El mejillón es un extraterrestre

Apareció en todos los medios de comunicación del mundo un fatídico día en el que el Prestige tiñó de negro cormoranes falsos y todas las aguas gallegas. Este Doctor en Biología fue elegido miembro del Comité Científico Asesor para la catástrofe del ‘Prestige’. Ha llovido mucho desde entonces. Ahora, cuando hablamos con él, Figueras consigue una enormemente divertida charla sobre el “bicho raro” que en estos días le desvela. Hace años, su equipo publicó el genoma del rodaballo, y ahora les trae de cabeza el mejillón. “Son rarísimos. Yo creo que vinieron de Marte”, me dice. La especie es tan compleja, que han tenido que secuenciar el genoma de 16 individuos y aún no está del todo claro el mapa genético que permita explicar a los mejillones. “Con el rodaballo bastó con dos individuos para saber que esos genes son los que definían a la especie, con el mejillón… Bueno… estamos en ello”.

¿Cuál es la razón de tanta rareza?

Es un ser que realmente tiene una vida azarosa. Cuando está la marea alta, bajo el agua, respira por branquias, filtrando partículas. La parte más aguda de la concha, por dentro, está su boca, que tiene unos palpos, unas prolongaciones que le permite detectar lo que le gusta y lo que no le gusta lo echa para para afura. En ese momento se comporta como todo molusco bivalvo, se alimenta, y excreta. En otro momento de la marea se queda completamente al aire, cerrado, con el agua que queda dentro de la concha, y al mismo tiempo expuesto a la temperatura que haga fuera, que puede ser calor o frío. Entonces tiene que poner en marcha la segunda alma del mejillón, la que funciona sin oxígeno, y esto es una ruta metabólica totalmente distinta, expuesto a un estrés ambiental, todos los seres vivos que quedan al aire cuando baja la marea están sometidos a este estrés, y todos son un mundo, como las lapas, los erizos… toda esta “gente” funciona con ese sistema, pero en el caso del mejillón es muy llamativo porque es capaz de adaptarse a un régimen de filtración continua como el de la batea, donde está todo el rato comiendo y comiendo y comiendo, por eso engordan tanto. Está en zonas muy expuestas, embates del mar… y son capaces de aguantar como jabatos unidos por los hilos de las hebras de los pelillos… De ahí se sintetizó una molécula que se emplea en cirugías en quirófano, es un pegamento que no produce cicatriz, porque no produzca rechazo.

¿La descubristeis vosotros?

No, es una patente de la NASA. La encontraron haciendo investigación de supervivencia en ambientes hostiles, y ahí la encontraron.

¿Sufre alguna amenaza?

El mejillón está en ambientes muy limpios y muy contaminados, Así que tiene un sistema que les permite estar en salidas de vertidos contaminantes etc. Tras el Prestige, con la población exterminada por los chorros a presión, en muy pocos meses ya estaba de nuevo colonizada por los mejillones que habían sido eliminados. El mejillón está en la lista de especies invasoras, aguanta lo que le eches. Por eso digo yo que es un marciano, porque aguanta lo que le eches. Eso no indica que quizá un día por factores diversos no se vaya al carajo. Y esta es una de mis grandes preocupaciones. Aquí, en Galicia, tenemos 3.000 bateas, producimos 250.000 toneladas, somos el segundo productor del mundo después de China… No ha habido nunca una mortalidad masiva, pero no significa que no pueda haberla. Por eso queremos entender cómo funciona y qué está pasando para que si pasa algo anormal podamos compararlo con la situación actual y evitar una catástrofe. Si piensas que se pudiera morir la mitad del mejillón, imagina lo que sería para la ría: una cantidad de materia orgánica en descomposición brutal. Algo así pasó en Francia, se murió el 80% de las ostras entre 2008 y 2010 y nadie sabía qué hacer, hasta que encontraron el herpes virus que estaba acabando con ella.

¿Por qué tanta dedicación a los mejillones?

Estudiar rodaballos y mejillones tiene dos objetivos: el interés medio ambiental, que nos permite conocer el estado de salud de la especie, y, claro, su potencial económico Ahora no podemos pensar en mejillones más gordos, pero, cuando conozcamos su genoma, podrán trabajar para ello, lo que podría derivarse en grandes beneficios. Somos los segundos exportadores de mejillón en el mundo, después de China. Somos el tercer país del mundo en consumo de pescado, y con la pesca solo no da. La acuicultura supera ya la producción de vacuno a nivel mundial. El mundo necesita proteína, y el mundo es ocho partes de agua y una de tierra. Ahí, en el agua, tienes todo lo que quieras. Pero no solo se trata de hacer mejillones más gordos, también, de encontrar en él características únicas de la especie que tienen sus aplicaciones. Se ha encontrado una molécula de los pelillos del mejillón que sirve como pegamento para cirugías delicadas, y no sabemos qué más podremos encontrar.

Y ¿para cuándo tendréis secuenciado su genoma?

Lo del genoma… (Antonio mantiene un largo silencio) …estamos en ello. Es muy difícil encontrar un mejillón con un parecido fiable genéticamente a otro mejillón. Empezamos a encontrar cosas raras en los dos primeros individuos… Vamos secuenciado 16 individuos y estamos viendo que las grandes diferencias que hay entre ellos son inherentes a la especie. Nuestro genoma explica cómo somos, y el genoma del mejillón estoy seguro de que explicará por qué es tan resistente, por qué se adapta tan bien, por qué es capaz de colonizar todo. Quizá no hay que hablar del mejillón, sino del colectivo de mejillones. Porque no es el Mejillón (esto suena a Podemos), no funciona como individuo, es la propia sociedad de mejillones la preparada como población para hacer frente a cualquier amenaza y siempre va a sobrevivir, ¿por qué? Pues porque son muy diversos.

¿Esto sucede en otros organismos?

Sí, pero no se comen. Lo que nos impacta es que ocurra en un organismo tan común. ¿Quién no se ha comido una lata de mejillones? Parece un bicho muy simple, pero no lo es. Al mejillón prácticamente lo ignoras, se trata como una piedra, sin embargo se ha convertido en una bolsa de sorpresas. El rodaballo fue llegar y vencer, mira que es un pez raro, que está ahí dado la vuelta, por la metamorfosis. Inicialmente es un pez normal, y de pronto se le tuerce la boca, se le suben los ojos y se convierte en un pez plano. Pensamos que iba a ser muy complejo su ADN, pues no, fue muy simple. Sin embargo el mejillón, que es más común que un canto rodado… y mira!

¿Se comunican entre ellos?

En eso no nos hemos metido. Estamos convencidos de que lo hacen, no para ir a un programa de Iker Jiménez, pero seguro que hay moléculas de las que nos hemos encontrado que tienen que ver con ese reconocimiento e incluso con la reproducción. Ellos tienen una reproducción externa, liberan óvulos y espermatozoides, se encuentran y se fecunda en el exterior…. Al principio, ¿tú no has visto la larva de un mejillón?… Eso son marcianos, pero marcianos de manual. ¡Son feos…! Después, con la metamorfosis se convierte en mejillón, se va al fondo, se fija y a partir de ahí empieza a funcionar como un mejillón normal… si es que podemos decir que un mejillón es algo normal.

¿Fascinado con los mejillones?

Y con los rodaballos, y con los peces cebra, con los que compartimos la mayor parte del genoma, y con el pez globo… A mí lo que me interesa de verdad es la enfermedad, la enfermedad en toda su dimensión. Investigar por qué se produce la enfermedad en cualquier ser vivo. Lo investigo en peces, pero podría hacerlo en cerdos, vacas o humanos. Eso es para mí la maravilla de ser científico, poder investigar para mejorar la vida de todos.

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Entrevista realizada por Quo con motivo de la inclusión de Antonio Figueras en la Selección Española de la Ciencia 2017.

ANTONIO FIGUERAS: “EL MEJILLÓN ES UN EXTRATERRESTRE”

PRESENTAMOS A LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE LA CIENCIA 2017

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