Elogio de mi editor
Corre por ahí un adagio seguramente apócrifo atribuido a Umberto Eco que dice que un autor está obligado a arruinar a su editor, pero, con todos los respetos, yo no estoy tan seguro de que eso sea o deba ser así. En realidad debería ser todo lo contrario: debería existir una complicidad estructural fundamental que basara la relación entre ambos, un suelo fértil en el que germinaran las complicidades y las fidelidades, los proyectos de futuro. Dicen de Baudelaire (ahora que se celebran los 150 primeros años de la primera edición de Las flores del mal, exquisitamente reeditado por Diego Moreno en Nórdica) que eligió a un editor pequeño e independiente para publicar su obra maestra, consciente de su elección, de la complicidad que los unía, y aunque yo no sea Baudelaire ni José Pons Auguste Poulet-Malassis, el primer editor del poeta (21 de junio de 1857), existen afinidades imperecederas que es de justicia resaltar.


Pablo Odell, uno de los artífices de esa página insustituible que es Tokland, tuvo la gentileza de invitarnos a charlar sobre los futuros del libro, sobre las razones de la probable convivencia de los distintos soportes, y en ese diálogo grabado intervino, también, José Pons, fundador y director de la selecta y elegante editorial Melusina, donde he tenido el placer y el honor de ver publicado Edición 2.0., una editorial dedicada al pensamiento riguroso sin excluir, por eso, la amenidad, el vínculo con la actualidad y la exquisitez de los diseños de tripas y cubieras, una armonía perfecta entre medio y mensaje.
Contraviniendo a Eco me atrevería a decir que un autor está obligado a elogiar a su editor.
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Fue un placer Joaquín: tu trayectoria es impresionante y llena de puntos de mucho interés para el trabajo que hago en Tökland. Conocía tu claridad en el blog y en el libro que de él se ha derivado y me alegré mucho de que también lo sea verbalmente. Mañana publicaremos en Tökland, la conversación que mantuvimos.
Un abrazo y continuamos.
(He reproducido una referencia a tu comentario en el Observatorio Tökland sobre Edición XXI).