Acertijos digitales (de libreros, bookcrossing y P2P)

驴Qu茅 tienes que ver los libreros del siglo XIII, el bookcrosing y el P2P? La soluci贸n (o la tentativa de soluci贸n), a continuaci贸n.

Durante el siglo XIII, con el surgimiento de las Universidades, de un p煤blico burgues y cient铆fico 谩vido de nuevos contenidos y conocimientos, los libros incrementaron su presencia y circulaci贸n, libros que todav铆a no podr铆an ser imprimidos en papel porque, simplemente, no exist铆an, tampo impresos industrialmente, porque no se hab铆a inventado la imprenta. Quedaban dos siglos todav铆a para que uno y otra llegaran. Lo que se hac铆a, para satisfacer esa demanda creciente, era reproducir, copiar, un mismo manuscrito a partir de un original o un exemplar y vender y revender las copias resultantes tantas veces como fuera necesarios, durante d茅cadas. Quien realizaba ese servicio de intermediaci贸n para las Universidades eran los libreros -basta pensar en la calle de los Libreros en Salamanca, que todav铆a guarda el nombre, pegada al nucleo monumental de la Universidad-, no tanto como una labor de selecci贸n y oferta, como ocurre hoy, sino como mero propiciador de los intercambios. Vale la pena leer lo que Marcel Thomas escribi贸 sobre este asunto:

El librero no era tanto un comerciante como un depositario de libros; los manuscritos, debido a su relativa rareza, se revend铆an y pasaban de mano en mano durante muchas generaciones de estudiantes y profesores. Este comercio de ocasi贸n se realizaba por intermedio de un librero, mas 茅ste no era la mayor铆a de las veces sino un intermediario entre el vendedor y el comprador.

驴Qu茅 impedir铆a a los libreros actuales compatibilizar ambas facetas, es decir, la de comerciantes prescriptores y la de intermediarios del bookcrosing, haciendo de estas 煤ltima posibilidad una fuente adicional de ingresos, de la que podr铆an derivarse benificios adicionales no estrictamente contables? Porque en el fondo, por mucho que suene a actualizaci贸n descontextualizada, los libreros del siglo XIII fueron verdaderos precursores del bookcrosing, de esa modalidad de intercambio cuasian贸nimo de libros entre particulares que no tienen por qu茅 conocerse personalmente ni coincidir temporalmente en aquel punto en el que se hayan abandonado los ejemplares que se desea que circulen. Es un pr茅stamo desinteresado sin retorno entre particulares que no buscan el lucro sino el placer del intercambio de lecturas para generar una especie de comunidad de inter茅s, o emotiva, o art铆stica. Hasta aqu铆 el primer acertijo.

Tal como evoca el cartel superior, la aspiraci贸n de los participantes en las redes de bookcrosing pretender que los libros se liberen, que los libros sean libres, que respondan a su doble etimolog铆a, y la Ley del Libro no penaliza de ninguna forma que el intercambio entre particulares, siempre que no exista 谩nimo de lucro, suceda. Del pr茅stamo entre particulares no se deriva ninguna clase de derecho que el autor pueda percibir o reclamar, ni tan siquiera las sociedades de gesti贸n colectiva de derechos pueden hincar el diente a tama帽o pastel. El P2P es una red electr贸nica descentralizada que permite que se produzca un intercambio de contenidos digitalizados entre particulares sin que exista, a priori, 谩nimo de lucro. La diferencia entre el mundo tangible y el virtual es que la distribuci贸n de un contenido, el pr茅stamo, no tiene por qu茅 limitarse a una sola copia, la del ejemplar f铆sico, sino que pueden prestarse o difundirse multitud de archivos replicados exactamente iguales a la copia original. La Ley, sin embargo, las sociedades de gesti贸n colectiva de derechos, pretenden la ilegalizaci贸n de esas redes, porque las perciben como lesivas para los intereses leg铆timos de los autores, pero el acertijo, para m铆, queda sin desentra帽ar: 驴por qu茅 en un caso es una pr谩ctica legal y en el otro ilegal, o s贸lo supuestamente ilegal? 驴el hecho de que la distribuci贸n electr贸nica sea m谩s sencilla y potencialmente masiva, es lo que a帽ade un grado de ilegalidad superior al del pr茅stamo individual de la copia f铆sica? 驴cu谩l es el l铆mite cuantitativo que la ley deber铆a marcar para establecer qu茅 es o no legal? 驴se sienten los autores, de verdad, lesionados en sus derechos?

Libreros del siglo XIII, prestadores an贸nimos e invisibles de libros y comunidades de intercambio virtual tienen, as铆, mucho m谩s que ver de lo que podr铆amos creer.

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Comentarios

"hábido" me daña los ojos

Estoy de acuerdo, realmente lo que tanto molesta de la copia privada y de las redes de intercambio o del Bookcrossing son puramente económicas. Me parece clara la posición de aquellos que condenan este tipo de intercambio de información: todo tiene que redundar en el beneficio de la empresa privada. Los lectores y la cultura pueden esperar a que los grandes monstruos editoriales terminen de llenar sus bolsillos.

Y esta entrada confirma mis sospechas de que iniciativas como "No soy pirata" estaban en lo cierto. Mientras no ganemos dinero, mientras no robemos ideas ajenas, no somos piratas. Un saludo, Joaquín.

Para tener acertijos que ayuden a mejorar la lógica visiten:

http://www.gramafacil.net

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