‘Linneo’

Diferentes tipos de caracteres en el párrafo septingentésimo vigésimo cuarto de El Origen de las Especies

Lo importante es la genealogía, afirma el autor. Si los caracteres sirven para la clasificación, será porque revelan una genealogía. Pero caracteres muy similares podrán no servir por no ser el resultado de genealogía alguna, sino de adaptación. Así, podemos encontrarnos en el siguiente caso, que es difícil de resolver:

 

…animales que pertenecen a dos líneas genealógicas completamente distintas pueden haber llegado a adaptarse a condiciones semejantes y, de este modo, haber adquirido una gran semejanza externa.

 

Distinguiremos, por lo tanto las analogías de las verdaderas afinidades. Pero la distinción es imposible sin un criterio basado en la taxonomía. Ya saben: Especies, géneros, familias, órdenes, clases,…

 

 

724.

 

On the view of characters being of real importance for classification, only in so far as they reveal descent, we can clearly understand why analogical or adaptive characters, although of the utmost importance to the welfare of the being, are almost valueless to the systematist. For animals, belonging to two most distinct lines of descent, may have become adapted to similar conditions, and thus have assumed a close external resemblance; but such resemblances will not reveal—will rather tend to conceal their blood-relationship. We can thus also understand the apparent paradox, that the very same characters are analogical when one group is compared with another, but give true affinities when the members of the same group are compared together: thus the shape of the body and fin-like limbs are only analogical when whales are compared with fishes, being adaptations in both classes for swimming through the water; but between the several members of the whale family, the shape of the body and the fin-like limbs offer characters exhibiting true affinity; for as these parts are so nearly similar throughout the whole family, we cannot doubt that they have been inherited from a common ancestor. So it is with fishes.

 

Admitiendo que los caracteres son de importancia real para la clasificación sólo en cuanto revelan la genealogía, podemos comprender claramente por qué los caracteres analógicos o de adaptación, aun cuando sean de la mayor importancia para la prosperidad del ser, carecen casi de valor para el sistemático; pues animales que pertenecen a dos líneas genealógicas completamente distintas pueden haber llegado a adaptarse a condiciones semejantes y, de este modo, haber adquirido una gran semejanza externa; pero estas semejanzas no revelarán su consanguinidad, y más bien tenderán a ocultarla. De este modo podemos comprender la aparente paradoja de que los mismos caracteres, exactamente, sean analógicos cuando se compara un grupo con otro y den verdaderas afinidades cuando se comparan entre sí los miembros de un mismo grupo; así, la forma del cuerpo y los miembros en forma de aleta son caracteres sólo analógicos cuando se comparan las ballenas con los peces, pues son en ambas clases adaptaciones para nadar; pero entre los diferentes miembros de la familia de las ballenas la forma del cuerpo y los miembros en forma de aleta ofrecen caracteres que ponen de manifiesto afinidades verdaderas; pues como estas partes son tan semejantes en toda la familia, no podemos dudar de que han sido heredadas de un antepasado común. Lo mismo ocurre en los peces.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Linneo burlado en el párrafo septingentésimo vigésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Se permite en este párrafo el autor citar a Linneo, cosa que debería haber hecho en la primera página de su libro y no ahora. Según su costumbre, prefiere el autor citar a sus maestros para enmendarles la plana o corregirlos. Así hacía con Lamarck cuando, al indicar sus ideas principales no lo mencionaba y sin embargo  lo mencionaba al tratar de la generación espontánea, para criticarlo. Así,  ahora menciona  a Linneo también para quitarle mérito, para criticarlo. Repetimos: difícilmente puede hablar de diferencias entre afinidades reales y semejanzas analógicas un autor que no se ha tomado la molestia de distinguir y definir las categorías taxonómicas y para el cual especie es lo mismo que variedad.

 

Al final una frase para la antología:

La semejanza entre el lebrel y el caballo de carrera apenas es más caprichosa que las analogías que han encontrado algunos autores entre animales muy diferentes

 

 

723.

 

Among insects there are innumerable instances; thus Linnaeus, misled by external appearances, actually classed an homopterous insect as a moth. We see something of the same kind even with our domestic varieties, as in the strikingly similar shape of the body in the improved breeds of the Chinese and common pig, which are descended from distinct species; and in the similarly thickened stems of the common and specifically distinct Swedish turnip. The resemblance between the greyhound and race-horse is hardly more fanciful than the analogies which have been drawn by some authors between widely different animals.

 

Entre los insectos hay innumerables casos parecidos; así Linneo, engañado por las apariencias externas, clasificó positivamente un insecto homóptero como lepidóptero. Vemos algo de esto aun en nuestras variedades domésticas, como en la forma, llamativamente semejante, del cuerpo en las razas perfeccionadas de cerdo chino y cerdo común, que han descendido de especies diferentes, y en las raíces, de grueso semejante, del colinabo y del nabo de Suecia, que es específicamente distinto. La semejanza entre el lebrel y el caballo de carrera apenas es más caprichosa que las analogías que han encontrado algunos autores entre animales muy diferentes.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Siguiendo de nuevo a Lamarck, inteligentemente, en el párrafo septingentésimo vigésimo segundo de El Origen de las Especies

 

Comienza ahora una sección sobre semejanzas analógicas. Las semejanzas en la forma del cuerpo entre las ballenas y los peces, dice, son analógicas. Se dan otros ejemplos de semejanzas sin que haya proximidad. Todo esto no tiene ningún sentido en una obra en la que el autor no se ha molestado nada en describir las categorías taxonómicas pues no tenemos otro criterio que el de las categorías taxonómicas para distinguir si esta proximidad existe o no.

 

 

722.

 

ANALOGICAL RESEMBLANCES.

 

We can understand, on the above views, the very important distinction between real affinities and analogical or adaptive resemblances. Lamarck first called attention to this subject, and he has been ably followed by Macleay and others. The resemblance in the shape of the body and in the fin-like anterior limbs between dugongs and whales, and between these two orders of mammals and fishes, are analogical. So is the resemblance between a mouse and a shrew-mouse (Sorex), which belong to different orders; and the still closer resemblance, insisted on by Mr. Mivart, between the mouse and a small marsupial animal (Antechinus) of Australia. These latter resemblances may be accounted for, as it seems to me, by adaptation for similarly active movements through thickets and herbage, together with concealment from enemies.

 

Semejanzas analógicas. -Según las opiniones precedentes, podemos comprender la importantísima diferencia entre las afinidades reales y las semejanzas analógicas o de adaptación. Lamarck fue el primero que llamó la atención sobre este asunto, y ha sido inteligentemente seguido por Macleay y otros. Las semejanzas en la forma del cuerpo y en los miembros anteriores, en forma de aletas, que existe entre los dugongs y las ballenas, y entre estos dos órdenes de mamíferos y los peces, son semejanzas analógicas. También lo es la semejanza entre un ratón y una musaraña (Sorex) que pertenecen a órdenes diferentes, y la semejanza todavía mayor, sobre la cual ha insistido míster Mivart, entre el ratón y un pequeño marsupial (Antechinus) de Australia. Estas últimas semejanzas pueden explicarse, a mi parecer, por adaptación a movimientos activos similares, entre la hierba y los matorrales, y a ocultarse de los enemigos.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Por fin Linneo, y otros naturalistas, en el septingentésimo cuarto párrafo de El Origen de las Especies

 

Hace muy bien el autor en referirse a los naturalistas en tercera persona del plural: ellos. Su formación no es la de naturalista. Resulta sorprendente que, acto seguido,  se pregunte: ¿qué quiere decir este sistema?, puesto que él tampoco es la persona más adecuada para responder esta pregunta, como lo prueba el hecho de que no se la haya planteado hasta el final de su libro.

 

 

 

704.

 

Naturalists, as we have seen, try to arrange the species, genera and families in each class, on what is called the Natural System. But what is meant by this system? Some authors look at it merely as a scheme for arranging together those living objects which are most alike, and for separating those which are most unlike; or as an artificial method of enunciating, as briefly as possible, general propositions—that is, by one sentence to give the characters common, for instance, to all mammals, by another those common to all carnivora, by another those common to the dog-genus, and then, by adding a single sentence, a full description is given of each kind of dog. The ingenuity and utility of this system are indisputable. But many naturalists think that something more is meant by the Natural System; they believe that it reveals the plan of the Creator; but unless it be specified whether order in time or space, or both, or what else is meant by the plan of the Creator, it seems to me that nothing is thus added to our knowledge. Expressions such as that famous one by Linnaeus, which we often meet with in a more or less concealed form, namely, that the characters do not make the genus, but that the genus gives the characters, seem to imply that some deeper bond is included in our classifications than mere resemblance. I believe that this is the case, and that community of descent—the one known cause of close similarity in organic beings—is the bond, which, though observed by various degrees of modification, is partially revealed to us by our classifications.

 

Los naturalistas, como hemos visto, procuran ordenar las especies, géneros y familias dentro de cada clase según lo que se llama el sistema natural; pero ¿qué quiere decir este sistema? Algunos autores lo consideran simplemente como un sistema para ordenar los seres vivientes que son más parecidos y para separar los más diferentes, o como un método artificial de enunciar lo más brevemente posible proposiciones generales, esto es, con una sola frase dar los caracteres comunes, por ejemplo, a todos los mamíferos; por otra, los comunes a todos los carnívoros; por otra, los comunes al género de los perros, y entonces, añadiendo una sola frase, dar una descripción completa de cada especie de perro. La ingenuidad y utilidad de este sistema son indiscutibles. Pero muchos naturalistas creen que por sistema natural se entiende algo más: creen que revela el plan del Creador; pero, a menos que se especifique si por el plan del Creador se entiende el orden en el tiempo o en el espacio, o ambas cosas, o qué otra cosa se entiende, me parece que así no se añade nada a nuestro conocimiento. Expresiones tales como la famosa de Linneo, con la que frecuentemente nos encontramos en una forma más o menos velada, o sea que los caracteres no hacen el género, sino que el género da los caracteres, parecen implicar que en nuestras clasificaciones hay un lazo más profundo que la simple semejanza. Creo yo que así es, y que la comunidad de descendencia -única causa conocida de estrecha semejanza en los seres orgánicos- es el lazo que, si bien observado en diferentes grados de modificación, nos revelan, en parte, nuestras clasificaciones.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Contradicción en el párrafo septuagésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Así es como terminaba el párrafo anterior (72):

Una variedad bien caracterizada puede, por consiguiente, denominarse especie incipiente, y si esta suposición está o no justificada, debe ser juzgado por el peso de los diferentes hechos y consideraciones que se expondrán en toda esta obra.

Pero ahora éste (73) empieza así :

No es necesario suponer que todas las variedades o especies incipientes alcancen la categoría de especies.

Es decir que algunas especies incipientes no darán lugar a especies. Entonces,…¿Por qué llamarlas especies incipientes si no lo son?

 

El autor pretende quitar peso al concepto de especie y a tal fin va aportando aquí y allá, si no argumentos, si frases, construcciones verbales, juegos de palabras. En definitiva, confusión. Todos los ejemplos recopilados en este capítulo apuntan en esta dirección, pero si se hubiese molestado en juntar ejemplos para apoyar la idea contraria, es decir la importancia del concepto de especie, entonces no le habría bastado con un capítulo.   Por muchos ejemplos que junte  a favor o en contra hay un criterio: La reproducción. Las variedades pueden entrecruzarse, las especies, no.  Pero la variación en la naturaleza,  que es el tema del capítulo,  no debe limitarse a una discusión de la importancia o no de la especie. Además existen otras categorías taxonómicas bien definidas: El género, la familia, el orden la clase y el Philum. Louis Agassiz, contemporáneo de Darwin, se había preocupado seriamente por estas categorías en un trabajo riguroso, científico y metódico del que no se han editado ni la milésima parte de la cantidad de los ejemplares de OSMNS: Essay on Classification. En el Essay, Agassiz expresaba su opinión limpiamente, sin los ambages característicos de Darwin. Decía:

 

I confess that this question as to the nature and foundation of our scientific classifications appears to me to have the deepest importance

 

 

73.

It need not be supposed that all varieties or incipient species attain the rank of species. They may become extinct, or they may endure as varieties for very long periods, as has been shown to be the case by Mr. Wollaston with the varieties of certain fossil land-shells in Madeira, and with plants by Gaston de Saporta. If a variety were to flourish so as to exceed in numbers the parent species, it would then rank as the species, and the species as the variety; or it might come to supplant and exterminate the parent species; or both might co-exist, and both rank as independent species. But we shall hereafter return to this subject.

 

No es necesario suponer que todas las variedades o especies incipientes alcancen la categoría de especies. Pueden extinguirse o pueden continuar como variedades durante larguísimos períodos, como míster Wollaston ha demostrado que ocurre en las variedades de ciertos moluscos terrestres fósiles de la isla de la Madera, y Gaston de Saporta en los vegetales. Si una variedad llegase a florecer de tal modo que excediese en número a la especie madre, aquélla se clasificaría como especie y la especie como variedad; y podría llegar a suplantar y exterminar la especie madre, o ambas podrían coexistir y ambas se clasificarían como especies independientes. Pero más adelante insistiremos sobre este asunto.

Etiquetas: , , ,

La variación en la naturaleza: Familias de plantas

 

Achille Richard, botánico francés,  nos cuenta en su libro (p 366-67) que bien pudo haber sido Magnol, profesor de botánica en Montpellier, quien en el prefacio a su obra titulada “Prodromus historiae generalis plantarum”, editada en Motpellier en 1689 hubiera utilizado por vez primera en obra impresa el término Famille (Familia). Algunos años después, Linneo en su obra Classes Plantarum apunta ya sesenta y siete familias y en 1765 Adanson publica su libro titulado Familles naturelles des vegetaux. En la obra Genera Plantarum (1789), de Antoine-Laurent Jussieu,  se indican ya cien familias de plantas.

 

Para los menos iniciados en la botánica se indican a continuación algunos ejemplos de estas familias:

 

Magnoliáceas (el nombre deriva del citado  Magnol)

Lauráceas

Gramineas

Liliaceas

Compuestas

Umbelíferas

Crucíferas

Leguminosas

 

 

La taxonomía, es decir la Ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación, era por lo tanto, disciplina bien avanzada cuando Darwin escribió El Origen de las Especies.  Quienquiera que se hubiese preguntado entonces por la variedad en la naturaleza, es decir, el tema de su segundo capítulo, tendría que haber realizado un arduo trabajo de recopilación teniendo en cuenta la obra de ingente número de naturalistas e intentando dar crédito a sus trabajos.

 

Pero la taxonomía no sólo preocupa a los naturalistas, sino que se convierte asimismo en pasión de algunos intelectuales procedentes de otros campos del saber. Aproximadamente cien años antes de la publicación de El Origen, Jean Jacques Rousseau, en su exilio en Môtiers (Suiza), pasea y herboriza.  Pronto veremos qué cosas tan interesantes tiene que comentar en algunas de sus cartas,….

 

Referencias

Richard,  Achile. Nouveaux Élements de botanique. F Savy. Paris, 1864.

 

Rousseau, Jean Jacques. Cartas sobre botánica. KRK Ediciones 2007. Oviedo.

 

Dibujo de Magnolia acuminata tomado de Botanical.com

Etiquetas: