El proyecto Generación Digital

Las discusiones en torno al uso de las tecnologías digitales en el aula, a la reconfiguración o no de los entornos de aprendizaje, al reparto o redefinición de los roles entre padres, profesores y alumnos y, en fin, al cambio o no de modelo docente, suelen resolverse -como casi todo en este ámbito de lo digital- con posturas acríticas radicalmente a favor o en contra, sin matizaciones ni, menos aún, comprobaciones empíricas que corroboren una u otra postura. Mientras tanto, nuestros Fedros siguen ante la pantalla, ajenos por completo al guirigay de la discusión, absortos en el uso cotidiano de las tecnologías digitales, que son parte natural y esencial de su desarrollo y de su entorno social; el aprendizaje y la instrucción, también, ocurren más allá de las paredes de la escuela, sin intervención ni reconocimiento de los adultos, que en el mejor de los casos dejan hacer por saberlo, como mínimo, inevitable. El proyecto Generación Digital, parte del nuevo portal Edutopia, es, seguramente, el programa más completo y ambicioso entorno al futuro de la educación.


Nos consta a todos que nuestros jóvenes practican, al menos, tres tipos de comportamiento en la web, tres formas de moverse por el nuevo medio digital que implican mayor o menor proactividad y que han sido tipificadas en el estudio etnográfico más amplio que hasta ahora se conoce, el emprendido por el grupo de trabajo de la Universidad de Berkeley dirigido por la Dra. Mimi Ito: el Digital Youth Project. Kid’s learning with digital media. Sabemos que hay jóvenes que solamente se “dejan ver” mediante el uso de las tecnologías de las redes sociales que les permiten mantenerse en contacto con los demás, de manera incluso relativamente pasiva; sabemos que hay otros que “pasan mucho tiempo” ante una pantalla, probando utilidades y aplicaciones, intercambiado sus opiniones al respecto con una amplia comunidad de copartícipes; sabes, por fin, que existen aquellos otros que son “usuarios activos”, capaces de generar nuevos contenidos mediante el uso de tecnologías digitales diversas. El hecho, en cualquier caso, es que eso sucede y que el aprendizaje informal, más allá del aula, ocurre cotidianamente. ¿Cómo integrar fructíferamente lo que sucede afuera con lo que acontece en el aula?, se pregunta Mimi Ito, ¿cómo tender puentes entre el exterior y el interior, como contribuir a que se mantenga una conversación productiva entre ambos territorios, aparentemente enfrentados? ¿Cómo construir un contexto más amplio de aprendizaje que abarque a esas dos realidades irreductibles e integre las experiencias de todos los participantes en un plano de igualdad?

Henry Jenkins, el gurú de las “participatory media cultures”, de las culturas de la participación mediática, de las culturas convergentes y de la narrativa transmedial, anima a los profesores y a los padres a que abran las puertas de la institución escolar y experimenten la energía benéfica que los nuevos medios tienen en el proceso de aprendizaje, en la redefinición del papel de los alumnos, mucho más proactivos y comprometidos en su proceso de aprendizaje, en la reconceptualización del rol de padres y profesores, que deberán aceptar cierto equilibrio y asimilación entre las generaciones.

Howard Gardner, por su parte, el padre de las inteligencias múltiples, habla de una nueva ética de la generación del conocimiento, de una nueva responsabilidad en la producción del conocimiento compartido que se sustancia en cinco puntos fundamentales: un nuevo sentido de la identidad; un nuevo sentido de la privacidad; un sentido distinto de la propiedad y la autoría; una conciencia diferente de la fiabilidad de lo que hacemos, encontramos y consultamos; una percepción distinta, por último, de la fiabilidad de lo que hallamos y examinamos. Una transformación extraordinaria que es inevitable tomar en cuenta porque, amén de inevitable, puede resultar portentosamente enriquecedora.

Los proyectos que yo conozco, entre nosotros, son tímidas e incompletas aproximaciones al fenómeno, porque aunque pretendan tomárselo en serio, no quieren extraer todas las conclusiones -a menudo atemorizantes- que se desprenden de su aplicación (cambios en todo el modelo docente, desde la impartición a la evaluación y a las tecnologías que se utilizan en el aula y fuera del aula); y los organismos o instituciones que se han tomado en serio el ineludible cambio que se avecina son, igualmente, más una excepción que una regla. ¿Para cuándo nuestro Digital Youth Project?

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Comentarios

Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.

http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html

http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf

Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

Saludos

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