¡Quiero ver el mapa!
Hojeando el extraordinario volumen El gran libro de los mapas, que repasa la aventura humana de la cartografÃa y de la delimitación del contorno de nuestro mundo, pensé en el extraordinario desarrollo de la cartografÃa digital y en el desventurado futuro de los editores tradicionales de mapas y geografÃas en papel, que o bien se han reconvertido sabiamente a las nuevas artes, o bien son poco propensos a la queja (a diferencia de otros colegas editores).
Son muchos y variados los proyectos de cartografÃa digital que uno puede encontrarse en la red, y quizás valga la pena partir del más abierto y participativo de todos, el Open Street Maps, un proyecto colaborativo y editable basado en tecnologÃa wiki abierto a la cooperación y sujeto, jurÃdicamente, a los permisos que concede Creative Commons. Open Street Maps invita con un taxativo ¡Quiero ver el mapa! a sus visitantes a que hagan uso de la tecnologÃa.
Google Maps, obviamente, y su versión instalable, Google Earth, ponen en manos del usuario imágenes de satélite proporcionadas por la NASA y cartografÃas de cualquier rincón del mundo que el lector puede superponer o no a las imágenes cenitales, obteniendo mapas mixtos y gratuitos de una gran pertinencia y exactitud.
Aun cuando la cartografÃa que Google ofrece no se ofrezca bajo una licencia similar a la del Open Street Maps, existen muchas iniciativas particulares y altruistas de personas que, a partir de esa cartografÃa base, añaden ocurrencias y sucesos de toda clase, desde la localización de hoteles, refugios, parques nacionales, localización de empresas, mapas de tráfico o información geológica hasta la ubicación de restaurantes italianos, facultades de medicina, senderos de cicloturismo o lugares donde se practica el skateboard. Son los célebres Mushups.
Ciertas marcas comerciales que operan en la red ofreciendo servicios de información telefónicos y, por tanto, contactos comerciales, intermediación entre clientes y prestadores de servicios, en definitiva, proporcionan al usuario la posibilidad de visualizar en tres dimensiones el callejero de su propia ciudad y/o las fotografÃas recientes de la dirección a la que se dirija.
Es posible que el resto de los editores debamos aprender mucho de las transformaciones que la edición cartográfica tradicional está experimentado, de los nuevos servicios y oportunidades que ofrece, de las nuevas modalidades de uso y manejo, de los métodos de visualización y manipulación y, sobre todo, de la actitud poco quejosa de sus editores tradicionales, por muy heroica y ejemplar que fuera su historia.
(No hace falta ni recordar que en nuestros teléfonos móviles y en nuestros automóviles poseemos ya cartografÃas dinámicas que el pobre Capitan Scott hubiera querido para sÃ).
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quiero que en la pag. de google tenga lo que es los mapas mixtos