Por qué el sistema de financiación está acabando con la Ciencia
Recomiendo encarecidamente la lectura de ambos artículos. Algo que todos los que nos dedicamos a esto ya sabemos, pero que no está mal que nos recuerden a menudo.
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Comentarios
Hola Alberto,
Yo recomendé el artículo no por las opiniones personales puntuales del autor, sino por la descripción de un sistema de proyectos europeos que no está muy alejado de la realidad. La filiación política del autor para mí es irrelevante en este caso y, de hecho, no invalida sus argumentos posteriores. Sí es cierto que en esa frase hace un juicio de valor irrelevante y que no viene a cuento para el artículo, pero está en su derecho.
Hay personas que cuando leen una frase del estilo de la que has entrecomillado ya no siguen leyendo porque saben que el que escribe "no es de los suyos sino de los otros". Yo prefiero leer lo que tiene que decir y no quedarme en las condiciones de contorno de quién es el que escribe o de qué pie político cojea.
Un saludo.
Estimado Alberto,
espero que no te tomes de manera negativa mi comentario, pero he de decirte tu crítica se acerca peligrosamente a un fascismo intelectual cada vez más habitual en los debates.
No sé cómo lo verás tú, pero mi percepción es que en España empieza a ser cada vez más normal que para tener razón es condición necesaria (y tal vez suficiente) tener un carné del PSOE o comulgar con las ruedas de molino de "la izquierda" (sin tener claro qué signfica un término que aglutina a personajes tan dispares como José Luis Rodriguez Zapatero, Gaspar Llamazares o Carod Rovira, a nivel nacional, y Hugo Chávez, los hermanos Raúl y Fidel Castro u Oskar Lafontaine a nivel internacional).
En esta guerra por el control del la verdad, cualquier crítica, comentario o refutación de las tesis "de izquierdas" es considerada como un acto de ultraderecha. Por otro lado, criticar al PSOE y a su actual política intervencionista (¿ley de economía sostenible? ¿regulación de la TDT?) no significa tener a Esperanza Aguirre, José María Aznar o a Rouco Varela en los altares.
Sin ninguna duda, hay "otras" posturas de pensamiento y crítica inteligentes más allá del sectarismo e idolatrías.
Además, me gustaría recordar que ser liberal no es un insulto ni implica exigir el retorno a la esclavitud obrera de la revolución industrial. Esos tiempos ya pasaron hace mucho y hoy, de lo que se habla, es de
-controlar la eficacia y el fraude en los subsidios. ¿Cuánta gente cobra el paro sin tener derecho a ello? ¿Cuántos cobran subvenciones y no hacen nada con ellas?
-permitir que la oferta y la demanda fijen ciertos precios, y no un grupo de iluminados o gurús con visiones muy peculiares sobre cómo debe ser el universo económico.
-luchar contra los monopolios, privados y públicos.
-reforzar los derechos y libertades de los ciudadanos.
-establecer mecanismos de control del poder político.
-dar más peso a la sociedad civil a la hora de tomar decisiones.
-exigir que las personas que nos gobiernan tengan un mínimo de formación y preparación para el cargo, que haya una "selección".
-definir mecanismos que permitan una gestión más eficiente de los fondos públicos.
-utilizar la ley para combatir el fraude y la corrupción en el sector público. El estado es el único que puede retrasar un pago y quedar impune.
Eso es ser liberal, y no un explotador de la "clase obrera".
Al igual que Manuel, no estoy de acuerdo con el juicio de valor que hace el autor (anónimo) del artículo. Pero eso no resta peso a la información que aporta.
Otro saludo,
Daniel
…Bueno, esto está tomando un cariz demasiado ideológico para mi gusto, pero dado que estoy de acuerdo con la postura liberal me gustaría añadir la idea fundamental de la que emana el liberalismo y sumamente importante para el desarrollo de la ciencia y la tecnología.
-Resaltar la responsabilidad de los ciudadanos como piezas individuales de una sociedad civil, por encima de una administración sobredimensionada y que excede los poderes que se lo otorgaron.
Es decir ser conscientes de nuestras responsabilidades y de aquellas que se ceden a la administración pública (por falta de recursos materiales o de tiempo) reservandose el derecho a reclamarlas si los servidores públicos vulneran los principios por los que se les eligió.
Hoy en día es sorprendente el número de personas que piensan que las subvenciones salen del dinero personal del presidente y que lo que da papá Estado sale de la entropía por lo que este se puede saltar principios como la separación de poderes
Hola,
La ventaja de dedicarse a la gestión de la I+D desde practicamente los inicios del apoyo a la I+D en España es que en este tipo de debates uno acaba encontrándose con personas (como Manuel y Daniel) que lo primero que comenta al responderme es su opinión sobre mi orientación política, dejando para el final de su respuesta (como Manuel) y simplemente ignorando (como Daniel) lo que he comentado en mi mensaje.
Empezaré por el final. Coincido con Jose Luis en que esto está tomando un cariz demasiado ideológico, pero si se releen los comentarios no hace falta ser muy avezado para comprobar que precisamente el mío carece de connotaciones políticas pues simplemente he criticado la visión del autor del objetivo principal de las ayudas a I+D.
Quizá sea yo demasiado inocente al asumir en mi comentario que al Sr Anonimo le parece irrelevante que esas ayudas las reparta un gobierno de derechas o de izquierdas, pero dado que el no menciona ese punto doy por supuesto que es irrelevante a la hora de definir cual es el objetivo de dichas ayudas que, recordémoslo, define así:
"propaganda política y publicidad de las medidas del gobierno, junto con el mantenimiento de una burocracia de personas adictas al grupo en el Poder y la compra de las voluntades de la sociedad civil."
Nada de izquierdas y derechas, nada de rojos y fachas. Simplemente un prejuicio ultraliberal de cual es el modo natural de funcionamiento del estado, independientemente del color del gobierno de turno.
Por tanto, los prejuicios sobre el color del gobierno de turno los habéis puesto vosotros, no yo ni el Sr Anónimo.
Y sí, Manuel, cuando leo algo como la frase que he citado me entran ganas de dejar de leer y de perder el tiempo. En este caso lo he leído únicamente porque las ganas de contestar han sido más fuertes para llegar a la conclusión evidente de que cuando uno parte un prejuicio solo puede obtener conclusiones acertadas por casualidad. Y ni siquiera es el caso.
Es como si yo parto del prejuicio de que el objetivo de las empresas es, por ejemplo, exprimir a sus clientes hasta apoderarse de todo su capital. ¿Quién en su sano juicio podría pensar que mi análisis sobre el libre mercado o el sistema capitalista puede ser acertado?
Un saludo,
Alberto Rodríguez
Estimado Alberto,
Lo que yo quise transmitirte con mi respuesta es que no analizaste, ni comentaste nada del artículo que yo recomendaba. Simplemente enarbolaste una tipica falacia "ad hominem" sobre el autor, intentando descalificarlo de inicio pero sin rebatir ninguno de sus argumentos…como sigues sin hacer, por cierto.
Dada la experiencia en apoyo a la I+D que dices poseer, te aseguro que nos interesaría muchísimo tu punto de vista sobre el asunto y te invito a exponerlo en esta bitácora. Por cierto, no pongas en mi boca palabras que yo no he dicho, porque no me he pronunciado en ningún momento (como dices) sobre tu orientación política, algo que, francamente, me resulta irrelevante.
Un saludo.
Estimado Alberto,
suscribo la propuesta de Manuel y te animo a que expreses aquí tus conocimientos sobre el sistema de I+D+i.
También puedo aceptar que mi reacción a tu primer comentario haya sido desproporcionadamente política, pero aún así la considero justificada por las siguientes razones:
1. No me gustan las falacias ad hominem para invalidar los argumentos que alguien expone en un artículo. He releído tu análisis sobre el artículo que cita Manuel,
"…ya le queda claro que pie cojean las neuronas del autor, que se creerá muy liberal pero no deja de ser un cobarde incapaz de pagar el precio de sus acciones. "
y no veo análisis técnico alguno, pero sí una enmienda a la totalidad por el mero hecho de que su autor es "presumiblemente" un liberal.
2. Tú mismo citas el liberalismo, un término un tanto peculiar porque de entre sus varias acepciones, muchas son de corte político. Es por ello que me haya encendido y reivindicado que, lejos de ser descalificado, el liberalismo aporta soluciones que son muy necesarias en nuestra sociedad. No me declaro liberal como nuestro querido lector José Luis, pero sí estoy convencido de la necesidad de que todos los ciudadanos asumamos más responsabilidades para sanear un sistema cada vez más lastrado.
3. Por último, aunque esté fuera del contexto del post, aproveché el mensaje de tu falacia ad hominem para poner de manifiesto un problema cada vez más grave en nuestra sociedad: el fascismo intelectual. Algo es bueno o malo por su lugar de procedencia, y no por su contenido intelectual. Es sin duda una opinión personal, pero me pareció relevante exponerla. Si relees mi respuesta, podrás comprobar que "acercarse peligrosamente" no es lo mismo que "ser", y que en ningún lugar del texto me preocupo de adivinar cuál es tu orientación política.
Otro saludo,
Daniel
Hola,
Es cierto, Manuel, que no te pronuncias sobre mis opiniones políticas, pero descalificas mi comentario (como Daniel) argumentando que tiene motivación política, lo cual es falso.
A vosotros quizá os parezca que mi crítica es ad hominem, pero no lo es, ya que no lo critico por lo que es sino por lo que dice y lo que hace. A saber:
- Que el Estado reparte ayudas a la I+D para repartir prebendas y comprar voluntades.
- Que se esconde por miedo a ser perseguido.
A vosotros quizá os parezcan irrelevantes estas cuestiones de principio, pero a mi me parece sorprendente que os planteéis siquiera la posibilidad de que partiendo de estas premisas se pueda hacer un análisis sensato.
La neurona de la que cojea el Sr Anónimo (de verdad que creí que había quedado claro) es la de alguien al que le resulta imposible hacer una evaluación positiva de algo que surja del Estado.
En mi cita del liberalismo, Daniel, yo no he dicho que "presumiblemente" Anonimo sea liberal, sino que "presumiblemente" él cree serlo. Mi opinión sobre el liberalismo no solo no es negativa, sino que excluyendo de él al Sr Anónimo (y a cualquiera que piense así del Estado) su imagen mejora ostensiblemente. Y no deja de ser curioso que asumiendo que exista ese condicional, califiques mi opinión de "enmienda a la totalidad". Ya son ganas de retorcer el lenguaje.
Por último, respecto a eso del "fascismo intelectual", no he querido entrar al trapo, pero ya que insistes te contaré que a veces me toca lidiar con personas, a veces incluso con niveles altos de formación, que creen haber descubierto máquinas de movimiento perpetuo, que producen energía infinita. Ante la primera mención de que hay leyes básicas y bien asentadas de la física (y del sentido común) que hacen que eso sea imposible no pueden resistir la tentación de mencionarte a la Inquisición y a Galileo. Al principio me ofendía, con el tiempo uno se curte y rehuye el debate estéril, pero lo que permance es la duda:
¿Que hace que a gente normal, nada más oir una opinión que no coincide con la suya, lo primero que le viene a la mente es la Inquisición o el Fascismo?
Un saludo,
Alberto Rodríguez
¿Qué hace que a gente normal, nada más leer una opinión que no coincide con la suya, lo único que le viene a la mente es la cobardía o la incapacidad, Sr. Rodríguez?






Hola,
Sí, yo también los recomiendo, sobre todo el primero. Así, cuando uno lee que el estado da subvenciones a I+D para:
"propaganda política y publicidad de las medidas del gobierno, junto con el mantenimiento de una burocracia de personas adictas al grupo en el Poder y la compra de las voluntades de la sociedad civil."
Ya le queda claro que pie cojean las neuronas del autor, que se creerá muy liberal pero no deja de ser un cobarde incapaz de pagar el precio de sus acciones.
Un saludo,
Alberto Rodríguez