<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Biología y pensamiento</title>
	<atom:link href="http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento</link>
	<description>La buena ciencia no teme a la historia</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 06:00:36 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.2</generator>
		<item>
		<title>Dos consejos: La sistemática al servicio de la botánica y la importancia de épocas pasadas</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/10/134150</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/10/134150#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 10 Feb 2012 06:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[Botánica]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134150</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#160; La página de bienvenida al libro Plant Variation and Evolution del que son autores D Briggs and SM Walters recoge las siguientes citas: &#160; &#160; The standing objection to botany has always been, that it is a pursuit that amuses the fancy and exercises the memory, without improving the mind, or advancing any [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F10%2F134150"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F10%2F134150&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://images.textbooks.com/TextbookInfo/Covers/0521276659.gif" alt="" width="154" height="154" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="alignnone" src="http://www.ecuador.travel/images/stories/noticias/Bosque%20Paleontol%C3%B3gico%20de%20Puyango.jpg" alt="" width="600" height="450" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La página de bienvenida al libro<em> Plant Variation and Evolution</em> del que son autores D Briggs and SM Walters recoge las siguientes citas:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>The standing objection to botany has always been, that it is a pursuit that amuses the fancy and exercises the memory, without improving the mind, or advancing any real knowledge; and, where the science is carried no further than a mere mere systematic classification, the charge is but too true. But the botanist that is desirous of wiping off this aspersion should be by no means content with a list of names; he should study plants philosophically, should investigate the laws of vegetation, should examine the powers and virtues of efficacious herbs, should promote their cultivation; and graft the gardener, the planter and the husbandman, on the phytologist. Not that system is by any means be thrown aside; without system the field of Nature would be a pathless wilderness; but system should be subservient to, not the main object of pursuit.</em></p>
<p>Gilbert White. The Natural History of Shelborne 1789</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>&#8220;..there is no better method for scientists of one period to bring to light their own unconscious, or at least undiscussed, presuppositions (which may insidiously undermine all their work) than to study their own subject in a different period. And&#8230; when the writtings of an earlier author have apparently been taken as the basis of subsequent work, constant scrutiny is neccesary to prevent his presuppositions becoming fossilized, so to speak, in the subject and producing unnoticed inconsistencies when modifications have been made as a result of subsequent work.&#8221;</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Que traduzco:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La eterna objeción a la botánica ha sido, que es una actividad que divierte a la fantasía y ejercicita la memoria, sin  mejorar la mente, o avanzar en un conocimiento real y, cuando la ciencia no se lleva más allá de una mera clasificación sistemática simple, tal acusación  es muy cierta.  Sin embargo, el botánico que está deseoso de librarse de tal carga no debe contentarse con una lista de nombres, sino que debe estudiar las plantas filosóficamente, investigar las leyes de la vegetación, examinar los poderes y las virtudes de las hierbas eficaces, promover su cultivo , e  injertar  el jardinero, el sembrador y el labrador, en el Botánico.  No hay que despreciar la sistemática. Sin la sistemática la naturaleza sería un desierto sin caminos, pero el sistema debe estar al servicio, no ser  el objeto principal de búsqueda.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Gilbert White. The Natural History of Shelborne 1789</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="gt-res-content">
<div dir="ltr">&#8220;.. para los científicos de una época no hay mejor método  de sacar a la luz aquellos presupuestos inconscientes , o al menos  no discutidos   (que insidiosamente pueden poner en peligro todo su trabajo) , que el  estudio de  su propia materia en un período diferente. .. Y cuando los  textos de un autor anterior, aparentemente, han sido tomados como base  para el trabajo posterior, una vigilancia constante es necesaria para  evitar que sus presupuestos sean fosilizados, por así decirlo, en el  tema y produzcan  inconsistencias desapercibidas  cuando se han hecho  modificaciones como consecuencia de el trabajo posterior. &#8220;</div>
</div>
<p>AJ Cain, 1958</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Imagen superior: Portada del libro <em>Plant Variation and Evolution</em></p>
<p>Imagen inferior<em>:</em><a href="http://www.ecuador.travel/espanol/ecuador-guia-de-viaje/andes-del-sur/andes-del-sur-destinos-y-atracciones/bosque-petrificado-puyango.html"> El Bosque Petrificado de Puyango en Ecuador. Tomada de Ecuador Travel</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/10/134150/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ejemplos de especies dudosas en el sexagésimo cuarto párrafo de El Origen de las Especies</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/09/134029</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/09/134029#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 06:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[OSMNS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134029</guid>
		<description><![CDATA[En el primer capítulo el autor se complacía presentando grandes diferencias en variedades de paloma, sin prestar atención al hecho fundamental que consiste en que, por muy diferentes que fuesen, todas pertenecían a la misma especie. Es decir,  que el concepto de especie es muy robusto y está basado en una propiedad observable en la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F09%2F134029"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F09%2F134029&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://www.infoagroisp.com/infoagro/frutas/frutas_tropicales/images_docs/c_erinnyis1.jpg" alt="" width="192" height="119" /></p>
<p>En el primer capítulo el autor se complacía presentando grandes diferencias en variedades de paloma, sin prestar atención al hecho fundamental que consiste en que, por muy diferentes que fuesen, todas pertenecían a la misma especie. Es decir,  que <strong>el concepto de especie es muy robusto y está basado en una propiedad observable en la naturaleza que consiste en la tendencia a mantener agrupadas determinadas características y, sobre todo,  la posibilidad de reproducción entre los individuos de distinto sexo que las poseen</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ante tan abrumadora evidencia <strong>el  autor mira para otro lado</strong> haciendo caso omiso de la robustez del concepto de especie.  Cuando contempla la naturaleza en el segundo capítulo, el autor vuelve a fijarse en aquellos aspectos que convienen a su visión preconcebida, es decir, carga las tintas y dedica párrafos interminables a los casos dudosos en los que no hay diferencia clara si se trata de variedades o especies.  Serán muchos, sobre todo en aquellos casos en los que las especies correspondientes hayan sido insuficientemente estudiadas.  Podría haber hecho el autor el ejercicio complementario y nos habría asombrado con la cantidad de ejemplos que la naturaleza ofrece en apoyo de la solidez del concepto de especie.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La siguiente frase, no sabemos por qué viene entrecomillada en el texto original, puede que el autor la haya tomado de otro texto sin indicarlo. En cualquier caso no es correcta:</p>
<p><em>&#8220;No hay ninguna prueba posible, sino la opinión individual para determinar cuáles de ellos serán considerados como especies y cuáles variedades&#8221;.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y es discutible en su contexto:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Las razas geográficas o subespecies son formas locales completamente fijas y aisladas, pero como no se diferencian entre sí por caracteres muy marcados e importantes, &#8220;No hay ninguna prueba posible, sino la opinión individual para determinar cuáles de ellos serán considerados como especies y cuáles variedades&#8221;.</em></p>
<p>Evidentemente, ante la falta de estudio, no hay prueba. Las pruebas sólo surgen como consecuencia del estudio que ha de consistir en la aplicación de una serie de métodos basados en criterios adecuados. Por ejemplo, si las razas a las que se refiere el autor pueden reproducirse entre sí, entonces pertenecen a la misma especie.</p>
<p>Parece que el autor cultiva la secreta intención de que la naturaleza le vaya mostrando lo que el espera encontrar. Descuida así el autor un aspecto importante que consiste en que  la tarea del naturalista es interpretar la naturaleza, no imponerle  su criterio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>64.</em></p>
<p><em>That varieties of this doubtful nature are far from uncommon cannot be disputed. Compare the several floras of Great Britain, of France, or of the United States, drawn up by different botanists, and see what a surprising number of forms have been ranked by one botanist as good species, and by another as mere varieties. Mr. H.C. Watson, to whom I lie under deep obligation for assistance of all kinds, has marked for me 182 British plants, which are generally considered as varieties, but which have all been ranked by botanists as species; and in making this list he has omitted many trifling varieties, but which nevertheless have been ranked by some botanists as species, and he has entirely omitted several highly polymorphic genera. Under genera, including the most polymorphic forms, Mr. Babington gives 251 species, whereas Mr. Bentham gives only 112—a difference of 139 doubtful forms! Among animals which unite for each birth, and which are highly locomotive, doubtful forms, ranked by one zoologist as a species and by another as a variety, can rarely be found within the same country, but are common in separated areas. How many of the birds and insects in North America and Europe, which differ very slightly from each other, have been ranked by one eminent naturalist as undoubted species, and by another as varieties, or, as they are often called, geographical races! Mr. Wallace, in several valuable papers on the various animals, especially on the Lepidoptera, inhabiting the islands of the great Malayan Archipelago, shows that they may be classed under four heads, namely, as variable forms, as local forms, as geographical races or sub-species, and as true representative species. The first or variable forms vary much within the limits of the same island. The local forms are moderately constant and distinct in each separate island; but when all from the several islands are compared together, the differences are seen to be so slight and graduated that it is impossible to define or describe them, though at the same time the extreme forms are sufficiently distinct. The geographical races or sub-species are local forms completely fixed and isolated; but as they do not differ from each other by strongly marked and important characters, &#8220;There is no possible test but individual opinion to determine which of them shall be considered as species and which as varieties.&#8221; Lastly, representative species fill the same place in the natural economy of each island as do the local forms and sub-species; but as they are distinguished from each other by a greater amount of difference than that between the local forms and sub-species, they are almost universally ranked by naturalists as true species. Nevertheless, no certain criterion can possibly be given by which variable forms, local forms, sub species and representative species can be recognised.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Es indiscutible que las variedades de esta naturaleza dudosa distan mucho de ser raras. Compárense las diversas floras de la Gran Bretaña, de Francia y de los Estados Unidos, escritas por diferentes naturalistas, y véase qué número tan sorprendente de formas han sido clasificadas por un botánico como buenas especies y por otro como simples variedades. Míster H. C. Watson, al cual estoy muy agradecido por auxilios de todas clases, me ha señalado 182 plantas británicas que son consideradas generalmente como variedades, pero que han sido todas clasificadas como especies por algunos botánicos, y al hacer esta lista omitió muchas variedades insignificantes que, no obstante, han sido clasificadas por algunos botánicos como especies, y ha omitido por completo varios géneros sumamente polimorfos. En los géneros que encierran las formas más polimorfas, míster Babington cita 251 especies, mientras que míster Bentha cita solamente 112. ¡Una diferencia de 139 formas dudosas! Entre los animales que se unen para cada cría y que cambian mucho de lugar, rara vez pueden hallarse en un mismo país formas dudosas clasificadas por un zoólogo como especies y por otro como variedades; pero son comunes en territorios separados. ¡Cuántos pájaros e insectos de América del Norte y de Europa que difieren entre sí ligerísimamente han sido clasificados por un naturalista eminente como especies dudosas y por otro como variedades, o razas geográficas,  Mr. Wallace, en varios documentos de valor en los distintos animales, especialmente en los lepidópteros, que habitan en las islas del gran archipiélago malayo, demuestra que se pueden clasificar en cuatro capítulos, a saber, las formas variables, como las formas locales, las razas geográficas o sub-especies, y como especies representativas verdaderas. Las primeras formas o variables varían mucho dentro de los límites de la misma isla. Las formas locales son medianamente constantes y distintas en cada isla por separado, pero cuando todos los de las islas se comparan varios juntos, las diferencias se ven tan ligeras y graduales en que es imposible de definir o describirlas, aunque al mismo tiempo la formas extremas son lo suficientemente distintas. Las razas geográficas o subespecies son formas locales completamente fijas y aisladas, pero como no se diferencian entre sí por caracteres muy marcados e importantes, &#8220;No hay ninguna prueba posible, sino la opinión individual para determinar cuáles de ellos serán considerados como especies y cuáles variedades&#8221;. Por último, las especies representativas ocupan el mismo lugar en la economía natural de cada isla, al igual que las formas locales y subespecies, pero a medida que se distinguen entre sí por una mayor cantidad de diferencia que la existente entre las formas locales y subespecies, son casi universalmente tomadas entre los naturalistas viajeros como especies verdaderas. Sin embargo, no hay un criterio determinado, posiblemente, que pueda darse por el cual las formas variables, las formas locales, las especies y sub especies representativas se puedan reconocer.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Y,  para terminar, parafraseando al autor:</h2>
<p>&nbsp;</p>
<h2><em>&#8230;&#8230;&#8230;as some few naturalists have honestly confessed&#8230;&#8230;.</em></h2>
<h2><em>&#8230;..como pocos naturalistas han confesado con sinceridad&#8230;</em></h2>
<h2>En serio, &#8230;..¿A esto llama el autor tratar sobre la variación en la naturaleza? <em><br />
</em></h2>
<p><em><br />
</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><br />
</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/09/134029/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Guía a seguir en caso de duda en el sexagésimo tercer párrafo de El Origen de las Especies</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/08/134021</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/08/134021#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 22:00:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[OSMNS]]></category>
		<category><![CDATA[Falacia ad populum]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134021</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Encontramos en éste párrafo al sentido común del autor en su momento de máximo esplendor: ¿Qué haremos si dos tipos son distintos, se tratará de especies diferentes o será más bien variedades? La respuesta es tajante: the opinion of naturalists having sound judgment and wide experience seems the only guide to follow. &#160; Afinando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F08%2F134021"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F08%2F134021&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><strong> </strong></p>
<p><img class="alignnone" src="http://www.jmeacham.com/images/1/planning.guide.clip.art.gif" alt="" width="475" height="520" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Encontramos en éste párrafo al sentido común del autor en su momento de máximo esplendor: ¿Qué haremos si dos tipos son distintos, se tratará de especies diferentes o será más bien variedades? La respuesta es tajante:</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>the opinion of naturalists having sound judgment and wide experience seems the only guide to follow.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Afinando todavía más:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>We must, however, in many cases, decide by a majority of naturalists</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos encontramos ante un argumento contundentemente anti-científico:  Ante la duda, seguir los criterios de la mayoría.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De nuevo un ejemplo de <a href="http://www.xtec.es/~lvallmaj/preso/fal-log2.htm"><em>Falacia ad Populum</em></a>,  también llamada en ocasiones <em>Bandwagon fallacy</em>.</p>
<p>De haber seguido este esquema anti-científico, nada habrían podido contra la mayoría los razonamientos y los trabajos de Copérnico,  Galileo,  Newton o Euler.  Mucho más sencillo  habría sido aplicar este criterio democrático que el autor propone.  Adiós a esa fea costumbre de  dudar y  discutir las opiniones de la mayoría, costumbre propia de gente recia y pertinaz, de colmillo retorcido.  Nada de opiniones,  fuera la originalidad.  Suban todos al vagón.  Las opiniones de uno serán siempre nada frente al peso de una buena mayoría.</p>
<p><img class="alignnone" src="http://thejackenhacks.files.wordpress.com/2009/10/bandwagon-2.jpg" alt="" width="520" height="416" /></p>
<p>Por otra parte, cualquier cosa será válida si hemos conseguido que la mayoría la crea. Por lo tanto, sólo falta conocer ciertas estrategias que existen para hacer creer a la gente.  Seguro que las hay. Nuestro candoroso autor las revelará en alguna ocasión, más adelante,…..</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>63.</p>
<p><em>Hence, in determining whether a form should be ranked as a species or a variety, the opinion of naturalists having sound judgment and wide experience seems the only guide to follow. We must, however, in many cases, decide by a majority of naturalists, for few well-marked and well-known varieties can be named which have not been ranked as species by at least some competent judges.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>De aquí que, al determinar si una forma ha de ser clasificada como especie o como variedad, la opinión de los naturalistas de buen juicio y amplia experiencia parece la única guía que seguir. En muchos casos, sin embargo, tenemos que decidir por mayoría de naturalistas, pues pocas variedades bien conocidas y caracterizadas pueden mencionarse que no hayan sido clasificadas como especies, a lo menos por algunos jueces competentes</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/08/134021/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Función crítica de la ciencia contra la ideología en La Estructura Ausente,  de Umberto Eco</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/07/134081</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/07/134081#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 06:00:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Umberto Eco]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134081</guid>
		<description><![CDATA[&#160; La parte cuarta de la Sección A (La señal y el sentido), del libro La Estructura Ausente, de Umberto Eco, se dedica a la Definición Semiótica de las Ideologías y resulta muy adecuado leerla en paralelo con el capítulo segundo de la obra On the Origin of Species by Means of Natural Selection (OSMN). [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F07%2F134081"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F07%2F134081&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/ab/Umberto_Eco_04.jpg/200px-Umberto_Eco_04.jpg" alt="" width="200" height="255" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La parte cuarta de la Sección A (La señal y el sentido), del libro <strong>La Estructura Ausente</strong>, de Umberto Eco, se dedica a la <strong>Definición Semiótica de las Ideologías</strong> y resulta muy adecuado leerla en paralelo con el capítulo segundo de la obra <strong>On the Origin of Species by Means of Natural Selection (OSMN). De la doble lectura se deduce que OSMNS es más el exponente de una ideología que obra científica.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Escribe Eco:</p>
<p><em>Un sistema semántico como visión del mundo, por lo tanto, es una de las maneras posibles de dar forma al mundo, y como tal,constituye una interpretación parcial de éste, que puede ser revisada teóricamente cada vez que nuevos mensajes, al reestructurar semánticamente el código, introduzcan nuevas cadenas connotativas y por ello, nuevas atribuciones de valor&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;</em></p>
<p><strong>Una interpretación parcial.</strong> Eso es,  ni más ni menos,  lo que vamos encontrando en la lectura del capítulo segundo de OSMNS.</p>
<p>Y si esto supone un problema, más adelante está la solución:</p>
<p><em>Pero una revisión del código de este tipo implica una serie de mensajes con función metasemiótica (de juicios meta-semióticos) que someten a examen los códigos connotativos. <strong>Ésta es la función critica de la ciencia</strong>. Por lo general, un destinatario recurre a su patrimonio de conocimientos, a su propia visión parcial del mundo,para elegir los subcódigos que han de converger en el mensaje</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y, volviendo al problema,  encontramos en seguida:</p>
<p><em>I.3. Definir esta visión parcial del mundo, esta segmentación prospectiva de la realidad, equivale a definir la ideología en el sentido marxista del término, es decir, como «falsa conciencia». Naturalmente,en la perspectiva marxista esta «falsa conciencia» surge como enmascaramiento teórico —con pretensiones de objetividad científica— de relaciones sociales concretas y de determinadas condiciones materiales de vida. En este caso, la ideología es un mensaje que partiendo de una descripción factual intenta su justificación teórica y gradualmente se incorpora a la sociedad como elemento del código.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/07/134081/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Introducción a Umberto Eco: un observador semiótico</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/06/134173</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/06/134173#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 17:45:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Umberto Eco]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134173</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Del artículo titulado “Umberto Eco: La mirada Semiótica”,  firmado por Jorge Lozano y comprendido entre las páginas 46 y 49 del número 14 de la revista Los cuadernos del Norte, correspondiente a julio y agosto de 1982,  voy a copiar algunos párrafos que me recuerdan a ciertos contenidos del blog Un Universo Invisible referidos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F06%2F134173"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F06%2F134173&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://hipermediaciones.files.wordpress.com/2009/02/umberto_eco.jpg?w=529" alt="" width="250" height="173" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Del artículo titulado “Umberto Eco: La mirada Semiótica”,  firmado por Jorge Lozano y comprendido entre las páginas 46 y 49 del número 14 de la revista Los cuadernos del Norte, correspondiente a julio y agosto de 1982,  voy a copiar algunos párrafos que me recuerdan a <a href="http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2007/01/12/57120">ciertos contenidos del blog Un Universo Invisible referidos al Método Científico, concretamente a la relación entre teoría y observación y teoría y experimentación</a>:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Se suele atribuir a A. Einstein una bellísima cita profusamente mencionada en manuales de epistemología, que más o menos dicta así: “<strong>Corresponde a la teoría decidir lo que podemos observar</strong>”.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>La más reciente filosofía de la ciencia, por su parte, nos habla de la theory-ladeness of perception” con la que se nos muestra cómo <strong>la observación está impregnada de teoría</strong>.</em></p>
<p><em>Ahora bien, lo que observamos o lo que se puede observar, no es , en rigor “hechos” (cosas, fenómenos), sino significados, o, dicho con otras palabras, los hechos no son entidades brutas, sino que están definidos por el lenguaje (de la ciencia). O aún más, los objetos, los comportamientos, los valores, funcionan como tales porque obedecen a leyes semióticas.</em></p>
<p><em>Todo este apresuradísimo preámbulo nos permite introducir a Umberto Eco como, obvio es, un observador semiótico que considera, al igual que el padre fundador de la semiótica contemporánea, Charles Sanders Pierce, que la percepción es un proceso indiciario. O como decía el pitagórico Alcmeon de Crotona: “Acerca de las cosas invisibles, acerca de las cosas mortales, los dioses tienen conocimiento claro, pero para los hombres sólo existe la posibilidad de juzgar a partir de signos”.</em></p>
<p><em>En este sentido, Eco puede ser comparado a personajes como Zadig  al que por cierto ha dedicado un bellísimo artículo, analizando el tercer capítulo del libro de Voltaire.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora que ya sabemos algo acerca de Umberto Eco, podemos adentrarnos en su texto La Estructura Ausente,  un tratado de semiótica, en el que encontraremos algunas claves para la interpretación del capítulo segundo titulado Variación en la Naturaleza de OSMNS. Concretamente lo que nos interesa es responder a la pregunta: ¿Nos encontramos ante un tratado científico o ante la exposición de una ideología? Pronto lo veremos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/06/134173/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Trece párrafos dedicados a las especies dudosas comienzan con una advertencia en el sexagésimo segundo párrafo de El Origen de las Especies</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/03/134019</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/03/134019#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 06:00:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[OSMNS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=134019</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Sin mención ni definición alguna de las categorías taxonómicas, otra que la pobres definiciones dadas de Especie y Variedad; olvidándose por completo de las categorías tan importantes de Género, Familia, Orden y Clase, continúa nuestro autor su capítulo dedicado a la variación en la naturaleza y aborda ahora cuestión tan espinosa como la de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F03%2F134019"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F03%2F134019&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://www.wildlifeextra.com/resources/listimg/birds/birds_september_2008/kokako_release_doc@body.JPG" alt="" width="260" height="195" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sin mención ni definición alguna de las categorías taxonómicas, otra que la pobres definiciones dadas de Especie y Variedad; olvidándose por completo de las categorías tan importantes de Género, Familia, Orden y Clase, continúa nuestro autor su capítulo dedicado a la variación en la naturaleza y aborda ahora cuestión tan espinosa como la de las especies dudosas, a la que dedicará trece párrafos, llevándonos casi al final del capítulo.</p>
<p><strong>¿Qué pretende el autor al escribir un capítulo sobre variación en la naturaleza centrado en las excepciones y no en las reglas?</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que pretende es muy sencillo: <strong>Restar importancia al concepto de especie</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>A tal fin emplea <strong>dos estrategias</strong>.</p>
<p>La primera, propia del <strong>capítulo primero</strong> (variación en estado doméstico), consiste en <strong>hacer ver que las diferencias entre variedades son del mismo tipo que las diferencias entre especies</strong>. Ya vimos cómo después de muchos párrafos, el autor debía reconocer el <strong>fracaso de su argumento</strong>,  indicando que todas las variedades de paloma pertenecen a la misma especie. Ahora, en este <strong>capítulo segundo</strong> el autor cambia de estrategia y muestra su empeño por demostrar que <strong>en la naturaleza hay una variación continua</strong>. <strong>A tal efecto, se extiende ampliamente en la descripción de casos dudosos </strong>que pueden ser considerados como especies o variedades, antes de proceder a un meticuloso recuento que el autor promete no hacer. Bien puede dedicar el autor trece, trece mil párrafos,  o los que quisiera a la descripción de casos dudosos. También podrían dedicarse otros trece, o trece mil o todavía más a la descripción meticulosa de casos en los que, sin lugar a dudas, una especie está bien definida, por la labor eficaz de la taxonomía, fundamento secular de la Historia Natural, y de la biología. No es  vana la tarea de los  botánicos: Adanson, Banks, Lamarck, Linneo, Jussieu, . &#8230;.Al contrario, sirve  para reducir las dificultades que el autor describe ahora como un hallazgo digno de mención.</p>
<p>Nos advierte de la dificultad del tema:</p>
<p><em>But cases of great difficulty, which I will not here enumerate, sometimes arise in deciding whether or not to rank one form as a variety of another,…….</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Pero a veces surgen casos de gran dificultad, que yo no enumeraré aquí, al decidir si hay que clasificar o no una forma como variedad de otra,</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y deja abierta la puerta de la conjetura:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>and here a wide door for the entry of doubt and conjecture is opened.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em>y aquí queda abierta una amplia puerta para dar entrada a todo tipo de dudas y conjeturas.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La duda planteada en el párrafo sexagésimo, no se ha resuelto ni en éste ni en los que siguen.<strong> Para tratar sobre El Origen de las Especies no se pueden  dedicar cuarenta y siete párrafos a  la variación en estado doméstico y  veintiocho a la variación en la naturaleza</strong>. <strong>Sería necesario más espacio para condensar todos los conocimientos y resultados de la taxonomía, y no resulta equilibrado dedicar de los veintiocho párrafos de variación en la naturaleza,  unos cuantos a divagaciones varias y trece a especies dudosas</strong>. En conclusión, es evidente que el contenido de la obra se encuentra sesgado. El autor se está poniendo en evidencia cuando dice que las formas dudosas son las que más le interesan:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Las formas que poseen en grado algo considerable el carácter de  especie, pero que son tan semejantes a otras formas, o que están tan  estrechamente unidas a ellas por gradaciones intermedias, que los  naturalistas no quieren clasificarlas como especies distintas, son, por  varios conceptos, las más importantes para nosotros.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong> Pues sencillamente porque lo que quiere es, lo veíamos arriba, <strong>restar importancia al concepto de especie</strong>.  <strong>A tal fin presenta una visión parcial más propia de una ideología que de un tratado científico.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Nos encontramos ante un tratado científico o ante la exposición de una ideología?, ¿Alguien puede por favor ayudarnos en esta disyuntiva? ¿Tal vez la resolveremos en la obra de algún lingüista o semiólogo? Pronto lo veremos&#8230;..</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>62.</p>
<p><em>The forms which possess in some considerable degree the character of species, but which are so closely similar to other forms, or are so closely linked to them by intermediate gradations, that naturalists do not like to rank them as distinct species, are in several respects the most important for us. We have every reason to believe that many of these doubtful and closely allied forms have permanently retained their characters for a long time; for as long, as far as we know, as have good and true species. Practically, when a naturalist can unite by means of intermediate links any two forms, he treats the one as a variety of the other, ranking the most common, but sometimes the one first described as the species, and the other as the variety. But cases of great difficulty, which I will not here enumerate, sometimes arise in deciding whether or not to rank one form as a variety of another, even when they are closely connected by intermediate links; nor will the commonly assumed hybrid nature of the intermediate forms always remove the difficulty. In very many cases, however, one form is ranked as a variety of another, not because the intermediate links have actually been found, but because analogy leads the observer to suppose either that they do now somewhere exist, or may formerly have existed; and here a wide door for the entry of doubt and conjecture is opened.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Las formas que poseen en grado algo considerable el carácter de especie, pero que son tan semejantes a otras formas, o que están tan estrechamente unidas a ellas por gradaciones intermedias, que los naturalistas no quieren clasificarlas como especies distintas, son, por varios conceptos, las más importantes para nosotros. Tenemos todo fundamento para creer que muchas de estas formas dudosas y muy afines han conservado fijos sus caracteres durante largo tiempo, tan largo, hasta donde nosotros podemos saberlo, como las buenas y verdaderas especies. Prácticamente, cuando el naturalista puede unir mediante formas intermedias dos formas cualesquiera, considera la una como variedad de la otra, clasificando la más común -o a veces la descrita primero- como especie, y la otra como variedad. Pero a veces surgen casos de gran dificultad, que yo no enumeraré aquí, al decidir si hay que clasificar o no una forma como variedad de otra, aun cuando estén estrechamente unidas por formas intermedias; y tampoco suprimirá siempre la dificultad la naturaleza híbrida -comúnmente admitida- de las formas intermedias. En muchísimos casos, sin embargo, se clasifica una forma como variedad de otra, no porque se hayan encontrado realmente los eslabones intermedios, sino porque la analogía lleva al observador a suponer que éstos existen actualmente en alguna parte o pueden haber existido antes, y aquí queda abierta una amplia puerta para dar entrada a las conjeturas y a la duda.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><em><br />
</em></h2>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/03/134019/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las mimbres y el cesto: la ciencia brilla por su ausencia en OSMNS</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/02/133947</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/02/133947#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 06:00:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[OSMNS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=133947</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Llevamos leidos cinco párrafos de los veintisiete que componen el segundo capítulo de El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural (Origin of Species by Means of Natural Selection; OSMNS) y, hasta ahora hemos visto bien poco acerca de lo que promete su título: Sobre la Variación en la Naturaleza. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F02%2F133947"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F02%2F133947&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://www.visitacasas.com/images/cestas-mimbre.png" alt="" width="300" height="300" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Llevamos leidos cinco párrafos de los veintisiete que componen el <strong>segundo capítulo</strong> de El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural (<strong>O</strong>rigin of <strong>S</strong>pecies by <strong>M</strong>eans of <strong>N</strong>atural <strong>S</strong>election<strong>; OSMNS</strong>) y, hasta ahora hemos visto <strong>bien poco</strong> acerca de lo que promete su título: <strong>Sobre la Variación en la Naturaleza</strong>.</p>
<p><strong>La taxonomía brilla por su ausencia</strong>. <strong>No se nos ha explicado qué son las Categorías Taxonómicas</strong>.  De la definición de especie mejor no hablar, de la de variedad, menos. Ni se mencionan las categorías de <strong>Género</strong>, <strong>Familia</strong>,  <strong>Órden </strong>y <strong>Clase</strong>, como si en la naturaleza todo estuviese dispuesto de cualquier manera, o, como si dijésemos, ahí tirado.</p>
<p>Por otra parte nos ha llamado la atención descubrir que <strong>el autor carece de titulación académica</strong>.  Ni es médico como lo fueron muchos naturalistas ilustres del XIX, ni tiene formación académica alguna en Ciencia. Además su <strong>horario de trabajo, según indica en sus propias memorias es más bien laxo</strong>, con <strong>jornadas comprendidas entre cero y cuatro horas y cuarto</strong>.</p>
<p>Finalmente, el autor que conoce bien lo que es la tautología y la acusa poniendo un buen ejemplo de ella,  la consiente sin dudarlo en su obra: La selección natural, la supervivencia del más apto, una pura tautología,  es eje central y elemento clave sobre el que montará toda su explicación del origen de las especies (OSMNS). Ocurre igual que con la taxonomía, disciplina a la que se aplica con tesón para sus investigaciones, pero a la que no da gran importancia cuando trata de ella en el capítulo segundo de su obra. Parece así estar aplicando un criterio especial, poco riguroso, al  escribir esta obra. El reino de la ambigüedad.</p>
<p>Resulta difícil creer cómo con estos mimbres se pueda tejer la que se considera obra fundamental en Biología y por eso seguimos pertinazmente leyéndola (<strong>OSMNS</strong>).  Ya veremos  si,  en un momento dado, en algún párrafo suena la flauta y  conseguimos encontrar su esencia, o al menos, encontrarle algún contenido de interés.  De momento,  no hay suerte y lo que encontramos en <strong>OSMNS </strong>se corresponde con exactitud con lo esperado para obra tejida con tan pobres  mimbres: <strong>Un </strong><strong>pobre</strong><strong> </strong><strong>cesto</strong><strong> </strong><strong>. </strong>La ciencia brilla por su ausencia en OSMNS.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/02/133947/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La importancia de la taxonomía, un ejemplo</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/01/133926</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/01/133926#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 06:00:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[OSMNS]]></category>
		<category><![CDATA[Vida y costumbres de Charles Darwin]]></category>
		<category><![CDATA[El naturalista ambiguo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=133926</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Al leer la Autobiografía de Charles Darwin uno va de sorpresa en sorpresa. Ya veíamos por un lado su curioso horario de trabajo que, a lo sumo se llegaba a prolongar en aquellos días notables en los que trabajaba,  hasta un total de cuatro horas o cuatro horas y cuarto.  Por otro lado veíamos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F01%2F133926"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F02%2F01%2F133926&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://chestofbooks.com/animals/Manual-Of-Zoology/images/Fig-142-Morphology-of-Cirripedia-A-Lepas-pectinata-on.jpg" alt="" width="500" height="302" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Al leer la Autobiografía de Charles Darwin uno va de sorpresa en sorpresa. Ya veíamos por un lado su <a href="http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/30/133920">curioso horario de trabajo </a>que, a lo sumo se llegaba a prolongar en aquellos días notables en los que trabajaba,  hasta un total de cuatro horas o cuatro horas y cuarto.  Por otro lado veíamos la <a href="http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/31/133924">hondura  de sentimiento con la que describía cuando en su juventud decidió ser clérigo, muy probablemente para calmar las iras de su padre</a>.</p>
<p>Pero no es menor la sorpresa  al encontrar lo siguiente (p 238; recordemos que es su hijo Francis quien ha recopilado los escritos de su padre):</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>&#8220;&#8230;&#8230;&#8230;Para comprender la estructura de mi nuevo cirrípedo tuve que examinar y disecar muchas de las formas comunes; y esto me condujo gradualmente a emprender la investigación del grupo entero.&#8221;. Al parecer, posteriormente concibió algunas dudas sobre el valor de estos ocho años de trabajo-por ejemplo cuando escribió su Autobiografía: &#8221; Mi labor fue de considerable utilidad cuando tuve que examinar en el Origen de las Especies los principios de la Clasificación Natural. No obstante, dudo que mereciera tanto tiempo como le dediqué&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..&#8221;</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para su trabajo sobre los cirrípedos el autor tuvo que dedicar mucho tiempo a la taxonomía. Por eso dice que tal labor fue útil a la hora de  examinar en el Origen de las Especies los principios de la Clasificación Natural.  Sin embargo, bien poco aparecen tales ideas  en lo que llevamos leído del capítulo segundo, dedicado precisamente a la variación en la naturaleza.  La taxonomía brilla por su ausencia en OSMNS.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Será posible que el autor otorgue la importancia debida a la taxonomía cuando se trata de aplicarla a su propia investigación, mientras que la ignore al tratar de la variación en la naturaleza en su libro? Puede ser. Todo es posible en medio de tanta ambigüedad, puesto que ya hemos visto en el párrafo cincuenta y nueve que el autor emplea un criterio diferente cuando se trata de presentar su propio trabajo o de valorar el  trabajo de los demás. En aquella ocasión, el autor describía perfectamente el ejemplo de un razonamiento circular, con lo cual demostraba saber que es perjudicial para la ciencia. Empero en el mismo párrafo daba entrada a la selección natural, la supervivencia del más apto, otro buen ejemplo de razonamiento circular y, por tanto, también perjudicial para la ciencia. Algo semejante a lo anteriormente rechazado con razón  era en este caso admitido por proceder de su propia cosecha.</p>
<p>Buenos ejemplos de ambigüedad. Es decir, en unos casos conviene un comportamiento  (cuidado con los razonamientos circulares, importancia de la taxonomía), pero en otros casos conviene más el contrario (adelante con los razonamientos circulares, desprecio de la taxonomía). Así el éxito está asegurado.</p>
<p>No en vano en su prólogo a una edición del “Origen de las Especies, en 1956, William R. Thompson dijo:</p>
<p><em>El éxito del darwinismo fue acompañado por una decadencia en la integridad científica</em></p>
<p>Seguiremos investigando,&#8230;&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/02/01/133926/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El señorito ocioso: un caso de vocación malograda de sportsman y de cazador</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/31/133924</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/31/133924#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 06:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[Vida y costumbres de Charles Darwin]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=133924</guid>
		<description><![CDATA[&#160; En su libro titulado El último cambio de siglo: gloria y crisis de Occidente 1870-1914 y publicado por la Editorial Ariel,  José Luis Comellas indica erróneamente que Darwin era médico.  Ni lo era ni tenía ninguna titulación académica en ámbito científico alguno.  Pero dejemos que sea el mismo Darwin quien corrija el error y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F01%2F31%2F133924"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F01%2F31%2F133924&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p><img class="alignnone" src="http://www.laie.es/foto/muestraPortada.php?id=9788434411975&amp;size=big" alt="" width="95" height="160" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En su libro titulado <em>El último cambio de siglo: gloria y crisis de Occidente 1870-1914</em> y publicado por la Editorial Ariel,  José Luis Comellas indica erróneamente que Darwin era médico.  Ni lo era ni tenía ninguna titulación académica en ámbito científico alguno.  Pero dejemos que sea el mismo Darwin quien corrija el error y aclare la situación, puesto que en su autobiografía (p 55) indica:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Cambridge, 1828-1831.- Tras haber pasado dos cursos en Edimburgo, mi padre se percató, o se enteró por mis hermanas, de que no me agradaba la idea de ser médico, así que me propuso hacerme clérigo. Mi padre estaba vehementemente en contra de que me volviera un señorito ocioso, cosa que entonces parecía mi destino mas probable. Pedí algún tiempo para considerarlo, pues, por lo poco que había oido o pensado sobre la materia, sentía escrúpulos acerca de la declaración de mi fe en todos los dogmas de la Iglesia Anglicana aunque, por otra parte, me agradaba la idea de ser cura rural. Por consiguiente leí con atención: Pearson on the Creed (Pearson: acerca del credo) y otros cuantos libros de teología y, como entonces no dudé lo más mínimo sobre la verdad estricta y literal de cada una de las palabras de la biblia, me convencí inmediatamente de que debía aceptar nuestro credo sin reservas</em></p>
<p><strong>Eugenio d&#8217;Ors había captado la idea: Un caso de vocación malograda de sportsman y de cazador.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/31/133924/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Jornada de trabajo del genio</title>
		<link>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/30/133920</link>
		<comments>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/30/133920#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 06:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Cervantes</dc:creator>
				<category><![CDATA[AAA (ver todas las entradas)]]></category>
		<category><![CDATA[Vida y costumbres de Charles Darwin]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/?p=133920</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#160; En muchas ocasiones se habla de Darwin como genio y se le compara con Copernico, Galileo o Newton. Ignoro las jornadas de trabajo de estos últimos pero de la del primero tengo algún dato. El  capítulo cuarto de la Autobiografía de Charles Darwin editada por Alianza Editorial (Madrid, 1977)  se titula Recuerdos de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;">
			<a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F01%2F30%2F133920"><br />
				<img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.madrimasd.org%2Fblogs%2Fbiologia_pensamiento%2F2012%2F01%2F30%2F133920&amp;style=normal&amp;b=2" height="61" width="50" /><br />
			</a>
		</div>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="alignnone" src="http://darwin-online.org.uk/graphics/Haig.jpg" alt="" width="344" height="253" /></p>
<p><img class="alignnone" src="http://tiendaenlinea.profetica.com.mx/foto/muestraPortada.php?id=9788420619804&amp;size=big" alt="" width="92" height="150" /><img class="alignnone" src="https://encrypted-tbn2.google.com/images?q=tbn:ANd9GcScHLSj-SvVzOjAbxoqk60lucc4_q3rwMyFOU-xOR_DmCMyceUo" alt="" width="176" height="160" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En muchas ocasiones se habla de Darwin como genio y se le compara con Copernico, Galileo o Newton. Ignoro las jornadas de trabajo de estos últimos pero de la del primero tengo algún dato.</p>
<p>El  capítulo cuarto de la <strong>Autobiografía </strong>de <strong>Charles</strong><strong> Darwin</strong> editada por Alianza Editorial (Madrid, 1977)  se titula <strong>Recuerdos de la vida cotidiana de mi padre</strong>.  El libro no es  autobiografía al uso sino que se trata de una composición de su hijo Francis.  En cuanto al cuarto capítulo, será dificil encontrar lectores que lo hayan leido con detenimiento puesto que se encuentra detrás de un tercer capítulo laberíntico dedicado a, ni más ni menos, <strong>la religión</strong>. El afortunado superviviente de catorce páginas describiendo la tumultuosa relación de Darwin con la religión se enfrentará así,  mermado de fuerzas,  al próximo envite:  <strong>la descripción que Francis, hijo del genio, hace de la vida cotidiana de su padre</strong>. Es ahí donde  leemos  (p 125):</p>
<p><em>Después de desayunar a solas alrededor de las 7, 45, se iba en seguida a trabajar; consideraba la hora y media comprendida entre las 8 y las 9, 30 una de sus mejores horas de trabajo. A las 9, 30 iba a buscar sus cartas a la sala de estar; se alegraba cuando la correspondencia era escasa, y a veces le molestaba mucho que no fuera así.  Luego, tumbado en el sofá solía escuchar la lectura de alguna carta familiar.</em></p>
<p><em>Esta lectura en voz alta, que también incluía un trozo de alguna novela, duraba hasta alrededor de las diez y media, en que volvía a ponerse a trabajar hasta las doce o doce y cuarto. Sobre esta hora daba por terminado el trabajo del día,  y a menudo decía con voz de satisfacción: ¡He hecho una buena jornada!</em></p>
<p>En resumen:  <strong>Tres horas o tres horas y cuarto de trabajo. Ciertamente una buena jornada!</strong></p>
<p>Si bien unas pocas páginas más adelante leemos (p 135):</p>
<p><em>De cuatro y media a cinco y media trabajaba; luego iba a la sala y se quedaba sin hacer nada hasta que llegaba la hora (alrededor de las seis) de subir y descansar otro poco con lectura de novela y cigarrillo.</em></p>
<p>Es decir que la jornada no había terminado como se indicaba antes, sino que se prolongaba todavía por una hora. De acuerdo, entonces tenemos  en total <strong>cuatro horas o cuatro horas y cuarto de trabajo</strong>.</p>
<p><strong>Empero,  más adelante, al referirse a la asistencia a una reunión de la Linnean Society, tenemos</strong> (p 141):</p>
<p><em>Únicamente por la mañana temprano podía realizar algún esfuerzo de este tipo con relativa impunidad. Y así sucedía que hacía sus visitas a amigos científicos de Londres preferentemente a una hora tan temprana como las diez de la mañana. por la misma razón emprendía sus viajes en el primer tren que hubiera, y solía llegar a las casas de sus parientes de Londres cuando éstos empezaban la jornada.</em></p>
<p><em>Anotaba con exactitud en un diario las jornadas que trabajaba y aquellas en que su mala salud le impedia hacerlo, con objeto de que le fuera posible decir el número de días en que no había hecho nada en un año determinado,&#8230;&#8230;&#8230;..</em></p>
<p>O sea que, el horario laboral mencionado de, aproximadamente,  tres o cuatro horas, se refería sólo a aquellas jornadas en las que trabajaba. Aquellas en las que no, estaban anotadas en un diario.  Al no decir cuántas eran, podemos sospechar que eran muchas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Imagen de arriba:  estudio de Darwin en su casa de Down. tomada de <a href="http://darwin-online.org.uk/darwin.html">The complete work of Charles Darwin online</a>.</p>
<p>Pequeña imagen de abajo: Portada del libro del que se mencionan aquí unos fragmentos bien curiosos. El reloj procede del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reloj">Diccionario de Neolengua</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.madrimasd.org/blogs/biologia_pensamiento/2012/01/30/133920/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

