El Mundo publica sobre la firma del proyecto ITER

Firmado el tratado para poner en marcha el proyecto de reactor nuclear experimental

 
Actualizado martes 21/11/2006 13:01 (CET)
 
PARÍS | MADRID.- Los siete socios internacionales del proyecto de reactor de fusión termonuclear ITER (China, Corea del Sur, EEUU, la India, Japón, Rusia y la Unión Europea) han firmado en París el tratado que fija el marco jurídico y financiero de una cooperación cuyo objetivo es conseguir energía más limpia y barata.

El Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER por sus siglas en inglés) es un laboratorio que se instalará en Cadarache (en la desembocadura del Ródano, al sur de Francia) y del que los científicos esperan obtener un prototipo de reactor que comercializar en el futuro.

El origen del proyecto es la observación del sol, donde los átomos de hidrógeno se unen para crear otros más grandes en un proceso que se realiza a una altísima temperatura y del que se desprende energía.

Lo que pretende el ITER es reproducir en la Tierra ese mismo proceso, gracias a un nuevo tipo de reactor que supone una colaboración entre siete socios que representan en la actualidad más de la mitad de la población mundial.

En 2050 habrá en la Tierra 9.000 millones de habitantes y el consumo de energía se incrementará notablemente, hasta el punto de que para entonces pueden agotarse las reservas de petróleo, mientras que la previsión es que las del gas se terminen dentro de 66 años y las de carbón en 250 años.

Con ese escenario los siete socios quieren impulsar un tipo de energía abundante, segura y que no emite CO2, por lo que permite luchar contra el “efecto invernadero” que genera el cambio climático.

La ventaja es que la materia prima está muy repartida en todo el globo, ya que el funcionamiento del reactor se basa en una mezcla de deuterio (o hidrógeno pesado) y tritio, que se pueden extraer del agua de mar.

Se trata de provocar una reacción de fusión entre ambos elementos a una temperatura de cien millones de grados para conseguir un combustible que emplear en la producción de energía.

Hasta 2008 se acondicionará en Cadarache una zona que albergará el reactor, cuya construcción tardará unos diez años en completarse, con un coste estimado en unos 4.570 millones de euros, en los que la UE aportará el cincuenta por ciento y los otros seis socios el diez por ciento cada uno, de manera que sobrará dinero para que haya una reserva en caso necesario.

La explotación del reactor se desarrollará durante 20 años, con un coste de 4.800 millones de euros, de los que los europeos financiarán el 34% y los seis socios el 11% cada uno.

Si todo sale como desean los científicos el resultado será un prototipo de reactor cuya propiedad intelectual tendrán los participantes en el ITER y que desde entonces podrá ser explotado comercialmente.

La experiencia de la unión de tantos países importantes es un hecho poco habitual, por lo que Francia ha querido dar realce a la firma con un acto en el Palacio del Elíseo al que han asistido el jefe del Estado, Jacques Chirac y el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, así como el comisario europeo de Ciencia e Investigación, Janez Potocnik, y varios ministros o viceministros de distintos países comunitarios.

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

(requerido)

(requerido)


*