del feto de la vaca, o las alas plegadas bajo los élitros soldados de muchos coleópteros! Puede decirse que la Naturaleza se ha tomado el trabajo de revelar su sistema de modificación por medio de los órganos rudimentarios y de las conformaciones homólogas y embrionarias; pero nosotros somos demasiado ciegos para comprender su intención.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas: ,

Carta dedicada al Dr Francisco Bravo

A la atención del Dr Francisco Bravo

México D.F.

Estimado Dr Bravo,

Le dedico este artículo que viene a demostrar lo mismo que usted ya había demostrado en sus experimentos, es decir,  que no existe la barrera somatico-germinal, inventada por Arthur Weisman y que ha sido otro gran fraude del darwinismo en la historia de la Ciencia.

Reciba usted un cordial saludo con mi amistad y agradecimiento.

Hasta pronto,

Etiquetas:

El principio de descendencia con modificación en el párrafo sexcentésimo trigésimo quinto del Origen de las Especies

La confusión generada tanto en párrafos anteriores como en este no ha sido suficiente para ocultar el objetivo del autor:

Cuando la mayor parte de las especies que viven en una región son diferentes de las de otra, aunque muy afines a ellas, si puede demostrarse que probablemente ha habido en algún período antiguo emigración de una región a otra, nuestra opinión general quedará muy robustecida, pues la explicación es clara según el principio de la descendencia con modificación

 

El objetivo del autor es defender el principio (Teoría) de la descendencia con modificación. Es decir de la Transformación de las Especies de Lamarck.

 

El ejemplo de la isla volcánica es claro al respecto:

 

Una isla volcánica, por ejemplo, que se ha levantado y formado a algunos centenares de millas de distancia de un continente, tiene probablemente que recibir de éste, en el transcurso del tiempo, algunos colonos, y sus descendientes, aunque modificados, han de estar todavía relacionados por herencia con los habitantes del continente.

 

Ni Darwin, ni Wallace, citado en este párrafo, propusieron una idea que no fuese original de Lamarck.

 

 

 

 

635

In discussing this subject we shall be enabled at the same time to consider a point equally important for us, namely, whether the several species of a genus which must on our theory all be descended from a common progenitor, can have migrated, undergoing modification during their migration from some one area. If, when most of the species inhabiting one region are different from those of another region, though closely allied to them, it can be shown that migration from the one region to the other has probably occurred at some former period, our general view will be much strengthened; for the explanation is obvious on the principle of descent with modification. A volcanic island, for instance, upheaved and formed at the distance of a few hundreds of miles from a continent, would probably receive from it in the course of time a few colonists, and their descendants, though modified, would still be related by inheritance to the inhabitants of that continent. Cases of this nature are common, and are, as we shall hereafter see, inexplicable on the theory of independent creation. This view of the relation of the species of one region to those of another, does not differ much from that advanced by Mr. Wallace, who concludes that “every species has come into existence coincident both in space and time with a pre-existing closely allied species.” And it is now well known that he attributes this coincidence to descent with modification.

 

Al discutir este asunto, podremos, al mismo tiempo, considerar un punto igualmente importante para nosotros, o sea si las diferentes especies de un género, que, según nuestra teoría, tienen que descender todas de un antepasado común, pueden haber emigrado, experimentando modificaciones durante su emigración desde una región. Cuando la mayor parte de las especies que viven en una región son diferentes de las de otra, aunque muy afines a ellas, si puede demostrarse que probablemente ha habido en algún período antiguo emigración de una región a otra, nuestra opinión general quedará muy robustecida, pues la explicación es clara según el principio de la descendencia con modificación. Una isla volcánica, por ejemplo, que se ha levantado y formado a algunos centenares de millas de distancia de un continente, tiene probablemente que recibir de éste, en el transcurso del tiempo, algunos colonos, y sus descendientes, aunque modificados, han de estar todavía relacionados por herencia con los habitantes del continente. Los casos de esta naturaleza son comunes, y, como veremos después, no son explicables dentro de la teoría de las creaciones independientes. Esta opinión de la relación de las especies de una región con las de otra no difiere mucho de la propuesta por míster Wallace, el cual llega a la conclusión de que «toda especie ha empezado a existir coincidiendo en espacio y en tiempo con otra especie preexistente muy afín», y actualmente es bien sabido que Wallace atribuye esta coincidencia a la descendencia con modificación.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

El estructuralismo en Biología: Curiosos motivos para rechazar el comentario de un libro

Hace un año escribí el comentario del libro “El laboratorio de Foucault (Descifrar y ordenar)” de Mauricio Jalón (Editorial Anthropos, número 46. CSIC, Madrid 1994) enviándolo para su publicación  a Llull, Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, en donde fue rechazado y después a Asclepio, Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, en donde fue asimismo, rechazado.

Uno de los motivos aducidos por estas revistas para rechazar el comentario,  era que se refería a un libro ya antiguo (el libro es de 1994) y que, por lo general, en dichas revistas se publican comentarios de libros recientes, como si la historia de la ciencia fuese el ouroboros, la serpiente autofágica que va desapareciendo a medida que genera nuevos contenidos . Pero además, entre los comentarios recibidos se encontraban los siguientes párrafos:

 

En realidad, el libro indicado es utilizado como pretexto para abordar el tema central de la Nota, la defensa por el autor de la aplicación del estructuralismo a la Biología (en contra del positivismo y del evolucionismo).

En ese punto focaliza como una de las raíces del Estructuralismo a las aportaciones de Cuvier en el ámbito de la Historia Natural. Concretamente, en apoyo de sus tesis describe, con una muy extensa cita, el principio de las correlaciones orgánicas de Cuvier. Este principio, como otros que defendía el naturalista, parte de un a priori metafísico,  la adaptación perfecta y la armonía de órganos y funciones del ser vivo, de lo que deriva sus conclusiones.

Efectivamente, tiene razón el anónimo evaluador. Confieso haber usado el libro como pretexto para defender la aplicación del estructuralismo a la Biología (en contra del positivismo y del evolucionismo). Considero esto una gran necesidad en el momento presente.  El evolucionismo, y más concretamente el darwinismo, se ha encumbrado a sí mismo como única opción en Biología y esto ha ocasionado un daño de grandes proporciones en esta disciplina. Prueba de ello es el maltrato sistemático a toda opinión o escuela que el darwinismo haya considerado ajena a sus principios.  En particular, es notorio el maltrato a Lamarck, reiteradamente discutido y comprobado en este blog y surge ahora a la vista el maltrato a Cuvier, que aquí se pone de manifiesto y cuyo análisis dará mucho que hablar.

Sigue acertando el  anónimo evaluador cuando dice:

En ese punto focaliza como una de las raíces del Estructuralismo a las aportaciones de Cuvier en el ámbito de la Historia Natural.

Y es que basta con leer algunos párrafos de Cuvier para reconocer en ellos el estructuralismo más puro y original. Es precisamente por eso que utilicé en mi comentario la muy extensa cita, mencionando el principio de las correlaciones orgánicas de Cuvier, que parece haber molestado al evaluador.

Pero si hasta aquí estoy de acuerdo con lo que dice el evaluador anónimo, en lo que sigue sólo veo un gran disparate:

Este principio, como otros que defendía el naturalista, parte de un a priori metafísico,  la adaptación perfecta y la armonía de órganos y funciones del ser vivo, de lo que deriva sus conclusiones.

A nadie le puede parecer razonable que el principio de las correlaciones de Cuvier parta de un a priori metafísico. Esto es un disparate porque  el principio de las correlaciones de Cuvier parte de la más elemental observación de la naturaleza. Pero el darwinismo, la creencia en la entidad inventada que es la selección natural, ha generado una enorme confusión en la ciencia. Las más elementales observaciones se confunden con metafísica. Del mismo modo, el año pasado el (también anónimo) evaluador del libro “Manual para detectar la impostura Científica: Examen del libro de Darrwin por Flurens” me indicaba:

Edición crítica ideologizada y anecdótica, falta de rigor filosófico, la crítica debería contextualizarse históricamente, carente de bibliografía. 

¿Falta de rigor filosófico?

El darwinismo ha conseguido sembrar la confusión hasta extremos insospechados……

 

El final de los comentarios del evaluador anónimo que rechazó el comentario del libro “El laboratorio de Foucault (Descifrar y ordenar)” de Mauricio Jalón (Editorial Anthropos, número 46. CSIC, Madrid 1994) se encuentra al final de dicho comentario que acabo de publicar en Digital CSIC.

 

Referencias

La biblioteca como laboratorio. Comentario del libro “El laboratorio de Foucault (Descifrar y ordenar)” de Mauricio Jalón. Editorial Anthropos , número 46. CSIC, Madrid 1994.

Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas:

Una historia de la epigenética

Autor: José Francisco Bravo Moreno

 

Contenido:

  1.  Historia de la construcción básica del modelo genético neodarwiniano
  2. A)  El concepto de la epigenética, y crítica al modelo hereditario de Watson y Crick

        2. B) Investigaciones recientes que ponen en entredicho la idea original de Watson y Crick y sus seguidores

Bibliografía

 

 

 

  1. Historia de la construcción básica del modelo genético neodarwiniano

Frederich Miescher (Wikipedia)

Según se sabe, el descubridor del ADN antes de que la molécula fuera llamada así, fue Frederich Miescher (1844 -1895) trabajando con esperma de salmón. Es necesario aclarar que la sustancia que el encontró y a la cual llamó nucleína en 1874, contenía, -según los análisis químicos de aquel tiempo-, ácido fosfórico asociado con una sustancia sui generis que hoy sabemos que son las bases nitrogenadas. Miescher aisló esta molécula lo que permitió su análisis posterior. Oskar Hertwig,  junto con Weismann –una voz oficial de mucha autoridad-, se habrían expresado en el sentido de que “…es altamente probable que la nucleína sea la responsable no solo de la fertilización sino de la transmisión de los caracteres”. Más tarde, Walter Fleming descubriría una molécula dentro del núcleo a la que llamó “cromatina”, Fleming la relacionó directamente con la nucleína. Más tarde, Thomas Hunt Morgan vindicaría la idea a la que habían llegado las especulaciones de varios investigadores de finales del siglo XIX, respaldados por Weismann, de que los cromosomas son los únicos transmisores de la herencia. Pero, según se sabe,  Weismann le daba una connotación muy reduccionista y mística a la función de las moléculas hereditarias, situándolas en el papel de principal transmisor de los caracteres, haciendo a un lado el papel del citoplasma, de quien evidentemente se podría pensar, sería el intermediario entre el medio ambiente extracelular y el núcleo. Eso hacía más imposible el siquiera considerar que cualquier factor medioambiental afectara el núcleo, ya sea en la célula somática o germinal. Weismann de hecho aseveraba que los cromosomas formaban un mundo apartado del cuerpo del organismo y de sus condiciones de vida, que era “una substancia hereditaria inmortal, independiente de las peculiaridades cualitativas del desarrollo del cuerpo vivo y que dirige el cuerpo perecedero, pero no es engendrada por él”.

 

Imagen de Desproporción áurea.

Al respecto, los siguientes párrafos referidos por Enrique Beltrán (1945), son de particular importancia pues fueron recientemente re-visitados experimentalmente con las técnicas modernas de la biología molecular, tanto en plantas protistas y mamíferos, en estos últimos se ha implementado una conjunción de técnicas que involucran la electrofisiología y la observación del comportamiento animal, derivándose de ello importantes publicaciones estando a punto de cumplirse el primer decenio del siglo XXI, las cuales referiremos más adelante, pero que apuntalan el buen nombre del sabio Lamarck. Pero de hecho han habido observaciones sencillas que demuestran plenamente lo dicho por el invertebrista antes de que estas recientes publicaciones circularan por todo el orbe (ver artículo de Otto Landman en este blog). Cómo decíamos, Beltrán ya señalaba en el año de 1945 lo siguiente:

“Guyenot (1930) y Prenant (1936), aunque teniendo esa posición (el que los cromosomas son los principales transmisores), critican a los extremistas que piensan que la acción de los factores extraños a los genes, especialmente del citoplasma, no tienen importancia al respecto”.

Al respecto, y siguiendo con la línea dejada por Weismann, los descubridores de la estructura del ADN (si es que lo fueron), dirían que se inspiraron en el libro de Schrödinger titulado: ¿Qué es la vida desde el punto de vista de lo físico?

Schrödinger parecía profetizar el descubrimiento de la molécula transmisora dándole un carácter providencial. Schrödinger en efecto, escribiría lo siguiente en 1944:

“El alma individual es igual al alma omnipotente omnímoda e inmortal… es lo más que puede alcanzar un biólogo que quiera demostrar de un solo golpe la existencia de Dios y la inmortalidad del alma”.

Lisenko creerá que está haciendo alusión a la molécula inmortal de Weismann.

Es por ello pertinente el citar nuevamente a Schrödinger quien escribiría luego en un tono neolamarckiano en 1958, haciendo referencia al creador del término epigenética Conrad H. Waddington. Aquí vemos que no necesariamente se inscribe en el ideario que más tarde impondrá el dogma de la biología molecular:

“A primera vista, las ideas de Darwin (frente a las de Lamarck) parecieran otorgar un escaso significado para la evolución de la conducta de las plantas y animales individuales; por ejemplo, a la preferencia que un animal individual puede mostrar por una nueva especie de alimento o por un nuevo método de caza. La idea nueva de la teoría de la selección orgánica, es que estas formas de conducta individual pueden influir en la evolución del filum por medio de la selección natural. La idea es sencilla: cada nueva modalidad de comportamiento puede considerarse la selección de un nicho ecológico nuevo…al adoptar un mismo entorno… hay una nueva influencia ambiental,..una nueva presión selectiva. Y es entonces cuando esta nueva presión selectiva guía el desarrollo genético y produce la adaptación al nuevo entorno. Esta teoría sencilla y convincente es de hecho antigua –según muestra Alister Hardy-, es anterior a Darwin e incluso a Lamarck, pero durante los últimos años se ha vuelto a descubrir, siendo desarrollada y contrastada experimentalmente, por ejemplo, por Waddington. Esta teoría demuestra, mucho más claramente que Lamarck, que la conducta, como el deseo de explorar, la curiosidad del animal, y los gustos y aversiones de un animal, puede ejercer una influencia decisiva en el desarrollo filogenético de los genes. Así pues, cada novedad conductual de un organismo individual tiene consecuencias filogenéticas creadoras y a menudo revolucionarias. Esto muestra que la iniciativa individual desempeña un papel activo en el desarrollo darwiniano. Esta observación invalida la impresión desesperada y deprimente que ha rodeado al darwinismo desde hace tanto tiempo, cuando parecía que la actividad del organismo no podría desempeñar ningún papel en el mecanismo de selección”.

Watson y Crick, habiéndose inspirado en el libro del cuarenta y cuatro de Shrödinger, corroborarían de manera circunstancial el concepto que sobre el ADN tenía Weismann, pues posteriormente sucedió que, junto con otros científicos premios Nobel, construirían los cimientos de toda una estructura moderna neodarwiniana, al decir de manera monolítica y en bloque con una determinación casi fanática, que el proceso secuencial en la expresión del ADN a ARN y proteína, se desenvuelve de manera unidireccional e irreversible, (ADN-ARN-proteína), alegando el que esto dejaba fuera cualquier incidencia medioambiental sobre cualquier modificación en la estructura de un gen. Luego obtendrían algún sustento en investigaciones realizadas en microorganismos, lo que parecía darles la razón. Pero de eso a decir que la funcionalidad del ADN dejaba fuera el concepto lamarckiano, sería un exceso que habrán de pagar caro, sobre todo aquellos que se han arrodillado ante las tesis preconizadas por Watson, Crick, Luria, Jacob y Monod. Es verdad también que el modelo en su dinámica funcional: replicación y transcripción, además de la traducción, respondería muy bien a las expectativas de Weismann, desmarcándose empero de la opinión de Shrödinger en todos sus puntos (según podemos inferir) aunque él haya sido el motivo de su inspiración.

  1. A)  El concepto de la epigenética, y crítica al modelo hereditario de Watson y Crick

Existió la posibilidad de investigar en términos de la genética moderna, la explicación epigenética preconizada por Waddington (1942), es decir, sobre si ésta podría ser complementaria a aquellas dadas por la biología molecular. Pero esto no fue posible, al respecto, Monod diría lo siguiente para de una vez por todas –y según él- matar el ideario que sobre el devenir de la historia había dejado resabios del Lineo Francés:

“Es preciso añadir, finalmente -y este es un punto es de una gran importancia-, que el mecanismo de la traducción es estrictamente irreversible. Ni se ha observado, no es concebible, que la información sea jamás transformada en el sentido inverso es decir de proteína a ADN. Esta noción se apoya en un conjunto de sus observaciones tan completas y tan seguras hoy en día, y sus consecuencias en la teoría, de la evolución, principalmente, son tan importantes que se las debe considerar como uno de los principios fundamentales de la moderna biología. De esto se deduce, en efecto, que no hay mecanismo posible por el que la estructura y las performances pudieran ser modificadas y estas modificaciones transmitidas aunque solo fuera parcialmente a la descendencia, si no es como consecuencia de una alteración de las estructuras representadas por un segmento de la secuencia del ADN.

El sistema entero, por consecuencia, es totalmente, intensamente conservador, cerrado sobre sí mismo, y absolutamente incapaz de recibir cualquier instrucción del mundo exterior.

Nada permite suponer que nuestras concepciones sobre este punto deberán o incluso podrán ser revisadas en otro”…”..Es pues la noción, o más bien el espectro que debe a toda costa exorcizar todas las ideologías vitalistas y animalistas.

Y sin embargo, la falsa paradoja del enriquecimiento epigenético se puede ver, pues, una contradicción en el hecho de decir que el genoma define enteramente la función de una proteína mientras que esta función está ligada a una estructura tridimensional cuyo contenido informativo es más rico que la contribución directamente aportada a esta estructura por el determinismo genético.

Esta contradicción no ha dejado de ser revisada por ciertos críticos de la teoría biológica moderna. Especialmente Elsasser, quien ve precisamente en el desarrollo epigenético de las estructuras macroscópicas de los seres vivos, un fenómeno físicamente inexplicable, en razón del enriquecimiento sin causas que él parece testimoniar. Este mecanismo desaparece cuando se observan los mecanismos de la epigénesis molecular, el enriquecimiento de información, proviene de lo que la información genética (representada por la secuencia) expresa de hecho en condiciones iniciales bien definidas tales que entre todas las estructuras posibles, una sola de ellas es de hecho realizable

Más tarde, entonces, habría dejado claro que la autorregulación en el ADN tiene ciertos límites que curiosamente se ciñe a algunas propuestas darwinistas, pero por otro lado, deja claro que de acuerdo a ello y a la unidireccionalidad de la información genética que “la conducta adquirida no se puede transferir a la siguiente generación”.

Según lo parecía, y de acuerdo a varias autoridades cuasi-sagradas que podían hablar sobre la evolución, con el descubrimiento parcial del funcionamiento del ADN, se obtenían las pruebas definitivas y contundentes que sepultaban con una losa muy pesada la figura de Lamarck (cómo por ejemplo, lo que habría dejado establecido un hiperdarwiniano cómo Ernst Mayr en un artículo claramente denigratorio hacia la figura del invertebrista realizado en1973).

Tales actos de deslinde hacia la figura del invertebrista, también lo eran en términos modernos para Conrad Hal Waddington (1905-1975), embriólogo Inglés destacado, quien en los años cuarenta del siglo XX, se habría decidido a no dejar morir del todo el ideario del Linneo Francés, hace uso del ahora muy conocido término “epigenética”. El término de epigenética en el siglo XX, ya había sido establecido por el mismo Waddington definiéndolo como aquellas interacciones de los genes con su medio ambiente las que finalmente conllevan a la consolidación del fenotipo, enfatiza con ello el que los mecanismos epigenéticos varían en respuesta al medio ambiente. Waddington habría sido excluido del registro de la historia por tener una cierta inclinación a lo expresado por Lamarck. Esta explicación moderada sobre el lamarckismo intentaba el no oponerse de manera directa a la idea original darwiniana, pues él siempre creyó en la selección natural. Para 1963, todavía Waddington trata de llamar la atención hacia la importancia de la estrategia epigenética, pero ya sin mencionarla cómo tal:

“Usualmente los resultados de la interacción entre el núcleo y el citoplasma no son visibles, pero tienen que ver con reacciones químicas en las cuales los genes toman parte. Nosotros lo podemos observar en la siguiente vía: suponga que en un particular tipo de citoplasma, los genes se activan. Estos genes pueden así producir sustancias que serán adicionadas al citoplasma, alterándolo. Esta alteración del citoplasma puede ahora tener una diferente reacción con el núcleo para que otros genes entren en operación. Así, el citoplasma puede ser alterado de nuevo y hacer que otros genes entren en juego”.

Conrad Hal Waddington. Del blog Sputnik shuffle (Morphogenetic Metaphors in Architecture – The Quixotic Contributions of Conrad Waddington)

 

A manera de advertencia que se cumpliría sin lugar a dudas, y con cierta ironía sobre las mutaciones seleccionistas neo-darwinianas, nos dice Waddington:

“Nosotros podríamos mantenernos expectantes y esperanzados de que la naturaleza opera en semejante vía (alelos benéficos= mayor descendencia), es decir, que la naturaleza opera en la dirección de producir solo las mutaciones favorables. Sin embargo, esto no acontece, debe observarse entonces que las mutaciones o cambios en los genes siguen operando en una dirección que sigue siendo más bien un misterio”.

Ya con el apoyo indiscriminado de la comunidad científica hacia la tesis de la unidireccional de la información genética, fue que surgieron libros en donde de manera intencionada los títulos de estos ya hacen un claro desdén a los mecanismos citoplasmáticos o extra-ADN que pudiesen afectar la expresión de los genes, como por ejemplo aquel famoso título: “El ADN la clave de la vida”, aduciendo el que hay una explicación reduccionista y determinista en el sentido de que el ADN explica todos los proceso vitales.

No todos se ciñeron a esta explicación, en los años sesenta, tenemos el caso no sólo de Waddington sino del Dr Barry Commoner, quien en su libro “Ciencia y Supervivencia”, nos hace ver sus sospechas sobre la forma extremadamente reduccionista en que se estaba llevando a cabo la explicación sobre el funcionamiento del ADN. Siendo asesor científico del gobierno en el mismísimo Washington en los años sesenta, hizo la siguiente observación:

“Se ha alegado, por ejemplo, que la ciencia del siglo XX pasará a los anales históricos por sus logros en el campo biológico, y no por la física nuclear.

Semejante alegato refleja la convicción de que por ahora se han desentrañado las leyes biológicas básicas y particularmente, que ahora conocemos la vida bajo sus verdadero aspecto, es decir, cómo una forma química”

“Quien quiera que haya aprendido biología efectuando la disección de una rana, se quedará extrañado y confuso ante los informes de investigación biológica actual: moléculas que se reproducen por sí mismas, códigos moleculares que predicen cuando un huevo ha de dar origen a una tortuga o a un tigre, esfuerzos para crear vida en un tubo de ensayo”.

Esas innovaciones parecen impugnar los principios biológicos que nos son familiares. Si una molécula posee lo esencial para la vida –duplicación autónoma-, entonces se debe desestimar la teoría celular que afirma que los atributos de la vida residen en la célula cómo unidad, y no en una de sus partes menores, como la molécula. Si se lograra sintetizar la vida en un tubo de ensayo, el principio hasta ahora indiscutible, -omne vivum ex ovo – toda vida proviene de otra pre-existente debería pasar al olvido”.

Todo esto le sugiere a Barry Commoner que hay una prefigurada y distorsionada idea de que:

“….la vida podría existir en un solo componente celular, lo cual tolera la noción de una molécula viva”.

“Si la replicación y la herencia originan las restantes rasgos de la vida, entonces el ADN  se destaca como rector químico de la célula y secreto de la vida”

“Pero el triunfo aparente del ADN no obedece a una victoriosa revolución del largo debate, en su lugar se ha llegado a esa discusión por el método menos arduo de desterrar la cuestión teórica básica. Realmente, los nuevos experimentos no han respondido a esa cuestión, pues, en realidad, no sustentan la idea de que el ADN sea una molécula autoduplicativa”.

“la evidencia crucial y experimental para la conclusión de que el ADN es una molécula autoduplicativa requeriría de la demostración de que en un sistema de tubos de ensayo conteniendo una partícula molecular de ADN, se formaran nuevas moléculas de ADN, réplicas exactas de la primera, lo que no se ha realizado todavía. Aunque en los sistemas de probetas se sintetiza una nueva partícula de ADN similar a la empleada para cebar el proceso, la similitud no es tan exacta, ni mucho menos, como lo requiere la teoría”.

“Lo que nos dice el experimento en tubos de ensayo es esto: un solo mensaje molecular no determina la herencia del organismo vivo”.

Y he aquí la principal consideración antilamarckiana que no es posible demostrar:

“El dogma central entraña una preocupación no demostrada, a saber, que mientras los ácidos nucleicos pueden guiar la síntesis de otros ácidos nucleicos y proteínas, el efecto inverso es imposible, es decir, que las proteínas no pueden guiar la síntesis de ácidos nucleicos”.

“Pero las observaciones experimentales actuales niegan la segunda –y crucial- parte de tal presuposición. Y añade Commoner: ”Ni el ácido nucleico ni la proteína son capaces por si solas de guiar el proceso químico sintético. Ninguna molécula es autoduplicativa o rectora química de la célula”.

Concluirá Commoner diciendo que aun agrupando los componentes químicos, estos no dan origen a la vida, es decir: “ no se ha encontrado el mecanismo coordinador que presida la coordinación esencial de sus numerosas reacciones separadas”.

De ahí que creemos oportuno nuevamente repetir el hecho de que se hayan editado libros con títulos como “El ADN: Clave de la vida”. Pero, ciertamente, existió en contraposición a ellos, un título cómo: “La célula: Clave de la vida” en donde por cierto, le dan la primacía a Lamarck como el real descubridor de la teoría celular.

 

2         B)- Investigaciones recientes que ponen en entredicho la idea original de Watson y Crick y sus seguidores

No hace mucho, algunos biólogos consideraron que el stress medio ambiental puede, en algunos casos, dirigir las mutaciones. La idea es herética pues recordaba el espectro de Lamarck y la herencia de los caracteres adquiridos. Esta noción de que el medio ambiente puede remodelar (¿al azar?) la herencia, cayó del favor del ámbito científico cuando Weismann expuso la doctrina de la separación estricta del germoplasma respecto de las células somáticas. Sin embargo, se ha dicho que lo que la gente olvida es que muchos organismos no secuestran sus células germinales, es el caso de las plantas y de los organismos unicelulares (ver el artículo de Otto Landman en este blog ).

Todo lo que hoy se ha desarrollado sobre mutación dirigida comenzó en 1988, cuando John Cairns, de la Universidad de Harvard se hizo la pregunta de si en realidad era válido el principio dogmático de que las mutaciones desfavorables en ningún modo y sin ninguna probabilidad, permiten la sobrevivencia de microorganismos cómo las bacterias .

Cairns creció bacterias en un medio donde el azúcar que podía metabolizar la bacteria (glucosa y/o sacarosa) se encontraba en escasa cantidad, por otro lado, el otro azúcar llamado lactosa, que bajo ninguna probabilidad podía metabolizar, debido a la mutación que presentaba, estaba presente en cantidad suficiente. Cairns encontró que las bacterias no morían cuando escaseaba por completo la glucosa o la sacarosa y que por el contrario, de alguna manera habían adquirido algún gen que les permitía metabolizar la lactosa. Sus asombrosos resultados le han llevado a creer que las mutaciones reactivan a los genes defectuosos de las bacterias supliéndolos por aquellos que permiten la digestión de la lactosa, esto ocurre con una frecuencia que derriba la tesis de las mutaciones al azar.

Por tanto, la fuerza de la selección no es meramente el escardeo para que no se desajuste el organismo, sino que activamente encamina la mutación en una dirección benéfica. Esto por supuesto hacía revivir la figura de Lamarck, lo que causó en su tiempo gran controversia en el mundo científico.

Pocos meses más tarde, Barry G. Hall de la Universidad de Rochester, presentó una evidencia más contundente utilizando la inducción de mutaciones selectivas. El realizó experimentos similares en los cuales esta vez las bacterias “hambrientas” necesitarían realizar dos mutaciones que por cierto, no están relacionadas funcionalmente en ningún modo para utilizar una nueva fuente de alimentación. Hall calculó que debido a la diferencia en cuanto al tipo de mutaciones que se habrían inducido con respecto al experimento de Cairns, sería astronómicamente imposible el producir siquiera una mutación benéfica. Hall encontró -para su sorpresa-, que el número de bacterias que evolucionaron para ajustarse a las nuevas condiciones era enorme. Otros investigadores, posteriormente, refrendaron los resultados de Hall. Hall anunció luego que también había observado lo mismo en hongos microscópicos y dijo: “Ahora sí puedo decir lo que actualmente se sabe sobre los mecanismos mutacionales: ¡nada!”.

Cabe aclarar que los mecanismos lamarckianos descubiertos por Cairns y Hall no hacen referencia a la estrategia epigenética, pero forman parte del proceso histórico que está derribando el concepto del dogma de la biología molecular.

Ya solo para terminar esta segunda parte sobre mi historia de la epigenética, diré que si hubo cierto científico del tiempo presente, que aparentemente se alineó de algún modo a lo dicho por Shrödinger y Weismann, pues habría mencionado que al final de cuentas la función de la molécula del ADN si tiene un determinismo teleológico .

 

BIBLIOGRAFIA

Commoner, B. (1970). Ciencia y supervivencia. Ed. Plaza & Janes. Barcelona

Beltran, E. (1945). Lamarck interprete de la naturaleza. Ed. Talleres de la Nación, México.

Landman, O. E. (1993) Inheritance of acquired characteristics. Sci. Am. 266(3): 88 96

Mirsky, A. E. (1968). The discovery of DNA. Sci. Am. 218(6): 78-90

Monod, J.(1989). El azar y la necesidad. Ed. Orbis, España.

Pérez-Tamayo, R. (1994). Existe el método científico. Ed. La ciencia para todos, SEP., México.

Piaget, J. (1980). Biología y conocimiento. Ed. Siglo XXI, México

Rennie, J (1993). DNA`s New Twist. Sci. Am. 266(3): 88 96

Schrödinger, E. (1944). What is Life? The physical aspect of the living cell, Cambridge University Press.

Schrödinger, E. (1958). Mind and Matter. Ed. Cambridge University Press, Cambridge

Waddington, C.H. (1963). Biology for the modern world. Ed., Barnes & Noble, New York

Waddington, C.H. (1942). Canalization of development and the inheritance of acquired characters. Nature, 150: 563-565.

 



Etiquetas: