‘General’

La edad es algo más que un número. El aprendizaje automático podría predecir el envejecimiento

Los profesionales médicos y la ciencia han observado durante mucho tiempo que la edad biológica y la edad cronológica no siempre coinciden. Un niño de 5 años puede presentar muchos signos de vejez y padecer numerosas enfermedades relacionadas con la edad, mientras que un una persona mayor de 80 años puede ser sano y robusto. Si bien los factores ambientales como la dieta, la actividad física y otros factores juegan un papel muy importante, hay muchos otros factores que contribuyen también a diferenciar cómo algunas personas envejecen mejor que otras. Esos factores siguen siendo aún poco conocidos…

Hace pocos días un estudio publicado en la revista Genome Biology , un equipo de investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos de California, ha desarrollado un proyecto de investigación mediante el análisis de células de la piel en muestras humanas tomados de 133 individuos sanos con edades comprendidas entre 1 y 94 años, con el objetivo de encontrar ”firmas moleculares” que puedan predecir la edad biológica. Los investigadores se centraron en un tipo de célula de la piel llamada fibroblastos dérmicos, que generan tejido conectivo y ayudan a la piel a sanar después de una lesión. Eligieron este tipo de células por dos razones: primero, las células son fáciles de obtener con una biopsia de piel simple y no invasiva; en segundo lugar, estudios anteriores indicaron que es probable que los fibroblastos contengan firmas de envejecimiento. Esto se debe a que, a diferencia de la mayoría de los tipos de células que se regeneran por completo cada pocas semanas o meses, un subconjunto de estas células permanecen durante toda nuestra vida.

Para obtener una muestra representativa, el equipo estudió un promedio de 13 personas por cada década de edad. El laboratorio cultivó las células para multiplicarlas, luego usó un método llamado secuenciación del ARN (RNA-Seq) para buscar biomarcadores en las células que cambian a medida que las personas envejecen. La peculiaridad de la investigación ha sido la utilización de técnicas de aprendizaje automático e inteligencia artificial mediante el entrenamiento de algoritmos personalizados para clasificar los datos del RNA-Seq. El equipo encontró ciertos biomarcadores que indicaban el envejecimiento y podían predecir la edad de una persona con un error de menos de ocho años de promedio. Para la validación del algoritmo, el equipo utilizó fibroblastos de 10 pacientes con progeria, una enfermedad genética caracterizada por el envejecimiento prematuro. Basado en el análisis de las firmas moleculares de estos pacientes, que tenían entre dos y ocho años, el modelo predijo que sería aproximadamente una década mayor que su edad cronológica.

El objetivo de perfeccionar este algoritmo es que pueda predecir un envejecimiento saludable y un envejecimiento no saludable, y tratar de encontrar las diferencias. El estudio trata de proporcionar una base para abordar las cuestiones no resueltas en el envejecimiento humano, como es la cuantificación de la tasa de envejecimiento en momentos de estrés.

El análisis del equipo de Salk fue diferente de los enfoques anteriores tomados por otros laboratorios para estudiar el envejecimiento biológico. La mayoría de los estudios anteriores se centraron en los cambios en solo unos pocos sitios de metilación del ADN, en lugar de observar los cambios de expresión en todo el genoma. El conjunto de datos también fue mucho más grande que cualquier investigación de este tipo que se haya hecho antes, porque incluía a muchas personas que representan un rango de décadas. Los investigadores han hecho públicos los datos para que otros investigadores puedan usarlos.

Desarrollar una mejor comprensión de los procesos biológicos del envejecimiento podría eventualmente ayudar a abordar las condiciones de salud que son más comunes en la vejez, como las enfermedades cardíacas y la demencia. Además si los hallazgos son validados, los médicos podrían usar este tipo de análisis para determinar cuándo comenzar a evaluar a sus pacientes para detectar afecciones relacionadas con la edad y aconsejarles de forma preventiva sobre opciones de estilo de vida saludables más personalizadas.

El siguiente paso de la investigación será buscar estas firmas moleculares en otros tipos de células para confirmar estas hipótesis.

Referencia: Jason G. Fleischer, Roberta Schulte, Hsiao H. Tsai, Swati Tyagi, Arkaitz Ibarra, Maxim N. Shokhirev, Ling Huang, Martin W. Hetzer, Saket Navlakha. Predicting age from the transcriptome of human dermal fibroblastsGenome Biology, 2018; 19 (1) DOI: 10.1186/s13059-018-1599-6

Etiquetas: , , , , ,

Nuevos métodos permitirían mejorar el diagnóstico y tratamientos más precisos del Alzheimer

Diagnosticar con precisión la enfermedad de Alzheimer puede ser complicado y llevar más tiempo del que todos quisiéramos, ya que muchas otros condicionantes pueden causar síntomas similares. Un nuevo método basado en imágenes cerebrales puede facilitar la detección de deposiciones de proteínas tau específicas, que son exclusivas de los casos de Alzheimer.

Hay dos proteínas que se conoce sobradamente que están relacionadas con la enfermedad de Alzheimer: beta-amiloide, que forma lo que se conoce como placa en el cerebro, y tau, que forma ovillos dentro de las células del cerebro. El beta-amiloide se disemina por todo el cerebro en una etapa temprana, décadas antes de que el paciente note los primeros signos de la enfermedad. Tau, por otro lado, comienza a diseminarse en una etapa posterior, desde los lóbulos temporales a otras partes del cerebro. Es esta última etapa de formación de tau cuando comienza a extenderse, cuando las neuronas comienzan a morir y el paciente experimenta los primeros síntomas de la enfermedad. Si en este momento se escanea el cerebro de un paciente con dificultades de memoria y demuestra tener mucha tau en el cerebro, se sabe con un alto grado de probabilidad que se trata de un caso de Alzheimer.

Esta investigación es parte de un estudio internacional con más de 700 pacientes y liderado por un grupo de científicos de la Universidad de Lund en Suecia, y recientemente publicado en JAMA (Revista de la Asociación Médica Americana).  En este estudio se mostró que el nuevo método de tau-PET tenía una gran sensibilidad y especificidad: detectó del 90 al 95 por ciento de todos los casos de Alzhéimer y solo dio unos pocos resultados positivos falsos en pacientes con otras enfermedades relacionadas. El método tau-PET tenía una precisión diagnóstica claramente superior en comparación con la MRI (Imagen por Resonancia Magnética), y menos resultados falsos positivos que el PET beta-amiloide, dos métodos que se usan de forma rutinaria en la actualidad. Por lo tanto, la Tau-PET debería ser de gran utilidad en la investigación de pacientes con problemas de memoria, tan pronto como el método sea aprobado para uso clínico. El método tau-PET también podría ser valioso en los ensayos de nuevos medicamentos contra el Alzheimer, ya que puede mostrar si los nuevos medicamentos han tenido éxito en la prevención de la propagación de tau en el cerebro.

Al mismo tiempo en referencia a la enfermedad de Alzheimer, un grupo de investigadores del King’s College de Londres un descubrieron un circuito de retroalimentación subyacente a la degeneración cerebral en la enfermedad de Alzheimer que puede explicar por qué tantos ensayos clínicos con medicamentos prometedores han fallado. El estudio también identifica un medicamento clínicamente aprobado que rompe con este círculo vicioso y protege contra la pérdida de memoria en modelos animales de Alzheimer.

Muchos medicamentos dirigidos al beta-amiloide han fallado en la práctica en los ensayos clínicos. El beta-amiloide ataca y destruye las sinapsis, las conexiones entre las células nerviosas del cerebro, lo que da como resultado problemas de memoria, demencia y finalmente la muerte. En este nuevo estudio, publicado en Translational Psychiatry , los investigadores descubrieron que cuando el beta-amiloide destruye una sinapsis, las células nerviosas producen más beta-amiloide y generan de nuevo más sinapsis para destruir, por lo que el conocimiento de este circuito es un gran avance en nuestra comprensión de la enfermedad y que resalta la importancia de la intervención terapéutica temprana.

Los investigadores también encontraron que una proteína llamada Dkk1, que estimula potentemente la producción de beta-amiloide, es fundamental para que se produzca este ciclo de retroalimentación. Investigaciones previas de este grupo de investigación identificaron a Dkk1 como un jugador protagonista en el Alzheimer, y aunque Dkk1 es apenas detectable en el cerebro de los adultos jóvenes, su producción aumenta a medida que envejecemos. 

Por tanto estos estudios apuntan a que en vez de el beta-amiloide en sí, la proteína Dkk1 podría ser una mejor diana terapéutica para detener el progreso de la enfermedad de Alzheimer al interrumpir el círculo vicioso de la producción de beta-amiloide y la pérdida de sinapsis.

Los investigadores encontraron que en ratones diseñados para desarrollar grandes depósitos de beta-amiloide en sus cerebros a medida que envejecen, solo dos semanas de tratamiento con fasudil redujeron drásticamente los depósitos de beta-amiloide. Investigadores del King’s College London están buscando financiación para llevar a cabo un ensayo en pacientes con Alzheimer en etapa temprana para determinar si el fasudil mejora la salud del cerebro y previene el deterioro cognitivo.

Referencias:

1. Ossenkoppele R, Rabinovici GD, Smith R, et al. Discriminative Accuracy of [18F]flortaucipir Positron Emission Tomography for Alzheimer Disease vs Other Neurodegenerative DisordersJAMA, 2018; 320 (11): 1151–1162 DOI: 10.1001/jama.2018.12917

2. Christina Elliott, Ana I. Rojo, Elena Ribe, Martin Broadstock, Weiming Xia, Peter Morin, Mikhail Semenov, George Baillie, Antonio Cuadrado, Raya Al-Shawi, Clive G. Ballard, Paul Simons, Richard Killick. A role for APP in Wnt signalling links synapse loss with β-amyloid productionTranslational Psychiatry, 2018; 8 (1) DOI: 10.1038/s41398-018-0231-6

Etiquetas:

Personas mayores con problemas para identificar olores, aumenta la probabilidad de demencia

Un estudio desarrollado a largo plazo con una muestra poblacional de casi 3.000 adultos, de entre 57 y 85 años de edad, ha descubierto patrones similares en aquellos individuos que no podían identificar al menos cuatro de cada cinco olores comunes. De tal manera que estos presentaban más del doble de probabilidades de desarrollar demencia en los cinco años próximos.

Aunque el 78% de los examinados presentaban comportamientos normales en la identificación de dichos olores, el 14% sólo podía identificar tres de cinco, el 5% podía identificar sólo dos, el 2% identificaba sólo uno y 1% de los sujetos del estudio no fueron capaces de identificar ningún olor.

Cinco años después de la prueba inicial, casi todos los sujetos del estudio que no pudieron nombrar un único olor habían sido diagnosticados con demenciaCasi el 80% de los que proporcionaron sólo una o dos respuestas correctas también tuvieron demencia, con una correlación entre el grado de pérdida de olor y la incidencia de demencia.

Estos resultados muestran que el sentido del olfato está estrechamente relacionado con la función cerebral y la salud. Se cree que la capacidad del olfato podría ser un marcador sencillo en etapas tempranas para identificar a las personas con mayor riesgo de demencia y aumentar su seguimiento neurológico.

El nervio olfativo es el único nervio craneal directamente expuesto al medio ambiente. Las células que detectan olores conectan directamente con el bulbo olfatorio en la base del cerebro, exponiendo potencialmente el sistema nervioso central a peligros ambientales como la contaminación o distintos patógenos. Los déficit olfativos son a menudo un signo temprano de la enfermedad de Parkinson o de Alzheimer. Estas deficiencias olfativas se pueden  agravan con la progresión de la enfermedad.

El sistema olfativo también tiene células madre para auto-regenerarse, por lo que una disminución en la capacidad de olor puede señalar una disminución en la capacidad del cerebro para reconstruir componentes clave que están disminuyendo con la edad, dando lugar a los cambios patológicos con la potencial aparición de muchas diferentes demencias.

Referencia: Dara R. Adams, David W. Kern, Kristen E. Wroblewski, Martha K. McClintock, William Dale, Jayant M. Pinto. Olfactory Dysfunction Predicts Subsequent Dementia in Older U.S. AdultsJournal of the American Geriatrics Society, 2017; DOI: 10.1111/jgs.15048

Recursos gráficos: Flickr

Etiquetas:

Los dos hemisferios cerebrales aumentan la comunicación para compensar el envejecimiento

El aumento de la comunicación entre las distintas regiones del cerebro ayudaría a los adultos mayores a compensar los aspectos negativos del envejecimiento, según un nuevo estudio publicado en Human Brain Mapping.

Un cerebro en proceso de envejecimiento tiende a mostrar una comunicación más bilateral que un cerebro joven. Si bien este proceso se ha observado muchas veces en distintas investigaciones, no ha quedado claro si este fenómeno es útil o nocivo y hasta ahora no se había realizado un estudio en profundidad.

Este estudio intenta proporcionar una prueba explícita de algunas ideas polémicas sobre cómo el cerebro se reorganiza a medida que envejecemos. Estos resultados sugieren que el envejecimiento del cerebro mantiene una función cognitiva saludable mediante el aumento de la comunicación bilateral.

Los investigadores usaron una técnica de estimulación cerebral conocida como “estimulación magnética transcraneal” (TMS) para modular la actividad cerebral de una muestra de adultos mayores sanos mientras realizaban una tarea de memorización. Cuando los investigadores aplicaron la técnica de TMS a una frecuencia que deprimía la actividad en una región de la memoria en el hemisferio izquierdo, la comunicación aumentó en la misma región del hemisferio derecho, lo que sugiere que los hemisferios compensaban su comunicación para ayudar con esta tarea.

En contraste, cuando el mismo lugar del cerebro prefrontal fue excitado, la comunicación se incrementó sólo en la región del hemisferio izquierdo. Esto sugiere que la comunicación entre los hemisferios es un proceso deliberado que se produce “según sea necesario”.

Además, cuando los investigadores examinaron los caminos de las conexiones entre estas regiones bilaterales, los participantes con fibras de sustancia blanca* más fuertes que conectaban los hemisferios izquierdo y derecho, demostraron mayor comunicación bilateral, evidenciando que se produce una fuerte neuroplasticidad estructural que mantiene el cerebro trabajando eficientemente en un periodo posterior.

Estos resultados sugieren que una mayor bilateralidad en la corteza prefrontal podría ser el resultado del envejecimiento del cerebro para adaptarse al daño sufrido durante su vida útil, en un esfuerzo por mantener una función normal. Futuras técnicas de estimulación cerebral podrían apuntar a este efecto bilateral en el esfuerzo para promover la comunicación entre los dos hemisferios para obtener una cognición saludable a lo largo de la vida útil.

*La sustancia blanca se encuentra en los tejidos más profundos del cerebro (subcorticales). Contiene fibras nerviosas (axones), las cuales son extensiones de las células nerviosas (neuronas). Muchas de estas fibras nerviosas están rodeadas por un tipo de envoltura o capa llamada mielina. La mielina le da a la sustancia blanca su color. También protege a las fibras nerviosas de una lesión. Además, mejora la velocidad y la transmisión de las señales eléctricas de los nervios.

Referencia: Simon W. Davis, Bruce Luber, David L.K. Murphy, Sarah H. Lisanby, Roberto Cabeza. Frequency-specific neuromodulation of local and distant connectivity in aging and episodic memory functionHuman Brain Mapping, 2017; DOI: 10.1002/hbm.23803

Etiquetas: , ,

Identificada una nueva molécula “multipotente” para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer

Un equipo multidisciplinar europeo liderado desde el Instituto de Química Orgánica General de Madrid, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, ha identificado la molécula MBA354 como un potente agente neuroprotector en modelos experimentales in vitro e in vivo de la enfermedad de Alzheimer. El trabajo, publicado en la revista Angewandte Chemie, International Edition, confirma el potencial terapéutico de esta molécula y abre nuevas perspectivas para el inicio de los estudios pre-clínicos para evaluar su potencial uso en la terapia de la enfermedad de Alzheimer.

“Los datos globales de 2015 indican que 44 millones de personas se vieron afectadas por la enfermedad de Alzheimer, número que se estima se duplicará en 2030. Desgraciadamente, todavía no se ha encontrado un fármaco eficaz para su terapia, siendo los inhibidores de las enzimas colinesterasas (Aricept ®, Exelon ®, Reminyl®) o un antagonista del receptor NMDA (Ebixa®), los únicos disponibles en clínica, pero con un efecto limitado y paliativo, que no cura ni detiene el avance de la enfermedad”, explica el doctor José L. Marco- Contelles, investigador del Instituto de Química Orgánica General.

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa y de la edad, caracterizada por una pérdida progresiva de la memoria y otros déficits cognitivos, para la que todavía no hay una terapia eficaz. Su incidencia es abrumadora, y su efecto, devastador, en todos los órdenes, ya sea individual, familiar, sanitario como socio-económico. “En la búsqueda de nuevos fármacos para su tratamiento, por tratarse de una patología extremadamente compleja y multifactorial, el diseño de moléculas multipotentes, capaces de actuar simultáneamente en diversos sistemas enzimáticos o receptores implicados en el progreso y desarrollo de la enfermedad, es sin duda una de las estrategias terapéuticas preferidas, adoptada ya en numerosos laboratorios de investigación”, detalla el doctor Marco-Contelles.

“De hecho, las hipótesis clásicas para tratar la enfermedad de Alzheimer, como la colinérgica, del beta-amiloide y de la proteína tau, no han sido capaces hasta ahora de identificar una molécula eficaz y eficiente, y no lo harán posiblemente mientras no se aborde su diseño integrando en una sola molécula motivos farmacóforos, funcionales y estructurales, que sean capaces de desencadenar, simultáneamente, respuestas positivas en diversas dianas biológicas implicadas en la enfermedad”, añade el investigador.

La pregunta -advierte Marco-Contelles- estriba en decidir cuáles y cuántas dianas biológicas se van a seleccionar para su diseño, partiendo de unas premisas simples y generales, como, por ejemplo, que sea una pequeña molécula, permeable, antioxidante, con capacidad antagonista de biometales, y neuroprotectora. “Esta pregunta la hemos abordado diseñando moléculas TRIpotentes, que sean capaces de inhibir las colinesterasas (enzimas que catalizan la hidrólisis del neurotransmisor acetilcolina, en la sinapsis, en colina y ácido acético), y las monoamino oxidasas A/B (enzimas que catalizan la oxidación de monoaminas y la degradación de neurotransmisores, como serotonina, noradrenalina), y que fueran antagonistas del receptor de histamina H3R, cuya regulación es bien sabido que permite la liberación de estos neurotransmisores, tanto en condiciones normales como patológicas, lo que supone que las moléculas que actúen sobre H3R pueden tener uso terapéutico en la enfermedad de Alzheimer”.

“Esta apuesta original nos ha permitido identificar la molécula MBA354, con el perfil farmacológico in vitro deseado, equilibrado, y con potencias de inhibición o interacción a nivel nanomolar, y como un compuesto-hit, pues, permeable a la barrera hematoencefálica, antioxidante y neuroprotector”, explica el investigador. “La molécula ha mostrado un significativo efecto pro-cognitivo en un modelo in vivo de la enfermedad de Alzheimer, resultado que nos van a permitir ulteriores desarrollos encaminados a encontrar un compuesto-lead para su terapia”, concluye.

Fuente: CSIC

Etiquetas:
Categorias: General

¿Cuando será el punto de inflexión del envejecimiento poblacional?

Envejecimiento de la población podría alcanzar su punto máximo de crecimiento en el 2040 en el caso de Alemania y en el 2070 en China, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista PLoS ONE , que combina las nuevas estrategias de medición del envejecimiento con las proyecciones de población de la ONU.

El envejecimiento de la población ha sido una gran preocupación para muchos países. Son amplios los debates sobre el número creciente de personas mayores en comparación con los más jóvenes que pueden crear tensiones de sostenibilidad en los sistemas financieros, sociales y de salud actuales debido a que un mayor número de personas mayores son dependientes de una proporción cada vez menor de personas en edad laboral.

En este sentido las proyecciones de población tradicionales categorizan la “vejez” como un corte poblacional a partir de los 60-65 años, pero como la esperanza de vida ha aumentado, también lo han hecho los años que la gente puede estar más saludable, activa y productiva. En la última década, los investigadores del International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA) han publicado una gran cantidad de investigaciones que intentan demostrar que el límite de la “edad avanzada” debe cambiar en función de los cambios en la esperanza de vida, y pretenden introducir nuevas medidas de envejecimiento que se basan en características de la población, dando una más amplia visión del envejecimiento de la población.

Este estudio combina estas nuevas medidas del envejecimiento con las proyecciones probabilísticas de población de la ONU para producir una nueva serie de proyecciones sobre la estructura de edades aplicadas a cuatro países: China, Alemania, Irán, y los EE.UU. Estos países fueron elegidos para el proyecto debido a que tienen muy diferentes estructuras de población y por tanto sus proyecciones esperadas pueden ser igualmente diferentes.

“Ambas técnicas demográficas son relativamente nuevas, y trabajando juntas nos dan una imagen muy diferente, y más detallada de lo que el futuro del envejecimiento podría traernos” dice Warren Sanderson, un investigador en la Universidad de IIASA y Stony Brook en los EE.UU., que escribió el artículo con Sergei Scherbov, líder del Proyecto Re-Aging en IIASA, y Patrick Gerland, jefe de la sección de la mortalidad de la División de Población de Naciones Unidas. 

Una de las medidas utilizadas en el proyecto analiza la esperanza de vida, así como los años vividos para ajustar la definición de la vejez. Las proyecciones probabilísticas producen una gama de miles de escenarios posibles, de modo que pueden mostrar un gran abanico de posibilidades en los resultados del envejecimiento demográfico.

Para China, Alemania y los EE.UU., el estudio mostró que el envejecimiento de la población llegaría a su punto de inflexión y comenzando posteriormente a disminuir progresivamente antes del final del siglo.

Referencia: Sanderson W, Scherbov S, & Gerland P (2017). Probabilistic Population Aging. PLoS ONE 12 (6): e0179171. DOI:10.1371/journal.pone.0179171.

Etiquetas: , , , , ,

La música como herramienta antienvejecimiento

Tony and EddieUn reciente estudio desarrollado por la academia de ciencias de la salud de Baycrest (Universidad de Toronto) concluye que aprender a tocar un instrumento musical puede ayudar a personas mayores a conservar sus habilidades auditivas y retrasar el declive cognitivo relacionado con la edad. Este hallazgo podría llevar al desarrollo de intervenciones de rehabilitación neuronal a través de la formación musical.

El estudio, publicado en Journal of Neuroscience, intenta demostrar que aprender a tocar un instrumento musical altera las ondas cerebrales de una manera que influye en mejorar las capacidades auditivas y de concentración de una persona a corto plazo. Este cambio en la actividad cerebral demuestra la capacidad del cerebro para generar nuevas conexiones neuronales y compensar las lesiones o alteraciones que pueden dificultar la capacidad de una persona para realizar distintas tareas que pueden ser más propias de una edad avanzada.

Desde hace muchos años se conoce o intuye que la música tiene efectos beneficiosos en el cerebro, pero existe una comprensión limitada de por qué se produce. El estudio pretende demostrar que aprender el proceso necesario para reproducir un sonido en un instrumento cambia la percepción del sonido del cerebro de una manera que no se produce al escuchar simplemente música.

Los siguientes pasos del estudio incluyen el análisis de la recuperación entre pacientes con Ictus con formación musical en comparación con la fisioterapia y el impacto de la formación musical en los cerebros de los adultos mayores. Con fondos económico adicionales, el estudio podría abordar el desarrollo de programas de rehabilitación de formación musical para otras condiciones que impactan la función motora, como la lesión cerebral traumática.

Los científicos de la academia Baycrest tienen un importante historial de investigaciones sobre cómo el fondo musical de una persona impacta sobre las capacidades de audición y la función cognitiva a medida que se envejece. Los investigadores de esta institución continúan explorando cómo los cambios cerebrales durante la audición impactan sobre el envejecimiento.

Referencia: Bernhard Ross, Masihullah Barat, Takako Fujioka. Sound-making actions lead to immediate plastic changes of neuromagnetic evoked responses and induced beta-band oscillations during perceptionThe Journal of Neuroscience, 2017; 3613-16 DOI: 10.1523/JNEUROSCI.3613-16.2017

Etiquetas: , , , , , , ,

Progresos en la búsqueda de tratamiento contra la pérdida de memoria

Un nuevo estudio, publicado en la portada de la revista Biological Psychiatry, liderado por el Dr. Carlos Saura del Institut de Neurociències (INc) en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), revela un nuevo mecanismo molecular esencial para la codificación de la memoria asociativa en el hipocampo. Esta región del cerebro se ve afectada en las primeras etapas de varias enfermedades neurodegenerativas, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

La memoria asociativa es la encargada de relacionar y recordar situaciones, lugares y personas en el largo plazo. Este nuevo estudio muestra que una proteína llamada CRTC1, que regula los genes esenciales para la función de la neurona, debe activarse en el hipocampo para que la memoria asociativa puede ser procesada y almacenada.

En estudios anteriores, el grupo de investigación demostró que CRTC1 interrumpe su función en el cerebro de los pacientes Alzheimer en las primeras etapas de la enfermedad. De hecho, la memoria asociativa es una de las primeras capacidades cognitivas alteradas en pacientes con demencia. Para restaurar la función CRTC1, los investigadores han utilizado un enfoque de la terapia génica para introducir copias de este gen en un grupo de neuronas en el hipocampo de un modelo de ratón con alteración neurodegenerativa. Estos ratones tratados con esta terapia fueron capaces de recordar una experiencia negativa que tuvieron en el pasado, frente a los no tratados que no fueron capaces de recordar la experiencia y se comportaban como lo esperado. La importancia de este trabajo radica en la demostración de que la activación de neuronas específicas del hipocampo podría revertir la pérdida de la memoria incluso en etapas tardías de la neurodegeneración. El estudio aporta importantes conocimientos sobre las bases moleculares de la memoria en condiciones normales y patológicas, sobre todo en trastornos de la memoria.

Referencia: Arnaldo Parra-Damas, Meng Chen, Lilian Enriquez-Barreto, Laura Ortega, Sara Acosta, Judith Camats Perna, M. Neus Fullana, José Aguilera, José Rodríguez-Alvarez, Carlos A. Saura. CRTC1 Function During Memory Encoding Is Disrupted in NeurodegenerationBiological Psychiatry, 2017; 81 (2): 111 DOI: 10.1016/j.biopsych.2016.06.025

Etiquetas: , ,
Categorias: General

Nuevas “esperanzas” terapéuticas contra el alzheimer

Un nuevo fármaco denominado Aducanumab que ha pasado a la fase 3 de los ensayos clínicos, abre una ventana de esperanza para las personas que padecen alzheimer y sus familiares. Todas estas investigaciones y noticias, hay que tratarlas con suma precaución, ya que en muchas otras ocasiones se han despertado grandes expectativas que no han acabado de cumplirse finalmente. Aún así, cabe la esperanza que alguno de estos tratamientos o futuros avances que se desarrollen en el futuro tengan el éxito esperado por toda la comunidad científica…y en definitiva por la sociedad.

En este sentido las investigaciones más prometedoras de los últimos años han puesto el foco sobre la proteína beta-amiloide (causa principal de la enfermedad) como consecuencia de su acumulación y formación de placas fuera de las células que impiden la necesaria comunicación entre las neuronas en el cerebro. Este nuevo fármaco que es un anticuerpo monoclonal, esta siendo probado en ensayos clínicos con enfermos en una etapa temprana.

En el transcurso de un año, y en los primeros datos de la fase 1 de los ensayos, los investigadores dieron inyecciones mensuales de aducanumab a 165 personas en dosis de 1, 3, 6 o 10 mg / kg. Los incluidos en el ensayo o bien tenían un diagnóstico de Alzheimer leve o tenían problemas de memoria temprana y evidencia de altos niveles de la proteína beta- amiloide. Los participantes se sometieron a escáneres cerebrales, análisis de sangre y fueron evaluados por su memoria y habilidades cognitivas durante el estudio. Los investigadores encontraron en los escáneres cerebrales que aducanumab reduce los niveles de amiloide, con la dosis máxima de 10 mg / kg que era las que parecían mostrar un mayor efecto en la limpieza de las placas.

Aunque el anticuerpo fue generalmente bien tolerado, algunos participantes experimentaron efectos secundarios al principio de su ciclo de tratamiento. Casi la mitad de los de la dosis más alta del fármaco experimentó una condición llamada ARIA que se caracteriza por la pérdida de fluido de la sangre en el cerebro. Este es un síntoma reconocido por los fármacos dirigidos a las placas de amiloide. En la actualidad un grupo de trabajo internacional se ha establecido para comprender mejor este efecto secundario y cómo se puede evitar en futuros estudios. España participa activamente en los ensayos clínicos de una investigación multicéntrica en la que participan 150 centros de Europa y Estados Unidos. En España intervienen 13 centros situados en Navarra, Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla, Cáceres y Córdoba.

En relación al impacto del fármaco sobre las habilidades mentales de los usuarios, los datos iniciales parecen positivos, aunque este ensayo de fase 1 solo busca probar la seguridad y tolerabilidad al compuesto. Los expertos se muestran muy cautelosos sobre este punto, ya que otros fármacos con mecanismo de acción semejante y habiendo conseguido eliminar las placas de beta amiloide, no han logrado finalmente que eso se traduzca en mejorías a nivel cognitivo (memoria, lenguaje, etc) o funcional. Solo un ensayo de fase 3 puede ayudar a determinar si efectivamente, el fármaco representa un punto de cambio en la historia de los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer.

Fuente: www.mayoresudp.org y www.2ti.es

Imágen: Sevigny/Nature

 

Etiquetas: , ,

Una actividad física durante la mediana edad relacionado con menores problemas cognitivos en la vejez

Un nuevo estudio realizado a una muestra de la población de unos 3000 gemelos en Finlandia durante 25 años de seguimiento donde uno de los gemelos desarrollaba una actividad  física de moderada a intensa (más intensa que andar) y el otro una menor actividad, ha encontrado una correlación con una menor incidencia en problemas cognitivos en una edad más avanzada. Esta relación sugiere que la influencia positiva de la actividad física en el cerebro y la cognición, no se basa únicamente en la disminución de los factores de riesgo cardiovascular.

El estudio, publicado en la Journal of Alzheimer’s Disease, se llevó a cabo por científicos de las universidades de Helsinki, Turku y Jyväskylä. Los gemelos proporcionaron información sobre la actividad física a través de encuestas realizadas a partir de 1975 y 1981 (media de edad en 1981: 49 años), mientras que la cognición se evaluó mediante entrevistas telefónicas validados realizados entre 1999 y 2015.

Este hallazgo podría confirmar estudios de investigación anteriores sobre modelos animales, que han demostrado que la actividad física aumenta la cantidad de factores de crecimiento en el cerebro y mejora la plasticidad sináptica.

La prevalencia de la demencia se ha incrementado con el envejecimiento de la población, tanto en Finlandia como a nivel mundial. Actualmente no existe un remedio curativo para la demencia, pero durante la última década, la investigación ha producido una gran cantidad de nueva información sobre la prevención de esta enfermedad. Los factores de riesgo vascular tradicionales (presión arterial elevada, la hipercolesterolemia, obesidad, diabetes y la falta de ejercicio) también se han asociado con el riesgo de demencia. Sin embargo, han sido pocos los estudio desarrollados a largo plazo publicados de seguimiento sobre la actividad física y la cognición, y ha quedado más claro qué tipo y cantidad de ejercicio que se necesita para prevenir los problemas cognitivos durante la vejez.

Fuente: Paula Iso-Markku, Katja Waller, Eero Vuoksimaa, Kauko Heikkilä, Juha Rinne, Jaakko Kaprio, Urho M. Kujala. Midlife Physical Activity and Cognition Later in Life: A Prospective Twin StudyJournal of Alzheimer’s Disease, 2016; 1 DOI: 10.3233/JAD-160377

Etiquetas:
Categorias: General