La declaración de Bruselas sobre la edición científica, técnica y médica (STM)
Del congreso recientemente celebrado en Bruselas, Scientific Publishing in the European Research Area Access, Dissemination and Preservation in the Digital Age, surge la Declaración de Bruselas sobre la edición científica, técnica y médica, una comunicación que va mucho más allá del estricto ámbito de la edición científica para contagiar, en gran medida, al resto de las modalidades de la edición.
La revolución de la edición contempóranea viene de la mano, sin duda, de la edición científica, de los nuevos modelos de creación, difusión, lectura y explotación de los contenidos científicos, del impulso que representan para el desarrollo de una Web, la llamada 2.0, preocupada por el intercambio de conocimientos, por la generación de una inteligencia colectiva y anónima que sustente el procomún, hasta el punto de que algunos hablan, en paralelo, de una Ciencia 2.0. y, ¿por qué no?, de una Edición 2.0. El ejemplo inicial de ArXiv.org y, posteriormente, de la Public Library of Science, por mencionar a pocos y selectos, representan una verdadera subversión del modelo tradicional de la edición, por cuanto los contenidos se intercambian gratuitamente, en el primer caso, y son abonados por los autores, en el segundo de ellos, licenciándolos, además, bajo Creative Commons, por si cupiera alguna duda.
En estas circunstancias, hasta los grandes editores, hasta los grandes consorcios, tienen que tomarse en serio lo que hasta hace poco eran, aparentemente, meros ejercicios de insubordinación editorial, como a más de alguno les gustaría llamarlos, y la declaración de Bruselas pretende detener un fenómeno global e imparable retrotrayendo la era de la edición a una época donde el copyright restrictivo cobraba todo su sentido..
La comunicación oficial consta de diez puntos:
1. La misión de los editores es la de maximizar la diseminación del conocimiento a través de modelos de negocio económicamente autosostenibles.
>2. Los editores deben organizar, gestionar y financiar el proceso de revisión por pares que sostiene las publicaciones científicas.
3. Los editores lanzan, sostienen, promueven y desarrollan las revistas científicas para el beneficio de la comunidad escolar.
4. Los modelos actuales de licencias de contenidos -léase Creative Commons- están arrojando cifras de acceso masivo a las publicaciones científicas y a los resultados de las investigaciones.
5. El copyright protege la inversión del autor y del editor.
6. Los editores promueven la creación de archivos protegidos mediante copyright para la preservación a perpetuidad.
7. Los datos todavía sin procesar de las investigaciones deberían ser accesibles para todos los investigadores.
8. La publicación de contenidos en cualquier medio o soporte tiene costes.
9. Los depósitos o contenedores abiertos de contenidos en la red amenazan con desestabilizar los beneficios que se derivan de las suscripciones y acabar con el proceso del peer review.
10. No funcionarán nunca las “soluciones únicas para todos”.
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Comentarios
Gracias a una nota remitida a la lista de MedTrad por Silvia Senz Bueno, surge la ocasión para deshacer un entuerto.
La declaración de Bruselas no "surge de" la reunión de la CE, pero sí fue diseñada como elemento propagandístico cuyo despliegue coincidió con la reunión de la CE "Scientific Publishing in the European Research Area Access, Dissemination and Preservation in the Digital Age". Se trata de otro intento, de parte de un grupo de presión de la industria editorial, de confundir al personal.
El grupo que ha emitido la Declaración de Bruselas sobre la edición científica, técnica y médica (dicha agrupación de empresas se llama STM) no representa a la Unión Europea, ni a la Comisión Europea, ni a ningún organismo europeo. Representa a las empresas editoriales que son socios del STM y que tienen un interés económico directo y claro en defender el su "derecho" a ganar muchísimo dinero con la edición científica (www.stm-assoc.org). No pasa nada. Las empresas tienen que ser rentables.
El título del documento, sin embargo, se presta a confusión. El documento se ha hecho público en las mismas fechas en las que se ha celebrado en Bruselas la reunión (esta sí patrocinada por la Comisión Europea) "Communication on Science Information" y el congreso "Scientific Publishing in the European Research Area. Access, Dissemination and Preservation in the Digital Age" (http://ec.europa.eu/research/science-society/page_en.cfm?id=3459). La política de la Comisión está claramente a favor del acceso libre y abierto, mientras que la política del grupo STM está claramente en contra, por razones obvias.
A propósito del punto 9 de la declaración de Bruselas del grupo STM, referente a los "depósitos abiertos" y la "amenaza" que suponen para proceso de revisión por expertos, esta es una de las mentiras favoritas de las editoriales comerciales. El proceso de revisión por expertos es parte del proceso de control de calidad intelectual, y no tiene nada que ver con el modelo económico que una entidad editorial pueda escoger (comercial, acceso libre, mixto, etc.). Lo habitual es que los revisores expertos que leen los originales para las revistas científicas no cobren. Muchos directores editoriales de revistas científicas tampoco cobran, o cobran muy poco. Así que la pérdida de ingresos que puede suceder al convertirse al modelo de acceso libre difícilmente puede "amenazar" a una actividad que no supone apenas gastos para la editorial.
El "acceso libre" no significa obligatoriamente ni la ausencia de controles de calidad editorial, ni que paguen los autores en lugar de los consumidores. Pero estos son dos de los argumentos interesados que blanden las editoriales comerciales para "asustar" al personal. Hacer las cosas bien cuesta algo, y estamos aún en una fase de búsqueda de un "modelo económico sostenible" para la edición de acceso libre. Quizás fuera más útil contemplar, como modelo alternativo, la revolución a medio plazo descrita por Vitek Tracz en la reunión celebrada el día 8 de febrero "Open Access: How Can We Achieve Quality and Quantity?" (http://www. biomedcentral.com/info/about/oacolloquium?).
Karen













La UE, lo demuestra día a día es un Mercado que a menudo tiene poco que ver (defender) con las necesidades de sus ciudadanos. Ocurrió con REACH, que se ha quedado bajo mínimos (o como en la Directiva de Protección de Suelos en nla que estuve involucrado). Y ocurre ahora que defendemos lo indefendible: que a la ciencia y sus novedades solo puedan acceder los países ricos. El precio de las revistas es escandaloso, eso no se dice. Una devista de Elsevier o Springer para una biblioteca pueda valer varios miles de Euros. ¿Que biblioteca de una universidad del tercer mundo puede comprar más que unas pocas revistas?. Ya comenté en un post que sospechaba que Europa está más involucrada que EE. UU. en el mercado editorial y por eso las reacciones de ambos están siendo distintas.
¿Que les cuesta la revisión por pares en ciencia, si no pagan un duro a los revisores?. ¿Que paga una revista científica excepto la edición?. Una revista normal pagaría por lo menos a los reporteros, colaboradores, etc. Una científica ni eso.
Les de igual lo que digan, en la UE no se va a hacer una supraentidad nacional que pueda competir con USA. Cada uno va a sacar lo que pueda. La tarta se divide en porciones y nos lanzamos sobre ella a ver si logramos el trozo más grande.
Las Editoriales no tienen porqué desaparecer. Ocurre lo mismo que con las farmaceúticas: si no saban beneficios indecentes claman como plañideras. Los editores tienen que "actualizar su negocio". Yo no pensaría en dejar de comprar libros porque crezca la web 2.0. Sin embargo sería más selectivo. En ciencia muchas veces compras un libro por un indice sugestivo y luego es una porquería. Todo eso se puede evitar. Pero en una mesa en donde todo son luchas de intereses nunca se llega a nada. Tras 16 años en foros Europeos he terminado harto. Suponía que iba a ayudar a la ciencia en Europa, no a continuas luchas de quien se llega el gato a su "país". No gana el más listo sino el m´ñas sucio. No nos engañemos Europa es timorata y sus dirigentes parecen faltos de ideas para poder compatibilizar competitividad y bienestar social. Nos pasarán por encima todos y lo único que sabrán hacer en la UE es que los ciudadanos perdamos conquistas sociales ganadas durante décadas.
Y queda muy claro, porque un dia dicen blanco, les llaman al tf., les ponen firmes y al siguiente día dicen negro.
Que lástima para los que creimos ingenuos aquello de la "construcción Europea".
Un abrazo
Juanjo Ibáñez