Pues sí, nos interesan las nucleares, al menos de momento
Daniel Cano Ott
Siendo más realistas, es cierto que si uno vive en un chalet, puede plantearse algo similar a la autosuficiencia. Pero cuesta mucho dinero y tiempo, y dudo que el españolito de a pie, agobiado con llegar a final de mes, quiera invertir todo su salario en pagar placas fotovoltaicas, molinos de viento, acumuladores y quién sabe qué otros artilugios.
Por el contrario, la mayoría vivimos en ciudades, metidos en pisos, y no disponemos de un espacio lo suficientemente amplio en la terraza para instalar un parque eólico o una planta solar térmica. Qué más quisieramos, ¿verdad? Por lo tanto, nos vemos abocados a pagar una cantidad “razonable” de dinero a una empresa para que nos suministre electricidad y nos permita enchufar el ordenador, la tele, la nevera, la vitrocerámica y algún aparato más. Podemos debatir si queremos que la empresa sea pública o privada, pero no de la necesidad de una gigantesca instalación eólica y/o solar para abastecer a una ciudad como Barcelona. Regresamos pues al modelo de producción a gran escala, y seguro que alguien más que nosotros mismos acabará beneficiándose económicamente de ello.
A la hora de elaborar un mix energético razonable se impone algo de pragmatismo. De una parte, tener en cuenta que vivimos en una economía de mercado y que pagamos a las empresas para que nos suministren productos o nos presten servicios. De otra, percatarse de que disponer de una energía barata es una cuestión prioritaria.
La energía es un producto de primera necesidad, y la subida de los precios de los hidrocarburos (el petróleo ya ha pasado de los 100 dólares el barril), el elevado coste actual de las renovables y las restricciones impuestas a las tasas de emisiones, no dejan demasiadas opciones. Hoy por hoy, Sr. Ruíz de Elvira, las nucleares son necesarias: nos aportan estabilidad y competitividad económica, garantía de suministro, un mecanismo para reducir las emisiones de CO2 (España deberá pagar 3000 millones de euros al año en concepto de derechos de emisión) y una electricidad barata. ¡Casi nada!
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Discernir entre charlataneria y realidad es dificil cuando no se sabe lo suficiente y muy facil cuando se tiene información. Por desgracia es mas facil destruir que construir, y a eso se dedica este señor (Ruiz de Elvira) y otros muchos como él. Mi enhorabuena a Daniel por expresar las cosas blancas y en botella…..aunque alguien quiera que parezcan de colores oscuros y raros solo para animar ese lado facil de explotar……la viscera.
Muchas gracias.
Un saludo.






¡Qué diferencia, amigo Daniel, entre tus argumentos y las OPINIONES de otros!
Me callaré, porque en ocasiones los silencios son más elocuentes.
Aunque no siempre estoy de acuerdo contigo, mi enhorabuena por la excelente labor de divulgación, muy trabajada y elaborada, que permite siempre al lector ponderar diferentes puntos de vista y acceder a los informes de organismos especializados.