La enseñanza de la ciencia
“No existe viento favorable
para quien no sabe a dónde va” (Séneca)
Espero que siga abierto el debate que se planteó acerca de si se puede hablar o no de crisis en el sistema educativo, aunque yo no sepa dónde se desarrolla. Vamos por tanto a cambiar de tercio, o no, y hablar un poquito sobre la enseñanza de la ciencia por si acaso es cierto, o no, que faltan vocaciones científicas.
Vamos a partir de las aportaciones que se realizaron en la mesa redonda que organizó El CSIC en la Escuela, el pasado 7 de febrero, con participación de representantes de las Comunidades que participan en el Proyecto.
Se dijo “La Ciencia asusta, acobarda” por eso es difícil acercarse a ella. Los profes repetimos lo que aprendimos. Si no aprendimos los conceptos con suficiente profundidad, tampoco los reproduciremos en toda su complejidad, si no fuimos a un laboratorio, no llevaremos a nuestros alumnos, si no practicamos la formulación de hipótesis, llegamos a a clase soltamos el rollo y hasta mañana. La representante de este Proyecto en Palencia contaba como, después de pasar por la formación del CSIC, se están recuperando laboratorios, trabajo por proyectos y acercamiento de las familias al estudio de la ciencia.
En Zamora el año pasado ya descubrieron el Norte (estudios de magnetismo) y este año van a atrapar al rayo por los cuernos, todo en una unitaria con alumnos de diferentes edades. El profesor da el turno de palabra primero a los más pequeños, que si no se aburren un poco.
Rosa del CEIP Fontarrón comparó al Equipo del CSIC en la Escuela con las Misiones Pedagógicas afirmando que desde el instante de su primer encuentro la vida del Centro cambió para siempre. Costó aprender mucho, todos hemos experimentos sobre flotación en nuestras aulas, pero…”quien iba a sospechar eso del peso específico”. Entrar en contacto con los conceptos científicos, con el conocimiento racional del mundo, engancha y mucho, ¿por qué entonces tenemos tanta falta de vocaciones científicas?
A Navarra también llegaron estas nuevas misiones pedagógicas, algunos profesores, conscientes de la oportunidad se han hecho hora y media de carreteas de montaña para poder asistir a esta formación y siguen reuniéndose en un seminario con el fin de distribuir los contenidos a lo largo de los cursos de Primaria. La asignatura dispone de 4 horas semanales, pero se divide en flora, fauna, instituciones y ciencias naturales, los contenidos a los que hacemos referencia se quedan con 55 minutos a la semana.
La compañera de Sevilla nos dejó la frase que abre este post: “No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va” (Séneca). Los vientos que necesitaría la enseñanza de la Ciencia, según su criterio, serían:
· Motivación.
· Cambios en la estructura educativa.
· Aprovechar los periodos evolutivos del alumno
· El CSIC en la Escuela.
Sobre la motivación ya hemos hablado en otra entrada del blog. Es importante tener en cuenta los periodos evolutivos del alumnado, para que no creamos por una enseñanza temprana tener cubierta la materia, ni nos demoremos demasiado en las edades que permiten un pensamiento abstracto dejando pasar un tren muy difícil de recuperar.
La mesa finalizó con la intervención de Juan José Ruiz, representante del programa “Leonart” dedicado a la divulgación científica para los más pequeños, que se emite en la 2 todos los días a las 7 de la mañana, se ve que es menos comercial que los dibujos japoneses. Gran descubrimiento este Leonart.
En las intervenciones del público también se resaltó esa carácter atractivo de la ciencia, luego si no se insiste más en ella es por la inseguridad en la materia.
Las reformas universitarias del momento van a aumentar a 4 los años de las enseñanzas de Magisterio, esperemos que esta oportunidad no se deje escapar si la inclusión de una sólida formación en materias tan relevantes como la ciencia, las matemáticas o la lengua, sea cual sea la especialidad elegida. La realidad nos enseña que, una vez diplomado, son demasiado variopintos los avatares que te depositan en la enseñanza de tal o cual especialidad y que hoy en día los conocimientos dependen mucho del itinerario seguido por el profesor en su vida de estudiante. Esto no quiere decir que me decante por radicalizar las adjudicaciones por la especialidad que demuestre tu título, la solución en la Primaria no son los ”idiotas especializados” que decía Ortega, sino por el contrario me parece mejor homogeneizar más el colectivo mejorando los niveles generales de conocimiento y consiguiendo así a “los mejores para el magisterio”, tal como hace nuestro envidiado modelo finlandés.
Ana Cortinas
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios
Aún no hay comentarios.
Escribe un comentario