Europeana o la memoria digital de la cultura
Hoy es obligado hacerse eco del lanzamiento de Europeana, la biblioteca digital europea, el repositorio centralizado y p煤blico de la memoria cultural de occidente. Los poderes p煤blicos de los pa铆ses miembros de la Uni贸n Europea aciertan al preocuparse por construir un entorno digital que propicie el acceso de cualquiera de sus ciudadanos a las fuentes de su memoria, a las ra铆ces de su identidad. No todos, sin embargo, tal como informa hoy mismo el diario El Pa铆s, lo hacen en la misma medida, participan con el mismo entusiasmo. Los espa帽oles contribu铆mos con un 1% de los contenidos digitales, mientras que los franceses lo hacen con el 52%. A煤n nos queda un largo trecho digital que recorrer.

S贸crates pensaba que la escitura alfab茅tica y los soportes que se utilizaron para acogerla y transmitirla supon铆an una amenaza inaceptable para la conservaci贸n de la memoria cultural de los griegos, confiada a un soporte ajeno a la propia memoria y al discurso hablado sobre el que se soportaba la evocaci贸n de los principales valores y convenciones de la cultura griega.

Hoy sabemos que S贸crates estaba equivocado, que el papiro y los soportes que le sucedieron contribuyeron en mayor medida si cabe que la cultura oral a la correcta conservaci贸n y ordenada transmisi贸n de la memoria de la especie, que confiar a soportes ajenos a la retentiva su preservaci贸n y circulaci贸n, fue m谩s econ贸mico, m谩s productivo, m谩s fructuoso.
No ha existido antes en la historia de la humanidad la posibilidad de acceder a la memoria hist贸rica de la humanidad de una manera tan integral, sin la mudable intermediaci贸n de agentes privados en los que venimos depositando los 煤ltimos a帽os, con indolencia y despreocupaci贸n, su localizaci贸n y conservaci贸n. Los editores, para ilustrar la diferencia, son agentes privados que arriesgan su capital para trasladar a la poblaci贸n lectora contenidos escritos, y son las bibliotecas, de titularidad estatal, las que se encargan de hacer accesibles ese patrimonio bibliogr谩fico, garantizando el acceso general a la cultura. En esta ocasi贸n se reproduce la diferencia: los agentes privados deber谩n generar contenidos, pero convendr铆a que los Estados (todos, por favor) fueran quienes facilitaran los recursos y los medios para asegurar que sus ciudadanos pudieran acceder en igualdad de condiciones a las obras que con mayor fidelidad retratan nuestra historia y nuestras consecuciones.
Bievenida Europeana.
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Comentarios
Un dato que creo que, además de irónico, es significativo: la página Web de Europeana se colapsó poco después de inaugurarse. Los responsables hacen una lectura positiva, porque el fallo técnico (todavía no subsanado) se debió al alto número de visitas. Sin negar que es bueno el alto interés de la gente (¿fueron incapaces de preverlo? ¿tan poco creían en su proyecto?), para mí este hecho pone sobre todo de manifiesto la poca eficacia con la que (en general y por desgracia) las administraciones públicas emplean las nuevas tecnologías.
Es un hecho preocupante que el lanzamiento de Europeana haya sido tan calamitoso. Nos preguntaremos hasta mediados de diciembre si Europeana realmente puede dar lo que nos prometieron durante meses.
Aquí se preguntan si Europeana existe detrás de la página de inicio (o de disculpas)
http://aulasiglo21.com.ar/?p=271











por si a alguien le puede interesar esta carta a la ministra:
http://www.ellibrepensador.com/2008/11/14/carta-abierta-a-la-sra-minista-garmendia/
junto a este pequeño complemento:
http://www.ellibrepensador.com/2008/11/17/una-pequena-reflexion-si-uds-me-lo-permiten/