Medusas 2018

Un año más, y ya van unos cuantos, nos encontramos con la aparición de grandes grupos de medusas en diversos puntos del litoral español. En general no suele producir problemas serios a los afectados por una picadura pero al igual que con otros venenos como los de la avispa o los de la abeja algunas personas son especialmente sensibles y pueden ocasionar situaciones graves.

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“Este verano, una de las variedades de medusa más habituales en nuestras playas está siendo la Pelagia noctiluca, más conocida como medusa clavel, que se caracteriza por su reducido tamaño, por su forma de campana, por su color marrón y por su “picadura bastante urticante, que en determinados pacientes puede generar reacciones alérgicas”, informan María del Mar Fernández Nieto, miembro de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), y Cesar Bordehore, investigador de la Universidad de Alicante.”

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“Los principales síntomas que padecemos por una picadura de medusa son: “Picor, escozor e hinchazón de la zona de contacto con los tentáculos de la medusa”, explican Fernández Nieto y Bordehore. Nos encontramos ante una reacción alérgica cuando “la reacción en la piel es más extensa de lo esperado y, si además, se extiende a otras partes del cuerpo con urticaria, hinchazón, mareo, palidez, dificultad para tragar o respirar”, añaden. “Generalmente, la reacción alérgica se manifiesta con erupciones cutáneas, eritemas y, en los casos más graves, se puede producir un shock anafiláctico”, indica la SEAIC”

“Ante una picadura, hay que ir al puesto de asistencia del socorrista y las recomendaciones generales son: “No lavar con agua dulce, sino hacerlo inmediatamente con agua salada y que un profesional intente quitar los restos de tentáculos –sin restregar la zona-”, señalan los doctores. Si en el entorno más cercano no hubiese un servicio de socorrismo, nosotros mismos tendríamos que apartar los restos de tentáculos con unas pinzas o con un utensilio parecido.”

Las dos “medusas” que pueden producir daños más dolorosos son:

Pelagia noctiluca: Aunque durante los años ochenta prácticamente desapareció de nuestras costas, desde 2003 es una constante. El color de la pelagia es rosado y malva brillante, es un tipo de medusa bioluminiscente. Esto quiere decir que tiene la capacidad de producir luz. Sus tentáculos, extendidos, pueden llegar a medir diez metros de longitud. Su picadura produce dolor inmediato con urticaria e hinchazón. Ardor, vesículas, pápulas y costras son también síntomas de que esta medusa se ha rozado con los bañistas.”

Carabela portuguesa: Una colonia de cnidarios  y forman lo que aparentemente es una medusa. El contacto con sus tentáculos puede llegar a ser letal. Aunque generalmente se encuentra en zonas cálidas o tropicales del Atlántico, Pacífico, Índico y el mar del Caribe, en los últimos años se ha podido ver la carabela en las costas españolas del Mediterráneo. Esta especie se llama comúnmente así debido a la similitud de su ‘flotador’ con estas naves. Gracias a este flotador, que suele ser de color azul o morado, se mantienen en la superficie. Además, para poder mantenerse en la superficie, este flotador está lleno de gas y el organismo puede regular la profundidad a la que sumergirse. Sus tentáculos pueden alcanzar hasta 50 metros de longitud y dejan en el cuerpo del bañista pequeñas lesiones llamadas pápulas, que son blancas por el centro con un margen rojo. Entre los efectos que puede producir la picadura de este cnidario están temblores, diarrea, vómitos y convulsiones.

Para conocer todas estas cuestiones y, además, estar informados de la situación en nuestras costas, se ha desarrollado MedusApp. Esta aplicación gratuita “permite a cualquier persona advertir del avistamiento de una medusa y ofrece en un mapa los lugares donde se detecta su presencia”, explica la SEAIC.

La aplicación para móvil es fruto del trabajo que se ha ido haciendo durante años en el proyecto europeo LIFE cubomed. La idea original y la programación fueron de Eduardo Blasco y Ramón Palacios, dos informáticos de la Universidad Politécnica de Valencia, que han colaborado con investigadores del Laboratorio de Inmunoalergia del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz y de la Universidad de Alicante.

Otra aplicación sobre medusas, centrada en la Costa del Sol, es Infomedusa. Una empresa ha creado para el Aula del Mar de Málaga una aplicación para teléfonos móviles inteligentes con esta finalidad, que se llama Infomedusa, es gratuita

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