‘Tautología’

¿Está Usted de Broma Mr. Darwin?: La retórica en el corazón del darwinismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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¿Está Usted de Broma Mr. Darwin?: La retórica en el corazón del darwinismo

Del que somos autores:

de Emilio Cervantes (Autor), Guillermo Pérez Galicia (Autor)

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Lectura aconsejada:

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La selección natural no existe: algunas explicaciones rápidas

lets-make-history

Desde la web titulada Welcome Let’s make history, en about.me, GH Estrada pide información sobre la afirmación “la Selección Natural no existe”.  Este es el contenido de su e-mail:

- ¿Por qué dice Usted que la Selección Natural no existe? ¿Se trata de un concepto filosófico, o en realidad es una idea basada en la biología? Un saludo.

 

Y esta es mi respuesta:

Basado en la filosofía: Corresponde a quien dice que existe algo, el probar su existencia. Es imposible (salvo en casos flagrantes, como éste) probar que no existe algo que no existe.

Basado en el lenguaje: Selección natural es oxímoron. Selección es, por definición, algo artificial.

Basado en la Historia de la Ciencia: Darwin confundió selección con Mejora (Breeding). La selección es parte del proceso que llamamos Mejora Genética (Breeding). ¿Concibe usted algo que pueda llamarse Mejora Natural? A este error Darwin añadió otros muchos, como por ejemplo una de sus definiciones de selección natural: supervivencia del más apto; es decir, supervivencia del que sobrevive, esto es un Pleonasmo: El más apto es, por definición el que sobrevive. Hay otras muchas definiciones de Selección Natural, ninguna tiene sentido, ninguna define nada y son , entre ellas, contradictorias.

 

Reciba un cordial saludo,

 

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La acción de la selección natural en las islas, es decir hablar por hablar, en el párrafo sexcentésimo octogésimo segundo del Origen de las Especies

No veíamos bien a dónde quería llegar el autor con tanta confusión sobre la composición de las islas, pero no hay por qué preocuparse. Se trata de lo mismo de siempre:

 

En este caso, la selección natural tendería a aumentar la altura de la planta, cualquiera que fuese el orden a que perteneciese, y de este modo a convertirla, primero, en un arbusto y, después, en un árbol.

 

¿Algún ejemplo?

 

 

682

Many remarkable little facts could be given with respect to the inhabitants of oceanic islands. For instance, in certain islands not tenanted by a single mammal, some of the endemic plants have beautifully hooked seeds; yet few relations are more manifest than that hooks serve for the transportal of seeds in the wool or fur of quadrupeds. But a hooked seed might be carried to an island by other means; and the plant then becoming modified would form an endemic species, still retaining its hooks, which would form a useless appendage, like the shrivelled wings under the soldered wing-covers of many insular beetles. Again, islands often possess trees or bushes belonging to orders which elsewhere include only herbaceous species; now trees, as Alph. de Candolle has shown, generally have, whatever the cause may be, confined ranges. Hence trees would be little likely to reach distant oceanic islands; and an herbaceous plant, which had no chance of successfully competing with the many fully developed trees growing on a continent, might, when established on an island, gain an advantage over other herbaceous plants by growing taller and taller and overtopping them. In this case, natural selection would tend to add to the stature of the plant, to whatever order it belonged, and thus first convert it into a bush and then into a tree.

 

Podrían citarse muchos pequeños hechos notables referentes a los habitantes de las islas oceánicas. Por ejemplo: en ciertas islas en que no vive ni un solo mamífero, algunas de las plantas peculiares tienen simientes con magníficos ganchos, y, sin embargo, pocas relaciones hay más manifiestas que la de que los ganchos sirven para el transporte de las semillas en la lana o pelo de los cuadrúpedos. Pero una semilla con ganchos pudo ser transportada a una isla por otros medios, y entonces la planta, modificándose, formaría una especie peculiar, conservando, no obstante, sus ganchos, que constituirían un apéndice inútil, como las alas reducidas debajo de élitros soldados de muchos coleópteros insulares. Además, las islas, con frecuencia, tienen árboles o arbustos pertenecientes a órdenes que en cualquiera otra parte comprenden tan sólo especies herbáceas; los árboles, como ha demostrado Alph. de Candolle, tienen generalmente, sea por la causa que sea, una distribución geográfica limitada. Por consiguiente, los árboles tienen que ser poco a propósito para llegar hasta las islas oceánicas distantes, y una planta herbácea que no tuviese probabilidades de competir, victoriosa, con los muchos árboles bien desarrollados que crecen en un continente, pudo, establecida en una isla, obtener ventaja sobre plantas herbáceas, creciendo cada vez más alta y sobrepujándolas. En este caso, la selección natural tendería a aumentar la altura de la planta, cualquiera que fuese el orden a que perteneciese, y de este modo a convertirla, primero, en un arbusto y, después, en un árbol.

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La selección natural y otras creencias vanas

 

La entrada titulada Lamarck 2014,  seleccionada en la sección Blog del Día de Madrimasd el pasado jueves, 6 de marzo, dio lugar a un largo e intenso debate en el que, como de costumbre, volvieron a salir a la luz las claves de la doctrina darwinista y concretamente, su dogma central, que no es otro que  la Selección Natural.

Como ya ha ocurrido que algunos debates en dicha sección se pierden por completo, voy a copiar entero el  que nos ocupa.  En una de mis intervenciones en el mismo incluí una invitación a participar en la pregunta que hacía el otro día en Research Gate.  Joaquín, atento seguidor del debate y del blog, contestaba en su tono habitual:

-Do you want to know what is natural selection? Look around in nature and do not lose your time too much with semantics. Remember, this is science: observation, experiments …

A lo cual ya había respondido Popper en su libro Conjeturas y Refutaciones de esta manera:

La creencia de que la ciencia procede de la observación a la teoría está tan difundida y es tan fuerte que mi negación a ella a menudo choca con la incredulidad. Hasta se ha sospechado de que soy insincero, de que niego lo que nadie en su sano juicio puede dudar.
En realidad la creencia de que podemos comenzar con observaciones puras, sin nada que se parezca a teoría, es absurda.

 

 

Ya se lo he dicho en otras ocasiones, Joaquín. Es vano creer que uno hace ciencia si no se preocupa del lenguaje.

 

 

 

 30
   EmilioCervantes | 02/04/2014
No me insulte, Doctor Echevarría. Yo no le he faltado a usted.
Limitese a argumentar y diga ya de una vez qué es la selección natural.
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 29
   José Manuel Echevarría | 02/04/2014   Majadahonda, Madrid
Imposible cumplir mi promesa ante tamaño descaro, falsedad y desfachatez. ¿Había tan poco de lo que echar mano que se hubo de meter en la lista de los ‘cientos de científicos’ a Marx, a Engels, a Nietzsche o a Eugenio D”Ors? Si hubiese que hacer una contra-lista, podrían citarse miles de científicos de verdad. ¿Hasta dónde pretende llegar esta tomadura de pelo? Si es usted Creacionista o fanático del Diseño Inteligente, dígalo claramente, doctor Cervantes, para que quienes leen sus dislates sepan a que se deben y lo que usted piensa realmente. Si toda su argumentación consiste en proporcionar citas irrelevantes e insistir en que la selección natural es sólo un juego de palabras, la razón solo puede ser esa, a no ser que se entre en el terreno de lo patológico.

 

   Emilio Cervantes | 28/03/2014
Por cierto, busque en mi blog y encontrará también lo que desea. Aquí el único que enreda con las metáforas es usted.
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 27
   Emilio Cervantes | 28/03/2014
Usted Joaquín no tiene que pedirme nada. Tiene que definir qué es la Selección Natural, un juego de palabras que usted pretende entender y defender.
No se trata de Beverley. Cientos de científicos han criticado severamente el abuso de juegos de palabras por Darwin y los darwinistas como usted.
Debe usted decirnos qué es la Selección Natural, a demás de un juego de palabras, un fantasma semántico, una expresión viciada, o como el mismo Darwin dijo en el Origen, una expresión falsa.
Si desea encontrar otros críticos de Darwin, puede mirar en esta lista y elegir el que más le guste:

  1. Abdalla, Mauricio
  2. Agassiz, Louis
  3. Agnolli, Francesco
  4. Agudelo,  Guillermo
  5. Aizpún,  Felipe
  6. Alnaes, Karsten
  7. Arvelo,  Alejandro
  8. von Baer, Karl Ernst
  9. Bateson, William
  10.  Behe,  Michael
  11.  Berg,  Lev
  12.  Berlinski,  David
  13.  Bernard,  Claude
  14.  Bernard Shaw,  Georges
  15.  von Bertalanffy
  16.  Berthault, Guy
  17. Bethel, Tom
  18.  Bohlin,  Raymond
  19.  Bradbury,  Andrew
  20.  Broom,  Robert
  21.  Butler,  Samuel
  22.  Campbell, John Angus
  23.  Cannetti, Elias
  24.  Cannon,  Herbert Graham
  25.  Cansinos Assens, Rafael
  26.  Carrau, Ludovic
  27.  Cervantes, Emilio
  28.  Clark,  Austin Hobart
  29. Clement Coe, Charles
  30.  Cohen, I. L.
  31.  Conway Morris, Simon
  32.  Cope,  Edward Drinker
  33.  Corner, Edred  John Henry
  34.  Coyne, Jerry
  35. Chaline, Jean
  36. Chandebois, Rosine
  37.  Chapman, Bruce
  38.  Chauvin, Remy
  39.  Chomsky, Noam
  40. Dambricourt-Malassé, Anne
  41.  Danilevskii, Nicolai
  42.  Darlington, Cyril
  43.  Dembski, William A.
  44.  Denton, Michael
  45.  Dewar,  Douglas
  46.  Déperet, Charles
  47.  Eden, Murray
  48.  Eimer,  Theodor
  49.  Eiseley, Loren
  50.  Eldredge,  Niles
  51.  Engels, Friedrich
  52.  Fisher, Roderick C.
  53. Flourens, Pierre
  54.  Fodor, Jerry Alan
  55.  Fondi, Roberto
  56.  Forth,  Charles
  57.  Fraser, Alex
  58.  Freud, Sigmund
  59.  Futuyuma, Douglas
  60.  Garrido, Julio
  61.  Gaylord Simpson, Georges
  62.  Giertych, Maciej
  63.  Gilson,  Etienne
  64.  Goldschmidt, Richard B.
  65. Goodwin, Brian
  66.  Gorki, Maxim
  67.  Goswami, Amit
  68.  Grassé, Paul
  69.  Grene, Marjorie
  70.  Groothuis, Douglas
  71.  Haines, David
  72.  Haughton, Samuel
  73.  Hellewig, Jon
  74.  Hitching, Francis
  75.  Ho, Wing Meng
  76.  Ho, Mae-Wan
  77.  Hodge, Charles
  78.  Hofstadter, Richard
  79.  Hostetter, Carl
  80.  Horn, Henry Stainken
  81.  Howells, William
  82. Hoyle, Fred
  83.  Hunter, Cornelius
  84. Hyndman, Olan
  85.  Ibáñez Martín, Juan José
  86.  Iradier, Miguel
  87.  James, William
  88.  Jaramillo Acebedo,  Luis
  89.  Johannsen, Wilhelm  L.
  90.  Johnson, Phillip E.
  91.  Jones,  Frederic Wood
  92. Jünger, Ernst
  93.  Kass, Leon
  94.  Kenyon, Dean
  95.  Koestler, Arthur
  96.  von Kölliker,  Albert
  97.  Leguizamón, Raúl Osvaldo
  98.  Lewin, Roger
  99.   Lewontin, Richard
  100.  Lima de Faria, Antonio
  101. Lipton, Bruce
  102.  Lönnig, Wolf-Ekkehard
  103.  López Corredoira, Martín
  104.  Lovtrup, Soren
  105.  Lurie,  Edward
  106.  MacBride,  Ernest
  107.  Macbeth, Norman
  108.  Machado, Antonio
  109.  Mackenzie Beverley, Robert
  110.  Marx, Karl
  111.  Mayr, Ernst
  112.  McDougall,  William
  113.  Mendes, Iba
  114.  Merson Davies, L
  115. Milton, Richard
  116.  Mivart,  St. George Jackson
  117.  Moorhead, Paul S.
  118.  Morata, Enrique
  119.  Morgan, Thomas Hunt
  120. Moros Peña, Manuel
  121. Nabokov, Vladimir
  122. Thomas Nagel
  123. Nietzsche, Friedrich
  124. Núñez Ruíz, Diego
  125. d’Ors Eugenio
  126. Ossadón Valdés, Juan Carlos
  127. Owen, Richard
  128. Patterson, Colin
  129. Pauli, Wolfgang
  130. Paulin, Georges
  131. Peirce, Charles Sanders
  132. Pennetta Enzo
  133. Peters Robert Henry
  134. Pitman, Michael
  135.  Pivar, Stuart
  136. Popper, Karl
  137. Provine,   William
  138. Punnett, Reginald
  139. Rabaud, Étienne
  140. Rádl, Emanuel
  141. Ramón y Cajal, Santiago
  142. Raup, David
  143.  Reid, Robert G. B
  144. Renán Vazquez, Hernando
  145. Rodríguez Calaza, Juan José
  146. Roll-Hansen, Nils
  147. Rostand, Jean
  148. Ryan, Frank
  149. Saleeby, C.W.
  150. Salthe, Stanley
  151. Salvucci, Emiliano
  152. Sandín, Máximo
  153. Sanford, John C.
  154. Santillana, Giorgio de
  155. Sahtouris, Elisabet
  156. Schindel, David E. 
  157.  Schutzenberger,  Marcel
  158.  Schwabe, Christian
  159. Sedgwick Adam
  160. Selden, Lawrence
  161.  Senapathy, Periannan
  162. Sermonti, Giuseppe
  163. Sheldrake, Rupert
  164. Smith, Darryl
  165. Smith, Wolfgang
  166.  Snooks, Graeme Donald
  167. Spencer, Herbert
  168. Spetner, Lee
  169. Stanley, Steven M
  170. Sterling, Bruce
  171. Stokes, George Gabriel
  172. Stove, David
  173. Swift, David
  174. Szathmáry,  Eörs
  175. Taylor, Grodon R
  176. Thompson,  W.R.
  177. Trémaux, Pierre
  178. Tresmontant, Claude
  179. Vallejo, Fernando
  180. Viloria Petit , Ángel Luis
  181. Waddington, Conrad
  182. Wainwright, Milton
  183. Wesson, Robert
  184. Wiker, Benjamin
  185. Whitman, Charles Otis
  186. Williamson,  Donald I.
  187. Young, Robert M.
  188. Zamora, José Antonio

 

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   Joaquin | 28/03/2014
¿Por qué le costará tanto informarnos sobre cuándo vivió Beverley y qué trabajos hizo en el campo de la Biología?
¿No será que ese señor murió hace más de un siglo y que jamás se dedicó a la Biología?
Curioso que por un lado no deje de recordarse que Darwin no era un verdadero científico profesional, e incluso se sugiera que no tenía muchas luces, y que por otro se de tanta importancia a lo que decía hace más de un siglo alguien que desde luego había estudiado menos el mundo natural que Darwin.
Curioso que los trabajos de biólogos de campo de ahora mismo sean tachados de poco serios y se descarten sin más, pero se pongan como ejemplo las frases escritas hace más de 100 años por una persona que ni siquiera trabajaba con seres vivos.
¿Para cuando alguna discusión científica sobre los trabajos actuales en biología de campo y biología molecular en vez de enredar con que si metáforas, con que si es una teoría, un hecho, un mecanismo o no sé cuantas cosas más? Pero me temo que pedir eso sería como pedirle peras al olmo.
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   Emilio Cervantes | 28/03/2014
El párrafo indicado contiene una muestra de lo que es una de las más importantes contribuciones de Beverley al campo de la Biología: Demostrar que la Selección Natural no es nada más que un juego de palabras. Igual que sus comentarios en este debate.
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   Joaquin | 27/03/2014
Más tinta para ocultar la falta de argumentos científicos.
Y por supuesto seguimos sin saber si Beverley es un científico en activo o, caso de no serlo ya, cuales fueron sus aportaciones en el campo de la Biología.
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   Emilio Cervantes | 27/03/2014
Olvídese de Beverley.  No viene al caso. Concéntrese en lo que ha dicho:
La Selección Natural es una expresión metafórica, y la Lucha por la Existencia es usada en ”” un sentido grande y metafórico. ”” Estos son los dos pilares de la teoría entera; la Selección Natural y la Lucha por la Existencia representan y expresan todo lo que el Sr. Darwin tiene que impulsar; lléveselos usted y nada permanece, y aún ellos son ambos metáforas. Si estos términos son metáforas, ellos no son la realidad, sino cuadros verbales o sombras, y son, por lo tanto, términos viciosos en una disquisición científica. No son ellos sólo de vez en cuando introducidos, y por vía de la ilustración, lo cual apenas sería admisible en el debate de la gran revelación de la existencia y el origen de seres; sino que ellos en casi cada página (En el Origen de las Especies), vienen a excluir  a otros términos – de modo que desde el principio hasta el final somos conducidos por una metáfora en cada paso, como un pobre viajero a veces es conducido por fuego fatuo a la ciénaga fatal. ”
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   Joaquin | 27/03/2014
¿Es Beverley un científico en activo?
En caso de que pertenezca al pasado, ¿qué trabajos hizo en el campo de la Biología?
A mi esto me parece más de lo mismo: falta de argu
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   Emilio Cervantes | 27/03/2014
‘It is to be observed that the two grand principles of the theory are avowedly metaphors. Natural Selection is a metaphorical expression, and the Struggle for Existence is used in ”a large and metaphorical sense.” These are the two pillars of the whole theory ; Natural Selection and the Struggle for Existence represent and express everything that Mr Darwin has to urge ; take them away and nothing remains, and yet they are both metaphors. If these terms are metaphors, they are not realities, but verbal pictures or shadows, and are, therefore, vicious terms in a scientific disquisition. Neither are they only now and then, and by way of illustration, introduced, though even that would scarcely be admissible in handling the great revelation of the existence and origin of beings; but they occur in almost every page (In Origin of the Species), to the exclusion of other terms — so that from first to last we are led by a metaphor at every step, as the poor belated traveller is sometimes led by Will-o”-the-wisp into the fatal morass.” Debe notarse que los dos magníficos principios de la teoría son declaradamente metáforas. La Selección Natural es una expresión metafórica, y la Lucha por la Existencia es usada en ” un sentido grande y metafórico. ” Estos son los dos pilares de la teoría entera; la Selección Natural y la Lucha por la Existencia representan y expresan todo lo que el Sr. Darwin tiene que impulsar; lléveselos usted y nada permanece, y aún ellos son ambos metáforas. Si estos términos son metáforas, ellos no son la realidad, sino cuadros verbales o sombras, y son, por lo tanto, términos viciosos en una disquisición científica. No son ellos sólo de vez en cuando introducidos, y por vía de la ilustración, lo cual apenas sería admisible en el debate de la gran revelación de la existencia y el origen de seres; sino que ellos en casi cada página (En el Origen de las Especies), vienen a excluir  a otros términos – de modo que desde el principio hasta el final somos conducidos por una metáfora en cada paso, como un pobre viajero a veces es conducido por fuego fatuo a la ciénaga fatal. ‘Robert Mackenzie BeverleyComo dijo Beverley,  la selección natural es un engaño  verbal, un juego de palabras.
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 19
   Joaquin | 27/03/2014
El problema no es dudar de lo que otros piensan que es cierto, eso no tiene nada de malo y sí bastante de bueno. El problema es presentar sólo juegos de palabras y que aunque se esté siempre hablando de la importancia de un lenguaje claro y de no ser confuso luego se haga todo lo contrario a la hora de ‘argumentar’. Sólo hace falta revisar sus respuestas aquí, por ejemplo a las observaciones de campo de que no todos los machos dejan el mismo número de descendientes como consecuencia de la actitud ante ellos de las hembras. Desde luego no parecen las respuestas de un científico.

 

 18    Emilio Cervantes | 26/03/2014   Salamanca
La creencia de que la ciencia procede de la observación a la teoría está tan difundida y
es tan fuerte que mi negación a ella a menudo choca con la incredulidad. Hasta se ha
sospechado de que soy insincero, de que niego lo que nadie en su sano juicio puede
dudar.
En realidad la creencia de que podemos comenzar con observaciones puras, sin nada
que se parezca a teoría, es absurda.
Karl Popper (1902-1994). Conjetures and refutations: the growth of Scientific Knowledge .(p 72)
 17    Joaquin | 26/03/2014
Do you want to know what is natural selection? Look around in nature and do not lose your time too much with semantics. Remember, this is science: observation, experiments …
 16    Emilio Cervantes | 25/03/2014   Salamanca
Para quien interese, pego debajo el contenido de una pregunta en Research Gate.
Por otra parte recomiendo seguir el debate en la entrada correspondiente del blog
(http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2014/03/05/138253)
porque estas páginas de noticias no tienen garantía de estabilidad. En unos meses he visto desaparecer el contenido íntegro de algunos debates y esto es una pena.
Enfin, ahí va la pregunta indicada que pueden ver ( y contestar) en esta dirección:

https://www.researchgate.net/post/What_is_Natural_SelectionQuestion

What is Natural Selection?
Accuracy is important in scientific language, then it is important to know what is natural selection:
Please make your choice from the fourteen options indicated below . To help you taking a decission I may say:
1. Nature does not select.
2. The artificial process by which new varieties (not species) are obtained is not called selection, but breeding.
3. Most of the possibilities indicated below are incompatible with the others1. A process,
2. A mechanism,
3. A theory,
4. An hypothesis,
5. A scientific law,
6. A natural law,
7. A fact,
8. A truth,
9. A principle,
10. An action,
11. An agent,
12. Survival of the fittest,
13. A semantic ghost,
14. A false expression,…..
Please make your choice…….
Mar 24, 2014
Topics
Natural selection ×
Ecology and Evolution ×
Directed Evolution ×
Crop Evolution ×
Biological Evolution ×

 15    José Manuel Echevarría | 21/03/2014   Majadahonda, Madrdid
Es muy positiva esta contribución al debate, José Francisco, y muy acertada. Lamarck fue un excelente científico cuyas contribuciones fueron eclipsadas por las circunstancias, y más concretamente por habérsele enfrentado con mucha dureza un discípulo suyo llamado Georges Cuvier, otro magnífico científico -el mejor especialista en anatomía comparada de su época- que, desgraciadamente, tenía con él cuestiones personales derivadas de su desmedida ambición. Es muy significativo que Cuvier terminase por entrar muy pronto, y a muy alto nivel, en política, primero con Napoleón y luego con la restauración monárquica.
Más adelante, sucedió que la biología molecular apoyó por completo la Teoría de la Selección y en absoluto la Teoría del Medio, lo que es un hecho en lo que atañe puramente a la biología. El resumen de la ponencia del doctor Aboitiz lo expone con total claridad: la Teoría del Medio es perfecta para la sociología, pero no lo es para la biología. Lo que Aboitiz expone en su resumen es la transmisión de los ‘genes culturales’ que Dawkins llamó ‘memes’ en El Gen Egoísta. Eso es completamente cierto, pero también lo es que la identidad que confiere ese legado permanece o no en función de que lo haga o no la cultura que lo sustenta. Si pudiésemos tomar a un bebé nacido ayer mismo en el mejor barrio de Santiago de Chile para intercambiarlo por el bebé del autor de alguno de los bisontes de la cueva de Altamira, ambos se convertirían en miembros perfectamente encajados en las sociedades ajenas a su nacimiento. Los memes de la humanidad han cambiado muchísimo, y muchas veces, desde el Paleolítico, pero los genes no. La evolución biológica es una cosa y la evolución cultural es otra. Es bueno no olvidar que tanto Lamarck como Darwin hablaron únicamente de la primera, y que Lamarck erró donde Darwin acertó, aunque sea cierto que tanto Lamarck como todos los demás evolucionistas anteriores a él (que los hubo desde el siglo XV, al margen de los de la Grecia clásica) influyeron en su pensamiento. No me consta que ni Darwin ni Wallace negasen eso jamás.
 14    José Francisco Bravo Moreno | 20/03/2014   México, D.F., México
Creo que esto viene al caso
Desde las muy prestigiosas universidades de Chile, ya se ha generado, recientemente (2012),  un simposio en donde al fin, se reconoce la enorme importancia de Lamarck. Aquí proporciono la dirección electrónica y dos resúmenes vertidos en dicho simposio, los cuales tratan sobre la vital relevancia de la tesis de Lamarck, que lo es tanto para la ciencia como para la sociedad.

http://www.socecol.cl/web/wp-content/uploads/2012/07/Resumen-Simposios-Congreso-Socecol-2012-parte-1.pdf

Primera Reunion Conjunta de Botánica, Ecología y Evolución
Domingo 7 de octubre
Horario 9-11:30 hrs
Coordinador: Velazquez N
Simpoio Sociedad Chilena de Evolución: Lamarck: Relevancia de su pensamiento en la biología actual.
Contribución y relevancia de la obra de Jean Baptiste  Lamarck para el desarrollo de la Teoría Evolutiva  Darwiniana
Manríquez G. Programa Genética Humana, ICBM, Fac. de Medicina. Depto. de Antropología. Fac. de Cs. Sociales. Universidad de Chile.
Jean Baptiste Lamarck (1744-1829) es autor de: i) la noción de Biología como disciplina científica dedicada al estudio de la  organización de los seres vivos (Lamarck, 1802), ii) las hipótesis (Lamarck, 1809) sobre el tejido celular como la ‘matriz  general’ de toda organización biológica, en cuya ausencia ‘ningún ser vivo podría existir ni formarse’, y el ser humano como  primate cuadrúmano que transformó ‘por la necesidad de las circunstancias o por alguna otra causa’ sus extremidades  posteriores en estructuras especializadas en la marcha bipeda, iii) la primera topología que relaciona filogenéticamente a  vertebrados e invertebrados, y iv) el primer sistema teórico de la modernidad sobre la evolución como un proceso de  descendencia con modificación debido a causas naturales (Lamarck, 1809). No obstante la originalidad y valor predicitivo de estas contribuciones, su relevancia en el desarrollo de la teoría evolutiva darwiniana no ha sido del todo reconocida (rev.  Gould, 2002), siendo aún objeto de una visión estereotipada y reduccionista en algunos textos de biología evolutiva (i.e.  Futuyma, 2009). A partir del estudio de la obra biológica de JB Lamarck, en el presente trabajo se muestra su contribución al  desarrollo de la teoría evolutiva darwiniana, se discuten las causas de su estereotipificación y se plantea y discute su relación  con las nociones de ‘norma de reacción’ y ‘homeostasis ontogenética’ (Schmalhausen, 1948; 1968), antecedentes de las  actuales extensiones epigenéticas de la teoría sintética de la evolución (cf. Pigliucci & Müller, 2010).Herencia y transmisión social: Mecanismos darwinianos y lamarckianos de adaptación
Aboitiz F. Depto. de Psiquiatría, Esc. de Medicina. Centro Interdisciplinario de Neurociencia, P. Universidad Católica de Chile.
Existen solo dos posibles mecanismos de cambio evolutivo adaptativo, el darwinismo y el lamarckismo. Éstos se  diferencian, esencialmente, en el origen de la variabilidad heredable. En el darwinismo, las variantes heredables surgen  espontáneamente, y son seleccionadas en función de su capacidad de dejar descendencia. Por el contrario, en el lamarckismo  las variantes heredables son inducidas en el individuo como adaptaciones a las condiciones ambientales, y éstas se hacen  eventualmente heredables. Existen instancias, como la evolución cultural, en que se transmiten caracteres adquiridos  individualmente a través de generaciones, en primera instancia por imitación, y eventualmente a través de la instrucción  directa. En este proceso, participan redes neurales específicas que permiten establecer una correspondencia entre los patrones  conductuales propios y aquellos observados en otros individuos. Un ejemplo de esto lo establece la evolución del lenguaje,  donde se desarrolló un sistema de comunicación basado en gran parte en las capacidades imitativas. Aunque estas capacidades imitativas, así como los sistemas sensorimotores que permiten la ejecución de las conductas lingüísticas, tienen una fuerte base genética y propia de la especie, ellas permiten amoldar circuitos y pautas de conductas adaptativas en otros  individuos. Esta estrategia es una forma de alterar el fenotipo a través de generaciones, generando un proceso adaptativo  mucho más rápido que el de la evolución genética, que sigue las reglas darwinianas.

 13    Joaquin | 14/03/2014
Si todos los machos y hembras contribuyen en igual medida a la siguiente generación es difícil que haya selección.
Si algunos contribuyen más que otros ¿qué es lo que tenemos?
No me parece que mucha gente necesite usar un diccionario para contestar.
Lo que sí hace falta es estar al tanto de lo que la ciencia hace hoy, no quedarnos sólo dando vueltas y vueltas a lo que dijeron nuestros antecesores hace más de un siglo.
 12    Emilio Cervantes | 14/03/2014
Estimado Joaquín,
No hace falta ser investigador ni ser americano para percatarse de que no todos los machos contribuyen de igual manera a la siguiente generación. Tampoco las hembras.
Es algo obvio que no demuestra nada.
Llamar a esto Selección es, simplemente, ridículo. Puede usted hacerlo pero dese cuenta de que genera mucha confusión.
La literatura dice usted ¿Qué literatura? ¿He de considerar serio algún artículo cuyo resultado sea demostrar que no todos los machos contribuyen igual a la siguiente generación?
Otro día que vaya usted a un seminario, procure ser crítico. Dígales que la Selección Natural no puede existir.
 11    Emilio Cervantes | 14/03/2014
Estimado Dr Echevarría,
Yo también respondo precisamente. Esto es lo que usted dice y no añado nada nuevo a sus tres puntos:
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1. . ‘La variación heredable responde a la mutación y la recombinación genéticas. Hasta la fecha, nadie a demostrado que responda a otra cosa.’
2. Las mutaciones en el genoma responden a errores cometidos por las ADN polimerasas que no se corrigen. En la reproducción sexual, la recombinación se produce durante la meiosis (formación de los gametos hapliodes) a través del crossing-over de los cromosomas. Ambos son fenómenos puramente azarosos, y ambos generan diversidad intraespecífica.,
3. Por consiguiente, nada ”dirige” la variación, ya que se origina en el azar de la mutación y la recombinación.
Siendo usted quien es, me pregunto qué parte es la que no entendió en mi argumentación. Según veo aquí y allá, la biología molecular figura entre sus campos de experiencia.
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Y ahora le contesto:
1.  Que nadie haya demostrado que responda a otra cosa no significa que no pueda responder a otra cosa.
2. No todas las mutaciones se deben a errores que no se corrigen. Al menos nadie ha demostrado que todas se deban. Especialmente si consideramos un sentido amplio de la palabra mutación como cualquier cambio en el genoma.
3. Por consiguiente, no sabemos nada sobre el origen de la variación. Ese tema que según usted dice, torturó a Darwin, aunque yo pienso que de torturarse por algo, sería por haber escrito al menos un libro sobre un tema que desconocía y por haber contaminado un precioso campo de la ciencia con juegos de palabras tortuosos como supervivencia del más apto, lucha por la vida, lucha por la existencia y la mayor aberración de todas: Selección Natural.Saludos
 10    Joaquin | 14/03/2014
Asistí ayer (13 de marzo) a una conferencia en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid) de una investigadora americana que trabaja con las gallinas de las grandes praderas (no sé si es el nombre correcto en español), Tympanuchus cupido. Al observar sus apareamientos han visto que menos del 25% de los machos obtienen la gran mayoría de las copulaciones con éxito en cada temporada. Parece claro que no todos los machos contribuyen de la misma forma a la siguiente generación de aves. Si se mira la literatura científica se podrán encontrar más ejemplos, basados en la observación y la experimentación, no en lo que uno cree que debiera ser o no ser. ¿No nos estarán diciendo los tozudos hechos que sí que hay selección?
  9    José Manuel Echevarría | 14/03/2014   Majadahonda, Madrid
Pone usted en mi boca palabras que no son mías, se las inventa usted mismo: ‘La población de una especie es diversa como resultado de la diversidad o bien La población de una especie es variada como resultado de la variación.’. Léa otra vez mi comentario, por favor. Dice exactamente: ’2. La población de una especie es diversa como resultado de la variación (variabilidad genética).’ Así pues, ni lo primero ni lo segundo. ¿Sabe que todo eso suena a manipulación? No me gusta su estilo, doctor Cervantes, para serle sincero.
Respondo a sus preguntas, aunque en realidad lo he hecho ya aunque usted no quiera enterarse:
1. La variación heredable responde a la mutación y la recombinación genéticas. Hasta la fecha, nadie a demostrado que responda a otra cosa.
2. Las mutaciones en el genoma responden a errores cometidos por las ADN polimerasas que no se corrigen. En la reproducción sexual, la recombinación se produce durante la meiosis (formación de los gametos hapliodes) a través del crossing-over de los cromosomas. Ambos son fenómenos puramente azarosos, y ambos generan diversidad intraespecífica.,
3. Por consiguiente, nada ‘dirige’ la variación, ya que se origina en el azar de la mutación y la recombinación.
Siendo usted quien es, me pregunto qué parte es la que no entendió en mi argumentación. Según veo aquí y allá, la biología molecular figura entre sus campos de experiencia.
Es muy difícil dialogar con usted, y no voy a seguir haciéndolo. Me dice lo que no piensa, pero no me dice lo que piensa. Sé a lo que se opone, pero no sé que propone. Argumentar en negativo no me interesa. Me choca esto en un científico titular de un centro del CSIC.
Saludos
José Manuel Echevarría
Científico Titular del ISC-III
Centro Nacional de Microbiología
  8    Emilio Cervantes | 13/03/2014   Salamanca
Estimado Dr Echevarría,
Muchas gracias de nuevo por su participación en el debate.
En biología, la palabra raza se puede utilizar ¿Por qué no? Es sinónimo de variedad. Darwin lo utiliza a menudo, incluso en el título de su obra:
Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida
Sé bien lo que significa Breeding y que en español se llama Mejora Genética. La Selección es parte de ese proceso. Su punto número 1 no aclara nada  a lo dicho anteriormente. Solamente genera confusión al indicar que “Genotipo” es el término preferido por la Microbiología moderna. No estamos hablando de Microbiología sino de Biología, algo más amplio (recuerda la parte y el todo?, selección y mejora?).
Su segundo punto empieza también mal. Con palabras que no dicen nada:
La población de una especie es diversa como resultado de la variación (variabilidad genética).
Su estilo es bastante parecido al que emplea Darwin en el Origen de las Especies, sinónimos y razonamientos circulares abundan:
La población de una especie es diversa como resultado de la diversidad o bien La población de una especie es variada como resultado de la variación.
¿Qué quiere decir que El fenómeno responde al azar de la mutación?
1.        Que toda la variación es debida a mutaciones puntuales?
2.        Que todas las mutaciones puntuales y no puntuales son al azar?
3.        Que el azar dirige toda la variación?Por favor acláreme su postura. En cualquier caso habrá dificultades para entenderlo pero sólo si la aclara estaremos en el buen camino.
Dice usted: “El ambiente actúa seleccionando en cada momento a quienes gozan (de entre las variantes naturales espontáneas que ya existen, y ahí reside la debilidad de Lamarck) de mayores oportunidades de reproducción por estar mejor adaptados a las condiciones ambientales, que cambian con el tiempo. “
Todo eso dice y  yo le repito que no, que el ambiente no es agente alguno y que el ambiente no selecciona. Aquí no habrá mucho que discutir. Usted verá al ambiente como un granjero seleccionando los progenitores de sus nuevas camadas, yo no puedo verlo así, y sin embargo esto no me incapacita para seguir escribiendo.
Esto que usted llama: “selección natural de variantes espontáneas” yo lo considero un juego de palabras. Y ahora me permito volver a su punto 1 del comentario anterior que dice:
“Las observaciones son solo eso mientras no se aborde con éxito la ”ciencia dura” que las explique. La mutación y la recombinación genéticas son las bases moleculares de la Teoría de la Selección (que fue concebida, independientemente, por dos científicos a un tiempo, no lo olvidemos). Su cuerpo de evidencias es, simplemente, abrumador. ¿Y la de la Teoría del Medio?”
Pues bien, explíqueme ahora por favor la ciencia dura esa que explica la formación de una especie a partir de mutación y recombinación genéticas. Dé usted un solo ejemplo de una especie formada a partir de estos procesos. Indique las mutaciones ocurridas en los pinzones de las Galápagos o la recombinación en mariposas Ornithoptera en Wallace. Y si es tan amable diga también en qué capítulo de Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida hemos de buscar ejemplos de esa ciencia dura porque yo no los encuentro. Y como le dije sí que encuentro referencias a las razas, a los más aptos, a la lucha y a la competición así como referencias a Malthus.Que “el concepto de “mejora” no aplica aquí” como dice usted, ya lo sabía yo.
Sin embargo tampoco creo que tenga ninguna evidencia de ciencia de esa que usted llama dura en esto que dice usted: “La evolución biológica no mejora nada, no es finalista ni perfeccionista. Lo que mejor se adapte en cada momento será “lo mejor” en ese momento, tal vez mañana no. “
Ninguna evidencia experimental. Está saliendo fuera de contexto.
‘Y rara vez será lo mejor posible, ya que anda de por medio el azar de la variación”
De cuyo azar de la variación tampoco tendrá ninguna evidencia experimental, supongo, puesto que si se refiere a que las mutaciones sean al azar, me puedo creer que sí en algunas circunstancias experimentales, pero no en general en la naturaleza.
Dice usted: ‘Evolución y progreso no son términos equivalentes. De hecho, no tienen nada que ver uno con otro.’
Pero eso no me lo tiene que decir a mí que ya lo sé, sino a sus colegas que defienden como usted la Selección Natural como teoría científica. Es ahí, en esa figura, donde convergen evolución y progreso como he demostrado aquí:

http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2013/07/26/137104

(La selección natural, fruto de la fe en el progreso, en el párrafo tricentésimo cuadragésimo primero de El Origen de las Especies)
Es decir,  que la evolución no tiene que ver con el progreso, vale. Pero la selección natural  tiene que ver con el progreso. Así lo indica Darwin en varias ocasiones, por ejemplo:
‘Aun cuando no tenemos ninguna prueba buena de que exista en los seres orgánicos una tendencia innata hacia el desarrollo progresivo, sin embargo, esto se sigue necesariamente, como he procurado demostrar en el capitulo cuarto, de la acción continua de la selección natural, pues la mejor definición que se ha dado de un tipo superior de organización es el grado en que los órganos se han especializado o diferenciado, y la selección natural tiende hacia este fin, en cuanto que los órganos son de este modo capaces de realizar sus funciones más eficazmente.’En ciencia las teorías son precisas y atañen a aspectos concretos de la realidad . Una teoría que atañe a los cambios de poblaciones no puede referirse a la formación de especies, puesto que población y especie son conceptos distintos. Una teoría que atañe a  la genética y la biología molecular no puede plantearse desde el desconocimiento total de los más elementales aspectos genéticos y moleculares. Permitame que le indique que la genética y la biología molecular, que por otra parte son técnicas bien poderosas, no confirman juegos de palabras o tautologías.
En ciencia es imposible criticar sin construir. Cuando yo critico estoy construyendo un lenguaje más preciso. Otra cosa es que a usted no le guste la precisión, pero ese será, en todo caso su problema. No el mío.
La Selección Natural es un juego de palabras y no una teoría científica. Si quiere ser más preciso llámela usted la Mejora Natural o Natural Breeding. Verá como no le gusta.
He leído con atención sus comentarios pero no por ello he cambiado mucho de ideas. “Supervivencia de los más aptos” significa “supervivencia de los que sobreviven”. El juego de palabras Selección Natural habla de los individuos, de los linajes, de las poblaciones, de las especies y de todo lo que uno quiera: de los genes, de los memes, etc etc. Es un juego de palabras y a diferencia de las teorías científicas, en ellos todo vale.
Todo el darwinismo es “Darwinismo Social”. No hay otro. La prueba la aporta usted:
‘Todo eso es política, sociología y pedagogía. En último extremo, esa teoría habla de los genes, y es fantástico que Darwin la plantease con acierto sin saber lo que era un gen. Habla, en realidad, de esos genes egoístas de John Maynard Smith, William Hamilton y Richard Dawkins. Ahí no hay confusión que valga. ‘
Que no que no, que la selección natural no es teoría. Que no habla precisamente de los genes, ni de las poblaciones, ni de los individuos. Habla de todo,…. y de nada. Juegos de palabras.Richard Owen era un científico profesional y honrado. Simplemente fue crítico con un sector de la Academia que empezaba a generar una gran confusión que todavía perdura….

  7    José Manuel Echevarría | 13/03/2014   Majadahonda, Madrid
De nuevo un esfuerzo para no resultar muy prolijo, aunque esta vez será más difícil ser breve.
1. El breeding consiste en seleccionar en las sucesivas generaciones a quienes van a reproducirse. Eso se llama “selección artificial de variantes espontáneas” (ver 2) y lo hace el granjero con animales y plantas. Sólo funciona con los caracteres transmisibles, obviamente, y conduce de hecho a la obtención de “razas” o “variedades”, en lenguaje agrícola. Es un proceso de “mejora” sólo desde el punto de vista del granjero, desde ningún otro. En Biología, “raza” no debe usarse, no significa nada. “Subespecie” y “variante” son los términos correctos, en función de los casos. “Genotipo” es el preferido por la Microbiología moderna. En el siglo XIX todo esto era muy confuso (aún más que hoy), no sabían de la existencia de los genes. A Mendel no se le conoció en el mundo hasta 1901.
2. La población de una especie es diversa como resultado de la variación (variabilidad genética). El fenómeno responde al azar de la mutación (errores de las ADN pol no corregidos) y la recombinación genéticas (crossing-over durante la meiosis). Ambas inciden sobre el fenotipo en forma heredable, a veces en forma visible a simple vista (morfología), a veces no. El ambiente actúa seleccionando en cada momento a quienes gozan (de entre las variantes naturales espontáneas que ya existen, y ahí reside la debilidad de Lamarck) de mayores oportunidades de reproducción por estar mejor adaptados a las condiciones ambientales, que cambian con el tiempo. Es decir, a los más aptos porque permanecen más sanos, viven más y tienen así más opciones de éxito reproductor. Eso se llama “selección natural de variantes espontáneas”. Con el tiempo, y si hay de por medio aislamiento reproductor entre poblaciones por cualquier causa (geográfica: véase pinzones de las Galápagos en Darwin; de reconocimiento específico: véase mariposas Ornithoptera en Wallace), puede conducir hasta la especiación. El concepto de “mejora” no aplica aquí. La evolución biológica no mejora nada, no es finalista ni perfeccionista. Lo que mejor se adapte en cada momento será “lo mejor” en ese momento, tal vez mañana no. Y rara vez será lo mejor posible, ya que anda de por medio el azar de la variación (error adaptacionista panglossiano en Gould y Lewontin, con todos mis respetos para estos dos grandes científicos). Evolución y progreso no son términos equivalentes. De hecho, no tienen nada que ver uno con otro.
3. Esto es, en resumen muy sencillo, la Teoría de la Selección de Darwin y Wallace, confirmada plenamente por la genética y la biología molecular y avalada por un cuerpo de evidencia teórica y experimental abrumador, especialmente en el terreno de la Microbiología. Es decir, nada de hipótesis ni de juegos de palabras, doctor Cervantes, sino una sólida teoría científica que permanece en pie tras siglo y medio de avances espectaculares en biología. Si es cierto que haya cosas que no explique, que alguien proponga otra cosa que lo haga y que explique también lo que esa teoría ya explica, que es muchísimo. En ciencia, criticar y descalificar exige construir alternativas, si no, no vale. Eso queda para la política. Leído su texto y algunos otros suyos,su alternativa parece ser el “Lamarckismo tal vez epigenético”. Extremadamente débil la cosa, doctor, por mucho entusiasmo y vehemencia que le ponga. Añádame algo más si quiere, pero no me niegue la evidencia, por favor, y aténgase usted a los hechos. A todos.
4. Si ha leído con atención y calma, ya habrá caído en la cuenta de que “supervivencia de los más aptos” no significa “supervivencia de los que sobreviven”. La Teoría de la Selección no habla sobre los individuos, sino sobre los linajes y las especies. No se basa en las opciones individuales de sobrevivir, sino en las de reproducirse. Si determina el presente no es más que porque anteriormente condicionó el futuro. Si uno vive mucho pero es estéril, es completamente invisible para la selección natural. Este es un error común de toda esa sarta de interpretaciones erróneas que se juntan en esa cosa llamada “Darwinismo Social”, que nada tiene que ver ni con la ciencia ni con Darwin, y que es responsable de gran parte de la confusión que usted menciona. Todo eso es política, sociología y pedagogía. En último extremo, esa teoría habla de los genes, y es fantástico que Darwin la plantease con acierto sin saber lo que era un gen. Habla, en realidad, de esos genes egoístas de John Maynard Smith, William Hamilton y Richard Dawkins. Ahí no hay confusión que valga. Las interpretaciones de Fluorens son el paradigma de la confusión, los comentarios de quien no ha entendido, en realidad, nada de nada. Convénzame con argumentos, y no con vehemencias, de que a usted no le sucede igual.
5. En las cuestiones que atañen al Darwinismo Social (racismo, eugenesia, etc.) no voy a entrar en absoluto. Me traen a la cabeza a Richard Owen. Sin saber cómo oponerse a Darwin como el científico que él era, optó por la calumnia y la descalificación de la persona. Un buen amigo, sin duda. Muchos siguieron después su ejemplo. No haga usted lo mismo, por favor.
  6    Emilio Cervantes | 12/03/2014   Salamanca
Estimado Dr. Echevarría,
Le agradezco mucho su comentario a esta noticia al cual tengo que dar réplica en algunos puntos:
Primero y principal en lo que usted llama Teoría de Selección. A mí me parece que no hay tal teoría, sino juegos de palabras.  Me explico:
Darwin, que no era un científico profesional (Wallace tampoco lo era) utilizaba el lenguaje de manera arbitraria, algo intolerable para un científico profesional en su época.  Después de haber observado el trabajo de ganaderos y granjeros se confundió y llamó Selección a lo que no es Selección (Error 1). Las variedades no se consiguen mediante Selección sino mediante el proceso de Mejora Genética (Breeding). La Selección es una parte de este proceso pero no el todo. Mediante ella no se obtienen variedades puesto que los individuos seleccionados han de someterse a cruzamientos durante sucesivas generaciones en un proceso que puede durar años y que queda muy lejos de el de Selección pues depende de la heredabilidad de los caracteres objeto de Selección y no de la tal Selección. Darwin confundió la parte con el todo.
Cuando se comete un error hay dos posibilidades: 1) Rectificar. 2) Taparlo con otro.
Darwin optó por la segunda. Para ello acuñó la expresión disparatada de Selección Natural. Un oxímoron, fantasma semántico, flatus vocis. Expresión vana e inútil que usted llama teoría científica pero otros han llamado principio, hipótesis, ley, ley científica, ley natural, acción, agente y de cualquier modo puesto que tratándose de hacer juegos de palabras, todo vale.
Pero como usted bien sabe en ciencia hay que atenerse a los hechos y no a los juegos de palabras. La naturaleza no selecciona y teniendo en cuenta el error fundacional arriba indicado  (Error 1), Darwin debería haber utilizado la expresión Mejora Natural, con la cual se vería claro el fallo en el razonamiento pues Mejora es opuesto a Natural. No lo hizo, acuñando este disparate de Selección Natural (Error 2). Para taparlo, cometió otro error: Decir que la Selección Natural es la supervivencia de los más aptos, es decir la supervivencia de los que sobreviven (Error 3).
Tanto error junto no podía aguantarse sin añadir otro mayor: La personificación que tan pronto detectó Flourens en el libro de Darwin.  Así el error 4, que es mayúsculo,  consiste en dotar a todos estos juegos de palabras de la capacidad de acción: La selección natural obra. La selección natural hace, La supervivencia de los más aptos puede o no puede, La lucha por la vida crea, construye o selecciona,  que da igual. Todo son juegos de palabras fruto de un artefacto: la personificación.
A estos juegos de palabras se viene llamando por aquí y por allá teoría científica, pero desde la época de Darwin hay quien no se lo ha creído. Ya he citado a Flourens, hay muchos más. Mire usted en mi blog la sección Críticos de Darwin y verá que somos muchos, y no sólo científicos, los que intentamos evitar  la confusión reinante.
No sé si como usted dice Darwin se torturó o no se torturó hasta la muerte por su ignorancia sobre el origen de la variación. Seguramente se refiere a que se torturó por haber escrito un libro sobre El Origen de las Especies, tema del que no tenía ni la más remota idea.
Sus ideas sobre la relación de Darwin con Lamarck son muy  favorables al primero:
“……incluyó algún comentario netamente lamarckista, pero terminaba por descartarlo porque las observaciones no confirmaban la hipótesis.”
Es mucho más exacto decir que copió de Lamarck todo lo que le pareció oportuno sin mencionarlo adecuadamente como vengo a decir en el artículo que estamos comentando. No soy yo quien modifica la historia.
Respecto de su punto 7 ya he escrito abundantemente en el blog (vea la sección Eugenesia), pero como he indicado en el artículo que estamos comentando,  el título completo del libro principal de Darwin es Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida. Su punto de vista es netamente el de un eugenista, como su primo Galton, presidente y fundador de la British Eugenics Society y al igual que su hijo Leonard Darwin (1850-1943), presidente también de esta sociedad. Al igual que Weismann, el principal mentor del darwinismo en Alemania e inventor de la barrera somático germinal que no existe (más juegos de palabras).  Puedo indicarle en la obra titulada Sobre el Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida multitud de comentarios racistas y eugenistas, pero si le parece poco en El Origen del Hombre  encontrará todavía más ejemplos que le harán dudar de la firmeza de sus afirmaciones sobre la honestidad y valentía de este autor tan ambiguo.
En apoyo de que no hay tal teoría de Selección viene usted mismo cuando dice:
“La mutación y la recombinación genéticas son las bases moleculares de la Teoría de la Selección”
Pues…… ¿Cómo iban a haber formulado una teoría Darwin y Wallace sin haber conocido sus bases, sin tener ni idea de lo que era la mutación ni la recombinación y además no siendo científicos profesionales?
Otro día hablaremos de epigenética. Entretanto le agradeceré la referencia original del caso de la lactasa al que se refiere en el punto 4 de su comentario.
Un cordial saludo,
  5    José Manuel Echevarría | 12/03/2014   Majadahonda, Madrid
Muchas gracias, Joaquín, por tu apoyo. Hace a penas un mes que terminé de leer ‘Darwin, destroyer of myths’, una biografía de Darwin por Andrew Norman. Muy interesante, porque está hecha esencialmente de citas originales de Darwin, especialmente correspondencia privada con Wallace, Lyell, Huxley y muchos otros. No sé cuando abolió Inglaterra, oficialmente, la esclavitud, pero queda muy claro en lo que Darwin dice que la Inglaterra victoriana (aristocracia y alta burguesía, al menos) seguían considerando inferiores a las demás razas (algunos, incluso, se referían para esto a la ‘raza británica’ misma), y justificaban el derecho a colonizarlas y someterlas sobre la base de la supuesta superioridad intelectual y moral de los británicos. El hecho es que Darwin se enfrentó con valentía, también en eso, a sus compañeros de clase social, y que se le miró bastante mal por decir, como dice en El Origen, que hay más coincidencias que diferencias entre las razas humanas. De hecho, en El Origen del Hombre reflexiona sobre la extinción de nuestra especie, y opina que llegará, más que por cualquier otra cosa, ‘por la lucha de tribu contra tribu y de raza contra raza’. Setenta años antes de Hiroshima. No está mal.
  4    Joaquin | 12/03/2014
Solo un comentario a la intervención anterior, que por otro lado me parece muy acertada en todo. Inglaterra, puede enorgullecerse de haber abolido la esclavitud y luchado contra la trata de esclavos antes que muchos otros países, incluida España, y antes del periodo victoriano.
  3    José Manuel Echevarría | 12/03/2014   Majadahonda, Madrid
¿Cómo decir tantas cosas como querría decir sobre este asunto en el breve espacio de un comentario? Difícil, pero haré el esfuerzo. Me disculpo de antemano por el formalismo de mi comentario.
1. Las observaciones son solo eso mientras no se aborde con éxito la ‘ciencia dura’ que las explique. La mutación y la recombinación genéticas son las bases moleculares de la Teoría de la Selección (que fue concebida, independientemente, por dos científicos a un tiempo, no lo olvidemos). Su cuerpo de evidencias es, simplemente, abrumador. ¿Y la de la Teoría del Medio?
2. Podría ser la Epigenética, pero esto está aún muy lejos de demostrarse. No hay evidencia sólida de que la modificación de las marcas epigenéticas pueda heredarse en forma estable, y es solo eso lo que puede influir en la evolución biológica.
3. Muy al contrario, la reprogramación epigenética de gametos y zigotos, esencial para preparar el genoma para el desarrollo embrionario, predice que eso no sucederá salvo en casos excepcionales e inestables. La (aún escasa) experimentación lo avala.
4. Además, la aparente transmisión estable de un carácter supuestamente adquirido por influencia ambiental (la alimentación, por ejemplo) puede basarse, en realidad, en la selección de una mutación genética en el ADN no codificante que sintetiza el elemento (microRNA, etc.) que controla la decoración epigenética de un gen. El caso de la lactasa en nuestra especie es muy claro (una mutación en un intrón del gen MCM6 del cromosoma 2).
5. Darwin se torturó hasta su muerte por su ignorancia sobre el origen de la variación. En El Origen, incluyó algún comentario netamente lamarckista, pero terminaba por descartarlo porque las observaciones no confirmaban la hipótesis.
6. A Lamarck no le desprestigió Darwin ni el Darwinismo, sino mucho antes Georges Cuvier y el Creacionismo. Esos fueron sus enemigos. Conviene no modificar la historia.
7. Las (erróneas) interpretaciones racistas y eugenésicas del Darwinismo no tienen nada que ver con Darwin ni con su teoría. La Teoría de la Selección habla sobre el origen y la evolución de las especies, y sobre nada más. Darwin condenó firmemente el racismo y la esclavitud durante toda su vida. Para hacer eso en la Inglaterra victoriana había que echarle mucha honestidad y mucho  valentía al asunto.
y 8. Si el Darwinismo tuvo apoyos ideológicos en la derecha política, el Lamarckismo los tuvo igual de sesgados en la izquierda. Más adelante, Richard Dawkins cosechó las críticas de unos y de otros al publicar El Gen Egoísta. Dejemos a un lado las ideologías al hablar de ciencia y nos irá mucho mejor.
Aún estamos muy lejos de la reivindicación de Lamarck y de la superación de Darwin, por más que el epidemiólogo Tim Spector quiera decir lo contrario (en forma muy sensacionalista) sobre la pobre base de sus estudios de correlación de variables. La epigenética es fascinante, pero dudo mucho que vaya a cambiar jamás eso.
José Manuel Echevarría
Virólogo
  2    Emilio Muñoz Ruiz | 06/03/2014   Madrid, España
Efectivamente este es un trabajo experimental que ya muestra evidencias de herencia de caracteres adquiridos. pero lo que se trasluce del comentario
es que los cambios en ADN son  en torno al grado de metilación del ADN.n. Es decir de la eipegenética. Desde el momento qyue se reconoce  y desarrolla la epigenética ya se le está dando razón a Lamarck.
Lo mismo ha ocurrido desde la secuenciación genómica y la diferencia entre exones e intrones; es decir la importancia en las secuencias no codificantes con papeles reguladores  de notable complejidad e importancia.Es decir el metagenoma  respecto al genoma.
Igualmente , dentro de la biología evolutiva,el reconocimiento de la cultura como factor evolutivo, más rápido efector que los genes.
Lamarck ya lleva  alcanzando reivindicaciones de forma directa o indirecta  estos años con los avances de la ‘nueva biología’. Yo mismo si me permite la autocita en www.asebio.com ( boletines y Ojo crítico) y en www.institutoroche.es ( editotriales de La biotecnología en el espejo) y en reciente libro ‘La economía reclama ( inter) disciplina.La biología al rescate ( La hoja del monte, 2013) llevo unas cuantas referencias a estas cuestiones. Eso sí , sin haber utilizado un título tan claro y reivindicativo  como el de este artículo.
  1    Beatriz Gato | 06/03/2014   Amsterdam, Paises Bajos
Muchas gracias por esta informacion tan interesante, y por hacer justicia a Lamarck.

 

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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La selección natural o supervivencia del más apto, que no es una teoría científica, explicada con la inestimable ayuda de Franz Kafka: Resumen del capítulo cuarto de OSMNS

 

Eran sin duda contradicciones  tan evidentes  que tenían que ser intencionadas.

(Capítulo 2. El Castillo. Franz Kafka)

 

El capítulo cuarto de OSMNS, titulado la Selección Natural o la Supervivencia de los más Aptos contiene lo que podríamos esperar que iba a ser la parte central  de la obra: La Exposición de la “Teoría” que nos explique el  origen de las especies.  Porque esa y no otra es la función de toda Teoría Científica: Explicar.

Caben dos posibilidades: 1,  que la Selección Natural sea una Teoría Científica, es decir una explicación de la transformación de las especies y 2,  que no lo sea. El propio título del capítulo sugiere la segunda puesto que la Supervivencia del más Apto no explica nada. Pero para resolver la disyuntiva analizaremos con cierto detalle el capítulo.

Después de un primer capítulo dedicado a la variación en condiciones de cautividad  del que no podemos obtener información alguna en relación con la formación de especies nuevas (la vida en la granja nada tiene que ver con la naturaleza, la variación en cautividad poco o nada aporta a la evolución),  leíamos un segundo capítulo en el que la variación en la naturaleza se presentaba de modo tan limitado como miope: sin alusión alguna a Linneo ni a las categorías taxonómicas y centrándose en algunos ejemplos dudosos de especies. Aparecía así un buen ejemplo de Escritura Ideológica, que es aquella centrada en aspectos parciales de la realidad, interesadamente. El tercer capítulo, escrito con un tono autoritario estaba dedicado a la exaltación de la lucha, atemorizando al lector y dejándolo ahogado, sin posibilidad alguna de intervenir en el discurso. Tanto la Escritura Autoritaria como la Escritura Ideológica han sido descritas por múltiples autores desde tiempo inmemorial.  Pero no estamos ahora para hablar de retórica. No por ahora………..

Llegados al capítulo cuarto de OSMNS nos encontramos ahora en el momento de la verdad: exponer una teoría para explicar unos hechos cuya naturaleza todavía  no se ha indicado claramente ni se han expuesto ejemplos y que consisten ni más ni menos que en el Origen de las Especies, Misterio de los Misterios para cuya aclaración, el autor debería mostrar como indicaba aquel artículo anónimo en The Edinburgh Review, los signos del poder intelectual que se encuentran en la claridad de expresión y en la ausencia de todo término ambiguo o sin sentido. Algo diametralmente opuesto a lo que nos hemos encontrado en la lectura de este capítulo.

Si la Teoría que nos viene a explicar el origen de las especies se llama de “Selección Natural” tenemos que ver en primer lugar en qué consiste la tal Selección Natural y hasta donde llega su alcance, su poder explicatorio. En cuanto a la pregunta ¿qué es?  suponemos de entrada que es una teoría y por tanto no podrá ser otra cosa: Ni dogma, ni ley, ni metáfora ni juego de palabras, tampoco mecanismo ni proceso y mucho menos serán hechos porque el relato de unos hechos no constituye jamás teoría alguna. Pero veamos. Dejémonos sorprender porque en este capítulo encontraremos todo tipo de respuestas a dicha  pregunta. ¿Qué es pues la Selección Natural según explica el autor de este importantísimo capítulo? La Selección Natural no es una sino varias cosas distintas, independientes y lo que es peor, contradictorias. Muy contradictorias. Tanto que, como indicaba Kafka en El Castillo, semejantes contradicciones han de ser intencionadas. Veámoslas puntualmente:

 

1.      Principio. Ya en el primer párrafo sorprende encontrar que el autor se refiere a la selección natural como principio, el principio de selección:

¿Cómo obrará La lucha por la existencia, brevemente discutida en el capítulo anterior, en lo que se refiere a la variación?  El principio de la selección, que hemos visto es tan potente en las manos del hombre, ¿puede tener aplicación en las condiciones naturales?

Pero no existe ningún principio de selección ni en manos del hombre ni en la naturaleza. El hombre selecciona durante el proceso de mejora genética pero su selección es algo bien simple que no merece llamarse principio. Siendo así es lógico que pronto en este capítulo aparezca un segundo significado bien diferente para Selección Natural: El único razonable.

 

2.      Una expresión falsa. Pronto, en el segundo párrafo,  aparece esta acepción:

En el sentido literal de la palabra, indudablemente, selección natural es una expresión falsa

 

Sin duda esta es la definición más acertada: un fantasma semántico o Flatus vocis. Expresión sin valor alguno. Llama la atención que sea el autor quien lo admite tan claramente utilizando esta virtud (la claridad) por primera y única vez en su obra. Lamentablemente el autor no queda satisfecho con esa definición que, como digo es la única posible y pronto aporta más acepciones diferentes y opuestas entre sí:

 3.      Acción: Ya en el párrafo primero, en donde se indicaba que la selección natural era principio se indicaba asimismo que era acción. No obstante se indican distintos tipos de acción:

 

3.1  Algo semejante a la selección humana que tendría (¿) lugar en la naturaleza:

A esta conservación de las diferencias y variaciones individualmente favorables y la destrucción de las que son perjudiciales la he llamado yo selección natural o supervivencia de los más adecuados. Las variaciones ni útiles ni perjudiciales no se verían afectadas por la selección natural, permaneciendo como un elemento fluctuante, como tal vez lo vemos en ciertas especies polimorfas, o en última instancia convirtiéndose en fijo, debido a la naturaleza del organismo y la naturaleza de las condiciones

Pero esto es fruto del error del autor que confunde, entre otras cosas, selección con mejora. Si imposible es la mejora en la naturaleza, imposible es también la selección que solamente es parte del proceso artificial de mejora genética que, como tal proceso artificial, no tiene lugar en la naturaleza en donde tampoco hay nadie seleccionando.

3.2  Algo que conserva las variedades beneficiosas:

Algunos hasta han imaginado que la selección natural produce la variabilidad, siendo así que implica solamente la conservación de las variedades que aparecen y son beneficiosas al ser en sus condiciones de vida

 

Y con el mismo sentido en el párrafo 113 y más adelante (párrafo 156):

 

Natural selection acts solely through the preservation of variations in some way advantageous, which consequently endure.

 

La selección natural obra sólo mediante la conservación de variaciones en algún modo ventajosas, y que, por consiguiente, persisten. Para el autor es lo mismo seleccionar que conservar. Pero hay más……

 

 

3.3. La SN como Acción aparece en otros párrafos (p e. 153 y 157). En este caso para la producción de nuevas especies:

 

Resumiendo, hasta donde la extrema complicación del asunto lo permite, las circunstancias favorables y desfavorables para la producción de nuevas especies por selección natural,

 

 

3.4. Acción: Cuidar por el bien de los seres:

 1.      El hombre selecciona solamente para su propio bien; la Naturaleza lo hace sólo para el bien del ser que tiene a su cuidado

 2.      obrar solamente por el bien y para el bien de cada ser,

 

3.5. Acción: Influir en los seres orgánicos y modificarlos:

 

la selección natural podrá influir en los seres orgánicos y modificarlos en cualquier edad por la acumulación, en esta edad, de variaciones útiles, y por su herencia en la edad correspondiente.

La selección natural puede modificar y adaptar la larva de un insecto a una porción de circunstancias completamente diferentes de las que conciernen al insecto adulto, y estas modificaciones pueden influir, por correlación, en la estructura del adulto. También, inversamente, modificaciones en el adulto pueden influir en la estructura de la larva; pero en todos los casos la selección natural garantizará que no sean perjudiciales, pues si lo fuesen, la especie llegaría a extinguirse.

 

3.6. Acción: Suplantar y exterminar a sus predecesores y a su tronco primitivo

 

El producto más remarcable de esta confusión es que muchas de estas acciones son incompatibles entre sí. Es decir nada puede haber que a la vez cuide por el bien de los seres y los extermine, como tampoco puede haber nada que a la vez los extermine y haga aparecer nuevas especies. Pero no preocuparse porque hay más. Una acción no es un agente. Pues bien la selección natural sí que es a la vez acción y agente:

 

4.       Agente. No contento con presentar a la Selección Natural como diversas acciones diferentes e incompatibles, el autor la presenta también como agente:

 

4.1. Agente de perfeccionamiento (párrafo 114):

 

En estos casos, modificaciones ligeras, que en modo alguno favorecen a los individuos de una especie, tenderían a conservarse, por adaptarlos mejor a las condiciones modificadas, y la selección natural tendría campo libre para la labor de perfeccionamiento.

 

 

4.2. Agente de la economía natural (natural policy) párrafo 154:

 

That natural selection generally acts with extreme slowness I fully admit. It can act only when there are places in the natural polity of a district which can be better occupied by the modification of some of its existing inhabitants.

 

Que la selección natural obra generalmente con extrema lentitud, lo admito por completo. Sólo puede obrar cuando en la economía natural de una región haya puestos que puedan estar mejor ocupados mediante la modificación de algunos de los habitantes que en ella viven.

 5.       Además de Principio, expresión falsa, acción y agente, la selección natural es también proceso. Así leemos también en este capítulo:

 

Por lento que pueda ser el proceso de selección, si el hombre, tan débil, es capaz de hacer mucho por selección artificial, no puedo ver ningún límite para la cantidad de variación, para la belleza y complejidad de las adaptaciones de todos los seres orgánicos entre sí, o con sus condiciones físicas de vida, que pueden haber sido realizadas, en el largo transcurso de tiempo, mediante el poder de la selección de la naturaleza; esto es: por la supervivencia de los más aptos.

6.       La supervivencia de los más aptos

 

En el mismo párrafo en que se indica que la selección natural es proceso, algo que evidentemente es contrario con la más elemental observación de la naturaleza se nos indica asimismo la definición de Selección Natural: la supervivencia de los más aptos. Darse cuenta del significado de esta expresión significa volver al significado segundo que, como decíamos arriba es el único posible puesto que ¿Quién iba a sobrevivir sino los más aptos? La selección natural es pues, una expresión falsa, un fantasma semántico, o flatus vocis. Pero el autor sigue dando significados múltiples y contradictorios y ahora también …….La selección natural es creencia. Y si no se lo creen veamos:

 

7.        Creencia que va a desterrar a otra creencia:

la selección natural desterrará la creencia de la creación continua de nuevos seres orgánicos o de cualquier modificación grande y súbita en su estructura.

 

El autor se empeña en mostrar cómo actúa la selección natural y a tal efecto presenta al final de este largo capítulo un esquema imaginario y dibujado según su visión parcial remotamente alejada de toda observación de la naturaleza. La explicación del esquema ocupa varios párrafos y en ella se pone de manifiesto que para el autor no existen las categorías taxonómicas y que los cambios en poblaciones a la larga resultan en cambios de especie que, a su vez, a largo plazo dan cambios en géneros y en familias. Es curioso que ahora el autor venga a hablar así de las categorías taxonómicas que no se había tomado la molestia de definir ni de presentar con anterioridad. Siendo el  diagrama arbitrario y conteniendo serios defectos, siendo su explicación rudimentaria, empero la crítica mayor procede de su carácter imaginario. Ni un solo ejemplo del mundo real ha aportado el autor que se asemeje a tal diagrama. Así dice:

Thus, as I believe, species are multiplied and genera are formed.

De este modo, creo yo, se multiplican las especies y se forman los géneros.

Demostrando que su diagrama, el conjunto del capítulo y de la obra OSMNS, no son sino expresión de su fe. No en vano había dicho Thompson, lucido comentarista de la obra:

Darwin no presentó en el Origen que las especies se hubiesen originado por la selección natural, sino que simplemente demostró, sobre la base de ciertos hechos y suposiciones, cómo esto podría haber sucedido, y así como él se había convencido a sí mismo, así también fue capaz de convencer a los demás “(Thompson. , WR, “Introducción”, en Darwin CR, “El Origen de las Especies Mediante la Selección Natural”, Sexta Edición, 1872, Biblioteca Everyman, JM Dent & Sons: Londres, 1967, reimpresión, p.xi)

Más allá de los límites de toda explicación, todavía el autor encuentra argumentos extraordinarios al final del capítulo en el que debería haber presentado supuestamente su teoría sobre la Evolución de las Especies por Selección Natural:

Pero, como hice observar hacia el final de la introducción, nadie debe sorprenderse de lo mucho que todavía queda inexplicado sobre el origen de las especies, si nos hacemos el cargo debido de nuestra profunda ignorancia sobre las relaciones de los habitantes del mundo en los tiempos presentes, y todavía más en las edades pasadas.

Siguen, en los párrafos finales de este farragoso capítulo una serie de argumentaciones tan confusas y oscuras que ya no me molestaré en copiar ni en discutir.

Acabamos de leer el capítulo cuarto de  El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la Supervivencia del más apto en la Lucha por la Existencia (OSMNS) titulado precisamente  “la Selección Natural o la Supervivencia de los Más Aptos” y nos encontramos por lo tanto en el mejor momento para responder a la pregunta clave:

¿Qué es la Selección Natural?

Principio, expresión falsa, acción (distintas acciones sobre diferentes sujetos), agente, proceso, creencia. Son significados atribuidos a la SN y evidentemente contradictorios.

A estos significados aquí expresados pronto se añaden otros: agente, Doctrina, hecho, teoría,….. Y la historia del darwinismo añade más: Teorema, Ley, Ley natural, Mecanismo, Proceso,……

Demasiada contradicción. Parece que el autor y sus seguidores no saben bien de qué hablan…..Curiosa situación si no tuviésemos a mano El Castillo, de Kafka, en donde todo queda explicado desde el momento en que se indica:

Eran sin duda contradicciones  tan evidentes  que tenían que ser intencionadas.

(Capítulo 2. El Castillo. Franz Kafka. Cátedra Letras Universales. Traducción de Luis Acosta. Madrid 1998).

No en vano Hodge, contemporáneo de Darwin había descubierto su finalidad:

No es, sin embargo, ni la evolución ni la selección natural, lo que da al darwinismo su peculiar carácter e importancia. Es el hecho de que Darwin rechaza toda teleología, o la doctrina de las causas finales. Niega diseño en cualquiera de los organismos en el mundo vegetal o animal. Él enseña que el ojo se formó sin ningún propósito de producir un órgano de la visión.

Y más adelante en su misma obra:

Sería absurdo decir nada irrespetuoso de un hombre como el Sr. Darwin, y no menos absurdo permitirse extravagancias del lenguaje, sin embargo, estamos expresando nuestra propia experiencia, cuando decimos que consideramos los libros de Darwin la mejor refutación de la teoría de Darwin.

Constantemente nos indica la alternativa de tener que decidir entre creer que el ojo es o bien un producto de diseño o el producto de la acción involuntaria de causas físicas ciegas.

Para cualquier mente normalmente constituida, es absolutamente imposible creer que no es un producto de diseño. Para Darwin mismo, es evidente, aún a pesar de su teoría, apenas puede creerlo.

 

La selección natural  explicada con la  ayuda de Franz Kafka: Resumen del capítulo cuarto de OSMNS. Artículo publicado en Digital CSIC en Octubre de 2012

 

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Darwinismo y Prosopagnosia: Algo más que un simple parecido

El pasado viernes tomábamos prestado un artículo que David Rodríguez había escrito sobre la enfermedad llamada prosopagnosia. El enfermo de prosopagnosia  es incapaz de reconocer  el rostro de un individuo al que mira y de interpretar gestos y expresiones emocionales.  Ve con absoluta normalidad pero no comprende de forma integrada. Tampoco puede percibir su propio rostro reflejado en un espejo reconociéndolo como una entidad completa –tan solo las partes, que no guardan relación coordinada e integrada para configurar un todo complejo–. El  paciente conserva su agudeza visual, pero es incapaz de reconocer la identidad que resulta del conjunto de características observadas.

Se trata pues de un complejo problema de integración de estímulos sensoriales en el que falta la capacidad de aglutinar, de integrar un conjunto de datos para obtener una conclusión final que de ellos debe derivar.

En el momento de publicar el post sobre prosopagnosia se trataba de hacerlo respetando el texto original tal y como había sido publicado en el Diario de Salamanca por su autor, pero  muy poco tiempo después de publicarlo recibí una comunicación en la que se indicaba:

Cuando he visto los titulares del último post, Prosopagnosia “Miran y ven pero no comprenden de forma integrada; ni siquiera son capaces de percibir su propio rostro reflejado en un espejo como una entidad  completa -solo perciben las partes, que no guardan relación coordinada e integrada para configurar un todo complejo” he pensado ¡vaya es precisamente la patología de los darwinistas!

Efectivamente, este blog no podía dejar pasar por mucho tiempo la posibilidad de comparar la enfermedad con otro trastorno de la percepción o más bien de la capacidad de integración que resultará familiar a sus lectores : El darwinismo. Si en la prosopagnosia el paciente es incapaz de reconocer lo que tiene delante, en el darwinismo no solamente se da esa misma incapacidad, sino que automáticamente se reconoce una entidad diferente. Dicho de otro modo, ante una verdad como un templo, pero incómoda, el darwinista reconstruye la realidad a su antojo. Ante una tautología, ve una teoría científica. Ante una falacia de Perogrullo, un razonamiento impecable.

Si la prosopagnosia es incapacidad de integrar, el darwinismo puede ser doble capacidad: primero de integrar, para acto seguido, casi inmediatamente y puede que de manera refleja, desintegrar para, cuando sea posible,  reconstruir una nueva realidad a gusto del consumidor. Comparándolo con el paciente que no se reconoce en el espejo, diríamos que el darwinista no solamente se reconoce perfectamente a sí mismo, sino que además tiene la particularidad de que si ese día no se gusta, entonces puede reconocer también a un rostro diferente más de su agrado, el de Paul Newman, o Audrey Hepburn por ejemplo, o el del propio Charles Darwin. O ninguno, según convenga.

Será útil explicarlo con algún ejemplo.

En una entrada del blog el PaleoFreak titulada: ¡Muerte al “darwinismo”! (la palabra), Clastito define muy bien al darwinismo cuando dice:

Para mí el darwinismo en biología hace referencia a dos ideas centrales en el pensamiento de Darwin:

1) La noción de que la selección natural origina y perfecciona la adaptación, a partir de ligeras diferencias fenotípicas heredables (gradualismo)

2) la noción de que la selección natural es el principal mecanismo evolutivo

Exacto e impecable. Darwinista es, como indica muy bien Clastito, aquel que defiende la selección natural, como fue expuesta por Darwin en su obra “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o ……”.  Cualquiera puede ver perfectamente el rostro en el espejo (en este caso es el rostro íntegro e inconfundible del darwinismo en una definición impecable). ¿Acaso no es así?

¡Pues no!, acto seguido, y en un ejemplo típico de comportamiento darwinista hasta la médula, BioMaxi se permite el siguiente comentario:

Clastito ejemplifica el problema perfectamente:

“para mí el darwinismo”…

 No. El darwinismo será lo que sea, pero no se aceptan “para míes” que valgan

Cerrando así toda posible discusión.  La imagen íntegra e impecable que Clastito había mostrado en su intervención queda así destruida  y quedamos desvalidos, sin definición alguna ni base para poder seguir entendiendo la cuestión. El resultado es equivalente al del paciente de prosopagnosia, pero aquí no consiste exactamente  en la incapacidad de integrar, sino que es ligeramente más complejo y consiste en la capacidad de desintegrar lo integrado. A menudo el procedimiento tiene dos partes bien definidas, que son:

1. Destrucción de un punto de vista correcto mediante un argumento aparentemente serio y que,   superficialmente, puede parecer que da la razón al contrincante. Se trata de una destrucción fulminante que pretende parecer amable. Para ello BioMaxi olvida el contenido real de la intervención de Clastito y se centra única y exclusivamente en su aspecto más débil: El hecho de que el comentario se hizo como indicando que era un punto de vista subjetivo, una opinión (Para mí………….).

2. Una vez derrumbada la argumentación del oponente, queda la segunda parte: Barrer los restos de su destrucción dejando el terreno limpio en apariencia para dejarlo vacío o poner cualquier cosa en su lugar. Donde hubo una imagen veraz pero incómoda, ya no queda nada. Ni rastro.  Sólo a partir de ahí podemos construir lo que sea con una sola condición: que no sea veraz. La discusión puede seguir, pero siempre irá a favor de quien impone las reglas, caiga quien caiga porque siempre ha de encontrar argumentos aquel para quien todo argumento vale si tiene la sartén por el mango.

La discusión sobre la relación entre darwinismo y prosopagnosia permanecería incompleta sin mencionar un ejemplo más importante. Quizás uno que implique a la obra o al autor fundacional del primero.

Los darwinistas se han encargado de defender la teoría de evolución por Selección Natural durante décadas. Esto es lo único que defienden: la teoría  de evolución por Selección Natural. Y, muy a su pesar, esto es indefendible: simplemente por ser una tautología como hicieron ver muy bien algunos contemporáneos de Darwin.

El por qué la Teoría de Evolución por selección natural es una tautología se ve rápidamente (siempre que se quiera ver la realidad y no camuflarla según nuestros intereses particulares). Si decimos que los que sobreviven son los más aptos no hacemos ningún tipo de razonamiento hacia delante sino uno circular, una tautología, acabando donde empezábamos, puesto que precisamente los más aptos son los que sobreviven. Decir que una especie puede surgir a partir de otra a partir de adaptaciones ventajosas es no decir nada. En evolución precisamente lo que hay que explicar es cómo surgen esas adaptaciones ventajosas .

Sin ir más lejos, el propio Darwin se refirió a su teoría con ésta frase lapidaria: I have heard by round about channel that Herschel says my book is the law of higgledy-pigglety. Higgledy-pigglety, que libremente podríamos traducir como de tócame-roque. ¿Alguien ha oido alguna vez que Bernouilli, Pasteur, Newton o Lavoisier, por citar algunos científicos se expresaran alguna vez en estos términos al hablar de sus teorías? Parece difícil.

El propio Darwin reconoció que la Selección Natural no expresa nada:

En el sentido literal de la palabra, indudablemente, selección natural es una expresión falsa

Es una frase literal del capítulo cuarto de OSMNS. La cuestión está en que viendo que no hay teoría, todo darwinista se esfuerza en mostrar lo contrario. Prosopagnosia corregida y adaptada.

Alicia nos lo indicaba ayer en su comentario, más propio de un catedrático de Genética que de una estudiante de veintidos años:

La selección natural es un fenómeno complejo, que se encuentra reivindicado en la Teoría de la Evolución dentro de tres pilares (según la vieja ortodoxia) conocidos como agencia, eficacia y alcance.

Darwin vio primero, y luego no quiso ver que su teoría era una tautología.  Sus seguidores van por el mismo camino de construcción-destrucción-reconstrucción falsa.

Admitir que la evolución de las especies tiene lugar por selección natural, como un resultado de la lucha por la supervivencia y de la competición no tiene absolutamente ningún valor científico pero resulta ser una estrategia poderosísima para la manipulación y sirve de base estructural a un liberalismo salvaje que permite la explotación de los recursos naturales y humanos de manera desmedida. La única cara real del darwinismo reflejada en el espejo es el darwinismo social, pero ésta es precisamente la que el darwinismo no puede ver. Ve otras, todas falsas.

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Reina en un mundo ambiguo

 

A diferencia de corrientes científicas que se basan en una operación de abstracción o distinción entre aspectos que habitualmente se encuentran vecinos o conviven en la naturaleza, el darwinismo se basa por el contrario en no distinguir.

 

Para el darwinismo no hay diferencia entre dos conceptos que son bien diferentes: hecho y teoría. Si ambos conceptos son diferentes o si su distinción es importante, entonces el darwinismo se cae por su propio peso, porque no sólo no distingue entre ellos sino que para su supervivencia necesita que tal distinción no se dé.

 

Un comentario en este blog,  nos proporcionaba un ejemplo claro en el siguiente párrafo:

 

Ya le he dicho que me explique de que narices me esta hablando con el tema de hechos y teorías, no se a que cosa concreta se refiere, así que le rogaria que fuese más concreto porque no se le entiende nada.

 

Hechos ocurren en el mundo a nuestro alrededor y constantemente se describen. Para explicarlos, la ciencia propone teorías. Ambos conceptos, hecho y teoría, pertenecen a universos diferentes. Como bien explica el profesor Agustín García Calvo en su tertulia política número 218, hay el mundo de los entes ideales, que no existen y sin embargo sirven para explicar a los demás comprendidos en la realidad:

 

“Hay entes ideales”, que no existen, del tipo de TODO, NADA, los Números, la Esfera, el Triángulo, que no existen, pero que rigen la Realidad, rigen la realización de las cosas, es decir, la conversión de las cosas en propiamente existentes, reales (hasta ahora no lo eran) Las cosas se hacen reales o existentes por el procedimiento de que sobre ellas incide un ente ideal que en el caso de las lenguas corrientes es el Significado de las palabras que lo tienen. Dentro del vocabulario de una lengua cualquiera hay, entre otros elementos que funcionan en la lengua, en el nivel más superficial, Palabras con Significado, palabras como ‘rana’, ‘roto’, ‘volver’ o lo que queráis: Palabras con Significado. Y estas palabras, efectivamente, pretenden aplicarse a las cosas y hacerlas existir, sin más. Es decir: si una oveja es una oveja, es gracias a que hay una palabra ‘oveja’ que se le aplica con justeza, y de la cual no puede salirse, a la cosa de que se trate. Esto, naturalmente, no puede ser verdad: en la Realidad verdad no cabe, pero la pretensión de realización del ente ideal es clara y constante. Esto es lo que se pretende con cualesquiera palabras con significado.

 

 

Las Teorías (ver la entrada ¿Qué es una teoría científica?) pertenecen al mundo de los entes ideales, los hechos al mundo de la realidad. Si aparece una mutación, es un hecho. Si confiere ventaja adaptativa, otro. Si los organismos mutados o sus hijos dejan más descendencia, otro hecho. Explicar satisfactoriamente por qué o cómo ocurren estos hechos y si responden a esquemas más generales no es algo inmediato. En la actualidad pertenece al mundo de la Ciencia y suele costar el trabajo de aplicar un riguroso protocolo durante un tiempo variable.

 

El intento consistirá en proponer hipótesis. En la hipótesis se aventuran explicaciones comunes para los distintos hechos que han de implicar elementos bien conocidos, consensuados y medibles de manera que podamos someter su interacción con los hechos a experimentación. La verificación de la hipótesis resulta en una Teoría que no es otra cosa que una explicación nueva de un conjunto de hechos. La Teoría no existe en el mundo, como tampoco existe la recta, la nada o la verdad. Los hechos, sí, constituyen lo que pasa en el mundo.

 

Los hechos no nos llegan directamente sino mediante descripciones que son como noticias inmediatas del hecho. La Teoría ha de ir más allá aunando varios hechos y proponiendo explicaciones.

 

La Teoría de Evolución por Selección natural o supervivencia del más apto puede ser descripción torpe de hechos pero no teoría.

 

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La selección natural, un concepto inútil o fantasma semántico, en el párrafo centésimo vigésimo segundo de El Origen de las Especies

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como veíamos en el párrafo anterior es lo mismo decir selección natural que nada o, en su caso, todo, o sea la naturaleza. Se demuestra así por una segunda vía la inutilidad del concepto de selección natural. En primer lugar lo habíamos demostrado desde una aproximación lingüística, ya que selección implica la voluntad de un sujeto y en la naturaleza no hay ni tal voluntad ni tal sujeto, a no ser que tal sujeto sea la naturaleza y la voluntad requerida, su voluntad.

Aquello que habíamos demostrado mediante una aproximación lingüística, es decir la inutilidad de Selección Natural, queda ahora demostrado mediante una aproximación semántica. Eliminando la expresión selección natural o substituyéndola por “La naturaleza” no se altera el contenido informativo de las frases. La selección natural no es pues otra cosa que un fantasma semántico ejemplar.

 

122.

Natural selection will modify the structure of the young in relation to the parent and of the parent in relation to the young. In social animals it will adapt the structure of each individual for the benefit of the whole community; if the community profits by the selected change. What natural selection cannot do, is to modify the structure of one species, without giving it any advantage, for the good of another species; and though statements to this effect may be found in works of natural history, I cannot find one case which will bear investigation. A structure used only once in an animal’s life, if of high importance to it, might be modified to any extent by natural selection; for instance, the great jaws possessed by certain insects, used exclusively for opening the cocoon—or the hard tip to the beak of unhatched birds, used for breaking the eggs. It has been asserted, that of the best short-beaked tumbler-pigeons a greater number perish in the egg than are able to get out of it; so that fanciers assist in the act of hatching. Now, if nature had to make the beak of a full-grown pigeon very short for the bird’s own advantage, the process of modification would be very slow, and there would be simultaneously the most rigorous selection of all the young birds within the egg, which had the most powerful and hardest beaks, for all with weak beaks would inevitably perish: or, more delicate and more easily broken shells might be selected, the thickness of the shell being known to vary like every other structure.

 

La selección natural modificará la estructura del hijo en relación con el padre, y la del padre en relación con el hijo. En los animales sociales adaptará la estructura de cada individuo para beneficio de toda la comunidad, si ésta saca provecho de la variación seleccionada. Lo que no puede hacer la selección natural es modificar la estructura de una especie, sin darle alguna ventaja, para el bien de otra especie; y, aunque pueden hallarse en los libros de Historia Natural manifestaciones en este sentido, yo no puedo hallar un solo caso que resista la comprobación. Una conformación utilizada sólo una vez en la vida de un animal, si es de suma importancia para él, pudo ser modificada hasta cualquier extremo por selección natural; por ejemplo: las grandes mandíbulas que poseen ciertos insectos utilizadas exclusivamente para abrir el capullo, o la punta dura del pico de las aves antes de nacer, empleada para romper el huevo. Se ha afirmado que, de las mejores palomas tumbler o volteadoras de pico corto, un gran número perecen en el huevo porque son incapaces de salir de él; de manera que los avicultores ayudan en el acto de la salida. Ahora bien: si la Naturaleza hubiese de hacer cortísimo el pico del palomo adulto para ventaja de la misma ave, el proceso de modificación tendría que ser lentísimo, y habría simultáneamente, dentro del huevo, la selección más rigurosa de todos los polluelos que tuviesen el pico más potente y duro, pues todos los de pico blando perecerían inevitablemente, o bien podrían ser seleccionadas las cáscaras más delicadas y más fácilmente rompibles, pues es sabido que el grueso de la cáscara varía como cualquier otra estructura.

 

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La selección natural, es decir, nada o acaso la naturaleza, en el párrafo centésimo vigésimo primero de El Origen de las Especies

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya veíamos en el párrafo anterior que en muchas ocasiones, por no decir siempre, es posible eliminar de una frase a la selección natural sin ningún inconveniente ni pérdida alguna de información. El significado de la frase permanece intacto. Ahora bien, en algunos casos,  el autor atribuye a la selección natural acciones y si eliminamos la selección natural queda una acción sin sujeto. En tales casos al substituir selección natural por naturaleza, no tiene ningún efecto perjudicial sobre el contenido de la frase. Su significado y la cantidad de información que contiene permanecen idénticos. Hagamos un experimento con este párrafo. Allá donde dice la selección natural substituyamos por la naturaleza o dejemos en blanco. Vemos primero el párrafo en español en su estado original:

 

Así como vemos que las variaciones que aparecen en domesticidad en un período determinado de la vida tienden a reaparecer en la descendencia en el mismo período -por ejemplo: las variaciones en la forma, tamaño y sabor de las semillas de las numerosas variedades de nuestras plantas culinarias y agrícolas, en los estados de oruga y crisálida de las variedades del gusano de seda, en los huevos de las aves de corral y en el color de la pelusa de sus polluelos, en las astas de los carneros y ganado vacuno cuando son casi adultos-, de igual modo, en la naturaleza, la selección natural podrá influir en los seres orgánicos y modificarlos en cualquier edad por la acumulación, en esta edad, de variaciones útiles, y por su herencia en la edad correspondiente. Si es útil a una planta el que sus semillas sean diseminadas por el viento a distancia cada vez mayor, no puedo ver yo mayor dificultad en que esto se efectúe por selección natural que en que el cultivador de algodón aumente y mejore por selección los pelos lanosos en las cápsulas de sus algodoneros. La selección natural puede modificar y adaptar la larva de un insecto a una porción de circunstancias completamente diferentes de las que conciernen al insecto adulto, y estas modificaciones pueden influir, por correlación, en la estructura del adulto. También, inversamente, modificaciones en el adulto pueden influir en la estructura de la larva; pero en todos los casos la selección natural garantizará que no sean perjudiciales, pues si lo fuesen, la especie llegaría a extinguirse.

Veámoslo ahora después de realizada la transformación propuesta:

 

Así como vemos que las variaciones que aparecen en domesticidad en un período determinado de la vida tienden a reaparecer en la descendencia en el mismo período -por ejemplo: las variaciones en la forma, tamaño y sabor de las semillas de las numerosas variedades de nuestras plantas culinarias y agrícolas, en los estados de oruga y crisálida de las variedades del gusano de seda, en los huevos de las aves de corral y en el color de la pelusa de sus polluelos, en las astas de los carneros y ganado vacuno cuando son casi adultos-, de igual modo, la naturaleza podrá influir en los seres orgánicos y modificarlos en cualquier edad por la acumulación, en esta edad, de variaciones útiles, y por su herencia en la edad correspondiente. Si es útil a una planta el que sus semillas sean diseminadas por el viento a distancia cada vez mayor, no puedo ver yo mayor dificultad en que esto se efectúe que en que el cultivador de algodón aumente y mejore por selección los pelos lanosos en las cápsulas de sus algodoneros. La naturaleza puede modificar y adaptar la larva de un insecto a una porción de circunstancias completamente diferentes de las que conciernen al insecto adulto, y estas modificaciones pueden influir, por correlación, en la estructura del adulto. También, inversamente, modificaciones en el adulto pueden influir en la estructura de la larva; pero en todos los casos la naturaleza garantizará que no sean perjudiciales, pues si lo fuesen, la especie llegaría a extinguirse.

 

 

Vemos como al desaparecer del párrafo la selección natural, su significado permanece inmutado, prístino.

 

121.

As we see that those variations which, under domestication, appear at any particular period of life, tend to reappear in the offspring at the same period; for instance, in the shape, size and flavour of the seeds of the many varieties of our culinary and agricultural plants; in the caterpillar and cocoon stages of the varieties of the silkworm; in the eggs of poultry, and in the colour of the down of their chickens; in the horns of our sheep and cattle when nearly adult; so in a state of nature natural selection will be enabled to act on and modify organic beings at any age, by the accumulation of variations profitable at that age, and by their inheritance at a corresponding age. If it profit a plant to have its seeds more and more widely disseminated by the wind, I can see no greater difficulty in this being effected through natural selection, than in the cotton-planter increasing and improving by selection the down in the pods on his cotton-trees. Natural selection may modify and adapt the larva of an insect to a score of contingencies, wholly different from those which concern the mature insect; and these modifications may affect, through correlation, the structure of the adult. So, conversely, modifications in the adult may affect the structure of the larva; but in all cases natural selection will ensure that they shall not be injurious: for if they were so, the species would become extinct.

 

Así como vemos que las variaciones que aparecen en domesticidad en un período determinado de la vida tienden a reaparecer en la descendencia en el mismo período -por ejemplo: las variaciones en la forma, tamaño y sabor de las semillas de las numerosas variedades de nuestras plantas culinarias y agrícolas, en los estados de oruga y crisálida de las variedades del gusano de seda, en los huevos de las aves de corral y en el color de la pelusa de sus polluelos, en las astas de los carneros y ganado vacuno cuando son casi adultos-, de igual modo, en la naturaleza, la selección natural podrá influir en los seres orgánicos y modificarlos en cualquier edad por la acumulación, en esta edad, de variaciones útiles, y por su herencia en la edad correspondiente. Si es útil a una planta el que sus semillas sean diseminadas por el viento a distancia cada vez mayor, no puedo ver yo mayor dificultad en que esto se efectúe por selección natural que en que el cultivador de algodón aumente y mejore por selección los pelos lanosos en las cápsulas de sus algodoneros. La selección natural puede modificar y adaptar la larva de un insecto a una porción de circunstancias completamente diferentes de las que conciernen al insecto adulto, y estas modificaciones pueden influir, por correlación, en la estructura del adulto. También, inversamente, modificaciones en el adulto pueden influir en la estructura de la larva; pero en todos los casos la selección natural garantizará que no sean perjudiciales, pues si lo fuesen, la especie llegaría a extinguirse.

 

 

 

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La Selección Natural explica la música

Ya lo decía Hawking en su best seller “Una historia del tiempo”, cuando  al preguntarse por una teoría unificada vino a dar con la clave:

The only answer I can give to this problem is based in Darwin’s principle of Natural Selection,….”

Dejando así escrita para la posteridad la sentencia fundacional del darwinismo sideral.  La extensión del darwinismo a su vertiente cosmológica.

A partir de ahí e incluso antes, todo queda explicado por la Selección Natural, ya saben, la supervivencia del más apto; y,  por lo tanto,  no debe sorprendernos que ahora su majestad la Selección Natural explique también la música.

Este es el titular de una noticia reciente aparecida en el diario digital  Noticias de la Ciencia y la Tecnología:

DarwinTunes explica la evolución de la música por la selección de la audiencia.

 

Y en su interior encabezando la información leemos :

Un equipo internacional de científicos ha creado el programa bioinformático DarwinTunes para demostrar el papel del oyente en la evolución de las melodías. Como en la teoría de las especies, sobrevive la que mejor se adapta, es decir, la más escuchada.

 

Exacto, sobrevive la melodía que más se adapta. ¡Maravilla de las maravillas! A las melodías les ocurre lo mismo que a las especies. Pero no sólo a las especies y a las melodías les ocurre esto. Esto le ocurre a todo: A las melodías, a las especies, a las palabras, a los ordenadores, a las lacas para uñas,  a las marcas de pintura,  de automóviles o de galletas.  Todo sin excepción es obediente a la supervivencia del más apto, a la selección natural. Lo cual, lejos de confirmar a Darwin, viene por el contrario a refutarlo.  Indica que si alguna vez existió una teoría así , aquello no era una teoría. No puede haber teoría científica consistente en decir que las especies se producen porque sobrevive la que más se adapta. Lejos de explicar el Origen de las Especies, esto explicaría cualquier cosa y por lo tanto no sería teoría científica. Pero es difícil corregir tamaño lavado de cerebro generalizado.   Ya lo decía Einstein: Es más fácil desintegrar un átomo que un preconcepto. ¿Verdad amigo Máximo?

Si entretanto, mientras ponen a prueba su capacidad de razonamiento lógico,  quieren poner a prueba también su oido, escuchen todas estas melodías y miren a ver cuál es la más apta. Cuál sobrevivirá y cuál dará lugar a una nueva especie.  Seleccionen sin piedad. Ánimo:

 

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