Las profundas transformaciones de la edición educativa

Buena parte de la historia de la edición española y del crecimiento de sus más importantes grupos editoriales tiene que ver con el libro de texto. Dos de las naves editoriales que todavía surcan las aguas tormentosas de la revolución actual se construyeron sobre los hombros de emprendedores que supieron ver más allá que los demás y que arriesgaron conocimiento y capital. Anaya y Santillana se forjaron así y Planeta, el trasatlántico de la edición, ha buscado recientemente en aguas colindantes sellos editoriales activos en el ámbito educativo (Editis) para, quién sabe, hacerse a la mar por su cuenta. Otros veleros bien pertrechados compiten en la misma regata: SM, Bruño, Cambridge, Oxford, Editex, en fin, un grupo de curtidos navegantes que quizás se sorprendan, todavía, de lo que las galernas digitales traen consigo.


Por mucho que lo intento no consigo imaginarme una única plataforma de contenidos educativos digitalizados auspiciada, solidariamente, por los sellos antaño en acre competencia. Buena parte del prestigio y la riqueza de los grupos editoriales nacionales se basó en la venta masiva de libros de texto en mercados no compartimentados, valiéndose de la agesividad de sus redes comerciales y de la calidad de los contenidos ofrecidos. Esto, sin embargo, parece estar cambiando a marchas forzadas, no solamente por la fragmentación política del territorio, sino por la comparecencia de al menos tres novedades simultáneas:

1. En Estados Unidos Course Smart propone una plataforma conjunta de explotación de contenidos educativos digitales patrocinada por empresas competidoras: 5887 títulos disponibles en formato electrónico provinientes de los catálogos de Pearson, Willey, McGraw Hill y Cengage Learning. ¿Alguien se imagina una iniciativa hermanada de los sellos editoriales españoles?

2. La gratuidad arrecia porque los usuarios se han tomado en serio eso de que las herramientas digitales nos permiten emanciparnos, también en educación: sitios como Connexions o Merlot, lo atestiguan. “Connexions” es, según ellos mismos se definen, un luar para ver y compartir materiales educativos hechos a partir de porciones denominadas módulos que pueden ser organizados en forma de cursos, libros, informes y reportajes, etc. Todo el mundo puede contribuir o reutilizar los contenidos y, a fecha de hoy, cuando escribo este mensaje, pueden encontrarse 9091 módulos reutilizables repartidos en 477 colecciones. “Merlot”, por su parte, es el acrónimo de Multimedia Educational Resource for Learning and Online Teaching, una comunidad de 70000 miembros que crea y comparte 20400 contenidos educativos digitales que se crean, recrean, mezclan y remezclan sin otra limitación que la creatividad de quien los usa. ¿Se habrá dado cuenta alguien en las antiguas casas editoriales de que esto está sucediendo?

3. La web se está convirtiendo en una plataforma no sólo de difusión de contenidos sino, también, de enseñanza, tal como refleja Webquest, una página dedicada a la docencia digital, pero más allá del soporte, debemos pensar en que hoy ya somos capaces de generar objetos digitales cuyas propiedades son parametrizables y, por ello, infinitamente reproducibles y configurables. No hay ningún obstáculo para que un profesor de física, química o matemáticas, conciba sus clases como un laboratorio donde se manipulan y transforman objetos digitales que ilustran el contenido de las lecciones que deben transmitir. ¿Qué tiene eso que ver con los libros de texto tradicionales? En el último número del Journal of Online Education se habla, precisamente, de “Integrating Digital Learning Objects in the Classroom: A Need for Educational Leadership“, y nos hace falta, precisamente, eso, innovación, liderazgo e integración.

Mañana martes día 31 de marzo, y gracias a la generosa invitación del Gremio de Editores de Madrid y su comisión de pequeños editores, hablaremos de estas y muchas otras marejadas digitales en su domicilio habitual.

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Comentarios

Hola Joaquín, creo que el penúltimo link donde nos indicabas dónde vais a hablar de ello mañana nos ha llevado a otro rincón de la red.. ¿Nos podrías indicar dónde es ese evento y si es posible asistir? Gracias!

Gracias por el aviso Fernando. Ya está arreglado. El Gremio de Editores de Madrid tiene su sede en la calle Santiago Rusiñol, 8 28040 MADRID

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