A toro pasado: sobre las enmiendas y la aprobación de la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas

Hoy aparece en el Boletín Oficial de las Cortes Generales las Enmiendas que el Senado ha introducido en la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas, enmiendas en muchos casos ortotipográficas -por utilizar la jerga profesional-, en otras de estilo -por seguir con nuestro vocabulario-, y en otras con un poco más de calado, poco. La aprobación del texto es ya inminente, y es una pena, porque quedan asuntos importantes por tratar y resolver que quedarán para la próxima reforma, allá por el 2040.

Se me ocurren -y nos son más que eso, ocurrencias-, las siguientes diez propuestas que son otros tantos puntos en los que, a mi juicio, hubiera convenido profundizar, dar respuestas y soluciones novedosas, quizás arriesgadas, pero con vocación de futuro, no de presente medroso:

  1. Ampliación de la definición del libro a formas de creación que sobrepasan sus limitaciones físicas tradicionales.
  2. Modificación de la Ley de Depósito Legal para que abarque todos los productos editoriales con contenidos digitalizados.
  3. Creación de un “Archivo general e histórico de Internet” con carácter estatal para las páginas con contenidos en español (a la manera del Internet Archive).
  4. Ampliación del ISBN para la identificación de contenidos producto de la agregación o incorporación de otras etiquetas que los abarquen.
  5. Inclusión de otros tipos de licencias de uso y explotación de contenidos más allá del copyright. Inclusión de esas licencias en las agencias de negociación colectiva de derechos.
  6. Destipificación del intercambio de contenidos sin ánimo de lucro como delito sancionable.
  7. Constitución del Observatorio de la lectura con una programación clara al servicio de una política estatal de promoción de la lectura. Dotación suficiente de fondos y personal cualificado.
  8. Fomento, paralelo, de las bibliotecas digitales y del acceso en línea a publicaciones digitalizadas.
  9. Fomento, en particular, de las bibliotecas escolares como espacio y fundamento transversal del trabajo escolar, como lugar en el que se promueva el uso y consulta de las fuentes de información, la documentación, la investigación y el estudio. Coordinación con el Ministerio de Educación para que la Ley de Calidad de la Educación incorpore con más insistencia y extensión la importancia de la biblioteca escolar.
  10. Ley de gratuidad del libro de texto que aborde fórmulas de adquisición y compensación satisfactorias para todos los integrantes de la cadena del libro y los usuarios finales.

Se admiten nuevas propuestas para recopilar, almacenar y enviar dentro de treinta y tres años.

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