Posts etiquetados con ‘Flourens’

Flourens en la “Encyclopedia of the Neurological Sciences”

 

 

 

 

FRENCH PHYSIOLOGIST

Marie-Jean-Pierre Flourens (1794–1867) was one of the earliest proponents of the use of the experimental method to explore the function of the central nervous system (CNS). He strongly opposed contemporary theories, such as phrenology, that suggested that the cerebral cortex had specialized regions for processing specific types of information (e.g., visual information) and for performing specific functions (e.g., understanding the spoken word). His opposition to the concept of specialized cortical function in the cortex resulted from his observations of the effects of cortical lesions in non-primate mammals and birds—animals that are far less dependent on the cortex to carry out cognitive functions. Perhaps Flourens’ greatest contribution to physiology was that he established the primacy of the experimental method as a technique for identifying and characterizing the functions of particular regions of the nervous system. He developed a theory of CNS function that assigned cognition to the cerebral cortex, coordination to the cerebellum, and respiration to the medulla.

 

Flourens was born in Maureilhan, a rural southern French village, on April 13, 1794. He received his medical education at the University of Montpellier in France and in 1814 he went to Paris to study physiology with Georges Cuvier (1769–1832). His initial studies involved research on the physical basis of sensation and led to his receiving the prestigious Montyon prize (1824 and 1825). Flourens was elected to the French Academy of Sciences in 1828 and was promoted to professor of physiology at the……..

 

EL FISIÓLOGO FRANCÉS MARIE-JEAN-PIERRE FLOURENS (1794-1867)  fue uno de los defensores más tempranos del empleo del método experimental para explorar la función del sistema nervioso central (CNS). Él se opuso con fuerza a teorías contemporáneas, como la frenología, que sugerían que la corteza cerebral se hubiera especializado en regiones para procesar los tipos específicos de información (p.ej., la información visual) y para realizar funciones específicas (p.ej., la comprensión la palabra hablada). Su oposición al concepto de función especializada en la corteza fue resultado de sus observaciones de los efectos de lesiones corticales en mamíferos de no- primates y pájaros, animales que son mucho menos dependientes de la corteza para realizar funciones cognoscitivas. Quizás la mayor contribución de Flourens a la fisiología consiste en que estableció la primacía del método experimental como una técnica para identificar y caracterizar las funciones de las regiones particulares del sistema nervioso.  Desarrolló una teoría de función de CNS que asignó la cognición a la corteza cerebral, la coordinación al cerebelo, y la respiración a la medula.

 

Flourens nació en Maureilhan, un pueblo rural del sur francés, el 13 de abril de 1794.  Recibió su educación médica en la Universidad de Montpellier en Francia y en 1814 fue a París a estudiar fisiología con Georges Cuvier (1769-1832). Sus estudios iniciales incluían la investigación en la base física de sensación y lo llevaron a la concesión del prestigioso premio Montyon (1824 y 1825). Flourens fue elegido a la Academia francesa de Ciencias en 1828 y fue promovido al profesor de fisiología en el ……..

 

Tomado de Encyclopedia of the Neurological Sciences 2003, Pages 374–375.

 

 

Lectura aconsejada:

 

Etiquetas:

Citando a Mivart más no a Flourens en el párrafo tricentésimo cuadragésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Todas las objeciones de míster Mivart serán, o han sido ya, examinadas en el presente libro, dice el autor. Puede ser. ¿Y las objeciones de Flourens? ¿El abuso del lenguaje? ¿La personificación? ¿Y la conexión con esa peligrosa tendencia social que es la eugenesia?

Veamos pues, en los párrafos siguientes cuáles de las críticas de Mivart son las que al autor considera haber examinado……

 

343

 

All Mr. Mivart’s objections will be, or have been, considered in the present volume. The one new point which appears to have struck many readers is, “That natural selection is incompetent to account for the incipient stages of useful structures.” This subject is intimately connected with that of the gradation of the characters, often accompanied by a change of function, for instance, the conversion of a swim-bladder into lungs, points which were discussed in the last chapter under two headings. Nevertheless, I will here consider in some detail several of the cases advanced by Mr. Mivart, selecting those which are the most illustrative, as want of space prevents me from considering all.

 

Todas las objeciones de míster Mivart serán, o han sido ya, examinadas en el presente libro. Un punto nuevo, que parece haber llamado la atención de muchos lectores, es «que la selección natural es incapaz de explicar los estados incipientes de las estructuras útiles». Este asunto está íntimamente unido al de la gradación de caracteres, acompañada frecuentemente de un cambio de función -por ejemplo: la transformación de la vejiga natatoria en pulmones-; puntos que fueron discutidos en el capitulo anterior bajo dos epígrafes. Sin embargo, examinaré aquí, con algún detalle, varios de los casos propuestos por mister Mivart, eligiendo aquellos que son más demostrativos, pues la falta de espacio me impide examinarlos todos.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas:

No hay diferencia entre raza, variedad y especie en el párrafo tricentésimo vigésimo noveno de El Origen de las Especies

 

El autor se ha creído que en la naturaleza todo es obra de la selección natural. La selección natural explicará ni más ni menos que lo que sus creyentes quieran y dejará de explicar todo aquello que los creyentes no quieran. Hay algo inquietante en esta arbitrariedad que consiste en dar tanta importancia a una construcción artificial, a un fantasma semántico,….. Esto permite al autor explicar la transformación de las especies por exactamente los mismos mecanismos que dan lugar a las variedades. Esto permite explicar todo como han hecho ver algunos de sus críticos……….Eden Murray:

 

Esto es lo que realmente quiero significar cuando la llamo tautológica…..Puede ciertamente explicar cualquier cosa

 

 

 

 

 

 329

 

Bronn also insists that distinct species never differ from each other in single characters, but in many parts; and he asks, how it always comes that many parts of the organisation should have been modified at the same time through variation and natural selection? But there is no necessity for supposing that all the parts of any being have been simultaneously modified. The most striking modifications, excellently adapted for some purpose, might, as was formerly remarked, be acquired by successive variations, if slight, first in one part and then in another; and as they would be transmitted all together, they would appear to us as if they had been simultaneously developed. The best answer, however, to the above objection is afforded by those domestic races which have been modified, chiefly through man’s power of selection, for some special purpose. Look at the race and dray-horse, or at the greyhound and mastiff. Their whole frames, and even their mental characteristics, have been modified; but if we could trace each step in the history of their transformation—and the latter steps can be traced—we should not see great and simultaneous changes, but first one part and then another slightly modified and improved. Even when selection has been applied by man to some one character alone—of which our cultivated plants offer the best instances—it will invariably be found that although this one part, whether it be the flower, fruit, or leaves, has been greatly changed, almost all the other parts have been slightly modified. This may be attributed partly to the principle of correlated growth, and partly to so-called spontaneous variation.

 

Bronn insiste también en que las especies distintas no difieren nunca entre sí por un solo carácter, sino en muchas partes, y pregunta cómo ocurre siempre que muchas partes del organismo se tengan que haber modificado al mismo tiempo por variación y selección natural. Pero no hay necesidad de suponer que todas las partes de un ser se han modificado simultáneamente. Las modificaciones más llamativas, excelentemente adaptadas a algún fin, pudieron ser adquiridas, como se indicó anteriormente, por variaciones sucesivas, aunque fuesen ligeras, primero en una parte y luego en otra; y corno han de transmitirse todas juntas, nos tienen que parecer como si se hubiesen desarrollado simultáneamente. La mejor respuesta, sin embargo, a la objeción precedente la proporcionan las razas domésticas, que han sido modificadas principalmente por el poder de selección del hombre para algún fin especial. Consideremos el caballo de carreras y el de tiro, el galgo y el mastín. Toda su constitución y hasta sus características mentales se han modificado; pero, si pudiésemos seguir todos los pasos de la historia de su transformación -y los últimos pasos pueden ser seguidos-, no veríamos cambios grandes y simultáneos, sino primero una parte y luego otra, ligeramente modificadas y perfeccionadas. Aun cuando la selección ha sido aplicada por el hombre a un carácter sólo -de lo que nuestras plantas cultivadas ofrecen los mejores ejemplos- se encontrará invariablemente que, si bien esta parte, ya sea la flor, el fruto o las hojas, ha cambiado grandemente, casi todas las otras se han modificado un poco. Esto puede atribuirse, en parte, al principio de la correlación de crecimiento, y, en parte, a la llamada variación espontánea.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas: , ,

Resumen del capítulo sexto de El Origen de las Especies titulado ni más ni menos que Dificultades de la Teoría como si hubiese teoría alguna a la que oponer dificultades

 

Al resumir los capítulos anteriores ya he comentado el desorden que preside esta obra.

Empezando por el largo primer capítulo que  se dedica a la vida en las granjas, con párrafos interminables dedicados a la cría de palomas y en el que el autor ha confundido lamentablemente dos conceptos tan importantes como son el de Selección y el de Mejora Genética.  Sólo a partir de tal confusión es posible montar la torpe visión parcial de la naturaleza que el autor llama “teoría”, pero que no lo es, puesto que si algo no puede ser una teoría es confusa y en ciencia nada puede haber más importante que la claridad y el orden.

Empero, además de la confusión montada en el primer capítulo el autor continúa y desarrolla atrevidamente el segundo titulado Sobre la Variación en la Naturaleza, tema que a cualquier naturalista profesional hubiese resultado difícil y del que él desconoce los principios más elementales, por carecer de la formación académica necesaria.  Su osadía no conoce límites (sus apoyos tampoco) y se embarca en tal capítulo sin mencionar a Linneo ni molestarse en presentar descripción alguna de las categorías taxonómicas.

El tercer capítulo es ejemplo de escritura ideológica y en él el autor se vuelca en demostrar que toda la vida es lucha. Igual que se obstinaba don Quijote en el episodio de los rebaños viendo combatir ejércitos cuando lo que ocurría era que las ovejas iban levantando polvo a su paso y allá donde sólo hubo polvo él vio a guerreros y personajes míticos como  Pentapolín del arremangado brazo, Alifanfarón, Brandabarbarán de Boliche y otros. Lucha por doquier; en la mayoría de los casos,  imaginada, supuesta.

Con todos estos argumentos en su haber escribe nuestro autor un cuarto capítulo, lleno de sentencias ambiguas en el que pretende haber presentado como teoría científica ni más ni menos que a la selección natural, la supervivencia del más apto. En tal capítulo da unas doce o catorce definiciones distintas y contradictorias de la tal selección natural que, como digo, no es otra cosa que fruto de no saber discernir entre Selección y Mejora Genética. Como hasta aquí no hay manera posible de ver una teoría científica por ningún lado,  la única manera de hacer sostenible la producción de miles de ejemplares de la obra es empezar,  mucho antes de haber llegado a su mitad,  a desarrollar dificultades e inconvenientes con la idea, que no es torpe, de hacer ver que si tantos inconvenientes presenta y tantas dificultades encuentra, será porque efectivamente en lo que lleva escrito, el autor ha desarrollado una teoría.  Es decir,  algo así como que quien quiere probar la existencia de una mesa, nada hará mejor que decirnos que sobre ella ha colocado una gran cantidad de cosas de mucho peso. Como estrategia no está mal, pero teoría, haberla, no la hay.

Dificultades, sí. Sin duda y muchas. Pero no a la teoría de Evolución por Selección Natural que es algo imposible y, como digo, el producto de un error; sino dificultades al cambio gradual,  a la paulatina transformación de las especies, unas en otras sin más orden ni concierto. Si se quiere, dificultades a la Evolución en general, al menos planteada en medio de tanta confusión.  Sobre todo, dificultades para quien quiera suponer que la evolución es siempre proceso gradual. Algo que no es necesario considerar a priori.

Algunas de tales dificultades las veremos en este capítulo, otras quedan para los siguientes. De modo que,  de unos ochocientos cincuenta párrafos que contiene la obra, unos seiscientos al menos se dedican a mostrar las dificultades de su “teoría”.  Las principales, las que conciernen específicamente a la Selección Natural, ese concepto erróneo, son ignoradas. Entre ellas:  que la selección natural es sólo un dogma de fe, algo que el autor no puede ocultar cuando pregunta en el párrafo 250:

Can we believe that natural selection could produce, on the one hand, an organ of trifling importance, such as the tail of a giraffe, which serves as a fly-flapper, and, on the other hand, an organ so wonderful as the eye?

¿Podemos creer que la selección natural pueda producir, de una parte, un órgano insignificante, tal como la cola de la jirafa, que sirve de mosqueador, y, de otra, un órgano tan maravilloso como el ojo?

Pregunta atrevida donde las haya pues su única posible respuesta es un No mayúsculo y rotundo. Tanto o más rotundo como el que responde a las preguntas siguientes:

Thirdly, can instincts be acquired and modified through natural selection? What shall we say to the instinct which leads the bee to make cells, and which has practically anticipated the discoveries of profound mathematicians?

 

 ¿Pueden los instintos adquirirse y modificarse por selección natural? ¿Qué diremos del instinto que lleva a la abeja a hacer celdas y que prácticamente se ha anticipado a los descubrimientos de profundos matemáticos?

Puesto a preguntar cuando ya  la obra está mediada, al autor se le ocurre lo siguiente:

¿Cómo podemos explicar que cuando se cruzan las especies son estériles o producen descendencia estéril, mientras que cuando se cruzan las variedades su fecundidad es sin igual?

Doscientos cincuenta y dos párrafos intentando restar importancia al concepto de especie y ahora salimos con estas.  El concepto de especie es fundamental para la comprensión de la naturaleza. De haberlo tenido en cuenta, el autor jamás habría, con su preparación, comenzado un libro con este título. De haberlo hecho, habría dedicado su primer capítulo a la variación en la naturaleza. Ahí debería haber tratado al menos de Linneo destacando la importancia del concepto de especie, en lugar de rebajarla como hizo en el capítulo segundo. Y si su propósito era, como parece, exponer de manera encubierta las teorías de Lamarck, entonces mejor haber titulado el libro “Sobre la Transformación de las Especies” que no “Sobre el Origen de las Especies”, puesto que en todo el libro casi ni se menciona este tema del origen.

Se dispone así el autor a discutir algunas de las objeciones expuestas. Otras seguirán en los capítulos sucesivos……………Anuncia un total de cuatro capítulos dedicados a objetar una teoría que no existe. Luego vendrán más capítulos con más objeciones no anunciadas. Tenemos objeciones para rato, todas ellas menores en comparación con las principales que el autor evita cuidadosamente como por ejemplo que no hay teoría a la que objetar……..La estrategia es manifiesta: Mediante una meticulosa y prolongada exposición de objeciones el autor aparece como una persona humilde y honesta. El engaño está servido: la principal objeción queda sin discutir: Un juego de palabras no es teoría científica. Pierre Flourens había visto todo esto en 1864. Su obra “Examen du libre de M. Darwin sur l’Origine des Espèces” se puede consultar en la Biblioteca Gallica. Mis comentarios a la misma en un libro titulado “Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens”.

Así, en los párrafos que siguen el autor ha escogido discutir la dificultad que consiste en la ausencia de variedades de transición. El primero comienza con una frase carente de todo significado con la cual viene a complicar todavía más el concepto de selección natural, algo que había quedado sin definir en el capítulo correspondiente:

As natural selection acts solely by the preservation of profitable modifications

Como la selección natural obra solamente por la conservación de modificaciones útiles

Pero sin importarle lo que sea o deje de ser la selección natural el autor sigue en su empeño y no le faltan razones para quitar importancia a los inconvenientes:

But, as by this theory innumerable transitional forms must have existed, why do we not find them embedded in countless numbers in the crust of the earth? It will be more convenient to discuss this question in the chapter on the imperfection of the geological record; and I will here only state that I believe the answer mainly lies in the record being incomparably less perfect than is generally supposed. The crust of the earth is a vast museum; but the natural collections have been imperfectly made, and only at long intervals of time.

 

 Pero como, según esta teoría, tienen que haber existido innumerables formas de transición, ¿por qué no las encontramos enterradas en número sin fin en la corteza terrestre? Será más conveniente discutir esta cuestión en el capítulo sobre la «Imperfección de los Registros Geológicos», y aquí diré sólo que creo que la respuesta estriba principalmente en que los registros son incomparablemente menos perfectos de lo que generalmente se supone. La corteza terrestre es un inmenso museo; pero las colecciones naturales han sido hechas de un modo imperfecto y sólo a largos intervalos.

Lo que esperábamos encontrar y no hemos encontrado resulta que ha sido exterminado. No obstante puede estar enterrado.  El registro fósil es imperfecto. Cualquier cosa será posible con tal de que la cruda realidad no enturbie la teoría.  A continuación se explicará también por qué no encontramos formas intermedias………

El texto se vuelve opaco:

Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en número de individuos si no fuese por otras especies que están en competencia con ellas; que casi todas las especies hacen presa de otras o les sirven de presa; en una palabra, que cada ser orgánico está directa o indirectamente relacionado del modo más importante con otros seres orgánicos, vemos que la superficie ocupada por los individuos de una especie en un país cualquiera no depende en modo alguno exclusivamente del cambio gradual de las condiciones físicas, sino que depende, en gran parte, de la presencia de otras especies de las que vive aquélla, o por las cuales es destruida, o con las que entra en competencia; y como estas especies son ya entidades definidas que no pasan de una a otra por gradaciones insensibles, la extensión ocupada por una especie, dependiendo como depende de la extensión ocupada por las otras, tenderá a ser rigurosamente limitada. Es más: toda especie, en los confines de la extensión que ocupa, donde existe en número más reducido, estará muy expuesta a completo exterminio, al variar el número de sus enemigos o de sus presas o la naturaleza del clima y, de este modo, su distribución geográfica llegará a estar todavía más definidamente limitada.

Y abundan los errores. Por ejemplo he ahí una frase típicamente darwinista, es decir ambigua, en la cual lo obvio se confunde con lo disparatado:

 Como las especies próximas o representativas, cuando viven en una región continua, están, por lo general, distribuidas de tal modo que cada una ocupa una gran extensión con un territorio neutral relativamente estrecho entre ellas en el cual se hacen casi de repente más y más raras, y como las variedades no difieren esencialmente de las especies, la misma regla se aplicará probablemente a unas y otras: y si tomamos una especie que varía y que vive en una región muy grande, tendrá que haber dos variedades adaptadas a dos espacios grandes y una tercera a una zona intermedia estrecha

Esta frase cuenta con el inconveniente de decir expresamente que las variedades no difieren de las especies. Dijo un comentarista de la obra que al leer algunos de sus párrafos se había reído hasta dolerle las costillas y luego otros autores interpretaron que debió de ser en el párrafo en el que se explicaba el origen de la ballena a partir de otros mamíferos. El capítulo está lleno de perogrulladas:

…..todas las formas que existen representadas por un corto número de individuos, corren, según vimos, mayor riesgo de ser exterminadas…..

 Cierto, y cuando ya el número es cero, entonces significa que ya están exterminadas.  El problema viene al considerar, según el darwinismo, un antepasado común para cada una de las especies,  lo cual indica que todas las especies proceden de especies que en su día estuvieron a punto de ser exterminadas. Todo es posible. Todo tiene una explicación sencilla y si no se lo creen,  lean:

Por consiguiente las formas más comunes tenderán, en la lucha por la vida, a vencer y a suplantar a las formas menos comunes, pues éstas se modificarán y perfeccionarán más lentamente.

Ciertamente, las formas más comunes son las que han suplantado a las menos comunes. Es por eso precisamente que son las más comunes, o también se dice de ellas que son las más aptas en la lucha por la vida ¿Estamos de acuerdo?

Tiene el autor una rara habilidad para presentar lo que llama problemas o dificultades de su teoría de manera que, indirectamente vienen a apoyar su pseudo-teoría.  Así, si hubiese teoría, la ausencia de variedades intermedias sería un problema mayor. Pero el planteamiento del problema hace desaparecer la mitad del problema,  puesto que no consiste éste en ausencia de variedades intermedias, de las cuales el autor podría, en el caso de haberse molestado, haber proporcionado algún ejemplo, sino en ausencia de especies intermedias. Recuérdese a este respecto que estamos hablando de El Origen de las Especies y no del Origen de las Variedades.

Pero todo se aclarará si pensamos cuál es la función del libro. La función del libro consiste en hacer un lavado de cerebro al lector que acabará viendo cómo todo está en manos de la omnipotente y omnipresente Selección Natural:

but the very process of natural selection constantly tends, as has been so often remarked, to exterminate the parent forms and the intermediate links.

pero el mismo proceso de selección natural tiende constantemente, como tantas veces se ha hecho observar, al exterminio de las formas madres y de los eslabones intermedios.

Lo cual demuestra que ya el autor no necesita demostrar nada. Se ha convencido a  sí mismo y espera haber convencido al lector de que cualquier cosa la realizará la selección natural; cualquier dificultad la superará la selección natural y cualquier duda quedará resuelta pro nuestra fe en la selección natural. Amén.

Las dificultades no existen:

Tampoco sé ver dificultad insuperable en creer además que los dedos y el antebrazo del Galeopithecus, unidos por membrana, pudiesen haberse alargado mucho por selección natural, y esto -por lo que a los órganos del vuelo se refiere- hubiera convertido este animal en un murciélago.

it is conceivable that flying-fish, which now glide far through the air, slightly rising and turning by the aid of their fluttering fins, might have been modified into perfectly winged animals.

 se concibe que los peces voladores que actualmente se deslizan por el aire, elevándose un poco y girando con ayuda de sus trémulas aletas, pudieron haberse modificado hasta llegar a ser animales perfectamente alados.

When we see any structure highly perfected for any particular habit, as the wings of a bird for flight, we should bear in mind that animals displaying early transitional grades of the structure will seldom have survived to the present day, for they will have been supplanted by their successors, which were gradually rendered more perfect through natural selection.

Cuando vemos una estructura sumamente perfeccionada para una costumbre particular, como las alas de un ave para el vuelo, hemos de tener presente que raras veces habrán sobrevivido hasta hoy día animales que muestren los primeros grados de transición, pues habrán sido suplantados por sus sucesores, que gradualmente se fueron volviendo más perfectos mediante la selección natural.

 

Aunque su relato se prolongue durante párrafos y párrafos, no importa. Las dificultades no existen:

Cuando reflexionamos sobre estos hechos, expuestos aquí demasiado brevemente, relativos a la extensión, diversidad y gradación de la estructura de los ojos de los animales inferiores, y cuando tenemos presente lo pequeño que debe ser el número de formas vivientes en comparación con las que se han extinguido, entonces deja de ser muy grande la dificultad de creer que la selección natural puede haber convertido un sencillo aparato, formado por un nervio vestido de pigmento y cubierto al exterior por una membrana transparente, en un instrumento óptico tan perfecto como el que poseen todos los miembros de la clase de los articulados

O más aún, todo queda a cubierto bajo el paraguas del autor:

Aun cuando la idea de que un órgano tan perfecto como el ojo pudo haberse formado por selección natural es para hacer vacilar a cualquiera, sin embargo, en el caso de un órgano cualquiera, si tenemos noticia de una larga serie de gradaciones de complicación, buena cada una de ellas para su posesor, no hay imposibilidad lógica alguna -variando las condiciones de vida- en la adquisición, por selección natural, de cualquier grado de perfección concebible. En los casos en que no tenemos conocimiento de estados intermedios o de transición, hemos de ser sumamente prudentes en llegar a la conclusión de que no pueden haber existido, pues las transformaciones de muchos órganos muestran qué maravillosos cambios de función son, por lo menos, posibles. Por ejemplo: una vejiga natatoria parece haberse convertido en un pulmón para respirar en el aire. Con frecuencia debe haber facilitado mucho las transiciones el que un mismo órgano haya realizado simultáneamente funciones muy diferentes y luego se haya especializado, total o parcialmente, para una función; o el que la misma función haya sido efectuada por dos órganos distintos, habiéndose perfeccionado uno de ellos mientras el otro le ha auxiliado, debe haber facilitado las transiciones.

Para poner todo a salvo, el último párrafo del capítulo viene a apoyarse en Cuvier, quien a punto había estado de descubrir la Selección Natural. Lástima que Cuvier no estuviese ya presente para defenderse.  Pierre Flourens, su discípulo, escribió el libro Examen de M Darwin sur l’Origine des Especes, criticando rigurosamente la obra de Darwin.  Su crítica  ha permanecido desde entonces en el olvido.

Lectura aconsejada:

Etiquetas: ,

Rúbrica de Cuvier en el párrafo tricentésimo vigésimo cuarto de El Origen de las Especies

 

El confuso capítulo sexto viene a arreglarse al final con una rúbrica de Cuvier, quien a punto había estado de descubrir la Selección Natural. Lástima que Cuvier no estuviese ya presente para defenderse.  Pierre Flourens, su discípulo, escribió el libro Examen de M Darwin sur l’Origine des Especes, criticando rigurosamente la obra de Darwin.  Su crítica  ha permanecido desde entonces en el olvido.

 

 

 

324

 

It is generally acknowledged that all organic beings have been formed on two great laws—Unity of Type, and the Conditions of Existence. By unity of type is meant that fundamental agreement in structure which we see in organic beings of the same class, and which is quite independent of their habits of life. On my theory, unity of type is explained by unity of descent. The expression of conditions of existence, so often insisted on by the illustrious Cuvier, is fully embraced by the principle of natural selection. For natural selection acts by either now adapting the varying parts of each being to its organic and inorganic conditions of life; or by having adapted them during past periods of time: the adaptations being aided in many cases by the increased use or disuse of parts, being affected by the direct action of external conditions of life, and subjected in all cases to the several laws of growth and variation. Hence, in fact, the law of the Conditions of Existence is the higher law; as it includes, through the inheritance of former variations and adaptations, that of Unity of Type.

 

Se reconoce generalmente que todos los seres orgánicos han sido formados según dos grandes leyes: la de unidad de tipo y la de las condiciones de existencia. Por unidad de tipo se entiende la concordancia general en la conformación que vemos en los seres orgánicos de la misma clase, y que es completamente independiente de sus costumbres. Según mi teoría, la unidad de tipo se explica por la unidad de origen. La expresión condiciones de existencia, sobre la que tantas veces insistió el ilustre Cuvier, queda por completo comprendida en el principio de la selección natural; pues la selección natural obra, o bien adaptando actualmente las partes, que varían en cada ser a sus condiciones orgánicas o inorgánicas de vida, o bien por haber adaptado éstas durante períodos de tiempos anteriores, siendo ayudadas en muchos casos las adaptaciones por el creciente uso o desuso de las partes, y estando influidas por la acción directa de las condiciones externas de vida, y sujetas, en todos los casos, a las diferentes leyes de crecimiento y variación. Por consiguiente, de hecho, la ley de las condiciones de existencia es la ley superior, pues mediante la herencia de variaciones anteriores comprende a la ley de unidad de tipo.

 

Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

Etiquetas:

La selección natural, la perfección absoluta y las limitadas facultades del autor en el párrafo tricentésimo vigésimo segundo de El Origen de las Especies

 

Y es así como, sin haber dado ni un solo ejemplo en los trescientos veintiun párrafos anteriores el autor cree haber convencido a un inocente lector, víctima ya de sonambulismo provocado,  de los inmensos poderes de su Selección Natural, entidad imaginaria y consecuencia de un error:

 

La selección natural no puede producir nada en una especie exclusivamente para ventaja o perjuicio de otra, aun cuando puede muy bien producir partes, órganos o excreciones utilísimas, y aun indispensables, o también sumamente perjudiciales, a otra especie, pero en todos los casos útiles al mismo tiempo al posesor.

 

Afortunadamente:

 

La selección natural no conducirá necesariamente a la perfección absoluta, ni la perfección absoluta -hasta donde nos es dado juzgar con nuestras limitadas facultades- puede afirmarse que exista en parte alguna.

El párrafo es digno de Herodoto:

….y también esta última circunstancia se presenta
en los habitantes de la comarca de la costa occidental de la provincia
de Huelva, pues Estrabón hace constar que son gentes que
viven de la ganadería (4); la ciudad de Exi, denominada también
Sexi y Sixus, significa la sexta, sin duda por ser la sexta fundación
que hicieron en. nuestro territorio; los Siluros ó Xiluros (5),
habitantes de las faldas del monte de este nombre, son los dei
país de bosques; mastienos son los que usan látigos; Eidetes, los
sabios, y los misgetes, los habitantes de un país de inundaciones
frecuentes (de emysgío), correspondiendo á la actual provincia de
Murcia y más concretamente á la cuenca del río Segura, que
tanto en la Antigüedad como en la Edad Media y Moderna es
tristemente célebre por sus grandes avenidas.

 

 

322

 

Natural selection can produce nothing in one species for the exclusive good or injury of another; though it may well produce parts, organs, and excretions highly useful or even indispensable, or highly injurious to another species, but in all cases at the same time useful to the possessor. In each well-stocked country natural selection acts through the competition of the inhabitants and consequently leads to success in the battle for life, only in accordance with the standard of that particular country. Hence the inhabitants of one country, generally the smaller one, often yield to the inhabitants of another and generally the larger country. For in the larger country there will have existed more individuals, and more diversified forms, and the competition will have been severer, and thus the standard of perfection will have been rendered higher. Natural selection will not necessarily lead to absolute perfection; nor, as far as we can judge by our limited faculties, can absolute perfection be everywhere predicated.

 

La selección natural no puede producir nada en una especie exclusivamente para ventaja o perjuicio de otra, aun cuando puede muy bien producir partes, órganos o excreciones utilísimas, y aun indispensables, o también sumamente perjudiciales, a otra especie, pero en todos los casos útiles al mismo tiempo al posesor. En todo país bien poblado, la selección natural obra mediante la competencia de los habitantes, y, por consiguiente, lleva a la victoria en la lucha por la vida sólo ajustándose al tipo de perfección de cada país determinado. De aquí el que los habitantes de un país -generalmente los del país menor- sucumban ante los habitantes de otro, generalmente el mayor; pues en el país mayor habrán existido más individuos y formas más diversificadas, y la competencia habrá sido más severa, y de este modo el tipo de perfección se habrá elevado. La selección natural no conducirá necesariamente a la perfección absoluta, ni la perfección absoluta -hasta donde nos es dado juzgar con nuestras limitadas facultades- puede afirmarse que exista en parte alguna.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas:

Afinando sobre lo que la selección natural puede y no puede hacer por el bien de los seres en el párrafo tricentésimo décimo segundo de El Origen de las Especies

La selección natural que lo puede hacer casi todo, resulta que no puede obrar sobre una especie en beneficio de otra. Sospecho que el autor ha llegado a esa extraña conclusión, simplemente por contraste con la única selección verdadera: La selección que él llama artificial en la cual siempre se modifica una especie en beneficio de otra (el ser humano).

 

El razonamiento es más que curioso y vuelve a indicar que su teoría (que no es teoría) sólo se destruye por aquellas posibilidades que teóricamente y según el autor vienen a contradecirla. El problema es que no hay teoría sino un constante ir y venir con juegos de palabras:

 

Si se pudiese probar que una parte cualquiera del organismo de una especie había sido formada para ventaja exclusiva de otra especie, esto destruiría mi teoría, pues esta parte no podría haber sido producida por selección natural.

 

 

 

 

312

 

Natural selection cannot possibly produce any modification in a species exclusively for the good of another species; though throughout nature one species incessantly takes advantage of, and profits by the structures of others. But natural selection can and does often produce structures for the direct injury of other animals, as we see in the fang of the adder, and in the ovipositor of the ichneumon, by which its eggs are deposited in the living bodies of other insects. If it could be proved that any part of the structure of any one species had been formed for the exclusive good of another species, it would annihilate my theory, for such could not have been produced through natural selection. Although many statements may be found in works on natural history to this effect, I cannot find even one which seems to me of any weight. It is admitted that the rattlesnake has a poison-fang for its own defence and for the destruction of its prey; but some authors suppose that at the same time it is furnished with a rattle for its own injury, namely, to warn its prey. I would almost as soon believe that the cat curls the end of its tail when preparing to spring, in order to warn the doomed mouse. It is a much more probable view that the rattlesnake uses its rattle, the cobra expands its frill and the puff-adder swells while hissing so loudly and harshly, in order to alarm the many birds and beasts which are known to attack even the most venomous species. Snakes act on the same principle which makes the hen ruffle her feathers and expand her wings when a dog approaches her chickens. But I have not space here to enlarge on the many ways by which animals endeavour to frighten away their enemies.

 

La selección natural no puede producir ninguna modificación en una especie exclusivamente para provecho de otra, aun cuando en la Naturaleza, incesantemente, unas especies sacan ventaja y se aprovechan de la conformación de otras. Pero la selección natural puede producir, y produce con frecuencia, estructuras, para perjuicio directo de otros animales, como vemos en los dientes de la víbora y en el oviscapto del icneumón, mediante el cual deposita sus huevos en el cuerpo de otros insectos vivos. Si se pudiese probar que una parte cualquiera del organismo de una especie había sido formada para ventaja exclusiva de otra especie, esto destruiría mi teoría, pues esta parte no podría haber sido producida por selección natural. Aun cuando en las obras de Historia Natural se encuentran muchos ejemplos sobre esto, no he podido encontrar ni uno siquiera que me parezca de algún valor. Se admite que la serpiente de cascabel tiene dientes venenosos para su propia defensa y para aniquilar su presa; pero algunos autores suponen que, al mismo tiempo, está provista como de una especie de cascabel, para su propio perjuicio, o sea para avisar a su presa. Yo casi estaría tan dispuesto a creer que el gato, cuando se prepara a saltar, arquea la punta de la cola para avisar al ratón sentenciado a muerte. Es una opinión mucho más probable que la serpiente de cascabel utiliza éste, que la cobra distiende su cuello y que la víbora bufadora se hincha mientras silba tan ruidosa y estridentemente, para espantar a las muchas aves y mamíferos que, como se sabe, atacan aun a las especies más venenosas. Los ofidios obran según el mismo principio que hace que la gallina ahueque sus plumas y abra las alas cuando un perro se acerca a sus polluelos; pero no tengo espacio aquí para extenderme sobre los diversos medios por los que los animales procuran ahuyentar a sus enemigos.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas:

La selección natural selecciona el color del ganado en el párrafo tricentésimo octavo de El Origen de las Especies

 

El razonamiento es impecable: Como los animales que tienen los salvajes no están sometidos a selección artificial, entonces es que están sometidos a selección natural.

 

Si alguien  hubiese leído hasta aquí sin morder el anzuelo de la selección natural, ya tiene otra vez la trampa preparada. Pero,………. un momento!

 

Conviene saber que la selección, que sólo puede ser artificial, no es la causa de las variedades domésticas. Esto es un error mantenido de manera increíble durante siglo y medio.

 

 

 

La causa de las variedades domésticas es la Mejora Genética. La selección es sólo una parte parte del proceso de mejora genética. Si no hay mejora genética, evidentemente, tampoco hay selección. Si las variedades de las tribus salvajes están sometidas a cruzamientos dirigidos para aumentar determinadas características, entonces están sometidas a mejora genética y, por tanto a selección. NO existe otra selección.

 

Esto es falso:

 

Los animales que tienen los salvajes en diferentes países han de luchar con frecuencia por su propio sustento, y están sometidos, hasta cierto punto, a selección natural,

 

La selección natural es un invento del autor, fruto de su confusión.

 

Y esto es también falso:

 

En el ganado vacuno, la susceptibilidad a los ataques de las moscas es correlativa del color, como lo es el riesgo de envenenarse con ciertas plantas, de manera que hasta el color estaría de este modo sujeto a la acción de la selección natural.

 

 

 

 

Esto, por su parte, es bien cierto:

 

Pero nuestra ignorancia es demasiado grande para discutir la importancia relativa de las diversas causas conocidas y desconocidas de variación,

 

 

308

 

We are profoundly ignorant of the cause of each slight variation or individual difference; and we are immediately made conscious of this by reflecting on the differences between the breeds of our domesticated animals in different countries, more especially in the less civilized countries, where there has been but little methodical selection. Animals kept by savages in different countries often have to struggle for their own subsistence, and are exposed to a certain extent to natural selection, and individuals with slightly different constitutions would succeed best under different climates. With cattle susceptibility to the attacks of flies is correlated with colour, as is the liability to be poisoned by certain plants; so that even colour would be thus subjected to the action of natural selection. Some observers are convinced that a damp climate affects the growth of the hair, and that with the hair the horns are correlated. Mountain breeds always differ from lowland breeds; and a mountainous country would probably affect the hind limbs from exercising them more, and possibly even the form of the pelvis; and then by the law of homologous variation, the front limbs and the head would probably be affected. The shape, also, of the pelvis might affect by pressure the shape of certain parts of the young in the womb. The laborious breathing necessary in high regions tends, as we have good reason to believe, to increase the size of the chest; and again correlation would come into play. The effects of lessened exercise, together with abundant food, on the whole organisation is probably still more important, and this, as H. von Nathusius has lately shown in his excellent Treatise, is apparently one chief cause of the great modification which the breeds of swine have undergone. But we are far too ignorant to speculate on the relative importance of the several known and unknown causes of variation; and I have made these remarks only to show that, if we are unable to account for the characteristic differences of our several domestic breeds, which nevertheless are generally admitted to have arisen through ordinary generation from one or a few parent-stocks, we ought not to lay too much stress on our ignorance of the precise cause of the slight analogous differences between true species.

 

Ignoramos por completo la causa de las pequeñas variaciones o diferencias individuales, y nos damos inmediatamente cuenta de ello reflexionando sobre las diferencias entre las razas de animales domésticos en diferentes países, especialmente en los menos civilizados, donde ha habido poca selección metódica. Los animales que tienen los salvajes en diferentes países han de luchar con frecuencia por su propio sustento, y están sometidos, hasta cierto punto, a selección natural, e individuos de constitución un poco diferente tienen que prosperar más en climas diversos. En el ganado vacuno, la susceptibilidad a los ataques de las moscas es correlativa del color, como lo es el riesgo de envenenarse con ciertas plantas, de manera que hasta el color estaría de este modo sujeto a la acción de la selección natural. Algunos observadores están convencidos de que un clima húmedo influye en el crecimiento del pelo y de que los cuernos son correlativos del pelo. Las razas de montaña siempre difieren de las razas del llano, y un país montañoso probablemente influiría en los miembros posteriores, por obligarles a mayor ejercicio y, quizás, hasta en la forma de la pelvis; y entonces, por la ley de variación homóloga, los miembros anteriores y la cabeza experimentarían probablemente la influencia. La forma de la pelvis podría, además, influir por presión en la forma de ciertas partes del feto en el útero. La respiración fatigosa, necesaria en las regiones elevadas, tiende, según tenemos motivo fundado para creerlo, a aumentar el tamaño del pecho, y de nuevo entraría en juego la correlación. Los efectos, en todo el organismo, de la disminución del ejercicio, junto con la comida abundante, son probablemente aún más importantes, y esto, como H. von Nathusius ha demostrado recientemente en su excelente tratado, es evidentemente una de las causas principales en las grandes modificaciones que han experimentado las razas de cerdos. Pero nuestra ignorancia es demasiado grande para discutir la importancia relativa de las diversas causas conocidas y desconocidas de variación, y he hecho estas observaciones para mostrar que, si somos incapaces de explicar las diferencias características de las diversas razas domésticas que, sin embargo, se admite que se han originado por generación ordinaria a partir de uno o de un corto número de troncos primitivos, no debemos dar demasiada importancia a nuestra ignorancia de la causa precisa de las pequeñas diferencias análogas entre las especies verdaderas.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

 

Etiquetas:

La Selección Natural y otros fantasmas semánticos: Dejarse hablar en la Casa de las Conchas

 

El próximo  jueves, 13 de junio,  en la serie de debates públicos titulada Dejarse hablar en la Biblioteca Pública de la  Casa de las Conchas en Salamanca se presentará el tema :

 

La Selección Natural y otros Fantasmas semánticos

 

Los fantasmas semánticos (oxímoron, contradictio in adiecto, contradictio in terminis)  son expresiones contradictorias en sí mismas.   Frecuentes en la poesía, estos recursos son peligrosos en otras disciplinas y pueden generar gran confusión en la ciencia.

Si el lenguaje sirve para entender el mundo, la aparición súbita de un fantasma semántico puede resultar en una situación de  caos.  El discurso pierde su rumbo y la conversación toma derroteros inesperados. No en vano estas construcciones se emplean en técnicas de hipnosis.

En su premonitoria novela 1984, Orwell presenta al Diccionario de Neolengua como herramienta del poder  para controlar el pensamiento de sus súbditos.  El Diccionario de Neolengua fue una correcta predicción  de  la omnipresente Wikipedia. Así como algunos términos del Diccionario de Neolengua son fantasmas semánticos (crimental, doblepensar, negroblanco….), tanbién muchos de los términos de Wikipedia son asimismo fantasmas semánticos (selección natural).  Tanto en la ficción como en la realidad el poder  siempre ha deseado tener súbditos sumisos y obedientes, es decir,  entontecidos. No en vano Northrop Frye dijo:

Hay una sola manera de degradar permanentemente a la humanidad, y ésta es destruir el lenguaje

La  presentación en la Casa de las Conchas tratará sobre La Selección Natural y otros Fantasmas Semánticos.

 

El jueves, 13 de junio a las ocho de la tarde.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

Etiquetas: , ,

La selección natural explica la adaptación en el párrafo tricentésimo séptimo de El Origen de las Especies

Puestos a explicar, ¿ por qué no habría de explicar también la selección natural la adaptación ?

La lectura del comienzo de éste párrafo sería suficiente para haber rechazado la publicación de la obra. Las explicaciones de la calvicie de los buitres y de las suturas en los cráneos de mamíferos no arreglan las cosas.

307

 

If green woodpeckers alone had existed, and we did not know that there were many black and pied kinds, I dare say that we should have thought that the green colour was a beautiful adaptation to conceal this tree-frequenting bird from its enemies; and consequently that it was a character of importance, and had been acquired through natural selection; as it is, the colour is probably in chief part due to sexual selection. A trailing palm in the Malay Archipelago climbs the loftiest trees by the aid of exquisitely constructed hooks clustered around the ends of the branches, and this contrivance, no doubt, is of the highest service to the plant; but as we see nearly similar hooks on many trees which are not climbers, and which, as there is reason to believe from the distribution of the thorn-bearing species in Africa and South America, serve as a defence against browsing quadrupeds, so the spikes on the palm may at first have been developed for this object, and subsequently have been improved and taken advantage of by the plant, as it underwent further modification and became a climber. The naked skin on the head of a vulture is generally considered as a direct adaptation for wallowing in putridity; and so it may be, or it may possibly be due to the direct action of putrid matter; but we should be very cautious in drawing any such inference, when we see that the skin on the head of the clean-feeding male turkey is likewise naked. The sutures in the skulls of young mammals have been advanced as a beautiful adaptation for aiding parturition, and no doubt they facilitate, or may be indispensable for this act; but as sutures occur in the skulls of young birds and reptiles, which have only to escape from a broken egg, we may infer that this structure has arisen from the laws of growth, and has been taken advantage of in the parturition of the higher animals.

 

Si sólo hubiesen existido los pájaros carpinteros verdes y no hubiésemos sabido que había muchas especies negras y de varios colores, me atrevo a decir que hubiéramos creído que el color verde era una hermosa adaptación para ocultar de sus enemigos estas aves que viven en los árboles, y, en consecuencia, que era éste un carácter de importancia que había sido adquirido mediante selección natural, siendo así que el color probablemente es debido en su mayor parte a selección sexual. Una palmera rastrera, en el Archipiélago Malayo, trepa a los más altos árboles con ayuda de garfios primorosamente construidos, agrupados en la extremidad de las ramas, y esta disposición es indudablemente de suma utilidad para la planta; pero, como vemos garfios casi iguales en muchos árboles que no son trepadores y que -según tenemos motivo para creer, por la distribución de las especies espinosas en África y América del Sur- sirven corno defensa contra los cuadrúpedos ramoneadores, también los garfios de la palmera pueden al principio haberse desarrollado para este objeto, y después haberse perfeccionado y haber sacado provecho de ellos la planta, cuando ésta experimentó nuevas modificaciones y se hizo trepadora. Se considera generalmente la piel desnuda de la cabeza del buitre como una adaptación directa para revolver en la podredumbre, y puede ser que sea así, o quizá puede ser debida a la acción directa de las substancias en putrefacción; pero hemos de ser muy prudentes en llegar a esta conclusión, cuando vemos que la piel de la cabeza del pavo macho, que se alimenta muy pulcramente, es también desnuda. Se han señalado las suturas del cráneo de los mamíferos jóvenes como una hermosa adaptación para ayudar al parto, e indudablemente lo facilitan o pueden ser indispensables en este acto; pero como las suturas se presentan en los cráneos de las aves y reptiles jóvenes, que no tienen más que salir de un huevo que se rompe, hemos de inferir que esta estructura se ha originado en virtud de las leyes de crecimiento, y se ha sacado provecho de ella en el parto de los animales superiores.

 

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

Etiquetas: