“Esta es su llamada despertador, sr. Operador”

 En las últimas semanas se están produciendo movimientos convulsos en laindustria que apuntan en la dirección de apear al todopoderoso operadorde telecomunicaciones del privilegiado rol que ha venido jugando hastaahora.
Ya he comentado en algún artículo anterior la sacudida en la cadena devalor y modelo de negocio que ha supuesto el iPhone de Apple. No meextenderé en ello pues, remitiendo al amable lector a aquel artículopara más pormenores.

Por otro lado está Google que, no contento con el impacto de su plataforma móvil Android,anda embarcada en la adquisición de espectro radioeléctrico en variaspartes del mundo. Uno puede preguntarse para qué quiere el gigante delas búsquedas espectro a estas alturas. Un motivo que, opino yo, noanda descaminado lo dan en el TMforum (ver artículo aquí).Resumiendo, Google parece pretender dar a los consumidores lo que losconsumidores quieren obviando al operador de telecomunicaciones. Googleya ha expresado públicamente dónde ven ellos al operador, y no esprecisamente donde está ahora.

Adicionalmente, parece que un nuevo gigante de la talla de Google estáa punto de surgir, si Microsoft completa su OPA sobre Yahoo!. Adiferencia de Google, Microsoft ha contado con los operadores paralanzar su servicio de MSN Messenger móvil. Ello muy a pesar de estosúltimos, puesto que este servicio canibaliza directamente una lucrativafuente de ingresos de los operadores: los mensajes cortos SMS. Pero lacuota de mercado de Messenger habla por sí misma, y es algo que tarde otemprano tenía que pasar. La pregunta que los operadores que hanadoptado Messenger deberían hacerse es durante cuánto tiempo van acontar para algo para Microsoft o para los usuarios de Messenger móvil.

Un tercer movimiento que aún se está incubando viene de la mano de pequeños emprendedores como Fringe.Esta start-up produce un cliente para móviles que no puede dejarindiferente a nadie. Soporta presencia y chat con MSN y Google Talk.También soporta llamadas de voz sobre IP con usuarios de Skype, MSN yGoogle Talk. Y acaba de incorporar transferencia de archivos conusuarios de MSN (por supuesto todo lo anterior funciona entre dosusuarios de Fringe). Todo ello sin el beneplácito de los operadores,por supuesto. Yo mismo lo tengo en mi móvil, y tengo que decir que meparece una liberación.

No hace falta decir que todos estos movimientos no presentan unpanorama demasiado halagüeño para los operadores de redes móviles.Estos aún se resisten a ser un “bit-pipe”, pretendiendo (como el “greatpretender” de la cación de Elvis) ser los “proveedores de servicio”para sus clientes. Pero el problema está en que sus clientes ya no lesperciben como proveedores de servicios de datos (sí de voz, por elmomento), mientras que sí perciben a Google, Microsoft y otros comoesos proveedores.

Claro, el operador es el que posee la red de acceso radio, y podríamospensar que tiene la sartén por el mango: si los clientes empiezan adejar de generar ingresos por servicios, pues les subimos las tarifaspor uso del servicio de datos y ya está, ¿no?. Pues no. Ni la UE (Diosbendiga a la Sra. Redding) ni los clientes admitirían una subida detarifas del servicio de datos, sino más bien al contrario.

Y lo más llamativo del asunto es que todo esto está ocurriendo por lainoperancia de los propios operadores. Hace años que la tecnología depresencia y chat para móviles existe. Sin embargo los operadores se hanenfrascado en infinitas pruebas de concepto y procesos de aceptación,que han permitido a Microsoft y Google pasar como un tren expreso sobreellos. Y con las capacidades de la nueva red radio LTE, es sólocuestión de -poco- tiempo que los operadores móviles empiezen a sufrirel desgaste ya bien conocido por los operadores fijos del tráfico devoz que migra a voz sobre IP. También han sido incapaces de encontrarel valor que aportan dentro de la nueva cadena de valor, ni de ofrecernada atractivo a los proveedores de servicios de Internet para queéstos cuenten con ellos.

Así las cosas, a mi modesto entender ya es tarde para cambiar el rumbode la nave. Lo único que cabe es un movimiento defensivo. Losoperadores, sobre todo los móviles, deben agruparse, federarse oconsolidarse para ofrecer una plataforma única y homogénea deaplicaciones o servicios, que permita explotar las capacidades de lared por terceros, dejando el paso libre en aquellas áreas donde noaportan ningún valor. Y después empezar a ofrecer esas capacidades alos proveedores de servicios externos como Google o Microsoft.

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