Los beneficios del ejercicio sobre la salud cerebral ¿se podrían obtener con una sola proteína?


Una proteína hepática poco estudiada hasta ahora puede ser responsable de los bien conocidos beneficios del ejercicio sobre el envejecimiento del cerebro, según un nuevo estudio realizado en modelos animales de ratones llevado acabo por científicos de la Universidad de California San Francisco y que podría conducir al desarrollo de nuevas terapias para obtener los efectos neuroprotectores equivalentes a la actividad física en personas mayores que no pueden hacer ejercicio debido a limitaciones físicas.

El ejercicio es una de las formas más potentes y mejor estudiadas para proteger el cerebro del deterioro cognitivo relacionado con la edad y se ha demostrado que mejora el estado cognitivo en personas con riesgo de enfermedad neurodegenerativa como la enfermedad de Alzheimer y la demencia frontotemporal, incluso en aquellas personas con variantes genéticas que les predisponen a sufrir demencia.

Pero muchos adultos mayores no pueden hacer ejercicio regularmente debido a ciertas limitaciones físicas o discapacidades, y los investigadores están buscando terapias que puedan conferir algunos de los mismos beneficios neurológicos en personas con estos bajos niveles de actividad física.

En este nuevo estudio, publicado recientemente en Science, mostró que después de planificar rutinas de ejercicios en estos modelos de ratones, sus hígados secretaban una proteína en sangre llamada Gpld1, cuyos altos niveles se conoce que se correlaciona con una función cognitiva mejorada en ratones de edad avanzada, y que en una investigación anterior habían ya estudiado que esta proteína también se encontraba en altos niveles en la sangre en humanos de edad avanzada que hacen ejercicio regularmente. Pero los investigadores mostraron que el simple aumento de la cantidad de Gpld1 producida por el hígado del ratón podría conferir muchos de los mismos beneficios cerebrales que el ejercicio regular.

El laboratorio de este grupo de investigadores habían desarrollado un estudio previo que sugería que los factores biológicos presentes en la sangre de los ratones jóvenes pueden rejuvenecer el cerebro de un ratón envejecido y, por el contrario, los factores en la sangre de los ratones más viejos pueden provocar un deterioro cognitivo prematuro relacionado con la edad en ratones jóvenes.

Estos resultados anteriores llevaron al grupo de investigación a buscar factores transmitidos por la sangre que también podrían conferir los beneficios del ejercicio y disminuir el deterioro cognitivo en los  cerebros envejecidos de una manera similar a lo que observaron en los experimentos de laboratorio de los ratones mayores. Para ello midieron las cantidades de diferentes proteínas solubles en la sangre de ratones activos comparados con los sedentarios. Identificaron 30 proteínas candidatas, 19 de las cuales, para su sorpresa, se derivaron predominantemente del hígado y muchas de las cuales se habían relacionado previamente con funciones para controlar el metabolismo del cuerpo. Dos de estas proteínas, Gpld1 y Pon1, destacaron como particularmente importantes para los procesos metabólicos, y los investigadores decidieron estudiar Gpld1 con más detalle porque pocos estudios previos habían investigado su función.

El equipo descubrió que Gpld1 aumenta en la circulación sanguínea de los ratones después del ejercicio, y que los niveles de Gpld1 se correlaciona estrechamente con las mejoras en el rendimiento cognitivo en los modelos de ratones. Este conocimiento se añade a los estudios previos realizados en humanos cuyos datos recopilados mostraron que Gpld1 también está elevado en la sangre de adultos mayores sanos y activos en comparación con los ancianos menos activos.

Para probar si el Gpld1 en sí mismo podría generar los beneficios observados del ejercicio, los investigadores utilizaron la ingeniería genética para “convencer” a los hígados de ratones viejos para que produjeran Gpld1 en exceso, luego midieron el rendimiento de los animales en múltiples pruebas que controlan varios aspectos de la cognición y la memoria. Para su sorpresa, tres semanas de tratamiento produjeron efectos similares a seis semanas de ejercicio regular, junto con aumentos relevantes en el crecimiento de nuevas neuronas en el hipocampo.

Sin embargo es sorprendente que en otros experimentos de laboratorio han demostrado que Gpld1 producido por el hígado no pasa a través de la llamada barrera hematoencefálica, que protege al cerebro de agentes tóxicos o infecciosos en la sangre. En cambio, la proteína parece ejercer sus efectos en el cerebro a través de vías que reducen la inflamación y la coagulación de la sangre en todo el cuerpo. Se sabe que tanto la coagulación sanguínea como la inflamación aumentan con la edad y se han relacionado con la demencia y el deterioro cognitivo relacionado con la edad.

Pero, según los investigadores, a través de esta proteína, el hígado responde a la actividad física y produce algún tipo de señales secundarias para comunicarse con el cerebro y producir esos efectos beneficiosos para el rejuvenecimiento cerebral. Este es un ejemplo notable de comunicación de hígado a cerebro que hace preguntarse a los científicos qué más líneas de investigación podrían desarrollarse en el ámbito de la neurociencia para estudiar los potenciales efectos que otros órganos podrían tener en el cerebro y viceversa.

El grupo de investigación ahora está trabajando para comprender mejor cómo Gpld1 interactúa con los sistemas de señalización bioquímica para producir estos efectos estimulantes detectados en el cerebro, con la esperanza de identificar objetivos específicos para desarrollar una terapia que algún día podrían conferir muchos de los beneficios protectores del ejercicio para el envejecimiento del cerebro en personas mayores con limitadas capacidades físicas.

Referencia: Alana M. Horowitz et al. Blood factors transfer beneficial effects of exercise on neurogenesis and cognition to the aged brainScience, 2020 DOI: 10.1126/science.aaw2622

Etiquetas: , , , , , ,
Categorias: Actividad física, Publicaciones

Cambios en el sistema inmunitario pueden favorecer un envejecimiento más saludable


A medida que envejecemos, el sistema inmunitario se deteriora de forma gradual. Un aspecto de este deterioro es la inflamación crónica en las personas mayores, lo que significa que el sistema inmunitario está constantemente activado y produciendo metabolitos que favorecen la inflamación. Dicha inflamación crónica se asocia con múltiples enfermedades relacionadas con la edad, incluida la artritis, la enfermedad de Alzheimer y por supuesto las respuestas inmunes alteradas a las infecciones.

Una de las preguntas más frecuentes en la investigación sobre el envejecimiento es si la inflamación crónica es una causa del envejecimiento o una consecuencia del proceso de envejecimiento en sí misma. Un grupo de científicos del laboratorio del Instituto Max Planck de Biología del Envejecimiento en Colonia (Alemania), han encontrado evidencias que sugieren que el aumento de la inflamación hace que el proceso de envejecimiento sea más acelerado, y que favorezca un desequilibrio entre el mantenimiento de la función del sistema inmunológico y la longevidad.

A partir de este trabajo de investigación aplicado sobre un modelo animal típico en este tipo de investigaciones sobre longevidad (el gusano Caenorhabditis elegans), los científicos descubrieron un cambio en un gen conservado evolutivamente llamado PUF60, que hizo que los gusanos vivieran mucho pero al mismo tiempo amortiguaran la respuesta inmune. Los gusanos con este cambio vivieron aproximadamente un 20% más que los gusanos normales, pero cuando se infectaron con ciertas bacterias, sucumbieron más rápidamente a la infección. Esto significa que un sistema inmunitario hiperactivo también tiene un precio: acorta la vida útil. Por el contrario, un sistema inmunitario menos activo vale la pena a medida que dura más la vida, siempre y cuando el animal no muera por una infección.

¿Cómo regula el gen PUF60 este delicado equilibrio entre un sistema inmune mantenido y la longevidad? PUF60 funciona como un “factor de unión”, y está involucrado en la eliminación o unión de segmentos en el ácido ribonucleico (RNA). Este proceso es esencial para generar proteínas funcionales.

Los científicos descubrieron que el gen PUF60 modificado genéticamente altera este proceso y la regulación de otros genes que participan en las funciones inmunes. Este hallazgo implica una nueva vía de conocimiento para comprender mejor los equilibrios inmunitarios en las células humanas, en particular, determinar cómo la actividad de PUF60 afecta la inmunidad y la longevidad, y cómo se equilibran estos dos procesos fundamentales para comprender la relación entre la inflamación y el envejecimiento.

Referencia: Chun Kew, Wenming Huang, Julia Fischer, Raja Ganesan, Nirmal Robinson, Adam Antebi. Evolutionarily conserved regulation of immunity by the splicing factor RNP-6/PUF60eLife, 2020; 9 DOI: 10.7554/eLife.57591

Etiquetas: , , ,
Categorias: Publicaciones

Los murciélagos ofrecen pistas para tratar la COVID-19…y ¿sobre el secreto de la longevidad?


Los murciélagos a menudo se consideran pacientes cero para muchos virus potencialmente mortales que afectan a los humanos, incluidos el Ébola, la Rabia y, más recientemente, la cepa del virus SARS-CoV-2 que causa la COVID-19. Aunque los humanos experimentan síntomas adversos cuando sufren estos patógenos, los murciélagos son mucho más tolerantes al virus y, además, viven mucho más tiempo que los mamíferos terrestres de tamaño similar.

¿Cuáles son los secretos de esa longevidad y resistencia a los virus?

Según un grupo de investigadores expertos en longevidad de la Universidad de Rochester y del Centro para el Envejecimiento Saludable de la Universidad Nacional de Singapur, la longevidad y la capacidad de los murciélagos para tolerar virus puede deberse a su virtud para controlar la inflamación, que es un sello distintivo de la enfermedad y del propio proceso de envejecimiento. En un artículo de revisión publicado en la revista Cell Metabolism, estos investigadores describen los mecanismos subyacentes a las habilidades únicas de los murciélagos y cómo estos mecanismos pueden proporcionar pistas para desarrollar nuevos tratamientos para enfermedades en humanos.

Los murciélagos transportan muchos virus, incluido la COVID-19, sin enfermarse. Los biólogos están estudiando el sistema inmune de los murciélagos para encontrar formas potenciales de “imitar” ese sistema en humanos.

 

¿Por qué los murciélagos se muestran “inmunes” a los virus?

Se cree que el SARS-CoV-2 se originó en los murciélagos antes de que el virus se transmitiera a los humanos. Aunque los murciélagos eran portadores, parecían no verse afectados por el virus. Otro factor que entra en juego y que resulta desconcertante para los científicos es la alta esperanza de vida de esta especie en relación con su masa corporal. Ya que cuanto más pequeña es una especie, más corta es su vida útil, y viceversa. Sin embargo, muchas especies de murciélagos tienen una vida útil de 30 a 40 años, lo que es impresionante por su tamaño.

Estos investigadores que estudian los procesos de envejecimiento y la longevidad, han estado interesado en esta cualidad biológica de los murciélagos pero a raíz de la pandemia actual, han desarrollado una hipótesis sobre la combinación de estos dos fenómenos observados hasta ahora de forma separada y que conecta la resistencia de los murciélagos a las enfermedades infecciosas y su longevidad. Lo que podría proporcionar pistas sobre las terapias humanas destinadas a combatir enfermedades propias del envejecimiento.

En este tipo de investigaciones con animales longevos, un aspecto común es que la inflamación es un sello distintivo del proceso de envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad, incluidos el cáncer, el Alzheimer y las enfermedades cardiovasculares. Los virus, como la COVID-19, es un factor que puede desencadenar la inflamación y potencialmente desarrollar una respuesta exagerada, lo que finalmente puede ser causante de la muerte, más que el propio virus.

Sin embargo no se muestra así en los murciélagos. A diferencia de los humanos, los murciélagos han desarrollado mecanismos específicos que reducen la replicación viral y también amortiguan la respuesta inmune a un virus. El resultado es un equilibrio beneficioso, de tal manera que sus sistemas inmunes controlan los virus pero, al mismo tiempo, no generan una fuerte respuesta inflamatoria.

¿Por qué los murciélagos adquirieron tolerancia a las enfermedades?

Según los investigadores, hay varios factores que pueden contribuir a que los murciélagos hayan evolucionado para combatir virus y vivir vidas más longevas. Un factor puede ser impulsado por el vuelo. Los murciélagos son los únicos mamíferos con la capacidad de volar, lo que requiere que se adapten a los rápidos aumentos de la temperatura corporal, los aumentos repentinos del metabolismo y el daño molecular. Estas adaptaciones también pueden ayudar en la resistencia a este tipo de enfermedades.

Otro factor puede ser su entorno. Muchas especies de murciélagos viven en grandes colonias muy densas, y se cuelgan juntas en techos de cuevas o en árboles. Esas condiciones son ideales para estar expuestos constantemente a virus y otros patógenos y transmitirlos a sus “vecinos”. De esta manera sus sistemas inmunológicos están en una “batalla” perpetua con patógenos y hacer frente a todos estos virus puede estar dando forma a la inmunidad y la longevidad de los murciélagos tras siglos de adaptación.

¿Pueden los humanos desarrollar la misma resistencia a las enfermedades que los murciélagos?

No es una invitación para que los humanos arrojen sus máscarillas y se amontonen en restaurantes, cines, etc. La evolución tiene lugar durante miles de años, en lugar de unos pocos meses. Solo ha sido en la historia reciente cuando la mayoría de la población humana ha comenzado a vivir muy cerca de las ciudades. O esa tecnología ha permitido una rápida movilidad y una capacidad para viajar a través de continentes y alrededor del mundo. Si bien los humanos pueden estar desarrollando hábitos sociales que son paralelos a los de los murciélagos, todavía no hemos desarrollado los sofisticados mecanismos de los murciélagos para combatir los virus a medida que emergen y se propagan rápidamente.

Los investigadores anticipan que estudiar los sistemas inmunes de los murciélagos proporcionará nuevos objetivos para desarrollar potenciales terapias humanas que puedan combatir este tipo de enfermedades pandémicas, al mismo tiempo que ayuden a entender el proceso de envejecimiento y su conexión con el sistema inmunitario. Por ejemplo, los murciélagos han mutado o eliminado completamente varios genes involucrados en la inflamación. Una línea de investigación podría ser la detección de estos genes equivalentes en humanos para inhibirlos y poder regular de forma más óptima nuestro sistema inmunológico.

Referencia: Vera Gorbunova, Andrei Seluanov, Brian K. Kennedy. The World Goes Bats: Living Longer and Tolerating VirusesCell Metabolism, 2020; 32 (1): 31 DOI: 10.1016/j.cmet.2020.06.013

Etiquetas: , , ,
Categorias: COVID-19, General, Proyectos de Investigación, Publicaciones

¿Por qué envejecen las arterias? Un nuevo estudio explora el vínculo entre el sistema circulatorio, las bacterias intestinales y la dieta


En un reciente estudio de un grupo de investigación de la Universidad de Colorado Boulder, publicado en la revista Hypertension de la American Heart Association, sugiere que las personas pueden prevenir o incluso revertir el riesgo de enfermedades cardiovasculares relacionadas con el envejecimiento a través de cambios en la dieta.

Al iniciarse el proceso digestivo, las bacterias intestinales se ponen a trabajar de inmediato para descomponer el alimento deglutido, a medida que metabolizan los aminoácidos L-carnitina y colina, producen un subproducto metabólico llamado trimetilamina, que el hígado convierte en trimetilamina-N-óxido (TMAO) y envía a través del torrente sanguíneo. Este proceso es especialmente intenso en dietas ricas en carnes rojas aunque incluso los vegetarianos producen algo de este metabolito. Ya en estudios anteriores se había analizado que las personas con niveles más altos de TMAO en sangre tienen más del doble de probabilidades de sufrir diferentes cardiopatías, pero no se había podido entender del todo por qué sucedía esto.

En este nuevo estudio basado en muestras de animales y de humanos, el equipo de investigación ha tratado de responder algunas de las preguntas que todavía quedaban en el aire: ¿TMAO de alguna manera daña nuestro sistema vascular? ¿Si es así, cómo? ¿Y podría ser una razón por la cual la salud cardiovascular empeora a medida que envejecemos, incluso entre las personas que llevan una vida más saludable?

Los investigadores analizaron los metabolitos de la sangre y la salud arterial de 101 adultos mayores y 22 adultos jóvenes y descubrieron que los niveles de TMAO aumentan significativamente con la edad. (Esto coincide con estudios previos que muestra que el microbioma intestinal, o su colección de bacterias intestinales, cambia con la edad, generando más bacterias que ayudan a producir TMAO). Los resultados del estudio mostraron que los niveles más altos de TMAO en sangre se encontraban en los adultos más mayores, presentando una función arterial significativamente peor, además de apreciarse signos de estrés oxidativo o daño tisular en el revestimiento de los vasos sanguíneos.

En la parte de la experimentación animal, cuando los investigadores aumentaron los niveles de TMAO mediante la alimentación a los ratones jóvenes durante algunos meses, sus vasos sanguíneos envejecieron rápidamente. De tal manera que los ratones de 12 meses (el equivalente de los humanos de unos 35 años) se parecían más a los ratones de 27 meses (80 años equivalente en personas). Los datos preliminares también dejan ver que los ratones con niveles más altos de TMAO muestran disminuciones en el aprendizaje y la memoria, lo que sugiere que el compuesto también podría desempeñar un papel en el deterioro cognitivo relacionado con la edad.

Por otro lado, en el estudio con animales, los ratones más viejos que comieron un compuesto llamado dimetilbutanol (que se encuentra en pequeñas cantidades en el aceite de oliva, el vinagre y el vino tinto) mostraron signos de revertir las alteraciones vasculares, lo que llevó a pensar a los investigadores que estos compuestos podrían impedir la producción de TMAO.

El equipo de investigación ahora está explorando los potenciales compuestos que podrían bloquear la producción de TMAO para prevenir el deterioro vascular relacionado con la edad.

El envejecimiento es el principal factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular, principalmente como resultado del estrés oxidativo en nuestras arterias. ¿Pero qué causa el estrés oxidativo en nuestras arterias a medida que envejecemos? Esa ha sido la gran incógnita. Este estudio identifica lo que podría ser un factor importante a considerar.

Por ahora con los conocimiento que tenemos, una dieta mediterranea y un estilo de vida saludable ayudará a mantener nuestro sistema cardiovascular lo más jóven posible.

Referencia: Vienna E. Brunt, Rachel A. Gioscia-Ryan, Abigail G. Casso, Nicholas S. VanDongen, Brian P. Ziemba, Zachary J. Sapinsley, James J. Richey, Melanie C. Zigler, Andrew P. Neilson, Kevin P. Davy, Douglas R. Seals. Trimethylamine-N-Oxide Promotes Age-Related Vascular Oxidative Stress and Endothelial Dysfunction in Mice and Healthy HumansHypertension, 2020; 76 (1): 101 DOI: 10.1161/HYPERTENSIONAHA.120.14759

Etiquetas: , , ,
Categorias: Actividad física, Nutrición, Publicaciones

¿Nueva estrategia para bloquear la infección de virus como el caso de la COVID-19? Los péptidos de diseño.


Los péptidos diseñados mediante ingeniería química podrían resultar una nueva estrategia en la batalla contra algunos de los desafíos más impactantes en la salud humana de los últimos tiempos, como es el caso de la COVID-19.

Un equipo de investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer perteneciente a la Universidad de Troy en Nueva York, han publicado recientemente en Nature Scientific Reports, un trabajo de investigación para el diseño de péptidos capaces de unirse selectivamente y específicamente al ácido polisálico (PSA), un carbohidrato que está presente en muchas células humanas y desempeña un papel clave en diversos procesos fisiológicos y patológicos, incluido el desarrollo neurológico y la progresión de ciertas enfermedades neurodegenerativas. El equipo de Rensselaer ha trabajado con un grupo de investigadores de la Universidad de Syracuse que ha utilizado un modelado computacional para proporcionarles una visión a nivel molecular de los péptidos que  han diseñado.

Esta investigación podría sentar las bases para un estudio más amplio sobre la capacidad de estos péptidos para proporcionar un vehículo eficaz para su uso como una barrera para la infección por virusDebido a que estos péptidos se unen al PSA, pueden enmascaran ese receptor y e inhibir la unión de los virus y su entrada en las células. La idea de esta investigación, según los autores sería ver si estos péptidos podrían inhibir esa interacción y, por lo tanto, inhibir la infectividad de los virus. Los investigadores han modelado esos péptidos a partir de proteínas conocidas como la lectina de tipo inmunoglobulina que tienen  capacidad de unirse con el ácido siálico, que se unen de forma natural al PSA.

Quizás sea otra estategia a tener en cuenta junto con la tan ansiada vacuna para la lucha preventiva contra las pandemias víricas como la que está sufriendo nuestra sociedad y especialmente la población mayor.

Referencia: Divya G. Shastry, Flaviyan Jerome Irudayanathan, Asher Williams, Mattheos Koffas, Robert J. Linhardt, Shikha Nangia, Pankaj Karande. Rational identification and characterisation of peptide ligands for targeting polysialic acidScientific Reports, 2020; 10 (1) DOI: 10.1038/s41598-020-64088-z

Etiquetas: , , ,
Categorias: COVID-19, General, Proyectos de Investigación, Publicaciones

Envejeciendo en la frontera: Proyecto FragDetCog – La fragilidad como marcador precoz de deterioro cognitivo en personas mayores


En el sexto y último de los vídeos de “Envejeciendo en la frontera”, Jesús Ávila de Grado, director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), describe la investigación llevada a cabo en el programa coordinado FragDetCog, que tiene como finalidad la predicción del deterioro cognitivo y demencia en personas mayores cognitivamente sanas.

Encontrar marcadores precoces de enfermedades neurodegenerativas se ha convertido en un reto de vital importancia para la comunidad médica y científica. Este proyecto explora si la fragilidad cognitiva (déficits cognitivos en personas mayores físicamente frágiles y sin demencia) puede representar una fase previa al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, siendo, por tanto, un objetivo adecuado para la intervención temprana. Para el estudio se cuenta con la participación de un equipo multidisciplinar en investigación traslacional en enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, que incluye a expertos en neurología clínica, neuropsicología, neuroimagen, bioquímica, genética o biomarcadores. Con esta aproximación se pretenden hallar modelos predictivos que permitan el diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer.

Etiquetas: , , , ,
Categorias: CENIE, Proyectos de Investigación

Envejeciendo en la frontera: Proyecto FES-HAND – Herramientas para la rehabilitación funcional de la mano tras un accidente cerebrovascular


En el quinto de los vídeos de “Envejeciendo en la frontera”, Thierry Keller, director del Área de Neurorrehabilitación en la Fundación Tecnalia, expone la investigación llevada a cabo en el programa coordinado FES-HAND, que busca nuevas soluciones para la rehabilitación funcional de la destreza de la mano en pacientes tras un accidente cerebrovascular.

El objetivo general del programa es la investigación en nuevas herramientas para la recuperación de la destreza o movimientos finos de la mano en pacientes que tienen afectada la movilidad de la extremidad superior después de haber sufrido un daño cerebral. De esta forma, el aumento en la capacidad para el desempeño de actividades cotidianas, contribuye a la mejora de la calidad de vida de los afectados. Este trabajo también incluye el desarrollo de un prototipo de tecnología rehabilitadora, el estudio de su usabilidad y la valoración de su impacto de forma cuantitativa a través de equipos de medida externos.

Etiquetas: , , , ,
Categorias: Actividad física, CENIE, Proyectos de Investigación

Envejeciendo en la frontera: Proyecto MOVE-AGED – Las infraestructuras de movilidad urbana vertical como elementos integradores para las personas mayores


En el cuarto de los vídeos de “Envejeciendo en la frontera”, Juan José Pons Izquierdo, profesor titular de la Universidad de Navarra, explica la investigación llevada a cabo en el programa coordinado MOVE-AGED, que analiza la importancia de las infraestructuras de movilidad urbana vertical como elementos integradores e inclusivos para los ancianos.

La posibilidad de que los mayores lleven una vida lo más activa posible desde el punto de vista de sus desplazamientos y movilidad urbana es esencial para su bienestar psicológico. El objetivo general del trabajo es realizar un estudio sobre el impacto que tienen las infraestructuras de movilidad vertical o IMUV (ascensores, rampas, escaleras mecánicas, funiculares y teleféricos) en la vida cotidiana de las personas mayores que viven en barrios donde la movilidad es especialmente complicada por la existencia de desniveles topográficos. Los resultados se pondrán a disposición de gestores públicos y profesionales de planificación urbanística para impulsar ciudades más amables y sostenibles para todos.

Etiquetas: , , , ,
Categorias: Aspectos socioeconómicos, CENIE, Proyectos de Investigación

Envejeciendo en la frontera: Proyecto ModulEn – Nuevo modelo predictivo para la detección precoz de la fragilidad


En el tercero de los vídeos de “Envejeciendo en la frontera”, María Teresa Moreno Casbas, directora de Investén-Instituto de Salud Carlos III, expone la investigación llevada a cabo en el programa coordinado ModulEn, que estudia el establecimiento de un modelo predictivo como posible modulador del envejecimiento en salud.

El trabajo propone el uso de sensores de fácil utilización para una monitorización continua y proactiva de los ritmos circadianos, actividad física o patrones alimentarios en personas mayores, para detectar desórdenes en el cuerpo que podrían llevar asociados estados prematuros de fragilidad. Con la información recogida y el uso de tecnologías de inteligencia ambiental y Big Data, se pretende implementar y evaluar un nuevo sistema predictivo, que pueda ponerse a disposición de la comunidad científica y de los profesionales de la salud, para la detección precoz y automatizada de estados de fragilidad en el propio entorno donde la persona mayor desarrolla su vida diaria.

Etiquetas: , , , ,
Categorias: Análisis de datos, CENIE, Proyectos de Investigación

Envejeciendo en la frontera: Proyecto TECA-PARK – Estimulación acústica para la rehabilitación de pacientes de Parkinson


En el segundo de los vídeos de “Envejeciendo en la frontera”, Guillermo de Arcas Castro, profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid, describe la investigación llevada a cabo en el programa coordinado TECA-PARK sobre tecnologías capacitadoras para la asistencia, seguimiento y rehabilitación de pacientes con enfermedad de Parkinson.

Este trabajo pretende asistir a los pacientes de Parkinson en sus procesos de rehabilitación mediante estimulaciones acústicas diseñadas para mejorar los síntomas de su rendimiento motor y cognitivo. Asimismo, trata de facilitar tecnologías capacitadoras e inclusivas, de bajo coste, y accesibles, que favorezcan la monitorización, seguimiento y rehabilitación de estos enfermos, así como la interacción fluida entre paciente-asistente. De esta manera, se podría ofrecer, a los servicios clínicos y de rehabilitación, información precisa para mejorar los tiempos de respuesta en la adaptación de sus protocolos de tratamiento farmacológico y asistencia rehabilitadora y, en definitiva, contribuir a la asistencia y atención de enfermos de Parkinson, para una mejora de su calidad de vida.

Etiquetas: , , , ,
Categorias: CENIE, Proyectos de Investigación