‘OSMNS chapter XIV’

La Nave de los Locos: El Origen de las Especies a la Luz de la Nueva Retórica

 

La nave de los locos, además de un famoso cuadro de El Bosco, es el título de una obra del teólogo, jurista y humanista Sebastian Brand publicada en Basilea en 1494. En sus páginas dice:

The world loves to be deceived.
(El mundo se complace en ser engañado)

Afirmación confirmada en los últimos ciento sesenta años por el éxito de la obra de Darwin titulada Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia delas Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida.

La palabra oxímoron procede de la combinación de los vocablos griegos Oxi, agudo y Môron: locura, e indica la cualidad de una expresión que no tiene significado alguno por consistir en la combinación de dos términos incompatibles. Oxímoron son aduaneros sin fronteras, banca amiga, desarrollo sostenible y cientos de expresiones en las que la presencia de un término anula el significado del otro.

Pero a pesar de su incompetencia semántica los oxímora han proliferado en las últimas décadas porque tienen una utilidad notable para el control social que consiste en su capacidad de alienación afirmando la capacidad de un interlocutor para someter al otro.

Herramientas de disciplina social basadas en la destrucción del lenguaje, los oxímora son particularmente abundantes en las áreas de Economía y Biología. Las obras fundamentales de dos pilares de estas disciplinas, Carlos Marx y Carlos Darwin, se basan en sendos oxímoron que son respectivamente La dictadura del proletariado y la selección natural.

Para hacer pasar un oxímoron por teoría científica hace falta cometer muchos errores, pero lo mismo que Pulgarcito dejaba un rastro de garbanzos para encontrar el camino de su casa, en este libro hemos seguido el rastro de los errores dejados por Carlos Darwin para descubrir su oxímoron fundamental: La Selección Natural.

El libro La Nave de los Locos: El Origen de las Especies a la Luz de la Nueva Retórica, de Emilio Cervantes y Guillermo Pérez Galicia puede descargarse gratis aquí:

http://www.darwinodi.com/gratis/pdfs/978-1981532117.pdf

Etiquetas:
Categorias: AAA (ver todas las entradas), Binomio Con-Con, Biología, Ciencia a debate, Concepto de Especie, confusión, Confusión mental, Conocimiento, contradicción, Creación, Creencia, Crítica, Críticos de Darwin, Darwinismo, Debates históricos y debates de ficción, Detallamiento, Diccionario de Neolengua, Diseño, Diseño Inteligente (ID), Divulgación científica, Doblepensar, Dogmas, El destino del hombre en la Naturaleza, Épica, Episteme, Equilibrio puntuado, Estructuralismo, Eugenesia, Eugenio D'Ors, Evolución, Falsa disyuntiva, Filosofía, Flatus vocis, Fraude, Fundación del Creacionismo en OSMNS, Historia, Historia de la biologia, Historia Natural, Hooker JD, Huxley, Ideas, idioma darwiniano o darvinés, Ingsoc, Institucionalización de la ciencia, Lamarck, Lamarck en OSMNS, Lamarckismo, Lenguaje, Máquina incapaz de distinguir, Materialismo, Método Científico, Metonimia, Mitos y Leyendas de la Ciencia, Neolengua, On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, Orwell, OSMNS, OSMNS Ambigüedades, OSMNS Chapter 1, OSMNS Chapter 2, OSMNS Chapter 3, OSMNS Chapter 4, OSMNS Chapter 5, OSMNS Chapter 6, OSMNS Chapter 7, OSMNS Chapter 8, OSMNS chapter IX, OSMNS Chapter X, OSMNS Chapter XI, OSMNS Chapter XII, OSMNS Chapter XII, OSMNS Chapter XIII, OSMNS chapter XIV, OSMNS Contradicciones, OSMNS Errores, OSMNS Falacias, Oxímoron, Personificación, Pierre Trémaux, Pleonasmo, Post-darwinismo, Prosopopeya, Pseudociencia, Religión, Retórica, Revoluciones, Richard Owen, Royal Society, Sectarismo, Selección Natural, Significado de biología, Tautología, Vida y costumbres de Charles Darwin

Todo lo que he intentado demostrar en el párrafo septingentésimo octogésimo segundo de El Origen de las Especies

El contenido del párrafo con el que comienza el resúmen de este capítulo es ciertamente ambicioso.

Su lectura produce agobio, su contenido resulta excesivo; en particular la mención que hace a la selección natural. Si alguien me pidiese consejo, empezaría por suprimir dicha mención. El párrafo sigue siendo excesivamente complicado y retorcido, pero quedaría, al menos, más limpio.

 

 

 

782.

 

SUMMARY.

 

In this chapter I have attempted to show that the arrangement of all organic beings throughout all time in groups under groups—that the nature of the relationships by which all living and extinct organisms are united by complex, radiating, and circuitous lines of affinities into a few grand classes—the rules followed and the difficulties encountered by naturalists in their classifications—the value set upon characters, if constant and prevalent, whether of high or of the most trifling importance, or, as with rudimentary organs of no importance—the wide opposition in value between analogical or adaptive characters, and characters of true affinity; and other such rules—all naturally follow if we admit the common parentage of allied forms, together with their modification through variation and natural selection, with the contingencies of extinction and divergence of character. In considering this view of classification, it should be borne in mind that the element of descent has been universally used in ranking together the sexes, ages, dimorphic forms, and acknowledged varieties of the same species, however much they may differ from each other in structure. If we extend the use of this element of descent—the one certainly known cause of similarity in organic beings—we shall understand what is meant by the Natural System: it is genealogical in its attempted arrangement, with the grades of acquired difference marked by the terms, varieties, species, genera, families, orders, and classes.

 

Resumen

En este capítulo he procurado demostrar que la clasificación de todos los seres orgánicos de todos los tiempos en grupos subordinados a otros; que la naturaleza de los parentescos por los que todos los organismos vivientes y extinguidos están unidos en un corto número de grandes clases por líneas de afinidad complicadas, divergentes y tortuosas; que las reglas seguidas y las dificultades encontradas por los naturalistas en sus clasificaciones; que el valor asignado a caracteres, si son constantes o generales, ya sean de suma importancia, o de muy poca, o de ninguna, como los órganos rudimentarios; que los valores opuestos de los caracteres analógicos o de adaptación y los de verdadera afinidad, y otras reglas parecidas, todo resulta naturalmente si admitimos el común parentesco de las formas afines junto con su modificación por variación y selección natural, con las circunstancias de extinción y divergencias de caracteres. Al considerar esta teoría de clasificación hay que tener presente que el elemento genealógico ha sido universalmente utilizado al clasificar juntos los sexos, edades, formas dimorfas y variedades reconocidas de la misma especie, por mucho que difiera entre sí su estructura. Si extendemos el uso de este elemento genealógico -la única causa cierta de semejanza en los seres orgánicos conocida con seguridad-, comprenderemos lo que significa sistema natural: este sistema es genealógico en su tentativa de clasificación, señalando los grados de diferencia adquiridos mediante los términos de variedades, especies, géneros, familias, órdenes y clases.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

Todo cambio de conformación y función que pueda efectuarse por pequeños grados está bajo el poder de la selección natural en el párrafo septingentésimo septuagésimo noveno de El Origen de las Especies

El párrafo contiene condensada en una frase la esencia del ideario darwinista:

Órganos primitivamente formados con el auxilio de la selección natural pueden muy bien, al volverse inútiles, ser variables, pues sus variaciones ya no pueden seguir siendo refrenadas por la selección natural

 

 

Es decir, cuando observen algo, tengan en cuenta que es producto de la selección natural y que un día será destruido, sin duda, por la selección natural.

 

Todo esto concuerda bien con lo que vemos en estado natural.

 

Nunca pensé que un libro pudiese contener tantas insensateces.

 

779.

 

 

 

Any change in structure and function, which can be effected by small stages, is within the power of natural selection; so that an organ rendered, through changed habits of life, useless or injurious for one purpose, might be modified and used for another purpose. An organ might, also, be retained for one alone of its former functions. Organs, originally formed by the aid of natural selection, when rendered useless may well be variable, for their variations can no longer be checked by natural selection. All this agrees well with what we see under nature. Moreover, at whatever period of life either disuse or selection reduces an organ, and this will generally be when the being has come to maturity and to exert its full powers of action, the principle of inheritance at corresponding ages will tend to reproduce the organ in its reduced state at the same mature age, but will seldom affect it in the embryo. Thus we can understand the greater size of rudimentary organs in the embryo relatively to the adjoining parts, and their lesser relative size in the adult. If, for instance, the digit of an adult animal was used less and less during many generations, owing to some change of habits, or if an organ or gland was less and less functionally exercised, we may infer that it would become reduced in size in the adult descendants of this animal, but would retain nearly its original standard of development in the embryo.

 

Todo cambio de conformación y función que pueda efectuarse por pequeños grados está bajo el poder de la selección natural; de manera que un órgano que por el cambio de costumbres se ha vuelto inútil o perjudicial para un objeto, puede modificarse y ser utilizado para otro. Un órgano pudo también conservarse para una sola de sus antiguas funciones. Órganos primitivamente formados con el auxilio de la selección natural pueden muy bien, al volverse inútiles, ser variables, pues sus variaciones ya no pueden seguir siendo refrenadas por la selección natural. Todo esto concuerda bien con lo que vemos en estado natural. Además, cualquiera que sea el período de la vida en que el desuso o la selección natural reduzca un órgano -y esto generalmente ocurrirá citando el ser haya llegado a estado adulto y tenga que ejercer todas sus facultades de acción-, el principio de la herencia a las edades correspondientes tenderá a reproducir el órgano en su estado reducido en la misma edad adulta, pero raras veces influirá en el órgano en el embrión. Así podemos comprender el mayor tamaño de los órganos rudimentarios en el embrión con relación a las partes adyacentes, y su tamaño relativamente menor en el adulto. Si, por ejemplo, el dedo de un animal adulto fue usado cada vez menos durante muchas generaciones, debido a algún cambio de costumbres, o si un órgano o glándula funcionó cada vez menos, podemos deducir que tendrá que reducirse de tamaño en los descendientes adultos de este animal y conservar casi su tipo primitivo de desarrollo en el embrión.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

Reglas que son falacias en el párrafo septingentésimo septuagésimo quinto de El Origen de las Especies

Si el embrión de ballena tiene dientes que el adulto no tiene, entonces es obvio que la parte rudimentaria, es decir, dichos dientes serán de mayor tamaño, con relación a las partes adyacentes, en el embrión que en el adulto. Esto no es regla alguna, como dice el autor. Esto es una obviedad y exponerlo como regla es una falacia. Hablar por hablar o hablar para distraer la atención del lector. ¿De qué? De que  la Selección Natural es un disparate. Generar confusión

 

775.

 

It is an important fact that rudimentary organs, such as teeth in the upper jaws of whales and ruminants, can often be detected in the embryo, but afterwards wholly disappear. It is also, I believe, a universal rule, that a rudimentary part is of greater size in the embryo relatively to the adjoining parts, than in the adult; so that the organ at this early age is less rudimentary, or even cannot be said to be in any degree rudimentary. Hence rudimentary organs in the adult are often said to have retained their embryonic condition.

 

Es un hecho importante que los órganos rudimentarios, tales como los dientes de la mandíbula superior de las ballenas y rumiantes, pueden frecuentemente descubrirse en el embrión; pero después desaparecen por completo. Es también, creo yo, una regla universal que una parte rudimentaria es de mayor tamaño, con relación a las partes adyacentes, en el embrión que en el adulto; de manera que el órgano en aquella edad temprana es menos rudimentario o hasta no puede decirse que sea rudimentario en ninguna medida. Por consiguiente, se dice con frecuencia que los órganos rudimentarios en el adulto han conservado su estado embrionario.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas: ,

Banalidades, perogrulladas, argumentos de autoridad y detallamientos en el párrafo septingentésimo septuagésimo cuarto de El Origen de las Especies

Nos encontramos aquí con algunos ejemplos de falacias, perogrulladas, es decir frases inútiles, escritas sin pensar para no decir nada:

Los órganos rudimentarios en los individuos de la misma especie son susceptibles de mucha variación en el grado de su desarrollo y por otros conceptos.

Perogrulladas con detallamiento:

 

Los órganos rudimentarios pueden haber abortado por completo, y esto implica que en ciertos animales o plantas faltan totalmente partes que la analogía nos llevaría a esperar encontrar en ellas y que accidentalmente se encuentran en individuos monstruosos. Así, en la mayor parte de las escrofulariáceas el quinto estambre está atrofiado por completo, y, sin embargo, podemos inferir que ha existido en otro tiempo un quinto estambre; pues en muchas especies de la familia se encuentra un rudimento de él, y este rudimento en ocasiones se desarrolla perfectamente, como puede verse a veces en la boca del dragón.

 

Y argumentos de autoridad:

 

Al seguir las homologías de un órgano cualquiera en diferentes seres de la clase, nada más común, ni más útil para comprender completamente las relaciones de los órganos, que el descubrimiento de rudimentos. Esto se manifiesta claramente en los dibujos dados por Owen de los huesos de las patas del caballo, toro y rinoceronte.

 

 

774.

 

Rudimentary organs in the individuals of the same species are very liable to vary in the degree of their development and in other respects. In closely allied species, also, the extent to which the same organ has been reduced occasionally differs much. This latter fact is well exemplified in the state of the wings of female moths belonging to the same family. Rudimentary organs may be utterly aborted; and this implies, that in certain animals or plants, parts are entirely absent which analogy would lead us to expect to find in them, and which are occasionally found in monstrous individuals. Thus in most of the Scrophulariaceae the fifth stamen is utterly aborted; yet we may conclude that a fifth stamen once existed, for a rudiment of it is found in many species of the family, and this rudiment occasionally becomes perfectly developed, as may sometimes be seen in the common snap-dragon. In tracing the homologies of any part in different members of the same class, nothing is more common, or, in order fully to understand the relations of the parts, more useful than the discovery of rudiments. This is well shown in the drawings given by Owen of the leg bones of the horse, ox, and rhinoceros.

 

Los órganos rudimentarios en los individuos de la misma especie son susceptibles de mucha variación en el grado de su desarrollo y por otros conceptos. En especies muy próximas difiere a veces mucho el grado a que el mismo órgano ha sido reducido. De este último hecho es un buen ejemplo el estado de las alas de mariposas heteróceras hembras pertenecientes a la misma familia. Los órganos rudimentarios pueden haber abortado por completo, y esto implica que en ciertos animales o plantas faltan totalmente partes que la analogía nos llevaría a esperar encontrar en ellas y que accidentalmente se encuentran en individuos monstruosos. Así, en la mayor parte de las escrofulariáceas el quinto estambre está atrofiado por completo, y, sin embargo, podemos inferir que ha existido en otro tiempo un quinto estambre; pues en muchas especies de la familia se encuentra un rudimento de él, y este rudimento en ocasiones se desarrolla perfectamente, como puede verse a veces en la boca del dragón. Al seguir las homologías de un órgano cualquiera en diferentes seres de la clase, nada más común, ni más útil para comprender completamente las relaciones de los órganos, que el descubrimiento de rudimentos. Esto se manifiesta claramente en los dibujos dados por Owen de los huesos de las patas del caballo, toro y rinoceronte.

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

Más perogrulladas y demostración fehaciente de que la selección natural es un timo en el párrafo septingentésimo septuagésimo tercero de El Origen de las Especies

Comienza el párrafo con una definición de antología:

Los órganos útiles, por muy poco desarrollados que están, a menos que tengamos motivos para suponer que estuvieron en otro tiempo más desarrollados, no deben considerarse como rudimentarios: pueden encontrarse en estado naciente y en progreso hacia un mayor desarrollo.

Y continúa en su más puro estilo darwiniano:

 

Como los órganos en esta condición, antes, cuando estaban aún menos desarrollados, tenían que haber sido todavía de menos utilidad que ahora, no pueden haber sido producidos en otro tiempo por variación y selección natural, que obra solamente mediante la conservación de las modificaciones útiles.

 

Estupendo. Entonces, si los órganos cuando están poco desarrollados son inútiles y sobre ellos no actúa la selección natural, entonces nos preguntamos, es porque la selección natural sólo actúa sobre aquellos órganos que ya son útiles. Luego, por lo tanto la selección natural no sirve para dar la utilidad a los órganos.

 

Todo queda claro. La selección natural es un timo, un fraude. Y si no lean:

Estos órganos han sido en parte conservados por la fuerza de la herencia y se refieren a un estado antiguo de cosas.

 

 

 

 

773.

 

Useful organs, however little they may be developed, unless we have reason to suppose that they were formerly more highly developed, ought not to be considered as rudimentary. They may be in a nascent condition, and in progress towards further development. Rudimentary organs, on the other hand, are either quite useless, such as teeth which never cut through the gums, or almost useless, such as the wings of an ostrich, which serve merely as sails. As organs in this condition would formerly, when still less developed, have been of even less use than at present, they cannot formerly have been produced through variation and natural selection, which acts solely by the preservation of useful modifications. They have been partially retained by the power of inheritance, and relate to a former state of things. It is, however, often difficult to distinguish between rudimentary and nascent organs; for we can judge only by analogy whether a part is capable of further development, in which case alone it deserves to be called nascent. Organs in this condition will always be somewhat rare; for beings thus provided will commonly have been supplanted by their successors with the same organ in a more perfect state, and consequently will have become long ago extinct. The wing of the penguin is of high service, acting as a fin; it may, therefore, represent the nascent state of the wing: not that I believe this to be the case; it is more probably a reduced organ, modified for a new function: the wing of the Apteryx, on the other hand, is quite useless, and is truly rudimentary. Owen considers the simple filamentary limbs of the Lepidosiren as the “beginnings of organs which attain full functional development in higher vertebrates;” but, according to the view lately advocated by Dr. Gunther, they are probably remnants, consisting of the persistent axis of a fin, with the lateral rays or branches aborted. The mammary glands of the Ornithorhynchus may be considered, in comparison with the udders of a cow, as in a nascent condition. The ovigerous frena of certain cirripedes, which have ceased to give attachment to the ova and are feebly developed, are nascent branchiae.

 

Los órganos útiles, por muy poco desarrollados que están, a menos que tengamos motivos para suponer que estuvieron en otro tiempo más desarrollados, no deben considerarse como rudimentarios: pueden encontrarse en estado naciente y en progreso hacia un mayor desarrollo. Los órganos rudimentarios, por el contrario, o son inútiles por completo, como los dientes que nunca rompen las encías, o casi inútiles, como las alas del avestruz, que sirven simplemente como velas. Como los órganos en esta condición, antes, cuando estaban aún menos desarrollados, tenían que haber sido todavía de menos utilidad que ahora, no pueden haber sido producidos en otro tiempo por variación y selección natural, que obra solamente mediante la conservación de las modificaciones útiles. Estos órganos han sido en parte conservados por la fuerza de la herencia y se refieren a un estado antiguo de cosas. Es, sin embargo, muchas veces difícil establecer distinción entre los órganos rudimentarios y los órganos nacientes, pues sólo por analogía podemos juzgar si una parte es capaz de ulterior desarrollo, en cuyo solo caso merece ser llamada naciente. Órganos en esta condición serán siempre algo raros, pues generalmente los seres provistos de ellos habrán sido suplantados por sus sucesores con el mismo órgano en estado más perfecto y, por consiguiente, se habrán extinguido hace mucho tiempo. El ala del pájaro bobo es de gran utilidad obrando como una aleta; puede, por tanto, representar el estado naciente del ala; no que yo crea que esto sea así, es más probablemente un órgano reducido, modificado para una nueva función. El ala del Apteryx, por el contrario, es casi inútil y es verdaderamente rudimentaria. Owen considera los sencillos miembros filiformes del Lepidosiren como los «principios de órganos que alcanzan completo desarrollo funcional en vertebrados superiores»; pero, según la opinión defendida recientemente por el doctor Günther, son probablemente residuos que consisten en el eje que subsiste de una aleta, con los radios o ramas laterales abortados. Las glándulas mamarias del Ornithorhynchus pueden considerarse, en comparación con las ubres de la vaca, como en estado naciente. Los frenos ovígeros de ciertos cirrípedos, que han cesado de retener los huevos y que están poco desarrollados, son branquias nacientes.

Lectura aconsejada:

 

En relación con los órganos vestigiales:

L’errore degli organi vestigiali

Etiquetas: ,

Las conclusiones ya en la premisa en el párrafo septingentésimo sexagésimo octavo de El Origen de las Especies

Estos intolerables razonamientos, cuyas conclusiones están incluidas ya en las premisas,  se repiten continuamente a lo largo del libro:

 

768.

 

As all the organic beings, extinct and recent, which have ever lived, can be arranged within a few great classes; and as all within each class have, according to our theory, been connected together by fine gradations, the best, and, if our collections were nearly perfect, the only possible arrangement, would be genealogical; descent being the hidden bond of connexion which naturalists have been seeking under the term of the Natural System. On this view we can understand how it is that, in the eyes of most naturalists, the structure of the embryo is even more important for classification than that of the adult. In two or more groups of animals, however much they may differ from each other in structure and habits in their adult condition, if they pass through closely similar embryonic stages, we may feel assured that they are all descended from one parent-form, and are therefore closely related. Thus, community in embryonic structure reveals community of descent; but dissimilarity in embryonic development does not prove discommunity of descent, for in one of two groups the developmental stages may have been suppressed, or may have been so greatly modified through adaptation to new habits of life as to be no longer recognisable. Even in groups, in which the adults have been modified to an extreme degree, community of origin is often revealed by the structure of the larvae; we have seen, for instance, that cirripedes, though externally so like shell-fish, are at once known by their larvae to belong to the great class of crustaceans. As the embryo often shows us more or less plainly the structure of the less modified and ancient progenitor of the group, we can see why ancient and extinct forms so often resemble in their adult state the embryos of existing species of the same class. Agassiz believes this to be a universal law of nature; and we may hope hereafter to see the law proved true. It can, however, be proved true only in those cases in which the ancient state of the progenitor of the group has not been wholly obliterated,…

It should also be borne in mind, that the law may be true, but yet, owing to the geological record not extending far enough back in time, may remain for a long period, or for ever, incapable of demonstration. The law will not strictly hold good in those cases in which an ancient form became adapted in its larval state to some special line of life, and transmitted the same larval state to a whole group of descendants; for such larval state will not resemble any still more ancient form in its adult state.


Como todos los seres orgánicos actuales y extinguidos que han vivido en todo tiempo pueden ordenarse dentro de un corto número de grandes clases, y como, según nuestra teoría, dentro de cada clase han estado todos enlazados por delicadas gradaciones, la mejor clasificación -y, si nuestras colecciones fuesen casi perfectas, la única posible- sería la genealógica, por ser la descendencia el lazo oculto de conexión que los naturalistas han estado buscando con el nombre de sistema natural. Según esta hipótesis, podemos comprender cómo es que, a los ojos de la mayor parte de los naturalistas, la estructura del embrión es aún más importante para la clasificación que la del adulto. De dos o más grupos de animales, por mucho que difieran entre sí por su conformación y costumbres en estado adulto, si pasan por estados embrionarios muy semejantes, podemos estar seguros de que todos ellos descienden de una forma madre y, por consiguiente, tienen estrecho parentesco. La comunidad de conformación embrionaria revela, pues, comunidad de origen; pero la diferencia en el desarrollo embrionario no prueba diversidad de origen, pues en uno de los dos grupos los estados de desarrollo pueden haber sido suprimidos o pueden haberse modificado tanto, por adaptación a nuevas condiciones de vida, que no puedan ya ser reconocidos. Aun en grupos en que los adultos se han modificado en extremo, la comunidad de origen se revela muchas veces por la conformación de las larvas: hemos visto, por ejemplo, que los cirrípedos, aunque tan parecidos exteriormente a los moluscos, se conoce en seguida, por sus larvas, que pertenecen a la gran clase de los crustáceos. Como el embrión nos muestra muchas veces, más o menos claramente, la conformación del progenitor antiguo y menos modificado del grupo, podemos comprender por qué las formas antiguas y extinguidas se parecen con tanta frecuencia en su estado adulto a los embriones de especies extinguidas de la misma clase. Agassiz cree que es esto una ley universal de la naturaleza, y podemos esperar ver comprobada en el porvenir la exactitud de esta ley. Sin embargo, sólo es posible comprobar su exactitud en aquellos casos en que el estado antiguo del antepasado del grupo no ha sido completamente borrado por haber sobrevenido variaciones sucesivas, ni porque estas variaciones hayan sido heredadas a una edad más temprana que la edad en que aparecieron por vez primera. Habría también que tener presente que la ley puede ser verdadera y, sin embargo, debido a que los registros genealógicos no se extiendan lo bastante en el pasado, puede permanecer durante un largo período o para siempre imposible de demostrar. La ley no subsistirá rigurosamente en aquellos casos en que una forma antigua llegó a adaptarse en su estado de larva a un género especial de vida y este mismo estado larval se transmitió a un grupo entero de descendientes, pues este estado larval no se parecerá a ninguna forma aun más antigua en estado adulto.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

La mayor parte de nuestras mayores autoridades están convencidas en el párrafo septingentésimo sexagésimo sexto de El Origen de las Especies

Hay aquí una expresión muy sospechosa. Cuando dice:

 

La mayor parte de nuestras mayores autoridades están convencidas…

 

Uno inmediatamente lo lee y tiende a pensar que hay gato encerrado en este párrafo.

 

Que si es cierto (que La mayor parte de nuestras mayores autoridades están convencidas de algo), entonces ese algo será seguramente falso; pero por otra parte si fuese falso lo que dice, es decir si no estuviesen La mayor parte de nuestras mayores autoridades convencidas de algo, entonces ese algo sería cierto, con lo cual como de costumbre, el autor consigue dos fines: 1) Generar Confusión 2) Levantar sospechas.

 

Cita a continuación el autor a Favre, célebre entomólogo francés que había indicado:

 

Le Transformisme en particulier qui croyait expliquer, par l’intervention de l’intelligence,un grand nombre d’actions accomplies par les insectes, ne semble avoir justifié en rien ses prétentions.

 

Le domaine de l’Instinct est régi par des lois qui échappent a toutes nos théories. C’est donc avec les mêmes convictions inébranlables que je maintiens les idées que je n’ai cessé de soutenir et de défendre.

 

 

El Transformismo en particular que creía explicar, por la intervención de la inteligencia, un gran número de acciones cumplidas por los insectos, no parece haber justificado en nada sus pretensiones. El dominio del Instinto es regido por leyes que escapan a todas nuestras teorías. Es pues con las mismas convicciones inquebrantables que mantengo las ideas que nunca dejé de sostener y de defender.

 

Favre.  Préface aux Souvenirs entomologiques
Read more: http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2013/10/17/137606#ixzz3RSSfh1bp

 

 

 

766.

 

From the remarks just made we can see how by changes of structure in the young, in conformity with changed habits of life, together with inheritance at corresponding ages, animals might come to pass through stages of development, perfectly distinct from the primordial condition of their adult progenitors. Most of our best authorities are now convinced that the various larval and pupal stages of insects have thus been acquired through adaptation, and not through inheritance from some ancient form. The curious case of Sitaris—a beetle which passes through certain unusual stages of development—will illustrate how this might occur. The first larval form is described by M. Fabre, as an active, minute insect, furnished with six legs, two long antennae, and four eyes. These larvae are hatched in the nests of bees; and when the male bees emerge from their burrows, in the spring, which they do before the females, the larvae spring on them, and afterwards crawl on to the females while paired with the males. As soon as the female bee deposits her eggs on the surface of the honey stored in the cells, the larvae of the Sitaris leap on the eggs and devour them. Afterwards they undergo a complete change; their eyes disappear; their legs and antennae become rudimentary, and they feed on honey; so that they now more closely resemble the ordinary larvae of insects; ultimately they undergo a further transformation, and finally emerge as the perfect beetle. Now, if an insect, undergoing transformations like those of the Sitaris, were to become the progenitor of a whole new class of insects, the course of development of the new class would be widely different from that of our existing insects; and the first larval stage certainly would not represent the former condition of any adult and ancient form.

 

Por las observaciones que se acaban de hacer podemos comprender cómo por cambios de estructura en el joven, acordes con los cambios de costumbres, junto con la herencia a las edades correspondientes, pueden los animales llegar a pasar por fases de desarrollo completamente diferentes de la condición primitiva de sus antepasados adultos. La mayor parte de nuestras mayores autoridades están convencidas de que los diferentes estados de larva y ninfa de los insectos han sido adquiridos por adaptación y no por herencia de alguna forma antigua. El curioso caso de Sitaris -coleóptero que pasa por ciertos estados extraordinarios de desarrollo- servirá de ejemplo de cómo pudo ocurrir esto. Fabre describe la primera forma larva como un pequeño insecto activo, provisto de seis patas, dos largas antenas y cuatro ojos. Estas larvas salen del huevo en los nidos de abejas y cuando las abejas machos salen en primavera de sus agujeros, lo que hacen antes que las hembras, las larvas saltan sobre aquéllos y después pasan a las hembras cuando éstas están apareadas con los machos. En cuanto la abeja hembra deposita sus huevos en la superficie de la miel almacenada en las cavidades, las larvas del Sitaris se lanzan sobre los huevos y los devoran. Después sufren un cambio completo: sus ojos desaparecen, sus patas y antenas se vuelven rudimentarias; de manera que entonces se asemejan más a las larvas ordinarias de los insectos; luego, sufren una nueva transformación, y finalmente salen en estado de coleópteros perfectos. Ahora bien; si un insecto que experimentase transformaciones como las de Sitaris llegase a ser el progenitor de toda una nueva clase de insectos, el curso del desarrollo de la nueva clase sería muy diferente de la de nuestros insectos actuales, y el primer estado larval ciertamente no representaría la condición primitiva de ninguna antigua forma adulta.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Diseño en el párrafo septingentésimo quincuagésimo quinto de El Origen de las Especies

Este autor increíblemente ambiguo viene ahora y dice:

Pero no hay razón para que, por ejemplo, el ala de un murciélago o la aleta de una marsopa no tenga que haber sido diseñada, con todas sus partes, en sus debidas proporciones, desde que cada parte se hizo visible.

Lo cual, en caso de tener algún significado, significa exactamente:

Tanto el ala de un murciélago como la aleta de una marsopa han sido diseñadas. La selección natural  no existe

 

 

 

755.

 

We are so much accustomed to see a difference in structure between the embryo and the adult, that we are tempted to look at this difference as in some necessary manner contingent on growth. But there is no reason why, for instance, the wing of a bat, or the fin of a porpoise, should not have been sketched out with all their parts in proper proportion, as soon as any part became visible. In some whole groups of animals and in certain members of other groups this is the case, and the embryo does not at any period differ widely from the adult: thus Owen has remarked in regard to cuttle-fish, “there is no metamorphosis; the cephalopodic character is manifested long before the parts of the embryo are completed.” Land-shells and fresh-water crustaceans are born having their proper forms, while the marine members of the same two great classes pass through considerable and often great changes during their development. Spiders, again, barely undergo any metamorphosis. The larvae of most insects pass through a worm-like stage, whether they are active and adapted to diversified habits, or are inactive from being placed in the midst of proper nutriment, or from being fed by their parents; but in some few cases, as in that of Aphis, if we look to the admirable drawings of the development of this insect, by Professor Huxley, we see hardly any trace of the vermiform stage.

 

Tan acostumbrados estamos a ver la diferencia de conformación entre el embrión y el adulto, que estamos tentados de considerar esta diferencia como dependiente de algún modo necesario del crecimiento. Pero no hay razón para que, por ejemplo, el ala de un murciélago o la aleta de una marsopa no tenga que haber sido diseñada, con todas sus partes, en sus debidas proporciones, desde que cada parte se hizo visible. En algunos grupos enteros de animales y en ciertos miembros de otros grupos ocurre así, y el embrión en ningún período difiere mucho del adulto; así, Owen, por lo que se refiere a los cefalópodos, ha hecho observar que «no hay metamorfosis; el carácter de cefalópodo se manifiesta mucho antes de que las partes del embrión estén completas». Los moluscos terrestres y los crustáceos de agua dulce nacen con sus formas propias, mientras que los miembros marinos de estas dos grandes clases pasan en su desarrollo por cambios considerables y a veces grandes. Las arañas experimentan apenas ninguna metamorfosis. Las larvas de la mayor parte de los insectos pasan por una fase vermiforme, ya sean activas y adaptadas a costumbres diversas, ya inactivas por estar colocadas en medio de alimento adecuado o por ser alimentadas por sus padres; pero en un corto número de casos, como en el de los Aphis, si miramos los admirables dibujos del desarrollo de este insecto, dados por el profesor Huxley, apenas vemos ningún vestigio de la fase vermiforme.

Lectura aconsejada:

Etiquetas:

Un asunto mucho más complejo de lo que a primera vista parece en el párrafo septingentésimo cuadragésimo séptimo de El Origen de las Especies

La Morfología, que el autor ha comenzado a tratar ocho párrafos atrás, ya le resulta incómoda. El autor desconoce los principios más elementales de la morfología y está ya deseando cambiar de tema. Aquí hará un breve resumen de un texto de Mr. E. Ray Lankester quien distinguee entre homogeneidad y homoplastia.

 

747.

 

But morphology is a much more complex subject than it at first appears, as has lately been well shown in a remarkable paper by Mr. E. Ray Lankester, who has drawn an important distinction between certain classes of cases which have all been equally ranked by naturalists as homologous. He proposes to call the structures which resemble each other in distinct animals, owing to their descent from a common progenitor with subsequent modification, “homogenous”; and the resemblances which cannot thus be accounted for, he proposes to call “homoplastic”. For instance, he believes that the hearts of birds and mammals are as a whole homogenous—that is, have been derived from a common progenitor; but that the four cavities of the heart in the two classes are homoplastic—that is, have been independently developed. Mr. Lankester also adduces the close resemblance of the parts on the right and left sides of the body, and in the successive segments of the same individual animal; and here we have parts commonly called homologous which bear no relation to the descent of distinct species from a common progenitor. Homoplastic structures are the same with those which I have classed, though in a very imperfect manner, as analogous modifications or resemblances. Their formation may be attributed in part to distinct organisms, or to distinct parts of the same organism, having varied in an analogous manner; and in part to similar modifications, having been preserved for the same general purpose or function, of which many instances have been given.

 

Pero la Morfología es un asunto mucho más complejo de lo que a primera vista parece, como recientemente ha demostrado muy bien, en una notable memoria, míster E. Ray Lankester, quien ha establecido una importante distinción entre ciertas clases de casos considerados todos igualmente como homólogos por los naturalistas. Propone llamar homogéneas las conformaciones que se asemejan entre sí en animales distintos, debido a su descendencia de un antepasado común, con modificaciones subsiguientes, y propone llamar homoplásticas las semejanzas que no pueden explicarse de este modo. Por ejemplo: míster Lankester cree que los corazones de las aves y mamíferos son homogéneos en conjunto, esto es, que han descendido de un antepasado común; pero que las cuatro cavidades del corazón en las dos clases son homoplásticas, esto es, se han desarrollado independientemente. Míster Lankester aduce también la estrecha semejanza que existe entre las partes derecha e izquierda del pecho, y entre los segmentos sucesivos de un mismo individuo animal, y en este caso tenemos partes, comúnmente llamadas homólogas, que no tienen relación alguna con el descender especies distintas de un antepasado común. Las conformaciones homoplásticas son las mismas que las que he clasificado, aunque de un modo muy imperfecto, como modificaciones analógicas o semejanzas. Su formación ha de atribuirse, en parte, a que organismos distintos o partes distintas del mismo organismo han variado de un modo análogo y, en parte, a que para el mismo fin general o función se han conservado modificaciones semejantes; de lo cual podrían citarse muchos casos.

Lectura aconsejada:

Etiquetas: