¿De qué va esto del ATC? Parte II

Manuel Fernández Ordóñez

En el post anterior establecimos la necesidad de gestionar el combustible gastado que se extrae de los reactores nucleares una vez que se ha utilizado. Debido a una decisión política tomada en 1983, se estableció que dicho combustible gastado no se reciclaría -como hacen otros países- sino que la estrategia de gestión española consistiría simplemente en almacenarlos, lo que técnicamente se conoce como “ciclo abierto del combustible”. Ahora bien, hablando con mucha gente estos días me he dado cuenta de que surgen muchas dudas en torno a la gestión de los residuos radiactivos de alta actividad. Dudas como ¿de quién son los residuos? ¿son de los dueños de las centrales nucleares? ¿son del Estado? ¿quién tiene que pagar su gestión? ¿cuánto costará su gestión? ¿quién va a pagar el ATC? ¿cuánto va a costar? En el post de hoy trataremos de contestar a esas preguntas.
La primera cuestión que tiene que quedar clara es la siguiente: el combustible gastado de las centrales nucleares es propiedad del Estado. Si bien han sido las empresas privadas las que han generado esos residuos, la gestión de los mismos se le atribuye al Estado a tenor del artículo 128.2 de la Constitución Española. De hecho, esto se articula en la disposición adicional sexta bis de la Ley 54/1997 del Sector Eléctrico, que dice:
La gestión de los residuos radiactivos, incluido el combustible gastado y el desmantelamiento y clausura de instalaciones nucleares y radiactivas, constituye un servicio público esencial que se reserva, de conformidad con el artículo 128.2 de la Constitución Española, a la titularidad del Estado. Este servicio será gestionado directamente por la entidad pública empresarial ENRESA de gestión de residuos radiactivos, de acuerdo con el Plan General de Residuos Radiactivos aprobado por el Gobierno.
Ahora bien, que el Estado sea el encargado de gestionar los residuos radiactivos no quiere decir que sea el encargado de pagar dicha gestión, de hecho en la actualidad se cobra a los que generan los residuos. Pero esto no ha sido siempre así. Vayamos por partes. Según el artículo de la ley arriba expuesta, la Empresa Nacional de Residuos (ENRESA) ha sido designada por ley como la encargada de gestionar los residuos radiactivos. Para realizar esa gestión ENRESA necesita muchas cosas, pero dos de ellas son especialmente importantes: saber cuánto dinero va a costar gestionar la totalidad de los residuos radiactivos y cómo va a conseguir ese dinero. La primera cuestión se desarrolla en los Planes Generales de Residuos Radiactivos (PGRR). Cada cuatro años -o cuando el Ministerio lo pida- ENRESA tiene que presentar ante el Consejo de Ministros un PGRR en el cual describa la situación actual de la gestión de residuos, las estrategias futuras y la cantidad presupuestaria necesaria para hacer frente a esas estrategias.
El PGRR que está actualmente en vigor es el sexto, aprobado el 23 de Junio de 2006 y en el que se establecen varias cosas interesantes:
Las preguntas entonces son: ¿de dónde ha sacado ENRESA los 1835 millones de euros que ya tenía? Y más importante, ¿de dónde va a sacar los 11200 millones de euros que le faltan?. Para responder a esta pregunta hay que establecer un antes y un después en un día concreto, el 1 de Abril de 2005. La gestión de los residuos generados desde 1985 hasta esa fecha se cargaba a los recibos de la luz que pagábamos todos. Los residuos que se generen con posterioridad a esa fecha son pagados por los dueños de las propias centrales que los han generado y esto se hace mediante un impuesto que depende de la cantidad de electricidad que produce cada central.
Sin embargo, el ávido lector que tenga ganas de hacerse unos números se percatará que con los impuestos que se establecen a las centrales nucleares no será suficiente para llegar a los 13023 millones de euros que ENRESA necesita. ¿De dónde va a sacar ENRESA entonces el resto el dinero? Pues de inversiones damas y caballeros. El Real Decreto 1349/2003 del Ministerio de Economía establece en su artículo 10 la gestión financiera del fondo de ENRESA. Dicho artículo establece que la gestión financiera del fondo se podrá materializar en:
  • a) Valores mobiliarios de renta fija o variable con cotización en bolsa en un mercado organizado reconocido oficialmente y de funcionamiento regular abierto al público o, al menos, a  entidades financieras, deuda del Estado, títulos del mercado hipotecario y otros activos e instrumentos financieros.
  • b) Instrumentos derivados para la estructuración, transformación o para la cobertura de operaciones de inversión de la cartera de inversiones financieras.
  • c) Depósitos en entidades financieras, créditos y préstamos que deberán formalizarse en documento público o mediante póliza intervenida por fedatario público.
  • d) Bienes inmuebles.
  • e) Valores extranjeros admitidos a cotización en bolsas extranjeras o en mercados organizados.
  • f) Cualquier otro activo o instrumento de inversión que, cumpliendo los principios que rigen la gestión financiera del Fondo, considere adecuado el Comité de seguimiento y control a que se refiere el artículo 11.

Así será cómo se pague la gestión futura de los residuos radiactivos (incluida la construcción del ATC), con cargo a la factura de la luz, a quien produce los residuos y a inversiones de los gestores del fondo de ENRESA. Seguiremos en el siguiente post con los mecanismos democráticos de elección del ATC, de su ubicación y de la participación pública en el proceso.
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Comentarios

¿ y si las inversiones de Enresa van mal? después de los batacazos a nivel internacional del sistema financiero…. ¿y si no son suficientes? ¿cuánto nos subirán el recibo de la luz? No entiendo mucho de inversiones, pero no hago más que ver cómo aumenta mi recibo de forma escandalosa…

Estimado ADAR,

Supongo que, como siempre, si las inversiones del fondo de ENRESA van mal pagaremos todos los ciudadanos como pagamos cada vez que los Gobiernos hacen algo mal. Invertir erróneamente el fondo de ENRESA sería otro error más.

De todos modos, la subida de la luz que usted lleva experimentando desde hace unos meses no tiene absolutamente nada que ver con la gestión de los residuos (que en cualquier caso representarían una parte ínfima de dicha factura). Las subidas se deben a la disparidad que hay entre el precio que cuesta producir la electricidad y llevarla a nuestras casas y el precio al que el Gobierno obliga a vender dicha electricidad. El precio de la electricidad en España lo fija el Gobierno, pero ciertas empresas del sector eléctrico pierden dinero ya que tienen que vender más barato de lo que les cuesta ponerte la electricidad en casa. Eso se conoce como déficit tarifario y se ha incrementado de manera espectacular en los últimos años, especialmente por el boom de las energías renovables y las subvenciones que llevan asociadas (que por supuesto pagamos todos). Se estima que el Gobierno (es decir, nosotros) les debemos a las eléctricas del orden de 15000 millones de euros. Tenga usted en mente que la gestión de TODOS los residuos radiactivos de TODAS las centrales nucleares españolas durante TODA la vida costará 13000 millones de euros. El Gobierno adquirió una deuda con las eléctricas que, únicamente en 2008, superó los 5000 millones de euros.

Por eso le suben la factura de la luz, para reducir esa deuda que se acumula año a año.

Un saludo.

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