Archivo de mayo, 2014

¿Son las microalgas una alternativa para el desarrollo de los biocarburantes?

Durante los últimos años, la comunidad científica ha centrado gran parte de su labor en el desarrollo de energías sostenibles beneficiosas para el medio ambiente a partir de nuevos sustratos. Un ejemplo de estas energías renovables es el uso de microalgas para la producción de biogás. Pero, ¿por qué las microalgas?

[Autora: Lara Méndez-Instituto IMDEA Energía]

Las microalgas son organismos unicelulares que, al igual que las plantas, tienen capacidad fotosintética y por lo tanto utilizan el CO2  como fuente de carbono, liberando oxígeno. De este modo, su utilización resulta altamente atractiva ante la perspectiva de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Así mismo,  poseen altas tasas de crecimiento y tienen la capacidad de crecer en diferentes tipos de medios, como por ejemplo, en aguas residuales.

La digestión anaerobia implica la transformación de materia orgánica en gas metano a través de un complejo proceso biológico, en el cual se encuentran implicadas diferentes poblaciones de microorganismos bacterianos. Así, introduciendo un sustrato orgánico es posible la producción de biogás para su posterior utilización como combustible o producción de electricidad/calor. 

El proyecto europeo All-gas pretende alcanzar la producción de biocombustibles a partir del cultivo de microalgas a gran escala y de bajo coste. Para lograr este objetivo, varias plantas piloto de crecimiento de microalgas han sido implementadas en la EDAR El Tormo, en Chiclana (Cádiz). El objetivo de este proyecto es transformar los efluentes de la estación depuradora de agua residual en biomasa, mediante el uso de los nutrientes que esta contiene para fomentar el crecimiento de las microalgas de forma eficiente y productiva.

 Foto 1: Canaletas de recolección de microalgas en Chiclana, Cádiz.

 La biomasa recogida se procesara para producir distintas fuentes energéticas, como por ejemplo, biodiesel (a partir de la extracción de los lípidos de las microalgas) y el biogás (a partir de los residuos orgánicos restantes de la biomasa junto con los sólidos de las aguas residuales). El CO2 producido durante el proceso de digestión anaerobia será separado del metano producido y reutilizado en favor del enriquecimiento del medio para el cultivo de las algas.

Por otro lado, del agua residual procedente de la EDAR utilizada para el crecimiento de la biomasa se obtendrá agua purificada óptima para su reutilización. De este modo, las microalgas no solo contribuyen a la producción de energía sino también a la bioremediación de dichas aguas. El proceso conjunto será una forma eficiente y sostenible de obtener energía, sumado a que el sistema se autoabastecerá con la propia energía producida.

Referencias: http://www.all-gas.eu/Pages/default.aspx

 

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