La Paradoja de Jevons

Hay un anuncio en la tele, en el que creo publicitan alguna conexi贸n r谩pida a Internet, que me parece muy ocurrente. En la primera parte un empresario, con cara de avispado, se frota las manos pensando en el trabajo extra que van a poder desarrollar sus empleados teniendo en cuenta la econom铆a de tiempo que esta nueva conexi贸n permitir谩, en la segunda parte un tipo joven y moderno, que trabaja en su port谩til desde un barco, se congratula de la cantidad de cosas que podr谩 hacer en su reci茅n engordado tiempo libre, termina con un par de caras c贸micas cuando a cada uno le plantean la expectativa del otro.

Le铆a el otro d铆a en un foro sobre la crisis energ茅tica acerca de este convencimiento humano de que la mecanizaci贸n, cada vez m谩s eficiente, del trabajo podr铆a, en alg煤n momento de la historia conducirnos a una liberaci贸n del mismo. Pero a poco que miremos a nuestro alrededor nos damos cuenta de que esto, al menos de mom ento, no ha sucedido, siempre encontramos nuevas maneras de seguir produciendo.

Amplio de nuevo el concepto al problema de la energ铆a y nos encontramos con 鈥淟a Paradoja de Jevons鈥, que afirma que a medida que el perfeccionamiento tecnol贸gico aumenta la eficiencia con la que se usa un recurso, lo m谩s probable es que aumente el consumo de dicho recurso, antes que disminuya. Concretamente, la paradoja de Jevons implica que la introducci贸n de tecnolog铆as con mayor eficiencia energ茅tica pueden, a la postre, aumentar el consumo total de energ铆a.

Todo esto me lleva rescatar de mi memoria la primera vez que us茅 un ordenador, hace ya 8 a帽os. Me iba de viaje a un pa铆s muy lejano (cary! Estoy hecha una abuela) , con mochila y sin m贸vil, , y un buen amigo, con muy buen criterio, me abri贸 una cuenta de correo y me grab贸 su direcci贸n y me ense帽贸 los cuatro pasos que necesitaba para decir que estaba bien. Ahora necesito al menos 64 megas de RAM y una ADSL que va muy r谩pida, pero que me tiene esclavizada con lo de que siempre me toque a mi llamar a la familia.

C贸mo dec铆amos en el 煤ltimo post, la tecnolog铆a prospera para facilitarnos la vida, y seguir谩 haci茅ndolo con esa alegr铆a y ligereza tan desigualmente repartidas a lo largo y ancho de este mundo, pero debates no hay ninguno cerrado. Yo, que me confieso admiradora de las virtudes de este nuevo mundo tecnol贸gico, me pregunto si nos llevar谩n a la expectativa del avispado empresario o a la de su joven compa帽ero.

Ana Cortinas

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Comentarios

Desconocía tal paradoja. Muy interesante el post. Gracias por la información

Juanjo Ibáñez

INTERESANTE

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