Archivo de junio 3rd, 2020

Estado de la I+D sobre la COVID-19 y su incidencia en el envejecimiento

La actividad que los organismos de investigación de todo el mundo llevan a cabo para estudiar el “terremoto” que ha supuesto la pandemia de la COVID-19 sobre el ser humano y sus múltiples consecuencias, en sus más amplios aspectos, se ve reflejada en una producción de artículos científicos que, ha crecido exponencialmente en lo que llevamos de 2020, como cabría esperar, superando ya la cifra de los 15.000[1] documentos científicos.

A lo largo de este artículo, intentaremos proporcionar una fotografía aproximada del estado actual de la I+D sobre la COVID-19 y qué parte de esa investigación se ocupa y preocupa de los aspectos que tienen que ver con la incidencia en el envejecimiento, empleando para ello el análisis bibliométrico de los documentos científicos publicados y los datos suministrados por la Web of Science.

En primer lugar, vamos a ubicar la actividad investigadora en el contexto internacional y cómo se posiciona la producción científica en España. Para ello, podemos observar un mapa coroplético en el que por intensidad de una paleta de colores se aprecia qué países centran en mayor medida la intensidad investigadora en el ámbito de la COVID-19 en general sin focalizarlo todavía sobre aquellas investigaciones que tengan que ver con el envejecimiento:


Como se puede observar Estados Unidos (EEUU), China, Italia e Inglaterra lideran en ese orden la producción investigadora acumulando casi el 20% de los documentos científicos producidos en todo el mundo. España se encuentra en el puesto duodécimo de la producción científica con un 0,8% de la producción mundial.

Las instituciones de investigación con mayor producción científica son la Universidad de Londres (1,09% de la producción mundial), la Universidad de Harvard (0,8%), la Universidad de California (0,7%) y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en China (0,61%) como las cuatro primeras instituciones con mayor porcentaje de publicaciones científicas relacionadas con la COVID-19 y destacadas sobre el resto. La primera institución española que aparece por producción científica en este ámbito es la Universidad de Barcelona (UB), seguida del CIBER (Centro de Investigación Biomédica en Red).

Tratando de obtener una imagen de la investigación en relación con la incidencia de la COVID-19, podemos relacionar la producción científica de cada país con su prevalencia de casos durante la pandemia[1]. Así, podríamos tener una idea de si los países con más casos han invertido más esfuerzo en producir ciencia encaminada a paliar las consecuencias del coronavirus.


Observamos que no siempre se relacionan la incidencia de la pandemia con la intensidad de la actividad científica de ese país en dicho tema. En el gráfico superior, el tamaño del círculo representa la producción científica y el color rojo intenso nos indica los países con una mayor incidencia de la enfermedad medido en casos confirmados. Podemos observar que en EEUU se produce esa correlación, siendo el país con más casos y, al mismo tiempo, el que mayor producción científica desarrolla. Pero este comportamiento no se da en otros países, como el caso español, que siendo uno de los países con mayor incidencia de la pandemia en números brutos, presenta una relativamente baja producción científica comparada con países en situaciones similares. Esta es la situación de Italia que, teniendo menor incidencia en casos, desarrolla la mayor producción científica a nivel europeo. Otros ejemplos como el de China, con una incidencia de enfermedad más contenida que en España e Italia, desarrolla, sin embargo, una producción científica similar al líder en este ámbito, que es EEUU.

En cuanto a las áreas en las que se ha centrado la actividad investigadora sobre la COVID-19, destacan tres áreas de investigación por encima del resto: Enfermedades infecciosas, en primer lugar, Salud Pública, Medioambiental y Ocupacional en segundo y la tercera sobre Sistema respiratorio.

Investigación en la COVID-19 y envejecimiento

Con toda esta información podemos profundizar un poco más y analizar mediante un filtrado, cuánta de la producción científica que se está produciendo en torno a la COVID-19, se está focalizando en el ámbito del envejecimiento. Se ha aplicado un filtrado en el que se tienen en cuenta las menciones en el título o en el resumen sobre palabras clave relacionadas con envejecimiento y todas aquellas publicaciones relacionadas con el área de Geriatría y/o Gerontología. Tras analizar los resultados, se ha obtenido que, del total de investigaciones en la COVID-19, casi un 10% corresponden con temas relacionados con envejecimiento en un amplio rango de áreas científicas.

Si hacemos una comparativa por países que más producción científica desarrollan centrados en la COVID-19 y envejecimiento, es China la que sobresale por encima del resto tomando el liderato y superando a EEUU, que lideraba en la producción general en la investigación de la COVID-19. En Europa, destaca Italia como el país con una mayor preocupación en el envejecimiento dentro de esta focalización.


Este comportamiento también lo podemos ver reflejado si comparamos en el mapamundi las dos variables, es decir los países con mayores porcentajes de producción científica sobre la COVID-19 (paleta de colores azules) y aquellos que tienen más porcentaje cuando se focaliza en el envejecimiento (paleta de colores naranjas):


Otro análisis desarrollado es la localización geográfica de focos de actividad científica sobre la COVID-19 centrados en temas de envejecimiento, de tal manera que podemos analizar las instituciones que más producción investigadora desarrollan y ubicarlas en un mapamundi.


Cómo se puede observar, se localizan varios focos principales de actividad científica centrados en tres regiones fundamentalmente, como son la costa este de EEUU, la zona este de China y centro Europa. Tres universidades chinas son las instituciones con mayor actividad investigadora en este ámbito, concretamente la Universidad de Ciencia y Tecnología de HUAZHONG, la Universidad de ZHEJIANG y la Universidad de WUHAN. Este comportamiento se puede confirmar con más detalle en el siguiente gráfico de barras. Las instituciones que se encuentran en primer lugar del listado son aquellas con mayor porcentaje de actividad científica desarrollada sobre la COVID-19 y las representadas en una gama de colores naranja más oscuro representan aquellas que son líderes en el ámbito de la COVID-19 focalizado en el envejecimiento.


Si analizamos la situación española, podemos observar que se encuentra alejada de los países con más actividad científica relacionada con la pandemia y el envejecimiento (con casi un 0,97% de la producción mundial). Mientras que España se encuentra en el puesto duodécimo en producción científica general sobre la COVID-19, su foco en el ámbito concreto del envejecimiento desciende hasta el puesto decimoquinto. La institución científica más activa en este ámbito de la COVID-19 focalizada en el envejecimiento es el CIBER (Centro de investigación Biomédica en Red). Finalmente, cabe mencionar que en España el área de Geriatría y Gerontología es la que más actividad produce relacionada con la COVID-19 y el envejecimiento, diferenciándose ligeramente del patrón observado a nivel mundial, donde las investigaciones se siguen centrando en las tres áreas principales mencionadas anteriormente (Enfermedades infecciosas; Salud Pública, Medioambiental y Ocupacional; y Sistema respiratorio).


Fuente: Elaboración propia (programación en Python y Tableau public) con datos bibliométricos suministrados a partir de la Web of Science y datos de incidencia de la COVID-19 procedentes de worldometers.info

 


[1] Datos referidos al momento en el que se elabora este artículo.

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