Libros gratis
El modelo de negocio no es nuevo y se remonta, al menos para lo que respecta a los medios de comunicación, al nacimiento mismo de la radio y la televisión. El mismo Tim O’Really lo comprende como base fundamental de la nueva wikieconomÃa; Chris Anderson piensa, también, que en gran medida la mayorÃa de los intercambios que se produzcan en la red se despacharán bajo el lema de la gratuidad; y Don Tapscott no tiene duda alguna que la Wikinomics depende de fórmulas y estrategias de colaboración que comprenden la gratuidad. Wowio lo comprende, desde luego, de la misma manera.

El método es tan sencillo y ya tan conocido como el de insertar publicidad contextual dentro del texto electrónico que consultemos en nuestro dispositivo móvil o dedicado, en nuestro ordenador, incrustado en el archivo que descarguemos. Eso, asegura Wowio, cumple sobradamente con todos los objetivos que un editor deba plantearse: abonar a los autores y artistas el canon que sus obras merecen; facilitar el acceso universal e irrestricto de los lectores a un patrimonio cultural que, de otra manera, podrÃa resultar inaccesible. Una relación -utilizando ese lenguaje exultante tan querido a las redes comerciales y a los responsables de márketing- de mutuo beneficio (que asà deberÃa traducirse el famoso win-win), buena para todas las partes que intervienen en la cadena de la creación, la edición y la lectura.

Si a eso le añadiéramos, además, lo que Shortcovers propone, podrÃamos contar en un breve espacio de tiempo con ediciones gratuitas de textos que se descargarÃan en dispositivos móviles y que los usuarios mezclarÃan y remezclarÃan como su inspiración les dictase. Edición gratuita y a la carta, un nuevo modelo de negocio basado en viejas prácticas cuya implantación dependerá, por ejemplo, de nuestro grado de tolerancia a la publicidad y de nuestra visión selectiva. Hace décadas que las revistas y los periódicos, incluidas las más selectas y distinguidas, que no sobrevivirÃan sin el concurso de la publicidad (que se lo pregunten a los periódicos en papel de nuestros kioskos). La cuestión, por tanto, es hasta qué punto estamos dispuestos a aceptar la incursión incómoda de la publicidad en una obra considerada hasta ahora cerrada y unitaria, excelsa precisamente por su suficiencia desdeñosa ante el acoso de los reclamos comerciales (al menos por dentro, no tanto por fuera, y mucho menos en su entorno más inmediato).
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Me encanta lo de Wowio, pero parece que en el mercado español la idea del micropago no está muy desarrollada, excepto en el mundo de la telefonía móvil. Quizás habría que introducir ese concepto para que funcionara, aunque "manda Stoker al 7777" queda un poco raro.
Sobre todo me ha gustado una de las opciones: comprar y regalar; comprenden que el regalo libros es uno de los pilares del mercado.
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