Posts etiquetados con ‘Conflicto profesional’

NORMOPRAXIS

 

En el último número de la revista Cuestiones de Fisioterapia (1) su director, Jesús Rebollo, aborda de nuevo uno de los aspectos esenciales para el desarrollo de la profesión. Nos recuerda que en los hospitales, públicos y privados, el despliegue de las competencias del fisioterapeuta dista mucho de llegar al que puede y debería ser.

Conocimos a Jesús Rebollo hace veintidós años, los mismos que hace que terminamos la diplomatura de Fisioterapia, en el marco de unas jornadas en Toledo. Ya entonces, con la inexperiencia y la ilusión de un recién titulado, nos impresionó. Después fue coordinador del Libro Blanco de Fisioterapia, llegó a Catedrátido de Fisioterapia, publicó numerosos artículos y es, para nosotros sin duda, una de las figuras más relevantes en la creación de una base teórica que ha propiciado el despegue de la Fisioterapia como profesión madura, científica y autónoma, al menos en el nivel académico.

(más…)

Etiquetas: , ,
Categorias: Profesión

FISIOTERAPIA DE LA MANO

 

Hace más de dos años publicamos una entrada (1) sobre la intrusión entre profesiones de las ciencias de la salud, en el marco de la virtuosa interdisciplinariedad. No pretendimos ofender a nadie, pero sí se suscitaron algunas respuestas en relación con la terapia de la mano que hemos recordado con motivo de la lectura en una bitácora norteamericana.

Eric Robertson analiza en PT Think TanK una situación que, de no ser por sus consecuencias, puede parecer sarcástica y hasta humorística. Describe un panorama que ni siquiera atisbamos en la Fisioterapia española, y suponemos que de otros muchos lugares del mundo. Habla de la prohibición que parece que se hace en muchos establecimientos a los fisioterapeutas de tratar el miembro superior, con salvedad del hombro. Los profesionales que lo harían serían los terapeutas ocupacionales.

No es ya que se usen las formas de tratamiento por las que se define la fisioterapia (si es que no nos han convencido de que no son los medios los que nos definen) sino de que se impide su uso al propio fisioterapeuta cuando se aplican a una determinada parte del cuerpo. No nos congratulamos de que ya hace dos años advirtiéramos esa posibilidad, a remedo de otros grupos profesionales que en EEUU promueven la exclusividad de técnicas que aquí consideramos una parte más de la Fisioterapia (léase movilizaciones de alta velocidad, punción, etc.). Cuando se propone como modelo a otros países, por la lógica humana del beneficio propio, es normal hacerlo cuando se parece a lo que pretendemos para nosotros. Por eso, como en este caso, hablamos hace unos meses de los peligros de la americanización  (3). El modelo estadounidense no nos conviene. A no ser que la pereza nos haga aquiescentes ante los intentos de desautorizar al fisioterapeuta.

(más…)

Etiquetas: , , , ,
Categorias: Opinión, Profesión

AMERICANOS, OS RECIBIMOS SIN ALEGRÍA

 

Pasaron los tiempos de Bienvenido Míster Marshall en los que aquello que venía de fuera, de América o de Alemania, era lo mejor. Claro, lo foráneo no es siempre lo mejor. Evidente. En el ámbito de las profesiones y de sus regulaciones tampoco. La Fisioterapia es un ejemplo.

Como de otras muchas cosas nos enteramos a través de las redes sociales de un mandato emitido por una instancia judicial en el Estado de Washington (EEUU), en la que se prohíbe a los fisioterapeutas realizar punción seca si no se han formado en ella. Textualmente la noticia dice:
«Under Washington law, the physical therapy scope of practice does not authorize the insertion of any type of needle, including acupuncture needles, for the purpose of “dry needling”, and their practice of “dry needling” constitutes the unlicensed practice of medicine».
No nos aventuramos a una traducción literal. El espíritu de la sentencia es el que hemos manifestado. Conviene aclarar que la sentencia exigiría que los fisioterapeutas que practiquen la inserción de agujas de acupuntura hayan obtenido una certificación adicional. Entendemos, entonces, que la aplicación de la técnica per se no estaría vetada al fisioterapeuta.

Merece recalcar que la restricción impuesta por esta norma es fruto de la demanda de una asociación de acupuntores. Estos aluden a la protección de la salud de los pacientes cuando hablan de la prohibición de aplicar punción a los fisioterapeutas. Para pinchar se requieren en Washington 500 horas de formación.

Imagen de previsualización de YouTube

Es inevitable pensar en la situación de la punción y de la acupuntura en España. Aquí la acupuntura no tiene la consideración de profesión, no hay una formación oficial y en el acervo sanitario se la considera como una medicina alternativa, sin base científica sólida. La demanda de la que hablamos sería impensable. Además, la punción seca sólo comparte con la acupuntura el instrumento. Ni los fundamentos, ni los objetivos, ni la aplicación coinciden.

La punción seca es una herramienta que viene siendo usada, en España al menos, fundamentalmente por fisioterapeutas. Entre ellos se ha desarrollado, son los que la han investigado y los que se forman en ella en el pregrado y , sobre todo, en el posgrado. Ha llegado a asumirse como un procedimiento de fisioterapia. Suponemos que ocurre en otros países.

Vemos pues como hay diferencias fundamentales que hacen improbable que en España se produzca algo parecido. El vacío legal, la no regulación de las mal llamadas terapias alternativas o complementarias, nos ha permitido a las profesiones reguladas incursiones en ellas. Por ello se han suscitado debates sobre su uso, la eficacia o ineficacia de las mismas, la ética de su aplicación. No pretendemos abordar esto aquí y ahora.

Lo sustancial para nosotros es que la hipotética regulación que se pudiera producir en el futuro de acupuntura, osteopatía, quiropraxia, etc., podría promover movimientos como los de lo americanos. No olvidemos que los fisioterapeutas de allí tienen encontronazos con esas profesiones (en EE.UU. tienen reconocimiento como tales) y ven restringido lo que aquí usamos con naturalidad. De ahí la reflexión que hemos expresado en otras ocasiones. La formas de aplicación de terapia manual son esenciales en la Fisioterapia. La ampliación de nuestras competencias con nuevos procedimientos, con aval científico, aunque sea empírico, es lícita, lógica y deseable, siempre que respetemos las competencias de otros profesionales. El modelo americano, con redundancias, solapamientos entre profesiones, además de culturalmente diferente no aporta ventajas más allá de la implantación de un libre y muy complejo mercado.

Aparte de una visión científica de la Fisioterapia es necesaria una visión política. La defensa de los intereses profesionales exige buscar la influencia en cualquier decisión que nos afecte. Puede calificarse esto de corporativismo, pero ello no tiene nada de malo a priori. Por ello, incluir las terapias manuales en general, la osteopatía, la quiropraxia u otras terapias complementarias entre las competencias del fisioterapeuta fue un acierto con una innegable visión de futuro.Quizá ello provoque rechazo en algunos colegas en aras de una integridad esencial, pero nos garantiza, posiblemente, la aplicación de procedimientos, muchos de ellos esenciales para la fisioterapia. El debate interno es sano y deseable. La crítica abierta puede dejar resquicios que perjudiquen a la profesión.

Nuestra posición es clara, entonces. Nos parece más inteligente mantener y propiciar un entorno legal que permita el ejercicio de las formas de tratamiento que ya realizamos, de las que emanan de ellas y de otras que formen parte de las esfera del tratamiento y el diagnóstico físicos. Y, no lo olvidemos, continuar con la prevención ante los intentos de inmiscuirse en lo que consitudinaria y competencialmente es fisioterapia.

LEER MÁS FISIOTERAPIA.

Etiquetas: , , ,

MÁS DE LO MISMO (III)

Como intuimos y advertimos en la entrada previa de esta saga, el tema del latente o manifiesto conflicto interprofesional ha sido, y será, recurrente. De nuevo otro episodio vivido por un fisioterapeuta nos ilustrará sobre una situación cotidiana en muchos servicios y unidades hospitalarias de la sanidad pública y privada del Estado español.

En un contexto de derivación con prescripción, emanado de un modelo presente y heredado del pasado, que se resiste a ser modificado por la inercia propia de los grandes sistemas sanitarios, los fisioterapeutas aplican sus tratamientos con criterios ajenos. No recuperaremos nuestros argumentos lapidarios, razonados, sobre esta situación. La Fisioterapia es una parte tan insignificante en los mastodónticos servicios de salud que recordarlos será, probablemente, clamar en el desierto. Esperemos que otros gestores descubran esta nimia representación de la ineficiente administración de la sanidad española.

Sin embargo, relataremos de nuevo un ejemplo concreto de las situaciones a las que esta forma de funcionar nos lleva y de las connotaciones éticas que de él se puedan extraer. Vamos pues. Un médico especialista en Rehabilitación, el cliente, nos pide aplicar unos determinados tratamientos a un paciente. Lo de pedir es un eufemismo, pues sea la relación cordial, amistosa o distante, en realidad la derivación lleva implícita o explícitamente una dirección, tutela o imposición. De otra manera el sentido de la derivación no tendría sentido. El fisioterapeuta decide que alguna de las peticiones no está de acuerdo con sus conocimientos basados en su experiencia pero también, menos mal, en lo publicado sobre situaciones similares. Obra en consecuencia, según lo que le exige el código deontológico y su lógica responsabilidad.  Lamentablemente, creemos, esto desata comentarios airados por el médico derivante, que reclama la supremacía de su criterio y el restablecimiento del tratamiento pautado. Como ya sabemos, esto no es otra cosa que negar al fisioterapeuta el desarrollo de su trabajo acorde a sus competencias legalmente reconocidas.

(más…)

Etiquetas: , ,
Categorias: Profesión

MÁS DE LO MISMO (II)

El tema de esta vez es el que de manera reiterativa hemos abordado en multitud de ocasiones en este y en otros sitios. Podría ser parte de una colección de artículos y, a sabiendas, no vamos a cerrarlo con un “y II”. El asunto de la convivencia entre profesionales de distintas disciplinas, con sus conflictos, éxitos, fracasos, alegrías y miserias da para mucho. Nos detendremos, una vez más, en una cuestión central de la Fisioterapia a raíz de un episodio de tantos que nos han contado sobre ella.

En muchos de los establecimientos sanitarios donde trabajan, los fisioterapeutas comparten pacientes con profesionales de la Medicina Física y de Rehabilitación. Normalmente, estos derivan esos pacientes a aquellos, con una pauta, prescripción, sugerencia o imposición (de esa y otras maneras se puede llamar según el contexto). La manera de afrontar esta situación es variada. En muchos sitios se espera que el fisioterapeuta sea mero ejecutor de lo que indica la derivación, aún en contra de su criterio; en otros, el fisioterapeuta modula, adapta, corrige lo prescrito, con la aquiescencia de la organización, del médico especialista en Rehabilitación o de ambos; en otros, a pesar de que se da la posibilidad de la segunda opción, el fisioterapeuta renuncia a hacerlo por comodidad, pragmatismo o pereza;  en otros (no conocemos ninguno) el fisioterapeuta obvia las indicaciones que se le han transmitido, ocasionando un conflicto, pues cuestionaría así la figura del autor de las mismas.

Convendría manifestar, entonces, algunos puntos: (más…)

Etiquetas: , , ,
Categorias: Formación, Profesión

CONFLICTO INTERPROFESIONAL: PONENCIA EN VIDEO

 

El pasado 20 de abril  se celebró en la Universidad Europea de Madrid, organizadas con la participación del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid y de Fisioterapia Sin Red, las II Jornadas  de Fisioterapia Digital 2.0. Unos meses después mostramos un vídeo con la presentación que, invitados por la Organización, hicimos allí.

Unos días antes publicamos una entrada (1) advirtiendo de nuestra presentación con la ponencia “El conflicto interprofesional en el ámbito asistencial”. La jornada se retransmitió por streaming, con lo que los usuarios pudieron ver en directo lo que allí se dijo.

Jornada Fisioterapia 2.0. 20 de abril de 2013.

Sin embargo, las ventajas que nos ofrece la tecnología nos facilita presentar al lector lo que por nuestra parte se expuso, de una manera lo más fiel posible a pesar del tiempo transcurrido. Esperamos que sea comprensible. No obstante, la presentación está jalonada con referencias a entradas de esta bitácora que quizás puedan ayudar a entender lo que dijimos. Esperamos que os sea provechoso.

Imagen de previsualización de YouTube

LEER MÁS FISIOTERAPIA.

Referencias

1. González García, JA. La red en tus manos. En Fisioterapia http://www.madrimasd.org/blogs/fisioterapia/2013/04/02/la-red-en-nuestras-manos/. Acceso 31 de julio de 2013.

Etiquetas: , ,
Categorias: Profesión

¿CÓMO QUIERES QUE TE QUIERA SI…?

 

Esta entrada surge de un impetuoso estado de ánimo. A pesar de ello, trataremos de calmarnos, moderarnos, atemperar el discurso. Tal vez dejaremos pasar tiempo, escribir con sosiego, repensando, para no estimular repuestas improcedente o procedentemente contestatarias.

Uno de los rasgos por los que autodefinimos nuestro carácter es la impulsividad. La experiencia nos demuestra que en muchas ocasiones nos adelantamos a los acontecimientos, hacemos profecías que luego no se cumplen. Esperemos que sea este el caso. Pero no podemos reprimir nuestro deseo de manifestar desasosiego, disgusto, ante las muestras de displicencia implícitas en algunas pretensiones y comportamientos hacia la Fisioterapia, representada en sus profesionales, por algunos médicos especialistas en Rehabilitación. Hemos escrito en algunas ocasiones sobre la relación entre Fisioterapia y Rehabilitación en relación con la confusión originada por la sinonimia supuesta por muchas personas (1) y en relación con el conflicto interprofesional (2). Decimos también que no nos interesa la beligerancia apriorística que se ha fomentado en muchos lugares y de la que, de una u otra forma, hemos sido víctimas. Sin embargo, llegado un punto, resulta inevitable el recelo, la sospecha o  directamente el cabreo. (más…)

Etiquetas: , ,
Categorias: Opinión, Profesión

EL CONFLICTO INTERPROFESIONAL (y II)


En la entrada anterior esbozamos algunas de las ideas que, a la luz de la teoría de la identidad social (TIS), explican e interpretan los conflictos surgidos como consecuencia de los contactos entre grupos, y más concretamente entre grupos profesionales. Decíamos que estos conflictos aparecen tras un proceso de autocategorización  y comparación que nos lleva a mantener nuestra identidad positiva o a querer cambiarla si esta es negativa.

La Fisioterapia, como disciplina sanitaria, convive con otras profesiones y con ellas aparecen de hecho conflictos cuya dinámica puede entenderse en base a estas ideas, que pueden utilizarse para comprender la situación de la profesión. Es necesario tener en cuenta cuál ha sido la evolución de nuestra disciplina desde su creación hace ya más de 50 años, con la figura del ayudante de fisioterapia, hasta la actualidad, cuando se equipara académicamente con las demás profesiones gracias al título de Grado. Con ello, han de reconsiderarse en un nivel personal y grupal los prejuicios y posibles complejos del pasado.

Tener la titulación de fisioterapeuta no implica la identificación como tal. Como en cualquier profesión uno se siente más o menos integrante y participe de un grupo y de sus metas y actividades. Pero si nos identificamos, en mayor o menor medida, esto condiciona la manera de estar en sociedad. De nuestra identificación como fisioterapeutas se desprende la valoración, positiva o negativa, correspondiente a nuestro sentimiento de pertenencia a la profesión. En este proceso entra en juego la comparación con los otros grupos profesionales con los que interactuamos. Esos grupos son médicos, sobre todo los especialistas en rehabilitación; otros pertenecientes al mismo nivel académico en la anterior estructura de las titulaciones universitarias, como los terapeutas ocupacionales; y aquellos grupos de personas que optan por el estudio y ejercicio de prácticas para los que no hay regulación o que entran en los quehaceres supuestos del fisioterapeuta, a los que se considera como intrusos.

Como decíamos en la anterior entrada ante una valoración negativa se reacciona de dos formas. En primer lugar, haciendo hincapié en mis posibilidades individuales, puedo intentar cambiar de grupo. Así, algunos fisioterapeutas abandonan la fisioterapia para estudiar otras carreras como medicina o psicología, en la pretensión de aumentar su estatus y consideración. Otros consideran que profundizar en campos de la fisioterapia como la terapia manual (o la osteopatía) les coloca en una situación más favorable, esquivando algunos de los inconvenientes de la fisioterapia “tradicional”, hasta el punto de pretender ser otra cosa (a pesar de carecer de carácter oficial). Otros se acercan a terapias “alternativas” con el mismo afán de distanciarse de todo lo negativo de la fisioterapia.

En segundo lugar, manteniéndose en su identidad de fisioterapeuta, recurrimos a la creatividad o a la competición con otros grupos. En cuanto a la creatividad tenderemos a valorar más y mejor aquello que nos identifica, a compararnos con esas cualidades o a compararnos con grupos que sepamos “inferiores“. Así, ensalzamos nuestra capacidad de escucha, nuestro enfoque holístico, nuestra aproximación manual al paciente o destacamos nuestra condición de universitarios con reconocimiento oficial y reservado de nuestra actividad. En cuanto a la competición, tratamos de superar a otros grupos, a los que podemos considerar además culpables de la situación. Tal es el caso, en nuestra opinión, del conflicto “histórico” entre fisioterapeutas y médicos rehabilitadores. Este enfrentamiento, latente o manifiesto, no puede enfocarse sino se considera desde un contexto amplio que tenga en cuenta el recorrido de la fisioterapia en los últimos decenios y su consideración en otros paises. Nosotros ya hicimos alusión a la relación entre las dos disciplinas (1) dejando clara su compatibilidad conceptual. Pero no podemos abstraernos de la realidad y ver como este conflicto se hace beligerante en bitácoras y foros, y que en ocasiones se ejerce una minusvaloración explícita o sutil. Más interesante nos parece para la fisioterapia una competición productiva mediante la calidad del trabajo, la difusión de nuestra actividad, la producción científica o la influencia en los proveedores y gestores de la sanidad.

Todos los casos de conflicto aludidos tienen en última instancia una causa sobre las competencias. Así se nos niegan en algunos ámbitos competencias para las que se nos ha preparado. O se trata de ocupar y practicar técnicas consuetudinariamente fisioterápicas por parte de otros profesionales. O se trata de practicar fisioterapia (masaje, drenaje linfático o electroterapia) con un curso sin validez alguna. La fuerza de la razón y el convencimiento se hacen imprecidibles para afrontar el conflicto. Se precisa además sentirse identificado, sentirse fisioterapeuta como algo importante en nuestras vidas, compatible con familia y aficiones. Porque, como dice Gallego Izquierdo, “el reconocimiento histórico pasa por el conocimiento y reconocimiento propios como profesionales fisioterapeutas, con una tradición histórica y un papel social de servicio de salud, atención y tratamiento” (2).

LEER MÁS FISIOTERAPIA.

Referencias

1. González García, JA. Fisioterapia o Rehabilitación ¿es posible la diferenciación? En Fisioterapia http://www.madrimasd.org/blogs/fisioterapia/2009/02/27/fisioterapia-o-rehabilitacion-%C2%BFes-precisa-la-diferenciacion/. Acceso 22 de junio de 2011.

2. Gallego Izquierdo,T. Antecedentes históricos de la fisioterapia. En Gallego, T. Bases teóricas y fundamentos de fisioterapia, pag. 47. Ed. Médica Panamericana, Madrid, 2007.

Etiquetas: ,
Categorias: Opinión, Profesión

EL CONFLICTO INTERPROFESIONAL (I)



Perspectiva psicosocial

El conflicto forma parte de las distintas facetas de la vida, y la profesional no es ajena a este hecho. Aparte de los conflictos internos aparecen, fruto del contacto estrecho entre grupos, discrepancias interprofesionales. Esta situación condiciona  en mayor o menor medida al grupo en su conjunto y a sus integrantes. La Fisioterapia también está inmersa en este tipo de procesos por lo que abundaremos en ello desde una visión pretendidamente objetiva.

Hemos leído recientemente alguna reflexión sobre la identidad profesional de nuestra disciplina (1,2), desde una visión crítica, hablando de cierto desconcierto y de los problemas que acarrea no tener claro quiénes somos como grupo profesional. Nosotros ya hablamos de esta parcela de la identidad en relación con las dobles titulaciones (3). Lo retomamos ahora para hablar de cómo la identidad del fisioterapeuta se forja y se ve afectada por sus relaciones con otros grupos.

Para ello recurrimos a una propuesta asentada en la Psicología Social en el ámbito del autoconocimiento y de las relaciones intergrupales, la Teoría de la Identidad Social (TIS). La identidad social es la parte del autoconcepto de cada uno de nosotros que emana del conocimiento de la pertenencia a un grupo. Surge de un proceso automático de autocategorización, es decir, de la asignación de uno mismo a una categoría o grupo en función de unas características compartidas, y responde a un motivo social básico, universal, de necesidad de pertenencia. Así, podemos identificarnos en razón a una familia, a un grupo de trabajo, a un equipo de fútbol u otro deporte, a la ciudad o pueblo de origen, a la ideología política o a una profesión. La profesión tiene especial relevancia porque ocupa mucho de nuestro tiempo, nos da sustento económico,  o tiene carga vocacional.

Siguiendo con las propuestas de la TIS, podemos tener identidad social positiva o negativa en relación con el grupo profesional en el que nos categorizamos. El que sea de una manera u otra depende de la comparación con otros grupos (4). Y tenemos la tendencia a que nuestra identidad sea positiva. Encontramos, en el ámbito de las profesiones, ejemplos de comparación como arquitectos y arquitectos técnicos o psicólogos y psiquiatras. Estas comparaciones se producen dentro de las mismas profesiones, como entre médicos traumatólogos o reumatólogos, o entre corrientes dentro de una misma profesión, como fisioterapeutas ejercientes en concepto Bobath y los que lo hacen en concepto Vojta, por ejemplo. Como decíamos, al “enfrentar” los grupos, si salimos favorecidos en la comparación nuestra identidad será positiva y, lógicamente, desearemos que se mantenga así. Caso contrario intentaremos cambiar la situación recurriendo a diferentes estrategias. Así, con una visión individualista se puede intentar cambiar de categoría o grupo profesional. O, bien debido a una fuerte identificación con el grupo bien debido a la imposibilidad de cambio, se intente aumentar la autoestima con comparaciones más favorables con el mismo u otros grupos.

Al sentimiento de pertenencia a un grupo profesional se asocia una actitud hacia él de favoritismo (favoritismo endogrupal) que puede llevar hacia la hostilidad y/o discriminación de otros grupos ajenos. Este puede ser el mecanismo del corporativismo presente en muchas profesiones, sobre todo si se asocia con un alto estatus. Con ello, y como respuesta a una valoración negativa del grupo propio pueden surgir situaciones de conflicto intergrupal como forma de cambiar la situación. Fruto del conflicto se produce una mayor cohesión dentro de los grupos implicados como respuesta a la “amenaza”. Para ello, sin embargo, los integrantes del grupo han de sentirse identificados y concernidos. De no ser así se mantendrán al margen del “enfrentamiento” o intentarán cambiar de grupo, con lo cuál no contribuirán a la mejora pretendida para el mismo.

En el ámbito de un conflicto entre grupos surge además de una mayor identificación la posibilidad de pensamiento de grupo, que se caracteriza por un encorsetamiento de las ideas, actitudes prejuiciosas, desautorización del disenso o restricción de soluciones alternativas. Esto puede contribuir a la perennización del conflicto.

Pero, ¿cómo afectan estas dinámicas endogrupales e intergrupales a los conflictos entre profesiones? ¿Cómo contribuye a la situación de la fisioterapia y de los fisioterapeutas? ¿Cómo podemos contribuir al reconocimiento profesional a partir de estos postulados? Intentaremos responder a ello.

Continúa en El conflicto interprofesional (y II).

LEER MÁS FISIOTERAPIA.

Referencias

1. Tobar, R. La torre de Babel de la fisioterapia. En Fisioterapia y …demás. http://rubentovar.blogspot.com/2011/06/la-torre-de-babel-de-la-fisioterapia.html. Acceso 9 de junio de 2011.

2. Crisis de identidad. En desdeoceanomar. http://desdeoceanomar.wordpress.com/2011/06/05/crisis-de-identidad/. Acceso 9 de junio de 2011.

3. González García, JA. Sobre las dobles titulaciones. En Fisioterpia. http://www.madrimasd.org/blogs/fisioterapia/2007/09/26/sobre-las-dobles-titulaciones/. Acceso 9 de junio de 2011.

4. Molero Alonso, F. Procesos grupales y relaciones intergrupales. En Gaviria Stewart E, Cuadrado Guirado I, López Sáez M. Introducción a la Psicología Social. Ed. Sanz y Torres. Madrid, 2009.

Etiquetas: ,
Categorias: Opinión, Profesión

FISIOTERAPIA O REHABILITACIÓN, ¿ES PRECISA LA DIFERENCIACIÓN?

Los fisioterapeutas conocen bien las diferencias fundamentales entre los conceptos de fisioterapia y rehabilitación. Sin embargo, no podemos decir lo mismo de la población general ni aun de otros profesionales sanitarios. Las palabras se usan, en este caso, muy a menudo de forma indistinta. Sería iluso e incluso absurdo imponer un uso restrictivo y estricto de los términos. No es nuestro objetivo dilucidar aquí el origen de tal confusión sino más bien proponer la adecuación del uso de esas palabras al menos entre los propios fisioterapeutas, germen ineludible del reconocimiento social de nuestra disciplina.

Physical therapy and rehabilitation are not the same thing. They are different concepts and we here attemp explain the differences as a important aspect for the social recognition of our profession.

Para abordar este asunto podemos sugerir una definición de las palabras en cuestión. Ya hemos tratado ampliamente en más ocasiones (1,2) el concepto de fisioterapia,  por lo que no insistiremos sobre el mismo. Simplemente diremos que se trata de un concepto dinámico y en expansión en cuanto al acometimiento de nuevos campos y técnicas.

En lo que respecta a la palabra rehabilitación el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua en su vigésima edición, cuarta acepción, referida a la Medicina, la define como “el conjunto de métodos que tienen por finalidad la recuperación de una actividad o función perdida o disminuida por traumatismo o enfermedad”. El diccionario Stedman (3), desde una visión más especializada, la define como “la restauración, después de enfermedad o lesión de la capacidad de funcionar de forma normal o casi normal”. El ilustre Pedro Laín Entralgo habla elocuentemente de la rehabilitación como del “volver a un hombre a la posición de las habilidades que le cualifican y le constituyen como tal hombre”. Kessler define la rehabilitación como el “empleo de todas las armas médicas que puedan favorecer la recuperación [...] orientada a tratar personas con un déficit físico. La rehabilitación, según esta definición, es la restauración del inválido hasta sus máximos límites posibles: físico, mental, social, vocacional y económico” (5). Esas armas médicas serían sobre todo medidas físicas que se emplean como “suplemento” de los tratamientos médico y quirúrgico utilizados por el médico. Kessler también afirma que “la rehabilitación no consiste sólo en técnicas médicas, quirúrgicas y ortopédicas que buscan la reconstrucción de los miembros del inválido, sino que supone la reconstrucción de la vida total del enfermo”. González Mas afirma que “el discapacitado, en toda su extensión  profundidad humanas, tiene como única posibilidad terapéutica integral y real el empleo de la rehabilitación médica” (5).

La definición de la Organización Mundial de la Salud dice que la rehabilitación “comprende todas las medidas  dirigidas a reducir el impacto producido por las condiciones incapacitantes y de minusvalía, y posibilita a las personas afectadas por estos procesos lograr la integración social”. La rehabilitación constituiría un concepto muy amplio y describe el proceso que tiene 5 partes principales: clínica (física y mental), psicosocial, educativa, profesional y recreativa (6). En este sentido Narbona (7) dice que “la pérdida de capacidad física y de autonomía comporta, y eso lo sabemos todos, una pérdida de capacidad no sólo física, sino psicológica y social, y afecta tanto al individuo como a la familia y comunidad”. (más…)

Etiquetas: , ,
Categorias: Profesión