Archivo de mayo, 2013

MATICES SOBRE LA FORMACIÓN A DISTANCIA EN LAS PROFESIONES SANITARIAS

 

Los recientes artículos publicados  por Luis Bernal Ruiz en su página web sobre la formación on line dirigida a fisioterapeutas y artículo publicado por nosotros, El “engaño” de la formación a distancia, nos han llevado a algunas creemos que  necesarias  matizaciones.

Los tres artículos antedichos (1-3) que componen la serie van desmenuzando las carencias de la formación en red así como las propuestas para que esta formación alcance una naturaleza de solvencia y garantía de adquisición de conocimientos. Recomendamos encarecidamente su lectura, continuada o no, para entender lo que queremos decir en este artículo. De la misma manera que el otro artículo aludido (4), en el que se hacía una crítica la la modalidad de formación a distancia que carezca del mínimo rigor cualitativo y evaluativo.

Huelga decir que cualquier propuesta formativa puede tener su público objetivo y que no se trata de menospreciar a priori ninguna oferta. La formación a distancia, en red, en tiempo real o diferido, con material en cualquier soporte puede ser, es de hecho, una manera asequible de adquirir conocimientos. Las claves están, como en toda formación, en la calidad de los contenidos, el control sobre los mismos, la evaluación de los conocimientos y/o habilidades adquiridos por el discente, y en la evaluación externa de un hipotético agente acreditador. Todo esto habrá de tenerse en cuenta a la hora de valorar la idoneidad particular de los cursos y la trascendencia que realizarlos puede tener, si va más allá de lo personal para ser tenido en cuenta por esas agencias acreditadoras, y en qué medida.

Para que cualquier acción formativa tenga como correlato una acreditación debe haber unos contenidos mínimos de calidad objetivamente valorables y una evaluación fiable de lo aprendido. Desgraciadamente en Fisioterapia y otras disciplinas afines esta no parece ser la norma, aunque en apariencia sí se cumplan esos criterios. Libres somos de acudir a cualquier charla, curso, jornada, en modalidad presencial o a distancia, si pensamos que nos puede ser útil. Libres somos de aceptar la repetición de contenidos supuestamente asimilados en otros sitios y pagar además por ello. Sin embargo, si lo que se pretende es que se nos acredite una formación con un título que ambicione ser tenido en cuenta, que tenga un valor intrínseco elevado y reconocido por una agencia oficial o una profesión, debemos aceptar una evaluación que garantice que el alumno sabe lo que acredita su diploma.

Los mecanismos evaluativos propuestos por Luis Bernal o el que suscribe parecen válidos, dado que exigen presencialidad del evaluado. Pero, además de la evaluación directa, añadida o no a otras evaluaciones telemáticas, se requiere que esta sea rigurosa y no un mero trámite sin control, como desgraciadamente llega a ser en muchas ocasiones.

Así pues, si aspiramos a una formación de calidad, respetada, reconocida, diferenciada, hemos de promover contenido pertinente y extenso, y evaluación seria, objetiva y comprobable de los conocimientos y destrezas derivadas de su adquisición. De la insistencia en estos aspectos se habrá de derivar un reconocimiento general del que se pueda hacer gala. Ese es, quizás, uno de los retos a los que ha de enfrentarse la  formación en Fisioterapia y otras profesiones sanitarias.

Referencias

  1. Bernal Ruiz, L Cursos online para fisioterapeutas ¿buenos, bonitos y baratos? Parte 1. En Bernal.pro http://bernal.pro/fisio/elgoniometro/164-cursos-online-para-fisioterapeutas-buenos-bonitos-y-baratos-parte-1. Acceso 24 de mayo de 2013.
  2. Bernal Ruiz, L Cursos online para fisioterapeutas ¿buenos, bonitos y baratos? Parte 2. En Bernal.pro http://bernal.pro/fisio/elgoniometro/164-cursos-online-para-fisioterapeutas-buenos-bonitos-y-baratos-parte-2. Acceso 24 de mayo de 2013.
  3. Bernal Ruiz, L Cursos online para fisioterapeutas ¿buenos, bonitos y baratos? Parte 3. En Bernal.pro http://bernal.pro/fisio/elgoniometro/164-cursos-online-para-fisioterapeutas-buenos-bonitos-y-baratos-parte-3. Acceso 24 de mayo de 2013.
  4. González García, JA. El “engaño” de la formación a distancia. En Fisioterapia. http://www.madrimasd.org/blogs/fisioterapia/2007/11/02/el-engano-de-la-formacion-a-distancia/. Acceso 24 de mayo de 2013.
Etiquetas:
Categorias: Docencia, Formación

ESPERANZA2

El 25 de mayo de hace dos años publicamos una entrada, “Esperanza”, sobre los acontecimientos que acaecieron en los días previos en el centro de Madrid. Quisimos, intencionadamente, que el paso del tiempo nos permitiera tener una visión más aséptica de aquello. Han ocurrido muchas cosas desde entonces. En todo caso, la situación social ha seguido una senda de empeoramiento de mayor o menor intensidad para la mayoría de los ciudadanos.

Pero no vamos ahora a relatar lo mal que nos ha ido ni lo mal que quizá nos vaya. Miraremos, aunque cueste, el lado positivo de lo que supuso el 15M. Seguro que el lector lo encontrará en muchos aspectos. Nosotros nos centraremos en lo que nos llamó la atención entonces. Como ciudadano, trabajador en la prestación de un servicio público y como fisioterapeuta. Descubrimos que una parte importante de la sociedad, independientemente de su tendencia política,  se movía.  Manifestaba su disconformidad con la situación, protestaba pacíficamente aunque ello supusiera inevitables molestias para otros. Por aquel entonces se hablaba del “Indignaos” de Hessel y se reclamaba precisamente eso, la inconformidad con la falta de consideración del poder con aquellos sobre los que lo ejerce.

Aquel movimiento, mucho más allá del conformado por un grupo concreto, removió nuestras conciencias, nos descubrió que hay otras formas de gobernar y las incoherencias, defectos y carencias de esta supuesta democracia. Sus predicciones se han cumplido,  sus quejas han aparecido más que justificadas y se ha hecho patente su necesidad. Nos parecería incomprensible que no se reconociera esto, a tenor de todos los acontecimientos posteriores, ajenos a la especulación.

Sin embargo, parece que las resistencias persisten. Nos da la impresión de que desde los sectores afines al poder, de cualquier condición política, no hay voluntad de escuchar. Se invoca a la mayoría silenciosa, al sentido común, al deber de defender intereses superiores. Se esquiva la identidad de los que en verdad manejan la situación. Se olvida, todos, que los cambios que hoy nos parecen loables no han resultado gratuitos ni obedecieron a una voluntad mayoritaria, sino a la de un puñado de inconformistas que miraron por propiciar una mejor sociedad y que lograron con ahínco el apoyo de otros.

En todo caso, todo lo sucedido ha supuesto un avance, un estímulo, una explicitación de que no somos tan ingenuos. Y mantenemos la esperanza en que, aunque lentamente, ello consiga que los vientos, algún día, cambien hacia una dirección en la que la gran mayoría nos veamos beneficiados.

Etiquetas:
Categorias: Opinión

“PEOR NO ESTOY”

El trabajo cotidiano con los pacientes, gentes de toda clase y condición, produce conversaciones de todo cariz, a veces insustanciales, a veces trascendentales, otras emotivas, otras controvertidas. El trato personal, a veces íntimo, a que da lugar el ejercicio de la fisioterapia propicia charlas así de diversas. Y en ellas hay expresiones que aparecen de manera casi prototípica.

Así, como en nuestro título, a la pregunta de cómo está, el paciente parece querer condescender, cuando no ha notado ni pizca de mejoría. Como si el objetivo del tratamiento fuera que no empeorase y la no maleficencia fuera la norma principal del tratamiento.

“Será por el cambio” es otra expresión que se repite mucho. Se aproxime una borrasca o un anticiclón, o los cambios sean tan sutiles que apenas los notemos, esta percepción a veces se convierte en un asidero cómodo al que agarrarse cuando no sabemos qué hacer ante el comportamiento veleidoso del dolor de nuestro paciente.

“Ya me vas a dar la paliza” o “me han dicho que hacéis mucho daño”, expresiones que hace parecer al fisioterapeuta lacayo de Torquemada. Se repiten mucho en unidades y consultas y que, si no respondemos a esas expectativas, a veces nos dejará en una posición de pusilanimidad nada simpática para muchos pacientes. Claro está, también tenemos la locución “me duele pero me gusta”,  que, si bien es bastante habitual, no nos evitará pensar en cierto grado de masoquismo. Y nos acordamos también de cuando alguien dice “me lo puso un chico” para referirse a un flamante fisioterapeuta. Aunque ya vamos teniendo una edad que hasta nos suena bien.

Y así se replican muchos comentarios y frases. ¿Tenéis la vuestra?

LEER MÁS FISIOTERAPIA.

Etiquetas:
Categorias: General