¿Por qué escribo un blog?

Tengo la tentación de pluralizar mis elucubraciones personales y titular esta entrada “¿Por qué escribimos blogs?”, pero intentaré sujetarme al relato de mi experiencia personal en estos primeros 100 artículos reunidos en forma de libro, en PDF bajo Creative Commons, y en papel en la Editorial Melusina (todo a partir del lunes 14 de mayo).

Muchas de las razones que se aducen para escribir un blog son las de cobrar, potencialmente, cierta fama, hacerse un nombre, abrirse un hueco dentro de una especialidad o una disciplina y, sin duda, el acopio de cierta notoriedad está en la base de este ejercicio onanístico que es un blog; no debe descartarse, tampoco, una convicción ideológica básica de muchos escritores de blogs, la de poner a disposición de una comunidad de posibles interesados un conocimiento compartido que el escritor, supuestamente, posee, de forma abierta, para propiciar la comunicación y el debate; el prurito intelectual, cómo no, está también en los cimientos de este ejercicio de tenacidad cotidiana, porque, como decía recuerdo ahora qué autor conocido, un escritor (de blogs) es aquel que no tiene suficiente con lo que los demás escriben, y sin duda eso me ocurre a mí, que no encontraba un espacio lo suficientemente riguroso de reflexión sobre el libro y sus futuros; algunos buscan, legítimamente, además, una vía extraordinaria de ingresos, mediante publicidad contextual, mediante venta de contenidos, mediante donaciones, mediante pago por uso y visión, mediante licenciamiento a terceros del uso de parte de lo generado, mediante cualquiera de las estrategias de explotación de contenidos que se están desarrollando en la web (por ahora, en este espacio de madrimasd, voluntariamente descartado); se arguye, frecuentemente, que un blog es un espacio de comunicación abierto a los demás, y que uno puede escribirlo buscando ese comentario cómplice de un posible lector interesado, pero mi experiencia, a riesgo de exaltar las iras de algunos posibles lectores, es que muy pocas de las acotaciones o apostillas han tenido verdadero interés, muy pocas han glosado (a favor o en contra) el contenido del artículo; se dice poco, es más, creo que no lo he leído en ninguna otra parte, pero para mi tengo que escribir un blog es, sobre todo (aunque nadie lo reconozca), un ejercicio de solipsismo, un soliloquio, casi un monólogo consigo mismo, paradójicamente, claro, porque se hace en abierto, exponiéndose a la mirada de quien quiera verlo, como una botella lanzada a las profundidades abisales de la web invisible.

El lunes 14 estará disponible  la recopilación de los 102 primeros artículos de este blog. Un betalibro que lleva como título Edición 2.0. Los futuros del libro, primero en formato PDF. bajo licencia Creative Commons y, próximamente, en formato papel, en una edición definitiva, corregida, ampliada, prologada, tematizada y clasificada y con un aparato exhaustivo de referencias a los recursos electrónicos citados en los textos, todo en la página de la Editorial Melusina, porque a nadie podrá extrañarle que una de las razones que lleva a escribir un blog sobre los futuros del libro sea, en gran medida, ensayar transiciones entre soportes, entre maneras de escribir y publicar, entre modalidades de difundir y comunicar.

Espero que lo disfrutéis (y que sean cien más).

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Comentarios

por que tenemos paciencia

Maravilloso sitio! Lo estaré visitando muy seguido

El escribir un blog tambien suele ser utlizado para dejar un recuerdo de lo qe se hizo, una especie de diario, un legado

por que tenemos paciencia

[...] amb el títol de Edición 2.0. Los futuros del llibro, recopila les primeres 100 entrades del seu blog, relata algunes de les raons que poden portar a algú a escriure’n un: adquirir certa [...]

(requerido)

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