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Errores, fraudes y trampas del darwinismo: Actualidad y extensión de la clasificación de Pierre Flourens (1864)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pierre Flourens (1794-1867). Miembro de la Academia de Ciencias Francesa desde 1828 y su secretario permanente (Secrétaire perpétuel) entre los años de 1833 y 1866.

Elegido miembro de la Academia Francesa en 1840 en competición con Victor Hugo, quien tuvo que esperar a otra ocasión.

 

Habíamos visto recientemente la carta dirigida por el Dr Sutton a la Royal Society pidiendo una explicación acerca de la prioridad que la institución sigue dando a Darwin cuando quien describió primero la selección natural era Matthew.  Darwin y Wallace copiaron y desarrollaron una idea que no era suya (y que tampoco era particularmente buena como teoría científica).

Al parecer la Royal Society no ha contestado a la carta del Dr Sutton y esto nos parece preocupante. Significa esta ausencia de respuesta una de dos cosas: 1) Que la Royal Society  admite que la prioridad en el descubrimiento de la Selección Natural no tiene ninguna importancia porque la Selección Natural no existe y es el fruto de un error, en lo cual estaríamos de acuerdo siempre que suspendieran el Premio Darwin;  o bien que: 2) la Royal Society admite que tiene razón el Dr. Sutton y que Darwin copió de Matthew. También es posible que sean ciertas las dos cosas y que tanto si la Royal Society  las admite como si no, no tiene a bien contestar. En cualquier caso debería desaparecer toda mención a Darwin en relación con premios, celebraciones y festivales y aparecer como lo que verdaderamente es: el autor de un plagio, un fraudulento copión.

Por muchas vueltas que le demos no podremos pensar que exista otra opción distinta. Si el Dr Sutton estuviese equivocado, la Royal Society  habría contestado enérgicamente, puesto que no estamos hablando de una cuestión anecdótica y quien firma la carta es un prestigioso criminólogo con un libro y una publicación revisada por pares y publicada defendiendo la tesis del plagio de Darwin.

Varios autores antes que Darwin habían expresado prácticamente las mismas ideas y de manera más clara. Para Darwin la selección tiene una función doble y ciertamente contradictoria que consiste tanto en eliminar variedades y formas desfavorables (modo de extinción) como en crear otras nuevas (?). En otros tiempos, cuando los autores de Historia Natural cuidaban el lenguaje,  era más corriente el uso del término en el primer sentido, puesto que la selección es que a partir de un conjunto inicial son eliminados algunos de sus miembros. No hay creación posible mediante la selección. Buscar un efecto positivo a partir de ella es pedirle peras al olmo y para verlo hay que cometer el error de confundir selección con mejora que es lo que hace Darwin. A partir de ahí todo deviene posible pero sólo a condición de tomar a broma el lenguaje, lo cual es lamentable y, dicho de paso, fraudulento.

Al leer la primera traducción de El Origen de las Especies al francés de Mme Clemènce Royer (1830-1902),  racionalista y fundadora de una logia masónica,  Pierre Flourens había visto todo esto con una claridad meridiana, ayudado porque Mme Royer había traducido Natural Selection como Election Naturelle, algo que a Flourens le producía sensaciones contradictorias con predominio del sarcasmo.

Flourens había detectado cuatro conjuntos de problemas graves en la obra de Darwin que, no sólo se han mantenido,  sino que han aumentado exponencialmente con la ya larga historia del darwinismo. Veamos primero a grandes rasgos cuáles son estos cuatro grupos de errores, grabados con letras de fuego en el epitafio de la Historia Natural:

 

1) Abuso del lenguaje.

2) Desconocimiento de la Historia Natural.

3) Falta de originalidad y plagio de otros autores: Lamarck.

4) Eugenesia.

Cuatro grupos de errores que se han ido confirmando y ampliando con los años.

Por un lado se han estudiado en Darwin encontrándose tanto sus  detalles como nuevos ejemplos. Ahora sabemos que el punto número 3) Plagio de otros autores en Darwin no se limita a Lamarck, sino que se amplia, por ahora a Edward Blyth, Patrick Matthew, Pierre Trémaux, y otros.

 

Y por otro lado el número de problemas en cada uno de los grupos crece al considerar la labor de otros autores porque la tradición darwinista ha seguido fiel a su maestro en cada uno de los cuatro puntos. La máquina incapaz de distinguir originada por Darwin en El Origen de las Especies continúa su obra de destrozo del lenguaje y la generación y empleo continuado de la ambigüedad y de las contradicciones  es de tal magnitud que resulta difícil hacer una selección de ejemplos.  Lo grave del caso es que se ha considerado normal una manera de hablar totalmente irrespetuosa, ambigua y plagada de contradicciones. La generación de esta neolengua no es casual porque tiene una finalidad muy clara que es la de poner a la ciencia al servicio de la autoridad. Como dice muy bien el crítico Bethell:

This is the great problem with science today: That authority more and more replaces evidence

Que viene a confirmar lo que dijera Thompson (1887-1972):

El éxito del darwinismo fue acompañado por una decadencia en la integridad científica

 

Se habla en neolengua cuando se habla de genes egoístas, de la sociedad de los genes, de las mutaciones aleatorias, del DNA chatarra, y toda una serie de oxímoron sin fin. Nadie se ve obligado a disculparse ni a escribir retractación alguna porque es precisamente la autoridad la que aplaude este modo de expresión y cada error se sigue tapando con una cadena de nuevos errores,  como desde el principio. Nada hay mejor para tapar un agujero que hacer un agujero más grande.

 

También pertenecen al Diccionario de Neolengua otros conceptos como los de macro- y micro-evolución, confundiendo cosas tan dispares como cambios en las poblaciones y la formación de una especie. La máquina incapaz de distinguir que a punto había estado de denunciar Richard Lewontin trabaja a pleno rendimiento produciendo expresiones sin sentido, contradicciones, falsas disyuntivas y oxímoron. No interesa distinguir porque  la autoridad medra en la confusión. Por ejemplo el juego de palabras falso entre macro- y micro-evolución permite introducir en la Evolución todo un arsenal de fórmulas matemáticas que desde Fischer, han ido creciendo sin aportar nada a este terreno, pero que cumplen su función principal de hacerlo incomprensible.  Así trabajará quien decrete la autoridad y se publicarán los artículos de quienes le sean fieles.

Sería muy difícil identificar todos los casos de abuso del lenguaje, aunque si fuese necesario mencionar algún ejemplo entre los más notables, tendríamos que poner el de Richard Dawkins y su lamentable obra titulada El gen egoísta, ejemplo de panfleto seudocientífico, del cual debería ya haber escrito una retractación en lugar de haberse metido a embadurnar con obras posteriores los terrenos de la teología que desconoce. Pero cuenta con el apoyo de la autoridad y su obra lamentable se imprime en varios idiomas.

El segundo de los sectores de errores detectados por Flourens, el desconocimiento de la Historia Natural debe mantenerse a ultranza so pena de que se derrumben los fundamentos. Bien sabía Dobzhansky que:

No es una paradoja decir que si alguien consigue aportar una definición estática y aplicable universalmente de las especies, pondría en serias dudas la validez de la teoría de la evolución

Por eso se han ocultado obras fundamentales de la Historia Natural como las de von Baer, del que ha desaparecido hasta la carta que escribió a Darwin, a pesar de la ingente recopilación de correspondencia inútil que se acumula en torno a este autor. La obra Entwickelungsgeschitche, que para Haeckel era el trabajo más significante de toda la literatura sobre la ontogenia ha desaparecido del mapa. ¿Alguien ha visto alguna vez un ejemplar de esta obra? ¿Se ha traducido a algún idioma?  Del mismo modo tampoco se ha traducido la crítica de Alfred Kölliker titulada Über die Darwin’sche schöpfungstheorie que puede leerse en Google.

¿Puede por favor traducirla alguien?

Durante muchos años se perdió también o se ocultó información sobre el Yacimiento de Burguess Shale, pues contenía restos fósiles que no eran del gusto darwinista más acorde con el cambio gradual que no con lo que ahí se veía.

 

Entre otros fraudes relacionados con la invención, fabricación o falsificación de datos tenemos el caso del Hombre de Piltdown, el de la Biston betularia, el invento del Bathybius haeckelii, el de la barrera somático germinal de Weismann, las teorías telomática y de la enación, los antepasados del caballo, los dibujos falsificados de Haeckel, la interpretación forzosa del papel de las mutaciones al azar en la evolución. Claro que esto es sólo un puñado de casos de los más conocidos, habrá muchos más, cientos, miles. Unos en relación con la biología, algunos más con la sociología, la psicología “evolutiva”, o sus híbridos (sociobiología, psicobiología, etc, etc. ), otros relacionados con ese dislate de la selección sexual y sus derivaciones. Muchos fraudes han aparecido, otros aparecerán pronto y otros más tarde, pero hay tantos que el problema es que ya casi no interesa encontrar ni describir los nuevos hallazgos. ¿Para qué?

En cuanto a la vinculación del darwinismo con la Eugenesia es un aspecto del mayor interés que tendrá que analizarse con paciencia pero antes quizás podríamos mencionar algunos ejemplos de abuso del lenguaje…

 

 

 

 

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Hermosa es la destrucción de las palabras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

It’s a beautiful thing, the destruction of words

Orwell. 1984

 

A lo largo de los años he intentado, sin éxito, entender lo que pueda ser la Selección Natural. La conclusión es que la Selección Natural no es nada por estar basada en un error.

Darwin, en sus observaciones en las granjas, confundió Selección con Mejora y vino a decir: Lo mismo que en la granja el agricultor o el ganadero seleccionan a sus mejores ejemplares como parentales, así mismo la naturaleza selecciona aquellos que presentan características ventajosas. Pero claro, aquí queda sin definir lo que sea eso de Características ventajosas mientras que  el agricultor o el ganadero conocen perfectamente cuáles serán dichas características. La naturaleza no selecciona como lo hacen el agricultor o el ganadero. En la naturaleza no hay esa intención expresa y manifiesta. No existe el progreso.

La selección en la granja es una parte del proceso de Mejora Genética y sería absurdo pensar que en la naturaleza existe algo así como la Mejora Genética Natural. Para ser exactos Darwin, Wallace y antes que ellos Matthew y otros debieron pensar no en Selección Natural sino en Mejora Natural, lo cual es oxímoron, como también lo es Selección natural.

En vez de retractarse y corregir su error,  en vez de retirar el termino selección natural que es erróneo y sólo conduce a confusión como había indicado Pierre Flourens, contemporáneo de Darwin; en vez de rechazar el error como es el deber de todo científico, lo que ocurrió es verdaderamente increíble.

Debido al enorme poder de Huxley y asociados se impuso la expresión Selección Natural que no tiene ningún significado ni valor alguno para entender lo que sucede en la formación de especies. Se impuso con tanta fuerza que contaminó el significado de la palabra selección, que estaba muy claro hasta entonces.

Pues bien ahora hay diccionarios que proponen para la palabra Selección dos alternativas: La normal y una segunda, fabulosa que traduzco del inglés:

Un proceso en el que las influencias genéticas o ambientales determinan qué tipos de organismos progresan mejor que otros, contemplado como un factor en evolución.

Esta ya no es la definición de Selección Natural sino  la de Selección, así como suena, a secas. El error se ha extendido y ha contaminado zonas más generales del lenguaje. Se acuerdan de lo que profetizaba Orwell en 1984: Reducir el lenguaje para reducir el pensamiento: It’s a beautiful thing, the destruction of words. En ello estamos Mr Orwell.

 

Aquí les dejo un fragmento de 1984 que comienza hablando del Diccionario de Neolengua (la actual Wikipedia):

 

‘The Eleventh Edition is the definitive edition,’ he said. ‘We’re getting the language into its final shape-the shape it’s going to have when nobody speaks anything else. When we’ve finished with it, people like you will have to learn it all over again. You think, I dare say, that our chief job is inventing new words. But not a bit of it! We’re destroying words—scores of them, hundreds of them, every day. We’re cutting the language down to the bone. The Eleventh Edition won’t contain a single word that will become obsolete before the year 2050.

‘He bit hungrily into his bread and swallowed a couple of mouthfuls, then continued speaking, with a sort of pedant’s passion. His thin dark face had become animated, his eyes had lost their mocking expression and grown almost dreamy.

‘It’s a beautiful thing, the destruction of words. Of course the great wastage is in the verbs and adjectives, but there are hundreds of nouns that can be got rid of as well. It isn’t only the synonyms; there are also the antonyms. After all, what justification is there for a word which is simply the opposite of some other word? A word contains its opposite in itself. Take “good”, for instance. If you have a word like “good”, what need is there for a word like “bad”? “Ungood” will do just as well—better, because it’s an exact opposite, which the other is not. Or again, if you want a stronger version of “good”, what sense is there in having a whole string of vague useless words like “excel­lent” and “splendid” and all the rest of them? “Plusgood” covers the meaning; or “doubleplusgood” if you want something stronger still. Of course we use those forms already, but in the final version of Newspeak there’ll be nothing else. In the end the whole notion of goodness and badness will be covered by only six words—in reality, only one word. Don’t you see the beauty of that, Winston? It was B.B.’s idea originally, of course,’ he added as an afterthought.

A sort of vapid eagerness flitted across Winston’s face at the mention of Big Brother. Nevertheless Syme immedi­ately detected a certain lack of enthusiasm.

‘You haven’t a real appreciation of Newspeak, Winston,’ he said almost sadly. ‘Even when you write it you’re still thinking in Oldspeak. I’ve read some of those pieces that you write in the Times occasionally. They’re good enough, but they’re translations. In your heart you’d prefer to stick to Oldspeak, with all its vagueness and its useless shades of meaning. You don’t grasp the beauty of the destruction of words. Do you know that Newspeak is the only language in the world whose vocabulary gets smaller every year?

‘Winston did know that, of course. He smiled, sympa­thetically he hoped, not trusting himself to speak. Syme bit off another fragment of the dark-coloured bread, chewed it briefly, and went on:

‘Don’t you see that the whole aim of Newspeak is to narrow the range of thought? In the end we shall make thoughtcrime literally impossible, because there will be no words in which to express it. Every concept that can ever be needed will be expressed by exactly one word, with its meaning rigidly defined and all its subsidiary meanings rubbed out and forgotten. Already, in the Eleventh Edition, we’re not far from that point. But the process will still be continuing long after you and I are dead. Every year fewer and fewer words, and the range of consciousness always a little smaller. Even now, of course, there’s no reason or excuse for committing thoughtcrime. It’s merely a ques­tion of self-discipline, reality-control. But in the end there won’t be any need even for that. The Revolution will be complete when the language is perfect. Newspeak is Ingsoc* and Ingsoc is Newspeak,’ he added with a sort of mystical satisfaction. ‘Has it ever occurred to you, Winston, that by the year 2050, at the very latest, not a single human being will be alive who could understand such a conversation as we are having now?’

‘Except—– ‘ began Winston doubtfully, and then stopped.

It had been on the tip of his tongue to say ‘Except the proles**,’ but he checked himself, not feeling fully certain that this remark was not in some way unorthodox. Syme, however, had divined what he was about to say.

‘The proles are not human beings,’ he said carelessly. ‘By 2050—earlier, probably—all real knowledge of Old-speak will have disappeared. The whole literature of the past will have been destroyed. Chaucer, Shakespeare, Milton, Byron—they’ll exist only in Newspeak versions, not merely changed into something different, but actually changed into something contradictory of what they used to be. Even the literature of the Party will change. Even the slogans will change. How could you have a slogan like “freedom is slavery” when the concept of freedom has been abolished? The whole climate of thought will be different. In fact there will be no thought, as we understand it now. Orthodoxy means not thinking—not needing to think. Orthodoxy is unconsciousness.

‘One of these days, thought Winston with sudden deep conviction, Syme will be vaporized. He is too intelligent. He sees too clearly and speaks too plainly. The Party does not like such people. One day he will disappear. It is written in his face. (Págs. 53-56)

 

 

 

 

 

 

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El Origen de las Especies, una larga serie de errores

 

 Perífrasis y Metalepsis
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 Interrogación retórica
 Oxímoron
 Metonimia
 Aposiopesis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1:  Conjunto de figuras retóricas firmemente ancladas unas sobre otras que se deduce del análisis del capítulo 4 del Origen de las Especies.

El error fundamental o fundacional del darwinismo consiste en la confusión entre selección y mejora, la parte por el todo, una metonimia. Dicho error es la consecuencia de haber elegido un modelo inconveniente: la granja no sirve como modelo para estudiar el origen de las especies.

Un error no reconocido se puede intentar camuflar con otros errores y así al error fundamental del darwinismo, la metonimia fundacional producto de confusión de selección y mejora se añade una larga cadena de errores visibles mediante las correspondientes figuras retóricas.

Referencia

Cervantes E, Pérez Galicia G. 2015. ¿Está usted de broma Mr Darwin? La retórica en el corazón del darwinismo. OIACDI. Amazon.

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Un modelo equivocado

 

Aquel que habíamos llamado error fundamental o error fundacional del darwinismo y que consistía en confundir selección con mejora, la metonimia que había comenzado una larga cadena de figuras retóricas, vemos ahora que debe su existencia a la elección de un modelo equivocado: no se puede estudiar el origen de las especies en una granja.

Referencia

Cervantes E, Pérez Galicia G. 2015. ¿Está usted de broma Mr Darwin? La retórica en el corazón del darwinismo. OIACDI. Amazon.

 

 

 

 

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Error fundamental del darwinismo

¿Cuál es el error fundamental del darwinismo?

 

En su libro El Origen de las Especies, Darwin confunde selección con Mejora.

 

Por ejemplo, donde dice:

 

but, as a general rule, it cannot be doubted that the continued selection of slight variations, either in the leaves, the flowers, or the fruit, will produce races differing from each other chiefly in these characters.

por regla general, no se puede dudar que la selección continuada de ligeras variaciones, tanto en las hojas como en las flores o frutos, producirá razas que difieran entre sí principalmente en estos caracteres.

 

 

 

Debería decir:

 

 

 

but, as a general rule, it cannot be doubted that the continued breeding for slight variations, either in the leaves, the flowers, or the fruit, will produce races differing from each other chiefly in these characters.

 

 

 

por regla general, no se puede dudar que la mejora genética dirigida a obtener ligeras variaciones, tanto en las hojas como en las flores o frutos, producirá razas que difieran entre sí principalmente en estos caracteres.

 

Referencia:

Cervantes E, Pérez Galicia G. 2015. ¿Está usted de broma Mr Darwin? La retórica en el corazón del darwinismo. OIACDI. Amazon.

 

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Natura non facit saltum y cómo obra la selección natural en el párrafo octingentésimo sexto de El Origen de las Especies

El autor nos indica aquí: Natura non facit saltum. De acuerdo: La naturaleza no da saltos. La naturaleza no es sujeto al que puedan atribuirse actividades humanas como el dar saltos, u otras como elegir o seleccionar. Justo después de indicar que la naturaleza no da saltos nos indica el autor cómo actúa la selección natural, que no puede actuar de modo alguno puesto que no existe. Así, a sus errores manifestados mediante Metonimia, oxímoron y pleonasmo viene ahora a añadir el de prosopopeya que ya había detectado Flourens.

Natura non selectiona Podríamos decir parafraseando a este atrevido autor.

 

 

806

As natural selection acts solely by accumulating slight, successive, favourable variations, it can produce no great or sudden modifications; it can act only by short and slow steps. Hence, the canon of “Natura non facit saltum,” which every fresh addition to our knowledge tends to confirm, is on this theory intelligible. We can see why throughout nature the same general end is gained by an almost infinite diversity of means, for every peculiarity when once acquired is long inherited, and structures already modified in many different ways have to be adapted for the same general purpose. We can, in short, see why nature is prodigal in variety, though niggard in innovation. But why this should be a law of nature if each species has been independently created no man can explain.

 

Como la selección natural obra solamente por acumulación de variaciones favorables, pequeñas y sucesivas, no puede producir modificaciones grandes o súbitas; puede obrar solamente a pasos cortos y lentos. De aquí que la ley de Natura non facit saltum, que cada nuevo aumento de nuestros conocimientos tiende a confirmar, sea comprensible dentro de esta teoría. Podemos comprender por qué, en toda la naturaleza, el mismo fin general se consigue por una variedad casi infinita de medios, pues toda particularidad, una vez adquirida, se hereda durante mucho tiempo, y conformaciones modificadas ya de modos muy diferentes tienen que adaptarse a un mismo fin general. Podemos, en una palabra, comprender por qué la naturaleza es pródiga en variedad y avarienta en innovación. Pero nadie puede explicar por qué tiene que ser esto una ley de la naturaleza si cada especie ha sido creada independientemente.

Lectura aconsejada:

 

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Una tendencia constante en el párrafo octingentésimo quinto de El Origen de las Especies

Leemos en este párrafo:

habrá una tendencia constante en la selección natural a conservar la descendencia más divergente de cualquiera especie.

Pero no es cierto. La única tendencia constante en esta obra es a meter a macha de martillo el concepto de selección natural en la cabeza del lector, es decir, nos encontramos ante un lavado de cerebro masivo.

La selección natural es producto de una serie de errores: 1) Confusión del todo con la parte, selección con mejora (Metonimia) 2) Oxímoron: La naturaleza no seleciona, tampoco la naturaleza se dedica a la mejora genética. 3) Pleonasmo: Superivencia de los más aptos- 4) Atribución de acciones a este invento: personificación, prosopopeya.

 

 

 

 

805

As each species tends by its geometrical rate of reproduction to increase inordinately in number; and as the modified descendants of each species will be enabled to increase by as much as they become more diversified in habits and structure, so as to be able to seize on many and widely different places in the economy of nature, there will be a constant tendency in natural selection to preserve the most divergent offspring of any one species. Hence during a long-continued course of modification, the slight differences characteristic of varieties of the same species, tend to be augmented into the greater differences characteristic of the species of the same genus. New and improved varieties will inevitably supplant and exterminate the older, less improved and intermediate varieties; and thus species are rendered to a large extent defined and distinct objects. Dominant species belonging to the larger groups within each class tend to give birth to new and dominant forms; so that each large group tends to become still larger, and at the same time more divergent in character. But as all groups cannot thus go on increasing in size, for the world would not hold them, the more dominant groups beat the less dominant. This tendency in the large groups to go on increasing in size and diverging in character, together with the inevitable contingency of much extinction, explains the arrangement of all the forms of life in groups subordinate to groups, all within a few great classes, which has prevailed throughout all time. This grand fact of the grouping of all organic beings under what is called the Natural System, is utterly inexplicable on the theory of creation.

 

Como todas las especies, por la razón geométrica de su reproducción, tienden a aumentar extraordinariamente en número de individuos, y como los descendientes modificados de cada especie estarán capacitados para aumentar tanto más cuanto más se diversifiquen en costumbres y conformación, de manera que puedan ocupar muchos y muy diferentes puestos en la economía de la naturaleza, habrá una tendencia constante en la selección natural a conservar la descendencia más divergente de cualquiera especie. Por consiguiente, durante un largo proceso de modificación, las pequeñas diferencias características de las variedades de una misma especie tienden a aumentar hasta convertirse en las diferencias mayores características de las especies de un mismo género. Las variedades nuevas o perfeccionadas, inevitablemente suplantarán y exterminarán a las variedades más viejas, menos perfeccionadas e intermedias, y así las especies se convertirán, en gran parte, en cosas definidas y precisas. Las especies dominantes, que pertenecen a los grupos mayores dentro de cada clase, tienden a dar origen a formas nuevas y dominantes, de manera que cada grupo grande tiende a hacerse todavía mayor y al mismo tiempo más divergente en caracteres. Pero como todos los grupos no pueden continuar de este modo aumentando de extensión, pues la Tierra no tendría capacidad para ellos, los grupos predominantes derrotan a los que no lo son. Esta tendencia de los grupos grandes a continuar aumentando de extensión y divergiendo en caracteres, junto con una gran extinción, su consecuencia inevitable, explican la disposición de todas las formas orgánicas en grupos subordinados a otros grupos, todos ellos comprendidos en un corto número de grandes clases, que han prevalecido a través del tiempo. Este hecho capital de la agrupación de todos los seres orgánicos en lo que se llama sistema natural es completamente inexplicable dentro de la teoría de la creación.

Lectura aconsejada:

 

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Importancia y actualidad de la Retórica

 

Que una disciplina tenga dos o tres mil años de antigüedad no significa, ni mucho menos, que quienes se dedican a ella sean unos ignorantes, ociosos o renegados.

La Retórica, análisis del discurso practicado desde los presocráticos, es hoy disciplina de la máxima actualidad puesto que nos permite sacudir los textos hablados y escritos y cribar, seleccionar lo que en ellos hay de grano y lo que hay de paja descubriendo que, lamentablemente, esta última es muy abundante en los tiempos que corren.

Sacudido, el discurso de nuestros políticos y gobernantes deja caer un montón de falacias de todo tipo. Exprimido, sometido a las herramientas de la retórica, es fuente de contradicciones, confusiones, y giros verbales demostrando que donde no hay ideas no tienen por qué escasear las palabras, sino todo lo contrario. El exceso verbal, detallamiento, es prueba a menudo de otros muchos errores.

Así, mediante las herramientas de la Retórica, hemos analizado el libro de Darwin, titulado “Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las Razas Favorecidas en la lucha por la vida”, y más concretamente su capítulo IV en el que se expone la parte central: la Selección Natural. Una idea abstrusa que parte de un error: Al describir las actividades de los ganaderos, Darwin confunde el todo con la parte y llama al proceso de Mejora genética (Breeding en inglés), selección. Grave error que, para disimularlo, se ve obligado a cubrir con otro y otro, y así sucesivamente.

Acuñando el concepto Selección Natural, necesario pues no podría hablar de “Mejora Natural”, tropieza de nuevo y construye un oxímoron, expresión viciada en la que una mitad contradice a la otra: Es imposible que la naturaleza seleccione. Para salvarse de este segundo error acude a un tercero y así se contesta a sí mismo a la pregunta ¿Qué es la selección natural? Mediante un Pleonasmo: La supervivencia de los más aptos. Claro, ¿Y de quién si no? ¿Cómo va a sobrevivir alguien o algo que no sea el o lo más apto? Larga cadena de errores y disparates que no acaba ahí, pues para mantenerse necesita crear un cuarto error, este bien sonoro: Otorgar un conjunto de actividades a sus construcciones verbales carentes de significado.

Así veremos también como la selección natural, que no es nada, cobra vida y hace, crea, modifica. La lucha por la supervivencia que tampoco es nada, actúa, efectúa, impone. La supervivencia de los más aptos, expresión sin significado alguno es hipótesis, causa y teoría, explicación.

La retórica darwiniana fluye libre y alcanza su cénit mediante ese recurso formal que se llama Prosopopeya, personificación, y que tan bien detectó su contemporáneo, el científico francés Pierre Flourens.

Analizando hoy la retórica darwiniana se explica uno por qué les cuesta a los darwinistas responder preguntas tan sencillas como ¿Qué es la selección natural? ¿Es una magnitud? ¿En qué unidades puede medirse?

Nuestros lectores se ahorrarán muchos esfuerzos vanos dedicados a entender páginas y páginas impresas con textos incomprensibles, verdaderos trabalenguas. El problema no se limita al darwinismo, ni se restringe dentro de los límites de la ciencia. En la sociedad contemporánea, muchos de los textos producidos a diario tienen como principal objetivo generar confusión. Las personas confusas son más manipulables. Así funciona el binomio Con-Con desde Darwin y aún antes, desde los presocráticos. Quien genera confusión aumentará el control.

 

 

¿Está usted de broma Mr Darwin? La Retórica en el corazón del darwinismo. Emilio Cervantes y Guillermo Pérez Galicia. OIACDI. 2015. 306 pp.

 

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Alguna falsedad importante al descubierto en el párrafo septingentésimo nonagésimo noveno de El Origen de las Especies

Dice el autor:

Pero el hombre puede seleccionar,  y selecciona, las variaciones que le presenta la naturaleza, y …

Y esto es bien cierto, y así el hombre es causa de la variabilidad en las especies domésticas. Pero hasta cierto punto,….Porque…

Si leemos bien el párrafo descubriremos que el autor sabe bien que la selección no es causa de variabilidad, y así, lo siguiente es falso:

 Pero el hombre puede seleccionar, y selecciona, las variaciones que le presenta la naturaleza, y las acumula así del modo deseado…

Es decir, la selección sola no acumula variaciones. Es necesario hacer cruzamientos y esperar que las variaciones sean heredables. Esto no está en manos del hombre ni tiene que ver con la selección. La selección es una parte del proceso de mejora genética. El autor confunde la parte con el todo, la selección con la mejora. En la naturaleza no hay selección.

Tampoco existe proceso alguno que pueda llamarse de selección inconsciente. El autor ya lo ha mencionado en varias ocasiones pero no ha quedado nada claro, ni ha aportado ejemplo alguno al respecto. Si se selecciona, se selecciona siempre con un fin. Si no hay tal fin entonces no hay selección.

 

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Variability is not actually caused by man; he only unintentionally exposes organic beings to new conditions of life and then nature acts on the organisation and causes it to vary. But man can and does select the variations given to him by nature, and thus accumulates them in any desired manner. He thus adapts animals and plants for his own benefit or pleasure. He may do this methodically, or he may do it unconsciously by preserving the individuals most useful or pleasing to him without any intention of altering the breed. It is certain that he can largely influence the character of a breed by selecting, in each successive generation, individual differences so slight as to be inappreciable except by an educated eye. This unconscious process of selection has been the great agency in the formation of the most distinct and useful domestic breeds. That many breeds produced by man have to a large extent the character of natural species, is shown by the inextricable doubts whether many of them are varieties or aboriginally distinct species.

 

La variabilidad no es realmente producida por el hombre; el hombre expone tan sólo, sin intención, los seres orgánicos a nuevas condiciones de vida, y entonces la naturaleza obra sobre los organismos y los hace variar. Pero el hombre puede seleccionar, y selecciona, las variaciones que le presenta la naturaleza, y las acumula así del modo deseado. Así adapta el hombre los animales y plantas a su propio beneficio o gusto. Puede hacer esto metódicamente, o puede hacerlo inconscientemente, conservando los individuos que le son más útiles o agradables, sin intención de modificar las castas. Es seguro que puede influir mucho en los caracteres de una casta seleccionando en cada una de las generaciones sucesivas diferencias individuales tan pequeñas que sean inapreciables, excepto para una vista educada. Este proceso inconsciente de selección ha sido el agente principal en la formación de las razas domésticas más distintas y útiles. Las complicadas dudas sobre si muchas razas producidas por el hombre son variedades y especies primitivamente distintas demuestran que muchas razas tienen en gran medida los caracteres de especies naturales.

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de Emilio Cervantes (Autor), Guillermo Pérez Galicia (Autor)

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