¿Dónde termina la libertad?

En este blog y en numerosas ocasiones, hemos hablado de gobiernos represores con la libertad individual, en especial, con la libertad de expresión. Hemos criticado las posturas cerriles y dictatoriales de quienes quieren controlar todo lo que sus ciudadanos hacen y dicen ya sea de manera presencial o digital. Sin embargo, y aunque la postura manifestada hasta ahora es rotunda, debemos reflexionar hacia un tema sensible, muy en boga actualmente, como es la seguridad de los menores en Internet.

Afortunadamente hay preocupación por parte de las autoridades en el tema y frecuentemente se leen o escuchan noticias sobre redadas y detenciones contra los deleznables pederastas. Pero ¿hasta que punto, en ocasiones, protegiendo los derechos de los menores se violan otros derechos? Así, en Irlanda del Norte, Facebook ha tenido que eliminar un filtro anti pederastas. Facebook había publicado una serie de fotos y de datos personales de delincuentes sexuales para que todos los internautas conociesen quienes eran y evitar el contacto de estos con menores. Sin embargo, un ex convicto por estos delitos vio publicados sus datos personales y su foto en el filtro de Facebook y denunció a la compañía por esa exhibición de sus datos, consiguiendo ganar el juicio y obligando a Facebook a eliminar la página.

Pero parece que esta sentencia no ha disminuido el ánimo de las autoridades del Reino Unido en cuanto a reducir delitos cometidos a través de las redes sociales. Así, están en conversaciones con abogados de distintas redes para intentar acabar con las amenazas, insultos y acusaciones que recorren Internet, especialmente en Twitter y en Facebook. En España, las autoridades están pensando en introducir un certificado de autentificación al DNI electrónico y que quedaría registrado al entrar en una red social a petición de la Agencia de Protección de Datos. La simple vigilancia de los padres es fácil de burlar y si no lo es, algunos adolescentes pueden tomar medidas extremas como ocurrió en California.

Casi todos tenemos un perfil en una red social donde exponemos la parte de nuestra vida que queremos mostrar. Generalmente, nosotros somos responsables de lo que queremos que aparezca o no. Pero en el caso de los menores, hay que hacer un esfuerzo más. Facebook lo intentó pero violó los derechos individuales de una persona. ¿Qué hacer? ¿Dónde está el equilibrio? ¿Es lícito perjudicar a alguien en beneficio de la mayoría?

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)


*