‘Energía’

Fase 2 del Debate Eléctrico

Quería agradecer a todo el mundo que ha participado en la fase preliminar del debate sobre el sistema eléctrico español. En este primer round ha habido más de 100 aportaciones que han servido para centrar los temas de discusión y elaborar una lista ordenada que centre el debate para no dispersarnos.

Tras analizar cuidadosamente todas las intervenciones que se han hecho, me he dado cuenta de que se van mezclando argumentos del tipo “lo que es” con argumentos del tipo “lo que debería ser“. Con el propósito de arrojar claridad en la discusión, creo que lo conveniente es ponernos primero de acuerdo en “lo que es” para después discutir cómo se puede cambiar el sistema.

A mi jucio, la lista de cuestiones que se han tocado y que conviene concretar es la que escribo a continuación. Por supuesto, si alguien considera que falta algún punto que lo comunique y lo añadimos a la lista. Propongo ir discutiendo una por una. Empezamos por el punto 1 y, hasta que no esté claro, no pasamos al punto 2.

  1. La cuestión original que lanzó el tema. ¿Estamos de acuerdo en que una parte significativa del déficit de tarifa eléctrico es atribuible a las primas al régimen especial?
  2. Otra cuestión que se trató es que la generación eléctrica con tecnologías renovables YA PUEDE SER más competitiva que las del régimen ordinario en ciertas condiciones, por ejemplo, en Canarias. Estoy intentando escribir un artículo al respecto, pero me está costando muchísimo encontrar los precios de venta eólicos en Canarias. A ver si alguien nos echa una mano. La pregunta es: ¿Estamos de acuerdo que en Canarias la producción con renovables es más barata que con las tecnologías del régimen ordinario que allí hay?
  3. ES UN HECHO que la tecnología fotovoltaica ha disminuido sus costes de manera muy significativa en los últimos años, estando sus precios de producción en la actualidad en torno a los 120 €/MWh. ¿Es cierto que han sido la inversiones españolas y alemanas las que han provocado el desplome de los precios del silicio? Jumanji argumenta que , efectivamente, así es. Este hecho me parece que tiene una relevancia clave en la discusión, por tanto conviene aclararlo. Esto implica buscar datos y escribir artículos. ¿Algún voluntario?
  4. Otro de los temas clave en la discusión. ¿Bajan las renovables el precio del pool mayorista? ¿Compensa esta bajada las primas? Considero que esta es, posiblemente, la pregunta más difícil de contestar. Evidentemente, una tecnología que entra a 0 €/MWh en el pool contribuye a disminuir el precio de casación. Pero yo creo que únicamente en ciertas circunstancias y mucho menos de lo que el público cree. Hay que analizar a fondo este tema. Hay que cuantificarlo.
  5. Jumanji aportó unos datos de la CNE. En esos datos se establece que el precio de producción de la hidráulica del régimen ordinario es de 3 €/MWh y de una nuclear está en torno a los 18  €/MWh. ¿Estamos de acuerdo en que la hidráulica y la nuclear son las fuentes energéticas más competitivas del sistema eléctrico?
  6. Por otra parte, Jumanji también comentó que la legislación actual “protege” a las nucleares y las hidráulicas. Para comprender lo que hay que cambiar, conviene comprender el estado actual. Por tanto, le pedimos a Jumanji que profundice en su argumento y establezca cuál es la protección que,  según su opinión, están recibiendo esas dos tecnologías.

Creo que estas son las cuestiones fundamentales que se derivaron de todas las intervenciones que se han hecho. Simultáneamente, aparecían muchas ideas para mejorar (o empeorar) el sistema. Aunque conviene antes tener claro lo que hay que arreglar, voy a esbozar los futuros temas de discusión:

DEL LADO DE LA REDUCCIÓN DE COSTES DEL SISTEMA

  • Recorte retroactivo de primas al Régimen Especial. ¿Es posible? ¿Es aconsejable? ¿Sería bueno? ¿Qué pasa con la inseguridad jurídica?
  • Revisión de la Interrumpibilidad a la Industria.
  • Revisión de los costes de Transporte y Distribución.
  • Quita parcial del Déficit de Tarifa, negociación con las eléctricas.
  • Liquidación de los CTCs.
  • Sacar del Pool aquellas tecnologías que compiten en mercados imperfectos (signifique esto lo que signifique).
  • Reestructurar el sector del carbón.

DEL LADO DE LOS INGRESOS

  • Subir los precios (peajes).
  • Sacar a concurso real las concesiones hidráulicas.
  • Costes por emisiones de CO2.
  • Eliminar las subastas CESUR.
  • Aplanar la curva de demanda.
  • Separar Generación, Distribución y Comercialización.
  • Céntimo Verde.

Pero estos puntos es mejor dejarlos para después, cuando hayamos aclarado los 6 puntos de arriba.

Vamos entonces a la cuestión 1). Ánimo.

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Proponemos un debate serio sobre el sistema eléctrico

Para los comentarios sobre este artículo ir a la discusión que estamos llevando a cabo en este otro enlace.

Esta iniciativa surge a través de twitter y a causa de las limitaciones propias del twitter y de la clara insuficiencia de establecer una postura en 140 caracteres. En un interesante debate sobre el sistema eléctrico español llegamos a la conclusión de que, tal vez, era necesario trasladar la argumentación a un foro donde los participantes se pudieran explayar adecuadamente y con argumentos referenciados que sustenten sus afirmaciones, cosa que es del todo inabordable en plataformas como twitter. Por eso estamos aquí.

Este debate surge de una interesantísima discusión con @jumanjisolar (una de las grandes referencias en la blogosfera renovable, cuyo blog podéis leer aquí), @capitalsalvaje (un ingeniero industrial de profesión), @Artabaces (al que no se le conoce oficio, jajaja) y @Albasolar (una empresa distribuidora de material fotovoltaico, cuyo enlace tenéis aquí).
Antes de nada me gustaría dejar clara un cosa: esto no es un debate nuclear contra renovables. Créanme cuando les digo que los que llevamos varios años en esto ya superamos esa fase hace muchos años. Sabemos que el MIX eléctrico es una combinación de tecnologías que no son excluyentes. Por tanto, absténganse participantes ideológicos sin ningún dato que aportar y únicamente juicios de valor. Para ese debate vayan a otro sitio. Me gustaría puntualizar otra cosa antes de empezar para aquellos susceptibles a mi perfil nuclear: RENOVABLES SÍ. Ya estamos listos, entonces.

A lo largo de este debate irán saliendo muchos temas de conversación, he tenido el honor de elegir el primero de ellos y escribir un artículo como base de la discusión. El artículo expresa mi opinión (y únicamente la mía) al respecto del tema que nos ocupa y constituye el punto de partida del debate. Esta primera discusión tratará sobre los costes regulados del sistema eléctrico, es decir, los peajes. Vayamos a los últimos datos oficiales, la liquidación 11 de la Comisión Nacional de la Energía correspondiente al año 2011. Pueden ustedes descargarse el informe oficial aquí, pero los datos relevantes son los de la siguiente tabla (click para ver más grande):

Lo primero que hay que aclarar es que estos datos no son los correspondientes a la totalidad del año 2011. La anualidad la componen 14 liquidaciones y esta es la 11, aún faltan 3. Son, por tanto, datos provisionales. En esta tabla están reflejados todos los ingresos y costes de la parte regulada del sistema eléctrico que se carga a los peajes de acceso. No es el objeto de este artículo explicar dicha tabla, sino apuntar a los datos claves de la misma, que son los siguientes:

  1. Los ingresos TOTALES por los peajes de acceso que pagamos los consumidores son 10.993 M€
  2. Con estos ingresos se pagan un montón de cosas, según el orden establecido en la legislación vigente.
  3. Después de pagar una serie de conceptos como la compensación extrapeninsular, la moratoria nuclear y las primas al régimen especial, entre otras cosas, nos quedan 3.488 M€ para pagar el resto de costes regulados.
  4. Pero el resto de costes regulados asciende a 7.057 M€ (es decir, no alcanza para cubrir los costes).
  5. Por tanto se incurre en un déficit de tarifa de 3.569 M€.
  6. Falta añadir que las primas al régimen especial son de 6.535 M€.

Como lo que está en discusión es la idoneidad del sistema de primas elegido por nuestros reguladores, conviene aclarar que hemos pagado en primas al régimen especial (que no es todo renovable) 6.535 M€ y tenemos un déficit de 3.569 M€. Primera conclusión, si las primas al régimen especial no existieran, no habría déficit de tarifa. De hecho, habría un superávit de unos 3.000 M€. Es decir, el déficit de tarifa desorbitado lo ha creado la legislación, no el mercado. Nótese que mi ataque va dirigido contra el sistema de primas instaurado, no (y nunca lo hará) contra las energías renovables en sí mismas.
La influencia del régimen especial en el déficit es, de hecho, mayor de lo que estoy considerando por el siguiente hecho. En la tabla pueden ver ustedes los desajustes de ingresos correspondientes a años anteriores (entre 2006 y 2011). Parte de esos desajustes corresponden también a las energías del régimen especial. Y hay otra consideración más, lo que han aumentado los costes de la propia red eléctrica al tener que ampliarla continuamente para llegar a los emplazamientos donde se ponen nuevas centrales del régimen especial. Uno de los argumentos de defensa de las energías renovables es su generación distribuida, esto es, desperdigada. Pero eso tiene sus costes, puesto que hay que llevar las líneas de alta tensión hasta allí. Esto, por supuesto, no me lo invento yo, sino que lo dice claramente el Real Decreto Ley 14/2010 en su punto 4 cuando redacta:

“Dado que las instalaciones de generación, especialmente las de régimen especial, han experimentado un crecimiento significativo, se ha producido un incremento de las inversiones en las redes de transporte y distribución de energía eléctrica para poder evacuar la energía que vierten a las mismas.”

Es decir, la legislación (a mi juicio nefasta) que reguló el régimen especial ha tenido varias consecuencias a la luz de los datos oficiales de la Comisión Nacional de Energía:

  1. Otorgar primas desorbitadas sin posibilidad alguna de revisión con la rampa de aprendizaje de las tecnologías.
  2. Esto produjo un efecto llamada a especuladores que se han hecho ricos a costa del dinero de los consumidores.
  3. Una acumulación multimillonaria de déficit de tarifa al no cubrir los peajes la totalidad de costes regulados del sistema.
  4. Una cesión de derechos de cobro del déficit de tarifa que tenemos que abonar los consumidores con intereses que superan el 5%.
  5. Una inversión en redes de transporte para “acomodar” el efecto llamada de una mala legislación, que también se paga con cargo a los peajes de acceso.
  6. Al irse de las manos el déficit, la medidas para atajarlo han afectado enormemente a los pequeños inversores que se metieron en el sector renovable. Muchos de los cuales han visto como se limitaban sus ingresos con carácter retroactivo al limitar el número de horas con derecho a prima, creando una enorme inseguridad jurídica en el sector.

A modo de ejemplo, podemos observar la siguiente figura que he elaborado en la que se muestra la evolución desglosada de algunos de los costes regulados principales del sistema eléctrico desde el año 2001. Los datos, por supuesto, son los oficiales de la Comisión Nacional de la Energía. Los datos del año 2011 son una estimación, puesto que faltan aún tres liquidaciones para conocer los datos definitivos:

Se puede observar que la mayor partida de gastos corresponde a las primas al régimen especial (más aún si se tienen en cuenta los desajustes de años anteriores), debido al aumento espectacular de energía vendida en este régimen. Otra gráfica interesante consiste en analizar la evolución del déficit tarifario acumulado, comparándolo con el importe acumulado de primas al régimen especial. Podemos ver la siguiente figura de elaboración propia con los datos de la Comisión Nacional de la Energía:

Admito que el valor del déficit para 2011 puede ser menor a los 30.875 M€ que aparecen en la figura (situándose en unos 29.000 M€), pero el valor de las primas al régimen especial no va a estar muy lejos de esos 42.256 M€. No sé si se dan ustedes cuenta de lo descomunal de la cifra. 42.000 M€!!!!! es comparable al déficit de España en 2011!!!!
Muchos argumentan que antes del “lanzamiento” de las energías renovables ya había déficit de tarifa y por eso todo mi argumento es falso. ¿Es eso cierto? ¿Acaso no existía déficit antes de la instalación masiva de energías del régimen especial? Pues sí, había déficit por la forma en la que se calculaba la tarifa, pero eran desajustes totalmente coyunturales. A veces se pasaban por exceso y a veces por defecto. Por ejemplo, en 2001 y 2002 hubo déficit, pero en 2003 y 2004 hubo superávit. De tal modo que en 2004 el déficit era casi cero (300 M€, como pueden ver en la figura). El déficit de tarifa era coyuntural, pero ahora es algo completamente estructural y se comenzó a disparar en el año 2005. ¿Adivinan cuándo se comenzaron a primar de forma brutal las energías del régimen especial? Efectivamente, a partir de 2004. No hay más que ver la figura y analizar la evolución del déficit y de las primas al régimen especial. Miren la figura…
Por tanto, mis conclusiones al analizar los datos oficiales son las siguientes:

  • ¿Se puede culpar a las energías del régimen especial de provocar el déficit de tarifa? Exclusivamente, NO. Pero su contribución al mismo es más que significativa, de hecho es mayoritaria. El importe de las primas en 2010 ascendieron al 38,6% de los costes totales regulados del sistema eléctrico (eso sin tener en cuenta las anualidades anteriores ni la parte atribuible al régimen especial de ampliación de las redes de transporte). Por tanto, la mayor parte de la culpa del déficit tarifario corresponde a las primas al régimen especial. Para esta afirmación me baso en las dos figuras anteriores.
  • ¿Qué pasaría si no hubiera primas al régimen especial? Que nos ahorraríamos unos 7.000 M€ anuales en este concepto, con lo cual los peajes establecidos no sólo alcanzarían para pagar los costes del sistema, sino que podrían reducirse los mismos en casi un 40%. Por tanto, no acumularíamos déficit de tarifa año a año, demostrando nuevamente el punto anterior, donde se indicaba que la mayor parte de la culpa del déficit es atribuible a las primas al régimen especial. Ahora bien, la legislación otorgaba las primas a muchos años vista. Multipliquen 7.000 M€ al año durante 25 años y pónganse a llorar.
  • Precisamente por esto, aunque se hayan quitado las primas al régimen especial de ahora en adelante, esos 7.000 M€ al año no nos libramos de pagarlos. Eso implicaría quitar las primas con carácter retroactivo. Lo que nos va a evitar es seguir aumentando el déficit año tras año. En cualquier caso, los peajes deben seguir subiendo para tener en cuenta esos 7.000 M€.
  • Recalquemos que no estamos hablando del recibo de la luz, sino únicamente de la parte regulada del mismo, los peajes. Éstos contribuyen, aproximadamente, a la mitad del importe de la luz. En próximas entregas del debate (o en esta misma) se hablará de la influencia de tener energías renovables entrando en el pool mayorista a precio cero, con todas sus implicaciones posibles.

Son bienvenidos al debate. Aporten datos, tablas, gráficas. Hagamos esto enriquecedor para todos, a ver si aprendemos algo porque todos podemos estar equivocados.

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Hoy se inaugura el gasoducto Nord Stream

Angela Merkel y Dimitri Medvedev van a inaugurar hoy la primera de las tuberías del controvertido gasoducto Nord Stream. Con 1.224 km de longitud, este tubo conectará directamente la localidad rusa de Vyborg con la alemana de Lubmin. Todo el recorrido del gasoducto se realiza baja el agua del Mar Báltico sin atravesar ningún otro país. Este proyecto es muy interesante desde el punto de vista estratégico puesto que evita tener que atravesar ninguna de las ex-repúblicas soviéticas, especialmente Ucrania y Bielorrusia, tan propensas a los cortes de gas cuando llega el invierno. Recuerden ustedes las navidades de 2006 cuando media Europa tuvo cortes de gas debido al conflicto ruso-ucraniano por los precios del mismo.

El gasoducto consiste en dos tuberías paralelas que serán capaces de transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Hoy se inaugura la primera de las dos tuberías que tendrá una capacidad de 27.500 millones de metros cúbicos anuales. La segunda parte del gasoducto espera inaugurarse a finales del 2012. Este tubo transportará gas, principalmente, de los campos de Yuzhno-Ruskoye, en Siberia, con una capacidad de producción de 25.000 millones de metros cúbicos anuales.

El origen de este proyecto, sin embargo, estuvo marcado por la polémica. Alemania realizó una fuerte presión política para que el proyecto se hiciera realidad cuando Gerhard Schröder era canciller alemán. Apenas un mes y medio después de abandonar la cancillería en favor de Angela Merkel, Schröder se convirtió en superjefazo de la empresa que iba a construir el gasoducto NordStream, perteneciente al gigante Ruso Gazprom… ¿casualidad, verdad? Las críticas, por supuesto, no se hicieron esperar. Se publicaron artículos bastante duros al respecto, pueden leer éste en el Washington Post o este otro en la BBC.

Sin embargo las críticas más duras, sin lugar a dudas, fue las que le dedicó el miembro del partido demócrata estadounidense Thomas Lantos, por aquel entonces miembro del Comité para Asuntos Exteriores. En Junio de 2007 se desmarcó con unas declaraciones espectaculares en las que decía: “Me he referido a él como una prostituta política, ahora que acepta cheques de Vladimir Putin. Pero las prostitutas de mi distrito se han quejado, así que no seguiré utilizando esa expresión“.

En España, que es lo que nos importa, estamos perdiendo una oportunidad enorme de convertirnos en una referencia del gas en Europa. Tenemos unas  instalaciones gasísticas de referencia mundial, con una capacidad de regasificación de gas natural licuado impresionantes. Sin embargo, para darle salida a nuestro gas (proveniente del Norte de África) necesitamos más conexiones con Europa. Es necesario realizar un esfuerzo negociador grande con Francia. Alemania nos está tomando la delantera, pero este nuevo gasoducto no está disminuyendo la dependencia de Rusia, el origen del gas sigue siendo el mismo y no se está diversificando su origen, lo cual sigue siendo un error fundamental en la Unión Europea. Tenemos que aprovecharlo.

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La cigarra y la hormiga revisited

Érase una vez un hombre enganchado a ciertas sustancias. Las necesitaba durante el día, las necesitaba durante la noche. No podía estar sin ellas, no podía levantarse sin ellas, no podía trabajar, ni comer, pasaba frío sin ellas… no podía vivir. No fue el destino por lo que acabo enganchado, no fue locura juvenil, no fue mala suerte, no fueron las malas influencias. Había alternativas, pero eligió este camino. Sus hijos acabaron, también, enganchados mientras él hacía de intermediario quedándose con parte del dinero.

Todo iba bien, sin embargo. El dinero fluía porque sus hijos eran muchos, la droga nunca faltaba y el precio no era un problema. Los camellos estaban contentos, iban, venían y se hacían fotos juntos. Algunos de sus hijos (los menos) le advirtieron: una temeridad es lo que haces, tendremos problemas algún día, los tiempos serán difíciles y lo pagaremos todos nosotros. Pero no quiso escuchar.

En lugar de eso seguía derrochando, tiraba el dinero (porque en realidad no era suyo) y, a su vez, destinaba una gran parte del mismo a fabricar drogas autóctonas, más caras e ineficientes aún que las foráneas. Así fue pasando el tiempo y la dependencia se convirtió en algo endémico, en un virus, estructural e inmutable. Como las cosas que pasan poco a poco, casi nadie se dio cuenta mientras la vida discurría feliz entre dosis y dosis.

Pero un día llegaron los problemas (siempre culpa de otros) y el dinero escaseó. Sus hijos comenzaron a flojear, los que tenían poco se quedaron sin nada. Los que tenían algo se quedaron con poco. Mal de muchos, consuelo de tontos. Su camello tuvo también problemas y por un ajuste de cuentas las drogas desaparecieron (cuentan que sus hijos estaban oprimidos, anhelaban libertad y un futuro…no aguantaron más). El suministro se cortó y la vida, ahora, había que afrontarla de cara, tal y como es. Las drogas autóctonas (en las que había tirado tanto dinero) no estuvieron a la altura, no sirvieron para nada y el shock con la realidad fue terrible, desolador.

Muchos, entonces, no se explicaban, no daban crédito. ¿Qué hacer ahora? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? La última vez que le ví fue en una sesión de terapia. Se levantó y dijo: “Me llamo España, solía consumir gas libio y argelino a diario…pero no sé qué fue de mis camellos”.

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El Sistema Eléctrico Español IV: Más Sobre Horas de Funcionamiento

Manuel Fernández Ordóñez

La tercera entrega de esta serie sobre la estructura y comportamiento del sistema eléctrico español se dedicó a analizar las horas equivalentes de funcionamiento para cada una de las tecnologías de nuestro mix eléctrico. Allí determinamos cómo casi todas las tecnologías funcionaban una media de 2.000 horas anuales (menos del 25 % del año) mientras que la energía nuclear funcionaba una media de 8.000 horas (en torno al 90% del total de horas anuales). Lo importante de aquel artículo fue establecer que hay tecnologías que funcionan 2.000 horas porque el sistema quiere que funcionen ese tiempo, mientras que hay otras tecnologías que funcionan 2.000 horas porque no pueden funcionar más tiempo. No es cuestión de decisión del operador del sistema, no es una ley que obliga a parar esas tecnologías en caso de exceso de demanda, es simplemente que no dan más de sí.

En esta cuarta entrega quiero ilustrar estas afirmaciones con datos de producción reales. Antes de entrar en harina, me gustaría comentar que es bastante difícil conseguir datos de producción horaria en el caso de la energía solar. En la página web de Red Eléctrica se pueden conseguir las producciones (en intervalos de 10 minutos) para casi todas las tecnologías del régimen ordinario y algunas del especial, pero la solar no está entre ellas. He buscado, rebuscado y encontrar estos datos es francamente complicado. Finalmente, un compañero me ha pasado unos datos “confidenciales” sobre la producción de un cierto parque solar del sur de España cuyo nombre no revelaré para no comprometer a mi confidente. Si alguien dispone de datos y me los quiere pasar será un placer poder echarles un ojo.

Por tanto, tengo los datos de producción solar de la semana del 15 de Marzo del 2010. De todos los días disponibles he elegido el de mayor producción solar para que este tipo de energía saliera beneficiada en la comparación. Quiero dejar claro que la elección de cualquier otro día hubiera disminuido la cantidad de energía producida por ese parque. He elegido, por tanto, un día soleado y sin nubes en todo el día, el óptimo de producción. Lo que vamos a hacer es comparar los factores de operación horarios de diferentes tecnologías a lo largo de todo el día 15 de Marzo de 2010. Estos datos aparecen representados en la siguiente figura:

Evolución diaria de los factores de operación de diversas tecnologías de generación eléctrica. Elaboración propia con datos de Red Eléctrica (menos la fotovoltaica).

La forma de interpretar esta gráfica es la siguiente. El día 15 de Marzo comienza a las 00:00 de la noche y a esa hora tenemos las centrales nucleares a plena potencia, al 100% de su capacidad. En cambio, tenemos 4 de cada 5 centrales de gas apagadas (factor de carga 20%) y 4 de cada 5 molinos no funcionan, aproximadamente. Hagamos nuevamente hincapié en el matiz diferenciador entre estas dos tecnologías, 4 de cada 5 centrales de gas no funcionan porque las hemos apagado, pero podrían funcionar si quisiéramos (como sucede en el caso de las nucleares). Sin embargo, 4 de cada 5 molinos no funcionan porque no hay viento, y eso no lo podemos solucionar. Potencia instalada mucha, energía producida poca. Muchos MW, pocos MWh, fin de la historia.

Va pasando la noche y a eso de las 6:00 de la mañana (cuando España se despierta y empieza a aumentar la demanda eléctrica) comenzamos a encender centrales de gas porque el viento sigue sin soplar. A las 8:00 de la mañana comienza a brillar el sol y la energía solar empieza a dar algo de electricidad, pero muy poquita. El día sigue evolucionando mientras la producción eólica sigue disminuyendo, a las 13:00 de la tarde 9 de cada 10 molinos en España no funcionan. Entre las 14:00 y las 16:00 se alcanza el pico de producción de la energía solar y luego comienza a decaer, de tal modo que a las 19:00 de la tarde ya no produce apenas electricidad.

Toda esta evolución nos deja un panorama complicado de cara a abastecer el pico de máxima demanda diaria, que tiene lugar entre las 19:00 y las 21:00 de la noche. A esa hora los paneles solares no producen absolutamente nada porque ya no hay sol y, en este día en particular, 4 de cada 5 molinos están parados a esa hora porque no hay viento. Si fuera un año seco tampoco se podría utilizar la energía hidráulica porque no habría agua. Con las centrales nucleares haciendo su trabajo de manera impecable, siempre al 100% de su carga, únicamente nos queda una solución: encender centrales de gas hasta abastecer la demanda de electricidad. Es justamente lo que se hizo ese día a tenor de la gráfica. Aún así, nótese que en el pico de demanda únicamente funcionaban la mitad de las centrales de gas que tenemos. Nótese también la estabilidad en producción de la energía nuclear, una línea constante al 100% durante las 24 horas del día. Conclusión, por muchas renovables que tengas en el sistema no te aseguran que cubras la demanda. Cierto día, a cierta hora puede que no haya viento y sea de noche. En ese momento todo dará igual, no tendrás energía.

No se confunda el lector. No he elegido este día en particular porque la producción eólica fuera baja, lo elegí porque era el único día para el que tenía datos en los que la solar fotovoltaica saliera bien parada. Si hubiera elegido otro día, la producción solar no hubiera alcanzado un factor de operación tan elevado. Conviene aclarar que, si bien la producción nuclear, eólica y de gas de esta gráfica tiene en cuenta el total de España, la curva de la solar únicamente tiene en cuenta 4 ó 5 paneles solares de una granja solar determinada (es decir, le estoy dando todas las ventajas a esta tecnología eligiendo el mejor día y los mejores paneles de todo el parque). Si tomáramos el total de España la cosa sería sensiblemente peor. De todos modos me gustaría que el lector se percatara de que, aún en el óptimo de producción, el factor de operación solar no llega al 100% en ningún momento.

¿Qué quiero decir con los datos de la gráfica anterior? ¿Quiero insinuar que las energías renovables son innecesarias? ¿Que son inmaduras? ¿Que no sirven para nada? En absoluto. Con esta gráfica únicamente quiero poner de manifiesto un hecho, que las energías renovables son impredecibles, que no son fiables y que no se puede basar la estructura de generación únicamente en ellas como algunos predican (la elección del verbo predicar no es aleatoria). No si no se dan los dos siguientes aspectos: 1) que el parque español se sobredimensione hasta límites kafkianos y 2) que se desarrollen tecnologías de almacenamiento de energía. Hasta que esto no suceda ni piensen en abastecer la demanda únicamente con renovables, el que lo piense no vive en la realidad.

Una muestra más de lo variable de la disponibilidad renovable se muestra en la siguiente figura, donde vemos la contribución diaria de generación eléctrica del régimen especial en el período 2006-2009. Los picos verdes corresponden a la energía eólica:

Evolución de la generación eléctrica del régimen especial entre Enero de 2006 y Marzo de 2009. Mercado Eléctrico 2008. OMEL

Ya lo ven ustedes, hay días que la energía eólica produce mucha electricidad… y hay días que no produce nada. Hay días que hay viento… y hay días que no. Si no se desarrollan tecnologías de almacenamiento ni sueñe usted en basar la planificación de un sistema eléctrico con esta gráfica, la industria se echará a temblar…y se irán a otro sitio. Después de esto viene el desempleo… más.

Me gustaría finalizar este análisis comentando la evolución histórica de los factores de operación. Se escuchan argumentos que dicen que con el avance de las tecnologías, el número de horas equivalentes que funcionarán las energías renovables irá aumentando año a año. Es posible, no lo niego. Tal vez se desarrollen aerogeneradores que funcionen con velocidades del viento más bajas o se construyan paneles solares con una eficiencia mayor. Mientras tanto observen ustedes esta figura:

Evolución de las horas equivalentes de funcionamiento para las energías eólica, solar fotovoltaica y nuclear entre 1998 y 2010. Elaboración propia con datos de la Comisión Nacional de la Energía.

Como podemos ver, la energía eólica no ha aumentado sus factores de operación en los últimos 12 años. Con la energía solar tenemos un efecto parecido, aún no ha conseguido pasar de las 2.000 horas de funcionamiento en un año, en ninguno de los últimos 12. Es posible que la evolución tecnológica mejore estos números, pero con los miles de millones de euros en subvenciones que nos hemos gastado los españoles en estas dos energías desearíamos que las perspectivas de futuro fueran más alentadoras. A modo de comparación, podemos ver el factor de operación de la energía nuclear, siempre en torno a las 8.000 horas de funcionamiento, con oscilaciones debidas a las paradas para recargas de combustible.

Si hablamos de seguridad de suministro y disponibilidad eléctrica los datos no admiten discusión, ¿verdad? Energías renovables sí, pero con criterio y en su justa medida. Sobredimensionar el parque eléctrico hasta límites insospechados únicamente para darles cabida a los MWh renovables el día que sople el viento es una temeridad económica (por llamarlo de alguna manera). Todas las fuentes son necesarias, todas ayudan…pero unas ayudan más que otras y mejor que otras. Se trata de elegir lo mejor en cada momento ¿o es que en realidad se trata de otra cosa?

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El Sistema Eléctrico Español III: Horas de Funcionamiento

Manuel Fernández Ordóñez

En artículos anteriores hablamos sobre la distribución de potencia instalada para cada una de las tecnologías de generación eléctrica en España y sobre la energía producida por cada una de ellas durante el año 2010. En el segundo de esos artículos demostramos que no todas las tecnologías de generación eléctrica producen una cantidad equivalente de energía para la misma potencia instalada. Es decir, que 1 MW nuclear no produce la misma energía que 1 MW de gas. ¿Pero, 1 MW es 1 MW y ambas cosas deberían producir lo mismo, no? En absoluto, demostramos entonces que la energía producida no depende únicamente de la potencia instalada sino de la cantidad de tiempo que esa potencia está produciendo energía. Éste es el concepto clave en el sistema eléctrico, cuánto tiempo funciona al año cada una de las tecnologías de generación eléctrica.

¿Cómo determinamos las horas medias de funcionamiento anuales para cada una de las tecnologías de generación eléctrica? Es realmente sencillo, tomen ustedes la energía producida para cada tecnología y la dividen entra la potencia instalada para esa tecnología. Hagamos un ejemplo: según Red Eléctrica Española la energía producida durante el 2010 utilizando carbón fue de 25.851 GWh, mientras que la potencia instalada era 11,89 GW. Por tanto: 25.851 GWh/11,89 GW = 2174 horas. ¿Sencillo, verdad? Pues hagamos esto para el resto de tecnologías de nuestro mix eléctrico. Los resultados se muestran gráficamente en la siguiente figura:

Horas medias de funcionamiento para cada una de las tecnologías de generación eléctrica durante el año 2010. Elaboración propia con datos de Red Eléctrica Española.

Los resultados de esta gráfica son extraordinariamente concluyentes. Dejando al margen al resto del régimen especial (cuyo desglose no tenemos aún) todas las tecnologías han funcionado una media cercana a 2.000 horas durante el año 2010. Obviamente, todas menos la energía nuclear, que ha funcionado más de 8.000 horas, multiplicando casi por 4 a cualquiera de las otras tecnologías. Conviene recordar que un año tiene 8.760 horas, así que las centrales nucleares españolas operan casi todo el año de forma ininterrumpida.

Aclaremos un matiz importante, para que no nos acusen de manipuladores (de eso que acusen a otros). Cuando decimos que la energía eólica, por ejemplo, ha funcionado durante 2.153 horas no queremos decir que los molinos hayan estado la mayor parte del año parados, sino que la energía que han producido durante todo el año es la equivalente a si hubieran funcionado 2.153 horas a plena potencia, es decir, a su potencia nominal de diseño. He aquí el meollo de la cuestión. Cuando decimos que un molino tiene una potencia de 1 MW significa que ésa es su potencia máxima, el máximo que puede dar. Pero esto sucede únicamente cuando el viento tiene unas velocidades determinadas, el resto del tiempo puede estar produciendo energía por debajo de su potencia nominal o parado. La energía nuclear, sin embargo, cuando funciona lo hace al 100% de su potencia, casi siempre. Resumiento, la eólica funciona únicamente cuando hay viento. Más aún, funciona a plena potencia cuando el viento tiene unas velocidades determinadas. La nuclear funciona casi siempre, independientemente de cuestiones meteorológicas y al 100% de su potencia nominal. De ahí que las centrales nucleares funcionen 8.000 horas al año en lugar de las 2.100 de la eólica o las 1.700 de la solar. Como diría MacKay, mo me malinterpreten, no estoy tratando de ser anti-renovable, simplemente soy pro-aritmético.

Cuando una fuente energética funciona pocas horas al año puede ser por dos motivos: porque depende de factores externos incontrolables o porque se decide que no funcione más horas. En el primer grupo están las energías renovables, como hemos visto. Uno no puede decidir cuándo sopla el viento o cuándo brilla el sol. En el segundo grupo están, por ejemplo, el gas y el carbón. Un caso especialmente llamativo por su bajo funcionamiento durante 2010 (y en los años que vendrán) es el gas natural. Funcionó apenas 2.500 horas cuando puede funcionar miles de horas más al año. ¿Por qué? Por la creciente penetración de energía eólica en el sistema. Cuando el viento sopla, los molinos eólicos tienen prioridad sobre las centrales de gas, por tanto, si hay exceso de oferta de kWh se apagan las centrales de gas para que los molinos vendan su electricidad. Esto tiene mucho sentido desde el punto de vista medioambiental y de dependencia exterior. Desde el punto de vista económico, para el déficit de tarifa y sobre todo para los que han invertido en centrales de gas, no tanto. Los cálculos de retorno de capital para las centrales de gas se hicieron suponiendo que funcionarían unas 4.000 – 5.000 horas al año. La realidad es que funcionan la mitad del tiempo (y cuanta más eólica menos funcionarán) y puede que sea difícil recuperar esas inversiones. No estoy diciendo, de ningún modo, que haya que apagar molinos para que las empresas que pusieron gas amorticen sus inversiones. Simplemente pongo de manifiesto otra más de las perversiones del sistema eléctrico que tenemos.

Otra de las formas de ver la gráfica de horas de funcionamiento que puse más arriba es mediante los factores de operación de cada una de las tecnologías. ¿Qué es el factor de operación? Se define como la relación entre el número de horas que la central ha estado acoplada a la red eléctrica y el número total de horas del periodo considerado. Pongamos un ejemplo para fijar ideas. Hemos determinado más arriba que las centrales de carbón funcionaron durante el año 2010 un total de 2.174 horas. Como el año 2010 tuvo 8.760 horas, la relación entre ambas es 2.174/8.760 =  0,248 = 24,8 %. Haciendo el mismo cálculo para el resto de tecnologías de generación obtenemos sus respectivos factores de operación, representados en la siguiente figura:

Factor de Operación para cada una de las tecnologías de generación eléctrica durante el año 2010. Elaboración propia con datos de Red Eléctrica Española.

Nuevamente, obviando el resto del régimen especial, los factores de operación de todas las tecnologías no han superado el 30%. Es más que remarcable la altísima fiabilidad de las centrales nucleares, cuyo factor de operación pasó del 90%, es decir, han funcionado de manera estable al 100% de su potencia nominal más del 90% de las horas del año. No está nada mal para ser centrales “viejas, obsoletas, poco fiables, inseguras y con muchos problemas”…como dicen algunos.

Me gustaría que el lector tuviera clara la conclusión fundamental de este artículo. Hay tecnologías cuyos factores de operación son bajos porque no hay nada que se pueda hacer para que sean más elevados (las renovables), porque no podemos controlar el viento o el sol. Hay tecnologías cuyos factores de operación son bajos porque HEMOS DECIDIDO que así sean (el carbón y el gas), podrían funcionar muchas más horas pero por motivos diversos no lo han hecho. La diferencia entre ambos casos es abismal en concepto y en logística, en unos casos no depende de nosotros y en el otro sí.

Ahora ya tienen ustedes la información suficiente para responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué energías son más fiables para asegurar el suministro, cuáles pueden funcionar más horas que ninguna otra? El carbón, el gas y las nucleares.
  • ¿Qué energías no emiten gases de efecto invernadero en su operación? La hidráulica, la eólica, la solar y las nucleares.

Y ahora rescaten de algún recóndito lugar de su subconsciente sus conocimientos en diagramas de Venn de los tiempos colegiales y calculen la intersección de los dos conjuntos anteriores:

  • ¿Qué energías son fiables, pueden funcionar muchas horas al año y, además, no emiten gases de efecto invernadero en su operación? Bingo, únicamente las nucleares.

La energía nuclear tiene, por supuesto, otros problemas como son la aceptación pública y la gestión de los residuos radiactivos. Hablaremos largo y tendido de ello en un futuro artículo cuando finalice la serie correspondiente al estado del sistema eléctrico español (para algunos que dicen que aquí únicamente hablamos de lo que nos interesa).

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El Sistema Eléctrico Español II: Energía Producida

Manuel Fernández Ordóñez

En el artículo anterior sobre el sistema eléctrico español centramos nuestra atención en la composición de nuestra cesta energética. En éste nos meteremos de lleno en la energía producida por las diferentes tecnologías presentes en nuestro mix. Sin embargo, antes de profundizar en el asunto, me gustaría aclarar mi postura con respecto al tema energético. Un lector me comentó que se intuía que la línea de los artículos iba a ir dirigida en contra de las renovables por su elevado coste y su baja disponibilidad (como si no fueran razones suficientes). Quisiera, por tanto, esbozar mi postura en unas breves líneas:

  • ¿Estoy en contra de las energías renovables? En absoluto, nada más lejos de la realidad.
  • ¿Considero que las energías renovables son necesarias? Considero que son imprescindibles.
  • ¿Considero que las energías renovables nos proporcionan independencia energética? En un grado elevado, pero no nos proporcionan LA independencia, ni las renovables ni ninguna otra.
  • ¿Entonces, qué es lo que no me gusta de las energías renovables? La legislación bajo la que se han desarrollado y mediante la que nos roban el dinero a los ciudadanos.
  • ¿Estoy en contra de pagar la electricidad a 10 veces su precio en el mercado? Sí, lo estoy.
  • ¿Estoy en contra de que empresas privadas obtengan ganancias a costa de que el riesgo de la inversión lo asuman los consumidores? Sí, lo estoy.
  • Y por último, estoy en contra (y siempre lo estaré) de que me vendan la moto.

Y dicho esto, volvamos al tema. El Avance del Sistema Eléctrico 2010 de Red Eléctrica Española nos proporciona los datos de energía producida por cada una de las tecnologías que componen nuestra cesta energética. He elaborado la siguiente figura en la que se pueden ver gráficamente los datos correspondientes al año pasado:

Porcentajes por tecnología de la generación eléctrica en España durante el 2010. Elaboración propia con datos de Red Eléctrica Española.

La mayor parte de la energía eléctrica consumida por los españoles durante el año pasado provenía de centrales de ciclo combinado que queman gas natural (otro día comentaremos cuánto gas compramos y a quién se lo compramos). Siguiendo al gas natural muy de cerca se encuentra la energía nuclear, que enciende una de cada cinco bombillas en España (o mueve uno de cada cinco AVEs, como lo quieran ver). En tercer lugar, con un 15%, se sitúa la energía eólica, que año a año va ganando terreno. El resto del Régimen Especial (gas, fuel, mini hidráulica, biomasa y residuos) generaron el 14% de la electricidad. Conviene aclarar que una gran parte de este porcentaje corresponde a cogeneración con gas natural. La energía hidráulica del régimen ordinario produjo el 13% de la electricidad de España. Decir en este caso que el año 2010 fue especialmente lluvioso, incrementando espectacularmente la producción hidráulica. De hecho, el año pasado la hidráulica se situó un 30% por encima del valor medio histórico y un 65% por encima del año 2009. Obviamente, esta fue una situación excepcional y, en condiciones normales, la hidráulica se sitúa estadísticamente por debajo del 10%. Por otra parte, el carbón y el fueloil van perdiendo terreno cada año y entre los dos apenas pasan del 10% del total. Por último, la energía solar produjo apenas el 2% de la electricidad a pesar el enorme esfuerzo de subvención pública llevado a cabo con esta tecnología (del que también hablaremos otro día).

Una vez establecido el estado de nuestro sistema eléctrico me gustaría entrar de lleno a discutir los matices entre potencia instalada y energía producida sin entrar en definiciones físicas formales acerca de lo que es la energía y lo que es la potencia. Pongamos un ejemplo. Imagine tiene usted una central eléctrica que tiene una potencia de 1 MW, si esta central produce electricidad al 100% de su capacidad durante una hora entera, producirá una energía de 1 MWh (1 MW durante 1 hora = 1 MWh). Pongamos un ejemplo inverso, tomemos cualquiera de las bombillas que tienen en sus casas, una de 60 watios de potencia sin ir más lejos. Si deja usted la bombilla encendida durante 1 hora, la energía que consumirá esa bombilla será de 60 Wh (60 W durante 1 hora = 60 Wh). Si la deja encendida el día entero consumirá 60 W x 24 horas = 1440 Wh. Si comete usted la locura de dejarla encendida todo un año consumirá 60 W x 8760 horas = 525.600 Wh, lo que equivale a 525 kWh o a 0,525 MWh.

La conclusión de esto es claramente trivial: el consumo de energía de esa bombilla que tienen en sus casas no depende únicamente de la potencia de la bombilla, sino también del número de horas que la bombilla está encendida. Parece obvio que si la bombilla está apagada no se consume electricidad en absoluto. ¿De perogrullo, verdad? Pues hagamos el argumento a la inversa: la cantidad de energía que produce una central eléctrica (del tipo que sea) es directamente proporcional al número de horas que está funcionando. Y si la central está parada no produce absolutamente nada de energía. ¿De perogrullo también, verdad? Por tanto, la potencia instalada de una central es irrelevante si no se nos dice cuánta energía genera esa central a lo largo de un año. Es decir, cuando se leen en prensa titulares del tipo: “Se ha abierto un nuevo parque eólico en Villaborricos del Cerro con una potencia de 250 MW” no quieren decir nada, nos falta información, nos falta el número de horas que van a producir electricidad a plena potencia. La potencia instalada no es relevante, lo importante es la energía producida. Porque yo no consumo potencia, yo consumo energía. Me dan igual los MW, lo que me importan son los MWh.

Esto nos lleva a la siguiente cuestión: ¿son todas las tecnologías de nuestra cesta energética igual de eficientes? ¿Cuánta energía produce cada una de ellas? ¿Producen todas la misma cantidad de energía para una misma potencia instalada? Las respuestas a estas preguntas se pueden extraer de la siguiente figura:

Comparación (por tecnologías) de la potencia instalada y la energía producida en España durante el 2010. Elaboración propia con datos de Red Eléctrica Española.

En esta figura se comparan, para cada una de las tecnologías del mix eléctrico, cuánta potencia tenemos instalada y cuánta energía produce esa potencia. De este modo, por ejemplo, la hidráulica constituye el 16.16% del total de MW instalados en España pero produce el 13.19% de la energía que consumimos.  Del mismo modo, el carbón tiene el 11.5% de la potencia instalada, pero no llega ni al 9% de energía producida.

En esta gráfica se aprecia muy claramente, por ejemplo, la diferencia entre la energía nuclear y la solar fotovoltaica. Mientras que la nuclear tiene únicamente el 7.49% de la potencia instalada en España, produce el 21.49% de la electricidad que consumimos. Con la solar sucede todo lo contrario, con el 4% de potencia instalada únicamente produce el 2.5% de la electricidad. Si la energía solar tuviera una potencia instalada equivalente a la nuclear, su producción eléctrica se situaría en torno al 5%, en comparación con el 21.5% nuclear.

¿Cuál es la diferencia entre estas tecnologías? ¿Por qué unas producen más que otras? Obviando las eficiencias intrínsecas a cada una de ellas, la respuesta está en el número de horas anuales que cada una de ellas es capaz de funcionar. A riesgo de ser extraordinariamente pesado reitero una vez más, la potencia se mide en MW mientras que la energía se mide en MWh y, de algún modo, equivale al número de horas que una central produce electricidad al 100% de su potencia. La diferencia estriba en que si una central nuclear, o de gas, o de carbón tienen 500 MW de potencia, pueden funcionar la mayoría de las horas del año a máxima potencia (y si no lo hacen es porque tienen una avería o porque alguien ha decidido que no lo hagan). La energía solar, en cambio, produce a su máxima potencia únicamente unas horas al día (de noche no hay sol), mientras que la eólica lo hace únicamente cuando el viento tiene el rango de velocidades adecuadas o la hidráulica cuando hay reservas de agua. Las energías renovables son intermitentes, las de combustibles fósiles y la nuclear son continuas.

Aquí está una de la cuestiones energéticas más relevantes, así que en el siguiente artículo entraremos a fondo en el tema de las horas de funcionamiento de cada una de las tecnologías que componen nuestro mix eléctrico. Les emplazo a ello.

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El Sistema Eléctrico Español I: Potencia Instalada

Manuel Fernández Ordóñez

Una vez finalizado el año 2010 podemos hacer balance del sistema eléctrico español. En qué punto estamos, hacia dónde vamos, qué tipo de tecnologías energéticas tenemos, cuál ha sido la cesta energética de nuestro país en el último año, etc. Todas estas cuestiones se disipan cuando Red Eléctrica Española publica su “Avance del Informe 2010 sobre el Sistema Eléctrico Español“, que pueden ustedes consultar en el siguiente enlace.

Analizaremos en este artículo las estadísticas referentes a la potencia instalada, tanto en el régimen ordinario como en el especial, en la totalidad de España. Conviene aclarar que cuando se trata de estadísticas sobre producción eléctrica hay veces que los números bailan dependiendo de cómo se traten. No es que los datos estén mal o que haya mala fe. Simplemente sucede que las estadísticas se separan en Sistema Peninsular y Sistemas Extrapeninsulares, surgiendo de este modo las discrepancias. Generalmente se toman los datos peninsulares únicamente y luego se dice que son los datos de España. Error, puesto que las tecnologías de generación presentes en Canarias y Baleares, por ejemplo, deben ser también tenidas en cuenta.

Según los datos de Red Eléctrica, el año 2010 finalizó con una potencia instalada de 103.086 MW. Si uno no está acostumbrado a tratar con estas magnitudes es posible que este número no le diga nada, pero si esta potencia produjera de forma constante se podría encender una bombilla de bajo consumo por cada uno de los habitantes del planeta (casi 7000 millones). La potencia instalada creció un 4.1% con respecto al año 2009, viniendo ese aumento dominado fundamentalmente por la entrada en funcionamiento de 3200 MW de ciclos combinados de gas, 1700 MW de eólica y 550 MW de energía solar. Nótese que hablamos de potencia instalada, que no tiene absolutamente nada que ver con la energía producida, de eso hablaremos específicamente otro día. Para que se hagan una idea, podemos tener instalados miles de MW de potencia eólica, si el viento no sopla no producirán ni un triste MWh de energía.La diferencia entre potencia instalada y energía producida es evidente, pero hay que admitir que se convierte en sutileza cuando se traslada a la opinión pública. Cuando se habla de renovables siempre se habla de potencia instalada, pero casi nunca de energía producida, siempre se habla de MW, pero nunca de MWh…piensen en ello.

Volviendo a la potencia instalada, Red Eléctrica nos proporciona también los datos correspondientes al día de máxima demanda de potencia eléctrica del año. Éste tuvo lugar en algún momento entre las 7 y las 8 de la tarde del 11 de Enero, cuando los españoles demandamos 44.122 MW, como podemos ver en la figura obtenida de REE.

Demanda de potencia media horaria el día de máxima demanda del año 2010. Gráfica sacada el Avance 2010 de Red Eléctrica Española.

Fíjense ustedes en un detalle. El momento del año en el que más potencia hemos demandado en España ésta fue de unos 44.000 MW, mientras que la potencia instalada superó (al finalizar el año) los 100.000 MW, más del doble. Es decir, tenemos un sistema eléctrico claramente sobredimensionado. La sobredimensión es necesaria para el sistema, necesitamos un exceso de potencia preparada en caso de que haya algún problema. Imagínese que tiene usted la potencia justa instalada, si una central deja de funcionar por cualquier motivo no podría usted abastecer toda la demanda y tendría apagones. El sistema eléctrico debe estar sobredimensionado, pero obviamente no tanto, en España nos hemos excedido y los excesos se pagan (en millones de euros).

En nuestro sistema eléctrico tenemos 25.000 MW de eólica y solar. Tenemos, además, otros 26.000 MW de ciclos combinados de gas que tienen que estar ahí, entre otras cosas, por si no sopla el viento o es de noche. Tenemos potencia duplicada porque un sistema con tanta penetración de renovables necesita un respaldo debido a su intermitencia. El resultado de esto es que las centrales de gas (debido a que se da prioridad a las energías renovables) están funcionando muchas menos horas de las previstas en los cálculos de amortización de capital y es más que probable que algunas de ellas no puedan recuperar las inversiones -cosa que en realidad no me preocupa demasiado porque los dueños de las centrales de gas son los mismos que los dueños de los molinos-. Pero seamos objetivos, llegado el momento comenzarán a protestar porque las decisiones energéticas del Gobierno les han impedido recuperar sus inversiones y acabaremos pagando los de siempre. Sobre este particular también hablaremos largo y tendido en posteriores artículos.

Al finalizar el año 2010, la cesta energética que teníamos en España era la siguiente:

Desglose de las tecnologías de generación de la cesta energética española en 2010. Elaboración propia con datos del Avance 2010 de Red Eléctrica Española.

Como podemos observar, la tecnología de ciclos combinados de gas es la que mayor peso tiene en nuestro mix energético, seguida de la eólica y la hidráulica. Cabe mencionar que la energía eólica apenas tenía 2000 MW instalados en el año 2000, multiplicando su presencia por 10 en apenas 10 años. El carbón (cuyo peso ha bajado un 30% con respecto a 2009) es la siguiente tecnología y el resto del régimen especial la sigue muy de cerca con casi un 10% del total. El fuel/oil con apenas un 6% está en fase de desaparición paulatina, quedando restringido básicamente a los sistemas extrapeninsulares (sobre todo a Canarias).  En la cola del pelotón se encuentran la energía nuclear, con únicamente un 7.5% del total de la cesta y la energía solar (básicamente fotovoltaica) con un 4% del total.

En definitiva, tenemos un sistema eléctrico en el que casi el 25% de la potencia instalada son renovables intermitentes, poco fiables y muy caras (como veremos). Otro 16% son energías renovables baratas (hidráulica) pero muy dependientes de las precipitaciones anuales. Por todo esto tenemos casi un 30% de gas natural, una parte para operar en base y el resto por si las renovables deciden borrarse del mapa. Tenemos carbón, que si nos obligan a quemar el nuestro también nos sale muy caro. Por último tenemos un 7.5% de nuclear, cuyo porcentaje en el mix disminuye cada año puesto que no se instala ni un MW nuclear desde 1988.

Nuevamente me gustaría hacer especial hincapié en el hecho de que estamos hablando de potencia instalada y no de energía producida, diferencia que se hará claramente patente cuando comparemos las energías producidas por cada una de las tecnologías de nuestro mix (especialmente cuando comparemos el 4% solar con el 7.5% nuclear). Les emplazo, por tanto, al siguiente artículo sobre el análisis del sistema eléctrico español.

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A buscarse los garbanzos…fuera de España, claro

Manuel Fernández Ordóñez

Entre el elenco de argumentos que se escuchan habitualmente en contra de la energía nuclear suele salir el económico. Recuerdo cuando Reino Unido anunció hace un par de años que iba a iniciar la construcción de nuevas centrales nucleares. En aquel entonces, el ínclito y celebérrimo líder de Greenpeace (Carlos Bravo) fue entrevistado por el diario Público y tuve el dudoso honor de compartir página con él. Decía el señor Bravo que lo de Reino Unido era una cortina de humo, que las centrales nucleares eran un fiasco económico y que nunca se construiría otra central en Reino Unido. Yo decía, en la misma página, justamente todo lo contrario. El tiempo, obviamente, le ha quitado la razón a él (como casi siempre).

Así que aquí estamos, finalizando el año 2010 y con 5 nuevos emplazamientos para la construcción de centrales nucleares en Reino Unido. ¿Qué cosas verdad? ¿Creen ustedes que el señor Bravo rectificará sus declaraciones? ¿Creen ustedes en los Reyes Magos? Hay gente a la que la verdad, simplemente, le da igual. Y eso no parece que vaya a cambiar.

De esos 5 sitios donde se van a construir centrales en Reino Unido hay uno que pertenece, en un 37.5%, a la empresa española Iberdrola. La compañía más verde de España, la que más molinos de viento tiene, la de los anuncios en la tele, la de “queremos ser tu energía” también tiene, sí señora lee usted bien, centrales nucleares. Léalo otra vez si no se lo cree. De hecho es la que más potencia nuclear tiene en España. Y es que, qué le vamos a hacer, la energía nuclear no contamina el medio ambiente, no emite CO2 ni gases de efecto invernadero, por mucho que les pese a algunos.

Iberdrola se asoció con la compañía francesa GdF Suez y con la escocesa Scottish and Southern Energy. Juntos pujaron por el emplazamiento de West Cumbria en Sellafield y lo ganaron. Allí van a instalar 3.6 GWe (eléctricos, no térmicos, por si nos lee Ruiz de Elvira) de potencia nuclear que comenzarán a funcionar en 2023. Iberdrola, para navegantes, es una compañía de capital privado con plena capacidad de decisión sobre en qué fregaos se mete y dónde. Iberdrola ha decidido invertir en centrales nucleares con su capital privado en un país donde el Gobierno ha dicho que no pondrá ni una libra para la instalación de centrales nucleares. ¿Por qué? ¿Porque no son rentables? ¿En serio?

Muchas veces se ha hecho la siguiente pregunta: “Si en España no hay moratoria nuclear, ¿por qué nadie construye centrales nucleares?” Pues no es porque las centrales nucleares no sean rentables, es porque el inestable marco político que vivimos en España en materia energética imposibilita que alguna empresa decida invertir aquí en energía nuclear. La razón es que una central nuclear es una inversión de capital muy elevada que necesita una cantidad considerable de tiempo para amortizarse. Imagine usted que quiere poner un bar, pide usted los permisos y hace la obra. Se gasta usted una cantidad de dinero elevada y, según sus cálculos, necesitaría 5 ó 6 años de funcionamiento del bar para amortizar la inversión inicial. Imagine ahora que cuando lleva 3 años de feliz explotación de su bar el ayuntamiento decide que hay demasiados bares en su ciudad y le quita el permiso de apertura. Esto, además de ser una injusticia puede constituir un delito de lucro cesante. Pero eso no es lo peor, lo peor es que el que estuviera pensando poner un bar se lo va a pensar más de dos y más de tres veces porque uno no puede estar a voluntad de lo que decida el alcalde de turno. La conclusión inmediata, se pierde riqueza y se destruye empleo. A más largo plazo, si el dueño del bar denuncia al ayuntamiento por lucro cesante, los pobres ciudadanos tendrán que pagarle el restaurante al empresario vilipendiado. Más impuestos, menos riqueza y más paro, aún.

Precisamente eso es lo que sucedió en España con la moratoria nuclear. El Gobierno decidió paralizar la construcción de 5 reactores nucleares (4 de ellos con más del 80% de construcción). Esto supuso la pérdida de casi 800.000 millones de pesetas a las empresas que habían hecho la inversión y ahora no les dejaban amortizar. La cosa fue muy fácil para el Gobierno de Felipe González, una decisión populista que le vino muy bien. Por supuesto, con el dinero de los demás también juego yo. La conclusión es que los españoles estamos todavía devolviendo esos 800.000 millones de pesetas y los estaremos devolviendo hasta el año 2025. Es decir, pérdida de riqueza general en la sociedad que se ve perjudicada por un incremento en su carga fiscal.

Ahora no existe la moratoria nuclear. Cualquiera podría construir una central nuclear, pero con un presidente que se dice el más antinuclear del Gobierno y que se dedica a cerrar centrales nucleares que tienen el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear no parece muy razonable invertir 4.000 millones de euros sin estar seguro de que los vayas a recuperar. Es, por supuesto, mucho mejor invertir en paneles solares. ¿Cómo? ¿Pero su energía no cuesta 10 veces más que el precio medio de las tecnologías del mercado? Sí, pero la diferencia me la paga el Gobierno en forma de subvenciones y, además, las subvenciones me las ha garantizado por 25 años mediante un Real Decreto. Ah, bueno, entonces la cosa está clara. ¿Pero eso de pagar la electricidad a 10 veces su precio con dinero público no genera paro y perdida de riqueza para la sociedad en su conjunto? A mí que me cuentas, yo pongo el cazo a fin de mes y miro para otro lado. Como dice un conocido mío: “No culpes al jugador, culpa al juego”.

Pues así estamos, gracias al palurdismo (que debe ser transmitido por un nuevo tipo de mosquito) reinante en este país, las empresas españolas se van a generar riqueza y empleo a otros sitios mientras aquí parece que nos sentimos orgullosos de todo lo contrario, de destruir riqueza, generar paro y pagar la electricidad más cara de lo necesario. Algunos dicen, pero la industria eólica generó 40.000 empleos en el año 2009 ¿no es eso bueno? Dando por válido el dato de los 40.000 empleos, ¿a alguien le extraña que si el Gobierno te regala 2.000 millones de euros en subvenciones no seas capaz de generar 40.000 empleos? ¿A alguien le extraña que allí donde se invierte dinero se genere empleo? ¿Es acaso mágico? La cuestión no es ésa. La cuestión es, si no se hubieran quitado esos 2.000 millones de euros en forma de  impuestos del tejido industrial español, ¿cuántos empleos se hubieran generado?.  Pueden hacerse ustedes el cálculo. Si están vagos miren el cálculo de Gabriel Calzada e intenten refutarlo, pero con datos, no con demagogia. España ha tomado la senda de la pérdida de competitividad, pero ese camino no suele traer nada bueno.

Por cierto, del ATC no hemos hablado. Pero después del previsible batacazo de Montilla supongo que el próximo viernes se tomará la decisión del ATC encascetándoselo a Arturito en Ascó. Veamos…

Martes 30 de Noviembre de 2010. El Ministro Sebastián sigue en su cargo sin haber dimitido y sin que el presidente le haya cesado.

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Central Nuclear de Cofrentes…¿Cuántas horas tiene un año?

Manuel Fernández Ordóñez

8760, ése es el resultado de mutiplicar las 24 horas que tiene un día por los 365 días que tiene un año. 8760 horas. Una buena forma de determinar la disponibilidad de las diferentes tecnologías de generación eléctrica consiste en estimar, precisamente, las horas de funcionamiento anual para cada una de ellas.

Así, para la energía nuclear de fisión se obtienen valores en torno a las 8000 horas anuales de funcionamiento mientras que para la energía eólica y la fotovoltaica se obtienen valores inferiores a las 2000 horas anuales de funcionamiento. En el argot técnico este parámetro se conoce como factor de disponibilidad y mide la proporción del tiempo que una central está disponible para producir electricidad. Según los datos oficiales del año 2009, las centrales nucleares españolas tuvieron un factor de disponibilidad cercano al 80%, mientras que las energías solar y eólica estuvieron disponibles para su uso y disfrute por parte de los españoles apenas un 20% del tiempo.

De la fiablidad y estabilidad de las centrales nucleares hablan los datos, siendo la central nuclear de Cofrentes un ejemplo de especial relevancia. La central nuclear valenciana lleva desde el 22 de Octubre de 2009 funcionando ininterrumpidamente las 24 horas del día. Lleva más de un año produciendo electricidad de manera estable y segura de manera continua, haga frío o calor, sea de día o de noche, llueva o no llueva, sople el viento o no sople. En un año ha producido 9525 millones de kWh, el equivalente al 31% del consumo eléctrico de toda la Comunidad Valenciana.

Expresado de otro modo. Cada año los españoles nos gastamos más de 3000 millones de euros en subvenciones a la energía solar fotovoltaica. Reitero, cada año. Cada año la energía solar se lleva de nuestros bolsillos casi el equivalente a lo que costó construir la central nuclear de Cofrentes, que funcionará un mínimo de 40 años. Pues bien, la central nuclear de Cofrentes produce, ella solita, más energía eléctrica que TODOS los paneles solares de España juntos. La central nuclear de Cofrentes produce la electricidad a un precio inferior a 20€/MWh, los paneles solares la producen a un precio superior a los 400€/MWh. A los españoles no nos cuesta practicamente nada mantener la central nuclear de Cofrentes. A los españoles nos cuesta más de 3000 millones de euros cada año mantener la solar fotovoltaica.

Al menos, ya que no lo admiten, que no nos insulten diciendo que la energía solar fotovoltaica genera empleo neto y riqueza en España. El empleo lo genera una industria competitiva con unos costes energéticos bajos, si obligáramos a la industria a pagar la electricidad a 400 €/MWh probablemente habría 10 millones de parados. Para que eso no pase, las energías renovables las pagamos entre todos con cargo al déficit tarifario y luego dicen (el Gobierno y los que viven de ellas) que generan empleo y riqueza. De momento, lo que ha hecho la solar fotovoltaica es aumentar la deuda española, las primas de riesgo y el diferencial con el bono alemán. Por cierto, Alemania ha extendido la vida a sus centrales nucleares mientras aquí las cerramos. Por eso, entre otras muchas cosas, ellos tiran de la economía de Europa mientras nosotros somos los PIGS. Por esos ellos son ellos y nosotros somos nosotros. Y por eso, cuando miramos a Alemania, lo que más admiramos es un puñetero pulpo…y por eso…así nos va.

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