‘OSMNS Chapter XI’

Vuelta al único gráfico de la obra, ese que está lleno de errores en el párrafo sexcentésimo del Origen de las Especies

 

Leemos al comienzo de este párrafo: tengo que rogar al lector que vuelva al cuadro del capítulo cuarto. Con gusto volveremos para volver a indicar que el cuadro es erróneo. Que no es lícito en una secuencia temporal comenzar por especies y seguir por variedades. Que lo que está haciendo el autor en ese gráfico es mezclar, confundir.

 

Podemos suponer que las letras bastardillas con números representan géneros, y las líneas de puntos divergentes, a partir de ellas, las especies de cada género.

 

Que no que no. Que no es lícito suponer que las especies derivan a partir de los géneros.

 

 

 

600

Let us see how far these several facts and inferences accord with the theory of descent with modification. As the subject is somewhat complex, I must request the reader to turn to the diagram in the fourth chapter. We may suppose that the numbered letters in italics represent genera, and the dotted lines diverging from them the species in each genus. The diagram is much too simple, too few genera and too few species being given, but this is unimportant for us. The horizontal lines may represent successive geological formations, and all the forms beneath the uppermost line may be considered as extinct. The three existing genera, a14, q14, p14, will form a small family; b14 and f14, a closely allied family or subfamily; and o14, i14, m14, a third family. These three families, together with the many extinct genera on the several lines of descent diverging from the parent form (A) will form an order; for all will have inherited something in common from their ancient progenitor. On the principle of the continued tendency to divergence of character, which was formerly illustrated by this diagram, the more recent any form is the more it will generally differ from its ancient progenitor. Hence, we can understand the rule that the most ancient fossils differ most from existing forms. We must not, however, assume that divergence of character is a necessary contingency; it depends solely on the descendants from a species being thus enabled to seize on many and different places in the economy of nature. Therefore it is quite possible, as we have seen in the case of some Silurian forms, that a species might go on being slightly modified in relation to its slightly altered conditions of life, and yet retain throughout a vast period the same general characteristics. This is represented in the diagram by the letter F14.

 

Veamos hasta dónde estos diferentes hechos y deducciones están de acuerdo con la teoría de la descendencia con modificación. Como el asunto es algo complicado, tengo que rogar al lector que vuelva al cuadro del capítulo cuarto. Podemos suponer que las letras bastardillas con números representan géneros, y las líneas de puntos divergentes, a partir de ellas, las especies de cada género. El cuadro es demasiado sencillo, pues se indican muy pocos géneros y muy pocas especies; pero esto carece de importancia para nosotros. Las líneas horizontales pueden representar formaciones geológicas sucesivas, y todas las formas por debajo de la línea superior pueden considerarse como extinguidas. Los tres géneros vivientes, a14, q14, p14, formarán una pequeña familia: b14 y f14, una familia o subfamilia muy próxima, y o14, e14 y m14, una tercera familia. Estas tres familias, junto con los muchos géneros extinguidos en las diferentes líneas de descendencia divergentes a partir de la forma madre A, formarán un orden, pues todas habrán heredado algo en común de su remoto antepasado. Según el principio de la tendencia continua a la divergencia de caracteres, que fue explicado antes, mediante el cuadro, cuanto más reciente es una forma, tanto más generalmente diferirá de su remoto antepasado. Por consiguiente, podemos comprender la regla de que las formas antiguas difieran más de las formas vivientes. No debemos, sin embargo, suponer que la divergencia de caracteres sea un hecho necesario; depende sólo de que los descendientes de una especie son de este modo capaces de apoderarse de muchos y diferentes puestos en la economía de la naturaleza. En consecuencia, es perfectamente posible, como hemos visto en el caso de algunas formas silúricas, que una especie pueda subsistir modificándose ligeramente, en relación con sus condiciones de vida poco cambiadas, y, sin embargo, conserve durante un largo período los mismos caracteres generales. Esto está representado en el diagrama por la letra F14.

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Algo de verdad hay en el párrafo quingentésimo nonagésimo noveno del Origen de las Especies

El estilo ambiguo y opuesto a todo rigor científico se manifiesta ejemplarmente en las conclusiones expuestas en este párrafo.

 

 

599

It is a common belief that the more ancient a form is, by so much the more it tends to connect by some of its characters groups now widely separated from each other. This remark no doubt must be restricted to those groups which have undergone much change in the course of geological ages; and it would be difficult to prove the truth of the proposition, for every now and then even a living animal, as the Lepidosiren, is discovered having affinities directed towards very distinct groups. Yet if we compare the older Reptiles and Batrachians, the older Fish, the older Cephalopods, and the eocene Mammals, with the recent members of the same classes, we must admit that there is truth in the remark.

 

Es una creencia común que, cuanto más antigua es una forma, tanto más tiende a enlazar, por alguno de sus caracteres, grupos actualmente muy separados. Esta observación indudablemente tiene que ser restringida a aquellos grupos que han sufrido grandes cambios en el transcurso de las edades geológicas, y sería difícil probar la verdad de la proposición, pues, de vez en cuando, se descubre algún animal viviente, como el Lepidosiren, que tiene afinidades directas con grupos muy distintos. Sin embargo, si comparamos los reptiles y batracios más antiguos, los peces más antiguos, los cefalópodos más antiguos y los mamíferos eocenos con los representantes más modernos de las mismas clases, tenemos que admitir que hay algo de verdad en la observación.

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Antiguos puntos de vista en el párrafo quingentésimo nonagésimo séptimo del Origen de las Especies

Para salir de dudas, el autor apuesta fuerte en este párrafo. No sólo los ejemplos anteriores no están lo suficientemente apoyados, sino que el siguiente que viene a resolver dudas, lo está menos: el Archeopteryx. Pero algo indica ya el autor:

El naturalista que se acaba de citar ha demostrado que, incluso el gran intervalo que existe entre las aves y los reptiles, se salva en parte del modo más inesperado, de un lado, mediante el avestruz y la extinguida Archeopteryx, y, de otro, mediante el Compsognathus, uno de los dinosaurios, grupo que comprende los más gigantescos de todos los reptiles terrestres

 

El naturalista que se acaba de citar, es ni más ni menos que Huxley, el principal mentor y protector de Darwin, ha demostrado (¿) (¿Cómo?, preguntamos porque lo importante no es decir que nadie haya demostrado nada, sino  la demostración en sí).

Lo mismo diríamos respecto de las afirmaciones de Barrande:

 Volviendo a los invertebrados, afirma Barrande -y no puede nombrarse una autoridad mayor- que los descubrimientos cada día le enseñan que, aun cuando los animales paleozoicos pueden ciertamente ser clasificados dentro de los grupos vivientes, sin embargo, en este antiguo período, los grupos no estaban tan distintamente separados unos de otros como lo están ahora.

¿Por qué? Preguntamos ¿Por qué afirma Barrande que los grupos no estaban tan distintamente separados unos de otros como lo están ahora? Seguramente porque se dispone de muchos menos ejemplares.

Y finalmente  para terminar (por ahora) el comentario a tan breve párrafo: ¿Por qué esta necesidad de pasar tan rápidamente de aves y reptiles a invertebrados? Da la impresión de que el autor no se encuentra a gusto entre tanto ejemplo que no explica nada y constantemente tiene que aludir a la Autoridad:

, afirma Barrande -y no puede nombrarse una autoridad mayor-

Pero en ciencia, la autoridad tiene muy poco valor frente a los argumentos.

 

 

597

Even the wide interval between birds and reptiles has been shown by the naturalist just quoted to be partially bridged over in the most unexpected manner, on the one hand, by the ostrich and extinct Archeopteryx, and on the other hand by the Compsognathus, one of the Dinosaurians—that group which includes the most gigantic of all terrestrial reptiles. Turning to the Invertebrata, Barrande asserts, a higher authority could not be named, that he is every day taught that, although palaeozoic animals can certainly be classed under existing groups, yet that at this ancient period the groups were not so distinctly separated from each other as they now are.

 

El naturalista que se acaba de citar ha demostrado que, incluso el gran intervalo que existe entre las aves y los reptiles, se salva en parte del modo más inesperado, de un lado, mediante el avestruz y la extinguida Archeopteryx, y, de otro, mediante el Compsognathus, uno de los dinosaurios, grupo que comprende los más gigantescos de todos los reptiles terrestres. Volviendo a los invertebrados, afirma Barrande -y no puede nombrarse una autoridad mayor- que los descubrimientos cada día le enseñan que, aun cuando los animales paleozoicos pueden ciertamente ser clasificados dentro de los grupos vivientes, sin embargo, en este antiguo período, los grupos no estaban tan distintamente separados unos de otros como lo están ahora.

 

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Ejemplos de la paleontología en el párrafo quingentésimo nonagésimo sexto del Origen de las Especies

Comenzamos nueva sección titulada De las afinidades de las especies extinguidas entre sí y con las formas vivientes, y ya el título encierra una gran ambigüedad, puesto que nos indica que existen afinidades entre especies extinguidas entre sí y con las formas vivientes. Entonces: ¿Dónde va a parar la evolución?, pero no adelantemos acontecimientos y leamos despacio el párrafo. Fíjense en esto que dice al principio:

Se reparten todas entre un corto número de grandes clases, y este hecho se explica en seguida por el principio de la descendencia.

Esto es precisamente lo contrario que indica el sentido común y lo contrario que le criticaron muchos de sus contemporáneos, por ejemplo Agassiz, a quien no tardaremos en encontrar citado en este párrafo. En realidad si todas las especies, vivientes y extinguidas se reparten entre un corto número de grandes clases,  este hecho no se explica en absoluto por ningún principio de la descendencia o transformación.

El autor va a intentar convencernos de lo siguiente:

El que las formas orgánicas extinguidas ayudan a llenar los intervalos que existen entre géneros, familias y órdenes vivientes, es ciertísimo

¿Lo conseguirá? Veamos. Ya es algo digno de reconocer que no incluya Clases ni Phylum, ahí parece que no vamos a entrar. Con razón. Pero veamos qué hay al respecto de los intervalos que existen entre géneros, familias y órdenes vivientes. A tal fin promete dar unos cuantos ejemplos…….Por mi parte los encuentro muy dispares y de variada significación. Veamos:

 

  1. Si limitamos nuestra atencíón a las especies vivientes, o a las especies extinguidas de la misma clase, la serie es mucho menos perfecta que si combinamos ambas en un sistema general. En los escritos del profesor Owen nos encontramos continuamente con la expresión formas generalizadas aplicada a animales extinguidos, y en los escritos de Agassiz con la expresión tipos proféticos o sintéticos, y estos términos implican el que tales formas son de hecho eslabones intermedios o de unión.

 

La serie es más perfecta cuando consideramos las especies vivientes y las extinguidas. En eso estamos de acuerdo. El problema llega cuando nos preguntamos qué quiere decir que la serie es más perfecta.  Cuando Owen se refiere a formas generalizadas se refiere seguramente a un género, familia u orden. No a forma de transición alguna.  Lo mismo ocurre con la expresión tipos proféticos o sintéticos de Agassiz. Los tipos sintéticos sintetizan una familia, no representan eslabones de unión como erróneamente se indica al final de la frase. De todos modos los ejemplos permanecen en el aire y no demuestran nada, ni lo uno ni lo otro. De nuevo el autor se ha quedado a mitad de camino al exponerlos. Como en el siguiente ejemplo:

 

2.  Otro distinguido paleontólogo, monsieur Gaudry, ha demostrado del modo más notable que muchos de los mamíferos fósiles descubiertos por él en el Ática sirven para llenar los intervalos que existen entre géneros vivientes.

Ahora bien: ¿Qué mamífero fósil descubierto por Gaudry llena el intervalo entre cuál y cuál otro género viviente? El autor no sabe o no contesta.

El siguiente ejemplo puede parecer más ajustado con la propuesta del autor, pero no sabemos si resiste un examen detallado. En su primera parte hace referencia a una simple reordenación taxonómica. Mientras que hay un enlace misterioso entre dos sentencias absolutamente diferentes. Veamos:

 

  1. Cuvier clasificaba los rumiantes y los paquidermos como dos órdenes, de los más distintos, de mamíferos; pero han sido desenterradas tantas formas intermedias fósiles, que Owen ha tenido que alterar toda la clasificación, y ha colocado ciertos paquidermos en un mismo suborden con rumiantes; por ejemplo, anula, mediante graduaciones, el intervalo, grande en apariencia, entre el cerdo y el camello. Los ungulados o mamíferos de cascos y pezuñas se dividen ahora en un grupo con número par de dedos y otro con número impar de dedos; pero la Macrauchenia de América del Sur enlaza hasta cierto punto estas dos grandes divisiones.

En el texto llama la atención lo siguiente:

Owen ha tenido que alterar toda la clasificación, y ha colocado ciertos paquidermos en un mismo suborden con rumiantes; por ejemplo, anula, mediante graduaciones, el intervalo, grande en apariencia, entre el cerdo y el camello.

 Que Owen haya alterado la clasificación nos parece bien. Las clasificaciones no son algo inmutable. Pero si se trataba de unir a algunos paquidermos con rumiantes ¿Cómo se explica el ejemplo indicado?:

por ejemplo, anula, mediante graduaciones, el intervalo, grande en apariencia, entre el cerdo y el camello.

¿Qué es eso del intervalo entre el cerdo y el camello?

 

Algo parecido ocurre al final:

 

Los ungulados o mamíferos de cascos y pezuñas se dividen ahora en un grupo con número par de dedos y otro con número impar de dedos; pero la Macrauchenia de América del Sur enlaza hasta cierto punto estas dos grandes divisiones.

¿Qué quiere decir que la Macrauchenia de América del Sur enlaza hasta cierto punto estas dos grandes divisiones? ¿Acaso significa que hay Macrauchenias con número para  y otras con número impar de dedos?

Pero sigamos explorando las sucesivas pruebas que aporta este párrafo sobre de qué manera las formas extinguidas ayudan a llenar los intervalos que existen entre géneros, familias y órdenes vivientes:

 

  1. Nadie negará que el Hipparion es intermedio entre el caballo viviente y ciertas formas unguladas más antiguas;

 

Esta afirmación parece un tanto arriesgada. No se trata de negar que el Hipparion sea la forma intermediaria entre el caballo y otros ungulados. Al revés. Se trata de proporcionar la evidencia que apoye la idea de que el Hipparion pueda ser dicha forma intermedia. Algo semejante ocurre con lo siguiente:

  1. el Typotherium de América del Sur, que no puede ser colocado en ninguno de los órdenes vivientes, ¡qué maravilloso eslabón intermediario constituye en la cadena de los mamíferos, como lo indica el nombre que le ha dado el profesor Gervais!

 

Vayamos pues con el Typotherium, el Mesotherium de Serres. Temprano habla Darwin en el Origen del Typotherium, ya que según informa el diccionario de Neolengua fue descrito por Etienne Serres en 1867, es decir varios años después de la primera edición de OSMNS. Pero debe estar confundido ahí el diccionario de Neolengua puesto que también indica que en Abril de 1863 Hugh Falconer escribió a Darwin lo siguiente:

 

Serres—by a happy inspiration proposed calling it Mesotherium—as being a common centre towards which all mammalia got happily confounded

 

Es decir:

 

Serres-por una inspiración feliz propuso llamarlo Mesotherium-por ser el centro común de confluencia de todos los mamíferos

 

Y luego:

 Bravard sent it home under the name of Typotherium as being the central type from which all mammals diverged.”

 Bravard lo envió a casa bajo el nombre de Typotherium por ser el tipo central del cual todos los mamíferos divergieron.

 

Así pues el nombre de Bravard se impuso. Pero,….. ¿significa esto que el género Typotherium sea intermedio entre grupos distantes? Lo indicado aquí por Darwin está muy lejos de probarlo. Veamos sus restantes ejemplos:

 

  1. Los sirenios forman un grupo bien distinto de mamíferos, y una de las más notables particularidades del dugong y del manatí actuales es la falta completa de miembros posteriores, sin que haya quedado ni siquiera un rudimento; pero el extinguido Halitherium tenía, según el profesor Flower, el fémur osificado «articulado en un acetábulo bien definido en la pelvis», y constituye así una aproximación a los mamíferos ungulados ordinarios, de los cuales los sirenios son afines por otros conceptos.

 

El Halitherium es hoy considerado un Sirenido. ¿Hasta qué punto es lícito decir que constituye así una aproximación a los mamíferos ungulados ordinarios?. Finalmente, un ejemplo de la proximidad de su entorno social:

 

  1. Los cetáceos son muy diferentes de todos los otros mamíferos, pero el Zeuglodon y el Squalodon terciarios que han sido colocados por algunos naturalistas en un orden constituido por ellos solos, son considerados por el profesor Huxley como cetáceos indubitables, «y como constituyendo formas de unión con los carnívoros acuáticos».

¿Qué significa esa misteriosa sentencia final:  como constituyendo formas de unión con los carnívoros acuáticos?

 

A diferencia de otras ocasiones, aquí el autor sí que ha dado ejemplos, pero como siempre, los ha dado de manera parcial,  interesada, tendenciosa, sin demostrar lo que realmente debía haber demostrado: Las evidencias a favor de que estos ejemplos sean realmente eslabones intermediarios.

 

596

ON THE AFFINITIES OF EXTINCT SPECIES TO EACH OTHER, AND TO LIVING FORMS.

 

Let us now look to the mutual affinities of extinct and living species. All fall into a few grand classes; and this fact is at once explained on the principle of descent. The more ancient any form is, the more, as a general rule, it differs from living forms. But, as Buckland long ago remarked, extinct species can all be classed either in still existing groups, or between them. That the extinct forms of life help to fill up the intervals between existing genera, families, and orders, is certainly true; but as this statement has often been ignored or even denied, it may be well to make some remarks on this subject, and to give some instances. If we confine our attention either to the living or to the extinct species of the same class, the series is far less perfect than if we combine both into one general system. In the writings of Professor Owen we continually meet with the expression of generalised forms, as applied to extinct animals; and in the writings of Agassiz, of prophetic or synthetic types; and these terms imply that such forms are, in fact, intermediate or connecting links. Another distinguished palaeontologist, M. Gaudry, has shown in the most striking manner that many of the fossil mammals discovered by him in Attica serve to break down the intervals between existing genera. Cuvier ranked the Ruminants and Pachyderms as two of the most distinct orders of mammals; but so many fossil links have been disentombed that Owen has had to alter the whole classification, and has placed certain Pachyderms in the same sub-order with ruminants; for example, he dissolves by gradations the apparently wide interval between the pig and the camel. The Ungulata or hoofed quadrupeds are now divided into the even-toed or odd-toed divisions; but the Macrauchenia of South America connects to a certain extent these two grand divisions. No one will deny that the Hipparion is intermediate between the existing horse and certain other ungulate forms. What a wonderful connecting link in the chain of mammals is the Typotherium from South America, as the name given to it by Professor Gervais expresses, and which cannot be placed in any existing order. The Sirenia form a very distinct group of the mammals, and one of the most remarkable peculiarities in existing dugong and lamentin is the entire absence of hind limbs, without even a rudiment being left; but the extinct Halitherium had, according to Professor Flower, an ossified thigh-bone “articulated to a well-defined acetabulum in the pelvis,” and it thus makes some approach to ordinary hoofed quadrupeds, to which the Sirenia are in other respects allied. The cetaceans or whales are widely different from all other mammals, but the tertiary Zeuglodon and Squalodon, which have been placed by some naturalists in an order by themselves, are considered by Professor Huxley to be undoubtedly cetaceans, “and to constitute connecting links with the aquatic carnivora.”

 

De las afinidades de las especies extinguidas entre sí y con las formas vivientes

 

Consideramos ahora las afinidades mutuas de las especies vivientes y extinguidas. Se reparten todas entre un corto número de grandes clases, y este hecho se explica en seguida por el principio de la descendencia. Por regla general, cuanto más antigua es una forma, tanto más difiere de las formas vivientes; pero, como Buckland ha hecho observar hace mucho tiempo, las especies extinguidas pueden clasificarse todas dentro de los grupos todavía existentes o en los intervalos entre ellos. El que las formas orgánicas extinguidas ayudan a llenar los intervalos que existen entre géneros, familias y órdenes vivientes, es ciertísimo; pero como esta afirmación ha sido con frecuencia ignorada y hasta negada, puede ser útil hacer algunas observaciones sobre este punto y citar algunos ejemplos. Si limitamos nuestra atencíón a las especies vivientes, o a las especies extinguidas de la misma clase, la serie es mucho menos perfecta que si combinamos ambas en un sistema general. En los escritos del profesor Owen nos encontramos continuamente con la expresión formas generalizadas aplicada a animales extinguidos, y en los escritos de Agassiz con la expresión tipos proféticos o sintéticos, y estos términos implican el que tales formas son de hecho eslabones intermedios o de unión. Otro distinguido paleontólogo, monsieur Gaudry, ha demostrado del modo más notable que muchos de los mamíferos fósiles descubiertos por él en el Ática sirven para llenar los intervalos que existen entre géneros vivientes. Cuvier clasificaba los rumiantes y los paquidermos como dos órdenes, de los más distintos, de mamíferos; pero han sido desenterradas tantas formas intermedias fósiles, que Owen ha tenido que alterar toda la clasificación, y ha colocado ciertos paquidermos en un mismo suborden con rumiantes; por ejemplo, anula, mediante graduaciones, el intervalo, grande en apariencia, entre el cerdo y el camello. Los ungulados o mamíferos de cascos y pezuñas se dividen ahora en un grupo con número par de dedos y otro con número impar de dedos; pero la Macrauchenia de América del Sur enlaza hasta cierto punto estas dos grandes divisiones. Nadie negará que el Hipparion es intermedio entre el caballo viviente y ciertas formas unguladas más antiguas; el Typotherium de América del Sur, que no puede ser colocado en ninguno de los órdenes vivientes, ¡qué maravilloso eslabón intermediario constituye en la cadena de los mamíferos, como lo indica el nombre que le ha dado el profesor Gervais! Los sirenios forman un grupo bien distinto de mamíferos, y una de las más notables particularidades del dugong y del manatí actuales es la falta completa de miembros posteriores, sin que haya quedado ni siquiera un rudimento; pero el extinguido Halitherium tenía, según el profesor Flower, el fémur osificado «articulado en un acetábulo bien definido en la pelvis», y constituye así una aproximación a los mamíferos ungulados ordinarios, de los cuales los sirenios son afines por otros conceptos. Los cetáceos son muy diferentes de todos los otros mamíferos, pero el Zeuglodon y el Squalodon terciarios que han sido colocados por algunos naturalistas en un orden constituido por ellos solos, son considerados por el profesor Huxley como cetáceos indubitables, «y como constituyendo formas de unión con los carnívoros acuáticos».

 

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Unión de contrarios y ambigüedad en el párrafo quingentésimo nonagésimo tercero del Origen de las Especies

Al autor le da igual súbito que gradual,  y general que especial. Con tal de que la selección natural quede en pie, todo da igual, o mejor dicho, es necesario que todo de igual para que la selección natural quede en pie. Su objetivo es imponer el doblepensar en Ciencia.  Sembrar la confusión. Imponer La Neolengua. Ahora, a su parecer no hay inconveniente en que las especies nuevas se formen por tener alguna ventaja sobre las formas viejas, y tampoco en que las formas que son ya dominantes, o tienen alguna ventaja sobre las otras en su propio país, dan origen al mayor número de variedades nuevas o especies incipientes.

 

Todo esto dice al respecto:

 

593

Thus, as it seems to me, the parallel, and, taken in a large sense, simultaneous, succession of the same forms of life throughout the world, accords well with the principle of new species having been formed by dominant species spreading widely and varying; the new species thus produced being themselves dominant, owing to their having had some advantage over their already dominant parents, as well as over other species; and again spreading, varying, and producing new forms. The old forms which are beaten and which yield their places to the new and victorious forms, will generally be allied in groups, from inheriting some inferiority in common; and, therefore, as new and improved groups spread throughout the world, old groups disappear from the world; and the succession of forms everywhere tends to correspond both in their first appearance and final disappearance.

 

De este modo, a mi parecer, la sucesión paralela y -en sentido amplio- simultánea de las mismas formas orgánicas en todo el mundo se concilia bien con el principio de que las especies nuevas han sido formadas por especies dominantes, en variación y muy extendidas; las nuevas especies producidas de este modo son a su vez dominantes -debido a haber tenido alguna ventaja sobre sus padres, ya dominantes, así como sobre otras especies- y se extienden de nuevo, varían y producen nuevas formas. Las especies viejas, que son derrotadas y que ceden su puesto a formas nuevas y victoriosas, estarán, generalmente, reunidas en grupos, por heredar en común cierta inferioridad, y, por consiguiente, cuando se extienden por el mundo grupos nuevos y perfeccionados, desaparecen del mundo grupos viejos, y en todas partes tiende a haber correspondencia en la sucesión de formas, tanto en su primera aparición como en su desaparición final.

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Eslabones perdidos en el párrafo quingentésimo octogésimo noveno del Origen de las Especies

El párrafo anterior planteaba una pregunta inquietante y difícil respuesta con la base de una supuesta gradación.

En este párrafo nuestras dudas se confirman. ¿Cuál es la especie antecesora de Macrauchenia patachonica? ¿Qué especies se formaron por la evolución del Mylodon darwini?

 

 

 

589

These observations, however, relate to the marine inhabitants of the world: we have not sufficient data to judge whether the productions of the land and of fresh water at distant points change in the same parallel manner. We may doubt whether they have thus changed: if the Megatherium, Mylodon, Macrauchenia, and Toxodon had been brought to Europe from La Plata, without any information in regard to their geological position, no one would have suspected that they had co-existed with sea-shells all still living; but as these anomalous monsters co-existed with the Mastodon and Horse, it might at least have been inferred that they had lived during one of the later tertiary stages.

 

Estas observaciones, sin embargo, se refieren a los habitantes marinos del mundo; no tenemos datos suficientes para juzgar si las producciones terrestres y de agua dulce, en puntos distantes, cambian del mismo modo paralelo. Podemos dudar de si han cambiado. Si el Megatherium, el Mylodon, la Macrauchenia y el Toxodon hubiesen sido traídos desde La Plata a Europa, sin datos relativos a su posición geográfica, nadie habría sospechado que han coexistido con moluscos marinos, todos ellos vivientes todavía, y, como estos extraños monstruos coexistieron con el mastodonte y el caballo, se podía por lo menos haber supuesto que habían vivido en uno de los últimos pisos terciarios.

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De cómo las formas orgánicas cambian casi simultáneamente en el mundo entero en el párrafo quingentésimo octogésimo octavo del Origen de las Especies

Las formas vivientes cambian casi simultáneamente en todo el mundo, dice este párrafo. Así por ejemplo la formación cretácica europea puede ser reconocida en muchas regiones distantes.  En general se observa un paralelismo en las sucesivas formas orgánicas en los pisos paleozoicos y terciarios, y podría fácilmente establecerse la correlación entre las diferentes formaciones. Ahora bien ¿Cómo encajar estos datos con una evolución progresiva?

 

 

 

 

 

588

ON THE FORMS OF LIFE CHANGING ALMOST SIMULTANEOUSLY THROUGHOUT THE WORLD.

 

Scarcely any palaeontological discovery is more striking than the fact that the forms of life change almost simultaneously throughout the world. Thus our European Chalk formation can be recognised in many distant regions, under the most different climates, where not a fragment of the mineral chalk itself can be found; namely, in North America, in equatorial South America, in Tierra del Fuego, at the Cape of Good Hope, and in the peninsula of India. For at these distant points, the organic remains in certain beds present an unmistakable resemblance to those of the Chalk. It is not that the same species are met with; for in some cases not one species is identically the same, but they belong to the same families, genera, and sections of genera, and sometimes are similarly characterised in such trifling points as mere superficial sculpture. Moreover, other forms, which are not found in the Chalk of Europe, but which occur in the formations either above or below, occur in the same order at these distant points of the world. In the several successive palaeozoic formations of Russia, Western Europe and North America, a similar parallelism in the forms of life has been observed by several authors; so it is, according to Lyell, with the European and North American tertiary deposits. Even if the few fossil species which are common to the Old and New Worlds were kept wholly out of view, the general parallelism in the successive forms of life, in the palaeozoic and tertiary stages, would still be manifest, and the several formations could be easily correlated.

 

 

Apenas ningún descubrimiento paleontológico es más llamativo que el hecho de que las formas vivientes cambian casi simultáneamente en todo el mundo. Así, nuestra formación cretácica europea puede ser reconocida en muchas regiones distantes, en climas los más diferentes, donde no puede encontrarse ni un pedazo de la creta mineral, como en América del Norte, en la región ecuatorial de América del Sur, en la Tierra del Fuego, en el Cabo de Buena Esperanza y en la península de la India, pues en estos puntos tan distantes los restos orgánicos presentan en ciertas capas una semejanza evidente con los del cretácico. No es que se encuentren las mismas especies, pues en algunos casos ninguna especie es idénticamente igual; pero pertenecen a las mismas familias, géneros y secciones de géneros, y a veces tienen caracteres semejantes en puntos tan accesorios como la simple labor superficial. Además, otras formas, que no se encuentran en el cretácico de Europa, pero que se presentan en las formaciones superiores o inferiores, aparecen en el mismo orden en estos puntos tan distantes del mundo. En las diferentes formaciones paleozoicas sucesivas de Rusia, Europa occidental y América del Norte, diferentes autores han observado un paralelismo semejante en las formas orgánicas, y lo mismo ocurre, según Lyell, en los depósitos terciarios de Europa y América del Norte. Aun prescindiendo por completo de algunas especies fósiles que son comunes al Mundo Antiguo y al Nuevo, sería todavía manifiesto el paralelismo general en las sucesivas formas orgánicas en los pisos paleozoicos y terciarios, y podría fácilmente establecerse la correlación entre las diferentes formaciones.

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Creencia al descubierto en el párrafo en el párrafo quingentésimo octogésimo cuarto del Origen de las Especies

En la contraportada del libro Ciclos vitales: Confesiones de un biólogo evolutivo, de John Tyler Bonner, se lee el siguiente estereotipo, tópico o lugar común:

 En la historia de la ciencia existen pocas ideas que hayan tenido tanto impacto sociológico como la teoría darwiniana de la evolución

 

Cuando en realidad lo que ocurre es justamente lo contrario, es decir que la teoría darwiniana de la evolución es el resultado de puntos de vista sociológicos. Cualquiera que se moleste en leer OSMNS podrá averiguar que la Selección Natural es un concepto que procede del mundo de la Economía (Malthus) y de la Sociología (Herbert Spencer). El mismo Darwin lo ha expresado así en la introducción a OSMNS y lo expresa claramente en otros párrafos de su obra, por ejemplo en éste, en el quingentésimo octogésimo cuarto en el que leemos:

 

La teoría de la selección natural está fundada en la creencia de que cada nueva variedad, y, finalmente, cada nueva especie, está producida y mantenida por tener alguna ventaja sobre aquellas con quienes entra en competencia, y de que casi inevitablemente sigue la extinción consiguiente de las formas menos favorecidas…….

 

Es decir, nada de Historia Natural, nada de Biología y nada de ciencia hay en esta frase con la que el autor nos presenta ni más ni menos que la base de su teoría. Su fundamento es puramente doctrinal, y su doctrina la sombría economía del clérigo Malthus.

 

Curiosamente el título de aquel libro en el diario el Pais ha pasado a ser Cielos vitales: Confesiones de un biólogo evolutivo. Efectivamente, todo biólogo evolutivo que se precie disfruta de un cielo evolutivo en pago a sus creencias.

 

 

584

The theory of natural selection is grounded on the belief that each new variety and ultimately each new species, is produced and maintained by having some advantage over those with which it comes into competition; and the consequent extinction of less-favoured forms almost inevitably follows. It is the same with our domestic productions: when a new and slightly improved variety has been raised, it at first supplants the less improved varieties in the same neighbourhood; when much improved it is transported far and near, like our short-horn cattle, and takes the place of other breeds in other countries. Thus the appearance of new forms and the disappearance of old forms, both those naturally and artificially produced, are bound together. In flourishing groups, the number of new specific forms which have been produced within a given time has at some periods probably been greater than the number of the old specific forms which have been exterminated; but we know that species have not gone on indefinitely increasing, at least during the later geological epochs, so that, looking to later times, we may believe that the production of new forms has caused the extinction of about the same number of old forms.

 

La teoría de la selección natural está fundada en la creencia de que cada nueva variedad, y, finalmente, cada nueva especie, está producida y mantenida por tener alguna ventaja sobre aquellas con quienes entra en competencia, y de que casi inevitablemente sigue la extinción consiguiente de las formas menos favorecidas. Lo mismo ocurre en nuestras producciones domésticas: cuando se ha obtenido una variedad nueva y algo perfeccionada, al principio suplanta las variedades menos perfeccionadas de su vecindad; cuando ha sido muy perfeccionada, es llevada a todas partes como nuestro ganado vacuno short-horn, y reemplaza otras razas en otros países. De este modo la aparición de formas nuevas y la desaparición de formas viejas, tanto las producidas naturalmente como las producidas artificialmente, están ligadas entre sí. En los grupos florecientes el número de nuevas formas específicas producidas en un tiempo dado ha sido probablemente mayor, en algún período, que el de las formas específicas viejas que se han extinguido; pero sabemos que las especies han ido aumentando indefinidamente, por lo menos durante las últimas épocas geológicas; de modo que, considerando los úItimos tiempos, podemos creer que la producción de nuevas formas ha ocasionado la extinción de un número aproximadamente igual de formas viejas.

 

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La supervivencia de los menos fuertes en el párrafo quingentésimo octogésimo segundo del Origen de las Especies

Es dificilísimo recordar siempre que el aumento numérico de todo ser viviente está siendo constantemente limitado por causas desconocidas contrarias a él, y que estas mismas causas desconocidas son muy suficientes para producir la rareza y, por último, la extinción. Tan poco conocido está este asunto, que repetidas veces he oído expresar la sorpresa de que hayan llegado a extinguirse animales gigantescos, tales como el mastodonte y los dinosauros, que son aún más antiguos, como si la sola fuerza corporal diese la victoria en la lucha por la vida.

El doctor Falconer, autoridad competentísima, cree que son principalmente los insectos los que, por atormentar y debilitar continuamente al elefante en la India, impiden su aumento, y ésta fue la conclusión de Bruce por lo que se refiere al elefante africano en Abisinia. Es seguro que ciertos insectos y los murciélagos chupadores de sangre condicionan en diferentes partes de América del Sur la existencia de los grandes mamíferos naturalizados.

 

Estos fragmentos que acaban ustedes de leer pertenece a la obra fundamental de la biología contemporánea, traducida a todos los lenguajes del globo e impresa en millones de ejemplares.  ¿Creen ustedes que están escritos en serio?

 

¿Se trata realmente de una obra seria?

 

 

 

582

It is most difficult always to remember that the increase of every living creature is constantly being checked by unperceived hostile agencies; and that these same unperceived agencies are amply sufficient to cause rarity, and finally extinction. So little is this subject understood, that I have heard surprise repeatedly expressed at such great monsters as the Mastodon and the more ancient Dinosaurians having become extinct; as if mere bodily strength gave victory in the battle of life. Mere size, on the contrary, would in some cases determine, as has been remarked by Owen, quicker extermination, from the greater amount of requisite food. Before man inhabited India or Africa, some cause must have checked the continued increase of the existing elephant. A highly capable judge, Dr. Falconer, believes that it is chiefly insects which, from incessantly harassing and weakening the elephant in India, check its increase; and this was Bruce’s conclusion with respect to the African elephant in Abyssinia. It is certain that insects and blood-sucking bats determine the existence of the larger naturalised quadrupeds in several parts of South America.

 

Es dificilísimo recordar siempre que el aumento numérico de todo ser viviente está siendo constantemente limitado por causas desconocidas contrarias a él, y que estas mismas causas desconocidas son muy suficientes para producir la rareza y, por último, la extinción. Tan poco conocido está este asunto, que repetidas veces he oído expresar la sorpresa de que hayan llegado a extinguirse animales gigantescos, tales como el mastodonte y los dinosauros, que son aún más antiguos, como si la sola fuerza corporal diese la victoria en la lucha por la vida. El tamaño solo, por el contrario, como ha hecho observar Owen, tiene que determinar en muchos casos una extinción más rápida, por la gran cantidad de alimento requerido. Antes de que el hombre habitase la India o el África, alguna causa tuvo que haber refrenado el aumento continuo del elefante actual. El doctor Falconer, autoridad competentísima, cree que son principalmente los insectos los que, por atormentar y debilitar continuamente al elefante en la India, impiden su aumento, y ésta fue la conclusión de Bruce por lo que se refiere al elefante africano en Abisinia. Es seguro que ciertos insectos y los murciélagos chupadores de sangre condicionan en diferentes partes de América del Sur la existencia de los grandes mamíferos naturalizados.

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Diente de caballo que no es diente de caballo en el párrafo quingentésimo octogésimo primero del Origen de las Especies

De nuevo los sujetos imprecisos en falacias personales, hablar sin decir nada como en esta falacia ad ignorantiam:

 

Algunos autores incluso han supuesto que, del mismo modo que el individuo tiene una vida de duración determinada, también las especies tienen una duración determinada.

¿Qué autores?

 

Y esta otra falacia:

Nadie puede haberse asombrado más que yo de la extinción de las especies.

 

Que bien podría parafrasear de este modo:

Nadie puede haberse asombrado más que yo de lo que encuentro en este libro.

 

 

Ahora sí se menciona a Owen como experto paleontólogo, más la opinión de Owen acerca de este libro no será tenida en cuenta. La aparición de un diente de caballo, que según Owen no es un diente de caballo, da pie a un conjunto de especulaciones y disparates que sirve para que nuestro autor llene otro folio.

 

 

 

 

581

The extinction of species has been involved in the most gratuitous mystery. Some authors have even supposed that, as the individual has a definite length of life, so have species a definite duration. No one can have marvelled more than I have done at the extinction of species. When I found in La Plata the tooth of a horse embedded with the remains of Mastodon, Megatherium, Toxodon and other extinct monsters, which all co-existed with still living shells at a very late geological period, I was filled with astonishment; for, seeing that the horse, since its introduction by the Spaniards into South America, has run wild over the whole country and has increased in numbers at an unparalleled rate, I asked myself what could so recently have exterminated the former horse under conditions of life apparently so favourable. But my astonishment was groundless. Professor Owen soon perceived that the tooth, though so like that of the existing horse, belonged to an extinct species. Had this horse been still living, but in some degree rare, no naturalist would have felt the least surprise at its rarity; for rarity is the attribute of a vast number of species of all classes, in all countries. If we ask ourselves why this or that species is rare, we answer that something is unfavourable in its conditions of life; but what that something is, we can hardly ever tell. On the supposition of the fossil horse still existing as a rare species, we might have felt certain, from the analogy of all other mammals, even of the slow-breeding elephant, and from the history of the naturalisation of the domestic horse in South America, that under more favourable conditions it would in a very few years have stocked the whole continent. But we could not have told what the unfavourable conditions were which checked its increase, whether some one or several contingencies, and at what period of the horse’s life, and in what degree they severally acted. If the conditions had gone on, however slowly, becoming less and less favourable, we assuredly should not have perceived the fact, yet the fossil horse would certainly have become rarer and rarer, and finally extinct—its place being seized on by some more successful competitor.

 

La extinción de las especies ha sido rodeada del más injustificado misterio. Algunos autores incluso han supuesto que, del mismo modo que el individuo tiene una vida de duración determinada, también las especies tienen una duración determinada. Nadie puede haberse asombrado más que yo de la extinción de las especies. Cuando encontré en La Plata el diente de un caballo yaciendo en unión de restos Mastodon, Megatherium, Toxodon y otros monstruos extinguidos, que coexistieron todos con moluscos, aun vivientes, en un período geológico muy reciente, quedé lleno de asombro; pues, viendo que el caballo, desde su introducción por los españoles en América del Sur, se ha vuelto salvaje por todo el país, y que ha aumentado en número con una rapidez sin igual, me pregunté cómo pudo haberse exterminado tan recientemente el caballo antiguo, en condiciones de vida al parecer tan favorables. Pero mi asombro era infundado: el profesor Owen pronto notó que el diente, aunque muy parecido a los del caballo actual, pertenecía a una especie extinguida. Si este caballo hubiese vivido todavía, aunque siendo algo raro, ningún naturalista habría encontrado nada sorprendente su rareza, pues la rareza es atributo de un gran número de especies de todas clases, en todos los países. Si nos preguntamos por qué esta o aquella especie es rara, contestamos que existe alguna cosa desfavorable en las condiciones de vida, pero cuál sea esta cosa casi nunca podemos decirlo. Suponiendo que el caballo fósil existiese todavía como una especie rara -por analogía con todos otros mamíferos, incluso con los elefantes, que crían tan lentamente, y por la historia de la naturalización del caballo doméstico en América del Sur-, podríamos haber dado por seguro que en condiciones más favorables habría poblado en poquísimos años todo el continente; pero no podríamos haber dicho cuáles eran las condiciones desfavorables que impedían su crecimiento, ni si eran una o varias causas, ni en qué periodo de la vida del caballo actuaba cada una, ni en qué medida. Si las condiciones hubieran continuado, por muy lentamente que hubiese sido, haciéndose cada vez menos favorables, seguramente no hubiésemos observado el hecho, y, sin embargo, el caballo fósil indudablemente se hubiese ido volviendo cada vez más raro, y, finalmente, se hubiese extinguido, siendo ocupado su lugar por algún competidor más afortunado.

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