‘pedicelarios’

Resumen del capítulo séptimo titulado Miscelaneous Objections to the Theory of Natural Selection (Objeciones Misceláneas a la teoría de Selección Natural)

Si el capítulo anterior, el sexto,   se dedicaba a presentar dificultades de la teoría,  el capítulo séptimo, que ahora acaba,  también se dedica a presentar diversas objeciones a la “teoría”.

Al comenzar daba una lista de ellas y explicaba que los cuatro capítulos comprendidos entre el VI y el IX se dedicaban a explorar dificultades de la teoría. El X  y el XI se titulan respectivamente “De la imperfección del archivo geológico” y “De la sucesión geológica de los seres orgánicos”,  por tanto se dedican también a explorar más dificultades. Tenemos así que, de los quince capítulos de que consta OSMNS, al menos seis de los centrales se dedican a explorar sus dificultades. Empero, con eso y con todo, quedan intactas las principales que Flourens puso tan claramente de manifiesto y que recordamos aquí:

 

  1. Abuso del lenguaje.
  2. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.
  3. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  4. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos.

 

Comienza este capítulo, escrito íntegramente para la cuarta edición,  respondiendo a algunos críticos. Nos encontramos así ante una curiosa situación mediante la cual el libro que debería presentar una teoría científica que explicase el origen de las especies no sólo no lo hace sino que contiene, en su mayor parte, una exposición de sus dificultades, objeciones o puntos débiles. Hasta ahí podríamos entenderlo, pero es que este capítulo contiene además una selección de tales críticas escritas con posterioridad a la publicación de las primeras ediciones. El autor (o autores) ha (han) escogido cuidadosamente las críticas que mejor convienen a su teoría, evitando las auténticas críticas,  es decir, las que demuestran que no hay teoría alguna, Por ejemplo el libro de Pierre Flourens titulado Examen du libre de M Darwin sur l’Origine des Espèces (Paris, 1864) o la crítica de Kölliker acertadamente titulada Uber die Darwinische Shöpfungstheorie (Sobre la teoría darwinista de la Creación).

Durante setenta y cinco largos párrafos el autor se complace en repasar aquellas objeciones de su elección (objeciones presentadas a sus opiniones, indica él mismo, como si en ciencia se tratase de opiniones), es decir aquellas objeciones que están más de acuerdo con sus opiniones o lo que es lo mismo, objeciones que no tienen nada que objetar.  Así es como leemos en el párrafo tricentésimo trigésimo:

Por lo que se refiere a las plantas, este asunto ha sido discutido por Nägeli en un admirable trabajo. Admite que la selección natural ha hecho mucho, pero insiste en que las familias de plantas difieren entre sí principalmente por caracteres morfológicos que parecen no tener importancia alguna para la prosperidad de las especies. Cree, por consiguiente, en una tendencia innata hacia el desarrollo progresivo y más perfecto. Señala la disposición de las células en los tejidos y la de las hojas en el eje como casos en que la selección natural no pudo haber obrado. A éstos pueden añadirse las divisiones numéricas de las partes de la flor, la posición de los óvulos, la forma de la semilla cuando no es de utilidad alguna para la diseminación, etc.

Creencias y opiniones forman el contenido central de la obra. En consecuencia, las falacias y las contradicciones siguen abundando y así tenemos como ejemplo de lo primero:

se admitirá que las flores de las orquídeas presentan multitud de conformaciones curiosas, que hace algunos años se habrían considerado como simples diferencias morfológicas sin función alguna especial,

 

Hace años se habrían considerado….¿Por quién? ¿Quién piensa que toda diferencia morfológica es simple si no tiene una función especial conocida? Sólo el autor. Pero, como digo, esta es su creencia, su opinión particular. Nada que ver con la ciencia. Este estilo genera todo tipo de dificultades, ambigüedades y contradicciones.

 

 Y, así es fácil encontrar ejemplos de contradicción:

Contradicción 1, (párrafo   334):

 but they are now known to be of the highest importance for the fertilisation of the species through the aid of insects, and have probably been gained through natural selection.

 

La primera parte es contradictoria con la segunda. La primera tiene sentido:

 

 but they are now known to be of the highest importance for the fertilisation of the species through the aid of insects,…

 

 La segunda no lo tiene:

and have probably been gained through natural selection.

 

Contradicción 2 (párrafo   340):

No puede haber sido de gran importancia para la mayor parte de los mamíferos, aves y reptiles el estar cubiertos de pelo, de pluma o de escamas, y, sin embargo, el pelo se ha transmitido a casi todos los mamíferos, las plumas a todas las aves y las escamas a todos los reptiles verdaderos.

Pero…. ¿Por qué el estar cubierto de pelo no es importante para los mamíferos?, ¿en qué cabeza cabe que para un ave las plumas no sean importantes? ¿O para un reptil lo sean las escamas? Que continúa de esta manera:

Una estructura, cualquiera que sea, común a muchas formas afines, la consideramos como de gran importancia sistemática, y, por consiguiente, con frecuencia se da por sentado que es de gran importancia vital para la especie.

El autor confunde importancia con importancia sistemática. Su texto es pura elucubración.  Algunos de los caracteres de mayor utilidad en taxonomía, en especial en Botánica, no tienen ninguna utilidad conocida. Pero tengan o no tengan utilidad conocida, los caracteres nada pueden aportar en favor de la selección natural, una entidad confusa que el autor asocia con la idea de progreso:

 

Aun cuando no tenemos ninguna prueba buena de que exista en los seres orgánicos una tendencia innata hacia el desarrollo progresivo, sin embargo, esto se sigue necesariamente, como he procurado demostrar en el capítulo cuarto, de la acción continua de la selección natural, pues la mejor definición que se ha dado de un tipo superior de organización es el grado en que los órganos se han especializado o diferenciado, y la selección natural tiende hacia este fin, en cuanto que los órganos son de este modo capaces de realizar sus funciones más eficazmente.

Y continúa tomando ejemplos e ideas de Lamarck sin citarlo, saltando de crítico a crítico y cambiando de tema sin cesar, siempre evitando cuidadosamente la mención de sus principales críticos (Flourens y Kölliker).

 

El autor continúa esquivando inconvenientes. Hasta aquí, uno tras otro, ha mencionado nombres abstrusos, que se refieren a estructuras variadas, detalles de la anatomía de los diversos grupos animales: vibráculos y ovicularios, pedicellarios. La mención de estos nombres, asociada con el conocimiento de las estructuras que designan, hace aparecer al autor como naturalista profesional, algo que no es. Pero es que, aunque lo fuese, la mención de nombres y el conocimiento de estructuras no le autorizarían a jugar con las palabras: La selección natural no es explicación, sino que por el contrario, viene a reemplazar toda explicación. En nada se explica de este modo la formación de las estructuras mencionadas y, mucho menos de las especies.

La jirafa, los picos de los patos, las barbas de la ballena, los pleuronéctidos, las orquídeas, las plantas trepadoras. El mundo entero ofrece ejemplos palmarios de la Selección Natural en acción. Y si no se lo creen recuerden:

 

Familiarizándose un poco, estas objeciones tan superficiales quedarán olvidadas.

 

Lectura aconsejada:

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Los vibráculos y los avicularios de los polizoos en el párrafo tricentésimo septuagésimo sexto de El Origen de las Especies

 

Unos párrafos atrás el autor hablaba de los picos de los patos, de los dientes de la ballena, de las glándulas mamarias, de los pleuronéctidos, de los pedicelarios de los erizos de mar, de los avicularios de los polizoos. ¿Qué pretende el autor con este mare mágnum si no es crear una barrera entre su infinita sabiduría que abarca todos los rincones de la historia natural y la pobre ignorancia del lector que tendrá que reconocer la razón en todo lo que tan gran sabiduría proponga? ¿Qué puede proponerse un autor en su fuero interno ya que explícitamente no hay nada propuesto en la obra que pueda explicar semejante desorden?

 

 

 

376

Besides the avicularia, the polyzoa possess curious organs called vibracula. These generally consist of long bristles, capable of movement and easily excited. In one species examined by me the vibracula were slightly curved and serrated along the outer margin, and all of them on the same polyzoary often moved simultaneously; so that, acting like long oars, they swept a branch rapidly across the object-glass of my microscope. When a branch was placed on its face, the vibracula became entangled, and they made violent efforts to free themselves. They are supposed to serve as a defence, and may be seen, as Mr. Busk remarks, “to sweep slowly and carefully over the surface of the polyzoary, removing what might be noxious to the delicate inhabitants of the cells when their tentacula are protruded.” The avicularia, like the vibracula, probably serve for defence, but they also catch and kill small living animals, which, it is believed, are afterwards swept by the currents within reach of the tentacula of the zooids. Some species are provided with avicularia and vibracula, some with avicularia alone and a few with vibracula alone.

 

Además de los avicularios, poseen los polizoos los curiosos órganos llamados vibráculos. Consisten éstos generalmente en largas cerdas capaces de movimiento, fácilmente excitables. En una especie examinada por mí, los vibráculos eran ligeramente curvos y dentados en el borde externo, y todos los del mismo polizoo, con frecuencia, se movían simultáneamente, de modo que, obrando como largos remos, hacían pasar rápidamente una rama de una parte a otra del portaobjetos de mi microscopio. Si se colocaba una rama sobre su cara, los vibráculos quedaban enredados, y hacían violentos esfuerzos para desembarazarse. Se supone que los vibráculos sirven de defensa, y que se les puede ver, como hace observar míster Busk, «barrer lenta y cuidadosamente la superficie del polizoo, quitando lo que puede ser perjudicial a los delicados habitantes de las celdas cuando éstos tienen extendidos los tentáculos». Los avicularios, lo mismo que los vibráculos, sirven probablemente para defensa; pero también atrapan y matan pequeños animales vivos, que se supone que son arrastrados luego por las corrientes hasta llegar al alcance de los tentáculos de los zooides. Algunas especies están provistas de avicularios y vibráculos; otras, de avicularios sólo, y algunas, sólo de vibráculos.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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De nuevo sólida, pero insuficiente, objeción de Mivart en el párrafo tricentésimo septuagésimo cuarto de El Origen de las Especies

No es,  como dice Mivart,  que estructuras semejantes no puedan haberse formado en especies muy distintas por acción de la selección natural. Es más sencillo: Ninguna estructura se produce jamas por acción de la selección natural.  Siempre hay, sin excepción, otras explicaciones.

 

374

Mr. Mivart adduces this case, chiefly on account of the supposed difficulty of organs, namely the avicularia of the Polyzoa and the pedicellariae of the Echinodermata, which he considers as “essentially similar,” having been developed through natural selection in widely distinct divisions of the animal kingdom. But, as far as structure is concerned, I can see no similarity between tridactyle pedicellariae and avicularia. The latter resembles somewhat more closely the chelae or pincers of Crustaceans; and Mr. Mivart might have adduced with equal appropriateness this resemblance as a special difficulty, or even their resemblance to the head and beak of a bird. The avicularia are believed by Mr. Busk, Dr. Smitt and Dr. Nitsche—naturalists who have carefully studied this group—to be homologous with the zooids and their cells which compose the zoophyte, the movable lip or lid of the cell corresponding with the lower and movable mandible of the avicularium. Mr. Busk, however, does not know of any gradations now existing between a zooid and an avicularium. It is therefore impossible to conjecture by what serviceable gradations the one could have been converted into the other, but it by no means follows from this that such gradations have not existed.

 

Míster Mivart aduce este caso, principalmente, en apoyo de la supuesta dificultad de que en divisiones muy distantes del reino animal se hayan desarrollado por selección natural órganos -como los avicularios de los polizoos y los pedicelarios de los equinodermos- que él considera como «esencialmente semejantes»; pero, por lo que se refiere a la estructura, no sé ver semejanza alguna entre los pedicelarios tridáctilos y los avicularios. Estos últimos se parecen algo más a las quelas o pinzas de los crustáceos, y míster Mivart pudo, con igual fundamento, haber aducido como una especial dificultad esta semejanza, y aun la semejanza con la cabeza y pico de un ave. Míster Busk, el doctor Smitt y el doctor Nitsche, naturalistas que han estudiado cuidadosamente este grupo, creen que los avicularios son homólogos de los zooides y sus celdas, que componen el zoófito, correspondiendo el labio u opérculo móvil de la celda a la mandíbula inferior movible del aviculario. Míster Busk, sin embargo, no conoce ninguna gradación, existente actualmente, entre un zooide y un aviculario. Es, por consiguiente, imposible conjeturar mediante qué gradaciones útiles pudo el uno convertirse en el otro; pero en modo alguno se sigue de esto que tales gradaciones no hayan existido.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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El autor quisiera tener espacio en el párrafo tricentésimo septuagésimo segundo de El Origen de las Especies

 

Viene a decir aquí el autor que quisiera tener más espacio para hablar de los pedicelarios. Un extraño y remoto caso en el que se da un ejemplo de gradación en la naturaleza.  Puede tenerlo. Nadie se lo limita, pero incluso copiando la obra entera de Agassiz no encontraríamos un párrafo en defensa de la selección natural.

 

I wish I had space here to give a fuller abstract of Mr. Agassiz’s interesting observations on the development of the pedicellariae.

 

372

 

In certain genera of star-fishes these organs, instead of being fixed or borne on an immovable support, are placed on the summit of a flexible and muscular, though short, stem; and in this case they probably subserve some additional function besides defence. In the sea-urchins the steps can be followed by which a fixed spine becomes articulated to the shell, and is thus rendered movable. I wish I had space here to give a fuller abstract of Mr. Agassiz’s interesting observations on the development of the pedicellariae. All possible gradations, as he adds, may likewise be found between the pedicellariae of the star-fishes and the hooks of the Ophiurians, another group of the Echinodermata; and again between the pedicellariae of sea-urchins and the anchors of the Holothuriae, also belonging to the same great class.

 

 

En ciertos géneros de estrellas de mar estos órganos, en vez de nacer o estar fijados sobre un soporte inmóvil, están situados en la punta de un vástago flexible y muscular, aunque corto, y en este caso, desempeñan probablemente alguna función adicional, aparte de la defensa. En los erizos de mar podemos seguir las etapas por las que una espina fija se convierte en articulada con el caparazón, haciéndose móvil de esta manera. Quisiera tener aquí espacio para dar un extracto más completo de las interesantes observaciones de míster Agassiz sobre el desarrollo de los pedicelarios. Todas las gradaciones posibles, como él dice, pueden encontrarse igualmente entre los pedicelarios de las estrellas de mar y los garfios de los Ofiuroideos -otro grupo de equinodermos-, y además entre los pedicelarios de los erizos de mar y las anclas de las holoturias, que pertenecen también a la misma extensa clase.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

 

 

 

 

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Más sobre los pedicellarios en el párrafo tricentésimo septuagésimo primero de El Origen de las Especies

 

Mucho nos gustaría saber exactamente qué es lo que dijo Agassiz sobre los pedicellarios y  las espinas en las estrellas de mar. Seguro que nada que pueda servir para defender a la selección natural. Empero vuelven a aparecer aquí como ejemplos de evolución:

 

With respect to the steps by which these curious organs have been evolved

 

Un derivado de la palabra clave: Evolución, evolved, aparece aquí por segunda vez y ahora ya sabemos la finalidad que tiene Darwin al presentar,  tan importante, al pedicelario:

the pedicellariae must undoubtedly be looked at as modified spines

La cuestión está en que el pedicelario es una espina modificada y existen todo tipo de gradaciones entre uno y la otra. Lejos ha tenido que ir nuestro autor para encontrar un caso de gradación en la naturaleza,……….

 

 371. 

With respect to the steps by which these curious organs have been evolved, Mr. Agassiz infers from his own researches and those of Mr. Muller, that both in star-fishes and sea-urchins the pedicellariae must undoubtedly be looked at as modified spines. This may be inferred from their manner of development in the individual, as well as from a long and perfect series of gradations in different species and genera, from simple granules to ordinary spines, to perfect tridactyle pedicellariae. The gradation extends even to the manner in which ordinary spines and the pedicellariae, with their supporting calcareous rods, are articulated to the shell. In certain genera of star-fishes, “the very combinations needed to show that the pedicellariae are only modified branching spines” may be found. Thus we have fixed spines, with three equi-distant, serrated, movable branches, articulated to near their bases; and higher up, on the same spine, three other movable branches. Now when the latter arise from the summit of a spine they form, in fact, a rude tridactyle pedicellariae, and such may be seen on the same spine together with the three lower branches. In this case the identity in nature between the arms of the pedicellariae and the movable branches of a spine, is unmistakable. It is generally admitted that the ordinary spines serve as a protection; and if so, there can be no reason to doubt that those furnished with serrated and movable branches likewise serve for the same purpose; and they would thus serve still more effectively as soon as by meeting together they acted as a prehensile or snapping apparatus. Thus every gradation, from an ordinary fixed spine to a fixed pedicellariae, would be of service.

 

 

Acerca de los grados por los que estos curiosos órganos se han desarrollado, míster Agassiz deduce de sus propias investigaciones y de las de Müller que, tanto en las estrellas de mar como los erizos de mar, los pedicelarios deben indudablemente ser considerados como púas modificadas. Puede esto deducirse de su modo de desarrollo en el individuo, lo mismo que de una larga y perfecta serie de gradaciones en diferentes especies y géneros, a partir de simples gránulos, pasando por las púas ordinarias, hasta llegar a los pedicelarios tridáctilos perfectos. La gradación se extiende hasta a la manera cómo las espinas ordinarias y los pedicelarios están, mediante sus varillas calcáreas de soporte, articulados al caparazón. En ciertos géneros de estrellas de mar pueden encontrarse «las combinaciones precisamente que se necesitan para demostrar que los pedicelarios son tan sólo espinas ramificadas modificadas». Así, tenemos espinas fijas con tres ramas móviles equidistantes y dentadas, articuladas cerca de su base, y más arriba, en la misma espina, otras tres ramas móviles. Ahora bien; cuando estas últimas nacen de la extremidad de una espina, forman de hecho un tosco pedicelario tridáctilo, y éste puede verse en la misma espina, junto con las tres ramas inferiores. En este caso es inequívoca la idéntica naturaleza de los brazos de los pedicelarios y de las ramas móviles de una espina. Se admite generalmente que las púas ordinarias sirven de protección; y, siendo así, no hay razón para dudar de que las que están provistas de ramas móviles y dentadas sirvan igualmente para el mismo fin, y servirían aún más eficazmente tan luego como, reuniéndose, actuaran como un aparato agarrador o prensil. Así, toda gradación, desde una púa ordinaria fija hasta el pedicelario fijo, sería de utilidad.

 

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

 

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De nuevo la pared de la Evolución y algo más sobre los pedicelarios en el párrafo tricentésimo septuagésimo de El Origen de las Especies

Por segunda vez viene a aparecer en la obra uno de los derivados de la palabra Evolución:

 

nearly indefinite variations could simultaneously evolve these complex co-ordinations of structure

 

Curiosamente la palabra está incluida en las críticas de Mivart quien acertadamente indica que es imposible que pequeñas variaciones indeterminadas se desarrollasen simultáneamente dando lugar a complejas coordinaciones de estructura.

 

Poco ayudan al respecto las informaciones de Agassiz,  de cuya  benevolencia no dudamos ,  ni tampoco las de monsieur Perrier , a quien suponemos igualmente benévolo. Vuelven en este párrafo los pedicelarios, órganos favoritos del autor, a los que parece que quiere mostrar como ejemplos de transición, pero hasta aquí no de manera suficientemente clara. Iremos viendo,…..

 

370

 

With respect to these organs, Mr. Mivart, as on so many previous occasions, asks: “What would be the utility of the FIRST RUDIMENTARY BEGINNINGS of such structures, and how could such insipient buddings have ever preserved the life of a single Echinus?” He adds, “not even the SUDDEN development of the snapping action would have been beneficial without the freely movable stalk, nor could the latter have been efficient without the snapping jaws, yet no minute, nearly indefinite variations could simultaneously evolve these complex co-ordinations of structure; to deny this seems to do no less than to affirm a startling paradox.” Paradoxical as this may appear to Mr. Mivart, tridactyle forcepses, immovably fixed at the base, but capable of a snapping action, certainly exist on some star-fishes; and this is intelligible if they serve, at least in part, as a means of defence. Mr. Agassiz, to whose great kindness I am indebted for much information on the subject, informs me that there are other star-fishes, in which one of the three arms of the forceps is reduced to a support for the other two; and again, other genera in which the third arm is completely lost. In Echinoneus, the shell is described by M. Perrier as bearing two kinds of pedicellariae, one resembling those of Echinus, and the other those of Spatangus; and such cases are always interesting as affording the means of apparently sudden transitions, through the abortion of one of the two states of an organ.

 

Respecto a estos órganos, míster Mivart, como en tantas otras ocasiones anteriores, pregunta: «¿Cuál sería la utilidad de los primeros comienzos rudimentarios de estas conformaciones, y cómo pudieron estos tubérculos incipientes haber preservado alguna vez la vida de un solo Echinus?» Y añade: «Ni siquiera el desarrollo súbito de la acción de agarrar pudo haber sido beneficioso sin el pedúnculo libremente móvil, ni pudo éste haber sido eficaz sin las mandíbulas prensiles, y, sin embargo, pequeñas variaciones puramente indeterminadas no pudieron hacer que se desarrollasen simultáneamente estas complejas coordinaciones de estructura: negar esto parece que no sería sino afirmar una alarmante paradoja». Por paradójicas que puedan parecer a míster Mivart las pinzas tridáctilas, fijadas inmóvilmente por su base, pero capaces de acción prensil, existen ciertamente en algunas estrellas de mar, y esto se comprende si sirven, por lo menos en parte, como un medio de defensa. Míster Agassiz, a cuya gran benevolencia soy deudor de muchas noticias sobre este asunto, me informa de que existen otras estrellas de mar en las cuales una de las tres ramas de la pinza está reducida a un soporte para las otras dos, y aun otros géneros en los que la tercera rama está perdida por completo. En Echinoneus, monsieur Perrier describe el caparazón como llevando dos clases de pedicelarios, unos que se parecen a los de Echinus y los otros a los de Spatangus, y estos casos son siempre interesantes, porque proporcionan los medios de transiciones aparentemente súbitas, por aborto de uno de los dos estados de un órgano.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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