Tertulia digital
Hace pocos días Pablo Odell tuvo la triple gentileza de pagarnos un café, grabarnos un video y dejarnos hablar casi sin mesura de un tema apasionante, el de los posibles futuros del libro. Más que de un monólogo ilustrado o de un divertimento escolástico, se trató de una conversación o de una tertulia vespertina entre amigos, cosa que el video no refleja, más centrado en las caras y opiniones de cada uno de los que participamos en la conversación.
Como resumen de mis opiniones respecto a la pluridad de futuros del libro y a las razones para la supervivencia de los soportes tradicionales y el auge de los soportes digitales, puede resultar una pieza interesante, una píldora menos indigesta que alguno de los platos que cocino en las entradas de este blog.
Mejor verlo a la hora del café, bien acompañado y predispuesto para la discusión:
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Comentarios
Absolutamente de acuerdo con lo que dices sobre la ineficacia del sistema productivo actual en el sector editorial. Mientras los precios sean reventados, la mano de obra baratísima, y la comptencia entre proveedores y colaboradores eventuales brutal (y mientras la calidad productiva no cotice como valor añadido), no habrá necesidad de inventiva suficiente para elaborar fórmulas de trabajo y producción más eficaces. De todos modos, este modelo tiene un techo (o un sótano, según se mire) y son los propios proveedores y trabajadores editoriales quienes van a ir viendo que, echando cuentas, les puede venir mejor reconvertirse sin necesidad de que se lo exija el editor, y reformular sus mecanismos y sistemas productivos para obtener mayor rendimiento y rentabilidad.









Es cierto Joaquín, se trató de una conversación y no de un monólogo, de una buena conversación; pero no te imaginas la complejidad fractal de mirar a alguien a la cara, escucharlo y grabarlo a la vez… Sumado a que el resumen que haces tiene valor pildórico-informacional por sí mismo, y que junto a lo que comenta José, fibrila y desinfoxica: pensé que era mejor editarlo así.
Los bienes están a disposición, la tecnología bastante pret-a-porter y de las ganas cada uno responde ante sí: lo que se echa en falta, en especial en lo relacionado con la Edición 2.0 o la edición XXI, es también lo que agradezco del encuentro que mantuvimos: voces con criterio y claridad, con experiencia pero con nuevas ilusiones, desde la transversalidad, hacia adelante… Si el trabajo de Tökland sirve para para difundir esos propósitos, me doy por satisfecho.
Continuamos…
Saludos desde Tökland