El deshielo del Artico

El pasado mes de septiembre, al término del verano en el hemisferio norte, el derretimiento del casquete de hielo en el Océano Polar Artico ha alcanzando unas proporciones sin precedentes. De acuerdo con imágenes de satélite tomadas por la NASA, la masa de hielo permanente que rodea al Polo Norte ha retrocedido este año hasta abarcar un área que es un 38 por ciento menor que la media de los últimos treinta años, y un 25 por ciento menor que el mínimo registrado en 2005.


Al final de cada verano, el casquete polar alcanza su mínimo. Este se ha visto reducido un 10 por ciento cada decenio desde los años setenta. Pero el mínimo del 2007, alcanzado alrededor del 14 de septiembre pasado, es muy inferior al récord previo registrado en 2005 -entre un 24 y un 26 por ciento menor- y un 38 por ciento inferior al promedio de los 30 años estudiados. Las fotografías muestran que la costa norte de Rusia está prácticamente libre de hielo en su totalidad, y el casquete polar sólo alcanza desde el Polo el extremo norte insular de Canadá y de Groenlandia.

La década de los Noventa fue la más cálida del milenio, 1.998 fue el año de temperatura más elevada desde 1.860. Además 1.997 fue el de mayor concentración de dióxido de carbono en la atmósfera (360 partes por millón) en 160.000 años

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en el siglo XX la temperatura aumentó en mas de 0,6 °C, no en forma regular ya que el mayor crecimiento se produjo a partir de 1.976 cuando se elevó a un ritmo tres veces mayor de lo previsto. Nueve de los diez años más calientes son posteriores al 90, incluyendo el 99 y el 2.000.

El Año 2.001 ha sido el segundo año más cálido desde 1.860 y el número 23 en forma consecutiva en que la superficie terrestre supera los valores normales (OMM). En los últimos doce meses (2.000-2.001) la temperatura de la superficie terrestre superó en 0,42 °C a la media, la cual es utilizada tomando el período 1.961-90 como referencia por la OMM. Destaca el mes de Octubre como el mes más caluroso en la mayoría de los países europeos desde que se realizan Estadísticas Climatológicas. En Gran Bretaña fue el de mayor temperatura en 343 años.

Las implicaciones de este proceso sobre el clima global no son bien conocidos.

Algunos apuntan que el deshielo del Ártico, puede afectar la Corriente del Golfo, alterando el Clima de Europa Occidental y la Región Este de Norte América, lo que podría producir veranos muy cálidos que tienden a extenderse hasta el Otoño e intensos inviernos que se prolongarían hasta la Primavera, lo que podría crear condiciones Climáticas Árticas en regiones del norte de Europa y de Norte América.

La pérdida masiva por fusión del hielo ártico los últimos veranos puede convertir en irreversible el calentamiento del planeta, lo que causaría una subida dramática del nivel de los mares.

Esta composición de la zona ártica se ha elaborado a partir de fotos de satélite de 1979 (izquierda) y de 2005 (derecha) durante el mínimo de hielo estacional de verano que se produce a finales de septiembre. Se aprecia un claro retroceso de las masas de hielo equivalente a unas 128 millones de hectáreas. Foto: NASA.

El mayor temor de los expertos es que el Artico esté a punto de alcanzar un punto de no retorno a partir del cual nada puede revertir la desaparición progresiva de esas masas de hielo y de los glaciares de Groenlandia.

Por otra parte el deshielo del Ártico permite que rutas antes impenetrables, ahora están abiertas gran parte del año, o podrán estarlo en un futuro, la industria del crudo o el transporte marítimo podrían vivir una revolución.

El coste estimado de transportar un contenedor en un barco entre Europa y las islas Aleutianas en Alaska sería de unos 500 dólares, y llevar el mismo contenedor entre Europa y el puerto de Yokohama, a través del canal de Suez, cuesta actualmente unos 1.500 dólares.

Además la menor capa de hielo facilita el acceso a la exploración y extracción de petróleo en el Ártico, que se cree que contiene alrededor del 25% de las reservas de petróleo y gas restantes en el mundo. Además, alrededor de la mitad del pescado que se consume en Estados Unidos procede del mar de Bering, junto a la costa de Alaska.

La virginidad ártica totalmente perdida.

Indudablemente estamos ante una nueva situación que la especie humana habrá de manear con inteligencia, si es que nos queda algo todavía.

¿Estaremos ante el inicio del declive humano?

¿Podemos hacer algo?

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