Energías Limpias vs. Energías Renovables

En las últimas semanas ha habido un importante debate en España con motivo del futuro cierre de Garoña en el año 2011. El 5 de junio de 2009, el Consejo de Seguridad Nuclear recomendó una prórroga, desde un punto de vista técnico, siempre que se cumplan una serie de requisitos. Por otro lado, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró que, de acuerdo con el programa electoral del PSOE en 2008, “se procurará cerrar la central y la sustitución de la energía nuclear por energías renovables, más limpias y menos costosas”. Pero, ¿qué significa energía limpia?, ¿todas las renovables son energías limpias?

 

[José Luis Gálvez]

En concreto, el programa electoral del PSOE dice “Mantendremos el compromiso de sustitución gradual de la energía nuclear por energías seguras, limpias y menos costosas, cerrando las centrales nucleares de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil, dando prioridad a la garantía de seguridad y con el máximo consenso social, potenciando el ahorro y la eficiencia energética y las energías renovables, la generación distribuida y las redes de transporte y distribución local”.

 

No quiero entrar en debates políticos ni realizar análisis tecnoeconómicos para ver quien lleva razón. Los resultados que aquí expongo no están vinculados necesariamiente a lo que yo pienso ni representa ninguna posición oficial de la institución en la que trabajo. El motivo por el que escribo esta entrada es que, como suele ser habitual, se confunden los términos “renovable” y “limpio”. La “renovabilidad”, si se me permite la palabra, de una energía depende de la cantidad de energía que puede renovarse. Una fuente renovable de energía es una fuente, por tanto, inagotable. La energía solar y la energía eólica son buenos ejemplos de alta “renovabilidad”. El término “limpio” asociado a una energía implica “poca o ninguna” contaminación. ¿El hecho de utilizar una energía renovable implica que no se contamina? La respuesta no es inmediata y, ni siquiera, evidente.

 

En este Weblog ya se ha hablado del análisis de ciclo de vida y de sus implicaciones en la evaluación de sistemas energéticos (link, link, link, link). Por ello, no me he resistido a realizar el análisis de lo que “contamina” 1 kWh producido por diferentes fuentes de energía: solar-fotovoltaica, eólica y nuclear, en todo su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta el desmantelamiento de la planta. En la Figura 1 se muestra la cantidad de gases de efecto invernadero producido (medidos en CO2 equivalente) y el impacto ambiental ponderado por el método Ecoindicator 99. Los datos de los diferentes ciclos de vida provienen de EcoInvent, base de datos incluida en SimaPro. (El eje de valores para cada gráfica está oculto para no desvelar los datos de EcoInvent)

Figura 1. Cambio climático e Impacto Total asociado a 1 kWh de energía eléctrica producida por diferentes orígenes.

 

Ante los datos presentados en la figura 1, ¿por qué no se considera a la energía nuclear limpia, si su ciclo de vida produce menos CO2 y menos impacto que las renovables consideradas? Además, queda claro que energía renovable no implica necesariamente energía limpia. De hecho, los procesos secundarios asociados a la construcción de los paneles fotovoltaicos son responsables del alto impacto de este tipo de energía. Ante el funcionamiento normal o estacionario de las diferentes opciones de producción de energía evaluadas, es la energía nuclear la que menos impacto asociado presenta, aunque estos resultados tienen una serie de limitaciones:

 

-          El ACV no considera análisis de riesgos ni el impacto de estos. El daño que puede causar el fallo de una central (o de cualquier otra instalación) no se incluye en el análisis.

-          Los paneles actuales tienen menor impacto que el que se refleja en la Figura 1, ya que son más eficientes que los que aparecen en la Base de Datos EcoInvent. El nivel de emisiones también se puede reducir por el grado de insolación que recibe un panel. Puede alcanzarse hasta el 50% de reducción del impacto y de las emisiones en las condiciones más favorables. Más sobre ACV de fotovoltaica en esta entrada.

 

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