El mundo de los Influencers y los YouTubers en las Quintas Jornadas Maestros

El mundo de la comunicación está más activo a cada momento. Lo que antes servía durante 24 horas en un periódico, hoy apenas dura unos segundos. La radio sigue viva; la televisión, también, aunque su consumo está cayendo año tras año. Internet es el rey.

Las redes sociales transformaron los medios y el consumo de la información. Ahora, la fuerza no es tanto de los medios, sino de aquellos que son capaces de aglutinar en su sitio web, en sus vídeos o en sus fotografías a millones de seguidores. Hablamos de los influencers y los Youtubers, tema principal de las Quintas Jornadas Maestros de la Comunicación, los medios y la documentación que se van a celebrar el 1 de diciembre, en el Salón de Grados del Edificio Nuevo de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Su horario: de 9:00 a 14:00 horas.

¿Dónde está el poder ahora mismo? ¿El poder de las redes? ¿Quien influye más a la hora de convencer al consumidor? ¿Cuáles son los retos y las estrategias de las marcas para mejorar sus ventas? ¿Qué están haciendo los medios de comunicación para atraer lectores, oyentes, etc.?

Según Anneke Schougt, en una entrevista publicada en la Revista Control de Publicidad, nº 638: “Los influencers digitales tenían un enorme impacto a la hora de construir y dar a conocer su plataforma; algo que por otro lado también vieron las marcas”. Es cierto que cada vez es más difícil para los medios llegar a los nativos digitales; de ahí la importancia de contar con influencers y YouTubers. El mismo caso valdría para las marcas.

Pero qué es un influencers: “son aquellas personas que cuentan con cierta credibilidad sobre un tema y que, por su presencia y repercusión en las redes sociales, pueden llegar a convertirse en prescriptores de una marca” (Anneke Schogt, directora general de IMA)

¿Donde está el éxito de influencers y Youtubers? Lo que tradicionalmente se conoce como el boca a boca, también está funcionando en las redes sociales. Y así lo atestigua un estudio citado por Anneke Schogt, realizado por Nielsen: “el 84% de los consumidores confiesa que las recomendaciones de amigos y familiares son la fuente más fiable y que mayor influencia tiene sobre ellos. El peso del Influencer Marketing radica en el hecho de que es boca a boca online”. Y lo mismo se podría decir del contenido en vídeo, cada día más popular, más atractivo para las actuales generaciones, de ahí el valor que aportan los Youtubers a las marcas y a las personas.

Título: Quintas Jornadas Maestros de la Comunicación Los Medios y la Documentación
Lugar: Salón de Conferencias del Edificio Nuevo. Facultad de Ciencias de la Información.
Universidad Complutense
Día: 1 de diciembre de 2016
Hora: 9:00 a 14:00.

Programa Jornadas

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Hoy en día, los influencers (youtubers, bloggers, intagramers…) son los líderes de opinión de nuestra sociedad, y este es uno de los motivos del porqué la publicidad se está trasladando a este campo. ¿Quién es el mejor candidato para realizar mi publicidad? Cada influencer expone en sus redes sociales su estilo de vida, por lo que las marcas deben buscar un perfil que se adapte a su producto. Desde mi punto de vista, hoy en día esto no se hace…las marcas contratan por rango de influencia, cuanto mayor sea éste rango mejor, y esto es un grave error ya que la imagen de la marca puede verse modificada negativamente. Ejemplo: A Sara Baceiredo (influencer de moda) le ofrecieron anunciar un pack de herramientas (destornillador, martillo…) y la verdad que no existe sentido ni conexión alguna entre la persona que lo anuncia y el producto que se anuncia ¿Qué imagen consigue una marca de herramientas anunciándose con una chica de 17 años flacucha?
Otro factor que también quiero comentar es ¿Por qué se invitan antes a influencers que a periodistas en eventos? Bajo mi punto de vista, los inflencers se están convirtiendo en los dobles de la prensa ya que su eficacia es mayor. El poder de la credibilidad hoy en día reside en los influencers, la publicidad ha engañado tantísimo utilizando el medio de las tv u otro que ha perdido mucho poder. Por el contrario pienso que lo que anuncian los influencers no es visto como publicidad por los espectadores, sino que es visto como una recomendación o sugerencia (en muchos casos), por lo que llego a la conclusión que la publicidad está en pura evolución ya que está cambiando su estrategia.
Finalmente quiero citar una curiosidad de éste mundo que me conmovió bastante cuando me lo contaron, y es que hay agencias de comunicación que están lanzando cursos remunerados de “como convertirte en influencer”…Pensemos un poquito hasta dónde puede llegar esto…

La publicidad es un arte que se lleva practicando desde hace muchos años en los medios convencionales y no convencionales. En estos últimos, concretamente en las redes sociales, la idea de promocionar un producto o servicio a través de influencers, es un concepto que esta creciendo poco a poco no solo por la importancia de internet y la revolución tecnológica que estamos viviendo en el siglo XXI, si no por el éxito que ha supuesto la forma en la que el consumidor se ve manipulado hacia un consumo directo y seguro. Es por ello, que las marcas han decidido utilizar esto como estrategias de marketing.

En un futuro, si estas redes dejaran de cobrar importancia, estas formas de hacer publicidad no se practicarían, ya que existe la posibilidad de que surjan nuevas plataformas que harán que seamos esclavos de ellas como lo somos de las actuales redes sociales mas importantes (Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, YouTube, Vine…). Por otro lado, esta forma de marketing no supone un ataque contra las otras forma de hacer publicidad, aun que si podría llegar a hundir a los medios convencionales que cada vez están mas obsoletos.

A día de hoy debemos considerar a los influencers personas encargadas y capaces de llevar a cabo la publicidad por un camino distinto al que hemos conocido tradicionalmente. Aunque en un principio se consideraban simplemente un grupo de gente generalmente joven que desarrollaba un contenido entretenido a través de las diferentes redes sociales, ahora mismo cumplen un papel muy importante dentro del mundo de la publicidad en nuestra sociedad. Es habitual encontrar dentro de sus contenidos cualquier tipo de publicidad a modo de review o encubierta de alguna forma. Se trata de un tema bastante polémico ya que supone la realización de publicidad sin aviso de la misma, lo que provoca bastante controversia dentro del mundo influencer. Podemos verles en Instagram, Twitter, Snapchat, Facebook o YouTube, las principales redes sociales donde ejercen su labor. Pero, no estamos seguros de la fiabilidad de sus contenidos. Les otorgamos de alguna manera u otra una gran confianza, creyéndonos y valorando todo lo que nos dicen y de esto se valen las marcas que se ponen en contacto con los mimos para publicitarse. ¿Los consejos y material que nos dan estos influencers son realmente verídicos o simplemente es un negocio con el que ellos se ganan la vida sin importarles las consecuencias más allá de embolsar cantidades de dinero?
Otro de los temas debatidos en clase, es el de si estos influencers que nos rodean y en los que invertimos gran cantidad de tiempo consultando sus contenidos, cuentan con una formación en el ámbito de la publicidad y saben exactamente lo que hacen, o por el contrario prescinden de esa formación profesional y optan por habilidades personales o vocacionales a la hora de generar sus contenidos. Pues a la conclusión llegada es que son personas altamente capacitadas para poder llevar a cabo cuentas en Instagram o canales en YouTube, sin necesidad de una formación académica y mediante su ingenio, don o vocación personal.

En la actualidad hay nuevos líderes de opinión, los influencers. No han ido a universidades ni hecho grandes hitos, son los reyes del nuevo mundo, de Internet. Manejan cifras asombrosas de público, casi asusta su capacidad de influenciar en los demás. Ellos deciden las modas ellos pueden hacer que una empresa suba y si es pequeña, que esta se hunda.
Ahora entonces entra en juego la empresa. Que pasa, ¿es que ahora las empresas la necesitan de estos para vender? No. La respuesta es tajante. Las empresas no necesitan de estos para vender nada, sobre todo si estas están asentadas. Pueden ser de ayuda, pero dar tanta importancia a unos chiquillos no es algo razonable. No desprestigio su trabajo, pero dedicar tanto a un apersona que lleva viviendo de esto apenas unos años no me parece sensato. La mayoría de ellos no saben ni porque están ahí arriba, si no lo saben es porque van a bajar muy rápido.
los nuevos medios de la red han demostrado que las modas son pasajeras y con esto las redes en la misma. Cada año aparece algo nuevo, alguna página cierra…Cuando esto pasa ellos se tendrán que mover a una en auge, pero si no saben ni porque empezaron en esto ¿cómo van a saber cómo seguir arriba?

La figura de los influencers y youtubers está en pleno auge y con vistas a seguir expandiéndose y consolidándose. Esto es un hecho, y las marcas lo saben. Estas han de conocer cómo funcionan y comunican todas y cada una de las redes sociales y los influencers que en ellas se encuentran para saber cuál es la más adecuada dependiendo de qué es lo que quieren vender y a que público quieren llegar. Como bien dice el artículo, el éxito de los influencers y los youtubers se encuentra en que resultan más cercanas y llegan más directamente a un público difícil pero no menos importante, el joven. Siguiendo esta premisa, desde mi punto de vista, la red social más adecuada para la utilización por parte de las marcas de estas herramientas es Instagram en detrimento de otras como la mencionada Youtube, que como nos confirma el artículo de la revista online Servillia, Descubre cuales son las cinco redes sociales más utilizadas en 2016, Instagram, junto con Whatsapp, son las que más han aumentado su frecuencia de visitas este último año, por encima de Facebook y Youtube y bastante más por encima de Twitter, con un público de entre dieciséis a treinta años. La instantaneidad con la que se caracteriza Instagram se materializa en herramientas como la de Explora que muestra al usuario aquello que quizá le guste dependiendo de las imágenes o videos a los que da like. La utilización de hagstads es también otra herramienta positiva para este tipo de función ya que permite acceder a todo tipo de perfiles en los que se trate un mismo tema, junto con otras como: las localizaciones, etiquetas, etc.

Gracias a plataformas como Instagram, Blogger o Youtube han surgido en los últimos años las figuras de los influencers. Se trata de personas que por razones de ocio o profesionales han decidido compartir contenido como vídeos, fotografías, artículos y otros tipos de material. Lo que empezó como una herramienta de ocio, es hoy en día un medio de comunicación de masas con un gran potencial, el cual es utilizado por la publicidad, sobre todo en productos de tecnología o moda. Los influencers llegan al público de una manera mucho más personal y cercana, con la posibilidad de preguntar en tiempo real a comentarios y preguntas de los espectadores, los cuales son generalmente jóvenes. Esto hace que el proceso sea más personal, ya que va de la cámara o teclado del influencer directamente hacia el dispositivo del espectador, lo cual se convierte en una herramienta muy fuerte en marketing y publicidad. El poder de convicción de un influencer hoy en día es mayor que el de un anuncio convencional, y además tiene la capacidad de llegar a públicos mucho más específicos.
En mi opinión, es una gran iniciativa a muy corto plazo, ya que no existe ningún otro medio que vaya a proporcionar tal servicio en muy poco tiempo. Eso sí, estos proyectos tienen una visión a largo plazo nula, dada la velocidad con la que el público se cansa hoy en día tanto de la publicidad, como de los propios influencers y plataformas utilizadas, porpiciado, en parte, por la saturación de estos. Por lo tanto, pienso que la publicidad debe estar siempre a la última y abierta al cambio para tener éxito.

La palabra Influencer se convierte en una nueva profesión. Contratar a gente normal y corriente es actualmente toda una estrategia para las empresas, que ven en internet una fuente inagotable de este tipo de líderes. Es la estrategia de márquetin digital que mejor funciona. Estudios de Twitter y Analec han comprobado que una marca puede llegar a multiplica por cinco las posibilidades de que los usuarios compren su producto si un Influencer comparte una fotografía del artículo en su perfil social. Este método funciona porque utilizan una opinión cercana y real (como si fuesen un amigo), acompañada de desparpajo y simpatía. Es decir, consiguen influenciar tanto y tan bien gracias a la humanización del mensaje publicitario, que se vuelve casi imperceptible.
Los usuarios de estos líderes de audiencias digitales, les siguen porque se sienten identificados con ellos, con su forma de ser y de pensar. En el momento en el que un Influencer se vende, deja de lado su esencia y corrompe la veracidad del mensaje. Esto puede provocar que muchos de los Followers se sientan engañados. Una solución sería hacer como Luis Piedrahita, un humorista, escritor e ilusionista español que en su cuenta de twitter informa: “esta cuenta puede incluir contenido promocional”.
Desde mi punto de vista, la publicidad encubierta en las redes sociales, a pesar de que funcione tan bien, no es lícita y al final puede acabar haciendo el efecto contrario. Por ello deberían avisar expresamente de que se está promocionando un producto o servicio en el mismo post o bien con un hashtag (#publi, #ad) o avisando en un comentario.

Los medios de comunicación de masas y sobretodo Internet, son la máxima influencia que tienen la sociedad actualmente; por ello, la economía, que es uno de los principales agentes que mueve el mundo, tiene que adaptarse a la trasformación que está sufriendo la humanidad. Las empresas cada vez más cambian y cambiarán sus estrategias de marketing para llegar a su consumidor final.

En nuestro siglo ha surgido el marketing digital, que como muy bien indica la palabra es la aplicación de las estrategias de comercialización llevadas a cabo en los medios digitales. La siglas SEO (Search Engine Optimization) junto con SEM (Search Engine Marketing) son los conceptos más escuchados en este tipo de marketing. Pero el concepto que realmente está siendo trending topic, está revolucionando las redes y está cambiando el panorama en el marketing de las empresas mundiales es la palabra influencer.

¿Que son realmente los influencers? Son personas, empresas o marcas consideradas influyentes dentro de su área; tienen buenas conexiones con la sociedad, la cual acude a estos buscando consejos, conocimientos y opiniones.
Es muy sorprendete como la humanidad es tan inocente de creer y confiar en los influencers que flotan como burbujas en cualquier red social. Parece ser que confían más en los influencers que en su propio ser. Por ello, poniéndome en la situación de los empresarios y capitalistas de nuestra sociedad, si yo tuviera una empresa no lo dudaría ni un segundo e invertiría parte de mi capital en la contratación de influencers, antes que en la realización de una campaña publicitaria que seguramente sería más cara y con menos eficacia. ¡Pues sí! Es un caos y deja al aire como quedará el sector publicitario en un futuro. Si tengo que ser optimista, considero que como pasa con todo, llegará un día en que la sociedad se canse de los influencers, ya que estos provocarán una saturación en las redes en que la sociedad tendrá que decir ¡Basta! Si nos fijamos, en cualquier actualización de Instagram te sale cada segundo un influencer diferente recomendando y patrocinando la ropa que lleva, su maquillaje, los sitios donde va (fomentando el turismo), y por no hablar de lo que comen (restaurantes) y los productos del mercado que usan.

La relevancia de la publicidad en YouTube en los días de hoy se justifica por el número de personas que sigue esta rede social. Hay más de un billón de usuarios únicos que visitan YouTube todos los meses y más de seis billones de horas son asistidas a cada mes, en los diversos canales disponibles. Los subscritores de los canales se agrupan por interés por el contenido o por el deseo de pertenecer al grupo y así interactúan por avaluaciones, comentarios y respuestas. Entonces, se puede decir que los youtubers pueden ser considerados líderes de opinión, en función del número de personas que asiste a sus vídeos. Muchas veces, las personas creen más en lo que dicen los propios influencers do que en lo que habla la marca sobre determinado producto. Las agencias publicitarias, atentas a la importancia de los influencers en la actualidad, apuestan, así, en esta y otras plataformas (como los blogs) porque saben que van a tener mucha gente a ver sus anuncios o sus productos.
En Portugal, por ejemplo, hay una gran utilización de las redes sociales, lo que es muy importante para las marcas que quieren, entonces, tener sus anuncios en estas plataformas. Particularmente, los canales de belleza o maquillaje cuentan con muchas personas a seguirlos, pero hay otros temas que despiertan la curiosidad de mucha gente. Solo así se puede explicar los 500 millones de visualizaciones de Feromonas, que normalmente habla sobre temas relacionados con el videojuego de la Microsoft Minecraft y que cuenta ya con más de 3 millones de subscritores. Y esto en un país con 11 millones de habitantes.

De acuerdo con Carlos Hernández, Industry Head Branding de Google, somos el presente y el futuro de la comunicación multipantalla.
Tradicionalmente, el medio rey siempre se ha dicho que es la televisión, seguido por la radio, la prensa u otros medios de comunicación de masas. Sin embargo, existe una transformación en el control de la comunicación y en concreto de la publicidad; ahora los dueños de las marcas somos nosotros.

Lo que está claro es que el mensaje tiene que ser recibido y asimilado por el target de una forma clara, directa y subscrita a la ley del mínimo esfuerzo. La clave está en que cada vez somos más audiovisuales, es decir, ya casi no nos fijamos en las formas de comunicación convencional, sino que buscamos otros formatos más innovadores que sean más personales y menos masificados.

Aquí es donde aparece la figura del Influencer o del YouTuber. En los últimos años se ha disparado el número de estos líderes de opinión, debido a su eficacia y al bajo coste que les supone a las empresas contratarles para publicitar o dar a conocer un producto/marca.

Hoy en día nos encontramos bombardeados por miles y miles de mensajes al día por parte de las marcas y esto ha provocado pasividad e indiferencia hacia esos productos o marcas por parte de los usuarios. Sin embargo, los Influencers y Youtubers han conseguido darle la vuelta a la tortilla. Nosotros somos quienes decidimos seguir sus cuentas o no, y por lo tanto escuchar lo que dicen o no. Es aquí donde se empieza a romper con el status quo de la comunicación, y es aquí donde actualmente las grandes empresas están invirtiendo. Apostar por estos líderes está funcionando tan bien que igual este es el futuro de la comunicación, quien sabe.

Los influencers, nuevos líderes de opinión, son a día de hoy una figura importante en el mundo de la publicidad. Se trata de un recurso muy útil y eficiente para las marcas, sobre todo cuando se quiere llegar al público joven que apenas consume televisión. Cada uno de estos influencers tiene su propio estilo a la hora de publicar contenido, por eso, las marcas deben conocer sus plataformas, sus talentos o los públicos a los que llegan para saber cuál de ellos es la persona adecuada a la hora de colaborar.

No es difícil ver algún tipo de publicidad en los contenidos de los ya mencionados pues, como se ha ido comentando, las marcas aprovechan sus grandes cantidades de seguidores para llegar así a más consumidores. El hecho de que estas personas utilicen determinado producto en sus contenidos me lleva a pensar si se trata de publicidad o de una simple opinión, de si es una elección personal del influencer o se trata de publicidad encubierta. Es un tema que provoca mucha controversia ya que cualquier tipo de publicidad que se quiera realizar, debe ir previamente indicada. Tal es la gravedad del asunto que incluso existe una ley en Estados Unidos e Inglaterra que prohíbe a los influencers promocionar productos sin que revelen al público que, en realidad, están haciendo publicidad de estos. A nivel estatal, también existe legislación al respecto: la Ley General de Publicidad, la Ley de Competencia Desleal y la Ley de Servicios de la Sociedad de la información prohíben la publicidad encubierta. Se trata de una regulación muy clara en la que se menciona que “en caso de que exista un acuerdo del cual se derive una remuneración económica o «en especies» entre la marca y el influencer, este lo debe indicar con la etiqueta #ad o #promo”. Tras investigar a los líderes de opinión más conocidos, llego a la conclusión de que los creadores de contenido de habla inglesa son los que más respetan la ley mientras que los creadores españoles están comenzando a hacer uso de estos avisos.

Me parece interesante mencionar que lo que las marcas obtienen, a raíz de esta relación, es más visibilidad y credibilidad ya que muchos de los seguidores de los influencers se ven identificados con sus estilos de vida, por poner un ejemplo. Esto permite a las marcas comunicar sus valores, les ayuda a establecer una comunicación más fluida y cercana con los consumidores, y un largo etcétera de ventajas que utilizando la publicidad tradicional no conseguirían.

La publicidad con influencers permiten una comunicación muy eficaz siempre que conozcamos qué influencers llegan a qué tipo de público. Con este fin han surgido una serie de herramientas web (como social.com o fheel.com entre muchas) que posibilitan el contacto directo entre las marcas e influencers. La páginas muestran las estadísticas de la red social del influencer y permiten a las marcas conocer más o menos el tipo y cantidad de público hacia el que se van a dirigir a través de él. Este tipo de campañas de hace a través de “reseñas”, es decir, se le da un producto al influencer de forma gratuíta a cambio de que realice un post donde exponga su opinión. Como ventajas principales, se trata de campañas muy baratas y tienen más credibilidad de cara al consumidor, que confía en la opinión del influencer al considerarle un especialista. Sin embargo, al ser una opinión más o menos independiente, la marca no puede controlar el mensaje del post, por lo que la marca ha de estar segura de tener un buen producto.

El debate que surge es ¿dónde deja este modo de comunicación a los especialistas de publicidad? En mi opinión creo que este tipo de campañas funcionan y tienen credibilidad porque son nuevas y los usuarios no conocen del todo como funcionan. En un futuro (no muy lejano) este tipo de campañas terminarán saturando la red, por lo que la creatividad será, como en el resto de soportes, el único elemento de diferenciación de los productos.

Como ya sabemos, un influencer es aquel con un conocimiento sobre un tema (moda, videojuegos, deporte, salud…) y es capaz de llegar a un público muy extenso gracias a sus redes sociales, convirtiéndose en un personaje de gran interés para una marca.
Es por esto, que estas personas, según la revista ‘Puro Marketing’, suponen la gran apuesta para el 2017. ¿Por qué? La respuesta que se da es que hoy en día un 27% de los españoles que navegan por la red bloquean la publicidad online, porque todos los millenials y generaciones posteriores no se ven representados por la publicidad tradicional, considerándola pesada e indiferente. Simplemente, la manera actual más eficaz de hacer publicidad es un ‘boca a boca’, ya que un 84% de nosotros buscamos recomendaciones de personas ajenas a la hora de comprar un producto. Suele ocurrir que al realizar una compra confiamos más en la opinión de una persona que entiende de la materia o que tiene cierta experiencia, por lo que emplear un influencer adecuado para una marca es una táctica clave de marketing para que llegue al éxito que buscan.
Como ejemplo de esto, que menos que poner uno personal, del que pueda hablar con total seguridad. Es el caso de un pequeño negocio de bisutería que tiene mi madre. Contactó por su red social Instagram con una influencer cuyas seguidoras son el perfil perfecto de compradoras; ésta le compró varios productos y publicó una foto en su cuenta. A partir de eso, el negoció ha ido creciendo y realizando muchas más ventas online.

Los influencers han cobrado una importancia más que relevante en nuestro entorno en un periodo de tiempo muy corto. Comenzaron como un entretenimiento, y han resultado ser un muy buen método de comunicación. La mayoría de ellos no tienen ningún tipo de preparación, simplemente hacen esos vídeos porque les gusta o porque les divierte. El marketing ha encontrado la forma de beneficiarse y sacarles provecho de la mejor manera posible, seleccionando al mejor candidato en función del contenido que genera y el público al que llega. Existen marcas que se han apuntado al fenómeno influencer, dejando de lado a las formas de publicidad más tradicionales. La consecuencia de este cambio ha sido un nuevo método muy efectivo si se realiza de la manera correcta. Es una forma de comunicación muy eficaz puesto que su propagación se basa en el boca-oreja, y por lo tanto le permite convertirse en viral.
Todo esto, presenta un problema muy evidente. Al llegar a un público tan amplio, hay que ser muy conscientes de lo que se hace y dice. Los niños son unos de los espectadores, y a la vez muy influenciables, todo lo que ven lo imitan, y esto, puede implicar dificultades en este sistema si no se hace un buen uso del mismo. Otro problema también presente en este ámbito, es la publicidad encubierta. Hay multitud de tutoriales de belleza donde hablan de ciertos productos que te recomiendan, por muy buena calidad, por un bajo precio, etc., pero, ¿Es real esa opinión, o la marca en cuestión le ha pagado por decirlo? Este tema crea controversia entre los espectadores y los influencers, por lo que hay que saber manejarlo de manera que se eviten malentendidos.
En un futuro, las empresas han de adaptarse a las nuevas formas de comunicación que surjan si quieren obtener los mejores resultados posibles y optimizar sus ventas. Arriesgar en ello es la mejor opción, aunque no la más cómoda.

El mundo de los influencers y bloggers, en la actualidad, se está haciendo un hueco cada vez más fuerte en la publicidad. Son personas que causan tendencia y que por ello tienen miles de seguidores en sus redes sociales, personas que llevan un estilo de vida que gusta e incluso llega a enganchar y que tienen muchísima repercusión. Esto es así, porque la gente que le sigue o bien comparte ese estilo de vida o ansía tenerla.
Hay influencers y bloggers de todo tipo, como todo en la vida, aquellos que han estudiado una carrera relacionada con el mundo de la publicidad y otros que simplemente han tenido suerte en la vida y han llegado a dónde están sin ni siquiera saber cómo.
Ahora bien ¿son una amenaza para las agencias de publicidad? ¿son objetivos? ¿rentables? Estas son muchas de las cuestiones latentes en el mundo de la publicidad. Desde mi punto de vista, son personas muy útiles y muy influyentes y las marcas lo saben. De ahí que cada vez sea más frecuente ver como muchos de ellos se convierten en embajadores de marcas muy conocidas. Son rentables porque gustan por lo que son y por lo que llevan por lo que si una influencer como Dulceida sube una foto a Instagram anunciando lo contenta que está con la nueva chaqueta que se ha comprado, sus seguidores también lo harán. Aportan muchísima cercanía y credibilidad, algo que otros medios no y por eso son tan importantes y no hay que considerarles como una amenaza sino como una oportunidad. Pero, al igual que pueden hablar bien de tu marca, pueden hablar mal y ahí está la cuestión.
Hay que saber utilizar la herramienta adecuadamente y presionar los tornillos suficientes como para que el aparato funcione. Es una balanza con poca estabilidad y que nosotros, como público, tenemos el poder de equilibrar.

Desde hace unos años se viene recurriendo a los influencers para promocionar diferentes productos o marcas, esto, si lo hacemos de forma adecuada, puede tener grandes ventajas.

Quien sigue a un influencer visualiza ese contenido porque desea hacerlo, lo busca porque sabe lo que va a encontrar y esto le gusta, llegando a admirar al creador de este contenido, además normalmente estos creadores se muestran cercanos con sus seguidores por lo que se crea un vínculo entre influencer y seguidor, por tanto, si el influencer recomienda un producto o simplemente habla bien de él, condicionará a estos seguidores a tener una buena imagen del mismo lo cual se puede llegar a traducir en ventas, pero…
¿Nos interesa que nuestro producto llegue a cualquier persona? No cualquier producto vale para ser promocionado en cualquier canal, por ejemplo, tendría mucho más sentido promocionar un coche a través de un canal de automovilismo que en un canal de videojuegos ya que aunque el de videojuegos pueda tener muchos más seguidores, estos seguidores tendrán otros intereses y por lo general, (y me remito a los datos) la mayoría de seguidores de los canales de videojuegos son personas menores de edad que no tienen ni la edad, ni el poder adquisitivo necesarios para adquirir este tipo de productos, así que si elegimos el canal de automovilismo no solo pagaremos menos por realizar la promoción, ya que normalmente cuantos más seguidores tiene el influencers más altas son sus exigencias económicas, si no que será una promoción mucho más efectiva ya que llegaremos a un mayor número de personas que si estén realmente interesadas en nuestro producto, y es que lo importante no es llegar al mayor número de personas indiscriminadamente si no llegar al verdadero target del producto, a las personas que si estarían dispuestas a comprarlo.

Por lo que el usar a un influencer puede ser una gran estrategia, pero no se debe hacer a la ligera, es primordial contar con un mediador como puede ser una agencia de publicidad que analice el mercado, cree una estrategia de comunicación y ayude a la marca a encontrar al influencer más adecuado a su producto para que esta acción comunicativa sea lo más eficaz posible.

¬En los días de hoy, los influencers como youtubers o bloggers son líderes de opinión en nuestra sociedad. En mi opinión, los influencers comunican muy bien y tienen la capacidad de conquistar el público sólo por su propia personalidad o porque también son figuras publicas y muy conocidas. Pueden ser personas, empresas o marcas que tienen la capacidad de criar nuevas modas y tendencias. Esos influencers llegan a el publico de una forma muy personal y ejercen una gran influencia sobre el, dándole opiniones sobre determinadas temáticas. Por otro lado, los influencers son una forma muy buena que las marcas utilizan para publicitar sus productos y influenciar un público sobretodo más joven.

Si hasta pocos años se hacia publicidad sobretodo en la tele, radio o en los periódicos y medios convencionales, podemos decir que hoy la publicidad se practica sobretodo en las redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, Youtube o Snapchat. Esto creo que se debe a la importancia que tienen la internet en los tiempos de hoy y también por causa de la revolución tecnológica.

Por un lado, hay influencers que hacen publicidad a productos que se percebe muy bien que una determinada marca le pagó para hacer esa publicidad. Es decir, esos influencers publicitan productos que nadie tienen que ver con su perfil y aquello que anuncian parece como una publicidad un poco forzada.

Los influencers comparten su estilo de vida y las marcas procuran alguien que se identifique con ellas, para parecer más natural en la hora de los influencers publicitaren esas marcas. Por ejemplo, Mia Rose, youtuber muy conocida en Portugal e en los EUA y que también es cantante, tiene un canal de youtube donde muestra su día a día, lo que hace en su trabajo y los nuevos proyectos que tiene. Además, ella habla sobre maquillaje y productos de decoración para casa, siendo que muchas veces hace publicidad a productos y marcas. Sin embargo, yo creo que cuando ella lo está haciendo, lo hace de una forma muy espontánea. Con esto, quiero decir que para los públicos este tipo de publicidad no es visto como tal, ya que es antes visto como una sugestión o un consejo y mostrando lo que más gusta a los influencers.

Youtubers, influencers, bloggers… Todos ellos creen ser artistas y dibujar sobre Internet. Pero ¿Deberían ser tan valorados como lo son hoy en día?
Los niños del hoy no sueñan con ser poetas, ni músicos, ni arquitectos. Ellos sueñan ser youtubers, es decir, ofrecer una información irrelevante por dinero a un publico que solamente busca matar el tiempo. Triste forma de desperdiciar tu ingenio.
El mundo de la comunicación se está convirtiendo en un circo de animales domésticos. Las largas melenas y los afilados colmillos de la comunicación real han quedado enjaulados bajo un manto de pajaritos que revolotean alrededor de las cabezas de la sociedad actual.
Pronto, las nuevas generaciones superinfluenciadas no sabrán distinguir entre un periodista y un youtuber, o entre un publicista y un influencer.
Las carreras de los profesionales en el ámbito de la comunicación se están viendo truncadas por el éxito aplastante de los que eligen llevar un hobbie a la “profesionalidad”.

Cinco “influencers/youtubers” vinieron a darnos una conferencia sobre la importancia que tienen en la red y promocionarnos sus contenidos. En mi opinión que fueran unos influencers en vez de unos periodista ha sido un punto de inflexión de hasta qué punto en un futuro no tan lejano no diferenciaremos entre un profesional de la comunicación y personas exentas de formación, además no nos damos cuenta del poder que están teniendo en la red hasta que no nos comentan la función que realizan.
De estas Quintas Jornadas Maestro de la Comunicación sobre el mundo de los Influencers y los Youtubers podríamos destacar dos aspectos: en primer lugar, internet como el medio predominante; y en segundo lugar, la importancia de los influencers/youtubers como publicistas.
Como podemos observar en la actualidad, las marcas se están decantando por promocionar sus productos a través de influencers o youtubers para conseguir sus objetivos y llegar a un público más amplio. Los influencers son personas las cuales tienen un gran número de seguidores en sus redes sociales y se han ganado la credibilidad de estos sobre algún tema en cuestión (moda, productos deportivos, maquillaje, belleza, etc.). Cada vez hay más personas que optan por este “oficio” por lo que con el tiempo destacará el que más creatividad tenga, el que llegue a un target mayor; y se convertirá en la “profesión fácil” de la próxima generación.
Por ejemplo, Gala González, una de las bloggers de moda en España, muestra prendas de marcas concretas con las que colabora.
En mi modesto parecer, entiendo que las empresas usen esta manera de propaganda para ahorrarse dinero y no tener que contratar un profesional y como forma de llegar más directamente a los usuarios. En definitiva, una competencia desleal hacia la labor del periodista.

Con el desvanecimiento de los medios tradicionales, internet ha sabido llenar un hueco en la vida diaria de los consumidores de contenidos audiovisuales, ajustándose a sus gustos y necesidades. Es por ello que ha aparecido una nueva figura ajena al canal de difusión: el creador de contenido para la plataforma, capar de ejercer una influencia en sus espectadores, dando lugar a la figura del “influencer”. Este nuevo ecosistema audiovisual ha provocado que los anunciantes cambien su proceso de comunicación: del contacto con el medio de comunicación al trato con el creador de contenido. Este último debe integrar el producto de forma no intrusiva, especificando la naturaleza del acuerdo comercial entre él y la marca, poniendo de manifiesto el derecho del consumidor a saber dicha relación.
Por todo ello, los “influencers” son la nueva vía de comunicación publicitaria que hay que tener en cuenta a la hora de crear una campaña; es cierto que debe estudiarse cada caso antes de proceder a realizarse una, ya que depende del target o la naturaleza del producto el éxito o fracaso de la campaña. Al mismo tiempo, hay que detenerse a la hora de seleccionar el “influencer”, prestando atención a datos como el engagement con sus seguidores: esto nos indica la respuesta de sus seguidores sobre al material que publica el líder de opinión.

Los influencers suelen ser jovenes, nativos digitales, con alguna vocacion determinada, siendo especialistas del tema que dominan, pero no debido a una formacion reglada, sino por su pasion por ello.
Sorprendentemente, la semana pasada en clase, en una exposicion, un companero dijo que el tenia 1.5millon de seguidores en Instagram. Tan solo tiene 18anos y esta en 1 de periodismo. Sin embargo, esa tarde le pregunte a una amiga de fuera de la universidad que se pasa el dia en Instagram y… Claro que le seguia! Ademas le encantaba. Este chico esta vendiendo su propia marca de sudaderas y “se esta forrando”. Todo esto en primer ano de carrera, cuando muchos periodistas graduados van directos al paro por el exceso de oferta que existe y la escasa demanda. Su nombre es Hamza Zaidi.
Esta escasa demanda, a parte de por la crisis tambien se debe a la inclusion en el mundo del periodismo de estas personas no formadas, que son capaces de ser la referencia de millones de personas.

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