El compromiso de los autores

500 autores británicos han dirigido una carta al Primer Ministro, Gordon Brown, para que apoye decididamente un plan nacional de formento de lectura, un año nacional de la lectura, que subsane los “malos” resultados que los alumnos del Reino Unido han obtenido en el estudio de PISA.

Lost For Words

500 escritores, intelectuales y artistas han dirigido una carta al Primer Ministro británico porque, aparentemente, los resultados obtenidos por sus estudiantes en el estudio de PISA han sido deficientes, entendiendo por insuficiente el haber ocupado el puesto decimonoveno con una puntuación de 539 puntos (España, en comparación, y aquí estamos tan tranquilos, ha ocupado el puesto 30 y ha obtenido una calificación de 513).

“Como autores”, dice el comunicado, “estamos profundamente concernidos por los bajos índices de lectura de nuestra juventud en toda Gran Bretaña. En un mundo complejo, la lectura se ha convertido en algo cada vez más importante, si no crucial”. Y la carta continúa: “la realidad es que el asunto de la lectura entre los jóvenes trasciende a los partidos políticos y a las divisiones ideológicas y debe unirnos a todos los que debemos cuidar por el futuro de nuestros jóvenes”. La misiva alude y apela a la intervención del líder laborista: “el Primer Ministro ha dicho que cada chico es especial, que cada chico es precioso y que ninguno de ellos debe quedar atrás. Es tiempo de apuntar decidamente hacia el objetivo de que todos nuestros jóvenes lean”.

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El compromiso cívico es tan importante, que Channel 4, una de las televisiones más difundidas en la Gran Bretaña, ha lanzado un programa nacional en prime time, Lost for words, dedicado al fomento de la lectura, a la investigación sobre el terreno de las mejores experiencias -como es el caso sobresaliente del colegio Monteagle, colegio del cinturón londinense, anegado bajo el aluvión de la emigración cuya lengua nativa no es el inglés y que ha conseguido doblar el índice de lectura de sus alumnos-, al contagio del placer de ese hábito -mediante la inclusión de grabaciones de famosos leyendo fragmentos de diferentes textos, por ejemplo-.

Escritores e intelectuales comprometidos que comprenden que ocupar el puesto decimonoveno “no debería estar sucediendo en el siglo XXI en un país como Gran Bretaña”; apelación directa al Primer Ministro para que promueva un año nacional de la lectura; apoyo a escuelas realmente comprehensivas, capaces de no dejar a ningún alumno atrás, promoviendo programas que insisten en la lectura en voz alta y en la repetición fonética, en el uso de una hora diaria, como mínimo, para esa tarea y, también, en la atención individualizada, sinceramente inclusiva; televisiones privadas (¡!) que dedican programas a la inoculación del virus de la lectura; prexistencia de instituciones como el National Literacy Trust, ejemplo de despliegue de una estrategia polifacética para la promoción de la lectura.

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La pregunta es sencilla, ahora que se acercan las elecciones y que la Ministra Cabrera ha dicho que no pasa nada y que estamos como queremos: y nosotros, ¿qué haremos por nuestros jóvenes lectores más allá de rencillas políticas e intereses partidistas? ¿Dónde están nuestros autores en la lucha contra el iletrismo? ¿Qué hacen nuestras televisiones, públicas y privadas, por propagar el amor por los libros y la lectura? ¿Qué hacen nuestros famosos y famosillos a parte de bailar como descosidos en televisión? Siga usted mismo añadiendo preguntas, quizás alguien nos oiga.

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Comentarios

Hola Joaquín. Enhorabuena por el libro. Es absolutamente imposible que los jóvenes se impliquen en la lectura mientras ésta sea promocionada en televisión -el único medio al que acceden- por ancianos ególatras. Un manifiesto firmado por los 500 escritores más famosos de España no serviría para nada, porque un 90% de la población únicamente conocería a Pérez Reverte. La solución pasa por la creación de programas de promoción de la lectura dinámicos y accesibles, que incorporen las nuevas tecnologías y sean incentivados por iconos juveniles, aunque no hayan escrito más de dos líneas en su vida. Saludos. http://www.lalinearecta.blogspot.com

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