‘Orquídeas’

Algunas orquídeas son muy raras

Ciertamente, algunas orquídeas son muy raras. Vean si no la cara que se le quedó a esta después de leer unos cuantos libros sobre Evolución:

 

 

Por su parte, esta orquídea Mantis, algo más recatada, prefiere disimular su enojo al respecto:

Esta, en cambio, se lo ha tomado con gran alegría. Ya lo saben:

No hagan el mono:

Y al mal tiempo,……

 

Buena cara,………

 

Eso, con alegría:

 

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Las gradaciones del caudículo y otras visiones en el párrafo tricentésimo septuagésimo noveno de El Origen de las Especies

La afirmación siguiente es muy atrevida:

 

El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos.

 

Puesto que da a entender que  entre las distintas especies de orquídeas existe una serie continua de gradaciones.

Como veíamos existe cierta tensión entre Darwin y las orquídeas y este párrafo viene ahora a demostrarlo porque . ¿Cómo va a existir una gradación si como reconoce el autor cada especie de orquídea está adaptada a la polinización por una especie de insecto? Siendo así, la gradación, la continuidad es imposible, puesto que no hay tal continuidad entre especies de insectos diferentes.

 

 

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With respect to the second chief peculiarity, namely, the little mass of viscid matter attached to the end of the caudicle, a long series of gradations can be specified, each of plain service to the plant. In most flowers belonging to other orders the stigma secretes a little viscid matter. Now, in certain orchids similar viscid matter is secreted, but in much larger quantities by one alone of the three stigmas; and this stigma, perhaps in consequence of the copious secretion, is rendered sterile. When an insect visits a flower of this kind, it rubs off some of the viscid matter, and thus at the same time drags away some of the pollen-grains. From this simple condition, which differs but little from that of a multitude of common flowers, there are endless gradations—to species in which the pollen-mass terminates in a very short, free caudicle—to others in which the caudicle becomes firmly attached to the viscid matter, with the sterile stigma itself much modified. In this latter case we have a pollinium in its most highly developed and perfect condition. He who will carefully examine the flowers of orchids for himself will not deny the existence of the above series of gradations—from a mass of pollen-grains merely tied together by threads, with the stigma differing but little from that of the ordinary flowers, to a highly complex pollinium, admirably adapted for transportal by insects; nor will he deny that all the gradations in the several species are admirably adapted in relation to the general structure of each flower for its fertilisation by different insects. In this, and in almost every other case, the enquiry may be pushed further backwards; and it may be asked how did the stigma of an ordinary flower become viscid, but as we do not know the full history of any one group of beings, it is as useless to ask, as it is hopeless to attempt answering, such questions.

 

Por lo que se refiere a la segunda particularidad principal, o sea a la pequeña masa de materia viscosa adherida al extremo del caudículo, puede especificarse una larga serie de gradaciones, todas ellas de utilidad evidente para la planta. En la mayor parte de las flores que pertenecen a otros órdenes, el estigma segrega un poco de materia viscosa. Ahora bien; en ciertas orquídeas, una materia viscosa semejante es segregada por uno solo de los tres estigmas, pero en cantidades mucho mayores, y este estigma se ha vuelto estéril quizá a consecuencia de la copiosa secreción. Cuando un insecto visita una flor de esta clase, quita, trotando, algo de la materia viscosa y, al mismo tiempo, arrastra algunos de los granos de polen. A partir de esta sencilla disposición, que difiere poquísimo de la de una multitud de flores ordinarias, existen infinitas gradaciones a especies en las que la masa de polen termina en un cortísimo caudículo libre, y a otras especies en las cuales el caudículo se adhiere firmemente a la materia viscosa, y en las que el mismo estigma estéril está muy modificado. En este último caso tenemos una polinia en su condición más desarrollada y perfecta. El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos. En éste y en casi todos los demás casos se puede dirigir la indagación más atrás, y se puede preguntar cómo se hizo viscoso el estigma de una flor ordinaria; mas como no conocemos la historia completa de ningún grupo de seres, es tan inútil hacer estas preguntas como aguardar una respuesta.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Cierta tensión en el párrafo tricentésimo septuagésimo octavo de El Origen de las Especies

El autor continúa esquivando inconvenientes a diestro y siniestro. Hasta aquí, uno tras otro, ha mencionado nombres abstrusos, que se refieren a estructuras variadas, detalles de la anatomía de los diversos grupos animales: vibráculos y ovicularios, pedicellarios. La mención de estos nombres, asociada con el conocimiento de las estructuras que designan, hace aparecer al autor como un naturalista profesional, que no es.  Aunque lo fuese, la mención de nombres y el conocimiento de estructuras no le autorizarían a jugar con las palabras:  La selección natural no es explicación de nada , sino que, por el contrario viene precisamente a reemplazar toda explicación. En nada se explica de este modo la formación de las estructuras mencionadas y, mucho menos de las especies. La serie sigue ahora con las orquídeas, familia de plantas con la que el autor tiene una extraña afinidad. Como ha escrito un libro sobre ellas, indica ahora, eso le libra de responder adecuadamente a las objeciones de Mivart.

 

La tensa relación entre Darwin y las orquídeas ha sido puesta de manifiesto por ejemplo aquí:

 

Darwin teleologist? Design in The orchids.

 

 

 

 

 

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In the vegetable kingdom Mr. Mivart only alludes to two cases, namely the structure of the flowers of orchids, and the movements of climbing plants. With respect to the former, he says: “The explanation of their ORIGIN is deemed thoroughly unsatisfactory—utterly insufficient to explain the incipient, infinitesimal beginnings of structures which are of utility only when they are considerably developed.” As I have fully treated this subject in another work, I will here give only a few details on one alone of the most striking peculiarities of the flowers of orchids, namely, their pollinia. A pollinium, when highly developed, consists of a mass of pollen-grains, affixed to an elastic foot-stalk or caudicle, and this to a little mass of extremely viscid matter. The pollinia are by this means transported by insects from one flower to the stigma of another. In some orchids there is no caudicle to the pollen-masses, and the grains are merely tied together by fine threads; but as these are not confined to orchids, they need not here be considered; yet I may mention that at the base of the orchidaceous series, in Cypripedium, we can see how the threads were probably first developed. In other orchids the threads cohere at one end of the pollen-masses; and this forms the first or nascent trace of a caudicle. That this is the origin of the caudicle, even when of considerable length and highly developed, we have good evidence in the aborted pollen-grains which can sometimes be detected embedded within the central and solid parts.

 

En el reino vegetal, míster Mivart cita sólo dos casos, a saber: la estructura de las flores de las orquídeas y el movimiento de las plantas trepadoras. En cuanto al primero, dice: «La explicación de su origen es juzgada como nada satisfactoria, es totalmente insuficiente para explicar los comienzos incipientes infinitesimales de estructuras que sólo son útiles cuando se han desarrollado considerablemente». Como he tratado extensamente este asunto en otra obra, daré aquí solamente algunos detalles acerca de una sola de las más llamativas particularidades de las flores de las orquídeas, o sea sus polinias. Una polinia, cuando está muy desarrollada, consiste en una gran masa de polen unida a un pedúnculo elástico o caudículo, y éste a una pequeña masa de materia sumamente viscosa. Las polinias, de este modo, son transportadas por los insectos de una flor al estigma de otra. En algunas orquídeas no hay caudículo para las masas de polen, y los granos están simplemente unidos entre sí por hilos finísimos, pero como esto no está limitado a las orquídeas; no es necesario tratarlo aquí, aun cuando he de mencionar que en el principio de la serie de las orquídeas, en Cypripedium, podemos ver cómo los hilos se desarrollaron probablemente al principio. En otras orquídeas los hilos se unen entre sí, en un extremo de las masas de polen, y esto forma el primer indicio o aparición de un caudículo. En los granos de polen abortados, que pueden a veces descubrirse enclavados entre las partes centrales y consistentes, tenemos una buena prueba de que es éste el origen del caudículo, aun cuando sea de longitud considerable y esté muy desarrollado.

 

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Adaptaciones son incompatibles con las teorías del autor en el párrafo tricentésimo de El Origen de las Especies

 

Tras leer  las adaptaciones de estas orquídeas uno se pregunta:

 

¿Cómo puede alguien explicar esto mediante la supervivencia del más apto?

Pues no hay problema. Según el autor, la supervivencia del más apto explica esto y todo lo demás.

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The construction of the flower in another closely allied orchid, namely, the Catasetum, is widely different, though serving the same end; and is equally curious. Bees visit these flowers, like those of the Coryanthes, in order to gnaw the labellum; in doing this they inevitably touch a long, tapering, sensitive projection, or, as I have called it, the antenna. This antenna, when touched, transmits a sensation or vibration to a certain membrane which is instantly ruptured; this sets free a spring by which the pollen-mass is shot forth, like an arrow, in the right direction, and adheres by its viscid extremity to the back of the bee. The pollen-mass of the male plant (for the sexes are separate in this orchid) is thus carried to the flower of the female plant, where it is brought into contact with the stigma, which is viscid enough to break certain elastic threads, and retain the pollen, thus effecting fertilisation.

 

La estructura de la flor en otra orquídea muy próxima, el Catasetum, es muy diferente, aunque sirve para el mismo fin, y es igualmente curiosa. Los himenópteros visitan sus flores, como las de Coryanthes, para morder su labelo; al hacer esto, tocan inevitablemente un saliente largo, afilado y sensible, o antena, como lo he denominado. Esta antena, al ser tocada, transmite una sensación o vibración a cierta membrana, que se rompe instantáneamente; esto suelta un resorte, mediante el cual la masa de polen es lanzada en línea recta como una flecha, y se pega por su extremidad, que es viscosa, el dorso del himenóptero. Las masas de polen de la planta masculina -pues los sexos están separados de esta orquídea- son transportadas de este modo a la planta femenina, donde se ponen en contacto con el estigma, que es lo bastante viscoso para romper unos hilos elásticos, y, reteniendo el polen, se efectúa la fecundación.

 


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Las curiosas adaptaciones de una orquídea en el párrafo ducentésimo nonagésimo noveno de El Origen de las Especies

Tan a gusto se encuentra el autor  describiendo las complejas adaptaciones de las orquídeas, que no se da cuenta de que son completamente incompatibles con todos y cada uno de los elementos de su teoría: La lucha por la supervivencia, la selección natural y el cambio gradual no explican ninguna adaptación del estilo de las que encuentra tan maravillosas en las orquídeas.

 

 

 

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From this simple stage we may pass through an inexhaustible number of contrivances, all for the same purpose and effected in essentially the same manner, but entailing changes in every part of the flower. The nectar may be stored in variously shaped receptacles, with the stamens and pistils modified in many ways, sometimes forming trap-like contrivances, and sometimes capable of neatly adapted movements through irritability or elasticity. From such structures we may advance till we come to such a case of extraordinary adaptation as that lately described by Dr. Cruger in the Coryanthes. This orchid has part of its labellum or lower lip hollowed out into a great bucket, into which drops of almost pure water continually fall from two secreting horns which stand above it; and when the bucket is half-full, the water overflows by a spout on one side. The basal part of the labellum stands over the bucket, and is itself hollowed out into a sort of chamber with two lateral entrances; within this chamber there are curious fleshy ridges. The most ingenious man, if he had not witnessed what takes place, could never have imagined what purpose all these parts serve. But Dr. Cruger saw crowds of large humble-bees visiting the gigantic flowers of this orchid, not in order to suck nectar, but to gnaw off the ridges within the chamber above the bucket; in doing this they frequently pushed each other into the bucket, and their wings being thus wetted they could not fly away, but were compelled to crawl out through the passage formed by the spout or overflow. Dr. Cruger saw a “continual procession” of bees thus crawling out of their involuntary bath. The passage is narrow, and is roofed over by the column, so that a bee, in forcing its way out, first rubs its back against the viscid stigma and then against the viscid glands of the pollen-masses. The pollen-masses are thus glued to the back of the bee which first happens to crawl out through the passage of a lately expanded flower, and are thus carried away. Dr. Cruger sent me a flower in spirits of wine, with a bee which he had killed before it had quite crawled out, with a pollen-mass still fastened to its back. When the bee, thus provided, flies to another flower, or to the same flower a second time, and is pushed by its comrades into the bucket and then crawls out by the passage, the pollen-mass necessarily comes first into contact with the viscid stigma, and adheres to it, and the flower is fertilised. Now at last we see the full use of every part of the flower, of the water-secreting horns of the bucket half-full of water, which prevents the bees from flying away, and forces them to crawl out through the spout, and rub against the properly placed viscid pollen-masses and the viscid stigma.

 

Partiendo de este estado tan sencillo, podemos pasar por un interminable número de disposiciones, todas con el mismo objeto y realizadas fundamentalmente de la misma manera, pero que ocasionan cambios en todas las partes de la flor. El néctar puede acumularse en receptáculos de diversa forma, con los estambres y pistilos modificados de muchas maneras, formando a veces mecanismos como trampas y siendo a veces capaces, por irritabilidad o elasticidad, de movimientos primorosamente adaptados. Desde estas estructuras, podemos avanzar hasta llegar a un caso de adaptación tan extraordinario como el descrito últimamente por el doctor Crüger en el Coryanthes. Esta orquídea tiene parte de su labelo o labio inferior excavado, formando un gran cubo, en el cual caen continuamente gotas de agua casi pura, procedente de dos cuernecillos secretores que están encima de él, y cuando el cubo está medio lleno de agua se derrama por un conducto lateral. La base del labelo queda encima del cubo, y está a.su vez excavada, formando una especie de cámara con dos entradas laterales, y dentro de esta cámara hay unos curiosos pliegues carnosos. El hombre más astuto, si no hubiese sido testigo de lo que ocurre, no podría nunca haber imaginado para qué sirven todas estas partes; pero el doctor Crüger vio multitud de abejorros que visitaban las gigantescas flores de esta orquídea, no para chupar néctar, sino para morder los pliegues de la cámara de encima del cubo; al hacer esto, muchas veces se empujan unos a otros y caen en el agua, y como sus alas quedan así mojadas, no pueden escapar volando, y se ven obligados a salir arrastrándose por el paso que forma el canal o aliviadero. El doctor Crüger vio una procesión continua de abejorros que salían, arrastrándose así, de su involuntario baño. El paso es estrecho y está cubierto superiormente por la columna, de modo que un abejorro, al abrirse camino, frota su dorso, primero con el estigma, que es viscoso, y después con las glándulas viscosas de las masas polínicas. Las masas polínicas se pegan así al dorso del abejorro, que casualmente fue el primero en salir arrastrándose por el conducto de una flor recién abierta, y de este modo son transportadas. El doctor Crüger me mandó, en alcohol, una flor con un abejorro, que mató antes de que hubiese acabado de salir, con una masa polínica todavía pegada en el dorso. Cuando el abejorro así provisto vuela a otra flor, o de nuevo a la misma por segunda vez, y es empujado por sus compañeros al cubo y sale arrastrándose por el conducto, la masa de polen necesariamente se pone primero en contacto con el estigma, que es viscoso, y se adhiere a él, y la flor queda fecundada. Por fin, vemos toda la utilidad de cada parte de la flor, de los cuernecillos que segregan agua, del cubo medio lleno de agua, que impide que los abejorros se escapen volando, y les obliga a salir arrastrándose por el canal y a frotarse con las masas de polen viscosas y el estigma viscoso, tan oportunamente situados.

 

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