Almacenamiento de CO2 en Omán

En una reciente publicación en la americana Proceedings of the National Academy of Sciences, Peter Kelemen y Jürg Matter presentaron unos resultados muy interesantes sobre la gran capacidad y rendimiento de almacenamiento de CO2 de la peridotita. Este mineral es muy abundante en el desierto de Omán y es el componente principal del manto terrestre.

 

[José Luis Gálvez]

Dentro de los nuevos procesos de almacenamiento de CO2 geológico, adquieren cada vez más importancia los procesos de fijación química. Ante la necesidad de monitorización de los almacenamientos sugeridos en yacimientos agotados a grandes profundidades, Peter Kelemen y Jürg Matter, de la Universidad de Columbia, Nueva York, proponen una reacción química entre el CO2 y la peridotita (principalmente compuesta por olivino y piroxeno, rica en magnesio y calcio) forman un sólido de estructura similar al mármol, de gran estabilidad. Esta reacción ya se produce de forma natural en el desierto de Omán, en la península arábiga (Figura 1).

La excepcionalidad de este descubrimiento es la gran velocidad y alto rendimiento que presenta la peridotita en la fijación de CO2 presente en la atmósfera; cuando se pone en contacto con atmósferas compuestas únicamente por CO2 o CO2 comprimido es capaz de multiplicar la velocidad de reacción un millón de veces.

 

Figura 1. Carbonato sólido formado sobre la roca madre de peridotita en el desierto de Omán.

 

La peridotita presente en Omán sería capaz de absorber 4000 millones de toneladas de CO2 al año (actualmente, de forma natural, absorbe unas 100.000 toneladas). Se considera inviable la explotación de un yacimiento de peridotita para implementar procesos de adsorción en los sitios de generación, debido al alto coste y a la gran cantidad de energía necesaria en extracción y transporte.

Se ha propuesto un mecanismo autosostenido de forma natural, para lo cual habría que realizar grandes incisiones en el lecho de peridotita presente en el fondo oceánico cercano a Omán. El agua marina cedería el CO2 de su composición a la reacción con peridotita, a la vez que se calentaría por acción del calor interno de la tierra y el calor desprendido por la reacción. Por convección natural, el agua sin CO2 ascendería, formando un ciclo en el fondo oceánico. A su vez, el agua marina establece un equilibrio con la atmósfera; si la peridotita del fondo elimina CO2, el agua marina entraría en defecto respecto del valor de equilibrio, por lo que toma CO2 de la atmósfera.

Otros mecanismos similares ya habían sido propuestos. Un ejemplo es la serpentinita finlandesa, muy abundante en aquel país, pero con un gran defecto respecto de la peridotita: la baja velocidad de reacción, que obliga a modificar químicamente la serpentinita en un proceso previo, obligando a la extracción y pretratamiento. El sistema de captura de CO2 en este caso sería extremadamente costoso.

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Comentarios

Deseo saber que posibilidades de almacenamiento de CO2 hay en la región sur de mi país, Argentina

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